Capítulo 4: Negra amargura

-HORAS ANTES DE QUE RIN SE SUICIDARA-

Una pelirroja se paseaba por la pequeña habitación nerviosa y con el pensamiento de lo sucedido la noche anterior.

Estaba secuestrada por la organización más peligrosa que hubiese existido; otra chica también había corrido la mala suerte de haber caído en sus manos; el líder la quería para divertirse; utilizaba a su mejor amigo para tenerla dominada; la había nombrado la líder de las perdedoras; la había desnudado, admirándola sin perder un detalle; y como remate final la había vestido con un traje que había sido conseguido bañado en sangre.

-no hay que ser un genio para saber que ha sido así. -murmurando para sí misma.

Durante minutos interminables había tenido que hacer de modelo para él, desfilando por la habitación para que Wolf pudiera ver cada rincón de lo bien que le quedaba aquel podrido vestido comentando a cada rato.

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-"solo lo sucio puede llegar a embellecerse con algo tan hermoso. En mi caso, no importa cuanto fea sea la ropa. Mi atractivo hace que todo me quede bello y glamoroso."

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Si el rubio era el máximo líder de la organización era también el rey de la egolatría.

Soportar que la mirase, que la insultara, que se creyera el dios de la belleza, le daban unas locas ganas de patearle su bonita cara y así borrar su sonrisa arrogante.

Era demasiada desesperación.

Finalmente, cuando se hubo cansado del espectáculo, tuvo que dormir en su cama, con él, teniendo como única prenda una camisa negra de hombre.

Él había dormido tranquilo, pero ella no, ni mucho menos. Aún en su situación de preocuparse por ella misma, pensaba en cómo le estaría yendo a la otra chica.

A primera hora de la mañana había oído el sonido del móvil de Wolf. Con un ceño fruncido se había vestido a toda prisa haciendo lo mismo con ella con un nuevo vestido de seda color vino demasiado corto pero elegante. Después la había arrastrado llevándola a donde se encontraba ahora agregando antes de irse.

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-"tranqui "Bird" que no pasarás ahí todo el día. ¡Sayonara baby! –guiñándole el ojo"

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Y la puerta quedó cerrada indicando más bien lo contrario.

-no me importa quedarme aquí si no tengo que ver la cara de ese maldito presuntuoso.

El picaporte se movió y Sora sin ningún temor de que fuera Yamato se encaró desafiante.

Sin embargo, no se encontró con quién se imaginaba sino con un hombre de aspecto aterrador que llevaba a su compañera.

-bueno pollitas, dentro de un rato podéis salir a aspirar el buen ambiente del local. –dijo Naraku adentrando a la fuerza a la mujer que traía para cerrarla con una carcajada.

Ignorando las palabras del hombre, Sora se acercó apresurada a la chica de cabello rosa quién miraba enojada el piso.

-¿estás bien¿Te han hecho algo?

-eh… ¿Qué?... ¿Cómo?... Ah no… estoy bien… -virando la cabeza recordando como Dragon la había seducido y ella había caído en la tentación al imaginarse que era Naruto. Pero¿en qué había estado pensando? Confundir los besos tiernos y castos por unos ardientes y lujuriosos. ¿Cómo miraría a Naruto cuando lo viera?

-comprendo. –contestó su compañera aliviada.

Sakura miró extrañada a la otra mujer. ¿Cómo podía estar serena? Estaban en un sitio que ni quería contar como historia a sus nietos. Y eso que de momento había vivido aquella aventura una noche, solo una maldita noche y su mañana.

Había despertado algo aturdida encontrándose con los ojos azabaches de Dragon y menudo buenos días que le había dado.

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-"¿qué tal tu primera noche en una de las instancias más lujosas que ni hubieras imaginado?

La mujer se desperezó por completo y como acto reflejo saltó de la cama. En su intento, descubrió que portaba una camiseta azul (NA: para que os hagáis una idea, es la misma camiseta que usa Sasuke en el manga/anime) que por centímetros no llegaba a la unión de sus piernas para taparlas. Alterada de verse sin su ropa, con una prenda de hombre y en ropa interior cogió la sábana para taparse.

-¡vete al infierno! –retrocediendo poco a poco.

El joven se rió a carcajada limpia.

-pues bien que disfrutaste anoche. Un poco más y comienzas a arder conmigo cariño.

El recuerdo de haber sucumbido a sus besos se hizo latente, tanto que se sonrojó de pies a cabeza con la excitación encima.

-¡basta¡No quiero hablar de eso! –negando con la cabeza frenéticamente.

-pero si lo deseas. –estando a una distancia peligrosa para ella. Con una sola mano, Sasuke la atrajo contra su cuerpo- conmigo aprenderías nuevas sensaciones, nuevos descubrimientos que el marica de tu marido no puede ofrecerte.

Todo el grado de excitación se fue por borda al escuchar esas últimas palabras. Y una sonora cachetada se escuchó en aquella oscura habitación.

Sasuke se la quedó mirando muy serio donde se percibía a distancia sus instintos asesinos.

-pero¿quién te crees que eres para pegarme¡¿eh?! –agarrándola con tal fuerza que Sakura no sentía su respiración- ¿estaba portándome demasiado bien contigo y así me lo agradeces? Pues no pienses que voy a seguir siendo indulgente.

El sonido de su móvil la salvó de lo que a continuación sucedería.

-¿qué pasa? Es muy temprano para ir a matar.

Sakura lo miró con ira. ¿Cómo se atrevía a hablar de esa forma tan natural¿Es que no sentía cuando mataba a alguien¿Realmente lo disfrutaba¿Qué clase de humano era?

-oh ya veo. Estaré listo dentro de 20 minutos. –y fastidiado había colgado. Acto seguido había mirado a la chica que con aquellos ojos jade lo desafiaba y suspiró sin poder desquitarse- no tengo tiempo para perderlo contigo "Flor marchita"

-¡¿qué me has llamado?!

-¡calla pesada!

-¡¿qué me has dicho?! –reclamó saber ahora incrédula.

Viendo que si seguía con esa conversación de besugos no estaría listo ni mañana, la cogió del brazo ante el forcejeo de Sakura y con una sorprendente agilidad y manejo le ató las manos.

-mira que tienes genio.

-¡suéltame bastardo! –su voz fue callada por una navaja cerca de la punta de su nariz.

-generalmente suelo tener mucha paciencia, pero ya he dicho que no tengo tiempo para jugar contigo. Si sigues en ese plan te mataré sin consideraciones. –y con esa amenaza consiguió silenciarla- así me gusta.

Miró su navaja y una idea macabra pasó por su cabeza. Se acercó hasta tener su pecho rozando con el suyo y utilizando la navaja cortó en trozos la ropa que ella portaba.

Sakura quedó petrificada y sin ninguna gana de moverse.

-no había visto bien la delantera que tienes. Pero no estás a la altura de mi amante personal. –se dio la vuelta y de un pequeño baúl sacó un conjunto fucsia.

-esta ropa te caerá bien. Vamos vístete.

Recuperada del shock, la mujer frunció el entrecejo.

-vaya, había olvidado que estabas atada. Tendré que hacerlo yo.

-¡ni se te ocurra tocarme!

Sasuke rió divertido y sus labios se acercaron a su lóbulo derecho.

-¿vuelvo a recordarte lo de anoche? –susurrándole sensualmente al oído- te apegaste a mí como una hembra en celo, correspondiste a mis besos con una pasión descontrolable… ¡ju! Toda una felina.

Sakura quedó sin palabras pero airada por lo dicho.

-¡no quiero que me vistas con ESA ropa! –sabía cómo había sido obtenida y no quería pensar los métodos que habían usado para cogerla. Sin embargo, esa no era la única razón para que no se la pusiera. La falda era demasiada corta y atrevida. Dejaba ver demasiada pierna por no decir toda por el lado lateral. Y aquel top sin mangas con una cremallera delante donde había una pequeña apertura en el inicio y final dejaba ver el ombligo y la línea que separaba sus senos.

-como quieras. Si prefieres ir desnuda. –recordándole que con la navaja había roto absolutamente todo, incluyendo ropa interior.

Un gruñido fue señal de victoria para Dragon que procedió a vestirla."

-

Tanta rabia acumulada, tanta ira sentía hacia una persona que tenía que hacer un gran esfuerzo para contenerse y no tomarla con la persona que estaba a unos metros suya.

Los segundos fueron pasando. El silencio se hizo sobrecogedor. Las dos se miraban pero se lanzaban tímidas sonrisas. No podían seguir así. En realidad querían preguntarse muchas cosas y darse ánimos mutuos. Alentar que aquello no duraría mucho, que muy pronto serían rescatadas.

-¿cómo te llamas? –preguntó Sakura de pronto. Si estaban en la misma situación y solas, por lo menos debían amigarse. Tener a alguien de confianza.

-Takenouchi, Sora Takenouchi. ¿Y tú?

-Sakura Haruno. Encantada. –estrechándole la mano.

-lo mismo digo. –apretándola suavemente con una dulce sonrisa- me alegra no estar sola en este lugar.

-a mí me pasa lo mismo. Espero que esta pesadilla termine pronto.

-no te preocupes, confío en Taichi-kun y sé que vendrá a rescatarnos.

-¿Taichi-kun? –preguntó curiosa.

-ah… sí… -apartando un mechón tras su oreja apenada- es el capitán de policía y… mi mejor amigo…

-algo me dice que es algo más. –mirándola con cierta picardía.

-bueno… sí… digamos que sí… yo le quiero y sé que él también…

-¿un amor no confesado?

-ajá.

-estás peor que yo con Naruto-kun. –reía impresionada.

-¿ese Naruto-kun es tu novio?

-mi marido. –aclaró ahora ella apenada- el primer y único amor de mi vida. Aunque nuestra relación es extraña.

-¿y eso?

-él me quiere estoy segura de ello, pero tiene una timidez que hace que nuestra relación no sea como una normal. –viendo el rostro de su nueva amiga siguió explicando- nos besamos muy pocas veces y jamás… -toda colorada- hemos hecho el amor. –eso dejó a su interlocutora boquiabierta- es que llegado el momento se corta y yo no soy una chica lanzada en esas situaciones, además que como dicen que duele… … …pues por eso no avanzamos… … … -entristeciéndose de pronto- y ahora estoy asustada. Dragon me da miedo. Ha intentando violarme pero al final no llegó a poseerme. Pero si lo hiciera… si lo hiciera…

-tranquila. –reconfortándola en un abrazo- ten esperanza. Todo muy pronto habrá terminado y volveremos a nuestras vidas.

Sora se sintió muy mal pues estaba actuando igual cómo Yamato le había ordenado. Consolar a las chicas secuestradas, darles fe y seguridad.

Repentinamente algo le llamó la atención en el cuello de la chica, una marca celeste que estaba segura que el día anterior no había visto en ella. Tembló de miedo recordando lo que el rubio había dicho sobre Dragon y sus experimentos químicos en las chicas.

-Sakura –viéndola a los ojos- por favor aléjate de Dragon todo cuanto puedas. –acto seguido le señaló la marca y le explicó todo cuanto Yamato le había contado sobre el más joven de los tres líderes.

O.o.O.o.O.o.O

-ACTUALMENTE-

Sentía como su vida iba pendiendo de un hilo. Muy pronto a solo un paso estaría en el Más Allá donde sus padres y hermano la miraban sonrientes y con pena. Para Rin el cómo se sentían era secundario. La alegría de haber escapado del Dead Moon era inmensa. Sin pensar más, sin mirar atrás, atravesó aquella pequeña barrera que los separaban y estar en el paraíso descansando en paz como su alma llevaba pidiendo desde hacía años.

Cruzó la barrera y sintió como si flotara por el cielo.

-papá, mamá, oni-san. –dijo ella con una emoción que había sido perdida.

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-¡¿queréis apurar malditas zorras?! –rugió Sesshomaru frente al conjunto de chicas VIP que trataban de hacer lo imposible, detener la hemorragia de una Rin medio moribunda.

-este… -balbuceó Sara- no se le puede salvar…

-¡no vamos a perder nuestro negocio porque no hay sangre¡Sacadla de donde sea! –demandó el máximo líder.

-sería fácil sino fuera porque nadie de aquí, incluso entre las chicas secuestradas es de tipo AB. –tomando aire- A excepción… -mirando a Dog que estaba hecho una furia y comprendiendo el mensaje entrecerró más los ojos.

-no pienso dar mi sangre a una perra vagabunda.

-pues no hay otro modo de salvarla. ¿Por qué no la dejamos morir? Después de todo, fue cosa suya. –argumentó Kagura.

-solo se necesita a alguien de tipo AB¿no? Pues aquí está. –y ante Sasuke aparecieron Kouji y Gaara sujetando a un hombre inconsciente. Su cuerpo y su rostro estaba repleto de heridas recientes y eso dejaba pasmadas a las chicas VIP.

-venga, a trabajar. Si pierdo a mi Perrita lo pagareis vosotras con vuestras vidas. –amenazó antes de marcharse con Yamato, Sasuke y los tres guardaespaldas.

Cuando la puerta se hubo cerrado, todas sin excepción, miraron con infinito odio a la más joven que sonreía al creerse que estaba junto a su familia cuando en realidad se trataba de uno de sus sueños que deseaba convertir en realidad.

-esta bien, la salvaremos… pero también vamos a leerle la cartilla. –dijo Kagura con ojos maliciosos.

-¿qué quieres decir? –inquirió Mimi que estaba alejada del grupo ya que le repulsaba todo lo relacionado con sangre y heridas.

-sufrirá lentamente. Además podemos aprovecharnos con su tercera cicatriz.

-¿te refieres a dejársela ligeramente expuesta para que coja infecciones? –preguntó Ino que era la más experta en esa área.

-en este ambiente es fácil cogerlas y así irá sufriendo poco a poco.

-así el Dead Moon pensará que ha sido otra de sus ideas para suicidarse y nosotras quedaremos libres de culpa. –aplaudió June.

-bien "Pequeña Perrita", a partir de hoy tu vida será más agonizante. –dijo Ino preparada para hacer su labor.

-

En el pasillo donde iban los tres líderes más sus guardaespaldas donde el más mayor era la imagen de un perro rabioso capaz de saltar sobre su víctima.

-¿qué vamos hacer con respeto a su hermano¿Iremos más tarde? –preguntó Kouji a Sesshomaru con valentía.

-no hagas preguntas estúpidas. –contestó Sasuke mirando hacia atrás- al igual que las nuestras quedaran anuladas temporalmente.

Los dos líderes jóvenes se pararon con sus tres fieles súbditos dejando que Dog siguiera con su marcha. Lo conocían de sobra para saber que ahora era mejor dejarlo solo.

-nos quedaremos aquí hasta que la tempestad se calme. –empezó Yamato refiriéndose al estado de Sesshomaru- las instrucciones para vosotros será la siguiente. Gaara te mantendrás en tu puesto de vigilancia de noche, tú Kouji lo harás de día y que no vea que te escaqueas para pasarlo con tu rubia. –el aludido tosió disimuladamente- Jaken quiero que sigas buscando datos de Akatsuki además de vigilar como le va a mi hermanito. Exijo que me des un informe diario de lo que tengas. También quiero saber todos los pasos de ese Daisuke.

Gaara se contrajo al recordar el motivo de su anterior inquietud. En aquel momento, no pudo preguntar por culpa de la niña. Tendría que saberlo o no podría realizar su trabajo como siempre.

-disculpe, -interviniendo- pero Daisuke Motomiya¿tiene alguna relación con June-san?

Sus dos superiores se quedaron en silencio. Mirándole seriamente, luego entre ellos para volver a mirarle. Gaara se fijó en que los ojos de Wolf se habían convertido en dos bloques de hielo.

-hermanos. –contestó Yamato inexpresivamente dejando a los tres sin palabras.

¿her… hermanos? –repitió Jaken con la quijada bien abierta.

-pero, eso significa que… -habló ahora Kouji.

-retiraos. –ordenó Sasuke con simpleza sin querer dar explicaciones. Una vez Sasuke y Yamato solos dio un largo soplido poniendo los brazos en jarras. Miró a su compañero de reojo con una sonrisa misteriosa- olvídate de la pareja de hermanos. Ella está de nuestro lado.

-hmph

-venga amigo, no hay nada mejor para estar de buen humor que hablando de eso, así que suéltalo.

-que suelte… ¿el qué?

-no te hagas el sueco… ¿cómo pasaste la noche con la pelirroja esa?

-ah eso. –encaminándose con él a su lado- pues es tal como Sesshomaru había descrito. Mujer única, de calidad y fresca. Oh, y hermosa. Todo hay que reconocerlo. –recordando el cuerpo desnudo de su víctima que la noche anterior pudo contemplar sin problemas.

-típico en ti. Las desnudas en el sentido literal de la palabra y seguro que también lo harías con la mirada.

-por supuesto.

-¿llegaste a hacerla tuya?

-por un momento estuve tentado. Especialmente cuando la desvestía y ella se excitó.

-así que a ti también. –cruzando de brazos con una sonrisa.

-¿cómo¿No me digas que la pelo-chicle esa…? –frustrado- como Sesshomaru decía que la Perrita jamás se había excitado ante sus caricias, creí ser el primero en ese punto. –soltando una mueca de fastidio.

-no te enfades por algo tan trivial y atiende. –el rubio le miró ligeramente molesto- A los pocos besos se rindió completamente a mí. O eso creí. La muy estúpida debió de fantasear de más y creyó que lo estaba haciendo con el palurdo de su marido.

-¿la violaste? –preguntó intrigado olvidando su enojo.

-igual que tú y Sesshomaru cuando tiene a su Perrita vulnerable, yo me sentí completamente tentado al deseo carnal. Tengo la impresión que esa chica es toda una fiera en la cama. De hecho cuando la pobre estuvo dormida, la marqué en su cuello blanquecino. –con una carcajada.

-¿no me digas que le pusiste esas porquerías que te dejó en herencia el Orochi? Ella no va a aguantar esa sustancia química cómo tú. –mirando por encima de su hombro donde se veía cerca de su clavícula un punto negro.

-le puse una inofensiva. La de la "tierra". (1) Además si me la traje fue para hacer lo mismo que Sessh. Divertirme un poco con ella y luego disfrutarla hasta que quede inservible. Después le pondré una de mis marquitas personalizadas para que las lleve en recuerdo de mi presencia en su viaje a la muerte.

-esas no hacen nada. –descubriendo uno de sus brazos donde se veía una especie de tatuaje de la cabeza de un lobo aullando.

-pero indican la posesión.

-humm. –meditando- quizás te pida que hagas una para…

-Yamato-sama, Sasuke-sama. –llegó June jadeando por la carrera- hemos hecho la transfusión y la Pequeña Perrita está recuperando la conciencia.

-buen trabajo. –la halagó Sasuke por lo que June hizo una nota de restregárselo al resto de sus "amigas" - ahora ve por Sesshomaru.

La chica antes alegre y feliz quedó paralizada por unos momentos al escuchar el segundo mandato.

-etto… ¿yo?

-¿hay alguien más por aquí?

-eehhh… ¿puedo decirle a Temari o a cualquier otra que vayan a por él?

-déjate de rodeos y ve. –la chica aún dudaba y eso desesperaba a los dos chicos- si le dices que su Pequeña Perrita está a salvo te ignorará.

-oh claro. En seguida voy entonces. –cambiando de cara yendo en búsqueda del mayor.

-a veces pienso que esas cinco solo usan la cabeza para lo que no deben. –repuso Yamato meneando la cabeza.

-¿qué esperas? Quedan idiotas perdidas ante nuestra belleza. –soltando una risa.

-pero no me discutirás que yo soy el más guapo de toda la organización.

O.o.O.o.O.o.O

La bofetada fue fuerte y sonora. El dolor que Rin sentía no se comparaba a cuando había querido suicidarse. Para nada, no había punto de comparación.

Frente a ella, estaba "Él", de pié erguido como un gigante, decidido en sus acciones y en sus palabras, furioso con ella y por su estupidez.

Un poco retrasados se encontraban los otros dos líderes sonriendo con autosuficiencia y en la otra esquina sus guardaespaldas que a diferencia de sus jefes tenían un rostro bañado en lástima por la adolescente yacida en el suelo.

Rin se sujetaba la mejilla sintiendo todavía el golpe como arrancándole la piel. Sentía también su sangre en su labio inferior y eso le produjo náuseas. Miró su muñeca vendada donde ahí se reflejaba la tercera derrota y el sufrimiento que debería cargar hasta que su muerte fuese natural o quizás cuando "Él" se la arrebatara.

-¡no llores en mi presencia!

¿Estaba llorando? La verdad es que no se había dado cuenta solo hasta que "Él" se lo había gritado como si fuera el pecado más grande el derramar una mísera lágrima. Con un nudo en la garganta intentó aguantar las siguientes gotas cristalinas que intentaban salir y que su dueña no dejaba.

¿Y ahora?

"Él" la castigaría como las veces pasadas.

Alguien petó en la puerta y el más joven de los tres líderes dio el permiso para que pasaran. Ahí aparecían las cinco chicas VIP y Henry con el grupo de todas las chicas secuestradas.

-bueno Pequeña Perrita procedamos a tu castigo. –empezó Sesshomaru con una sonrisa maquiavélica- Henry. –llamándole de forma simple, aunque el hombre entendió muy bien su cometido. Le entregó a Rin un par de hojas donde la joven comprobó que se trataba de fotos de mujeres con sus datos personales. Todas ellas desconocidas. Con un mal presentimiento miró a los tres líderes que parecían trillizos con esa sonrisa diabólica- escoge a las dos siguientes candidatas al azar. Serás la responsable de su rapto.

Tembló de miedo al escuchar su orden. Miró a las chicas VIP quienes sonreían con placer y burla, luego a los guardaespaldas y a Henry los cuales tenían la cabeza virada, pues en crueldad y maldad no les llegaban a sus tres superiores y mucho menos al quinteto de mujeres. De hecho, nadie de la organización era tan despiadado como ellos. Aún tenían corazón, aunque no podían permitirse el lujo de llevarse por sus emociones, de lo contrario sería su fin.

-… … … …no… no puedo… hacerlo…

-está bien. –dijo Dog con aparente tranquilidad, tanta que Rin se sentía insegura- es comprensible. Sino las quieres seleccionar tú, lo haré yo. Igualmente serás las responsable de esos secuestros. ¿Sabías que hay varias candidatas que tienen incluso cinco años? –Rin abrió los ojos como platos- A Wolf, Dragon y a mí nos está dando el morbo de convertir a esas niñas en lo que eres tú.

-ésta y ésta. –seleccionó Rin de forma automática sin querer que ninguna criatura viviese el mismo infierno que ella.

-Henry. –pronunció Dragon con una mirada.

-sí Sasuke-sama. –cogiendo el fólder que tenía Rin- las chicas a raptar son Noriko Kawada de 22 años, reside en Tokio y Ayumi Sato de 20 y vive Fukuoka.

-Kagura, dile a Rin quiénes son las que caerán la mala suerte. –preguntó Yamato mirando a la chiquilla que estaba triste- no son razones suficientes para que te lamentes Pequeña Perrita. Debes saber que hemos enumerado a las chicas secuestradas con las que hay en el local. Sin darte cuenta has seleccionado a dos chicas que te maldecirán en su lecho de muerte.

-Fumiko y Eri. –respondió la encargada consultando en su informe.

-Henry regresa al resto menos a esas dos chicas. Y vosotras, -dirigiéndose al grupo VIP- fuera también.

-como usted ordene Yamato-sama.

La mirada de Sesshomaru seguía siendo diabólica y conservaba esa sonrisa sádica que a Rin le producía pánico. Sin embargo, ver cómo mataba a esas dos chicas sería horrible.

-"todo por mi culpa" –agachando la cabeza sintiendo como la predicción de Wolf se cumplía.

-voy a asegurarme que esta vez aprendes la lección. –dijo Sesshomaru cerca de ella y observó cómo le tendía algo. Con los ojos abiertos de par en par lo contempló y luego a "Él" con la cabeza dándole vueltas- ¡cógelo!

-¿crees que lo va a hacer? –le preguntó Sasuke a Yamato divertido.

-la Perrita no va a tener valor, aunque con Sessh a su lado todo es posible. –siguiendo su juego.

-¿apostamos a que no lo hace?

-yo digo que sí.

-quien pierda no pasará dos noches con las VIP.

-adicionalmente si pierdo tendrás en esas dos noches a June y a Mimi contigo, en caso contrario yo la pasaré con Ino.

-acepto. Ey Sessh¿te metes tú también en la apuesta?

Pero el hombre les ignoraba, estaba concentrado en la joven que lo miraba pálida al ver cómo le tendía su arma con el propósito de que fuera ella quién las matara.

-parece que no.

-¡¡CÓGELO!!

-…no… por favor… no… no me haga hacer esto… se lo suplico… eso no… -pedía con lágrimas que era imposibles de ocultar- por favor… no lo volveré hacer… se lo juro… no volverá a suceder… de verdad…

-cógelo.

-…haré lo que sea… me esforzaré más en el trabajo… atraeré más clientes… dejaré que haga lo que quiera conmigo… pero no me haga hacer esto…

-una persona que se hace responsable de su muerte, se hace responsable del sufrimiento de los demás.

-¡por favor!

-sabías que te quiero viva. Que aún me debes por tu fechoría. Con tu suicidio suben los intereses. Ahora¡cógelo y dispara!

-Sesshomaru-sama, con todo el respeto, -carraspeó Kouji compadeciéndose de ella por completo- ella nunca ha cogido un arma. Puede acabar disparando a alguno de nosotros. –agregando cómo excusa.

-¡ju¿Tan imbécil me consideras? –sin abandonar esa sonrisa que retrasó un paso a los tres guardaespaldas- ¿Tú que opinas "Rin-chan"?

Esa forma de llamarla cariñosamente no era bueno, sino el infierno y ella lo sabía.

-

Los segundos pasaban pero sentía que era ella la que se había quedado muerta. Congelada, admiraba lo que ella había hecho, aunque parte era responsabilidad de Dog. Se había situado detrás suya para que pudiera apuntar correctamente, ella solo había apretado el gatillo.

-he ganado la apuesta. –dijo Yamato con un gesto de victoria.

-no concuerdo. Sessh le echó una mano.

-está bien, está bien. Lo dejaremos en tablas por esta vez. Venga, vamos.

-ey Sesshomaru apura. Tenemos que coger a esas chicas.

Rin seguía estática y sin apenas atender lo que ocurría a su alrededor. Pero la voz de Dog cerca de su lóbulo fue difícil de ignorar.

-esto es lo que pasará si intentas de nuevo suicidarte. Para la próxima su muerte será lenta y dolorosa. ¿Entiendes ahora tu posición mi Pequeña Perrita?

-…

-esto no libra de ofrecer tu show diario. Y recuerda lo del vestido. Con esa venda en tu muñeca, prescindiremos del laurel sobre tu apestoso cabello, en su lugar quiero que te pongas vendas para darte un aire más voluble. Así quiero verte a mi vuelta. De lo contrario habrá muertes.

-…

-Sesshomaru que se nos va a hacer de noche. –decía Yamato apurado.

-que sí pesado, ya voy. –quitando su molestia para dirigirse malévolamente a su presa- Rin procura no decepcionarme.

-…

-eh Pequeña Perrita, si ves a la Flor marchita dile que esta noche continuaremos donde lo dejamos. –dijo Sasuke divertido.

-¿"Flor marchita"? –preguntó Yamato.

-como Sessh le puso un apodo apropiado a la mocosa, pues decidí ponerle uno a la mía.

-yo hice lo mismo. "Bird" ¿Qué os parece?

-son nombres apropiados. Aunque Sasuke, recuerda que mi Pequeña Perrita no puede hablar sin mi autorización. Y además aún no ha tenido el gusto de conocer a sus almas gemelas. –dijo Sesshomaru cerrando la puerta.

Y así quedo Rin sola, con los dos cuerpos inertes y sin vida, con un millón de lágrimas que dejaba escapar pero no lamentarse por el impacto, y lo más importante con la sombra del perro que la acechaba las 24 horas del día prohibiendo que mostrara sus sentimientos incluso en la soledad.

Se sentía mareada por todo lo sucedido que empezaba a tener la vista borrosa. Pero caer desmayada… ¡NO! no podría permitirse el lujo sino quería ver correr ante sus ojos un río de sangre a manos suyas.

A contra de su voluntad tenía que hacer su trabajo y de ahora en adelante le obedecería sin rechistar, sin pensar, dejarse hacer todo cuanto se le antojara para que no se volviera a repetir.

-después de todo, -hablando en bajo- estoy sola y no tengo a nadie en quién confiar. A nadie, ni siquiera fuera de este hotel. –rememorando lo que le había ocurrido en el pasado. Aquello que por fortuna no había llegado a mayores, aunque eso no quitaba que hubiese vivido un calvario con el hombre al que había amado.

O.o.O.o.O.o.O

Solo un día, un mísero día y ya estaban tentadas en escapar como fuera, a pesar de que desde esa mañana eran tratadas como princesas, aunque princesas del mal encerradas en cuatro paredes.

Por suerte, tal como habían prometido Wolf y Dragon, al cabo de unas horas les habían dado la oportunidad de salir de la habitación y pasearse por el local.

-tenemos que escapar como sea. No pienso aguantar más impertinencias y cosas químicas por parte de ese prepotente. –dijo Sakura de inmediato en bajo procurando que ninguno de los aliados del Dead Moon las escuchara.

-creo que será mejor no cometer ninguna estupidez. –dijo Sora teniendo en su mente todavía las palabras de Wolf.

-entonces¿qué quieres que hagamos¿Seguir esperando sentadas? –preguntó incrédula- yo desde luego no y después de lo que me contaste, me niego a volver a dormir con él en su habitación, en su misma cama.

-a mí también me disgusta estar aquí y con Wolf, pero tenemos que pensar en quiénes nos rodean. No se marcan faroles, hacen hechos. –con gran pena- solo queda obedecer.

-demo… (NA: palabra japonesa que significa "pero")

-tampoco digo que debamos resignarnos. –cortándola- Yo creo en Taichi-kun. Sé que vendrá a rescatarnos. –dijo con una sonrisa radiante.

-Sora-san. –murmuró impresionada.

-Sakura-chan –insistiendo- debemos aguantar un poco y todo lo que nos hagan. Tenemos que soportarlo. Ya verás como pronto termina esta agonía.

-si tú lo crees firmemente, entonces yo haré lo mismo.

-es mejor que os rindáis. –dijo repentinamente una voz femenina que asustó a ambas.

Las dos se voltearon, encontrándose con una chica más baja que ellas de menos de veinte años. Larga cabellera como el roble y un mechón sujeto que le llegaba hasta el antebrazo. Sus ojos grandes estaban opacados y sin vida. Su tez era pálida como la leche y su rostro lleno de tiritas, denotaba el maltrato. Su cuerpo era tapado por una especie de capa oscura impidiendo ver lo que llevaba realmente debajo y que tanto Sora como Sakura interpretaron que quizás estaba desnuda y que tendría más heridas como las de su cara.

-Pequeña Perrita¿quieres ocupar tu puesto de una vez? –apareciendo la dueña del local enfadada- vamos con retraso.

Rin asintió con la cabeza tristemente al mismo tiempo que bajo su capa acariciaba la venda auténtica. Le comenzaba a doler horrores, sentía como pinchazos, pero debía aguantarse. Si caía, volvería a suceder lo de aquella mañana y ya tenía suficientes personas que la odiasen como para crearse más. Haciendo gala de su máscara inexpresiva caminó hacia la barra donde estaba el barman. Tenía que tomar algún calmante para aliviar el dolor.

Mientras, Kagura se cruzó de brazos. Otra vez la estúpida chiquilla iba a ganar más que cualquiera de las que trabajaban y así podría tener al Dead Moon de buen humor y quizás pasar otra noche con su querido Dog.

-¡¿ella trabaja aquí?! –sintiendo cómo alguien la cogía de la manga para que la atendiera.

Miró al frente donde estaban Sora y Sakura con unos ojos que lo decían todo, la incredulidad y hasta ira como si lo que le ocurriese a la mocosa fuera asunto de ellas.

Hizo una mueca al inspeccionarlas.

Ambas llevaban ropas mucho mejores que las chicas secuestradas, casi de la misma marca que usaban ella y sus "amigas".

Así que esas eran las dos chicas que habían secuestrado recientemente, las presas especiales de Wolf y Dragon.

Rió internamente.

Tres de sus "amigas" no estarían muy contentas si vieran a las nuevas. Ella sabía como se pondrían, ya que la presencia de la Perrita, una mocosa sin físico, virgen y menor de edad despertaba la atención de Dog. Hecho que despertaba tanto en ella como en su prima la envidia, los celos y el no entender el que le veía en una niña como aquella.

-tenéis el mismo aire que la Pequeña Perrita y sois más guapas que ella. –acariciando los labios de Sora que se apartó de ella cuanto antes mirándola raro.

-¡no me toques bruja¡Contesta a mi pregunta¿Ella trabaja aquí? –volvió a repetir la pelirroja esta vez exasperada.

-por supuesto. –adoptando una postura sexy y elegante- Aquí todas las chicas trabajan excepto las más importantes. –con un deje de orgullo y dejándoles en claro que ella era una de las excepciones.

-pero... pero... si es una niña… debe tener... –mirando como Rin tomaba algo que el barman (NA: recordad que el barman es Kohaku) le había ofrecido.

-tiene 16 años y su pasado ya no existe. Fin de la historia. –contestó Kagura a todas las formuladas sin hacer.

-es una menor. –replicó ahora Sora- ¿cómo pueden hacer trabajar a una menor en un local de prostitución? Es un delito

-aquí se hace lo que el Dead Moon diga. Y si quieren que trabajen niños, pues se hace. Aunque de momento no lo han hecho. –agregando con indiferencia- ahora señoritas feas, vírgenes y escandalosas, me retiro que tengo cosas que hacer que hablar con la peste. –dándose la media vuelta- ¡ah! –sacando un abanico japonés que tenía guardado en el interior de su kimono- os aconsejo que no os acerquéis a tres mujeres llamadas Mimi, June e Ino si queréis seguir con esa piel de porcelana. –carcajeándose maliciosamente.

-¿pero quién es esa pécora? Me da un coraje. –decía Sakura irritada.

-una de las chicas VIP. –sentenció su amiga encajando la descripción que Wolf le había dado de ellas- y estoy segura que los nombres de las chicas que ha mencionado también lo son.

-este sitio es de locos. Y aún por encima, tenemos que esperar donde hay gente horripilante que obligan a menores a que hagan sus trabajos. –soplando con fuerza- ¿has visto el estado de esa pobre chica? llena de heridas y sus ojos sin brillo.

-puede que sea una de las secuestradas. O...

-

-"…y la pequeña perrita que mantiene Dog, está en la misma situación que tú y la chica rosa esa."

-

-¿o? –inquirió Sakura a que continuara.

-la Pequeña Perrita. Ese es otro de los personajes que Wolf me había hablado. Dice que la tiene Dog. Seguro que estará sufriendo un calvario siendo tan joven y nosotras quejándonos. –teniendo lástima de Rin.

-tienes razón. Estar con ese "pederasta" aunque los otros dos también tienen su naturaleza abrumadora.

-

Rin consumió el agua con las pastillas que Kohaku le había ofrecido y se quitó la capa donde las suposiciones de Sora y Sakura resultaron erróneas. La chica vestía un corto vestido blanco tradicional igual que usaban los antiguos dioses griegos. Lo llevaba atado al cuello, la espalda estaba desnuda y delante solo tapaba estrictamente lo necesario dejando ver que no llevaba ropa interior. De cintura para abajo eran como pétalos de flores caídas que al caminar se dejaba ver la mayor parte de su pierna.

La imagen con la que Dog había querido que desfilara, una joven maltratada y vulnerable.

La música que se escuchaba hasta ese momento se cortó abruptamente. El local que hasta entonces estaba semi iluminado se encendió por completo dejándose ver un escenario que ambas jóvenes no habían visto y que todos los hombres abandonaron a las chicas con las que estaban para ir directos gritando como locos con el vaso de licor en la mano.

Rin suspiró con tristeza y se colocó nuevamente la máscara de la nada. Los hombres comenzaron a llamarla para que empezara con su espectáculo, mientras que Sora y Sakura miraban con asco a aquellos cavernícolas. En medio del escenario hubo una pequeña luz blanca y por ahí apareció Mimi bien ataviada igual que una idol con una sonrisa que cautivó a decenas de varones lanzándole besos al aire y piropeándola.

-mis queridos amorcitos, sé que deseáis ver el espectáculo de la criatura. Pero ya sabéis que para verlo hay que pagar. Quién no lo haga que se marche ahora mismo. –dijo con una sonrisa.

-¡¡sí, queremos verla!!

-ok, -guiñándoles el ojo- poned los billetitos en la cesta que tiene mi "amiga" Ino y después a contemplar. –haciendo un movimiento sexy al pronunciar su última palabra.

-vaya, hemos tenido el "agradable placer" de conocer a Ino. –dijo Sakura observando como la mencionada a cada billete que era ingresado en la cesta les daba un regalo especial.

-y esa que está en el escenario creo que es una VIP.

Mimi se dirigió a Rin quién estaba a la espera de iniciar lo de todos los días y lo que era su destino.

-bueno Perrita vagabunda, procura moverte bien y excitarles para que las chicas puedan llevárselos a la cama, de lo contrario, el Dead Moon estarán descontentos y no queremos eso. ¿Lo has captado cabeza de chorlito?

-sí Mimi-sama. –contestó con resignación.

La mujer sonrió satisfactoriamente, de pronto sintió como si alguien la miraba con malos ojos. Buscó a la persona y dependiendo quién fuera, lanzaría una queja a los líderes para que lo mataran. La culpable resultó ser el juguetito del guardaespaldas de su querido Wolf donde le lanzaba miradas desdeñosas y cargadas de odio.

Aquello no era nada raro.

-

La convivencia entre las mujeres seguidoras del Dead Moon estaba compuesta por dos bandas. El grupo VIP quiénes satisfacían sus deseos carnales liderados por Kagura; y el grupo de baja categoría donde la finalidad de algunas era la de satisfacer a los hombres o ser los objetos personales de algunos de los guardaespaldas de Wolf, Dragon y Dog, todas ellas lideradas por Temari, la sub. Encargada del local y hermana mayor de Gaara.

La mayor rivalidad y la más conocida era entre Kagura y Temari. De hecho, ya se habían atacado físicamente, aunque los tres líderes todavía no habían sido conscientes de ello. Kouji, Gaara y Jaken se habían ocupado personalmente de que no llegasen a sus oídos, pues sabían lo poco que toleraban los alborotos absurdos.

-

Sonó nuevamente la música pero ésta era un tanto erótica, sensual y Rin comenzó a bailar siguiendo el ritmo de la melodía dejando fascinados a todos los varones, incluido al barman el cual ocultaba, especialmente ante Dog, el afecto que sentía por la adolescente. Quizás fuese esa personalidad voluble que el Dead Moon había creado el que acabase hechizado, pues en su interior guardaba el deseo de querer matar a los tres líderes y secuestrar a aquella diva. Ardía en poseerla, tenerla bajo su cuerpo, probar aquella deliciosa piel.

Sintió la mirada indagadora de Shino y de inmediato se centró en cualquiera cosa que no haría habitualmente como el limpiar los vasos despertando las sospechas del chico de lentes oscuras.

Por otra parte, Sora y Sakura admiraban impresionadas la desenvoltura de la adolescente. Transmitía una sensación de inocencia y dulzura que embaucaba a todos aquellos pordioseros sedientos de sexo.

Al acabar el baile, observaron extrañadas como se había ido apresurada sin decir una palabra o esbozar una pequeña sonrisa coqueta como las demás en señal de agradecimiento. Daba la impresión de actuar como un robot que solo estaba ahí para bailar y nada más.

Y entonces, todos los hombres se pusieron locos.

Pedían estar con cualquier chica y llevársela a la habitación cumpliendo así las expectativas del Dead Moon para ganar más dinero.

-utilizan a una criatura para esto… ¡que repugnante! –comentó Sora molesta.

-ya me daban asco, pero ahora... –dijo Sakura sin saber como llamar aquello- se han llevado el premio gordo.

-ey chicas¿queréis que vayamos a una habitación los tres? –dijo un hombre que estaba en la cuarentena y con ojos que denotaban la excitación.

-¡ni se te ocurra tocarnos! –respondió Sora airada apartándose con Sakura conteniendo las ganas de darle un rodillazo en la parte más sensible del hombre.

Entre tanta aglomeración de hombres que buscaban desesperadamente a una mujer, Sakura chocó contra uno haciéndole la misma proposición que el anterior.

Asustadas se vieron en un laberinto donde a cada paso que daban, un hombre diferente les pedía acostarse con ellas o con una sola donde la otra ayudaba a rescatarla de las garras de aquellos locos sedientos de sexo.

Los aliados de los tres líderes observando que si las dos presas especiales de Wolf y Dragon eran "tocadas" por otros de baja categoría, sus jefes le darían pena de muerte sin compasión alguna. Sin pensarlo por más tiempo, decidieron intervenir discretamente sin que ellas se enteraran.

Las dos chicas, de forma casual para ellas, dieron encontrado una salida, saliendo por una de las puertas laterales jadeando con fuerza y resentidas.

-creía... creía que los que estaban ahí no tenían... no tenían nada que ver con el Dead Moon...

-Sakura-chan no pensé que existiesen hombres... de tal calaña... la gran mayoría eran casados... que poca vergüenza...

-es verdad. –recuperando el aire- hasta había algún que otro de la edad de... de... –apenándose al recordarlo.

-¿de quién? –preguntó Sora normalizando la respiración.

-de mi fallecido abuelo.

La pelirroja sintiéndose culpable por su curiosidad se quedó callada sin saber que decir.

-murió hace unas semanas. –aliviando la tensión que se había creado- por ni más ni menos que Dragon. Él lo mató sin ninguna pizca de compasión. –imaginándose el rostro sanguinario de Sasuke ante su moribundo abuelo y los otros dos Dead Moon observando el asesinato como un espectáculo divertido. Sakura empezó a temblar tanto de miedo como de ira. Era tal la atrocidad que deseaba matar a Dragon ella misma cuando tuviera la guardia baja- ¡no le soporto¡Odio… odio… odio lo que me hizo¡Él mató a sangre fría a mi abuelo, a mi único pariente con vida¡A la persona que me había cuidado! –gritando llena de rabia.

-yo... Sakura... tranquila… –abrazándola.

-¡lo odio¡Lo aborrezco¡Ojalá se pudriera en el mismo infierno¡Quiero que se muera¡Deseo matarlo! –descargando toda esa rabia que había sido comprimida desde la muerte de su querido abuelo. Ni siquiera con Naruto pudo desahogarse, simplemente porque quería hacerse la fuerte. Hacerle ver que estaba bien. Pero había llegado a su límite. Pasar la noche con alguien como él, que la hubiera besado, que viviera como una presa, que utilizaran a una adolescente...

Sora contagiada por el llanto de su amiga no pudo evitar que pequeñas lágrimas aparecieran en sus ojos fuego. Ella solo quería que la rescataran, irse de aquel lugar. No había sufrido ningún atentado por parte del Dead Moon como ella, no vivía con aquellos personajes como aquella chiquilla.

-"pero¿por qué pienso también en su estado?" –sin comprenderlo cerró los ojos cn fuerza- "Taichi-kun..." –pidiendo el valor que siempre poseía su "amigo", ser ella la reconfortada, que le dijera que hacer. Fue pensar eso para que el velo se descorriera e imaginara lo que le diría el moreno- escucha Sakura-chan, no puedo decir que sé como te sientes porque sonaría hipócrita, pero te ruego que ni se te ocurra cometer una locura como atentar contra Dragon o cualquiera del Dead Moon. Hazlo por Naruto-san.

-pero…

-ya te lo dije antes. Seamos positivas.

Sakura era consciente que por el bien de todos los que la rodeaban y por la amiga que tenía delante, debía aguantarse a regañadientes.

En medio de aquel silencio, se escuchó un leve llanto que no estaba muy lejos de ellas. Sorprendidas, curiosas y preocupadas se dirigieron hacia el sitio en particular donde la persona lloraba a intervalos, intentando callarse.

Su sorpresa fue grande al descubrir a la joven que había actuado hace unos minutos sentada en el suelo con las piernas encogidas.

-ey¿qué te pasa¿Estás bien? –preguntó Sora estando a su altura.

Rin pegó tremendo susto que por inercia se apegó a la pared tanto como pudo con ojos llenos de pánico. Observando que no se trataba de las chicas VIP o las del grupo de Temari suspiró aliviada. Sin embargo, la experiencia le había enseñado lo falsa que puede resultar una de las tantas chicas secuestradas que no tenían nada que ver en la organización. Así que se dedicó a bajar la mirada, tratar de ignorarlas y conseguir con ese método que se fueran. Se encontró con el vendaje y se dedicó a acariciar su muñeca sintiendo el dolor del filo como cuando intentó suicidarse hace un par de horas.

-¿cómo una chica como tú está aquí¿A ti también te han secuestrado? –dijo Sakura poniéndose al lado de la mayor.

-…

Rin viró la cabeza. Claro que la habían secuestrado pero por su culpa. Ella misma se puso a tiro de esos locos. Ella se había metido con el Dead Moon y ahí estaba la consecuencia, el castigo.

Tanto Sora como Sakura llegaron a la conclusión de que no les iba a formular palabra. Su expresión la delataba. Pero tampoco iban a dejarla sola, eso era su pensamiento común. Era como una niña pequeña que necesitaba de la protección de alguien.

Sakura se percató de las muestras de dolor que mostraba durante segundos y se fijó en como acariciaba su muñeca. Al ver el vendaje se quedó de piedra.

-oye¿puedes enseñarme tu muñeca¿La que tiene el vendaje?

La joven volvió a poner ojos de terror y con su otra mano escondió todo lo que pudo el vendaje negando frenéticamente con la cabeza.

Ese comportamiento dejó extrañadas a las dos mayores y la deducción de que el Dead Moon se aprovechaban bien de la pequeña para tenerla como ellos deseaban.

-solo quiero echar un vistazo. –insistió Sakura en un tono suave para que confiara en ella.

La respuesta de Rin fue negativa de nuevo.

-escucha, no sé si te has dado cuenta pero tienes el vendaje cubierto de sangre. –observó como ella se quedaba asombrada al descubrirlo y confundida sin saber que hacer- si me dejas puedo cambiártelo.

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En uno de los aseos del local, estaban encerradas las tres. Cada una tenía pensamientos cargados de temor por culpa del Dead Moon. Rin sobre Dog cuando supiera que había estado momentos en sitios que él ignoraba; Sora por lo que podría hacer Wolf si no la encontrase y lo que pudiera suceder con su familia, Taichi y las dos chicas; y Sakura por Dragon si tenía la intención de desquitarse esa noche por el atrevimiento que hizo durante la mañana.

Las tres en su mundo habían olvidado el motivo por el que habían acabado ahí, solo hasta que por inercia o quizás dolor Rin volvió a masajear su muñeca, gesto que atrajo la atención de Sakura y Sora.

-ah sí… Sora¿me puedes pasar el botiquín? –mientras se centraba en quitarle el vendaje.

Al tener su piel al descubierto el horror de Sakura creció considerablemente teniendo a Rin preocupada y asustada por esa expresión poco oculta.

-pero ¿qué persona hace semejante cura dejándote la herida medio abierta? –murmuró la de cabello rosa irritada.

-¿qué pasa? –indagó Sora.

-tiene la herida poco cuidada. –respondió molesta- abierta para que le pasen mil y un infecciones sin que ella se de cuenta… -trató de controlarse- ¿a qué fue el "Químico loco" de Dragon quién te curó? –dándole un apodo a Sasuke cómo él le había hecho.

-

-¡¡atchis!! –estornudó Sasuke rascándose la nariz algo enojado.

-¿estornudando en mitad de un asesinato? –preguntó Yamato con burla.

-chico eres único. –agregó Sesshomaru divertido.

-es que tengo la sensación que alguien está hablando sobre mí. –dijo como si eso fuese una falta grave- ¿quién es que lo mato?

-¿quieres desquitarte matando a la zorra esta? –preguntó Yamato con un tono cargado de naturalidad mientras agarraba sin ningún esfuerzo el pelo de una chica morena.

-¿Qué no se supone que yo la mataría? Sigo estando furioso por lo que mi Perrita hizo. –inquirió Sesshomaru.

-pues yo ahora estoy enfadado y sino mato reviento.

-de secuestrar hemos acabando matando. Sessh como tú te enfadaste antes, matas a esta y Sasuke que mate a la otra.

-¡no es justo! –se quejó Dragon.

-los mayores primero, así me gusta.

Los tres guardaespaldas estaban sin palabras por la resolución del problema. Habían ido para secuestrar a las dos chicas para reemplazar a las muertas y habían decidido matarlas. Jamás les entenderían.

-

Rin estaba confusa, sin embargo, negó con la cabeza haciéndole ver a las dos mayores que Dragon no había tenido nada que ver en la cura. Sasuke Uchiha, Dragon¿de enfermero? Si se lo dijeran se reiría del que lo hubiera dicho. Por lo que "Él" le había contado, Dragon se dedicaba más bien a herir para ver sangre que tapar el líquido carmesí que salía de la piel.

-sino fue Dragon, tuvo que ser el "Narcisista" de Wolf¿no? –intervino Sora queriendo golpear al rubio si él hubiese sido el "enfermero".

La joven volvió a negar con la cabeza. Al igual que Dragon, Wolf no se dedicaba a curar sino a beber esa sangre como si un lobo se tratara. Si estuviera a merced del máximo líder de seguro que necesitaría una transfusión sanguínea diaria. Vamos, eso era lo que "Él" le había dicho para que supiera lo afortunada que era.

-¿fue Dog? –preguntaron ambas como descarte.

Negó otra vez. A "Él" le gustaba sentir la sangre entre sus manos y cuando se trataba de la de ella, se convertía en una mezcla de Wolf y Dragon. Se ponía a admirarla y luego tomarla como el mejor de los manjares. Según ella, de los tres, "Él" era el más sádico.

Teniendo en cuenta el estado de su muñeca y la cura recibida, decretó que las VIP eran peores que ellos juntos. Solo ellas pudieron curarla y hacerle tal sufrimiento para que poco a poco decayera sin ser condenadas.

Sakura observó su muñeca y dejó su curiosidad para más tarde. Cogió del botiquín lo que necesitaba y procedió a hacer la cura correcta.

-esto te va a doler pero vas a tener que aguantar. –dijo Sakura suavemente.

Los minutos fueron transcurriendo y Rin para sorpresa de la Haruno no mostraba ninguna mueca de dolor o intento cuando otra en su lugar por muy fuerte que fuese habría dicho un simple ¡ay!.

-increíble Sakura-chan. –dijo de pronto Sora maravillada- tienes mucha maña para estas cosas.

-he estudiado medicina. –contestó con simpleza poniéndole el vendaje como una experta- bueno¡terminado! –miró a la joven que volvía a acariciar esa zona y suspiró con fuerza- te lo has hecho hoy¿verdad? La cicatriz me refiero. Estoy convencida que has perdido demasiada sangre. ¿Cómo se te ocurre moverte cuando necesitas reposo? –enfadada de que aquella chica antepusiera el trabajo a su salud. (NA: ejem… una servidora hizo lo mismo. Queridos lectores, no lo hagáis en vuestros trabajos o estudios)

-tranquilízate Sakura-chan. –intervino Sora viendo el estado de pánico de la joven como si recordara un horrible suceso- ten en cuenta donde estamos y lo que hacen. –situándose a un lado de Rin- eh, -dirigiéndose a la adolescente con dulzura- por favor, no te tomes a mal lo que Sakura-chan te acaba de decir. Solo lo ha dicho porque estaba preocupada.

-…

-yo soy Sora Takenouchi¿tú eres la que esos imbéciles llaman "Pequeña Perrita"? –el rostro de Rin contestó a su pregunta- pero supongo que tendrás un nombre, tu verdadero nombre.

-…

-"¡sinvergüenzas! Hasta la tienen muda." –pensaba Sakura frustrada. Volvió a calmarse y se sentó al otro lado de Rin- mi nombre es Sakura Haruno. Tú puedes hablar¿no? Ya lo has hecho antes. ¿Por qué dijiste aquello?

-…

-quieres irte de este lugar¿no? –ahora había sido la pelirroja quién le había hablado- no te preocupes. Muy pronto estaremos libres de ellos.

Rin se giró a verla con rostro pálido y desesperada se aferró a sus ropas.

-no… no podéis escapar de ellos... nadie puede... –decía entre lágrimas- nos perseguirán incluso después de muertas... ellos seguirán ahí... nunca morirán...

Había hablado y era para bajarles las esperanzas. ¿Cómo podía decir aquello¿Qué le habían hecho el Dead Moon para que le lavasen de esa manera el cerebro¿Por qué los calificaba como seres inmortales?

-nada es eterno. –habló Sora con seguridad. Si Wolf la había puesto como líder de las presas para animarlas, pues eso haría- una vez muertos se acabó todo.

Rin volvió a mirarla dándose cuenta de la verdad en sus palabras. Ella tenía razón. Dog y los demás habían hecho que olvidara que nada era eterno. Que todo tenía un principio y un fin. Entonces no había necesidad para temerles incluso muerta. Muy pronto ellos se cansarían y ella moriría en paz.

Sonrió con algo más de ánimo, una sonrisa sincera y llena de sentimientos que ya había olvidado. Aún podía disfrutar algo de la vida, pues¿podía llegar a sufrir más?

-Rin Merodhii. Me llamo Rin Merodhii.

Las dos chicas sonrieron contentas. Escena que era vista por una mujer de lentes.

¿Qué era lo que pasaba? Era lo que cruzaba por su mente. La Pequeña Perrita estaba sonriendo y hablando, hechos prohibidos. ¿Desde cuándo no le temía a los tres líderes y se mostraba tal como era?

-¿qué hago? Si se lo cuento la tomarán con la Pequeña Perrita y no tengo nada en contra de ella; pero si me callo, ellos me matarían sin vacilar. Y ya no estaría más con "Káiser". ¿Qué hago¿Qué hago? –debatiéndose.

Observó como las tres chicas habían decidido levantarse. Sin saber por qué razón decidió seguirlas mientras pensaba que decisión tomar.

-

Llevaba observándolas cerca de tres horas sin saber que hacer aún. En ese lapso de tiempo, muchos de los clientes le habían pedido que fueran juntos a una habitación.

Haciendo gala de lo que le habían enseñado, negaba esas propuestas con un toque donde los hombres se lo tomaban demasiado bien.

Y mientras ella se debatía y evadía las ofertas, las tres chicas se encontraban completamente despreocupadas, en la barra del bar charlando con el barman. No entendía nada. Para empezar, la Pequeña Perrita debería estar en la habitación asignada, sola, esperando a Dog sin poder hablar, sonreír… y ahora estaba quebrantando todo eso. Y las otras dos, olvidándose que estaban secuestradas, comportándose como si estuvieran en un hotel de lujo.

-me da rabia verlas actuar así. –comentó para sí misma. Pese a la ira que sentía hacia ellas, su corazón le impedía que hablase del buen comportamiento de las tres presas a los Dead Moon.

-si sigues vigilándolas, vete haciendo a la idea que mañana no estarás viva Miyako-san.

La chica llevó tal susto que con el sudor recorriéndole la piel se giró a ver al chico que le había hablado con la respiración agitada.

-deja de darme esos sustos Shino-san. –replicó airada.

-en lugar de enfadarte conmigo te sugiero que dejes de jugar a los espías y regreses a tu trabajo.

-¿y dejar que le cuentes a los jefes que he estado parada mirando lo que hacen sus presas sin habérselo contado? No soy estúpida.

-y yo tampoco. –respondió el de lentes oscuras- no es solo por ti se va con el cuento, sino por todos. Si Sesshomaru-sama llega a descubrir lo que hace su Pequeña Perrita puede tomarla con nosotros, con sus propios aliados. Ya deberías saber como se pone cuando se enfada de verdad¿o acaso has olvidado lo que hizo con Wallace cuando la Pequeña Perrita no quería acatar sus órdenes la primera vez que llegó?

Miyako tragó saliva sin querer recordarlo.

-me temía que esto pasara. –dijo de pronto Shino mirando hacia las chicas dejando a una confusa Miyako- Kohaku-san actúa de un modo raro cuando está con la mocosa.

-¿intentas decir que…?

-lo que tiene no llega tan lejos. Solo quiere poseerla una y otra vez. Se le nota en la mirada.

-¿cómo puedes estar tan seguro que solo quiere eso?

-¿qué hacéis parados sin hacer nada¡A trabajar gandules! –la voz proveniente de Jaken puso a los dos con los nervios de punta. Si el guardaespaldas de Dog estaba presente, eso significaba que ellos también estarían por ahí.

-¿dónde está Sesshomaru-sama? –preguntó Shino de inmediato.

-¿y a ti que te importa? –con cierto escepticismo.

-es de vida o muerte para todo el Dead Moon. –señalando lo que hacían las tres chicas.

El pequeño hombre viendo el lugar, en menos de un segundo empezó a rememorar lo sucedido hace meses. Apurado cogió su teléfono móvil marcando con una velocidad que dejaría pasmados a quiénes lo viesen. Pero tanto Shino como Miyako no estaban para admirarle por algo tan trivial.

-marchaos de su campo de visualización ahora mismo. –ordenando con el aparato sobre la oreja donde daba señal- ¡rápido!

-¡Hai! –asintieron ambos.

-Kouji¿dónde están Yamato-sama y los otros? –hablando con su interlocutor por teléfono- ¡¿por el local?! –asustado mirando para todos lados intentando localizarles- Kouji mueve el culo, si no nos espabilamos quizás se repita lo que le ocurrió con Wallace.

-

-cuando quieren son espabilados y eficaces. –comentaba divertido Dragon desde la sala de vigilancia en solitario teniendo como única luz las imágenes de las pantallas- lástima que todo su esfuerzo vaya a ser en vano. –encendiendo un mechero para acercarlo a su rostro donde entre los labios tenía un cigarrillo- ¡maldito vicio de Sessh que da asco! –consumiendo igualmente lo que estaba fumando- parece ser que con lo que pasó esta mañana, la Pequeña Perrita no quedó escarmentada. ¿Acaso la Flor marchita y la Bird influirían sobre la mocosa? Bueno, da igual. –restándole importancia- será mejor que me reúna con Yama y con el Buldog antes de que muera otro de los nuestros. –decía con algo de pereza- y mira que quería descansar antes de divertirme con la Flor marchita. Que tipas más problemáticas.

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-vamos hombre¿quieres tranquilizarte? –pedía Yamato ante su amigo que echaba chispas por los ojos.

-¡déjame ir Yamato¡Ese capullo ha sobrepasado su límite con algo que no es suyo!

-me estás asustando. –comentó divertido- ni que estuvieras celoso.

-estás de broma¿no? –mirándole incrédulo- esa perra equivale lo que para ti es esa zorra de pelirroja.

-vale hombre, tranquilo. Pero no vayas y cometas una masacre. Tendríamos desperdicios y perderíamos hombres.

-y ahora es imposible encontrar hombres de tan buena calidad como los que tenemos. –llegando Sasuke con las manos en los bolsillos.

-no te preocupes Sessh. Tomo la responsabilidad de lo que hace tu Perrita contra mi pajarito enjaulado esta noche. Caballeros, se acabó el portarse bien.

-¿vas a violarla? –preguntó el más joven como si nada.

-por supuesto que no. No voy a rebajarme para acostarme con una tipa que no tiene ningún atractivo. En cuanto a la Pequeña Perrita en vistos que ni matando aprende, Sessh hazlo algo que le quede para siempre como esas cicatrices que esconde.

-¿y el negocio? –preguntó el albino.

-triplicaremos la actuación del Káiser como castigo a Inoue por intentar querer callarse algo como eso. –sugirió Sasuke.

-ah¿pero esa estuvo metida en el ajo?

-según vi en el vídeo, eso parece. También Shino.

-de ese me encargo yo. –se apresuró a decir Sesshomaru.

-pero no lo mates que es bastante eficiente. –pidió Dragon.

-intentaré controlarme. –sin prometer nada.

-pues solucionado. No hay nada más que decir. Poniendo más espectáculo del Káiser queda anulado de forma definitiva el programa de la Pequeña Perrita. Sessh por fin eres libre de acostarte con ella y hacer todo cuanto has aguantado. Y mi pelirroja también aprenderá una ardua lección que jamás olvidará.

-yo como ya iba a violar a la mía. –comentó uniéndose a la fiesta que tendrían esa noche con sus respectivas cautivas.

Los tres miraron a sus presas, quiénes inocentes y sonrientes, eran ajenas a lo que dentro de unas horas les pasarían y que nadie, absolutamente nadie podría detenerles.

CONTINUARÁ…

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Notas de la autora:

(1) La marca de la "tierra" es la misma que tiene Kimimaro en el manga/anime, solo que en el fic se lo puse a Sakura cerca de su nuca color azul cielo. Por supuesto, la marca de la que habla Yamato que le hizo Orochimaru es la misma que en el manga/anime. En capítulos posteriores se hablará más sobre estas marcas.

Perdón por tardar en subir este capítulo, pero he estado de vacaciones, con trabajo, que no tenía Pc, que no tenía Internet, que no tenía inspiración… Y al final el capítulo quedó algo diferente al borrador original pero con la misma idea por supuesto.

Quiero aclarar que la marca que tiene Sasuke es como la que le hace Orochimaru en el manga/anime. En capítulos posteriores se hablará sobre estas marcas.

En este capítulo iba a haber lemon pero al final tuve que cortarlo y en el siguiente lo habrá sin duda. La pregunta es¿qué castigo le impondrá Sessh al pobre de Shino¿Qué hará Yamato a su presa pelirroja¿Sasuke violará a Sakura?

Las respuestas en el siguiente capítulo.

Contestaciones a los reviews en mi página de msn donde dentro de poco pondré información sobre los personajes y que papel ocupa en el fic para que no os liéis.

Muchas gracias a todas por vuestros reviews, espero que me dejéis también en este para saber que tal os ha parecido.

Este capítulo va dedicado a mi amiga Miyako. Amiga, espero que no me odies por lo que hice con tu personaje favorito.

'Atori'