El miedo estaba presente aunque trataban de no exteriorizarlo. El pánico sobre qué les harán era compartido. El chico que estaba sentado a su lado no era un Dead Moon, pero a juzgar por la confianza que había habido durante el trayecto se notaba que era uno en la sombra o un subordinado.
Parados frente a una gasolinera donde anteriormente se habían escuchado los disparos y el grito de dos o tres personas, el segundo joven sentado frente a ellas las escudriñaba con esos ojos verdes sin pupila. Era un joven de aproximadamente 20 años, de baja estatura y de aspecto aterrador. Su cabello era corto y pelirrojo. Su tez era blanca y alrededor de esos afilados ojos jade había una sombra negra.
-Wolf, Dragon y Dog están perdiendo facultades. –dijo el joven de al lado, que había sido el conductor del BMW y las observaba con un pequeño toque de lujuria- de tantas mujeres hermosas que había, cogió a las más vulgares¿no te parece Gaara?
El pelirrojo solo cerró los ojos con la mirada fruncida a medida que cruzaba de piernas.
-pero que ermitaño eres. –agregó con fastidio- Desde la muerte de tu hermano te convertiste en un callado aunque la pequeña perrita te gana. Quién lo diría de ti, de uno de los guardaespaldas del Dead Moon.
-Kouji-san¿por qué no ocupas tu puesto antes de que el Dead Moon regrese? –argumentó un tercer hombre de grandes ojos oscuros y medio calvo que para tapar el poco pelo usaba un extraño gorro.
-tranquilo Jaken-san. Ya sabes lo que se demoran entre que se visten y se arreglan.
-pues que presuntuosos. –murmuró Sakura con repugnancia.
-¡ju! –siguió el mismo chico Kouji- son eso y mucho más guapa. Son los conquistadores del mundo en todos los sentidos. –riendo con un tono burlón que provocaban náuseas a las dos chicas- por cierto, creo que no hemos hecho las presentaciones adecuadas. Me llamo Kouji Minamoto tengo 24 años y soy uno de los fieles y guardaespaldas del Dead Moon junto a esos dos hombres de ahí, Gaara Sabaku de 23 años –señalando al pelirrojo que seguía impasible- y Jaken Kaeru de 29 años. ¿Y vosotras preciosidades? –acariciando la cabellera de la pelirroja.
-¡no me toques! –espetó Sora apartándose lo más posible de ese joven de cabellos y ojos azules como la noche.
-Kouji vuelve a tocar a nuestras presas y acompañarás a tu hermano Koichi al otro mundo. –se escuchó la voz frívola de Sasuke.
Gaara quién había permanecido tranquilo se puso en alerta y atento mientras que Jaken con un manojo lleno de nervios cada vez que ocurría cuando estaba frente al Dead Moon.
-no hace falta Sasuke-sama. –dijo Kouji con el sudor recorriéndole la frente- solo trataba de que las chicas se sintieran más cómodas. –saliendo del coche para encararse a los tres personajes aunque con la cabeza gacha y al lado de la puerta como un mayordomo a la espera de que su amo se internara en el vehículo.
-no mates al pobre chico Sasuke. –apoyó Yamato aunque más bien aquello parecía como una representación organizada entre Wolf y Dragon- sino me quedaría sin guardaespaldas.
-como si realmente los necesitáramos. –opinó Sesshomaru con indiferencia adentrándose en el BMW situándose entre Gaara y Jaken, el cual éste último le había pasado un informe que no tardó en revisar- pero no nos conviene deshacernos de Kouji.
-Dos contra uno. Detesto la democracia. –dando un largo soplo- Kouji te salvas porque eres uno de los más vitales en la organización. Pero para la próxima vigila lo que haces. –dijo casi en un susurro amenazante y los ojos entrecerrados.
-ha... hai... –asintió con algo de miedo. (1)
-en marcha, pues.
Sasuke y Yamato se metieron dentro del coche y Kouji en el asiento de piloto con el corazón a mil y dando gracias de no haber acabado bajo tierra.
Sora y Sakura se alejaron lo tanto que podían de los dos seres que las habían secuestrado observando que ellos al igual que Sesshomaru ya no portaban los trajes de prisioneros sino unos trajes caros y finísimos dándoles un toque atractivo a cada uno y que ninguna mujer podría resistir.
Yamato llevaba un traje pantalón, negros y por debajo una camisa de seda color azul marina con los botones superiores desabrochados dándole un aspecto rebelde. Sasuke por su parte, traía un traje pantalón azul oscuro y jersey de cuello alto blanco. Y Sesshomaru traía puesto un traje chaqueta pantalón negro, camisa blanca y corbata morada.
-en marcha Kouji. –ordenó Yamato, acomodándose demasiado al lado de Sora la cual se tensó.
-por fin nos hemos quitado esos horrendos uniformes de "butanero". –agregó Sasuke pasándole el brazo a Sakura quién lo apartó bruscamente- no vuelvas a hacer eso. –advirtió Dragon con una mirada fría, volviendo a pasarle el brazo.
-¡déjame en paz¿Qué queréis de nosotras? –preguntó de forma violenta.
-esa chica necesita un cambio de actitud. –agregó Sesshomaru con la vista todavía en el informe. Después una gran sonrisa malévola apareció en sus labios- ¿es correcto el índice? –le preguntó al hombre medio calvo.
-sí Sesshomaru-sama. No hay ningún error.
-perfecto. –tendiéndole el informe a Yamato para que también le echara una ojeada. Mientras, Dog encendió un cigarrillo y tiró la colilla por la ventanilla. Pocos segundos después la gasolinera explotó. Las dos chicas instintivamente se abrazaron asustadas.
-desde que pusimos a la pequeña perrita en el show estamos ganando bastante tanto en ganancias como en clientes. –argumentó Yamato pasándole el informe al último del grupo, es decir a Sasuke.
-vaya, –silbó impresionado el pelinegro- no está mal. Podríamos ganar más si Kagura le da uno de "esos" trabajitos a estas chicas. Poner una tercera actuación "especial" no nos vendría mal.
-podríamos hacerlo. –siguió Yamato con una sonrisa misteriosa tomando la barbilla de la pelirroja con fuerza para que lo mirara fijamente- pero tener a ese capitán del tres al cuarto donde más me gusta es tentador y divertido. Con esa pelirosa me importa un bledo lo que le hagas, pero ésta, -pausando unos segundos- es nuestro billete de máxima seguridad y pienso aprovecharla al máximo.
-¡quita tus sucias manos de encima! –soltándose ligeramente sonrojada por esa mirada tan fría y seductora- y en cuanto a Taichi-kun estás muy equivocado. Él vendrá a rescatarme y te ejecutará como el demonio que eres.
-eh pelirroja no cambies los papeles. –habló Kouji al volante sin despegar la vista del camino- el demonio es Dog¿no Sesshomaru-sama?
-calla y conduce. –fue lo único que dijo antes de cerrar los ojos adoptando una pose casi idéntica a la que Gaara había tenido hace unos minutos.
-no te acomodes tanto Sesshomaru –arrimando más contra su cuerpo a la pelirroja- dentro de poco llegaremos a "casa" e inevitablemente recibirás una "agradable" bienvenida.
-Yamato-sama¿puedo preguntar qué van a hacer con las dos chicas? –preguntó Jaken- ¿en serio, piensan ponerlas a trabajar en "eso"?
-¿eres imbécil o solo te lo haces? –el pequeño hombre se encogió en el sitio- ya he dicho que esta mujer estará bajo mi vigilancia personal. Mientras la tenga en mi poder, quizás Yagami nos deje en paz por una temporada. Y en caso contrario, aunque use esa pequeña cabeza, que dice tener, no se atrevería a buscarme por miedo a matar a su querida amiguita. –mirando a la chica que temblaba por muchas razones- oh sí cariño, he observado todos vuestros pasos y para Taichi tú eres lo más importante.
-esa pelirroja no es nuestro único pasaporte. Esos policías incompetentes no se atreverán a hacernos algo mientras tengamos a una rehén desconocida.
-eso les pasa por querer irse siempre de héroes y príncipes azules. –apuntó Sesshomaru con desdén- seres que se creen superiores y se comen el mundo con fantasías. Nosotros les enseñaremos quienes ganan realmente en la guerra. –abriendo los ojos mostrando a las dos mujeres solo una línea de su mirada ambarina.
Ellas se quedaron petrificadas e instintivamente se apegaron a sus dos secuestradores como si ellos fueron los salvadores de aquel ser que como Kouji había dicho era un demonio.
O.o.O.o.O.o.O
No podía dormir. Pareciera que el resto de los seguidores del Dead Moon armaran ese alboroto para cuando "Él" llegara encontrarla despierta. Desanimada se levantó de cama para saber de que se trataba esa celebración. Aunque la orden para ella era no salir de la habitación excepto para hacer su trabajo, tenía esa mala costumbre, esa curiosidad donde la impulsaba a salir y saber que era todo ese bullicio ya que no era normal.
Generalmente se escuchaba música, algunos pequeños ruidos de risas tontas y los muebles de la cama del piso superior moverse, pero esta vez no había nada de eso, sino una especie de fiesta.
Caminó por aquel estrecho pasillo donde en una habitación entre abierta estaban reunidas todas las chicas que a lo largo de los últimos meses habían sido secuestradas y que no tenían absolutamente nada que ver con la organización. Iban muy justitas de ropa y maquilladas en exceso. Todas ellas eran mayores que ella, de 18 en adelante. Algunas parecían satisfechas por el modo de vida que el Dead Moon les había dado, otras se lamentaban y querían regresar a sus hogares.
Si ellas supieran cual sería su destino al final.
Cuando el Dead Moon viesen que ya no eran válidas para el trabajo acabarían muertas y tiradas en cualquier lado de la autopista.
Solo ella era la que permanecería hasta que muriera, aunque a veces le daban ganas de cambiarse por ellas, así desaparecer definitivamente y dejar de ser el juguete de esos tres locos maniáticos.
Prosiguió su camino al escuchar los fuertes sonidos de júbilo y aplausos. Entre ellos estaban las inconfundibles voces de las cinco famosas mujeres VIP del local. Como era la costumbre aclamaban al Dead Moon como los seres más maravillosos del planeta.
Bajó las escaleras situándose en algún lugar donde no la viesen, y ahí estaban reunidos todos los seguidores de la organización alrededor de la barra del bar que había en la planta baja donde tenía el aspecto de un burdel.
-¡kya! Mi Dragon que sexy se ha visto. –dijo una chica rubia de coleta alta mirando a la televisión donde retransmitían lo que el Dead Moon había hecho después de liberarse de la policía- Kohaku-kun rebobina, rebobina... quiero ver otra vez como salta Sasuke-kun del camión. ¡Se ve tan kawaii! (1)
-Ino deja que veamos a los otros. ¡¡Yamato-kun sí que se vio tan magnifico saliendo como una sombra!! –dijo una pelirosa juntando ambas manos en una palmada.
-sois unas crías. –aportó una mujer de cabellos negros recogido en un moño japonés y ojos carmesíes- veis en la televisión lo que veis todos los días.
La rubia y la pelirosa miraron con escepticismo a la que había hablado.
-anda que no te quedaste idiotizada cuando apareció Sesshomaru en escena. –aportó otra rubia de cuatro coletas y ojos verde-azulados. Estaba apoyada sobre la barra y miraba burlonamente a la mencionada.
-¿no me digas que sientes envidia porque tu hermanito pelirrojo no ha aparecido en televisión?
-eh chicas, basta, no empecemos. –interrumpió un chico de cabellos lisos azulado y ojos del mismo color.
-ay Ken, yo que quería ver un nuevo asalto entre Encargada Kagura vs. Sub. Encargada Temari. –dijo un chico albino y ojos maliciosos morados.
-y después quién aguanta a Wolf, Dragon y Dog si ven destrozos en el local¿eh Hakudoshi?
-de todas maneras, -continuó otro hombre de cabellos azabaches y lentes oscuras donde se impedía saber de que color eran sus ojos- el informe exhaustivo que prepararon Kouji-san, Gaara-san y Jaken-san para que el Dead Moon pudiera escapar fue muy efectiva. –mirando hacia el vídeo donde sus jefes no habían cometido ni un solo error.
-Shino con esa pinta de ciego¿de verdad puedes ver el vídeo? –bromeó Hakudoshi.
Uno de los hombres que también estaba allí y que no había hablado consultó su reloj y se alarmó por completo.
-oíd tenemos que volver al trabajo. Wolf, Dragon y Dog no tardarán en llegar y las tomaran con nosotros si ven esto demasiado relajado.
-no te preocupes Henry. –dijo otra de las tantas mujeres apoyada sobre la barra con un cigarro a medio consumir que cogía con elegancia- con el trabajo de la pequeña perrita muda tenemos más que suficiente. Ya le he pasado por fax el informe de este mes a Jaken-san.
La adolescente se tensó al escuchar como una de las mujeres VIP hablaban de ella como un objeto que podían usar a su antojo.
Sintiéndose sucia volvió corriendo a la habitación-prisión con un mar de lágrimas y la loca idea de suicidarse. Pero¿de qué le valdría? "Él" de alguna forma la salvaría para así no perder su gran negocio. Ya no había sido la primera vez que había ocurrido.
Se echó en la cama, llorando desesperadamente donde se veía una cicatriz en cada muñeca hechas hace tiempo para morir y que desgraciadamente no pudo ser. "Él" siempre aparecía como si la vigilara y la estuviera controlando. Y para castigarla, la golpeaba por su absurda idea. Dos veces fueron el intento y dos veces fue el fracaso. Según le habían contado que a la tercera iba la vencida, pero ya estaba harta y resignada a la vida que estaba destinada.
Ella estaba sola y terminaría desgraciada.
O.o.O.o.O.o.O
El resto del trayecto lo pasaron en silencio, haciéndose eterno para ambas mujeres y con un montón de preguntas en su mente. ¿A dónde las llevarían¿Qué clase de negocio llevaban para que comentasen que ellas podían trabajar? Existían muchas posibilidades viniendo de esos criminales, aunque criminales inteligentes debían reconocer.
El oscuro BMW se paró y solo Kouji, Gaara y Jaken salieron del vehículo. Las dos chicas apenas podían ver el lugar donde se hallaban ya que las ventanillas oscuras y la negra noche impedían ver el exterior. El lado contiguo de la puerta por donde habían salido Jaken y Gaara se abrió y los tres Dead Moon salieron del vehículo, Sasuke arrastrando a la fuerza a Sakura y Yamato haciendo lo mismo con Sora.
Las dos mujeres se encontraron en una calle un tanto estrecha con muy poca luz indicando que cualquier cosa podría ocurrir a pocos metros.
Un edificio de más de diez plantas era lo único existente dándole la apariencia de un hotel de lujo debido a la arboleda que se encontraba alrededor y un pequeño parque donde a las diez de la noche de ese día estaba desierto como era de esperar.
-tanto viaje y asesinato me ha abierto el apetito. –dijo Sasuke con una sonrisa burlona los cuales todos los hombres presentes comprendieron a lo que se refería.
-¿y a quién no? La sangre sube la adrenalina y te excita de sobremanera. –siguió Yamato soltando a Sora quién Kouji tomó el cargo de apresarla- espero no tener que mandar una tarjeta para que esas zorras vengan a recibirme. –dirigiéndose al interior de aquel edificio color marfil.
Sasuke soltó también a Sakura bruscamente olvidándose de ella por completo dejándola en posesión de Gaara y caminó con las manos en sus bolsillos echando la chaqueta para atrás.
-Gaara llama a tu hermana y que se ocupe de estas dos mujeres. –ordenó Sesshomaru siguiendo a sus dos compañeros- supongo que no habrá que dar instrucciones sobre lo que hay que hacer con ellas.
-por supuesto que no Sesshomaru-sama. –contestó Gaara serio tras haberles hecho una leve reverencia. Sacó un teléfono móvil extraplano último modelo para llamar a su hermana y dar las indicaciones.
Mientras Gaara hablaba por teléfono, él junto a Jaken y Kouji condujeron a ambas mujeres hacia la parte lateral del edificio donde había una pequeña puerta exclusiva para el personal. Gaara aún con el teléfono en la oreja abrió la puerta y todos se adentraron en aquel enigmático edificio.
Si en el exterior la noche hacía oscura la calle¿cómo podían describir el interior? Luces de neon de colores era lo único luminoso de aquel estrecho pasillo donde estaban siendo arrastradas sin importar que tropezaran con los objetos extraños del piso. Sin embargo, las dos mujeres ya se estaban haciendo una composición del lugar al observar el espacio amplio que había al otro lado del pasillo.
Habían oído rumores de que el Dead Moon aparte de dedicarse al asesinato tenían un negocio propio, pero nadie sabía a qué exactamente, y ahí tenían la respuesta. Decenas de chicas sobre los enormes sofás rojos satisfaciendo a los hombres, la mayoría que podían pasar por sus propios padres. Había también algunas chicas que en vez de satisfacer daban el típico espectáculo sobre una barra siendo abucheada y manoseada por aquellos varones. Al fondo, estaba el barman sirviendo las bebidas quién también desempeñaba la función de vigilante de aquellas chicas.
-"así que el negocio de los Dead Moon..." –pensaba Sakura horrorizada viendo como una pobre chica de apenas dieciocho años era forzada a satisfacer a un hombre de más de 50 años, gordo, medio calvo y borracho.
-"...es la prostitución" –terminó Sora pensando lo mismo que su compañera.
-¿estas son las dos niñas que Wolf, Dragon y Dog secuestraron? –preguntó una voz femenina imponente y llena de determinación.
Sora y Sakura dejaron de observar el "negocio" de los Dead Moon, para mirar al frente. Allí delante estaba la sub encargada del local. Con sus ojos maliciosos inspeccionaba con poco descaro a ambas, quiénes ellas respondían con el mismo desfachatez. Era atractiva, no lo discutían, pero su vestimenta la destacaban como una de las pobres chicas con aquella chaqueta que llevaba abierta y debajo un top de redecilla. Su mini falda a juego con la chaqueta tenía una abertura en un lado dejando ver su muslo derecho.
-bien hermanito, ya me encargo yo de estas repipis. Podéis iros a descansar. Andando, "señoritas" –ordenó la rubia mordazmente empujando a Sora y a Sakura.
-tu hermana está de un mal humor que da miedo desde que está como sub encargada. –opinó Jaken.
-y lo más divertido es que como nunca se ha llevado bien con Kagura. Son como el agua y el aceite. –siguió Kouji -un día de estos vamos a ver correr sangre y quizás hasta muerte. –tentado a ver ese espectáculo.
-¡Kouji-san! Por fin has vuelto. –dijo la voz proveniente de una chica que se había colgado sobre su cuello- oye ahora estoy libre y tengo una habitación que podemos compartir.
-Izumi, trabaja. –le ordenó Kouji.
-y es lo que estoy haciendo. –en un tono coqueto metiendo la mano por el interior de la camisa- seduciendo a mi cliente para llevármelo a la cama.
-¡ju! –cogiendo su mano y ponerla frente a él- yo no soy un simple cliente como esos moniguetes. ¡Yo soy tu dueño! –dijo seria y de forma imperativa.
-y el dueño tiene derecho a jugar con su juguete. –apartándose de él para que la mirara.
La chica que Kouji tenía delante, era toda una jovencita de poco más de veinte años. Tenía el pelo largo y liso de un rubio brillante y ojos como dos esmeraldas que resaltaba con su tez blanca. Vestía un pequeño vestido de tiras entallado color rosa pálido dejando su espalda al descubierto.
-veo que estás muy provocativa. Está bien, si tienes ganas de jugar, jugaremos, después no vayas a arrepentirte. –advirtió el hombre llevándose a la rubia de forma posesiva.
-pues yo sí que me voy a la cama, pero solo. –objetó Jaken yendo a su cuarto mientras daba grandes bostezos.
Gaara al verse solo fue hacia la barra para coger algo bien fuerte y desempeñar su función como vigilante en la sala donde el Dead Moon le había asignado especialmente para él. A diferencia de sus dos colegas Kouji y Jaken, él no tenía derecho a relajarse.
Desde la muerte de su hermano mayor Kankuro, su hermana y él habían sido dos mendigos hasta que el Dead Moon los había descubierto y les habían propuesto que trabajaran para ellos prometiéndoles una vida nada agradable pero cómoda a través de negocios sucios. Ellos les habían seguido porque ya no tenían nada que perder.
Su hermana había comenzado como una prostituta y él como barman, ya que por aquel tiempo Kohaku, el actual barman no estaba en la organización. A las pocas semanas, el pelirrojo quiso que su hermana dejara de hacer esos trabajos y un día fue hacia el Dead Moon para pedírselo, sabiendo que acabaría muerto. Su sorpresa fue mayor cuando le dijeron que la única posibilidad era el que trajera un cuerpo muerto y le prometería que su hermana ascendería a algo mejor lo mismo que él. Y así había ocurrido. Desde entonces, se tomaba su trabajo muy en serio y había acabado como vigilante principal del local y cuando el Dead Moon se iban del local hacía la función de guardaespaldas de Dragon, así como Kouji era de Wolf y Jaken de Dog.
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El Dead Moon habían dejado a sus rehenes para poder divertirse unas horas. Tenían cientos de mujeres para entretenerse, las presas capturadas a lo largo de los años, pero esas consideradas escorias, basura, de baja categoría.
Por eso, hace tiempo hicieron una selección de todas las mujeres para tenerlas como predilectas y darles un seguro de que ellas no correrían la misma suerte que las otras. La única condición que debían cumplir era estar por ellos en cuerpo y alma.
Eran cinco chicas y eran conocidas como las chicas VIP. La más mayor de ellas, tenía también como misión ser la encargada del local por lo que tenía el peso de ocuparse de las novatas y los eventos. Sino fuera porque el Dead Moon la trataban bien al igual que a sus cuatro compañeras donde las vestían con ropas aunque insinuantes elegantes, habría buscado el modo de encontrar su libertad. Librarse de aquella atadura, pero cuando se es la amante privada de uno de aquellos criminales tan atractivos, el modo de pensar cambia de forma drástica al situarse en una vida acomodada.
Los tres chicos se pararon donde aquel grupo de mujeres se encontraban charlando con sonrisitas extrañas.
Generalmente las chicas VIP solían discutir entre ellas por razones tontas como que Wolf era el mejor de los Dead Moon, o que una tenía más derecho a estar con Dog que la otra.
-no sabía que éstas estúpidas fuesen ahora tan amiguitas. –dijo Sasuke.
El quinteto dejó de hablar y se giraron para ver al Dead Moon quiénes estaban entre sorprendidos que demostraban con una mueca de burla.
-dudo mucho que dure esta tregua. –opinó Sesshomaru.
Las chicas parecieron reaccionar, pero la primera que lo hizo fue una mujer joven.
-¡¡Yamato-sama!! –gritó efusivamente corriendo hacia él. Llevaba kilos y kilos de maquillaje. Su cabello estaba teñido de rosa adornado con pequeñas estrellas brillantes. Traía puesta una mini falda con una raja a ambos lados color rojo y un top blanco atado delante en un nudo dejando ver casi todo su cuerpo. Sus botas negras de tacón alto permitían a pesar de todo, que la chica pudiera correr.
Se colgó sobre él rodeando su figura con una de sus largas piernas.
-¡¡maldito zorra, apártate de Yamato-sama¿Acaso has olvidado que yo soy su "único" juguete? –le recordó una segunda mujer con los brazos en jarras. Su pelo era alborotado y de un extraño color castaño. Sus ojos eran como dos avellanas los cuales siempre estaban fruncidos. Usaba aretes dorados de gran tamaño y dos pulseras en cada muñeca. Vestía una mini falda negra y una camisa blanca transparente dejando ver su busto.
-¡ja¿Qué más quisieras¿Has olvidado que desgraciadamente tengo que compartirlo contigo? Aunque claro, enseguida se cansa de ti ya que no sabes complacerle en la cama. –soltándose de Wolf para encararla echando hacia atrás su larga cabellera rosada- en cambio yo sí y sé que puntos son los que le excitan.
-la pendorra de Mimi cree saberlo porque como ha estado con cientos de hombres de "tooooooooodas" las edades consiguiendo excitarles con algo que funciona en cualquier hombre.
Tal como imaginaban la tregua se había terminado y ahí estaba lo que también les encantaba. Las discusiones verbales entre aquellas mujeres. Lo único que les fastidiaba es que no se atacaban físicamente.
-por lo menos, yo he estado con hombres que estaban coladitos por mis huesos y no tuve que estrenarme tan tarde y con uno cualquiera. –eso sacó un gruñido a su compañera- pobrecita June.
-sois unas lobas. –dijo otra de las mujeres que al igual que la chica llamada Mimi se había colgado del cuello de uno de los Dead Moon, en este caso de Dragon.
Igual que las otras dos, era bastante atractiva y vestía de forma provocativa. Su larga cabellera recogida en una coleta alta que le llegaba hasta la cintura de un rubio platinado y sus grandes y maliciosos ojos zafiro dejaban ver que no era una mujer cualquiera. Vestía una falda azul marina dejando ver por los laterales sus muslos. En la parte superior usaba un top plateado brillante donde solo era atado en el cuello, permitiendo de esta manera mayor acceso a su cuerpo.
-como si la santita de Ino no lo fuera. ¿Debo recordarte que antes de ser una VIP coqueteabas con Ken-san, con Henry-san, con Naraku-san, con Kohaku-san y con Shino-san. Que no te veía como intentabas llevártelos a la cama. Y ahora mírate. Después de que te ascendieran los olvidaste y babeas por Sasuke-sama. Seguro que es porque te recuerda a tus amorcitos. –dijo burlonamente la gerente.
-si tienes envidia Kagura, solo dilo. La verdad es que te entiendo. Tienes que andar supervisando el trabajo y compartir a Sesshomaru-sama con tu primita. Además que te pone de los nervios la chiquilla porque duerme con él todos los días. Eso sí que es un golpe muy bajo.
-cuidado con lo que dices, cerda estúpida.
Los tres hombres permanecían en silencio. La verdad es que todo lo que decían sobre ellos les entraba por un oído y les salía por otro. Si estaban así era porque esperaban que de tanta discusión hubiera aquella pelea física. Era más excitante que pasar una noche con ellas. Solo faltaba un empujoncito y en vista de cómo la prima de la encargada estaba abrazada a Dog, no sería nada raro que comenzara ella sobre su pariente y después contra la rubia.
-Sara primita, -con sarcasmo- deja de hacerte la inocente ante Sesshomaru-sama.
-yo no estoy haciendo nada de lo que haces tú querida prima. Alguien tiene que satisfacerle y cómo tú tienes que supervisar a las chicas que llegaron la semana pasada.
-no me hagas reír. A los cinco segundos, Sesshomaru-sama ya se habrá cansado de ti. Claro que si tienes experiencia a no ser que seas virgen.
Los tres chicos se resignaron. Al parecer, solo habría lo de siempre discusiones verbales estúpidas, insultándose las unas a las otras, metiendo a la que no había hablado en la discusión. La típica rutina. Cansados de eso, se miraron viendo que en vez de seguir con ago que ya les tenía aburridos harían lo de casi todas las noches.
Yamato dio un paso y antes de hacer un alto, analizó a las cinco chicas que discutían.
-
Kagura Abazure, la encargada del local, era una mujer atractiva pero a diferencia de las demás era bastante avariciosa y convencienera, siempre queriendo conseguir todo, no obstante era la mayor de aquel grupo de mujeres. Era bastante famosa en el local y muchos hombres deseaban tener relaciones con ella y no con las otras chicas que hacían su "trabajo". Tenía el pelo largo recogido en un moño para mayor comodidad y todo su rostro estaba maquillado. Sus ojos eran rojos como la sangre. Llevaba puesto un haori de tonalidad rosa dejando sus hombros desnudos y sus piernas esculturales.
-
Sara Abazure, su prima era un año menor que Kagura. Ambas nunca habían congeniado y tenían un gusto en común que era Dog. Sara era una mujer que usaba sus trucos de mujer para seducir a los hombres, los cuales la mayoría caían en su juego. Era una mujer muy atractiva para sus 28 años. Tenía el cabello largo y sus ojos eran azules como el cielo. Su cuerpo curvilíneo era, a diferencia de las demás, oculto en una camiseta sin tiras verde y una enorme falda blanca que se ceñía en la cintura y caía hasta el suelo.
-
Mimi Tachikawa, una chica de 24 años conservaba bien su edad dándole un aspecto menor de veinte años. Su edad nunca había sido relevada, solo el Dead Moon la conocía. De nacionalidad japonesa, pero desde los doce años había estado viviendo en Estados Unidos en un burdel hasta que ellos la encontraron y viendo un buen producto para su negocio la llevaron con ellos. Debido a la gran contribución, la adquisición que había logrado en el tiempo que había estado como prostituta y su hermosura había conseguido formar parte como chica VIP.
-
June Motomiya, una mujer de 26 años había caído en aquel local de forma casual. Desde el primer momento, le gustó aquella vida y abandonando su familia y demás, donde se había dado el parte de que había sido secuestrado por el Dead Moon, acabó siendo una más. Tiempo después, terminó siendo chica VIP y junto a Mimi la amante privada de Wolf. June quién antes era una chica normal y tierna, se transformó en una mujer egocéntrica y temeraria que se metía con todas las recién llegadas, principalmente con la más joven de todas.
-
Ino Yamanaka, una chica de 23 años era considerada también como una de las más famosas del local por su larga cabellera rubia y sus ojos azules aparte de vestir elegante y sexy. Hija única de una familia refinada, llegó como una de las tantas presas y era una de las víctimas a ser dejadas después en el olvido. La selección para buscar chicas VIP fue lo que la salvó de aquella condena mortal.
-
-¡¡callaos ahora mismo cotorras que no estamos en el gallinero!! –ordenó Yamato.
-si vierais el dolor de cabeza que dais. –masculló Sasuke masajeando las sienes.
-en vez de discutir¿por qué no hacéis algo de provecho como las zorras que hay fuera? El dinero no viene del aire. –comentó Sesshomaru inexpresivo como siempre.
-¿es que no sabéis, -empezó el líder acariciando la mejilla de Mimi con delicadeza a modo de coqueteo sacándole un suspiro- que no hemos podido matar ni a una miserable mosca y lo que queremos es un poco de acción?
-ya sabéis que nosotras estaremos ahí para vosotros. –dijo Ino colgada del brazo de Dragon.
-no queremos que estéis ahí, sino que estéis a la altura. –aclaró Sasuke.
-¿sabréis estarlo? –completó Sesshomaru con un tono insinuante.
-¡¡claro que sí!! –contestaron al unísono todas las chicas.
-Kagura deja el local a manos de quién sea, pero no te quedes ahí parada, en marcha.
-con muchísimo gusto Sesshomaru-sama.
O.o.O.o.O.o.O
-Yagami-sama, hemos conseguido un informe más completo y detallado sobre los Dead Moon. –dijo un chico muy atractivo de cabello azabache y ojos celestes. Era uno de los inspectores de la policía y el más veterano en el caso después de su senpai.
Taichi parecía estar en otro mundo con una rabia incontenible recordando punto por punto su gran fallo al haber subestimado al Dead Moon y la angustiosa consecuencia. Interiormente y muy oculto estaba aterrado por lo que podrían haberle hecho a Sora... a su Sora. ¿Cuántas chicas de la edad de su amiga habían sido secuestradas por ellos y después aparecido muertas? Todas las que habían caído en sus garras. Nunca hubo una superviviente.
Apretó el puño con fuerza al verse impotente. Solo habían pasado cuatro horas, pero en ese tiempo, los Dead Moon podrían hacer miles de cosas con ella y con la otra joven que habían raptado. No sabía su nombre, y eso que aquel hombre rubio le había pedido en persona completamente desesperado que rescataran a su esposa. Si hubiese visto sus lágrimas, quizás se hubiera esmerado, pero su mente estaban en como Wolf había sujetado a su mejor amiga tomándola como otra de sus tantas víctimas.
-¿capitán?
-ah¿sí Koga-san? –mirándole de frente.
-¿quiere que me haga responsable del caso? Usted tiene la cabeza en Sora-san y con todo el respeto creo que no avanzaríamos mucho.
-no te preocupes Koga-san. –levantándose para dirigirse a la cafetera y prepararse un café para mantenerse despierto- no pienso descansar ni un instante hasta que libere a Sora de las manos de esos demonios.
-pero Yagami-sama...
-¡he dicho que no descansaré hasta tener nuevamente a Sora conmigo! –espetó con furia mandando a tomar a paseo la taza de café que iba a tomar- dame ese maldito informe.
-sí, señor. –tendiéndole una gruesa carpeta marrón clara que tenía en el dorso las palabras inscritas "TOP SECRET".
Taichi no perdió un momento en abrirla y analizar su contenido. Al primero quién echó ojo fue al líder y responsable del rapto de su mejor amiga y futura novia.
-Wolf buscaré tu punto débil y te machacaré con mis propias manos. –juró el joven capitán.
-joven, por favor, no puede entrar ahí. –se escuchaba la voz de una mujer.
-¿qué es lo que pasa? –preguntó Koga con una mueca de fastidio yendo a la puerta de salida dejando a su superior leyendo el informe final que habían obtenido del Dead Moon a lo largo de los años.
Taichi pareció descontento por lo que leía ya que lo que tenían no le ayudaba en nada. Se percató del griterío y giró su silla viendo como la puerta se había abierto.
Allí apareció un joven que debía tener casi la misma edad que su colega y jadeaba agitadamente.
-¿dónde está Sakura-chan? –fue lo primero que preguntó.
-¿y quién es usted? –inquirió Koga desconfiante cruzándose de brazos.
-¿cómo se atreve a preguntarme quién soy? –rugió el hombre que a pesar de ser un poco más bajito no le intimidaba en lo absoluto- ustedes dejaron marchar al Dead Moon, que solamente eran tres hombres... solo tres contra decenas de guardias... eran tres, solo tres... –la impotencia de haber perdido lo que más quería impedía que formulara frases coherentes y con sentido.
-¿es usted algún familiar de la otra chica secuestrada? –preguntó Taichi sin acordarse de que era el mismo hombre que le había pedido ayuda hace unas míseras horas.
-¿qué si soy familiar? –repitió furioso- ¿usted es idiota o solo se lo hace? Soy el que se ha casado hace poco con ella, el que le pidió ayuda.
-ah... es verdad... lo siento... yo también he perdido a mi... amiga... –negando con la cabeza- tenga por seguro que rescataremos a su mujer. –prometió el moreno.
-no he venido aquí para que me den palabras sin sentido, sino a ayudarles con algo que quizás les pueda servir.
Eso pareció interesarle a Yagami que juntó sus manos sobre su quijada poniendo toda su atención en el rubio que tenía delante.
-no sé si recuerda un caso de hace unas semanas donde un anciano llamado Sarutobi Haruno murió a manos del Dead Moon en una noche que había salido a hacer unas simples compras.
-ah, yo sí que lo recuerdo. Estaba de guardia aquella noche. –intervino Koga- el forense casi vomitaba al ver el cadáver.
-puedo asegurarlo. –murmuró Naruto con sarcasmo intentando aparcar la imagen del anciano moribundo- fue obra de Dragon. Lo sé. Mi mujer Sakura lo odia con toda su alma y fue ese mismo sujeto quién la secuestró y la tiene en su merced. Y conociéndola estoy seguro que pronto explotará y le echará en cara a Dragon lo que le hizo.
-oiga... –cortándose al no saber su nombre.
-Naruto Uzumaki. –se presentó el joven.
-Uzumaki-san eso que nos ha contado no nos ayuda, sino a que pensemos que su mujer le quede pocos días de vida por su imprudencia. –objetó Koga quién parecía conocer al Dead Moon a fondo.
-¡¿qué?!
-Wolf, Dragon y Dog son tres hombres que no se andan chiquitas y emplean cualquier sistema para conseguir sus objetivos. –siguió Taichi con la misma postura. Ese comentario aterró más a Naruto imaginándose lo que pudieran estar haciendo a su querida Sakura- si con ello tienen que poner a sus victimas de escudo, lo hacen sin remordimientos. Sin embargo el Dead Moon no solo se dedican al placer del asesinato. Tienen un negocio usándolo como tapadera para sus contactos y como base principal. Empiezo a sospechar de esas maneras de huída que tienen. Un hombre solo no puede con tantos policías y con pocos recursos. Aquí debe de haber algo, pero primero voy a buscar el punto por el que flaqueen.
-Yagami-sama, los Dead Moon no tienen ningún punto débil. No tienen corazón. Solo un lazo de amistad entre los tres. Nunca han amado y no tienen familiares. Solo Takeru Ishida el hermano de Wolf y Inuyasha Hanyou, el medio hermano de Dog, pero recuerde la tragedia que causó Sesshomaru ante los ojos de su hermanastro. –le recordó el inspector con una hoja en la mano donde ahí estaban los datos de los familiares vivos y muertos de los tres miembros.
-son despreciables. No podemos seguir que continúen con esta masacre. –dijo Naruto irritado.
-no se preocupe Uzumaki-san. De verdad que le prometo que traeremos de vuelta a su mujer y esos tres tipos serán condenados por todos sus crímenes.
-por favor Yagami-sama, me gustaría ayudar en la investigación, le suplico que me internen en el cuerpo de policía.
-¡está loco! –exclamó Koga- no sabe en lo que se mete.
-por Sakura estoy dispuesto a todo incluso a poner mi vida en peligro. –dijo decididamente y con una seriedad que asombraba al inspector.
-admitido. Juntos doblegaremos al Dead Moon.
CONTINUARÁ...
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Notas de la autora:
Tenía pensado en actualizar a principios del mes que viene, pero como hice una promesa y se vio cumplida, pues he adelantado la actualización.
Quiero hacer una aclaración y es sobre los apellidos de los personajes de Inuyasha que son inventados y la mayoría son palabras japonesas que describen lo que son, su carácter, etc. El significado lo tengo puesto en mi página de BashonoAotsuki (encontrareis el link en mi profile) así como una imagen de los personajes para que los que desconozcan Digimon, Naruto o Inuyasha sepan como son. Claro que en mi fic son más mayores y los que no tienen forma humana tienen una adaptación similar a su físico.
En la misma página encontrareis ya las respuestas a los reviews.
(1) Hai, por si acaso esto significa sí en japonés.
(2) Kawaii, según me he informado lo dicen las chicas pijas y significa lindo, precioso...
El término –san, es para dirigirse a alguien con respeto, mientras que el –sama es hacia a alguien con mucho más respeto y se puede traducir también como señor xxxx. Y por último senpai es para referirse a alguien mayor que él y con más experiencia.
No sé si me olvido de algo más.
Os doy gracias con todo mi corazón por los reviews y leerlo. Espero que me leáis este capítulo también y me dejéis comentarios para saber lo que os parece. Por favor, os lo pido.
'Atori'
