Capítulo 5

La revolución de las máquinas

El grito posterior resonó por toda la habitación, despertando a Spike al mismo tiempo, el cual masculló.

-¿¡Qué, qué pasa, qué ha sido eso?!

Twilight se reincorporó en la cama con la frente perlada de sudor, los ojos muy abiertos y con el miedo aún metido en el cuerpo. El pequeño dragón se acercó a ella con gesto preocupado.

-¡Twilight! ¿Estás bien? ¿Qué ha pasado?

Al principio apenas pudo reaccionar, pero en cuanto logró calmarse un poco más logró mascullar.

-Una pesadilla… sólo ha sido una pesadilla…

-Ah, vale, una pesadilla, menos mal…

Por un momento ninguno de los dos se dio cuenta, pero entonces Twilight reaccionó e inquirió.

-Espera ¿me has entendido?

Esa pregunta hizo también reaccionar a Spike, el cual exclamó.

-¡Sí! entonces eso significa…

-Oh, menos mal…-masculló la unicornio, echándose sobre la cama con gesto aliviado.

Por suerte lo de ayer tan solo fue temporal, y de cierta forma dio gracias a que Sauron se lo pensara mejor, ya que mantener la excusa de la garganta hubiera sido complicado.

-Bueno, quédate un rato aquí descansando, voy a ir haciendo el desayuno.

-Está bien, gracias Spike, ahora bajo.

Una vez sola la unicornio se relajó un poco más, notando entonces el peso del anillo contra su cuello y alzándolo con su magia, mirándolo atentamente.

-Siempre saliéndote con la tuya…

-Oh, puedes jurarlo.

Esa voz hizo botar literalmente a la unicornio, la cual llegó a caerse de la cama en el proceso; nada más levantarse vio a Sauron junto a ella, aunque con un aspecto etéreo y envuelto en un aura plateada, como si fuera un fantasma.

-¿¡Sauron?!

-Sí, soy yo ¿a quién te esperabas? ¿A Morgoth?

-¿A quién?

-Fue el primer señor oscuro de la Tierra Media antes que yo, de hecho estuve un tiempo a su servicio. Pero bueno, por lo que veo ha funcionado…

-¿El qué ha funcionado?-inquirió ella, levantándose.

-A tratar de replicarme al menos en un plano distinto al de la realidad, cual espectro, no estaba seguro de si funcionaría o no, pero por suerte lo ha hecho.

-Oh, sí, menos mal… aunque espera ¿eso te permite aparecer así ante mí? ¿Y si te ve alguien?

-Imposible, soy lo más parecido a un espectro, y sólo tú, que tienes contigo el anillo, puedes verme-aclaró Sauron.

-Oh, bueno, tiene sentido, supongo…

-Sí…

En ese justo momento la voz de Spike vino desde abajo, exclamando.

-¡Twilight!

-¿Qué pasa, Spike?

-¡La temporada de sidra, empieza justo hoy!

-¡Ah! ¿¡Era hoy?!-inquirió ella, alarmada.

-¡Sí! ¡Y son las diez y media!

-¡Oh, no, qué mal! ¡Olvida el desayuno, hay que salir ya si queremos probar aunque solo sea una jarra!

-¿Sidra?-inquirió Sauron, extrañado.

-Sí, zumo de manzana fermentado ¿no sabes lo que es la sidra?

-Sé lo que es el vino, pero no la sidra… ¿es como el grog?

-¿Grog?

-Sí, lo toman mis orcos, es una especie de brebaje ácido, también fermentado, que sólo ellos beben. Se emborrachan con esa porquería cada dos por tres y lo usan en festines de capitanes y caudillos, aunque tiene la extraña propiedad de ser bastante volátil.

-Ah, pues ni idea ¿qué lleva?

Sauron quiso responder, pero en ese momento Spike apareció de improviso.

-¡Twilight, vamos, que llegamos tarde! Espera ¿con quién hablas?-inquirió el dragoncito, extrañado.

Ante eso la aludida se dio la vuelta, un tanto apurada, hasta que finalmente murmuró.

-¡Oh, no, con nadie, conmigo misma, es algo que suelo hacer a veces!

-Ah… vale… bueno, pues eso, vámonos.

-Ay, sí, venga.

Unicornio y dragoncito se pusieron en marcha y salieron a la calle, dirigiéndose directamente al camino que llevaba hacia Sweet Apple Acres; Twilight vio que Sauron había desaparecido, aunque el anillo colgaba de su cuello balanceándose a su paso, por lo que supuso que seguiría allí pero sin ser visto.

En el camino se encontraron entonces con Rarity, la cual hacía una cola larguísima hasta el puesto.

-¡Ah, Twilight, querida, por aquí, ponte conmigo!

-Oh, gracias, Rarity, ya me temía que tuviésemos que comernos toda la cola…

-Oh, no es nada… por lo que veo ya tienes mejor la garganta.

-Ah, sí, mucho mejor, gracias Rarity.

-Ah, si es que no hay nada mejor que los remedios caseros. Aunque eso sí, como esto no avance más deprisa me temo que nos vamos a quedar sin probar la sidra hoy, de hecho ha habido ponis que han acampado aquí por la noche para ser los primeros-explicó la modista.

-Vaya, eso sí que es dedicación…

-Desde luego.

Por un momento nadie dijo nada, pero de golpe y porrazo el espectro de Sauron apareció de improviso e inquirió.

-¿A qué viene toda esta cola? ¿A qué esperan?

Twilight quiso responder, pero no pudo al estar acompañada, sin embargo llegó a pensar para sí.

-Pues a beber su sidra ¿es que no escuchas?

-Sí escucho, lo que pasa es que no entiendo a qué viene tanto revuelo por unas pocas gotas de alcohol.

Twilight se quedó un tanto perpleja, llegando a pensar de seguido.

-Espera ¿me has oído?

-Pues claro que te he oído, eres la portadora del anillo, puedo escuchar todos tus pensamientos.

-Oh, vaya, qué alivio entonces, eso no me inquieta para nada-pensó ella cínicamente.

-Tranquila, si te sirve de consuelo no siempre recurro a esa técnica. Pero bueno, es eso, no entiendo a qué viene toda esta algarabía.

Ante eso Twilight rodó los ojos, explicando de seguido.

-La temporada de sidra sólo se da una vez al año, y la familia de Applejack se esmera mucho en hacer una sidra de calidad que satisfaga a los habitantes del pueblo, de ahí a que venga tanta gente. Además también viene bien a los Apple, ya que con lo que recaudan en estos tres días tienen para tirar durante el resto del año.

-Ya veo… diría que es interesante si no fuera porque se trata de ponis de colores. Madre mía, esta tierra es tan dulce que empalaga.

-Ja, ja, muy gracioso…

La cola siguió avanzando, lenta y pausadamente, aunque conforme se iban acercando al puesto disminuían los barriles de sidra; Twilight observó que un poco más adelante se encontraban Fluttershy y Rainbow Dash, a punto de ser servidas.

-Oh, oh, se masca la tragedia…-murmuró en ese momento Rarity.

-¿Por qué?-inquirió Twilight, extrañada.

-Porque Rainbow Dash está a punto de ser servida, y cuando eso pasa la sidra tiende a acabarse. Ha pasado otros años, y eso la quema bastante.

-Entiendo…

Fue entonces decirlo y ser hecho, en cuanto fueron a servirla el grifo perdió presión y no salió ni una gota de sidra de este, lo que desesperó a la pegaso.

-¡Lo siento, todo el mundo, pero las reservas de hoy ya se han acabado, venid mañana si eso!-anunció entonces Applejack.

-¡Oh, vaya, qué novedad!-exclamó entonces alguien.

-¡Sí, nunca tenéis suficiente, siempre se acaba, y los demás se quedan sin nada!

-¿¡Por qué, mundo cruel, por qué me castigas así!? ¿¡Qué te he hecho yo?!-masculló entonces Rainbow.

Apppejack quiso decir algo, pero en ese momento una especie de ruido de engranajes la interrumpió, al tiempo que aparecía de improviso un ingenio mecánico que sorprendió a todo el mundo, Twilight la primera, y Sauron el segundo, el cual reapareció de golpe e inquiriendo de seguido.

-Vaya ¿qué artilugio mecánico es ese?

-Ni idea, es la primera vez que veo algo así-contestó Twilight.

El ingenio se detuvo justo al lado del puesto de sidra y dos unicornios de nombre Flim y Flam se presentaron de la mejor forma posible: comenzando a cantar. Sauron se quedó de una pieza, inquiriendo de seguido.

-¿Qué diablos?

Sin embargo, y como si de repente se hubieran sincronizado entre sí, el resto de ponis comenzaron a cantar y a bailar al son de la canción, dejando a Sauron aún más perplejo si cabía. Los únicos que no cantaban ni bailaban eran los Apple, incluso llegaron a interrumpir un momento el número musical, cosa que Sauron agradeció inmensamente, pero luego se revolvió a retomar, a lo que exclamó.

-¡Oh, por todos los anillos de poder, ya basta!

Sin embargo Twilight no le dijo nada, sumándose a la coreografía y repitiendo la palabra sidra como si la fuera la vida en ello. Sauron puso mala cara, teniendo que soportar tremenda incoherencia por parte de esos locos ponis, sin embargo en un momento dado los unicornios propietarios de la maquina mostraron su funcionamiento y fue entonces cuando el señor oscuro se mostró interesado, acercándose un poco para verla mejor.

Usando su magia, los unicornios accionaban lo más parecido a un embudo que aspiraba las manzanas de los árboles y las pasaba a una especie de émbolo la cual las agitaba, creando de esta forma el zumo de manzana, el cual se almacenaba en dos depósitos de cristal, donde se fermentaba rápidamente por la acción de la magia y era empaquetado en la parte de atrás en una serie de barriles, lista para su consumo. Además la máquina incluía una especie de control de calidad automatizado, el cual desechaba las manzanas malas en cuanto las detectaba, usando sólo las manzanas que en mejores condiciones estaban antes de pasar al émbolo.

-Interesante… muy interesante-pensó Sauron, tratando de ignorar los cánticos de los ponis.

La pantomima musical duró un poco más hasta que finalmente terminó, para alegría de Sauron, el cual masculló.

-Oh, gracias a Morgoth, por fin se han callado…

Tras eso Flim y Flam trataron de negociar con sus competidores para repartirse los beneficios, pero de forma muy dispar, lo que llamó la atención de Sauron.

-Vaya, esos dos tienen visión de negocio, pero se dejan llevar por la codicia. Yo que tú le diría a tu amiga que tuviera cuidado-comentó entonces a Twilight.

-Espera, espera ¿me estás aconsejando?-inquirió ella, extrañada.

-Sí, bueno, el caso es que me interesa esa máquina que tienen, aunque por otro lado, y viendo cómo son esos dos, podría ser aconsejable tenerlos cerca. Después de todo siempre viene bien tener cerca a tus amigos, pero aún más a tus enemigos.

-¿Qué es lo que sugieres exactamente?

Por un momento Sauron se quedó callado, sopesando las posibilidades, y comentando de seguido.

-Por ahora esperar, a ver cómo se desarrollan los acontecimientos. Por otro lado me gustaría tener los planos de esa máquina, aunque no creo que nos los den así sin más.

-¿Por qué te interesa tanto esa máquina?-inquirió en ese momento Twilight.

Ante esa pregunta Sauron entrecerró los ojos y comentando de seguido.

-Verás el caso es que en la Tierra Media no hay tanta mecanización como parece haberla aquí, yo mismo sé algo de mecánica, ya que he construido algunas máquinas estando allí para agilizar ciertos procesos en la construcción de mi ejército, pero aun así siempre me he quedado más atrás de lo que me hubiera gustado. Esa máquina me podría hacer muy bien para aprender más cosas de este mundo…

-No te tenía por un erudito de la mecánica, Sauron-murmuró Twilight.

-Hay tantas cosas que no sabes de mí… yo te puedo enseñar mucho, Twilight, si tú me dejaras.

-No caerá esa breva.

-Bueno, eso ya lo veremos.

Por un momento pareció que los Apple dirían que sí al trato, pero finalmente no accedieron, por lo que los hermanos se retiraron llevándose consigo su ingenio mecánico.

Por su parte Applejack se acercó a ellas para disculparse por lo sucedido.

-Lo siento, chicas, no habéis podido probar la sidra de hoy…

-Oh, no te preocupes, querida, mañana volveremos con el suficiente tiempo para probar un poco-aseguró Rarity.

-Sí, a mí también me gustaría probarla-asintió Twilight.

-Sí… aunque por otra parte me preocupan esos dos, la verdad, nos han amenazado con llevarnos a la bancarrota si no nos asociábamos con ellos.

-¿¡En serio?!-inquirió la unicornio lavanda.

-Sí, parece ser que van muy en serio, y estoy preocupada por lo que pueda pasar. No estoy a favor de la mecanización del campo, si te soy sincera, pero podrían ponernos en un grave aprieto…

-Entiendo por qué lo dices, ha habido muchos casos de competencia desleal desde que se renovó la ley de cuotas agrarias, que además permitía empezar a mecanizar la producción de algunas granjas, aunque esa medida sólo atañía a las que más alto poder adquisitivo tenían para poder satisfacer la demanda. Me pregunto de dónde habrán salido esos dos…

-No lo sé, pero suponen problemas. En fin, os dejo, procuraremos tener más sidra para mañana, aunque para ello tendremos que empezar ya a trabajar.

-Claro, os dejamos tranquilos, nos vemos mañana.

-Hasta mañana, querida.

Twilight y Spike volvieron a casa mientras que la unicornio iba pensando en sus propias cosas; la escamaba de cierta forma el hecho de que Flim y Flam, teniendo una maquinaria como esa, llegaran a un sitio como Ponyville, donde la mecanización apenas había llegado, aun a pesar de que Ecuestria llevaba ya un tiempo sumida en pleno proceso de mecanización, uno muy lento y pausado, pero estaba ahí, y la máquina de los dos hermanos bien lo probaba.

-¿Qué pasa, Twilight? te veo muy callada...-murmuró Spike.

-Se trata de esa máquina, Spike, aún le sigo dando vueltas a la cabeza de donde han podido conseguirla.

-Bueno, igual la han construido ellos.

-Puede, pero en ese caso ¿de dónde han sacado el dinero para diseñarla y construirla? La mecanización lleva mucho tiempo, el proceso es lento y laborioso, de ahí a que muy pocas granjas tengan la gran mayoría de sus servicios mecanizados, sin embargo ellos tienen una bien grande e incluso locomotorizada.

-Je, ahora que lo mencionas sí que es verdad que se parece a un tren…

-Por eso mismo. La industria ferroviaria posee el monopolio de los trenes en toda Ecuestria, dudo mucho que los ingenieros compartan así sin más sus diseños. No sé tú, pero algo huele mal en todo este asunto.

-Yo también lo he pensado, estuve echando un vistazo a esa máquina y se nota que tiene un diseño trabajado, no tiene pinta de que la hayan diseñado o construido ellos-comentó en ese momento Sauron, reapareciendo a su lado de improviso.

Twilight trató de no verse muy sorprendida al respecto para no asustar a Spike, dirigiéndose a Sauron justo después.

-¿Quieres dejar de hacer eso? Me pones de los nervios…

-Me gusta pensar en solitario, me ayuda a aclararme las ideas…

-Ya…

-Pero bueno, sobre lo de esa máquina, no descarto que no haya sido obra suya, tendríamos que comprobarlo.

-Bueno, dado que la sede de la compañía ferroviaria está en Canterlot, podemos pasarnos por la oficina de patentes, quizás allí sepan decirnos algo.

-Sí, aunque necesitaríamos tener al menos un boceto de la máquina, y encontrar a esos dos.

-Ahí ya no sé, se fueron hacia el norte y se les perdió la pista.

En ese justo momento apareció de improviso un cuervo, el cual se posó en una valla cercana, soltando unos cuantos graznidos en el proceso. Al verlo Sauron se acercó a él, alzando una mano, pero sin llegarle a tocar; fue entonces cuando el espectro cerró los ojos y el cuervo se quedó muy quieto, como si hubiera presentido algo. Al segundo siguiente el ave parpadeó y echó a volar.

-Listo, ahora tendremos ojos en el aire, si ve algo lo sabremos.

-¿Qué le has hecho?

-Nombrarle mi espía, soy capaz de controlar determinadas criaturas para que me sirvan a mi voluntad, así es como soy capaz de enterarme de muchas cosas en la Tierra Media. Si los localiza volverá para guiarnos hasta ellos.

-Está bien, aunque sobre lo del boceto, no entiendo muy bien a qué te refieres…

-A un grabado, un dibujo, vaya…

-¿Para qué quieres un dibujo teniendo una cámara?

-¿Cámara?

-Sí, de fotos, yo tengo una, me la regalaron mis padres hace tiempo, puedo cogerla en cuanto lleguemos.

El tan solo nombrar a la cámara despertó gran curiosidad en Sauron, y en cuanto llegaron a casa Twilight la estuvo buscando por el sótano hasta encontrarla.

-Mira, aquí está, ya sabía yo que la tenía por aquí-comentó ella en voz alta, aunque no demasiado alta, por si las moscas.

-¿Esa cajita negra es tal cámara?-inquirió Sauron, extrañado.

-Sí, captura imágenes y las graba en un carrete, luego se sacan sometiéndolas a un proceso de revelado en un cuarto oscuro para evitar que se velen.

-Oh…

-Mira, te haré una demostración.

Twilight enfocó a una vela encendida cercana y la hizo una foto, girando justo después la rosca para pasar a la siguiente foto.

-Hecho.

-¿Ya? ¿Y dónde está esa foto?

-Se ha quedado guardada en el carrete, aún tiene varias tiradas más, es mejor llenarlo antes de someterlo al proceso de revelado.

-Interesante, aunque no entiendo cómo funciona exactamente ¿me lo puedes explicar?

-El proceso es sencillo pero complejo al mismo tiempo, sencillo porque tan solo es apretar un botón y hacer correr el carrete, pero en cuanto a funcionamiento mecánico como tal es más complicado. Para explicarlo de forma sencilla te voy a poner un ejemplo, veamos… sabes cómo funciona un espejo ¿no?

-Sí, claro.

-Esto es algo parecido, el objetivo captura lo que tiene delante usando la propia luz y lo deja impreso en una lámina especial que retiene la imagen. Luego ésta se revela con una serie de sustancias químicas para que surja la imagen en cuestión.

-Fascinante… creo que lo entiendo, aunque me gustaría ver ese proceso de revelado.

-Tengo con qué, de hecho poseo un pequeño cuarto oscuro, vamos a llenar el carrete y ahora te enseño.

Salieron a la calle y Twilight estuvo haciendo unas cuantas fotos, dejando la última para el final.

-A ver si tu cuervo encuentra a esos dos.

-Descuida, en cuanto los vea vendrá a informarnos.

Nada más decirlo el ave apareció de improviso, dirigiéndose directamente a Sauron, como si realmente pudiera verlo, y dejando escapar unos cuantos graznidos.

-Los ha encontrado-anunció éste.

-¿Sí? ¿Acaso lo entiendes?

-No hace falta entenderle como tal para darse cuenta de ello. Guíanos-indicó Sauron.

El cuervo echó a volar de nuevo y lo estuvieron siguiendo, llevándolos a las afueras del pueblo, concretamente en el lado este; tras ocultarse tras unos matorrales llegaron a ver entonces a la máquina, junto a Flim y Flam, los cuales se encontraban acampados junto al río.

-Bien, ahí están, voy a hacer la última foto-susurró Twilight.

Sauron por su parte no dijo nada, observándola hacer; una vez que tuvo la foto corrió el carrete y el marcador llegó a cero, indicando que se había acabado el carrete.

-Ya está, podemos irnos.

-Espera ¿no te interesa lo que nos puedan decir esos dos?-inquirió en ese momento Sauron.

-¿El qué? Dudo que quieran decirnos nada al respecto de la máquina.

-Sí, pero me refiero sin que se enteren…

Fue entonces cuando comprendió lo que la decía, mirando al anillo colgado a su cuello; cierto era que se trataba de un momento único, tal vez incluso pudieran descubrir algo interesante acerca de la máquina o de ellos mismos. Twilight tan solo asintió, soltando el anillo y poniéndose sin más demora, haciéndose invisible.

Una vez más los colores a su alrededor se saturaron, viéndose apagados y oscurecidos, aunque el espectro de Sauron se veía más nítido que nunca.

-El anillo permite entrar al plano espectral, de ahí que parezca que hace invisible al que se lo pone, pero en realidad tan solo es un simple cambio de espacio-explicó entonces él, con su rango vocal aumentado.

-Entiendo…

-Cada vez que se entra al plano espectral mis nazgûl pueden detectar el poder del anillo y rastrearlo esté donde esté. Sin embargo, al estar en otro plano de realidad distinto, no notarán nada.

-¿Nazgûl? Espera, nazg… tiene la raíz de anillo, y ûl…

-Exacto, has discurrido bien, ûl es espectro en lengua negra, por lo que queda como espectros del anillo. Son nueve y están todos a mi servicio, antaño fueron los antiguos señores de Númenor, los cuales portaron los anillos de poder destinados a los hombres, y con ellos, y usando el poder del único, pude dominarlos a todos. Sin embargo, como he dicho antes, de nada sirve si no están aquí.

-Comprendo. Tienes una vena sádica terrible ¿lo sabías?-inquirió Twilight, algo amedrentada.

-Huy, si tú supieras…-murmuró Sauron, esbozando una siniestra sonrisita.

Ante eso la unicornio no dijo nada, prefiriéndose quedarse callada y sin pensar en nada, sólo por si acaso; tras eso echó un encantamiento amortiguador a sus patas para que sus pisadas no la delataran y se acercaron a ellos desde donde estaban.

Flim y Flam se encontraban relajados y comiendo algo frente a una fogata mientras hablaban tranquilamente, la conservación entre ellos resonó en el plano espectral bastante amplificada.

-Oh, hermano mío, estamos ante las puertas de un negocio redondo, lo veo.

-Desde luego, y si no lo veo no lo creo, pero aquí estamos, a punto de hacer historia ¿cómo lo ves?

-¡Lo veo aún mejor! aunque ¿y si esos simples campesinos dicen que no a nuestra oferta?

-Oh, lo harán, ya lo verás, sólo por simple honor lo harán, y cuando lo hagan no podrán hacer nada por ganarnos, porque tenemos con nosotros al futuro de esta tierra ¿no es maravilloso?

-¡Ya lo creo! ¡Y cuando todas esas hectáreas sean nuestras nadaremos en la abundancia, y seremos los más ricos de toda Ecuestria!

-¡Oh, qué alegría, qué ilusión, otro triunfo sin dilación!

Tras eso los dos se rieron confidentemente, seguros de su victoria, pero para entonces Twilight estaba lo suficientemente furiosa como para quitarse el anillo y darles a esos dos una buena lección a base de coces.

-Malditos peseteros ¿¡cómo se atreven?! ¡Quitarle así sin más a Applejack el trabajo de toda una vida! ¡Debería, debería…!

-Calma, enfureciéndote no harás nada, simplemente tenemos que desbaratarles como sea la máquina y así no podrán hacer nada al respecto-anunció entonces Sauron.

-¡Buena idea, haremos que se ahoguen en su propia codicia y entonces aprovecharemos para quitársela! ¡Y luego…!

Twilight se detuvo de improviso, dándose cuenta de lo que había dicho y asustándose de sí misma; nunca jamás en toda su vida le había deseado el mal a nadie, ni nunca antes había confabulado en contra de los intereses de otros a costa de los suyos propios, y el hecho en sí le asustó mucho más de lo que ella misma se hubiera esperado que lo haría.

-No, espera, yo no soy así, no puedo hacer eso, iría en contra de mis principios…-pensó entonces, sin darse cuenta.

-Sí, pero si no haces nada esos dos se quedarán con todo. ¿Realmente prefieres dejar que tu amiga se quede sin nada cuando tú misma tienes la oportunidad de evitarlo? Si realmente piensas eso entonces es que no eres tan buena amiga como dices ser…-murmuró Sauron, como quien no quiere la cosa.

Twilight abrió mucho los ojos, viendo que tenía razón y contestando al respecto.

-No, de eso nada, yo soy una buena amiga, Applejack me ha enseñado muchas cosas acerca del campo y sus labores que desconocía, además, su honestidad también me ha enseñado mucho…

-Entonces harás lo que sea necesario para protegerla ¿no?

-Sí, pero…

-En tal caso no deberías dudar, yo lo tendría bastante claro. Desbarata la máquina y no podrán hacer nada en su contra. Yo te ayudaré a hacerlo. Entre los dos salvaremos la granja de Applejack. ¿Qué me dices, Twilight? ¿Serás una buena amiga, o por el contrario dejarás que lo pierda todo sólo porque no es correcto?

Para entonces la mente de Twilight era un batiburrillo de pensamientos que se sucedían uno tras otro, chocando entre sí y sin dejarla pensar con claridad; por un lado quería ayudar a Applejack, tratar de protegerla, pero por otro encontraba malo el hecho de sabotear la máquina de esos dos ponis, por muy despreciables que fueran. Sin embargo llegó a un punto en el que todo bulló y, tratando de que parara, masculló.

-¡Está bien, está bien, lo haré, pero por Applejack!

Sauron tan solo esbozó una pequeña sonrisita satisfecha, murmurando de seguido.

-En ese caso pongámonos a trabajar. Necesitamos los planos de la máquina para saber qué teclas tocar o, si no, será demasiado evidente el sabotaje y tanto ellos como los demás sospecharán. Antes dijiste que había un lugar donde podríamos encontrarlos ¿Cuál era?

-La oficina de patentes en Canterlot…

-Vayamos allí pues.

Antes de ir allí Twilight reveló el carrete para conseguir la foto de la máquina, enseñándole además el proceso como tal a Sauron, el cual se quedó bastante asombrado ya que nunca antes había visto nada parecido.

-Fascinante, imágenes como tal en papel, es increíble…

-Sí, bueno, la fotografía como tal ya lleva un tiempo asentada en Ecuestria, aunque los primeros pinitos los hicieron unos grifos llamados Péckpce y Clawguerre hace ya varios años atrás. El primero experimentó con betún, y el segundo empezó a usar materiales más sofisticados como plata o tiza, obteniendo unos resultados más definidos.

-Interesante…

Una vez que tuvieron la foto el viaje hacia Canterlot en tren fue rápido, aunque Sauron se quedó aún más impresionado si cabía por el artefacto en sí, teniéndole que explicar cómo funcionaba, haciéndola el viaje algo más ameno, ya que por otro lado a Twilight la encantaba explicar la parte técnica de las cosas.

-Explicas bien, serías buena profesora…

-Me lo han dicho más de una vez, y no lo descarto en mi futuro, la verdad…

En cuanto estuvieron en la capital se dirigieron directamente a la oficina de patentes, siendo Twilight la encargada de buscar información al respecto usando la foto de la máquina.

-Buenas tardes, estoy buscando la patente y los planos asociados a esta máquina en concreto ¿sabe dónde puedo encontrarlos?

-La patente en sí puede buscarla en el archivo, aunque para los planos necesitará bajar a la cartoteca, la aconsejo que empiece por la patente, ya que ésta redirige a los planos mediante un código especial. El catálogo está a la derecha de la recepción nada más entrar al archivo, segunda planta.

-Vale, muchas gracias.

En un lugar como ese Twilight se movía como pez en el agua, llegando enseguida al archivo y haciendo mano del catálogo para buscarlo usando la foto como referencia. Sauron la observó hacer sin decir nada, aunque mostrándose bastante impresionado por la capacidad de la unicornio.

-Vaya, se nota que eres una entendida en todo esto…

-No hay nada que no pueda encontrar con una colección puesta a punto y un catálogo bien ordenado. Se encuentra rápido.

-Bien ¿lo encuentras?

-A ver, a ver… ah, aquí está, modelo de exprimidora mecánica, con émbolos, aspiradora y control de calidad automático. Aunque espera, se ve que tiene el armazón y nada más, no está montada sobre unos ejes de ferrocarril como la tienen esos dos…

-En ese caso eso debe haber sido un añadido suyo ¿dónde fue construida?

-Aquí dice que se fabricó un único modelo en los talleres Harpo & Co. de Trottingham… es plausible, Trottingham tiene una industria emergente importante, aunque ¿eso significa que Flim y Flam son de allí?

-Es posible, pero no hay tiempo para averiguarlo ¿qué hay de los planos?

-A ver… ah, aquí está el código, me lo voy a apuntar.

Apuntó dicho código en un pedazo de pergamino y, tras eso, se dirigieron a la cartoteca para buscarlo; al contrario que en una biblioteca más general, en la cartoteca se conservan documentos más específicos como por ejemplo mapas, documentos cartográficos y, en el caso que les atañía, planos. Mediante el código Twilight logró localizar rápidamente los planos en cuestión, estando guardados en un archivador junto con varios planos más de otras patentes, y separados entre sí mediante señaladores con el código apuntado en la parte superior de los mismos.

Una vez que los encontró los examinaron en una mesa de consulta cercana bastante amplia, viendo con claridad las partes de la máquina debidamente diferenciadas e identificadas. A Twilight le llamó la atención ciertos componentes.

-Vaya, por lo visto arranca mediante magia y tiene una batería adosada en la parte superior, junto a las chimeneas, y conectada con el motor que controla los émbolos y la bomba que saca la sidra de los depósitos…

-Podríamos tocar la batería, o bien soltar algunas de las piezas del motor, de esta forma en cuanto se ponga en marcha se desmontará y provocará una seria avería que hará imposible el usarla-sugirió en ese momento Sauron, mirando los planos.

-Es una opción, aunque también podríamos desmontar los ejes de los émbolos, así las manzanas exprimidas se podrían extender hacia otras direcciones y atascar otros elementos, incluyendo el propio motor, está justo al lado-comentó entonces Twilight.

-Podría ser lo más conveniente, recuerda que tiene que verse como si fuera una avería común…

-Sí, de hecho por lo que veo el motor está reforzado con una chapa metálica que actúa como base madre y que sostiene todo el armazón, sería algo cantoso si fuera eso lo que fallara. En cambio los ejes de los émbolos apenas están protegidos, incluso se encuentran un tanto expuestos, y teniendo en cuenta que son de los elementos que más fuerza mecánica utilizan no sería raro que, en un momento dado, fallaran.

-Sí, bien pensado, entonces hagámoslo así. Aunque ¿se podría hacer una copia de estos planos?-inquirió en ese momento Sauron.

-Sí, tan solo hay que pedirla.

Llevando el original a la oficina allí pudieron hacer una copia mediante el uso de un poco de magia y una prensa xilográfica, logrando sacar una copia exacta de los planos de la máquina. Sauron se mostró ampliamente impresionado por las nuevas técnicas que ante él se extendían, teniendo que admitir que, en ese sentido, los ponis eran bastante interesantes.

Regresaron a Ponyville a punto de anochecer y con la copia consigo, volviendo a mirarla de nuevo para asegurar el plan y contemplar otras alternativas por si las moscas.

-Bien, entonces iremos a por los ejes de los émbolos, aunque antes hay que asegurarse de que esos dos retarán a Applejack, quien sabe si al final se lo piensan mejor…-murmuró la unicornio.

-No creo, se veían muy seguros de sí mismos, y no hay nada más peligroso y amenazante que un hombre seguro de lo que hace, aunque sepa que está mal. Y, visto lo visto, esos dos no tienen escrúpulos a la hora de hacer las cosas.

Twilight se quedó pensativa rumiando las palabras de Sauron, pudiendo dar fe de las mismas, ya que pudo oírles esa misma mañana; aunque en un principio habían quedado en que harían esto sí o sí, algo en lo más profundo de la mente de Twilight trataba de imponerse ante la situación, tratando de hacerla ver lo correcto, aunque en cuanto sus pensamientos se desviaban hacia la posibilidad de ver a Applejack dilapidada y sin granja enseguida volvía a pensar en el plan original. No podía dejar que su amiga sufriera un destino terrible aunque ella pudiera haber hecho algo al respecto para impedirlo. De ninguna manera.

-Malditos usureros… lamentareis haber tratado de aprovecharos de mi amiga-pensó Twilight, al tiempo que esos rastreros de Flim y Flam volvían a su memoria, enfureciéndola un poco más.

Esa noche tardó un poco más en conciliar el sueño pensando en las posibilidades. Además tampoco volvió a visitar a Sauron en sus sueños, lo que la permitió descansar un poco más y mejor.


A la mañana siguiente, y tras un buen madrugón, la cola no era menos larga que la de ayer, aunque por suerte Twilight logró estar entre los treinta primeros junto con Spike y Rarity, sin embargo no vieron a Fluttershy ni a Rainbow por ninguna parte.

-Debe de haberse quedado dormida de nuevo. Esta poni nunca aprenderá…-murmuró Rarity.

-Espero que esta vez haya sidra suficiente para todos…

-Toca madera, querida, aunque me pregunto dónde estarán esos dos rufianes, si no fuera porque parecen salidos de un musical de Bridleway ni los tomaría en consideración.

Por su parte no dijo nada, quedándose callada al respecto; finalmente lograron llegar al puesto mientras aún quedaban algunos barriles, consiguiendo probar la sidra y deleitándose con su fuerte y consistente sabor.

-Vaya, qué buena es, se nota que está hecha por los Apple-murmuró Twilight.

-Desde luego que sí, querida, que embriagador aroma, y el sabor que tiene… de las mejores que he probado.

-Gracias, dulzuras, siempre la hacemos con mucho cariño y esfuerzo, para hoy hemos conseguido hacer un poco más, aunque no sé yo si va a dar para todos…-murmuró Applejack con gesto preocupado, mirando a la cola.

-¿Sigues preocupada por Flim y Flam?-inquirió Twilight.

-La verdad es que sí, por ahora no han vuelto a aparecer, y espero que no lo hagan…

Sin embargo, y en cuanto el ultimo barril se acabó, torturando un poco más a Rainbow Dash, Flim y Flam y su máquina reaparecieron, ofreciendo entonces su propia sidra a cambio, pero en un arrebato Applejack se negó y, de buenas a primeras, y por mediación de una machacona Apple Bloom, se estableció una apuesta en la que, quien produjera más sidra en una hora, ganaría el derecho exclusivo de vender sidra en Ponyville.

Nada más anunciarlo Sauron apareció de improviso, comentando.

-Están en un problema, es imposible que puedan competir con una máquina usando solo medios tradicionales, están abocados al fracaso, no lo conseguirán.

-Sí, está claro, la apuesta será mañana, en ese caso tendremos que sabotear la máquina esta misma noche.

-Sí, tendremos que estudiar bien los planos para entonces, hemos de tocar lo menos posible.

En cuanto todo el mundo se dispersó las demás se acercaron a Applejack, la cual se mostraba muy nerviosa.

-No te preocupes, Applejack, estoy segura de que no habrá nada de lo que preocuparse-murmuró la unicornio lavanda.

-¿Y cómo puedes estar tan segura, Twilight? ¿Es que no lo has visto? ¡Tienen una máquina capaz de doblar la producción en unos pocos minutos! ¡Jamás lo conseguiremos! ¡Vamos a perder todo lo que tenemos!-masculló la poni de tierra, aterrada.

-Tranquila, querida, estoy segura de que habrá una forma de superar este entuerto-murmuró Rarity, sin saber muy bien qué decir.

-¡Sí, os estaremos animando, ya lo veréis!-aseguró Pinkie.

-¡Y sidra, por favor, un poco de sidra, o me volveré loca!-añadió Rainbow.

-Eso espero, chicas, realmente lo espero…-murmuró Applejack, con el miedo reflejado en sus ojos.

Para entonces Twilight no necesitó mucho más para terminar de convencerse. No podía permitir que Applejack perdiera su propio modo de vida a costa de unos ideales que, al fin y al cabo, sólo eran eso, ideales. La realidad era más dura y peligrosa, y no podía permitir que esos malnacidos se salieran con la suya.

-La sabotearemos en cuanto se ponga el sol-anunció Twilight a Sauron, con gesto serio y decidido.

Ante eso el señor oscuro no dijo nada, tan solo asintió levemente con la cabeza, esbozando una leve sonrisita.

El resto del día pasó de forma bastante lenta, o al menos esa fue la sensación que le dio a Twilight. En cuanto se puso el sol y la noche se echó sobre Ecuestria la unicornio se preparó para salir, cogiendo algunos materiales y llevando el anillo consigo.

-¿Estás preparada?-inquirió Sauron en ese momento, reapareciendo a su lado.

-Sí-susurró ella para evitar despertar a Spike, el cual ya estaba dormido en su canasto.

Tras eso se encantó los cascos y se puso el anillo, entrando en el plano espectral y saliendo por la ventana al amparo de la noche.

Ver el pueblo vacío en plena noche daba una extraña sensación, aunque Twilight ignoró esto y marchó a paso raudo hacia el sitio donde Flim y Flam paraban. Tan solo tenía un objetivo en mente, centrándose única y exclusivamente en él, nada más importaba salvo la importante misión de salvar a su amiga y su granja.

En cuanto llegaron al lugar lo estuvieron tanteando antes de avanzar, viendo que ambos unicornios ya se habían retirado a descansar, durmiendo a pata suelta en una tienda de campaña junto a la máquina.

-Perfecto, vamos-indicó Twilight.

Nada más llegar junto a ella hizo memoria de los planos, comentando de seguido.

-Vale, para acceder a los ejes habría que desmontar los émbolos puesto que van por dentro.

-Bien, empecemos por ahí.

Usando su magia, y varios destornilladores que había traído consigo, desmontó ambos émbolos, dejando a la vista los ejes que los sostenían y hacían girar.

-Vale, están atornillados a los travesaños, los aflojaré.

Usando de nuevo su magia aflojó todos los tornillos que mantenían fijos los ejes, volviendo a montar los émbolos como si nada hubiera pasado. Sin embargo en ese momento Sauron comentó.

-Vamos a añadir algo más.

-¿El qué?

-El control de calidad, si lo desactivamos y hacemos ver que está activado se confiarán y más elementos nocivos se añadirán a la sidra, la cual probablemente llegue hasta el motor puesto que está al lado…

Twilight comprendió enseguida lo que Sauron sugería y esbozó una maquiavélica sonrisa casi sin darse cuenta, aceptando rápidamente y comentando de seguido con tono cruel.

-Oh, sí, va a ser muy divertido ver esto mañana…

-Ya lo creo que sí…-admitió Sauron, con la misma malicia.

Eso fue algo más laborioso, ya que hubo que desmontar la placa que sostenía las bombillas y el ventanal, manipulando ésta vez los cables para que el sistema diera el visto bueno a cualquier cosa que entrara por el embudo. Una vez que estuvo todo listo lo volvió a montar de nuevo y, en cuanto estuvo todo dispuesto, la unicornio se retiró dejando atrás la máquina recientemente saboteada y a unos ignorantes escamoteadores con ella.

En cuanto volvió a casa se quitó el anillo y volvió a ser visible, colocándolo de nuevo en su cadeneta y colgándoselo al cuello para tenerlo siempre consigo.

-Bueno, pues ya está hecho…

-Sí, mañana será un gran día… ya quiero verlo, la verdad.

-Sí, yo también…

Dejándose llevar por pensamientos negativos sin ni siquiera darse cuenta, Twilight se acostó y se dejó llevar por la emoción, durmiéndose enseguida y haciéndolo del tirón sin que Sauron volviera a manifestarse de nuevo en sus sueños. Una sombra planeó sobre ellos, pasando de largo rápidamente. Afuera Ecuestria dormía.


Al día siguiente todo el mundo se despertó pronto para ir a presenciar la competición entre los Apple y Flim y Flam, congregando a bastante gente en el proceso; incluso la alcaldesa y el doctor Hooves, el relojero local, contribuyeron para hacer al evento aún más distinguido y hasta oficial, haciendo la alcaldesa el papel de jueza y el doctor Hooves el de linier, marcando el tiempo de competición con uno de sus relojes de arena.

Por su parte tanto Twilight como las demás ocuparon la primera fila ante la valla blanca de madera, siendo Twilight la única que no se veía nerviosa por el hecho en sí.

-Te noto inusitadamente calmada al respecto de todo esto, querida ¿ocurre algo?-inquirió Rarity, extrañada.

-No, nada, simplemente creo que Applejack lo conseguirá, eso es todo.

-¿Y cómo estás tan segura?-quiso saber Fluttershy.

Ante eso la unicornio tan solo se encogió de hombros, murmurando de seguido.

-Simple intuición.

-Bueno, pues espero que tu intuición vaya bien encaminada, querida…

-¡No pueden perder, si pierden dejaremos de probar esa deliciosa sidra y será sustituida por una sidra mecanizada! ¡Vamos, Applejack!-exclamó Pinkie.

En cuanto la alcaldesa dio la señal comenzó la competición; mientras que los Apple recolectaban las manzanas, las seleccionaban y luego las prensaban para luego almacenarla en barriles, Flim y Flam tan solo tuvieron que activar la máquina con su magia y ésta hizo el resto, comenzando a aspirar manzanas del árbol más cercano. Fue en ese mismo instante cuando Twilight comenzó a esbozar una siniestra sonrisita, al tiempo que Sauron reaparecía a su lado esbozando el mismo gesto avieso.

En cuanto la carga aspirada llegó a los émbolos estos comenzaron a girar para hacer la sidra, al principio no hubo ningún problema, pero en un momento dado los émbolos comenzaron a renquear y a agitarse, al tiempo que los ejes comenzaban a ceder haciendo cierto ruido en el proceso que alertó a los dos hermanos.

-Espera ¿Qué es eso? No suena bien…

-No, es… ¿Qué es?

-No lo…

Sin embargo Flam no pudo continuar, puesto que en ese momento los ejes terminaron de ceder, soltándose en el proceso y esparciendo restos de sidra, manzanas, ramas, tierra y piedras en todas las direcciones, colándose entre las planchas de la máquina y llegando a empapar y atascar el motor, el cual comenzó a renquear también. Fue entonces cuando los gemelos se alarmaron.

-¡Oh, no! ¡Apágala, rápido!

-¡Hay que cortar la corriente mágica, la batería, desenchúfala!

Sin embargo apenas tuvieron tiempo de nada, el motor comenzó a fallar, y la mezcla de la sidra y los restos llegaron a alcanzar la batería; hubo entonces un contacto y, al segundo siguiente, una súbita explosión tuvo lugar, al tiempo que Flim y Flam se apartaban por puro instinto. La máquina reventó entonces en mil pedazos, envuelta en una ardiente bola de fuego que la destruyó por completo.

Fue en ese mismo instante en el que tanto Sauron como Twilight remataron sus sendas sonrisas malvadas, al tiempo que la explosión se reflejaba en los ojos de la unicornio, la cual contempló extasiada el momento preciso y dejándose llevar por un torrente de emociones completamente nuevas para ella. Sin embargo no pudo durar mucho más, puesto que tuvo que expresar sorpresa y desconcierto para no levantar sospechas.

Todo el mundo presenció la explosión y los Apple detuvieron su producción, igual de chocados; en ese momento la alcaldesa anunció.

-¡Yeguas y sementales, me temo que se va a tener que suspender la apuesta por causas de fuerza mayor!

En cuanto Flim y Flam se levantaron y vieron los restos de su máquina dejaron escapar un grito desgarrador.

-¡No! ¡Nuestra máquina, perdida, era el único modelo producido!

-¡Miles de bits invertidos a la basura! ¡El trabajo de toda una vida! ¿¡Cómo ha podido pasar esto?!

Para entonces los gemelos se redujeron a un simple lamento en conjunto entre los dos, lo que ocasionó cierta desazón en Twilight al verlos, viendo por un instante los efectos más inmediatos del sabotaje e incluso llegando a sentir un poco de lástima por ellos; sin embargo en ese preciso instante Sauron reapareció comentando.

-¿En serio quieres sentir pena por los ponis que pretendían quitárselo todo a tu amiga? Te recuerdo que hemos evitado un desastre familiar.

-Sí, pero…

-¿De qué lado estás entonces? Pensaba que tu amiga te importaba…

-¡Y me importa! Es solo que…

-¿Qué?

Sauron guardó silencio, al tiempo que Twilight le imitaba, no del todo segura sobre qué decir al respecto; por un lado estaba aliviada de que la amenaza que se cernía sobre Applejack y su granja ahora había desaparecido, pero por otro lado sentía algo de pena por los hermanos, ya que esta vez eran ellos los que se habían quedado sin nada.

-Yo… yo…

-Yo creo que está bastante claro, aun así pareces dudar al respecto. Al final sí que va a ser cierto que no eres tan buena amiga después de todo…

Ese comentario fue desencadenante para Twilight, la cual exclamó.

-¡Ya basta, soy una buena amiga, si he hecho esto es por Applejack, y me alegro de haber evitado un desastre mayor!

-¿Entonces?

Miró en aquel momento a Flim y Flam, esbozando un seguro y confidente gesto en su cara, al tiempo que murmuró.

-No me importan. Allá se las compongan, se lo han buscado, que no hubieran amenazado a Applejack en primer lugar.

Ante eso Sauron esbozó una breve y satisfecha sonrisa, murmurando de seguido.

-Eso ya tiene más sentido.

Tras el incidente se suspendió la apuesta y los Apple trataron de compensar un poco a los hermanos, pero estos rechazaron su ayuda y se fueron del pueblo cabizbajos y llenos de vergüenza. Tras eso los Apple retomaron su propia producción, ya que quedaba unas cuantas horas antes de que se terminara la temporada de sidra, logrando satisfacer la demanda del resto del pueblo, haciendo que ese año todo el mundo pudiera probarla.


Esa misma noche Twilight se encontró de vuelta en lo más alto de Barad-dûr junto con Sauron, con vistas a toda la meseta de Gorgoroth, el paso de Carach Angren y el Orodruin en la distancia. De cierta forma empezaba a aprenderse muchos de los sitios por mediación del propio Sauron, el cual más de una vez le había hecho un tour por todo Mordor para enseñarla los lugares más relevantes del país de la sombra.

-Qué paisaje más deprimente, no entiendo cómo te puede gustar tanto…

-Es cuestión de hacerse a él, después de todo ¿qué esperabas encontrar en el país de la sombra?

-También es verdad, el nombre habla por sí mismo.

-No te preocupes, enseguida comenzarás a apreciar la belleza escondida de Mordor…

-Lo dudo mucho, pero bueno, lo que tú digas, no tengo ganas de discutir contigo.

Ante eso Sauron la miró de arriba abajo, comentando de seguido.

-Noto cierta conformidad en tu voz, de alguna forma me esperaba que me fueras a rebatir algo…

-Lo haría, pero no me siento de humor, eso es todo…

-Interesante… ¿es por lo de hoy?-inquirió Sauron, curioso.

Twilight le miró de reojo, no muy segura de si contestarle o no, aunque de cierta forma al no hacerlo llegó a hacerlo como tal, dándose cuenta enseguida pero sin decir nada al respecto. El señor oscuro tan solo sonrió ante este hecho.

-Vaya, vaya ¿eso que siento en ti no es resignación?

-¿Y qué más quieres? Lo hecho, hecho está, aunque me moleste admitirlo…

-No me quejo, ni mucho menos, pero me choca de por sí, normalmente me hubiera esperado otra cosa viniendo de ti…

-¿Ah, sí? ¿El qué?

-Pues negaciones varias, algo de cinismo, incluso un poco de ironía, pero ¿aceptación como tal? Me sorprendes Twilight Sparkle…

-Oh, sí, tu primer logro personal, me alegro por ti…

-Y yo me alegro de comprobar que empieces a ver las cosas a mi manera.

-No te confundas, Sauron, en ningún momento he dicho que vaya a ayudarte, simplemente no me apetece discutir contigo sobre eso, nada más.

-¿Ah, no? ¿Entonces por qué estás aquí?

Esa pregunta cogió con la guardia baja a la unicornio, dándose cuenta que así era. De buenas a primeras había aceptado que Sauron se entrometiera en sus sueños, y de alguna forma no la había importado. Desde esa tarde se sentía apática por todo lo que había sucedido, pero no sabía en realidad que lo estuviera hasta ese punto.

Sauron esbozó una genuina sonrisita, pero en ese momento giró la cabeza, como si hubiera visto u oído algo, y miró hacia algún punto no definido más allá de las Ephel Dúath. Aguzó tanto la vista como el oído, como si estuviera tratando de localizar lo que fuera lo que le había llamado la atención, pero no alcanzaba a distinguir nada en concreto. Twilight notó su cambio de actitud y le observó con un gesto de extrañeza grabado en su cara, inquiriendo de seguido.

-¿Qué pasa?

Sauron no contestó de buenas a primeras, aunque finalmente murmuró.

-¿Sabes si alguien te vigila o algo parecido?

-¿Cómo?

-Sí, noto como si algo o alguien nos vigilara desde otro plano muy distante, no es como si pudiera ver nada desde donde esté, puesto que mis recuerdos son muy difíciles de penetrar, pero eso no quita que pueda notar su presencia.

Sus palabras dieron que pensar a la unicornio lavanda, la cual también miró a su alrededor, aunque de alguna forma supo a qué se refería, más o menos. Aprovechó entonces ese instante para acercarse al borde de la torre, comentando.

-¿Sabes qué? Me apetece dormir, así que te voy a ir dejando por aquí.

-¿Te vas ya? Con lo que disfruto de tu compañía…

Ante eso Twilight tan solo esbozó un gesto de cordialidad fingida, dejándose caer inmediatamente después. Sauron no dijo nada, aunque al poco rato tan solo murmuró.

-Hasta más ver…

Tras eso siguió vigilando desde lo alto de Barad-dûr.


¿Canon? ¿¡Canon?! ¡Sg91 aplasta! XDDD sep, ¿qué es eso de canon? normalmente me suelo basar en el canon para escribir mis historias, pero esta vez he optado por algo completamente diferente ahora que Sauron está de visita en este nuevo mundo, y con un plan malvado en mente que tiene que ver con la propia Twilight. Y sí, esto para ella será un auténtico suplicio, a partir de aquí seguiré metiéndome con el canon de determinados episodios seleccionados, tengo unos cuantos más elegidos antes de meterme de lleno con la boda, ya veréis, ya, van a cambiar MUCHAS cosas, y esto tan solo es el principio.

Y eso es todo por ahora, comentad, dejad reviews y todo eso. ¡Nos leemos!