Epílogo

Las siguientes semanas pasaron rápidamente mientras se sucedían las reparaciones a lo largo y ancho de todo Equus; los diamond dogs cumplieron con su promesa y destinaron una gran parte de su ingente fortuna a la reparación de todos los reinos de la nueva coalición, desde Ecuestria pasando por Griffonstone, el Valle Entrerreinos y especialmente al reino de Medianoche, el cual comenzó a recuperarse muy rápidamente gracias a esa inyección de capital. Se restauraron las rutas marítimas así como las terrestres, saneándose multitud de caminos, y una gran prosperidad comenzó a extenderse en una Equus nueva y unida.

El reino de Medianoche fue el primero en notar los cambios, aunque no sin sufrir por el camino; y es que el rey Vorak finalmente no pudo más y falleció al poco de volver su ejército a casa. Por unanimidad, y en pos de enterrar las viejas rencillas e impulsar la unidad entre centauros y gárgolas, Scorpan fue coronado rey de Medianoche, entrando así el reino en una nueva era.

En cuanto a Laberintia se limaron también asperezas, siendo Creto reconocido como uno de los grandes artífices del cambio junto con el resto de aliados, aumentando un poco más el amor de sus súbditos por él y entrando también en una nueva era. Las relaciones comerciales con el resto de pueblos, incluyendo Ecuestria, fueron restauradas y ayudaron a reconstruir también el Valle Entrerreinos, que fue entregado a sus habitantes y dejando de depender directamente de ellos, constituyéndose así como una nación de facto.

Los bosques de Kirinia siguieron siendo el hogar de los kirines, pero ahora con las relaciones con Ecuestria totalmente restauradas; Luna les ofreció volver de nuevo a su hogar original junto con ellos, pero Rain Shine declinó amablemente su oferta, optando por asentarse allí con vistas a un desarrollo más prominente de su territorio. Recibieron el cuerpo de Autumn Blaze como una heroína de guerra, enterrándola con honores y levantando un monumento en honor a su valentía e iniciativa.

Saddle Arabia, aunque no salió tan mal parada del conflicto, siguió comerciando con otros reinos y territorios adyacentes, así como con Ecuestria y más allá, expandiendo su fama y potenciando el turismo en su desértica tierra.

Griffonstone también recibió mucha ayuda, recuperando su antigua gloria perdida; se les fue devuelto el ídolo de Boreas, su tesoro nacional, y eso levantó la moral de los grifos aún más, que siguieron trabajando duro. Su nueva reina, Gilda, cumplió con su labor con entereza al tiempo que recibió la visita tanto de Luna como Celestia, que la ayudaron a aprender más acerca de administración y gestión de reinos, mejorando mucho en ese aspecto y creando sobre todo lazos con su pueblo escuchándoles, ayudándoles y apoyándoles.

En cuanto a Alicornia, aunque su intervención no fue cien por cien consensuada, dejó pasar la afrenta y reconoció a los alicornios que decidieron participar en la batalla como héroes, regresando al otro plano de la realidad esa misma noche. Lauren se quedó con sus hijas durante un par de semanas para ayudarlas a asentarse de nuevo y pasar un tiempo con ellas, regresando a su hogar después de ese tiempo.

El imperio de Cristal recuperó su preciado corazón, así como a su príncipe consorte y capitán general, decidiendo guardar en sus mazmorras el amuleto alicornio y así protegerlo de caer en malos cascos.

En la tierra de los dragones, y aunque al principio no las tenía todas consigo, el lord dragón Torch acabó cediendo principalmente ante las insistencias de su hija y se abrió al resto del mundo, estableciendo relaciones comerciales y contacto con los reinos adyacentes. Spike ayudó mucho en ese aspecto, permaneciendo permanentemente en contacto con Ecuestria, convirtiéndose así en embajador de la tierra de los dragones en el país de los ponis, lo que le permitía desplazarse constantemente entre ambos reinos, pudiendo ver tanto a Ember y a sus padres como a las chicas y a Twilight.

En cuanto a la más reciente alicornio, aunque ya estaba físicamente bien, anímicamente aún no estaba del todo recuperada; aun a pesar de que el anillo ya se había ido, y con él Sauron, todavía tenía horribles pesadillas por la noche que la obligaban a rememorar todas las cosas horribles que hizo, así como terrores nocturnos, ataques de ansiedad y una tendencia a la reclusión un tanto más marcada que en su etapa asocial. Salía poco de casa, y cuando lo hacía era para comprar algunas cosas y poco más, entre ellas quedar alguna que otra vez con sus amigas. Hasta el momento ellas habían sido un apoyo muy importante para ella, y en ese sentido eran y serían vital para la ahora alicornio lavanda, la cual siguió enfrascada en sus libros al tiempo que atendía la biblioteca. Eso era algo que no tenía intención de que cambiara puesto que la gustaba demasiado.

En ese momento se encontraba haciendo inventario, descartando unos cuantos libros de las estanterías principales que apenas eran prestados para llevarlos al depósito; los amontonó todos y, en cuanto los tuvo listos, los cogió con su magia para llevárselos abajo. Giró por un momento la cabeza e, inevitablemente, su mirada se posó en la chimenea. Fue en ese mismo instante cuando los recuerdos volvieron a ella. El anillo entre las brasas, brillando intensamente. La pelea con Spike, con su posterior agresión y borrado de memoria. La respiración de la yegua se aceleró de improviso, al tiempo que las palpitaciones de su corazón aumentaban de golpe y una sensación de ahogo se extendía por todo su pecho. Dejó caer los libros, al tiempo que la ignominiosa lengua negra volvía a reverberar en su cabeza, potente y poderosa.

Ash nazg durbatulûk

Las paredes a su alrededor comenzaron a estrecharse, amenazándola con ahogarla. Para entonces la alicornio lavanda ya estaba hiperventilando, al tiempo que dejaba escapar secos estertores acompañados de unas imparables lágrimas, dejándolas escapar a trompicones.

Ash nazg gimbatul

Una pena y aflición enormes se apoderaron de ella, comenzando a llorar, presa de un dolor indescriptible. Su corazón se encogió, inundándose de terror y pensando entonces que el fin de su vida estaba muy cerca.

Ash nazg thrakatulûk

La oscuridad se echó sobre ella, envolviéndola por completo hasta hacerla casi desaparecer.

Agh burzum-ishi krimpatul

Para entonces Twilight se redujo a un cúmulo de sollozos y espasmos ininteligibles, convencida de que esa pesadilla jamás terminaría.

-Twilight, querida, vengo a proponerte algo ¿estás en casa?

Esa voz la sacó por un instante de su estado, recomponiéndose en parte y dirigiéndose hacia la puerta con rapidez; en cuanto la abrió y Rarity la vio así se apresuó a sostenerla.

-¡Twilight, cariño, tranquila, estoy aquí, estoy aquí, mírame, ya está, ya ha pasado, estás bien, todo está bien ahora!

Tardó un poco en tranquilizarse, pero la alentadora y suave voz de Rarity la ayudó mucho en ese sentido, asentándose en su cabeza y echando esos malos pensamientos de ella. Una vez que logró calmarse Twilight respiró pesadamente, al tiempo que esa sensación de apremio y ahogo se quedaba instalada en su pecho, haciéndola compañía, sin querer irse del todo.

-¿Mejor? ¿Quieres un poco de agua?

La alicornio lavanda asintió con la cabeza, sorbiéndose y sentándose en el suelo; Rarity se ausentó un momento, volviendo con un cazo lleno de agua fresca de la despensa. Twilight lo tomó con su magia y lo apuró enseguida, ayudándola a sentirse un poco mejor.

-Gracias, Rarity… si no hubieras venido…

-Oh, ni lo menciones, para eso estamos… ¿cómo te encuentras, mejor?

-Sí, sí… lo siento…

-Oh, querida, ya lo hemos hablado más veces con las demás, no es culpa tuya…

-Lo sé, lo sé, pero aun así… los recuerdos siguen ahí, Rarity… todo lo que hice, todo lo que dije… es como un hierro candente que no se apaga…

-Sí, puede que no llegue a entender del todo cómo te sientes, pero nunca olvides que nosotras siempre vamos a estar ahí, pase lo que pase…

-Gracias… gracias, de verdad, podríais odiarme, pero aun así…

-Sssh, ya está, Twilight… mira, justamente venía para decirte que si quieres venirte al Sugarcube Corner, las demás están allí, vente, seguro que una buena palmera de chocolate te anima.

Twilight se quedó callada por un momento, notado esa presión en su pecho. Por un instante quiso negarse, pero no quería volver a quedarse sola, por lo que finalmente aceptó.

-Está bien…

-¡Estupendo! Vamos.

Rarity se adelantó y se encaminó hacia la puerta, aunque antes de salir se quedó parada por un momento en el umbral, como si algo la hubiera hecho dudar.


Mientras tanto, en un lugar distante, al otro lado del ancho e incomensurable espacio entre espacios, todo parecía concretarse. El calor infernal no se comparaba con lo que la raquítica e inmunda criatura había conseguido por fin después de tanto tiempo, tanta miseria, tanto sufrimiento padecido. Era suyo de nuevo. Todo suyo y de nadie más.

-¡Sí! ¡Tesssoro, tessssoro, mi tesssoro!

Sin embargo no era el único que lo codiciaba; y es que su eterno rival, aquel a quien creía vencido, se levantó de nuevo y se abalanzó sobre él, presa de una fuerza inhumana y un deseo atroz, dispuesto a todo con tal de recuperarlo. La lucha fue breve pero intensa, se intercambiaron golpes y patadas, acercándose cada vez más y más al borde hasta que finalmente, perdieron pie. La vil criatura siguió cayendo con su tesoro entre sus manos, recreándose en ese momento sin importarle nada más y llevándoselo a su pecho, meciéndolo con cariño. Pero entonces pudo notar como el fuego comenzó a devorarlo. No hubo dolor, tan solo alzó la mano hacia arriba con su tesoro en ella, tratando de salvaguardarlo en todo momento, hasta que no quedó nada de ese espantoso ser.

El anillo entonces se posó sobre un trozo de lava seca y permaneció sobre él durante unos breves pero intensos segundos; a su alrededor todo era fuego y muerte, una incesante cacofonía llenaba el espacio, al tiempo que una imperante y desperada voz resonaba por las paredes de la caverna.

-¡Coja mi mano! ¡No se suelte! ¡Cójala!

La superficie del anillo se calentó rápidamente, al tiempo que las inscripciones volvían a estar presentes en ella, resplandeciendo con fuerza; a su alrededor la lava fluía cada vez más y más deprisa, al tiempo que el trozo sobre el que estaba posado comenzó a desmoronarse rápidamente. El anillo permaneció estoico varios segundos más hasta que finalmente perdió pie y se fundió en la lava, destruyéndose completamente.


En ese mismo instante, esa presión en el pecho de Twilight se desinfló por completo hasta desaparecer; inspiró y expiró, sintiéndose infinitamente mejor, al tiempo que comprendía que ya no había nada que temer. Se había acabado. Esta vez de verdad.

-Hey, Twilight ¿estás bien?-inquirió en ese momento Rarity, acercándose a ella.

La alicornio lavanda levantó la mirada, esbozando entonces una radiante sonrisa y respondiendo de seguido.

-Sí… ahora sí.

Las dos juntas se dirigieron hacia el Sugarcube Corner, con un radiante sol brillando sobre una nueva Ecuestria.

Ende


Bueno, pues ya está, se acabó. Menudo periplo, pero al fin puedo dar carpetazo a este proyecto que tan espontáneamente surgió en su día y acaba ahora con broche de oro, modestia aparte. Me gustaría comentar un par de cosas concernientes al tema de fics sobre ponis, pero antes, hablemos del último capítulo.

Como podéis haber leído me he esmerado más que nunca en la última batalla, aprovechando todos los elementos que he usado hasta el momento y dándoles tanto orden como cohesión a todo lo que ha ido sucediendo a lo largo de toda la historia. El proto palantir ha sido clave en ese sentido, y ni siquiera Sauron se dio cuenta cuando intentó hacerlo funcionar en su momento. He aprovechado también para añadir algunos elementos cómicos por parte de Pinkie en la batalla de Ponyville, a ver si sois capaces de averiguar todas las referencias, y también me he visto ciertamente obligado a matar a alguien, no por el simple hecho de hacerlo, sino para darle más realismo a los acontecimientos. No puedes pretender tener una batalla del copón y que no haya bajas algunas, al menos en el bando de los vencedores, ya que los vencidos de por sí no tenían mucho que hacer por tema de guion, pero eh, que conste, bien cohesionado.

En cuanto al epílogo he optado por algo más resumido, ya que no tenía mucha intención de explayarme mucho más, pero al menos lo he dejado todo cerrado y bien cerrado.

Ahora, en cuanto a fics de ponis como tal, lo voy avisando desde ya: no voy a escribir más. De hecho, a partir de aquí voy a ir cerrando lo poco que me queda abierto para dejarlo todo listo para mi retirada. Preveo hacerlo para mediados del año que viene, es una fecha tope que me voy a imponer para "obligarme" un poco a terminar de una santa vez. Simplemente lo comento para que lo sepáis y no os venga por sorpresa, nada más.

Y por último me gustaría agradecer a todos los que han seguido esta historia hasta el final, vuestros comentarios siempre han sido una razón por la que seguir adelante. Espero que os haya gustado tanto como a mí escribirla. Adiosito.