Capítulo 5: Sin salida
Una mirada…
No.
Dos… tres…
No lo sabía, pero lo que sí es que se sentía observada por alguien. Giró de inmediato la cabeza tratando de localizar a esa persona pero las luces de neon dificultaban su labor.
-¿sucede algo Sora-san? –preguntó Rin.
-eh… no, no es nada.
No iba a preocuparla con su inquietud. Ya suficiente había sufrido como para angustiarla con posibles imaginaciones.
-disculpe, usted era Sora Takenouchi, ¿verdad? –interrumpió el barman.
-así es.
-¿y usted Sakura Haruno? –dirigiéndose a la otra quién consumía un refresco de cola.
-ajá.
-¿no sois las presas especiales que capturó el Dead Moon?
-¿y qué? ¿Piensas ir a darle el parte? Amigo nos da igual –contestó la Haruno ofensiva.
-Rin, ¿tú piensas igual que ellas? –preguntó incrédulo el mismo hombre- Dog se va a enfadar mucho. Ya has visto lo que es capaz de hacer.
-oye no vuelvas a infundir miedo a Rin-chan porque ya no está sola. –saltó Sora.
-no, no era esa mi intención. –negando de inmediato- solo que ellos son capaces de todo a los que le desobedecen y Rin lo sabe mejor que nadie.
-ahora me da igual. Todos los aliados del Dead Moon no merecen existir. Y si ellos se matan entre ellos ayudan a que el mal se extinga. –dijo ella con un brillo especial en los ojos que dejó sin palabras al barman.
-bien dicho. –dijo Sakura cogiendo su bebida e ir a una mesa donde estuvieran las tres a gusto para hablar.
Kohaku se había vuelto a quedar prendado de la adolescente. Ahora en su mirada había decisión y coraje. Eso era bueno y malo. Bueno porque le resultaba más atractiva; y malo porque si se mostraba así frente a Dog, uno de los aliados de la organización estaría criando malvas, y ese podía ser él mismo.
-solo espero no tener una muerte como la de Wallace. –con una gota de sudor corriéndole por la piel recordando lo que había quedado de su fallecido compatriota.
Con las tres chicas mientras tanto.
-ese Kohaku me parecía diferente al resto y al final es como los demás. –comentaba Sakura.
-en realidad es diferente. Solo que su posición le obliga a comportarse así.
Las dos chicas se miraron entre sí y luego a ella divertidas.
-pareces defenderle. –comentó Sakura.
-pues claro, es el único decente aquí. Ni siquiera Izumi-san o Miyako-san son tan agradables como él.
-¿y no te has parado a pensar el porque de ese comportamiento contigo? –preguntó Sora.
-¿qué quieres decir? –confusa.
-intenta ocultarlo, pero se parece mucho a Naruto antes de que empezáramos a salir.
-¿eh? –con las mejillas ya teñidas de carmesí.
-y a Taichi-kun cuando estamos juntos.
-¿queréis decirme que Kohaku…?
-anda coladito por tus huesos. –completó Sakura.
Eso sonrojó a Rin pero que vistos desde fuera la hacía verse adorable, excepto para una persona que la llevaba observando molesto por esa actitud que "Él" NO aceptaba. Ella era suya, era su presa. Todos sus pensamientos, su miedo, TODO tenían que ser dirigidos hacia "Él".
O.o.O.o.O.o.O
-tío Jiraiya han pasado demasiados días. –dijo Naruto molesto.
-Naruto no confundas a los que te escuchan que cualquiera pensaría que es verdad. Solo ha pasado… a partir de dos minutos… -consultado su reloj de pulsera- 24 horas desde su secuestro.
-¡suficiente para que el Dead Moon les haya hecho mil torturas! –habló Taichi más bien de su mejor amiga- si ese Wolf toca un pelo a mi Sora juro que su hermanito lo pagará por él.
-capitán Yagami no diga eso. –intervino Koga nervioso- además el muchacho no ha tenido nada que ver con el Dead Moon.
-¡Ja! ¡Y yo me chupo el dedo!
-¿es que ese chico sabe algo referente al Dead Moon? –preguntó el rubio Uzumaki con intenciones de ir a Francia y sonsacárselo él mismo.
-Daisuke, su vigilante, lo conoce del instituto. Él sabe la estrecha relación fraternal que había entre Takeru y Wolf.
-pero tengo entendido que Motomiya-san odia profundamente a Wolf, ¿a qué se debe eso? –preguntó el agente.
-su hermana June Motomiya es una de las chicas presas del Dead Moon.
-¡¿cómo?! –gritando los tres hombres que habían en el despacho.
-pero no se ha encontrado su cuerpo como el resto de las secuestradas, por lo que se baraja la posibilidad de que esté viva. Además, en el análisis forense de una de las aparecidas se han encontrado pruebas contundentes de que la hermana de Daisuke mató a la muchacha.
-¿qué… qué significa eso? –preguntó Naruto ingenuamente con un mal presentimiento.
-muy sencillo. –contestó Koga frustrado- que son unos completos manipuladores. Controlan la mente de las muchachas secuestradas poniéndolas en nuestra contra sin sospechar que en determinado momento el Dead Moon acabará con sus vidas.
-en otras palabras, pueden hacer lo mismo con Sora y la otra chica.
-¡Sakura no es de esas! –espetó el rubio- ¡ella no se dejaría manejar por unos asesinos que han matado a su única familia!
-yo tampoco creo que Sora se alíe con semejante organización –murmurando por lo bajo- "pero tiene muy buen corazón y estoy seguro que ellos usarán lo que sea para chantajearla… ¡dios! No debo perder el tiempo." ¡Koga!
-¿sí?
-¿qué pasa con Shikamaru-san, Kakashi-san y Sango-san? ¿Todavía no han llegado?
-oh sí, han mandado un fax hace media hora alegando que ellos han aceptado nuestra propuesta por lo que hay alianza.
-¿se puede saber de qué están hablando? –preguntó Naruto perdido.
-de una estrategia infalible para coger al Dead Moon. –sonriendo el superior seguro de su plan.
O.o.O.o.O.o.O
Esa misma noche Rin volvía a la habitación más animada que cualquier día del que había vivido en ese sitio. Sus nuevas amigas eran como el alba que aparecía después de una noche eterna.
Su sonrisa al igual que sus pómulos coloreados de carmesí eran evidentes. Se encontraba sobre una nube al saber que alguien la quería aún sabiendo todo lo que la rodeaba.
Al llegar a su "celda" todo rastro de luz se esfumó de su cara. La realidad cobró vida y puso la máscara que "Él" le había enseñado. Podría dejarse manipular, pero como sus amigas le habían enseñado, aquel martirio no duraría mucho. Además era la rutina de siempre y eso a diferencia de lo sucedido en la mañana no era tan doloroso.
Abrió la puerta encontrando la habitación en penumbras.
-"Él" no está. –dijo aliviada cerrando la puerta.
En medio de la oscuridad, conociendo ese cuarto como la palma de su mano, se fue acercando a la ventana donde la luz de la luna se colaba como intrusa. Apoyándose en el alfeizar se dedicó a contemplarla. ¿Qué otra cosa podía hacer sino? ¿Meterse en cama y dormir? Sería inútil. "Él" llegaría en cualquier momento.
Acordarse de "Él" y la amenaza de la mañana de cómo quería verla, provocó un rápido repaso de cómo iba. El blanco vestido sin ninguna mancha, quizás una pequeña; su cabello revuelto pero no por ello estaba en malas condiciones; sus tiritas y vendas falsas que por el tiempo que habían estado pegadas a la piel amenazaban con despegarse. Solo una se mantenía firme y era la verdadera, la que hacía que no acabara desangrándose como las VIP tenían intención para que desapareciera. Volvió a acariciársela observando que ya no le dolía como antes. Su amiga Sakura había hecho un excelente trabajo.
-¿no te había dicho que las muñecas ni las perritas jamás muestran expresiones?
Esa inconfundible voz. Sus ojos se abrieron como platos, por unos momentos creyó que se había quedado sin respiración y un nudo imposible de deshacer se formó en la boca del estómago.
Las nubes taparon la poca iluminación, la luz donde desvelaba que "Él" estaba allí antes de que ella llegara, esperándola, observando cada movimiento que había realizado, las palabras que había dicho...
Todo lo sucedido en su vida pasó como flashes viéndose en el sendero de la muerte.
Las nubes se fueron apartando del astro lunar igual que cortinas al descorrerse dejándose ver a Dog apoyado contra la pared con los brazos cruzados, una sonrisa torcida y ojos que le daban la impresión que eran rojos y no dorados como eran originalmente. Su imagen era la de un demonio que estaba a punto de devorar a su querida presa y eso producía a Rin un temor que nunca antes había padecido. Sus sentidos no la respondían, sus piernas se negaban a caminar, su voz había quedado atorada, su respiración ahora era entrecortada y era lo único que se escuchaba en aquel silencio.
Sesshomaru se despegó de la pared y se fue acercando a su presa acorralándola a cada paso que daba, sin posibilidad de darle escapatoria. Esa noche, aquella adolescente sería por fin suya. Saborearía cada rincón de su piel. Sería el primero y único en poseerla, marcarla como suya y que llevara esos momentos hasta el día en que la joven estuviera bajo tierra, cuando "Él" harto de su cuerpo la eliminase.
-te has divertido mucho, ¿no? porque yo he disfrutado. Y nuevamente ha sido por tu culpa.
La joven le miró confusa sin comprender el significado de sus palabras.
-las chicas que supuestamente irían a ser secuestradas han acabado muertas. Me sentí un poco enfadado por tu tontería de suicidio que necesitaba desquitarme.
Rin cerró los ojos tratando de no llorar. Así que a eso se refería.
-no mi Perrita. Eso no fue lo que me divirtió. –como si leyera sus pensamientos- sino el ver a mi Perrita con la Bird y la Flor Marchita. –Rin le miró en un mar de confusiones donde "Él" pasaba por su lado para contemplar el cielo nocturno- sabía que haríais buenas migas, sabía que te meterían absurdas ideas cargadas de esperanza y eso poco me importaba. –pausó unos segundos. En un movimiento rápido se giró para cogerle del brazo bruscamente y mirarla con furia- ¡PERO QUE ANDES RIÉNDOTE Y DELANTE DE OTRO HOMBRE ESO SÍ QUE NO LO CONSIENTO! ¡TÚ ERES MÍA! ¡TODO LO QUE TIENES, TU ALMA, TU CUERPO, TODO TUYO ES SOLO MÍO! ¡¿ENTIENDES?!
Se sentía desvanecer, estaba segura que muy pronto se desmayaría y estaba convencida que "Él" no haría nada para amortiguar la caída. Ya había visto ese carácter antes y la consecuencia pagada. Asustada de que se volviera a repetir, de que sus nuevas amigas sufrieran lo que Wallace había padecido le dio fuerzas para implorarle.
-lo siento, le aseguro que no volverá a suceder, pero no lo tome con Sora-san y Sakura-san. Se lo ruego. –aferrándose a sus ropas desesperada- recibiré el castigo yo misma y le aseguro que eso no afectará en el trabajo.
-todavía no entiendes nada Rin. –sonriendo de lado- la Bird y la Flor Marchita no están dentro de mi campo. YO no puedo hacerles nada sin la autoridad de Yamato y Sasuke. –eso alivió a Rin aunque eso no dejó que siguiera asustada- pero nuestros incompetentes guardaespaldas han intentado taparlo sin éxito.
¿Pretendía deshacerse de ellos entonces?
La puerta se abrió y tras ella aparecieron los tres susodichos más una cuarta persona lleno de heridas que Rin al inspeccionar comprobó que solo "Él" podría hacérselas.
-ojalá te murieras. –le pareció escuchar a uno de los tres guardaespaldas.
Dog la soltó y se acercó al cuarteto.
-Shino es otro que ha intentado tapar tu imprudencia, como es alguien de poca relevancia en la organización será quién lleve el castigo. ¿Recuerdas lo sucedido con Wallace? –ni falta hacía que se lo dijera- Gaara dame mi preciosa katana.
¿La historia se iba repetir? Es lo que se formularon todos en su interior.
La espada, símbolo de la familia Youkai que había pasado por generaciones como instrumento de admiración, ahora estaba impregnada de sangre gracias a Dog. Las armas blancas no le satisfacían como con la espada donde la empuñaba como un profesional y mataba como un despiadado guerrero incapaz de saciarse con ver solo sangre. No. Para Dog el descuartizar y sacar todos los órganos posibles del cuerpo moribundo era lo que necesitaba para sentirse satisfecho como había ocurrido con el anterior miembro fallecido, Wallace. (NA: da un poco de asco imaginarse esto, pero en el manga Sessh era así)
-no tengáis miedo. –dirigiéndose a todos los presentes- no pienso matarle. Andamos escasos de personal.
Eso no tranquilizaba en lo mínimo y mucho menos a Aburame quién sudaba frío al tener el filo de la katana rodeándole de forma burlona.
-vamos a dar uso de esas gafas oscuras que tienes. –quitándoselas el propio Dog.
Y lo siguiente que se vio fue a los guardaespaldas virando la cabeza para no contemplar semejante atrocidad, a Rin con nauseas y un grito de dolor en aquella noche.
---
-¿acabas de darme una orden, Bird? –preguntó Yamato.
-¡llámalo como quieras! Pero lo que tú y tus amiguitos hacéis es despreciable.
-gracias por tu halago. –sonriendo divertido.
-¡miserable! –maldijo entre dientes roja de ira.
-sin embargo, yo no puedo hacer nada respeto a la Perrita.
-¡tiene nombre!
-sí Bird, lo que tú digas. –ignorando sus palabras.
-¡y yo también lo tengo!
-para mí solo serás Bird, un pajarillo enjaulado que no puede salir por miedo al lobo.
-¡no me das miedo estúpido Narcisista!
-¿Narcisista?
-si tú tienes un mote para mí, yo también lo tengo para ti. Y tampoco me corto en llamártelo.
-reconozco que tienes agallas. ¿Acaso hay algo más que quieras decirme o ordenarme?
-¡pues ya que preguntas sí! y es sobre esas tipas que vosotros llamáis VIP.
-oh, ya has tenido el honor de conocerlas. –dijo tranquilo.
-de honor… -repitió incrédula- es un asco. Son mujeres repugnantes.
-por eso son nuestras predilectas.
-y que la tienen tomada con una criatura adolescente ¿verdad?
-otra vez con la Perrita. –soplando harto.
-¡pretenden deshacerse de ella y no me sorprendería que quisieran hacer lo mismo conmigo o con Sakura-chan!
-no se atreverían a hacerlo. Saben que eso les costaría la vida.
-aaah –sintiéndose ahora superior a él- así que el Dead Moon liderado por un Narcisista superficial ignora lo que "SUS" VIP han hecho.
-¿a qué te refieres? –con la paciencia al límite al haber sido nuevamente moteado.
-esas mujerzuelas han intentado deshacerse de Rin-chan.
-supongo que habrá sido una inocentada de las suyas.
-¡¿inocentada?! –repitió con los puños cerrados.
-ya te he dicho que las VIP no se atreverían a haceros nada. Quizás alguna novatada pero poco más que perjudiquen vuestras vidas.
-¡¿novatada?! –murmurando a punto de explotar de ira.
-sí lo típico, ya sabes. Es posible que con vosotras aquí veamos la acción que andábamos buscando. Peleas entre mujeres.
Bofetada seca y sonora para Wolf por parte de Sora. Aquello era la gota que colmaba el vaso.
-espero que no le haya importado al señor Narcisista lo que he hecho ya que ha sido una pequeña "novatada". –con la mano todavía estirada- ¡machista no baka! (1)
Yamato se llevó una mano a la mejilla golpeada. Era la segunda vez que una mujer le alzaba la mano.
Se fijó en la chica que tenía enfrente, su ira, su figura, su pelo, sus ojos llenos de decisión le recordaban tanto a ella. Era como tenerla de vuelta.
¿En qué estaba pensando?
Esa mujer no se parecía en nada a la que había amado, a la "Reina" del Dead Moon. Ni de lejos se asemejaban. Su "Reina" una mujer con clase, fuerte, valerosa, dedicada únicamente a él, hermosa y con las ideas claras de lo que el mundo era; no como esa chica que seguía viviendo en una fantasía y eso le asqueaba.
-tú Bird –cogiéndola del brazo estirado para arrimarla contra su cuerpo- ¿te crees que puedes golpearme y salir bien parada? Parece que todavía no conoces lo que puedo llegar hacer con tu vida.
-¿quieres matar o atentar contra mi familia? –le respondió sin perder el valor- ¡adelante! Pero no pienses que Taichi-kun no lo habrá pensado también.
-Taichi-kun… Taichi-kun… vete mentalizando que tu Taichi-kun jamás te rescatará. Para cuando lo haga solo encontrará de ti tus huesos.
El coraje de Sora fue disminuyendo ante esas palabras unidas a la mirada diabólica de Wolf.
-una vez que me haya cansado de jugar contigo, terminarás muerta. –sentenció- y no creas que te daré una muerte rápida. Por supuesto, tu cuerpo acabará siendo mancillado, pero no te preocupes que no será por mí. No tengo por costumbre liarme con mujeres de baja categoría.
-¡no me asustas Narcisista de pacotilla! –contestando con el poco valor que le quedaba- puedes hacer conmigo lo que quieras, pero tu vida también llegará a su fin.
-no querida. –arrimándola más a él hasta rozar con sus labios su lóbulo- yo seré inmortal –susurrando.
-¡apártate de mí! –empujándole con la poca fuerza que tenía.
Sora empezó a respirar entrecortadamente al mismo tiempo que sentía su corazón bombear con fuerza. Sus mejillas estaban ligeramente encendidas y sus ojos se negaban a mirar a Yamato fijamente sin ponerse nerviosa.
-¿qué te ocurre? –preguntó sonriente, acortando las distancias, sin embargo ella retrocedía hasta que su espalda tocó la pared- vaya, lo había olvidado. –teniéndola atrapada- no eres más que una virgen que jamás recibió contacto de ningún hombre. ¿Es que mi voz te ha parecido muy seductora? –usando el mismo de tono de antes confirmando así sus sospechas- eres igual que las demás. Una cara bonita, un cuerpo espectacular, una voz firme y masculina y caen rendidas.
-no… no… no te creas tan importante… -repuso con el rojo por toda su faz.
-tu piel te delata Bird. –posando una mano sobre su mejilla sintiendo lo caliente que estaba- y tus ojos… ¡ju! He visto en millones de chicas esos ojos clamando de deseo, pasión… -acariciando la comisura de los labios femeninos- pero los tuyos son como fuego, ardes en que manos masculinas te toquen, te acaricien, te hagan vibrar, te posean. Tu apetito sexual no se saciará como en cualquier otra mujer. Tú quieres más.
-n… no…
-¿quieres que lo comprobemos?
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-¡suéltame Químico Loco!
-¿químico loco? –riendo a carcajadas- como se nota que no conociste a Orochimaru.
-¡suéltame! –forcejeando.
Cuando Dragon había llegado a la habitación, había encontrado a una Sakura furiosa con intenciones de decirle tres cosas. Sin embargo, la presencia de dos mujeres borraron todo indicio de lo que le iba a reclamar.
-
-te presento a Miyako Inoue, el juguete favorito de nuestro aliado "Káiser" y a Temari Sabaku, la sub encargada de este local y hermana de Gaara, mi guardaespaldas. –fue lo primero que dijo al llegar -tú y Bird habéis cometido una falta muy grave.
Aquel aire de superioridad, el recuerdo de lo que su joven amiga había padecido se mezclaron y la ira creció en ella.
-para falta más gorda han hecho tus VIP al intentar matar a una… -intentando calmarse- adolescente que tenéis aterrorizada.
-pues la Perrita es el motivo de la falta. Su misión aquí es realizar su show diario para darnos dinero.
-¡ES REPUGNANTE!
-y –ignorando su "elogio"- es mantenerse igual que una muñeca. Incapaz de carecer sentimientos y hablar. Bueno, con vosotras sí puede hacerlo ya que sois idénticas.
-y doy gracias en ser como ella y no en esa basura que tenéis por VIP. –las dos mujeres se miraron entre ellas y luego a la pelirrosa comprobando que las cinco mujeres ya les habían atacado como habían previsto- es imperdonable lo que han intentado hacerle a una pobre chiquilla.
-no sería para tanto.
-¡¿QUÉ NO?! ¡HAN INTENTADO MATARLA PASANDO DESAPERCIBIDAS!
-¿ah sí? se nota que aprenden de buenos maestros.
-¡¿CÓMO?! –irritada por semejante contestación.
-si tienes tiempo para preocuparte de la Perrita, supongo que lo tendrás para otra más. Temari. –haciendo una seña a la rubia, la cual con sus ojos parecía asesinar a la nueva presa de Dragon. Con sumo pesar, cogió a Miyako para acercarla a su superior. Con brusquedad Sasuke se la arrebató teniendo a Sakura en alerta.
-¿qué piensas hacer?
-Miyako es una de las nuestras. Empezó como una de las tantas que has visto, pero su vida ha sido perdonada para el negocio del káiser. Es un show que tu delicada mollera no entendería.
-¡maldito!
-pese a ser una de las nuestras –haciendo daño intencionado al sujetarla para que gimiera de dolor y así enfadar más a Sakura- no se libra de los castigos por chica mala. Y tú tienes la culpa.
-para empezar Químico Loco es la primera vez que la conozco.
Las dos chicas tragaron saliva al escuchar como una mujer vulgar había insultado a alguien como Dragon, aunque quién más miedo sentía era Miyako al ser objetivo de castigo.
-y no lo pienso negar. –retorciéndole el brazo a la pobre chica de anteojos quién cayó de rodillas quejándose de dolor.
-¡suéltala!
-pues procura vigilar tu lengua cuando tenga a mis presas en mi poder. Volviendo al asunto, te explicaré en qué consiste el trabajo de Miyako. Participa en un show junto a Ken Ichijoji más conocido como el Káiser. En una jaula se encuentran ambos encerrados donde Ken con un látigo castiga a una desnuda y amordazada Miyako para que satisfaga sus deseos sexuales. Naturalmente todo eso es teatro, ya que en el fondo al "benévolo" de Ken no le gusta hacer eso… a su amada novia. –terminando con una sonrisa de lado- imagínate lo que ha de sufrir cuando sepa que el show se hará cinco veces al día.
Para Miyako aquello era nueva noticia. Sabía que merecía un castigo por haberse quedado callada, pero no se imaginaba que se trataría de eso.
-"la culpa la tienen esas tres"
Temari solo cerró los ojos. Daba gracias a que su hermano que al final se había visto envuelto en el asunto en la búsqueda del Dead Moon para evitar eso, no se viera involucrado. Esa era la suerte de ser un guardaespaldas, los más fieles en la organización. Sin embargo, estaba segura de que Shino no correría tan buena suerte. Había escuchado que Dog le castigaría y de él se podría esperarse lo peor.
-"van a acabar destrozando la organización, pero si algo le pasa a mi hermano por su culpa, las mataré yo misma" –juró la sub. encargada para sus adentros.
-no dices nada. –siguió Sasuke ante una Sakura lívida- tendremos que recuperar lo perdido ya que vamos a prescindir del show de la Perrita. –los ojos de la ojiverde se abrieron como platos- ahora mismo todo rastro de su virginidad irá desapareciendo a manos de Sesshomaru. Eso os pasa a ti y a la Bird por meterle ideas absurdas en la cabeza y no dejarla tal como estaba. Y ahora te toca a ti.
-
Después de esas palabras, Temari sabiendo lo que ocurriría y lo que Dragon quería se había llevado a una Miyako envuelta en lágrimas por lo que le esperaría a partir del día siguiente. El odio hacia las tres chicas crecía a cada segundo igual que en Temari y próximamente en el resto de los aliados.
-no te preocupes que te va a gustar. Cuando quiero suelo ser muy considerado.
-¡suéltame! –con las vestimentas fuera de su sitio.
El valor que antes tenía Sakura se había ido en un pozo sin fondo al estar en la cama con Sasuke encima besando cada rincón de su cuerpo expuesto.
-¡para!
Sus súplicas eran ignoradas y se sentía mal por ser débil. Sus manos para intentar retenerle eran en vano. Dragon seguía con su labor como si aquellos golpes, como si aquellas manos no le afectaran en absoluto.
Un estremecimiento recorrió por la espina dorsal femenina al estar en segundos completamente desnuda ante el chico que tenía encima.
Sus ojos abiertos como dos órbitas y la anatomía femenina desnuda acabaron por excitar al más joven de los Dead Moon. No perdió el tiempo en aligerarse la camisa. Tenía que poseerla cuanto antes y así la tendría sumisa. Estaba a punto de bajarse los pantalones cuando el sonido de su móvil lo interrumpió.
-¡maldición! –levantándose de la cama para coger el aparato al mismo tiempo que debía comprender como debió sentirse Sesshomaru en plena interrupción sexual sin que pudiera llegar a consumirla- ¿qué pasa? –a pesar de que hablaba por teléfono con su cuerpo impedía que la chica escapara. Fuera cual fuera la llamada daría una excusa para poseer a esa chica tal como había predicho.
Aunque tenía a Sasuke sentado sobre su estómago, por culpa del miedo a Sakura ya no le respondía el cuerpo para poder escapar. Solo esperaba que fuera rápido, que se aburriera, se cansara y se fuera con las que realmente le deseaban.
-"Naruto-kun…" –en momentos como ese, solo podía pensar en su querido amor. El deseo de que apareciera tras la puerta y matara a ese criminal que intentaba apoderarse de algo que no le correspondía.- "eso solo son fantasías…" –con una sonrisa triste y lágrimas fluyendo.
-deja de llorar que no tienes por que hacerlo. –le habló Sasuke con voz dura.
La chica le miró donde se había bajado de ella y procedía a vestirse.
-tengo que marcharme para cumplir una venganza, a mi regreso podrás llorar cuanto gustes ya que en ese momento sí que no tendré nada que me impida violarte. –con el teléfono en la mano empezó a marcar un número mientras salía de la habitación apresurado.
El sonido del seguro indicando que estaba encerrada, hizo que Sakura llorase amargada y lo odiase con toda su alma. Levantó la cabeza con su mirada esmeralda cargada de odio.
-ojalá te maten.
O.o.O.o.O.o.O
En el despacho principal de la organización se encontraban los tres máximos líderes. Sesshomaru parecía sentirse satisfecho y de buen humor, todo lo contrario a Yamato. Sasuke en esa ocasión ejercía como líder supremo y observaba fijamente a los tres guardaespaldas quiénes se encontraban interrogantes por saber porque les habían llamado a altas horas de la madrugada y el miedo de que hubiesen decidido desquitarse con ellos por haberles ocultado el asunto de sus tres presas especiales.
-mis fuentes me han informado que han encontrado la sede Akatsuki. Se encuentran en China, concretamente en Hong Kong en uno de los barrios más pobres.
-parece que tus suposiciones de que estuvieran en ese país fueron acertadas. –objetó Sesshomaru.
-¿no podemos esperar a mañana? –preguntó el rubio con despecho de que le amargaran de lo que podría ser una noche divertida.
-Yamato, imagínate que una organización ha matado o dicen que han matado a Takeru y no tienes su paradero para vengarle. ¿No te apresurarías a cumplir esa ansiada venganza?
El líder pareció pensarlo y a regañadientes aceptó.
-esta bien, pero me debes una para con Takeru.
-vosotros –dirigiéndose a los tres guardaespaldas- os quedareis aquí. Vigilad a la Flor Marchita y a las otras. Pueden pasearse libres y hacer lo que les vengan en gana dentro de lo que pueden.
-eso incluye a que mi Perrita puede hablar SOLO con ellas. Si volvéis a taparlo no tendré consideración y recibiréis la muerte.
-eso… eso no volverá a suceder Sesshomaru-sama. –dijo Kouji temblando.
-vigilad que mañana se cumpla el nuevo programa. –dijo Yamato todavía frustrado.
-¿el nuevo programa? –inquirió Jaken confuso.
-se anula el show de la Perrita, en su lugar se ofrecerán cinco veces el show del Káiser aunque no haya gente.
Eso fue sorpresa, excepto para Gaara que ya había sido informado por su hermana lo que Dragon había dispuesto.
-no se preocupen. –contestó el pelirrojo.
Minutos más tarde, los tres líderes se encontraban en un pequeño avión pilotado por Yamato (2) con rumbo a China.
-bueno Sessh por tu cara, algo me dice que te has quedado a gusto. –comentó Sasuke para sonsacar lo que había pasado entre él y la Perrita.
-nunca mejor te has expresado.
-vaya, así que el Perro malas pulgas tuvo tiempo de violar a la suya y yo tuve que quedarme a la mitad. –agregó Yamato receloso.
-por eso os digo y repito que no os andéis con rodeos. Tenéis la mala costumbre de liar las cosas sin ir al grano.
-¿y cómo la dejaste? –preguntó Sasuke.
-con la lección bien aprendida. Puedo decir que no tendré preocupaciones respeto a ella de ahora en adelante. La pobre quedó tan desalmada, tan aterrorizada de lo que nunca llegó a estar.
Y era cierto. Solo bastaba con recordar el cuerpo tembloroso bajo la sábana y la expresión de terror incrustada en su rostro. La había dejado en un escenario lamentable. El olor a tabaco, a sangre, encerrada entre cuatro paredes, desnuda, sin fuerzas y amenazada.
-como se entere la Bird creo que va a correr la misma suerte. –agregó fastidiado- hay que ver lo metomentodo que es.
-la mía no tiene pelos en la lengua. Hasta me ha apodado Químico Loco.
Los otros dos rieron por el mote el cual le iba a la perfección.
-no tiene nada de gracioso. –argumentó enfadado- esa chica me crispa los nervios.
-te gana la mía. Tuvo la osadía de pegarme.
-Yamato estás perdiendo facultades. Ya van dos mujeres que te levantan la mano.
El aludido frunció el cejo para mirar a Sesshomaru quién seguía con su sonrisa burlona.
-pues la culpa la tiene tu Perrita.
-oye mi Perrita solo ha tenido contacto con tu chica que yo sepa no le ha hecho nada. Además, advertí que ella era solo mía, en eso habíamos quedado, así que ni se te ocurra tocarla. –repuso algo receloso.
-que no me refería a eso "Loco Posesivo". –recalcándoselo- Sino que la Bird parece que se autoproclamado la matriarca de las perdedoras porque me ha echado en cara que hacemos de su vida un infierno.
-¿hacemos? –repitió Sesshomaru enarcando una ceja con deseos de saber quién, aparte de "Él" la había tocado.
-la Perrita al igual que la Flor Marchita y la Bird son especiales y absolutamente nadie, incluso dentro de la organización puede ponerles un dedo o insultarlas sin nuestra autorización. –soplando con fuerza- parece que no fue un cuento lo que Flor Marchita me dijo.
-¿se puede saber de que rayos estáis hablando?
-han intentado que muriera de forma que estuvieran excluidas de culpa, simulando que había sido otro de sus tantos suicidios. –explicó Yamato.
-¿y por qué habéis tenido que esperar hasta ahora para comentarlo? –preguntó el albino con dureza. Los dos solo giraron silbando disimuladamente- ¿acaso es una venganza vuestra porque yo SÍ pude acostarme con mi presa y vosotros no?
-quizás. –respondió Sasuke despreocupadamente.
A Sesshomaru eso no le pareció sorprenderse, solo negó con la cabeza. En ocasiones sus dos compañeros se portaban peor que críos.
-¿y quiénes han intentado tocar a mi Perrita? –inquirió amenazante.
-las VIP. –contestó el rubio- sin embargo, dejaremos ese asunto para más tarde -viendo los barrios chinos sobre sus pies iluminado por las luces de los grandes edificios.
Aquella noche habría un río de sangre y la posibilidad de que aquella ciudad fuese invadida por el Dead Moon.
Así iniciarían el objetivo principal de la organización, el mundo.
O.o.O.o.O.o.O
-¿estás seguro de que esta es la sede Akatsuki? –preguntó Yamato con escepticismo frente a un edificio de tres plantas medio abandonado, persianas rotas y oscuro. Su aspecto indicaba que tenía años y años lo que contrarrestaba con los edificios que lo rodeaban que eran modernos y que eran o salas de juego o burdeles- me pregunto que clase de jefe tendrán para no cuidar mejor su base.
-eso es de poca irrelevancia. –dijo Sasuke donde segundo a segundo le hervía la sangre. Podía sentir la próxima masacre, el escenario de la muerte, el fuego de aquella apestosa casa con sus miembros en el interior. Por fin se vengaría de la muerte de su hermano.
Misteriosamente la puerta se abrió chirriante dejando ver a un extraño hombre de cabello cobrizo con pearcings por todo su rostro en forma de tornillos.
-ni que nos estuviera esperando. –comentó Sesshomaru tranquilo.
-vosotros sois aquellos que llamáis "Dead Moon" ¿verdad?
-vaya, es un honor que hasta las organizaciones mafiosas de China sepan de nuestra existencia. –dijo Yamato impresionado.
-sois conocidos por el mundo entero. Principalmente en nuestra organización por ti Dragon-sama, hermano menor de Itachi-san.
-tal y como hablas de él, parece que teníais una amistad respetuosa.
-¿tanto le sorprende Dragon-sama?
-no y no me interesa los vínculos que tuvo mi hermano en esta organización. ¿Es verdad que matasteis a mi hermano? –preguntó sin rodeos.
-aunque sé cual es mi situación frente a usted debo responder que sí. –molestando al menor por esa afirmación que le costaría la vida- Itachi-san no estaba cualificado. Un asesino debe dejar atrás todos sus sentimientos incluidos los fraternales.
Aquello le sentó mal a Sasuke. Parecía estar culpándole de su muerte. Aunque no era el único que le había molestado aquel comentario. Yamato frunció el cejo y la boca al recordar a Takeru. Lo mismo ocurría con el tercero del Dead Moon.
-muy bien. Zanjaremos este asunto. –dijo Sasuke sonriendo confiado con el apoyo de sus dos amigos que estaban preparados para acabar con Akatsuki.
-no puedo estar más de acuerdo. –dijo el sujeto. Tras de él, aparecieron un conjunto de siete hombres y una mujer.
-tres para cada uno. –crujió Sesshomaru las manos.
-¿estáis seguros? –preguntó una voz desconocida.
Los tres se giraron y helicópteros hicieron acto de presencia iluminándoles, policías preparados y agentes nipones les apuntaron teniéndoles acorralados.
-Dead Moon -empezó un hombre- su historial como criminales ha terminado.
-Shikamaru Nara -meneó Yamato- ¿es qué acaso tu estúpido cerebro ha empezado a funcionar y nos tiendes esta trampa de pacotilla?
-son demasiado peligrosos Yamato-sama. –argumentó el líder del Akatsuki con sus hombres apuntándolos también.
-creía que Akatsuki y la policía eran dos complementos imposible de aliarse. –dijo Sesshomaru manteniendo la compostura.
-cuando la fuerza es mayor, hay que hacer alianzas irremediables. –dijo decidida una mujer que pertenecía al sol naciente- ahora decidnos donde están Takenouchi-san y Haruno-san.
-ey chicos, ¿a qué periódico llamamos? –ignorando a la mujer que apretó los dientes- esto de alianzas imprevistas es ver para creer.
-a uno de aquí o a alguno japonés, menudas preguntas haces Sasuke.
-que va, esto es para las revistas rosas.
-que gran acierto Sessh.
El sonido de la pistola en aquella estrecha calle aglomerada de gente calló la conversación que mantenían los tres componentes del Dead Moon quiénes miraron fastidiados a sus oponentes.
-no quieran pasarse de listos. Esta vez están completamente atrapados y ni un milagro les salvaría. –dijo el líder con una sonrisa retorcida.
O.o.O.o.O.o.O
Dos horas de sufrimiento y agonía, aunque en esta ocasión no estaba sola. Los aliados de los tres criminales habían tenido la maravillosa "amabilidad" de que ella y sus dos nuevas amigas estuviesen juntas. Y menudo panorama que había tenido en el poco tiempo que habían estado separadas.
El lugar de reencuentro era en la habitación del propio Wolf, donde ahora ella, Sora, se dedicaba a contemplar el paisaje nocturno. Desvió la vista hacia el cuarto de baño donde Sakura volvía a curar a la pequeña Rin.
Que doloroso había sido recibirlas, viendo como Sakura cargaba a una asustada Rin con pequeñas heridas, moretones y marcas rojas principalmente por su cuello y hombros. No tenía que preguntar para saber lo que le había pasado.
Quizás ella hubiese estado en la misma situación ahora mismo, pero la llamada telefónica fue lo que la salvó por el momento.
Tenía que hacer algo, había que hacer algo o de lo contrario terminarían en un estado semejante al de la locura o más allá de ella.
-solo tengo que mentalizarme que esta pesadilla terminará pronto. Que castigarán como es debido a ese trío de criminales despiadados. –repentinamente algo le atrajo la atención en aquella habitación, un marco con su foto.
Guiada por su curiosidad, a paso lento, se fue acercando cogiendo aquel objeto de madera con ambas manos. Pese a que el marco tenía años al igual que la foto, eso no impedía que estuviese en buenas condiciones.
Sus ojos se abrieron con grata sorpresa al descubrir a un Yamato adolescente, de unos catorce años junto a un niño bastante parecido a él. La imagen reflejaba un enorme cariño que había entre ambos, principalmente en el mayor al revolotearle el cabello del más joven con una sonrisa pícara y llena de bondad que nunca imaginó que tuviera y que reconocía como hermosa.
-Yamato… -susurró quedamente observando la foto de alguien totalmente irreconocible a lo que era ahora.
Siempre había creído que era un ser sin sentimientos y que solo vivía para matar, pero esa fotografía le demostraba lo contrario. El tenerla consigo la llevaba a descubrir que apreciaba a ese chiquillo que reía ante la muestra de afecto de Wolf.
-¡una catástrofe! ¡Ha sucedido una catástrofe! –escuchó fuera de la habitación gritar a uno que si mal no recordaba se trataba de Jaken. Abrió la puerta viéndolo correr por el pasillo alarmado- ¡han atrapado al Dead Moon y no tienen medios para escapar!
-espero que así sea. –escuchó decir a Sakura enojada. La pelirroja se giró a verla viendo como tenía el cejo fruncido y una Rin algo recuperada de lo que había padecido- es una pena no poder ver como suplican por sus vidas.
A Sora no le extrañaba que estuviera enfadada, es más ella había estado igual… pero… pero aquella foto lo cambiaba todo. Debía entenderle también. Aunque sus crímenes habían llegado a altos extremos, conocía su historia. El hijo de una compañía que había ido a la quiebra. Un padre que se había suicidado para seguirle la mujer. Y un hermano que misteriosamente había desaparecido antes de que Wolf iniciara su carrera como asesino y líder de la organización. ¿Cómo habría reaccionado ella al quedarse sin padres, sola y con un hermano pequeño? Debió de haberse sentido confuso, solo… sentía pena y lástima por él, por su captor.
Maldito el día en que le habían dado un corazón compasivo frente a cualquier personaje.
Apretó con fuerza el marco, debatiéndose consigo misma. Él ya no era aquel chico del pasado, ahora era el líder de una loca organización con dos compañeros donde uno de ellos había abusado cruelmente de su amiga, de una adolescente.
Repentinamente sintió una opresión en el pecho y se llevó la mano al corazón.
-"¿qué… qué es esto que siento?"
O.o.O.o.O.o.O
Dragon y Dog mantenían los ojos cerrados aparentando ignorar lo que tenían frente a ellos. Sabían que de abrirlos se habrían levantado del suelo y matado a los guardias, especialmente del capitán nipón que tan pronto como supo de su captura había partido hacia la ciudad china. Sin embargo, no estaban en condiciones para ejecutar lo que tenían en mente. Solo les quedaba cerrar y tratar de hacer oídos sordos al son del látigo sobre la piel desnuda de su compatriota que como todo líder no le daba el placer a su rival para que gritase de dolor.
Yamato sentía aquellos latigazos como fuego quemándole la espalda. Su respiración se estaba volviendo entrecortada y su vista nublada. Pero no, no iba a desfallecer. Con la poca fuerza de voluntad, con las manos atadas a una cuerda que colgaba del techo miró de reojo al jefe de policía japonés el cual se desquitaba a gusto.
-oye… sé que las alianzas de la policía china con la japonesa… no se llevan a cabo tan rápido… a vosotros no os gusta el papeleo y lo dejáis para el día siguiente… -dándose la oportunidad de querer echar un farol.
-¡maldito! –murmuró furioso el moreno propinándole otro latigazo.
El rubio cerró los ojos dando un ligero quejido. Aún jadeante y sonriendo altanero volvió a observarle.
-tú y tus colegas de oficio… os meteréis en un lío si ven que tomas el control… sobre los prisioneros que están bajo la autorización de China…
-para eso tengo el Akatsuki para distraerle. No te preocupes por eso mi querido Wolf.
Sasuke abrió un poco los ojos para mirar el piso. Así que la organización que deseaba aniquilar estaba compaginada con la policía japonesa. Su deseo de venganza la estaba comenzando a ver lejana.
-¡ahora responde! ¡¿Dónde tienes a Sora?!
-¿Sora…? No conozco a ninguna Sora… -con una sonrisa enseñando sus blancos dientes.
Eso encendió la ira en Yagami que le dio con el látigo con todas las fuerzas que tenía sacando por fin un grito de dolor en el líder al sentir el corte profundo sobre su piel. La sangre, su sangre fue deslizándose espalda abajo hasta tocar suelo. Un sonido bastante perceptivo para sus dos amigos que cerraron con más fuerza los ojos sintiendo ellos mismos el dolor.
-no te pases de listo conmigo… no me importa matarte aquí y ahora… -repuso con ojos llenos de locura, dispuesto a cumplir con su palabra.
-yo no conozco… a ninguna Sora… solo a una pelirroja… llamada Bird… que secuestré… ante tus narices…
Eso lo sacó de quicio tirando el látigo, sacó su pistola.
-espere Yagami-sama. –le detuvo la agente aturdida por lo que su superior estaba haciendo sin consultar con las autoridades del país- ya sabe lo que le gusta provocar… no se deje llevar…
-Sango-san lleva razón. –dijo otro de los agentes con expresión aburrida- capitán deberíamos marcharnos antes de que algún policía de aquí baje al calabozo de inspección.
-Yagami-sama, no se deje llevar por sus instintos. –dijo otro hombre apoyado sobre la columna de piedra- comprendo como ha de sentirse, pero con el Dead Moon en nuestras manos, nada nos impide encontrar su base secreta.
Sin embargo, Taichi deseaba dispararle, sacarle esa apestosa sonrisa de su rostro. Con pesar fue bajando el arma.
-vosotros ganáis Shikamaru y Kakashi. Vámonos, debo avisar a Naruto-kun y a Koga-kun para que estén atentos a cualquier movimiento en Japón. Sus aliados intentarán rescatarles –dando la media vuelta y hablando más bien solo. Pero algo le llamó la atención y era la falta de uno- ¿Chouji-san?
-sigan yendo, enseguida les alcanzo.
-ten cuidado de no acercarte mucho a ellos. –le recomendó la agente Sango preocupada.
Cuando los tres más Chouji se hubieron quedado solos el primero en levantar la vista fue Sesshomaru que miró con ojos rojos al hombre.
-¡sácame de aquí ahora mismo, si quieres seguir estando vivo! –amenazó Dog.
-Chouji, de verdad podías avisar de esta alianza y el comité de bienvenida que nos esperaba.
El hombre conocido como Chouji Akimichi era alguien corpulento de cabello cobrizo y ojos pequeños y oscuros. A pesar de su aspecto como paisano que rondaba por la gran ciudad oriental, pertenecía al Dead Moon empleando la función como informante en busca de pistas sobre Akatsuki. Era un muchacho en el que los tres confiaban y en todos sus informes recibidos. Sin embargo, esta era la primera vez que recibían una emboscada sin que Chouji les avisara de que el peligro fuese mayor.
-¡sácame de aquí! –rugió Sesshomaru con la sangre en la cabeza. En un impulso derivado de la ira, se arrojó a la celda apretando con sus manos los barrotes queriendo abrirlos aunque se destrozara las manos.
-no voy a hacerlo. –dijo Chouji prudentemente alejado.
Eso produjo estupor en los dos encarcelados y en un mal herido Yamato el cual sentía el sabor de su sangre.
-ya no pertenezco al Dead Moon. –dijo con valentía- estoy harto de las continuas masacres. Es hora de que se ponga fin a todo esto.
-¡maldito traidor!
-le contaré a Yagami-sama la situación de su base secreta. Aunque tengan a sus guardaespaldas allí no podrán con todo lo que les espera. Y ustedes recibirán la pena de muerte, el castigo a sus delitos. –marchándose antes de que una fuerza sobrehumana les invadiera y aquellos barrotes y cadenas no existieran para que tuvieran el placer de matarle como deseaban.
Habían sido engañados por un mísero aliado suyo sin ninguna característica en especial, no tenían nada con lo que poder escapar y su base ignoraba lo que muy pronto ocurriría.
¿Acaso aquel era realmente su final?
Algo tenían que hacer, pero la traición y la situación les revolvía la cabeza incapaces de pensar en algo coherente.
CONTINUARÁ…
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Notas de la autora:
Me he retrasado a las fechas que había indicado por motivos de trabajo donde podría decir que casi me explotan y debo admitir que sino fuera por esta semana donde no tuve Internet durante unos días me retrasaría aún más. Voy a intentar corregir ese defecto y tener los capítulos en los días indicados, lo prometo.
Vamos al asunto del fic:
(1) machista no baka: supongo que habreis escuchado este insulto, "baka" y que bueno, la traducción sería esta "estúpido machista"
(2) hago aquí una reseña, porque el fic no está ambientado en ningún año en específico. Así hay libertad de que existan aparatos de alta tecnología, como por ejemplo un avión pilotado por una persona y que puedes hacer un largo trayecto en minutos. Al mismo tiempo, también habrá artilugios que usamos o del pasado. Aclaro todo esto, por si os llega a chocar.
Por cierto, lo de la katana o como llamamos nosotros, espada, de Sesshomaru se me ocurrió el ponerla para darle más atrocidad al personaje y que siguiera a la semejanza de cómo lo es en el manga/anime.
También quiero aclarar que "Bird" significa Pájaro y Káiser quiere decir Emperador. A los que vieron Digimon, ya saben que Ken cuando era malvado era conocido como Digimon Emperador o Káiser.
Creo que no me queda nada más por aclarar, solo decir que siento no haber puesto el lemon como había prometido, pero ciertos acontecimientos me obligaron a cambiar toda la trama del capítulo que iba a ser originalmente. No relaté el lemon entre Sessh y Rin porque ya me había centrado bastante en ellos.
Espero que os haya gustado y me mandéis reviews para actualizarlo de inmediato. De hecho, hoy mismo lo continúo para que no me pase lo de antes.
Aviso que este capítulo no le hice muchas revisiones así que comprenderé que esté mal.
Las contestaciones de los reviews, mañana en mi página de Basho no Aotsuki. También, muy pronto, en esa página pondré un apartado para los que no conocen alguno de los personajes, su papel tanto en el manga/anime como en el fic.
'Atori'
