AVISO: este capítulo puede sufrir traumas por culpa de alguien que ha aparecido. Intentos de parejas extrañas que… en fin… solo hay que leer para verlo.

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Capítulo 8: La mala fama en una mujer

Después de que Karin se "presentara" a las secuestradas, se dirigía en busca de alguien para que la nombraran VIP oficial como tenía en mente.

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Karin Bitch era una mujer de 24 años que a pesar de su cuerpo bien desarrollado, poseía un rostro angelical al mismo tiempo que seductor. Esas armas las usaba contra los hombres que inevitablemente caían rendidos a sus pies. Un cuerpo cargado de feromonas y un semblante inocente era suficiente para no perder el tiempo en su atractivo, lo cual no resaltaba por su belleza. Tenía el cabello extrañamente cortado de un lado corto y en el otro largo poco cuidado color rojo como la sangre, mientras que sus pequeños ojos eran negros como la noche ocultas tras unas lentes antiguas que quitaba para seducir.

Era hija de una espía-prostituta norteamericana, donde de su fallecida madre le había enseñado el oficio y de uno de los tantos clientes de su progenitora.

Había trabajado con el Akatsuki, donde la enviaron a Japón para servir a la policía nipona, encontrar a los tres líderes del Dead Moon, seducirlos y que se mataran entre ellos.

Sin embargo, Karin, siguiendo las normas de su madre, era una mujer que hacía las cosas a su manera. Nunca obedecía a sus superiores sin que pudiera salir beneficiada. Era por eso, que en esta misión había decidido convertirse en una VIP y pertenecer al Dead Moon cumpliendo la primera exigencia de la policía para tenerlos a su merced y controlar la organización.

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-¿qué tonta tan guapa como yo no aprovecharía una oportunidad de estar con tres tipos endiablamente atractivos? –hablando consigo misma- ya ardo en deseos de conocerles y saber cuanto cierto es lo que dicen de ellos.

O.o.O.o.O.o.O

Una mujer observaba la residencia Hanyou como le habían asignado. En cierta manera se encontraba frustrada porque su misión era demasiado sencilla y un tanto aburrida. Vigilar al propietario, el hermano de uno de los Dead Moon a la espera de que por casualidades de la vida apareciese Dog en una visita familiar le sonaba un tanto ridículo. El hermano pequeño, que si mal no recordaba, se llamaba Inuyasha Hanyou odiaba al más mayor de los líderes al ser responsable de la muerte de su madre. Y Dog, por los archivos que poseía, nunca había aceptado el que su padre, líder de una organización que ahora quedaba en el olvido, se casara con otra mujer y tuviese un hijo con ella.

-es una tontería que Dog se ande paseando por la casa de su hermano. Si tuviese resentimiento no se dedicaría a 'asustarlo' sino a matarlo directamente. Yagami-sama está perdiendo el juicio si piensa que aparecerá Dog por aquí.

-aquí la que está perdiendo el juicio es usted si sigue hablando sola. –dijo una voz burlona y masculina.

La agente Sango ruborizada y alerta, se posicionó ofensiva con la mano sobre su arma dispuesta a apuntarle y disparar si se trataba del Dead Moon. Pensar que probablemente los tendría frente a frente y ella sola la invadía un pánico interno.

-no debería seguir con este caso si no tiene sangre fría. –decía el mismo acercándose bajo la sombra de la oscuridad de las nubes nocturnas.

-¿quién eres? –apretando demasiado el arma que aún seguía guardada- ¿Dog¿Dragon¿Wolf?

-linda señorita, si fuera uno de los líderes del Dead Moon¿no le parece que ya estaría tumbada sufriendo los típicos acosos sexuales? –descubriéndose a la luz el periodista del 'Sengoku'.

-humm, -relajando algo la mano para mirar desconfiada a aquel sujeto que aparecía en medio de la noche- ¿eres Miroku Houshi?

-oh –fingiendo sorpresa- es un gusto que una belleza como usted me conozca.

-mis colegas ya me han comentado sobre usted. –justificando el hecho de que supiera su nombre.

-pues como no sea por mi defecto de haber sido un mujeriego. –con una mano tras la cabeza riendo nervioso- eso sí, trataba a las damas como todo un caballero.

-podría convertirse en delito si coquetea con las mujeres secuestradas. –argumentó Sango.

-eh… creo que no la sigo… ¿a qué se refiere?

-el día en que el Dead Moon tras ser arrestado por la policía había conseguido escapar secuestrando a Takenouchi-san y Haruno-san. Se rumorea que alguien infiltrado entre los allí presentes les ayudó a escapar. Y usted es uno de ellos.

-¿no me estará culpando linda señorita?

-lo estoy señalando como sospechoso. –siguió Sango.

-pe… pero… no era el único entre aquella multitud… -repuso sin dar crédito a lo que oía.

-segunda captura del Dead Moon en China. Usted hacía un reportaje sobre los alrededores. El mismo día que logramos capturarlos, escaparon sabiendo donde estaban las medidas de seguridad y nuestra organización aliada.

-pues… sería casualidad… yo me encontraba allí cubriendo una noticia.

-créame Houshi-sama si me está mintiendo yo misma lo llevaré al calabozo.

-no me importaría mucho. –dijo divertido. Se acercó a ella cogiéndole de las manos- estar encerrado con una hermosa mujer como usted sería el paraíso.

-pe… pe… pero… -volviendo a estar colorada.

Un repentino ruido hizo que la agente se ocultara y obligara a hacerlo con el hombre que todavía tenía retenida sus manos.

-¿qué…?

-sshh. –mandándolo callar.

A unos metros de distancia caminaba un hombre de cabello platinado con rostro cansado y que de vez en cuando echaba la mirada para atrás como si le estuviesen persiguiendo.

-¿no me diga que ese es Inuyasha Hanyou el hermano pequeño de Dog?

-¡cállate! –gritó en bajo mandando a paseo todo el respeto con el que le había tratado.

El hombre llamado Inuyasha se paró ante la entrada de su casa echando un último vistazo a ambos lados. Estaba seguro que su hermano rondaba cerca.

Desde que supo que se dedicaba a espiarlo, apenas conciliaba el sueño y no era el único. En ocasiones pescaba a mitad de la noche a su mujer despierta temblando de miedo con los ojos sobre la ventana. Más miedo les producía en las noches con viento fuerte creando ilusiones ópticas.

La única que dormía tranquila y sin perturbaciones era su hija Kanna de cuatro años. ¿Qué padre en su sano juicio le cuenta a su pequeña que tiene un tío merodeando y que algún día se le ocurra atentar contra sus vidas? Era mejor que siguiera viviendo inocente hasta que su hermano se quitara el disfraz de sombra entre la oscuridad.

-papá, papi. –apareciendo a recibirle efusivamente una niña de cabello como el suyo pero de ojos azabache.

-¡Kanna! –repuso asustado echando un nuevo vistazo a sus espaldas- ¡te he dicho que no salgas de casa en medio de la noche!

-ah… gomen nasai… -bajando la cabeza.

-Kanna… -apareciendo la madre asustada como su marido- ¡gracias a Dios! –suspirando aliviada.

-¡Kagome como has podido dejar salir a la niña!

-y… yo… -quería defenderse pero su marido tenía derecho a enfadarse.

-¡sabes lo que puede sucederle… sucedernos si él la rapta o en el peor de los casos matarla¡¿Es que eres una inconsciente?! –cerrando la puerta para seguir con la discusión dentro de casa.

Sango salió de su escondite asombrada por lo que había presenciado al igual que Miroku comprendiendo el miedo que padecía Inuyasha.

-entonces eso de que Dog le acecha es cierto. –murmuró Sango.

-están en un estado de la desesperación y la locura, principalmente el hombre. –suspirando con fastidio- tendré que dejar el periódico por una buena temporada.

-¿eh?

-no puedo ver como una hermosa dama es acechada por un criminal como Dog –refiriéndose a Kagome- tampoco puedo dejar que una niñita indefensa no viva con libertad. Y mucho menos, -mirando a Sango- dejar a una hermosa señorita como usted ante un inminente peligro.

-¿y qué puede hacer usted Houshi-sama para remediarlo? –le repuso con sarcasmo para ignorar ese calor en sus mejillas.

El hombre sonrió confiado.

O.o.O.o.O.o.O

Volviendo al local donde imperaba el Dead Moon, todo parecía estar en perfecta calma. Las chicas trabajando, los hombres satisfaciéndose… Eso es lo que se veía desde fuera sin sospechar lo que había tras las paredes de privado.

Todos los empleados, o mejor dicho, los aliados del Dead Moon se encontraban dispersos en diferentes grupos. Las VIP por un lado, los guardaespaldas por otro, las chicas con Temari en el centro y finalmente el resto de los aliados varones.

Era una reunión poco vista, sobre todo cuando no estaban los tres líderes presentes o el tema no se centraban en ellos. Esta vez el 'debate' era en torno a la recién llegada Karin Bitch.

-me niego en rotundo a aceptar a esta zorra gatuna. –volvía a repetir Temari indignada de que la mitad de los allí presentes la aceptasen- hermanito sabes de sobra que no admitimos a nadie así por las buenas. Si Dragon-sama o los otros se enteran…

-eh camionera para, frena el carro quieres. –interrumpió Karin con un dedo en el oído como si se estuviera quedando sorda.

Ese comentario y gesto produjo satisfacción en las VIP que se reían de la sub. encargada, mientras que esta era sujeta por Miyako e Izumi antes de que se abalanzara sobre la pelirroja que sonreía torcidamente.

-de todas maneras Temari lleva razón. –interponiéndose entre su hermana y Karin para satisfacción de la rubia- dices que quieres convertirte en VIP, pero eso solo puedo decidirle los tres jefes. Primero tendrías que trabajar como prostituta y demostrar tu valía. –pausando para poder continuar- sin embargo, antes de contratar o secuestrar a los que trabajamos aquí, necesitamos conocer su pasado y sus credenciales.

-¿y tenéis que perder un tiempo precioso para investigar mi pasado? –haciéndose la inocente que a muchos chicos les cayó la baba por ese gesto.

-sí, especialmente cuando entraste por este local sabiendo que esto es la guarida del Dead Moon. –habló Jaken desconfiado de esa mujer- las cámaras de seguridad te han seguido desde que pusiste un pié en esta instancia.

-¡oh¿Habéis invadido mi intimidad? –actuando de forma escandalizada.

Más desconfianza surgía principalmente de los guardaespaldas y las chicas no VIP.

-igual que tú al entrar en contacto con las presas especiales. Será tu perdición si se te ocurre hacerles algo.

-¿presas especiales¡Ah! la pequeña estiércol, la verdurita bajo la lluvia y el melón partido. ¿Son esas?

La risa de las VIP se hizo sonora y entre alguno de los chicos ante los nuevos nombres que parecían ir acorde con lo que sufrían recientemente.

-esta chica me encanta. –dijo Kagura aproximándose a la pelirroja- es la candidata perfecta para ser la sexta VIP.

-¡no tienes voz ni voto para decidir eso Abazure!

-¡tengo más derecho que tú Temari! Por si lo has olvidado querida estoy en el primer pedestal.

-¡Gaara! –recurriendo a su hermano sabiendo que sobre él no tenía poder.

-Kagura aunque te hagas cargo de las chicas secuestradas, no te da derecho a decidir algo sin saber primero su pasado. Son las normas del Dead Moon.

-¿ves? –picó más la hermana mayor.

Kagura frunció el cejo y quiso darle una buena bofetada a la rubia que tanta manía le tenía, pero una mano la detuvo y ante su extrañeza observó como Karin se acercaba al pelirrojo. En el camino se percató de que se había quitado sus lentes y lo siguiente la dejó de una pieza como al resto.

Gaara el que jamás mostraba expresiones, salvo cuando se trataba del Dead Moon, se encontraba sonrojado y nervioso por la proximidad de la chica la cual intentaba coquetear con él.

-¡¡SUELTA A MI HERMANO PENDEJA!! –bramó Temari roja de ira siendo sujeta no solo por las chicas sino también por Naraku y Shino viendo que la fuerza de las dos chicas era en vano para detenerla.

-supongo que por esta vez podréis hacer una excepción. ¿Neh? –con su dedo en el pecho del pelirrojo que sudaba frío.

-ah… yo… esto… -sin poder formular una frase coherente.

-tiene que estar entre nosotras si ha conseguido seducir a Gaara-kun. –dijo Mimi con alegría.

-¡ya es suficiente! –Kouji apartó a su compañero quién ruborizado se apartó de la chica lo suficiente para no volver a caer en la tentación- ¡las órdenes son las órdenes¡Y ni tus trucos servirán para pasarlo por alto!

-esta bien, lo comprendo. No me importa que me investiguen ni que me analicen mi anatomía. –bajando el tono de voz llevando en el proceso la mano de Minamoto sobre su pecho dejándolo trastocado como había ocurrido con Gaara.

-ah… por… por mí…

-¡¡BRUJA SARNOSA SUELTA A MI KOUJI!! –saltó ahora Izumi roja de ira siendo ella la sujeta.

-sí, sí, sí… -saltaba contenta June- tiene que entrar, la queremos para nosotras.

-Kouji apártate de ella. –retiró Jaken haciendo él lo mismo por si él era el tercer seducido.

-yo… yo… -sintiendo vergüenza como el pelirrojo.

-vamos chicos¿no os gustaría tenerme entre vuestras filas? Puedo ganar más dinero que esas tres zorritas sin ningún atractivo.

-¡¿CÓMO?! –rugieron ahora las tres siendo sujetas por los dos hombres más Henry y Hakudoshi.

-¿a que sí? –adoptando una postura sexy.

-sí, sí, sí, sí… -canturreaban las VIP.

-eh… pues claro… -decían todos los chicos cayendo en los encantos de Karin quién sonrió de lado.

Las tres chicas notaron que su agarre se había aflojado ya que los cuatro chicos se encontraban babeando como el resto y hasta los tres guardaespaldas, furiosas se acercaron a la seductora.

Karin distraída con la mirada sobre los chicos no se percató del instinto asesino de las tres chicas. Por lo que no pudo apartarse cuando un golpe fuerte y certero cayó sobre su mejilla haciendo que las gafas se le escapara de las manos.

-Temari¡¿qué has hecho?! –repuso Sara estando ahora ella furiosa como si la pegasen.

Karin por su parte se sujetó la mejilla escociéndole horrores. Sintiendo un líquido metálico sobre su labio inferior se indignó por completo y le devolvió el golpe a la rubia dejándolo en el suelo llevando consigo a Miyako y a Izumi.

-la próxima vez cuida a quién pegas¡Vieja Bruja!

-¡repítelo si te atreves! –levantándose para iniciar una pelea.

-¡yamete Temari! (NA: yamete significa, espera)

El aviso de su hermano menor llegó tarde porque en menos de tres segundos las dos se encontraban dándose una paliza con las VIP animando a Karin y las dos chicas restantes animando en silencio a Temari.

Habían pasado cinco minutos y las dos chicas seguían peleándose, mientras que los chicos sin saber que hacer, incluso los tres guardaespaldas que tenían miedo de acercarse a la pelirroja y caer en su arte de seducción. Con todo eso, no se daban cuenta de unos pasos que se acercaban al grupo y que recogía las gafas de Karin.

Con el ceño fruncido observó el espectáculo que tenía enfrente.

-eh, eh, eh¿qué está pasando aquí?

Si existía un momento en el que querían estar trabajando, cosa que detestaban muy en el fondo, ese era aquel al tener a una distancia suficientemente alejada a Dragon, con las ropas que solía usar para entrenarse. (NA: vamos, las que se vio… corrección, con las que se escribió cuando violó a Sakura en capítulo anterior)

Temari que tenía sujeta a Karin, la soltó como si de pronto quemase y bajó tanto como pudo la cabeza.

Karin la otra implicada, había olvidado el motivo de discusión y a todos lo que la rodeaban. En su cabeza ahora estaba Dragon que lo contemplaba maravillada y un ligero carmín adornando sus mejillas.

-"¡mew! pedazo macizo es el Dragon. Y con el pecho al aire… que bueno está"

-¿y bien¿Tan difícil es darme una respuesta? –apoyando la mano en su cintura dándole una pose más sexy.

-"¡kyaaa! si soy VIP¿Con este macizorro voy a acostarme?"

Eso era lo único que se preocupaba Karin, la única despreocupada, ya que el resto no sabían si articular palabra sin jugarse la piel en ello.

-ufff… cuando a unos se le piden que se callen, no lo hacen; y cuando se piden que confiesen es señal de que ha ocurrido una falta muy grave. ¿No estaréis tapando algo que esté relacionado con mi Flor Marchita o las otras?

-no… no… por supuesto que no…

-gracias por hablar Henry. –dijo el Uchiha con una sonrisa extraña- cuéntame que ha pasado sino quieres acompañar a Wallace.

Henry se arrepintió de responderle, mientras que los demás por su parte suspiraron internamente aliviados y compadeciéndose del pobre chico.

-ve… verá… ha llegado una chica nueva… y quiere ser VIP…

-¿y por eso hay este alboroto?

-es que sabe que aquí estaba el Dead Moon y todo lo que escondemos. –dijo la voz de Miyako.

-queríamos investigar su pasado, pero Kagura y las otras no comparten nuestra opinión. –siguió Izumi atrevida ante el primer paso de Inoue.

-y para librarse de investigarla, utilizó sus artimañas contra mi hermano y los demás. –decretó Temari finalmente.

-¿me estás diciendo que Gaara ha sido seducido? –mirando a su guardaespaldas pelirrojo quién no tenía el orgullo para encararle.

-sí Sasuke-kun. –escuchando una voz desconocida para Dragon por lo que se fijó en la recién llegada- pero no piense que me van los perdedores como él.

-"perdedor será tu padre" –bramó Temari ardiendo en deseos de matarla, pero¿quién se atrevía con Dragon presente?

-¿quién eres tú?

-Karin Bitch, Sasuke-kun. –aproximándose a él de la misma manera que había hecho con sus anteriores victimas- y puedo jurarte que mi pasado es tan sucio como el tuyo.

-¿qué sabes tú de mi pasado? –con una sonrisa torcida.

-lo que se cuenta por ahí. Yo solo soy una hija abandonada de una prostituta que me enseñó el oficio. Pero este ambiente me gusta más. –colgándose de su cuello.

Todos miraron aquello tragando saliva, hasta las VIP. Los ojos de Sasuke estaban inexpresivos como si estuviera a punto de caer en el embrujo de aquella mujer, algo que hasta la fecha nadie había conseguido.

-esto está impregnado de sangre, gritos de placer… -guiando su dedo por su pecho desnudo, mientras que con su cuerpo se frotaba con sensualidad contra la anatomía masculina- tener sexo hasta caer muertos…

Sasuke la miró todavía con ojos impávidos y con el índice le levantó el mentón.

La incredulidad cayó en boca de los aliados del Dead Moon viendo como el joven había sido seducido. Para los hombres les era natural que hubiese ocurrido, ya que de estar en su lugar, estarían teniendo sexo con la pelirroja.

-¿estás intentando seducirme? –preguntó Dragon con una sonrisa amarga.

-¿qué…? –sorprendida de ver que no le había afectado ni sus palabras ni sus insinuaciones.

-puede que a los demás logres llamar la atención con esos movimientos, pero yo no soy cualquier hombre guapa. Ahora¡apártate! –soltando su mentón con brusquedad haciendo que la chica retrocediera. Sasuke dio tres pasos hacia la pelirroja que lo miraba shoqueada- para empezar, no me van las mujeres que van justitas de ropa. -señalando su short negro y su camisa violeta donde solo tapaba su parte íntima- para eso, es mejor ir desnuda¿no te parece? –una pequeña risa procedente del grupo de Temari que molestó a las VIP- sin embargo, no niego que serías una candidata perfecta para nuestro local. Después de que hayamos investigado sobre tu pasado, se decidirá que hacer contigo. Que alguien se ocupe de ella mientras tanto. –dirigiéndose a sus aliados- ¡ah¡Y toma! –tirándole los lentes que cayeron cerca de la pelirroja- con gafas o sin ellas no representas gran cosa. ¡Gaara!

-sssí… señor… -con la vista todavía baja.

-que le suban la cena a mi Flor Marchita a mi habitación. Quiero que disfrute la comida en soledad. –tomándolo como un nuevo juego que fastidiaría a su presa.

-¿a usted… también?

-no, que me la suban para la sala de vigilancia. Y volved al trabajo de una santa vez que el dinero no viene del cielo.

Y como balas todos fueron a sus posiciones, mientras que las VIP rodearon a Karin observando como Sasuke se perdía en el largo pasillo.

-¿có… cómo es posible? –balbuceando- es el primer hombre que no ha sucumbido a mis encantos.

-tranquila Karin, ya caerá. –le dijo Mimi en un intento de animarla.

-es verdad, no te rompas la cabeza. Yo que soy su chica VIP, me costó años para que me reconociera como su amante personal.

-me ha dado calabazas porque iba medio desnuda. –seguía Karin alucinada recordando la razón de su rechazo.

-no te preocupes por ello. Además no sería lógico que en este mundillo no anduviéramos enseñando nuestros atributos. –dijo Kagura.

-solo hay unas pocas tapadas como yo, pero eso es para destacar. –le siguió su prima.

-aunque hay que reconocer que esta es la primera vez que sabemos de los gustos de Dragon sobre las mujeres. –dijo June pensativa.

-me ha ignorado por alguien llamada Flor Marchita. –siguiendo en su mundo, solo hasta que ese nombre le produjo una invasión de celos. Con el ceño fruncido se dirigió a sus nuevas amigas- ¡¿quién es esa flor podrida¡¿No me digáis que es una de las verduritas?!

-aunque duela, sí. Es su presa especial, más conocida aquí como Flor Marchita, aunque su verdadero nombre es Sakura Haruno. –explicó Kagura.

-¿el melón-partido? –más incrédula- no me fastidies que prefiere divertirse con esa mocosa pelo-chicle.

-es su capricho que hasta de nosotras se han olvidado. –bufó Mimi cruzándose de brazos- yo que antes pasaba incontables noches con Yamato-kun llega esa Bird ocupando mi lugar.

-no sé de que os quejáis que lo vuestro no es tan humillante. Mi prima y yo ser suplantadas por una niñita plana como la Perrita.

-¿y por qué no planeasteis en matarlas? Simular un accidente o algo. –dijo Karin sin comprender.

-¡y lo hicimos! –gritó Kagura irritada- ¡hemos intentado matar a la Perrita pero la Bird y la Flor Marchita la salvaron y le fueron con el cuento a los líderes!

-aparte que si les hacemos alguna 'pupita', los jefes se lo toman a mal, ya que solo ellos pueden dañarlas. –dijo June.

-¿y a atacarlas psicológicamente?

-lo hemos hecho también, pero o se retiran por culpa de la Bird o salimos golpeadas por culpa de Flor Marchita. –dijo Mimi a la desespera.

-y pega bien la pelo-chicle esa. –reconoció Abazure sintiendo la bofetada recibida hace días.

-¿y por qué no las atacáis cuando no estén acompañadas? Es mejor cuando estén solas y tocarles la fibra más sensible.

-Karin, de verdad eres nuestro demonio de la guarda.

O.o.O.o.O.o.O

Habían pasado dos días desde la llegada de Karin, Sasuke se dirigía a su cuarto con la posibilidad de encontrarse con una Sakura mirándole molesta de no poder cenar en compañía de sus amigas.

Ese era su nuevo juego. Hacerla enfadar, que le echara en cara su desconforme y en respuesta a su pecado disfrutar de su cuerpo.

Sasuke sonreía satisfecho. Solo le habían bastado tres violaciones para comprobar que la chica disfrutaba y la prueba estaba en como intentaba callar sus gemidos de placer mordiéndose los labios o…

-llamarme por un palurdo como ese usuratonkachi. –dijo molesto.

La primera vez que se le había insinuado, no le había dado importancia que lo llamara por el nombre de su marido. Pero tras violarla, cuando disfrutaba, gemir el nombre de alguien que no la había tocado le empezaba a consumir de rabia y hasta de celos. Llamarle usuratonkachi en presencia de la pelirrosa le hacía sentir bien ya que como era de esperar explotaba de rabia y vuelta a disfrutar de su cuerpo donde ya no escuchaba el nombre del otro. Estaba convencido de que su Flor Marchita estaba alerta en cometer ese error que ella denominaba como vergüenza.

Abrió la habitación pensando en como haría disfrutar a la chica, con que postura y de que forma pero se quedó impresionado al contemplar el panorama que había dentro.

La colcha de la cama estaba tirada en el suelo completamente arrugada, podía visualizar un descosido en el mantón de su almohada, la ropa que tenía en el armario ciscada por el suelo revuelta, la silla de su escritorio en la misma condición, al igual que lo que había sobre la mesa, por no hablar de la lamparilla de mesa que tenía la bombilla agrietada y bastante deteriorada que se encendía y apagaba dando un paisaje más tétrico. Solo su póster del dragón que reposaba en la encimera de la cama era lo único que se había salvado y dio gracias a ello. Encontró a la culpable de aquel estropicio en el centro de rodillas en el suelo dándole la espalda con la respiración agitada.

-¿qué parte de que esta es mi habitación no pareces comprender? –preguntó Sasuke irónicamente una vez cerrada la puerta donde vio arañazos y sangre sobre ella, seguro que de su Flor Marchita por lo que la miró más sorprendido. ¿Es qué habría perdido la razón para actuar así?

-¡cállate! –mirándolo con ojos que echaban fuego- ¡esa maldita Bitch es superior a lo que creía! –Dragon se dio cuenta que empezaba a hablar consigo misma por lo que cogió la silla y se sentó todo tranquilo- ¡la 'santita' esa que… argh¡Me viene con sus amiguitas a tocarme las narices!

-bueno… -dispuesto a darles un justificante, pero Sakura siguió soltando lo que llevaba dentro.

-¡es que además no me vienen a tocar la moral¡Que va¡No tienen otra cosa mejor que hacer que rodearme y recordarme que no me acosté con Naruto-kun a pesar de estar casados¡¿Y a ellas que les importa¡Yo no tengo la culpa de que Naruto-kun haya nacido retraído en relaciones amorosas¡Y después para continuar amargándome me dicen que disfruto acostándome con Dragon¡JA¡Cómo sino supiera que eso les fastidia¡Si me acuesto no es por gusto¡Y si lo disfruto es porque es inevitable¡Malditas toca-narices! –soltando una gran bocanada de aire de disgusto.

-¿ya te sientes mejor? –preguntó con sarcasmo.

Sakura volvió a la realidad, quedando sin palabras al ver que había soltado todo lo que tenía acumulado frente a la persona menos indicada.

-realmente Karin ha sido capaz de sacarte de tus casillas para que me soltaras todas esas frases. –riendo por lo bajo. Sacó su móvil del bolsillo interior para hacer una llamada- ¿Gaara? Dile a Yama y a Sessh que si el pasado de Karin es aceptable la nombraremos como VIP –posó una mirada divertida sobre Sakura que lo miraba con la boca abierta de la impresión- adicionalmente se convertirá en mi segunda amante exclusiva. –cortando la llamada.

-esta… ¡¡estarás de broma¡¿Es que por tu culpa tengo que aguantar a esa arpía?! -volviendo a ignorar con quién hablaba realmente.

-para verte así, sí. Te calientas en todos los sentidos de la palabra. –observando detenidamente como su cuerpo se encendía, excitándolo de increíble manera.

-¡¿y aún por encima amante tuya¡¡Me niego en rotundo!! –y una vez más había hecho oídos sordos a sus comentarios.

Asombrado por lo dicho, Sasuke la miró interesado.

-¿no me digas que estás celosa?

-¡¡no te confundas Químico Loco!!

-¿entonces¿Qué explicación me das a tus palabras? –apoyando el peso de su mejilla sobre su mano.

-¡¡muy fácil¡No me gusta que compartas cama con esa mujer, porque después cuando me violas huelo su repugnante fragancia que da arcadas!

Sasuke no pudo evitar volver a reírse. Levantándose de la silla se acercó a la chica rodeándole la cintura con una sola mano apegándola a su cuerpo.

-¿y yo no te doy arcadas? –una mueca de enfado por parte de Sakura- Flor Marchita desconoces lo que tengo en mi interior. –y con la mano que tenía libre se quitó la chaqueta y la camisa. Todo lo que sentía la Haruno se esfumó cuando Dragon le despojó de sus prendas superiores quedando desnuda de cintura para arriba como él- voy a contarte algo que te darán arcadas de verdad. –susurrándole cerca del oído erizándole los vellos de la piel- mi antiguo tutor, Orochimaru me puso estos tres puntos que ves tras la nuca. Y no, no es un simple tatuaje. Se trata de una sustancia hecha a partir de compuestos químicos y la sangre de una serpiente de la India que al insertarla en la piel adquieres todas sus manías. Tu marca tiene la misma composición que la mía. En otras palabras, tenemos serpientes merodeando en nuestro interior y que solo ven la luz cuando fornicamos. ¿A qué es divertido?

Pero Sakura estaba en esos momentos blanca como el papel y zafándose de él corrió hacia el lavabo para vomitar.

Sasuke ante eso no pudo más que reírse de la situación.

-creo que tengo la lengua demasiado grande. Sino me cuido, no podré ponerla de mi lado, ni aún empleando mi artimaña especial. –quedó en silencio con la mirada puesta en un objeto que para suerte de la chica no había sido dañado- No. Estoy seguro que ante eso permanecerá a mi lado por iniciativa propia. ¿Verdad oni-san?

O.o.O.o.O.o.O

A la mañana siguiente, todo era como siempre. El local casi vacío, los empleados haciendo sus labores matutinas, los líderes en sus respectivas habitaciones a excepción de Yamato que estaba en el despacho revisando el pasado de la recién llegada. Por lo que había llegado a deducir, su joven amigo había decidido a contratar a la muchacha para hacer rabiar a la Flor Marchita y por su culpa había tenido que madrugar y estudiar el dichoso informe.

Rumores ya habían llegado a sus oídos sobre la tal Karin. Sus guardaespaldas y todo el personal masculino habían sido hechizados por ella y en los días que llevaba trabajando había ganado lo que la Perrita conseguía en un mes.

Llamaron a la puerta y dio el permiso para que pasara sin despegar su vista de las hojas que tenía en su poder.

-Mimi-chan me ha dicho que quería verme.

-y así es. –dejando los papeles para echarse atrás en el sillón negro de cuero- Karin Bitch se te ha hecho una investigación exhaustiva y todo parece estar bien para que trabajes aquí.

-ya les decía yo. Mi pasado es tan sucio como el vuestro.

-sin embargo, -cortándola- aquí pone que estuviste trabajando para el Akatsuki hace cinco años. Si esto llega a saber Sasuke, pongo la mano en el fuego que te atará de pies a manos para que cantes absolutamente todo lo que sepas.

-puede amordazarme desnuda si Sasuke-kun desea. No me importa. –con tono coqueto.

-…

-verá aunque intenten sonsacarme información, desgraciadamente solo era la amante de esos tipos sosos sin ambiciones. Esos hombres necesitaban a alguien con quién pasárselo bien en la cama y la mujer que estaba allí era como una monja de clausura.

-Karin, hay algo más que quería preguntarte y que a Sessh, a Sasuke y a mí nos ronda por la cabeza¿cómo sabías que esta era nuestra guarida? –preguntó casi con inocencia.

-yo quería trabajar con el Dead Moon. Intuía que tenían un prostíbulo como negocio¿en qué sino trabajarían unos captores de féminas que están bien desarrolladas y matan al resto?

-es una buena observación. Eso no quita que 'imagine' que sigas los mismos pasos que tu madre como espía.

-¿espía, yo? Es un trabajo muy pesado. –"este rubio es como dijeron, el mejor de todos, galante, atractivo pero muy audaz. Creo que tuve suerte de que no se dieran cuenta del cambiazo en mis datos."- Yamato-kun…

-¿Yamato-kun? –repitió por esa confianza.

-¿sabe? –quitándose las lentes adoptando su pose seductora e inocente- a mí me gusta acostarme con chicos guapos y de cuerpo bien formado.

-es una descripción mía muy acertada. –entrelazando los dedos.

Karin sonriendo se acercó al rubio hasta sentarse en el borde de la mesa con las piernas cruzadas teniendo su muslo desnudo a la vista del máximo líder.

-parece que hace demasiado calor. –abanicándose la mano.

-no lo pongo en duda. –acariciándole el muslo apoyándolo sobre su pierna donde el pie femenino rozaba su miembro.

-Yamato-kun si te digo la verdad, -desabrochándose los botones de la camisa exhibiendo sus atributos donde Yamato tenía toda su concentración sobre ellos- yo no soy de esas cómodas que tienen que hacerlo sobre algo para poder disfrutar. Puedo hacerlo de pié, sentada o como prefieras. ¿Qué dices?

-una proposición sexual¿no?

-así es. –bajando el tono de voz para tirar la camisa al suelo.

-es una pena que tenga que rechazarla ya que es algo que me encantaría hacer, pero con un cuerpo que no me calienta, no tendría ningún sentido. –echando para un lado el muslo de Karin.

-¿na… nani? (NA: significa ¿qué?) -¿la había rechazado cuando había respondido a sus insinuaciones? No podía ser.

Empeñada en que había bajado la guardia para que de alguna forma la recuperara, se bajó de la mesa para sentarse a horcajadas sobre Wolf que la miró fijamente a esos ojos azabaches (NA: a los que siguen Naruto¿los tenía negros?)

-Yamato-kun eres tan sexy y poderoso. –haciendo referencia al miembro que sentía bajo las ropas.

Alguien abrió la puerta, pero Yamato seguía observando a Karin sin interesarse quién había entrado sin permiso, mientras que la pelirroja sonreía triunfadora sabiendo quién se encontraba a sus espaldas y su estado.

La recién llegada miraba aquello sin poder creérselo y con un dolor en el pecho irreconocible.

-ah… yo… yo… lo siento… me dijeron que fuera sino… -la amenaza de sus padres, como no, su punto débil- ah… ahora me retiro…

-¡Bird espera! –demandó el líder mirando todavía a la pelirroja que tenía sobre él- Karin puedes frotarte todo cuanto quieras que no me excitas. Es más lo siento tan flácido que das pena. –dijo duramente.

Sora seguía allí sin mirar, intentando descifrar que era ese dolor interno.

-no niego que esto sea efectivo, pero ¿no te lo ha dicho 'mi-mi-chan'? –recalcando bien el nombre de Tachikawa- a mí me gusta acostarme con mujeres que tengan cuerpo de porcelana y vayan bien peinadas. –doble humillación para Karin, mientras que Sora parecía comprender el que Yamato no la violase.

-¿y qué me dices de June? –preguntó porque si esa eran sus exigencias, pues se contradecía al acostarse con la mencionada.

-son motivos personales que tienen que ver con su familia, especialmente con su hermanito. –fue su explicación.

-¡ya veo! –para sí misma- pues siento si no soy su tipo de chica. –colocándose las gafas y miró a la otra pelirroja callada- comprendo que Mimi lo sea. Puedo decirle que se pase por aquí y que te proporcione un momento divertido, Yamato-kun.

Eso contrajo a Sora.

-lo pensaré.

-bye, bye Yamato-kun. –con un guiño y un beso que había lanzado al aire.

Y eso molestó más a Sora que extraña se comía la cabeza de ese sentimiento. ¿A ella que le importaba que aquel Narcisista estuviera con otras chicas?

-"bueno, por lo menos puedo estar tranquila de que estando con él no me toque" –aunque eso no la aliviaba ya que con la paranoia de ser poco atractiva, pensaba que Taichi en realidad no la quería como creía. Su disgusto fue creciendo hasta hacerse patente.

-¿qué haces aquí Bird?

-yo… eh…

-¿quieres que mate a tus padres? –tocando su talón de Aquiles para que le diera una explicación rápida.

-las VIP me dijeron que querías hablar conmigo. –abreviando lo tanto que podía.

-con la Karin esa andan muy abiertas. –suspirando imaginando lo que habían pretendido- en fin, da igual. Ya que estás aquí, acércate.

Sora desconfiada, caminó a paso lento hasta estar frente a frente con la mesa como único obstáculo entre ellos dos. De él no se podía esperar nada bueno. Primero la violación sufrida a manos de otros y grabada; y después que sobreactuara cuando se sentía morir. Era un milagro que caminase con sus propios pies.

El chico se giró hasta colocarse de lado y abriendo sus piernas le hizo una seña para que se sentara en ese lugar. Sora abrió los ojos como platos dando un paso hacia atrás de forma instintiva.

-¡siéntate aquí y bien pegadita, ahora!

¿Qué hacer?

La cabeza le daba vueltas. Estar de aquella manera sería muy incómodo y más manejable, accediendo a cualquier petición suya.

-¡¡SIÉNTATE YA O MATO A TUS PADRES!! –exigió con más autoridad.

Y ya no hubo más rodeos. Resignada hizo lo que él le había le ordenado. El sillón era lo suficiente grande para que dos personas pudieran sentarse de esa manera, pero Yamato no se había echado para atrás para hacer más sitio, sino que se apegó a ella tanto como pudo notando así su masculinidad, aturdiéndola.

-buena chica. –estiró ambos brazos hacia su ordenador, provocando que Sora imaginase que de un momento a otro la aprisionara con ellos. Cuando Wolf terminó de teclear fue lo que hizo, acariciando sutilmente uno de sus brazos desnudos- ¿estás cómoda? –Sora hizo todo lo humanamente posible por mantener sus sentidos cuerdos, pero esa postura, esa caricia, su aliento rozándole el oído lo dificultaba- mira la pantalla. Hay que renovar tu vestuario y he encontrado esos diseños que me gustan.

-…

-Bird¿qué pensaste cuándo tenía a esa chica seduciéndome? –preguntó sorpresivamente y vaya que le hizo afecto que se giró quedando su rostro a centímetros del suyo. Sonrojada se volteó a ver los diseños de la pantalla- puede que me lo haya imaginado, pero creo que no te gustaba la escena.

Y claro que no le había gustado, pero él lo decía con otras intenciones. Y no. No le había gustado por eso. Solo que le avergonzaba ver una situación de ese tipo. Porque sino¿qué podría ser?

-¿estabas celosa? –preguntó meloso con su mejilla pegada a la suya- ¿verdad que sí?

Ya estaba fuera de cordura, ya había conseguido que dijera o hiciera lo que quisiera. Tenía que pensar en algo antes de afirmar que estaba celosa y darle un triunfo.

-ss… -de reojo vio algo. Parpadeó una vez y se apartó un poco para mirarle nerviosa- ¿quién es él? Se parece mucho a ti. –señalando un retrato que estaba sobre la mesa.

Sora vio como las facciones de Yamato se transformaban en unas serenas y con buenos ojos vio el retrato.

-es mi hermano pequeño. Que somos parecidos es solo en apariencia. –con una sonrisa triste- él no está contaminado como yo. –cogió el retrato contemplando con un inmenso cariño fraternal la foto- él siempre ha sido mi esperanza.

La pelirroja estaba asombrada al ver ese cambio radical, no pudo evitar pensar con toda certeza que el líder era una persona diferente a lo que creían.

Ya lo había intuido hace semanas pagando las consecuencias y Sakura la había avisado de que no se dejara llevar por momentos que sucedieron en el pasado. Pero ahí estaba él, mirando con una ternura a un hermano que solo podía ver en papel.

-"todos tenemos un lado bueno y un lado malo… quizás… quizás si le hago caso, si logro ser como él quiere, consiga ser amiga suya y cambiarle… que disuelva la organización, entregarse a las autoridades y tras la pena reunirse con su hermano…" –convencida que simplemente le caerá unos cuantos años de prisión- "yo me ocuparé de que vuelvas a ver la luz…" este traje y este son los que más me gustan, Wolf-sama.

Yamato miró a la pelirroja que tenía con él extrañado de que le llamase por primera por su seudónimo y lo más insólito con respeto. Ahí su presa le observaba a su vez con una dulce sonrisa creando desconfianza en el rubio.

-"¿qué estarás tramando?"

O.o.O.o.O.o.O

El día había transcurrido como siempre, o casi, ya que por la noche, a diferencia de otras, Sesshomaru se encontraba en la habitación en solitario leyendo un grueso libro de pasta gastada. De vez en cuando consultaba el reloj impacientándose de la tardanza de su Perrita.

La puerta se abrió lentamente y Sesshomaru sin despegar la vista del libro.

-llegas tarde. –aunque solo habían pasado cinco minutos de retraso.

-gomen nasai.

Sesshomaru la miró notando como el timbre de su voz sonaba sin emoción. Y no solo su tono le llamó la atención sino que su manera de andar, su rostro inmutable reflejando un ser sin vida. La analizó unos segundos más y volvió a su lectura imaginando que si la ignoraba, se desesperaría y sería la chica frágil con la que esa noche tenía intención de disfrutar.

El tic tac del reloj era el único sonido de aquella habitación, Dog concentrado en su lectura no se percataba de los movimientos de la joven quién ahora estaba sentada sobre la cama. Pasó una página leyendo las últimas palabras del final del capítulo. Con repulsión cerró el libro de un golpe seco como si no le gustase la lectura.

-bueno Rin, espero que estés… -y al verla se quedó sin palabras contemplándola con la expresión de una muñeca, despierta y con la mirada vacía.

La imagen que él deseaba ver, pero no así, no de esa manera. 'Él' no había tenido poder para transformarla así y quería ser 'Él' el culpable de todos sus males.

-¡Rin!

-¿sí?

¿Y aún tenía la osadía de contestarle como si todo estuviera perfecto? Pero¿es que había olvidado quién era y la posición en la que ella se encontraba?

Su Perrita tenía que estar triste, llorando, nerviosa, asustada, por 'Él', no serena y vacía sin temerle.

Tirando el libro a un lado se acercó a grandes zancadas y con el peso de su cuerpo la tumbó sobre la cama quedando Rin en una posición sumamente incómoda al haber estado de rodillas.

-¿no me digas que esto ya te gusta? –preguntó con burla.

-no. –contestó tranquila y concisa.

Esa respuesta lo irritó tal que con furia le arrancó las ropas con ambas manos quedando desnuda.

-¡no juegues conmigo Rin que sabes que puedo hacer de tu vida un completo infierno!

-lo sé.

-¡chiquilla insolente! –abofeteándola.

Del golpe la adolescente giró la cabeza con la mejilla inflamada y el labio inferior partido y así en esa posición quedó.

-¡no te hagas la desentendida conmigo, me oyes! –girándola para que lo viera de frente- ¡si tantas ganas quieres de vivir el infierno es lo que haré ahora mismo!

Y antes de que pudiera hacer algo notó un sutil movimiento en los dedos femeninos y como sorbía por la nariz quedamente. La miró fijamente percatándose de algo. Calmándose se sentó en el borde de la cama.

-siéntate. –ordenó con los ojos cerrados. Pocos segundos fue lo que le llevó hacer el mandato- si obedeces mis órdenes a rajatabla quiero que quites esa cara de póquer.

-… … …no puedo…

-tercera vez que me contradices desde que estás conmigo. ¿Es qué se necesita una muerte para que me obedezcas? –mirándola con dureza.

-…

-sino puedes quitar ese rostro, no puedo estar conforme y mi único placer será el de matar. Sabes que puedo perder los estribos y matar a tus queridas amigas.

-…

-¿ni con esas me dices nada? Poco deben de importarte. Si llegan a saberlo, te odiarían.

-…

Sabiendo que así no sacaría nada en clave, lo intentaría de otra forma.

-¿te gusta este lugar?

-no.

-¿odias este tipo de vida?

-sí.

-¿me odias a mí?

-sí.

-¿las VIP han hecho que estés así?

-sí.

-como imaginaba. –consiguiendo por fin su objetivo observando que ella seguía igual- ¿quién fue?

-Karin.

La recién llegada al parecer. Todavía no había tenido el placer de conocerla por la sencilla razón de estar ocupado con cierto asunto privado y su Perrita. Cogió el móvil que habitaba en la mesilla.

-Gaara (NA: sí, siempre es Gaara, pobrecito que va a quedar traumatizado) tráeme a Karin a mi cuarto. –un tembleque por la espina dorsal de la adolescente perceptivo para Sesshomaru. Al colgar, depositó el teléfono donde estaba y se sacó su camisa para lanzársela a Rin- póntela mientras.

No pasaron ni diez minutos cuando ahí estaba un Gaara nervioso con Karin. Sesshomaru frunció el cejo desilusionado por el carácter que el pelirrojo estaba tomando.

-como no te vayas cuidando de insinuaciones baratas, volverás al sitio donde te recogimos y no será vivo. –conocedor de lo que aquella pelirroja había conseguido sobre el inexpresivo guardaespaldas.

-lo lamento mucho Dog-sama.

-pues contrólate. –avisó- y ahora vuelve a tu puesto.

-sí señor.

Sesshomaru se centró en la nueva VIP donde podía comprender los efectos que ocasionaba sobre los demás hombres. Yamato le había dicho que gracias a ella, habían ganado en pocos días lo que conseguían en un mes.

-¿puedo saber lo que el maravilloso Sessh-kun desea de mí? –comprobando maravillada que el tercer líder tampoco estaba mal a pesar de ser un hombre mayor- ¿Creía que sus amantes predilectas eran Kagura y Sara o la famosa Perrita que tiene tras suya?

Rin se tensó y sus ojos cobraron vida por unos segundos para volver a ser una muñeca manipulada.

-para ser la primera vez que hablamos ya te tomas demasiadas confianzas conmigo.

-a los chicos malos hay que tratarlos con respeto pero también con cariño. Hay que tentar a la suerte, probar un poco de cada pan. –quitando sus lentes- y mojarlo en leche calentita.

Ante esas insinuaciones, Rin fue cobrando luz en sus ojos estremeciéndose por alguna razón.

-¿y te gustaría mojarte conmigo¿No sabes que puedes quemarte?

-son riesgos que hay que correr. –colgándose de su hombro.

-eres una chica un tanto atrevida.

-¿piensas echarme de la habitación? –preguntó con inocencia y precavida de que el tercer Dead Moon la rechazara como los otros dos.

-no tengo intención. Solo quería conocerte.

-podemos conocernos toda la noche si lo deseas. –acariciando su pecho desnudo y musculoso, excitándola por lo bien fornido que estaba. Descendió aquel dedo que no tenía parada satisfecha de que por fin uno de los Dead Moon cayera en sus encantos.

Rin solo miraba casi desesperada. ¿De verdad tendría que ver aquello¿Tenía que seguir en la misma posición sin decir nada¿Quién se lo impedía? No era 'Él' en esta ocasión, sino las palabras que esa mujer le dijo en los momentos que estaba sola bajándole todo el ánimo y las ganas de continuar viva.

Ahora quería decir algo, pedir marcharse para no verlo. Su boca se abría, pero la voz se quedaba estancada.

-¿de verdad piensas seguir mirando cuando te sientes incómoda? –preguntó Sesshomaru como si le leyera la mente sorprendiéndola como a Karin quién no entendía nada- repito Rin¿piensas seguir como si nada te importara?

-ah… yo… -sin saber que contestar.

-parece que has vuelto a la normalidad. –se dirigió a la Bitch apretándole ligeramente la muñeca que le tocaba- en cuanto a ti, recuerda que soy como Sasuke y Yamato. Ninguna mujer es capaz de encantarnos con sus artimañas, así que ni lo intentes de nuevo.

-ah… está bien… solo quería que pasáramos un buen rato…

-detesto a las mujeres que juegan a dos bandas.

-yo… yo… yo no juego a dos bandas… -se defendió nerviosamente.

-es verdad, tú juegas a tres… seducir a los líderes del Dead Moon lo tienes difícil cuando somos de gustos absolutamente diferentes…

-solo quería que os sintierais más vivos… -riendo tontamente- parece ser que cada amante con el suyo…

-correcto. Por cierto, hay un detalle muy importante que quiero que te quede en claro y que de paso se lo comentes a las otras VIP, -acercándola a él donde los separaba milímetros de distancia- si decís o hacéis algo que esté mi Perrita desconforme a como me disgusta sufriréis la muerte de tres verdaderos demonios. ¿Ha quedado suficientemente claro?

-s… sí… -temblando cuerpo entero. Por un momento creyó que los ojos de aquel hombre se habían vuelto rojos, pero eso tenían que ser imaginaciones, producto del miedo¿no?

-¡márchate y dales el recado!

-s… sí…

Se volteó y casi se cae al tropezar con sus propias piernas. Con cuidado y rapidez salió del cuarto donde Rin miraba a Sesshomaru atónita.

-¿gra… cias? –pronunció si él habría interpretado aquello para ayudarla y defenderla.

-no te confundas. No me gustaría perder a mi Perrita por un arranque de furia que tengo al perder el control.

-claro… -que tonta había sido creyendo lo contrario.

-ahora me vas a decir lo que te ha contado y después tendremos una noche divertida.

Rin agachó la cabeza dolorida al tener que confesarle lo que esa mujer le habíaa dicho, todas las verdades que le esperarían si por un casual fuese liberada con vida como la soledad, el trauma, a sus amigas felices olvidándose de ella y lo que más miedo tenía del mundo exterior a Koga buscándola para volver a una pesadilla que nunca había terminado. Eso le produjo un bajón con ganas de que la matasen de una mísera vez y de un momento a otro había pasado a ser una especie de muñeca viendo en su mente esa muerte que tanto perseguía. Pero una parte le decía que no tenía derecho a juzgar y a decidir su existencia, eso estaba en manos del destino y sabía que esa noche aún viviría para ver el mañana. Fue por eso, que desesperada había pedido que 'Él' la salvara… a 'Él' se lo había pedido. ¿Tanto dependía de 'Él' ahora? Pues si lo pensaba bien, a su manera, 'Él' la defendía de las VIP, pero no de 'Él' mismo.

O.o.O.o.O.o.O

O.o.O.o.O.o.O

Después de ese acontecimiento, todo siguió su curso y las tres presas especiales no tenían acusaciones por parte de las VIP, pero eso no significaba que los tres líderes siguiesen disfrutando de ellas.

Para los que estaban en la calle, les era demasiado tranquilo el que no sucediesen crímenes diarios a manos del Dead Moon como antes que era el pan de cada día. Ese era un tema de debate que muchos platicaban a escondidas como si entre ellos surgiera Dog para matarles con sus manos, Dragon con sus explosivos y venenos o Wolf con su mirada penetrante provocando en algunos paradas cardiacas con tan solo su presencia.

A la policía también les extrañaba el no tener ningún movimiento suyo y los que hacían de guardia en los lugares asignados comenzaban a aburrirse de sus misiones que no conducían a pista alguna.

Con la guardia baja, nadie imaginó lo que una noche clara con la luna iluminando podría convertirse con las nubes tapándola posteriormente.

Kanna, la hija única del hermano de Dog, corría por aquellas calles donde a una cuadra se encontraba su casa. Si sus padres supieran que estaba correteando fuera de la vivienda, su primer impulso sería el de detenerla, sin importar que la pelota favorita de la niña se perdiera entre la ciudad.

La pequeña empezó a caminar despacio buscando su querida pelota y volver a su casa antes de que sus padres se dieran cuenta. Sabía que su padre aparte de regañarla lo tomaría también con su madre quién no tenía culpa.

Un sonido y se llevó las manos al pecho en señal de protección. Se tranquilizó al ver que era un perro persiguiendo a un gato.

Siguió en busca de su pelota hasta llegar al parque cercano a su casa que tenuemente estaba iluminando por las farolas.

Nuevamente un sonido que reconocía como el de su pelota al botarla. Sin pensar en nada, siguió el sonido hasta detenerse en seco al ver sentado en uno de los toboganes a un hombre de cabellos azulados y ojos azabaches jugando con su querida pelota.

Otro sonido, pero este de cadenas chirriantes, se giró viendo a otro hombre pero este rubio de ojos azules mirándola fijamente sobre el columpio.

-es peligroso para una niña andar sola por la noche. –apareciendo tras de ella un tercer hombre.

La niña se giró a verle y se quedó asombrada.

-¿pa… papá? –confundiendo con su padre a aquel hombre que era Sesshomaru.

Sasuke dejó de botar la pelota para poner su atención en lo que sucedería a continuación, un espectáculo que nunca se volvería a ver. Yamato con sus pies paró de columpiarse para ver lo insólito. El motivo por el que estaban los tres allí.

La calma había terminado.

Las nubes comenzaron a tapar las nubes.

El viento sopló con vida propia meciendo los cabellos de los presentes.

CONTINUARÁ…

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Notas de la autora:

Y tras una semana aquí el capítulo siguiente. Nuevamente por asuntos, me ha quedado fatal y ha habido muchos saltos ya que en un día he hecho casi todo el capítulo y ahora mismo son cerca de las cinco mañana, para que mañana (técnicamente hoy) tengáis el capítulo en este día ya que estaré casi todo el día fuera de casa por el trabajo, por lo que el capítulo llega tarde pero en el día que prometí.

Para empezar, alguien me dijo en sus reviews que le gustaría que apareciese Sango, que jugase un papel como el resto de los personajes secundarios, y bueno, ya tenía en mente que Sango tuviese ese papel, pero no que apareciese tan pronto. Y por supuesto, tendrá un romance o algo con Miroku… ups se me ha ido la lengua, pero es visto¿no?

Por otra parte, también Inuyasha ha tenido su pequeño papel en este capítulo junto a Kagome y su hija Kanna, que dentro de poco pondré en mi página que rol desempeña esta niña realmente en el manga/anime para aquellos que desconozcan su naturaleza.

Y que antes tenía pensado en poner a Karin en casi todo el capítulo, nuevamente cambié lo que tenía planeado. Ya era demasiado trauma incluso para mí. Ya veis que ésta ha conseguido seducirles, excepto a Yama, a Sessh y a Sasu que le dieron calabazas donde disfruté escribiéndolo.

En cuanto a Sakura le irrita Karin que ni cuenta se da con quién se queja; Sora vuelve a ver con otros ojos a Yamato¿qué sucederá esta vez?; y finalmente Rin parece que le está pasando lo mismo aunque eso no quita que siga desconfiando de él.

Y ahora, el Dead Moon han acorralado a Kanna, la sobrina de Dog¿qué tendrán en mente esta vez?

Y un profundo agradecimiento a los que me dejaron review que de verdad estoy sorprendida con vuestras palabras, sois geniales. Las respuestas más las del capítulo anterior, estarán entre hoy y mañana. Y si veis, en la página he abierto la sección donde poco a poco la voy mejorando y ya tiene unos cuantos datos y demás.

'Atori'