Capítulo 13
Sospechosamente caótico
-¿¡Que tenemos que hacer qué?!
-Sé que puede parecer imposible, pero estoy segura de que su magia puesta en buen uso podría ayudarnos mucho. No os estoy pidiendo que lo hagáis sí o sí, si veis que, por lo que sea, no hay manera, simplemente usad los elementos y volved a encerrarle en piedra.
Aun así había algo extraño en todo ese asunto que inquietaba sobremanera a Twilight. No entendía qué podía llevar a Celestia a pensar en algo así, sin embargo supo que debía de haber alguna razón oculta. Quiso preguntarla al respecto, sin embargo la princesa se excusó enseguida y se marchó de vuelta a Canterlot más rápido de lo que se decía caos. El ceño de la unicornio lavanda se frunció, pensando en posibilidades.
-Qué tía, nos deja un recado semejante y se larga tan ancha…-murmuró Rainbow, alucinada.
-Oh, vamos, querida, sus razones tendrá, si ella cree que es posible redimirle…
-La cuestión aquí sería ¿es siquiera posible?-inquirió Applejack, ceñuda.
-No estoy segura de si podré, la verdad… no es por negarme a hacer lo que la misma princesa me ha pedido, pero…-murmuró Fluttershy, insegura.
Era en momentos como ese en los que las demás solían consultar a Twilight, pero prefirieron no decirla nada por cómo se lo podría tomar. Y es que, tras el incidente con Trixie, la unicornio lavanda saltaba a la mínima y hacía valer su punto rápidamente y sin margen alguno de actuación. Si antes podían notar que algo había cambiado en ella, ahora ese cambio era tan pronunciado y palpable que directamente se abstenían de mencionárselo, puesto que el hacerlo podía llegar a tener consecuencias impredecibles. Y es que esa era, quizás, la palabra que mejor definía a Twilight en esos momentos. Completamente impredecible.
-Vale, está bien. No las tengo todas conmigo, pero hagamos lo que Celestia nos pide-anunció en ese momento ella con voz queda.
-¿Segura, Twilight?-inquirió entonces Rainbow.
Antes de que las demás pudieran decir o hacer algo, la aludida respondió abruptamente y con gesto queda.
-¡Sí, segura, segurísima, nunca antes había estado tan segura en toda mi vida! ¿Contenta?
El gesto que la lanzaba fue tal que la pegaso multicolor no dijo nada más, con gesto resignado; se colocaron los elementos y, haciendo uso de los mismos, desconvirtieron a Discord, el cual salió aullando y exclamando.
-¡Auch, el calambre, la piedra, los dolores, por fin, que agonía! ¡Muy buenas, chicas! ¿Me echabais de menos?
-No mucho…
-No era precisamente mi plan de fin de semana…
-Un encargo es un encargo, querido, así que…
-Huy, sí, ya estoy enterado, hace que me parta de la risa ¿habéis visto?-inquirió el caótico ser, partiéndose literalmente mientras que sus extremidades se marchaban riéndose a carcajadas.
-¿Cómo sabes tú eso?-inquirió Rainbow, ceñuda.
-Estar convertido en piedra no me impide escuchar lo que Celestia dice, además, la posición en la que me deja es una harto compleja…
Por un momento Discord dirigió su mirada hacia Twilight, la cual le miraba con gesto ceñudo, murmurando de seguido.
-¡Oh, pero qué me ven mis ojos, si es nada más ni nada menos que la talentosa y sin par Twilight Sparkle! Nos lo pasamos muy bien la última vez ¿verdad?
-Corta el rollo, Discord, si sabes por qué vuelves a estar moviéndote como la víbora pendenciera que eres entonces deberías guardarte tus comentarios jocosos que no hacen gracia a nadie-le espetó entonces ella con una frialdad apabullante.
Las demás no dijeron nada, algo temerosas por cómo reaccionaría, sin embargo Discord lo notó enseguida, comentando de seguido.
-Huy, madre mía, Twilight, te noto algo tensa, necesitas relajarte, pensar en otra cosa, focalizar tus chacras… bonito anillo, por cierto.
Aun así el gesto de la unicornio permaneció inalterado, mirando al draconeequs con gesto cansado y murmurando de seguido.
-Entonces… ¿qué vamos a hacer, Discord? ¿Harás esto por las buenas o te tengo que volver a convertir en piedra aquí y ahora? Así nos ahorramos las molestias…
-¿Y contradecir los designios de tu querida princesa? Oh, Twilight, querida, no te veo yo haciendo tal cosa…
-Mi paciencia tiene un límite, Discord…
-Vale, vale, muy bien, haremos esto a la manera de Celestia… nos lo vamos a pasar en grande ¿verdad que sí?-inquirió entonces él, dirigiéndose a una intimidada Fluttershy que tan solo pudo musitar.
-Oh, cielos…
Tanto Fluttershy como Discord se fueron a la cabaña de la pegaso mientras que las demás corrían en desbandada, no sin antes quedar en ayudar a Fluttershy si las cosas se torcían; una vez sola regresó de nuevo a la biblioteca, donde murmuró con voz queda.
-Sauron ¿estás ahí?
Sin embargo la nada la respondió con un adusto silencio, cosa que extrañó gratamente a la unicornio lavanda; desde que Celestia llegó con Discord aún convertido en estatua, pudo notar como si el poder del anillo se desvaneciera hasta desaparecer por completo, como si nunca antes hubiera existido. Tampoco notó la presencia de Sauron, confirmándolo en esos mismos instantes y dejándola aún más extrañada si cabía. Se quitó la joya y se la puso, comprobando entonces que no la volvía invisible, preocupándola aún más.
-¿Qué está pasando? Esto no tiene por qué suceder…
Y aun así estaba sucediendo, de alguna u otra forma el anillo había perdido su poder y Sauron se había esfumado; si algo así hubiera sucedido mucho antes se hubiera alegrado gratamente, sin embargo ahora no podía sentir más que rabia, preocupación y frustración ante la pérdida del poder del anillo. Con él siempre notaba su poder mágico borbotear vivamente en su interior, fortalecido especialmente por la influencia de la joya, sin embargo ahora su poder había quedado reducido a una pequeña cantidad insignificante en comparación con la de antes. Necesitaba recuperar el poder del anillo, ansiaba volver a sentir su magia latir con fuerza en lo más profundo de su ser.
-Maldita sea, Sauron, esto no tiene ninguna gracia… ¿a dónde has ido?
Comenzó a pensar a toda velocidad en posibilidades, en algo que explicara esa abrupta y tan extraña situación, hasta que finalmente se percató del detalle en sí. Antes de recibir la carta que la avisaba de la llegada de Celestia, podía sentir consigo el poder del anillo y el suyo propio, sin embargo en cuanto la alicornio blanca llegó acompañada del draconeequs de piedra ese poder se desvaneció. ¿Significaba eso que la presencia de Discord tenía algo que ver? En cierto modo tenía sentido puesto que al ser una criatura de gran poder, casi omnipotente y omnipresente, podría haberse percatado de la presencia de Sauron y el poder del anillo. En tal caso ¿se estaban escondiendo de él?
-No te hacía tan asustadizo, Sauron, aunque tal vez sea sólo prudencia. En cualquier caso no voy a poder confirmar nada si ese espantajo sigue por aquí molestando como siempre. Tengo que librarme de él como sea, volver a convertirle en piedra, pero para eso necesito una excusa convincente. Seguramente baje la guardia en algún momento, y cuando cometa un error… yo y las demás lo convertiremos en piedra.
Era la única opción disponible. Tan solo restaba esperar, acallando sus ansias de poder.
Los siguientes días pasaron someramente, siendo un auténtico suplicio para Twilight; la ausencia del poder del anillo la afectaba a niveles casi insospechados, tal era su ansia que la daban arrebatos de furia que sólo podía apaciguar si rompía algo, estando en ese sentido todo su mobiliario en peligro. Para evitar males mayores se teletransportaba a un lugar apartado y dejaba escapar toda la rabia y frustración que sentía rompiendo todo lo que tenía cerca de ella, ya fueran árboles, piedras o vallas de madera. Lo único que tenía en su mente, la única cosa que lograría calmarla por completo, era que el poder del anillo regresara. Y, junto a él, Sauron. De cierta forma comenzaba a echar en falta su presencia y compañía, al menos antes tenía con quien hablar, ahora ni eso.
Por otro lado, Discord comenzó a vivir con Fluttershy, la cual llevaba sorprendentemente bien su presencia y parecían estar congeniando bastante entre los dos, lo que chocaba gratamente a las demás. De alguna forma el draconequus se estaba comportando como era debido, precisamente lo que a Twilight menos la convenía para convertirle de nuevo en piedra. En un principio podía parecer que realmente tuviera intención de hacer las cosas bien, sin embargo algo decía a Twilight que no se trataba simplemente de eso.
-Qué raro que todo un señor del caos como tú se controle de esa manera, me esperaba algo más de reticencia por tu parte…
-Qué le voy a hacer, así soy yo, Fluttershy me está ayudando a ver mis errores y siento que realmente puedo hacer esto… por cierto, bonito anillo ¿te lo he dicho ya?
El ceño de la unicornio lavanda se fruncía al extremo cada vez que oía esas palabras, sintiendo que no las decía por decir. Sospechaba algo. Definitivamente algo sabía. Y, debido a esto, comprendió mejor por qué Sauron se retiraría de esa forma.
Aparte de todo eso, debía además atender a su más reciente prisionera; antes de que todo se pusiera patas arriba por culpa de Discord, se evitaba tener que llevar a Trixie ella misma su comida teletransportándola directamente hasta su celda sin tener que moverse de casa. Ahora, sin el anillo, su poder no llegaba a tanto nivel como para lograr una teletransportación de ese calibre, teniendo que teletransportarse a ella misma junto con la comida hasta delante de las puertas del ruinoso castillo y bajar a los calabozos bandeja en magia y sin ninguna gana de estar allí. No había vuelto a ver a Trixie como tal desde que la encerró, y esa vez tuvo la oportunidad de verla en persona. La yegua estaba hecha un auténtico desastre, tanto su crin como su cola y su pelaje estaban bastante sucios, su aspecto estaba bastante demacrado y unas marcadas ojeras decoraban los ojos de la poni. Sin embargo, en esos momentos, a Twilight no podía importarla menos. O quizás sí, pero sus ansias de volver a tener de vuelta el anillo opacaban todo lo demás.
Dejó la bandeja en el suelo y la empujó hacia dentro de la celda, el ruido despertó a Trixie, la cual masculló con la voz tomada.
-Twilight… por favor, Twilight… por favor…
Ante esas súplicas la yegua no dijo nada, tan solo se dio la vuelta para irse, sin embargo en ese momento notó un casco sosteniendo una de sus patas traseras, al tiempo que Trixie musitaba.
-Te lo suplico… no me dejes aquí… por favor, Twilight…
Su única respuesta consistió en una abrupta coz que casi dislocó el casco de la poni, marchándose rápidamente y haciendo oídos sordos de sus lloros y súplicas. Realmente no tenía ganas de estar allí, teniendo que llevarla la comida ella misma, pero las circunstancias así lo requerían.
-Maldita sea…estúpido Discord con su estúpida redención y estúpida Celestia por querer redimirlo. Tengo que librarme de él ya mismo, pero si no se comporta caóticamente ¿cómo demonios voy a justificar una nueva conversión en piedra? Dudo mucho que quiera hacerlo voluntariamente…
De alguna manera, algo la decía que el propio draconequus era consciente de la situación, de ahí a que se comportara tan adecuadamente. Por un momento Twilight se serenó y pensó fríamente en toda esa situación. Debía de idear algo, abordar de otra forma la situación y, por un momento, pensó como lo haría Sauron.
-Veamos, si fuera Sauron ¿qué podría hacer al respecto?
Repasó mentalmente todas sus peripecias y aventuras que la contó a lo largo de la primera y segunda edad del Sol, recordando entonces lo que hizo con los Númenoreanos; se rebajó y se dejó capturar para poder acercarse a ellos y así corromperlos con sus viles pero aun así efectivas artimañas. ¿Y si hiciera ella algo parecido?
-Mmmh, por intentarlo nada pierdo… veamos si puedo acercarme a él.
Durante uno de sus tantos paseos con Fluttershy por el pueblo, Twilight aprovechó un instante en el que los dos se separaron para acercarse y hablar con él.
-Buenas, Discord…
-Oh, pero si es Twilight Sparkle, la amiga de mi querida amiga Fluttershy. En ese caso eso te convierte también en mi amiga ¿no es así?
-Así es… veo que realmente pasar tiempo con ella está dando sus frutos.
-Por supuesto que sí, es amable, atenta y cariñosa conmigo, me da espacio y me deja ser yo ¿no es algo maravilloso?
-Ya veo… está haciendo un trabajo excelente, de eso no cabe ninguna duda, aunque me llama gratamente la atención la naturaleza de tus poderes ¿cómo conseguiste algo así? Siempre me lo he preguntado…
-Oh, vaya, ahora tienes curiosidad ¿verdad? ¿Hay alguna razón en concreto detrás de este repentino interés?
-Bueno, he pensado que ahora que te estás reformando sería interesante conocerte un poco mejor, ya sabes, para estrechar lazos… después de todo así es como se construye una buena amistad.
-Entiendo, entonces eso es lo que hacen los amigos ¿no? Bueno, en ese caso tendré que saciar tu curiosidad…
Antes de que la unicornio lavanda pudiera decir nada más, Discord chascó sus garras e hizo aparecer una pequeña nube de algodón de azúcar que hacía llover chocolate blanco, al tiempo que el draconequus empezaba a hablar.
-El caos es un elemento más de todos los que componen la realidad, la da forma y, al mismo tiempo, la moldea y la corrompe dependiendo de cómo se use. Al contrario de lo que seguramente te habrán hecho creer, sin el caos no existiría el orden y viceversa, se complementan entre sí como en una reacción química. Es como la naturaleza en sí misma.
-Interesante…
-En un principio el caos no se regía por nada ni por nadie, pero entonces mi raza, los draconequus, empezó a experimentar con él e investigar formas de atarlo, modificarlo e incluso controlarlo. En un principio no había más que buenas intenciones detrás de estas investigaciones, pero en lo que nadie se paró a pensar es si el caos podría tener conciencia propia o que incluso permitiría experimentar con él así sin más.
-Ya veo, entonces sí que tenía conciencia propia…
-Exactamente, es caos después de todo, espera lo inesperado, y por aquel entonces no se conocía lo suficiente acerca de él como para prever algo así.
-Y entonces ocurrió lo inesperado…
-Eso es, o quizás sería más apropiado decir que ocurrió lo más esperado, aunque fuera totalmente ajeno a los draconequus. El caso es que al caos no le hizo mucha gracia que experimentaran con él y, como es tan temperamental, le dio entonces por castigar a esos ingenuos draconequus.
-¿Qué ocurrió?
-Lo inesperado. En un intento por salvar a los suyos, hubo uno en concreto que lo dio todo con tal de que los demás sobrevivieran. Y ese draconequus quedó imbuido por completo por el caos, dominándolo y haciéndolo suyo…
Ante esa información Twilight se quedó de una pieza, comprendiendo al instante lo que la quería decir y mascullando de seguido.
-Espera… ¿fuiste tú? ¿Salvaste a los tuyos?
-¡Ta-da, sorpresa! ¡Menudo giro! ¿Eh? Seguro que no te lo esperabas…
-Pues no… pero espera, entonces… si fuiste tú quien se sacrificó, en ese caso… ¿eres tú realmente el Discord que conocemos o… hay algo más?
Ante esa pregunta el draconequus esbozó una amplia y enigmática sonrisa, acercándose a ella y murmurando por lo bajo.
-¿Quién sabe? Tal vez sí… tal vez no… esperado lo inesperado, Twilight Sparkle. Qué bonito anillo…
Ambos se miraron fijamente a los ojos, diciéndoselo todo en nada, la yegua con un gesto entre sorpresivo e intimidado y él con una divertida y contemplativa sonrisita. Antes de que alguno dijera nada más, en ese momento llegó Fluttershy.
-Estoy de vuelta… ah, hola Twilight ¿qué tal?
-Ah, hola, Fluttershy, estaba… hablando con Discord…
-Ha mejorado un montón ¿a que sí? al final Celestia sí que iba a tener razón sobre ti, vas a poder aprender sobre la amistad después de todo…
-Oh, por supuesto, querida, estoy dispuesto a darla una merecida oportunidad, aunque aún tengo mucho que aprender…
-No te preocupes, con nosotras serás todo un entendido en poco tiempo… nos volvemos ya a casa, Twilight ¿quieres acompañarnos?
-Ah, no, mejor no, tengo cosas que hacer…
-Está bien… hasta luego.
-Sí, hasta luego, Twilight Sparkle…
Les observó alejarse calle abajo y, una vez sola, masculló para sí misma con rabia.
-Maldita sea, sabe algo, pero… ¿por qué no hace nada al respecto? Es como si jugara conmigo… es extraño.
Sin poder hacer mucho más al respecto, ya que después de todo tampoco pudo convencerle de hacer algo caótico, regresó a casa con los cascos vacíos y con ganas de volver a romper algo, aunque esta vez por razones ligeramente distintas. Jamás se había sentido tan rabiosa e impotente en toda su vida. Se sentía en una situación de estancamiento total, de la que no sabía muy bien cómo salir. Era en esos momentos cuando más echaba en falta la presencia de Sauron, puesto que de seguro sabría cómo proceder en una situación así. ¿Qué podía hacer? ¿Cómo podría convencer a Discord de hacer algo caótico? Sin embargo en ese momento recordó sus palabras, altas y claras.
Es como la naturaleza en sí misma
-Espera… ¿y si por un casual…?
A bote pronto no parecía que fuera una opción, sin embargo tenía algo de sentido. En ese caso ¿y si dejaba que la naturaleza siguiera su curso? ¿Fallaría Discord así sin más?
-Suena como algo muy improbable, pero aun así… ¿qué otra opción tengo?
La "solución" era lo más parecido a agarrarse a un clavo ardiendo, pero teniendo en cuenta cómo se perfilaba la situación no tenía mucha más opción de por sí. Por lo que, resignándose en ese sentido, hizo de tripas corazón y esperó.
Los siguientes días pasaron pesadamente, dándola la sensación de que la espera no serviría de nada; sin embargo, un buen día algo rompió la monotonía de su existencia en forma de una alteradísima Applejack, la cual se dirigió directamente a ella sin muchas más opciones.
-¡Twilight, tienes que ayudarme, tenemos una emergencia en la granja!
-¿Por qué, qué pasa?
-¡Mis manzanos, se ahogan, hemos amanecido con una inundación tremenda y no sabemos qué hacer, por favor, te necesito!
Intrigada debido a tan inusual situación, la unicornio lavanda decidió ayudarla y comprobó por sí misma el estado de los campos, siendo bastante malo de por sí. Al menos tres cuartas partes de las hectáreas se encontraban inundadas, y aunque el agua no llegaba más allá del tronco de los árboles era más que suficiente como para ahogarlos y echar a perder la cosecha.
-¡No entendemos cómo ha podido suceder, ni siquiera llovió anoche!
-Esto no es cosa de lluvias torrenciales, eso desde luego… busquemos dónde se concentra el agua.
Siguiendo el caudal del improvisado pantano, llegaron finalmente al otro lado de la vaguada, donde encontraron el causante de esa situación.
-Lo que suponía, castores, sólo ellos podrían levantar un dique lo suficientemente resistente en tan poco tiempo.
-¿¡Qué?! Pero ¿¡por qué harían algo así?!
Antes de que Twilight pudiera responder, oyeron entonces un ruido a sus espaldas y, al darse la vuelta, vieron entonces a Discord haciendo esquí acuático al tiempo que dos castores más le arrastraban con una fuerza sobrehumana.
-¡Buenos días, señoritas! ¡Applejack, tienes unos terrenos ideales para el ocio y esparcimiento! ¿Has pensado en diversificar? Te podría dar algunos consejos si quieres…
Tanto la poni de tierra como la unicornio lavanda estaban patidifusas, pero especialmente Twilight, la cual veía abrirse una nueva ventana delante de sus narices junto a la solución de su problema. Esbozó entonces una sonrisita triunfal, al tiempo que mascullaba.
-¡Oh, sí, te la has cargado a base de bien, Discord, esto sí que no!
-Oh, vamos, tienes que entrarle al ambiente, Twilight Sparkle, no sabes divertirte…
Sin embargo la aludida no dijo nada, tan solo se concentró un poco mientras hacía magia, haciendo aparecer al acto los elementos junto con sus correspondientes portadoras; Pinkie apareció con un delantal puesto y una batidora de varillas en la boca, al tiempo que Rarity lo hacía con sus gafas de coser y un metro colgado al cuello, Fluttershy rodeada de pajarillos y Rainbow con su uniforme de la fábrica del clima.
-¿Y la tarta? ¡Estaba con el glaseado, se me va a cortar!
-¡Las puntadas, he perdido el hilo, voy a tener que empezar de nuevo!
-¡Estaba en pleno turno de mañana, se me va a caer el pelo!
La única que no dijo nada fue Fluttershy, demasiado confusa como para hablar, pero al ver el panorama y descubrir quién era el causante puso el grito en el cielo.
-¡Discord, no! ¿Que estás haciendo? ¡Acordamos que nada de caos hasta que terminara la rehabilitación!
-Oh, Fluttershy, querida, lo sé, pero qué quieres que te diga, el caos es algo tan caprichoso y voluble que a veces no puedes evitar ceder a sus designios…
-¡Pero íbamos tan bien! ¿Por qué, Discord, por qué?
Antes de que el draconequus respondiera, Twilight se adelantó mascullando.
-¿Qué más dará eso? ¡Ha desobedecido nuestras reglas! ¡Los elementos, ahora!
-¡No, espera, Twilight, déjame hablar con él, tal vez pueda convencerlo para que arregle todo esto!
-¿¡Después de lo que ha pasado?! ¡Le dimos un voto de confianza y él ha decidido tirarlo a la basura! ¡Que sufra las consecuencias!
-¡Pero tiene que haber una razón, no entiendo a qué viene todo esto, por favor, déjame hablar con él!
-¡No, Fluttershy, estoy cansada de esta situación, él se lo ha buscado! ¡Preparadas!
-Pero…
-¡He dicho que no!
Ese último grito fue tan potente y demandante que la pegaso se encogió de puro miedo, llegando incluso a vislumbrar fugazmente un intenso brillo en los ojos de la unicornio. Las demás tampoco pusieron pegas al respecto por simple miedo, por lo que sin decir nada más los elementos se activaron, preparando así el rayo multicolor que volvería a convertir a Discord en piedra una vez más.
Por su parte Twilight miró al susodicho con expresión triunfal, sin embargo el draconequus apenas parecía estar intimidado ante la situación, sino más bien todo lo contrario. Fue entonces cuando, en ese momento, oyó la voz de Discord reverberar en su cabeza.
-Una pena que me vaya a perder lo interesante, pero qué le vamos a hacer… saluda a Sauron de mi parte.
Una mueca de furia se dibujó entonces en el rostro de Twilight, al tiempo que el rayo multicolor rasgaba el aire en dirección hacia él, convirtiéndolo en piedra y cayendo al agua en el proceso. La sonrisa de la unicornio lavanda se pronunció un poco más en cuanto notó cómo el poder del anillo regresaba con ella, murmurando para sus adentros.
-He ganado yo…
Ahora todo estaba bien. Mejor que nunca.
-Temía que no supieras reaccionar a tiempo, pero por suerte lo entendiste a la primera. Menos mal…
-Sí, supuse que hiciste una retirada táctica y traté por todos los medios de deshacerme de él, y menos mal, puesto que él sabía que estabas ahí…
-Sí, fue demasiado repentino y no me pude ocultar a tiempo, pero no podía estar cerca de él y exponerme demasiado, por lo que preferí retirarme igualmente. Al menos ahora hay vía libre.
Nunca antes se había alegrado tanto de volver a ver a Sauron y estar de vuelta en Mordor, comenzando incluso a apreciar de cierta forma su aspecto oscuro y deprimente; el Orodruin humeaba con fuerza, como si celebrara la vuelta del señor oscuro, y el sol se ocultaba tras la densa columna de cenizas que se desprendía del cráter.
-Aunque hay algo que me extraña, si sabía de tu existencia ¿por qué no hizo nada al respecto? Y sobre todo ¿por qué hizo lo que hizo a sabiendas que terminaría encerrado en piedra? Aún le sigo dando vueltas…-murmuró Twilight, un tanto extrañada al respecto.
-No sabría decirte, puesto que después de todo no le conozco, aunque he de admitir que nunca antes había visto ni sentido un poder semejante antes. El caos es lo que nosotros mismos provocamos y esparcimos con nuestros actos, concebirlo como un poder absoluto separado de la existencia misma es, cuanto menos, curioso y arriesgado. Hubiera sido interesante tenerlo de nuestro lado, pero teniendo en cuenta su naturaleza no sé yo hasta qué punto hubiera sido leal-murmuró Sauron, pensativo.
-Sí, demasiado impredecible si me lo preguntas a mí…
Hubo un breve silencio entre los dos durante el cual estuvieron contemplando los vastos terrenos de la meseta de Gorgoroth, al tiempo que Twilight jugueteaba con el anillo colgado a su cuello; volver a tenerlo de vuelta la calmaba enormemente y la confería una sensación de satisfacción tremenda, como si se volviera a sentir segura de nuevo después de un periodo de tiempo de lo más convulso.
-Pero bueno, ya no hay nada que temer ahora… todo está bien-murmuró Twilight, satisfecha.
-Sí… muy bien-añadió Sauron, mirándola de reojo y esbozando una satisfactoria y siniestra sonrisita.
El Orodruin seguía soltando humo y cenizas, envolviendo un poco más a Mordor en oscuridad.
¡Y estoy de vuelta tras el parón por vacaciones! Me ha venido hasta bien y todo, puesto que el otro día, mientras volvía, se me ocurrió una forma de abordar la problemática planteada en este capítulo sin trastocar demasiado la lógica interna, y eso lo veremos en el siguiente capítulo que publique. El final del Libro I está muy cerca, a tan sólo dos capítulos de distancia, por lo que esperad cosas intensas. En cuanto a este capítulo en concreto era inevitable abordar el problema que presenta en sí mismo Discord, sé que podría haber sido una adición interesante, pero digamos que para la futura contienda que habrá me interesa que Sauron esté en ventaja amplia con respecto a las demás, puesto que es una de las razones que moverá en gran medida la trama del Libro II, tampoco quiero adelantar acontecimientos, ya lo veréis, ya. Y, por supuesto, a la mierda el canon, claro está XD ah, es tan maravilloso...
Ahora seguiré con otras cosas que requieren mi atención, trataré de no tardar demasiado, puede que haga doblete y todo, a ver cómo de inspirado me encuentro. Y eso es todo de momento, comentad, dejad reviews y todo eso. ¡Nos leemos!
