Sentada en la zona del bar de aquel funesto local, Sakura zapateaba el pie intensamente frente a una paciente Rin que ya se había acostumbrado al carácter de la Haruno. Estaba convencida que en menos de tres segundos…
-¡dos horas! –exclamó la mujer de cabellos rosa.
Rin suspiró con gran paciencia, tras escuchar las palabras previstas. Tampoco podía culparla, pues efectivamente, Sora llevaba demasiado tiempo con el máximo líder de aquella organización en horas inusuales donde la pelirroja normalmente se la pasaba con ellas.
-¡maldita sea! –levantándose incapaz de permanecer sentada. Rodeó la mesa igual que un depredador que acecha a su presa, mientras que Rin, con tranquilidad, siguió bebiendo su zumo esperando a que Sakura se desahogara y tener una conversación donde no se alterara- ¡lleva demasiado tiempo con él! –sentándose con furia a la vez que soltaba una gran bocanada de aire.
-recuerda que Wolf quiere renovar el vestuario de Sora y tal como es de exigente en ese tema, es lógico que esté horas y horas.
-¡bah! –cruzándose de piernas y brazos con el cejo fruncido.
Repentinamente, algo llamó la atención de las dos chicas y es como los aliados del Dead Moon, nerviosos, iban corriendo de un lado para otro.
-la Reina ha regresado. –alcanzaron a escuchar.
-ha llegado su Alteza. –otra voz.
-¿la Reina? –repitió Sakura enarcando una ceja mirando a Rin con la pregunta en la cara.
-pertenecía al antiguo Dead Moon. –contestando a la cuestión no formulada.
-¿antiguo¿Es que hubo diversas versiones del Dead Moon o qué?
-no lo sé con certeza, tampoco sobre la Reina, de hecho nunca la he conocido. Pero por lo que 'Él' me ha contado, es una chica poco femenina pero hermosa y de carácter fuerte.
-esperemos que no sea otra mujer como las VIP. –deseó con gran esperanza.
-no lo creo. –aseguró Rin sin demasiado entusiasmo- las VIP son famosas por ser unas egocéntricas que solo piensan en sí mismas y en cómo seducir al Dead Moon; pero la Reina, según 'Él'…
-
-de entre todas las mujeres, ella es la mejor con mucha diferencia. La chica ideal para cualquiera de nosotros.
-
-para cualquiera… -repitió Sakura al imaginar que entre la lista estuviera Dragon.
-cualquiera… -murmuró Rin como si hubiese respondido a una pregunta. La verdad es que por aquel entonces hubiera deseado que apareciese y así librarse de la obsesión de Dog, pero ahora las circunstancias habían cambiado.
O.o.O.o.O.o.O
"-la Reina ha regresado."
Las palabras del acompañante de Fox, sacaron a Wolf de su estupor para volver a tener esa mirada fría y asesina.
-¿qué hacéis aquí? –dando la media vuelta para volver a su asiento pasando nuevamente por el lado de la pelirroja ignorándola por segunda vez en el minuto que la Reina y su compañero habían entrado- os he dado órdenes de que estuvieseis fuera del país. Y acatarlas te correspondía a ti, "Cyber". –mirando directamente al nombrado.
-gomen, gomen, gomen (1) jefe. –contestó el acompañante de sobrenombre Cyber, un chico bastante apuesto- pero ya sabe que contener a la Reina…
-el cachorrillo novato me ha comentado que algo extraño estaba pasando aquí. –cortó Fox con indiferencia.
-¿ves? –aludió Cyber nervioso dando por explicado lo que pretendía decir. Sin embargo, cuando sus ojos se posaron en una figura femenina que estaba en silencio y quieta como una estatua, no pudo evitar querer saciar su curiosidad- ¿y esta chica tan guapa? –preguntó con ligera seducción acercándose a Sora la cual se puso alterada al ser el centro de atención de aquellos desconocidos- ¿es tu nueva VIP?
-todo lo contrario. –contestó Yamato echándose hacia atrás en su sillón para estar más cómodo.
-una de las presas perdidas ¿eh? –malinterpretando su respuesta- entonces podré acostarme con ella para pasar el rato. Además, a diferencia de las otras secuestradas, ésta es más linda. –Sora le miró con cierto temor y después a su captor donde estaba impasible- pero lo primero son las presentaciones. Mucho gusto preciosa, mi nombre en clave es Cyber, uno de los líderes del antiguo Dead Moon, aunque por ser tan hermosa puedes llamarme por mi verdadero nombre, Ryo Akiyama. Aparte, también soy el segundo pariente con vida del jefe. –señalando al rubio que lo escudriñaba con sus ojos zafiro.
-pa… ¿pariente? –hablando por fin mirando de soslayo a su captor y a Ryo buscando algún parecido, pero solo pudo encontrar en común sus ojos azules.
-¡basta Cyber! –golpeando la mesa- ¡fuera de aquí¡Tú también Bird!
La pelirroja sintió como si le cayera un jarro de agua fría. Nunca antes la había echado de esa manera. Siempre había estado tan pendiente de ella que ya se había acostumbrado a ser su presa sumisa.
-¿Bird? No sabía que ahora apodabas a las presas. –pronunció Ryo estando igual de confuso que Fox quién miraba con cierto recelo a Takenouchi.
-¡FUERA! –rugió.
-vale, vale, lo he captado. Saludaré al dragoncete y al perrito si así estás satisfecho.
Sora echó una última mirada a Yamato donde sus ojos estaban posados en algún punto perdido. Desolada y con la cabeza gacha de derrota siguió al moreno, quién como un caballero la había estado esperando en la puerta cediéndole el paso.
La puerta se cerró estando asolas el máximo líder y la Reina que se dedicaba a juguetear con cosas sin importancia.
-me has sorprendido. –empezó haciendo halago de sus palabras- estás ligeramente cambiado.
-¡tonterías! Sigo siendo el mismo de siempre.
-antes no ponías apodos a tus presas, no las vestías tan formalmente como si fuera una VIP y lo más importante, nunca estabas con ellas de DÍA. –recalcando bien la última palabra.
-no es una presa cualquiera. –girando el sillón para contemplar el paisaje exterior.
-algo así me ha contado el polluelo.
-… -un denso silencio así como unos pequeños celos se manifestaron en el interior de Yamato al saber que ella había tenido contacto con su hermano, mientras que él tenía que hacer halago de todo su intelecto para verlo sin que la policía no pudiera apresarlo por encubrimiento- ¿cómo está Takeru?
-igual que siempre. –encogiéndose de hombros- te echa de menos.
-¿sigue vigilado por ese crío de Daisuke?
-ajá. Las hermanas Hyou me han tapado para que ese mocoso no se diera cuenta de que tenía relación con el polluelo y visitarlo sin levantar sospechas.
-a lo que me lleva a volverte a preguntar¿qué haces aquí?
-oye Rubio Lobito que tengamos una relación amorosa, no te da derecho a controlar mi vida. Y te lo tengo repetido cientos de veces. –argumentó molesta.
-eres una de los líderes del Dead Moon.
-del antiguo Dead Moon, querrás decir. –corrigiéndole.
-¡maldita sea Ruki! –levantándose hecho una fiera.
La joven se volteó con una sonrisa maliciosa viéndolo fuera de sus casillas, otra vez. Era tan divertido provocarle que extrañamente así llevaban su relación y también por supuesto, mediante besos y caricias apasionadas.
Quién hubiera pensado que en su primer encuentro, ella pasaría a ser una de las personas más importantes de su vida y eso que se había ganado todos los puntos para viajar al Otro Mundo.
-
Se sentía aturdida, mareada, y de algo estaba segura, alguien se lo había provocado, pues vale, había estado bajo la lluvia sabe dios cuanto tiempo por culpa de sus problemas familiares que empezaban a tocar fondo. Aún así su espíritu era fuerte y no se desmoronaba por tan poca cosa como se decía. La prueba estaba en que tenía una ligera dolencia tras la nuca que la quemaba.
Ese dolor agudo provocó que se despertara y se sentase sin percatarse que estaba en una cama desconocida.
Con una mueca de desagrado se tocó la parte herida con los dientes apretados par verificar que tenía exactamente.
-no te preocupes, las pistolas de electrochoque solo dejan una simple quemadura.
Una voz varonil completamente desconocida hizo que girara la cabeza para posar toda su atención en un chico rubio de aproximadamente su edad que la miraba con una superioridad que le producía náuseas. Y el estar sentado en una pose para las revistas de playboy más arcadas le produjo a la chica.
-¿y quién se supone que eres tú? –preguntó con sarcasmo.
-¡vaya¿No me digas que nuestra fama todavía no es muy conocida? –ligeramente asombrado- tendremos que molestar un poquito más para llegar a oídos de todo el mundo.
Que prepotencia, pensaba la chica.
-siento si te he decepcionado. En ese caso, el señor modelo de playboy podría responderme que hago aquí. –preguntó educadamente burlona.
-cariño, será mejor que moderes tus palabras. –respondió sin alteraciones- no sabes con quién estás tratando.
-¿con un hombre pijo y superficial engreído? –indagó como si esa fuese la descripción de aquel rubio.
-veo que eres una 'Zorrita' con sus pezuñas bien afiladas.
-¿y tú qué eres¿Una comadreja?
El hombre empezó a carcajearse ante la furia incrementada de la chica, que estaba llena del tonito de ese imbécil.
-siento contradecirte, pero más bien soy un Lobo.
-como si me importara.
Más risas sonó en aquel cuarto de cuatro paredes por parte del único varón.
-pero¡¿qué te hace tanta gracia?!
-es solo… -conteniéndose- tu ignorancia Zorrita. –sacándole un gruñido que le produjo satisfacción- los ignorantes que todavía no me conocen… que no nos conocen, -corrigiéndose- merecen ser secuestrados y castigados por nosotros para que en su día final, el recuerdo que les hacemos sea el último de su vida. Como te ocurrirá a ti, Ruki Makino.
-¿cómo sabes mi nombre? –preguntó entre dientes, a lo que su interlocutor rió por lo bajo- ¡contesta!
-no tengo porque responderte. No eres Nadie y nunca podrás serlo.
Chasqueó los dedos y tras la puerta aparecieron cuatro chicas bien vestidas pero ligeras de ropa, donde una de ellas no había tardado en abrazar al rubio, y dos chicos de aspecto casi idénticos.
-Yama querido¿esa es la nueva chica qué trabajará en el local? –preguntó la que estaba pegada a él como una lapa.
-humm¿de verdad tendrá el tipo para que los hombres la compren? –cuestionó otra de las mujeres, una pelinegra de ojos rojos analizando a aquella chica.
-perdona, pero¿de qué estáis hablando? –quiso saber medio incrédula imaginándose de que iba.
-oye niña, deberías de tener un poco más de respeto, sobre todo ante Wolf, uno de los líderes del Dead Moon. –objetó una rubia de ojos azules.
Ruki por fin pareció reaccionar e impresionada volvió su vista hacia aquel rubio engreído donde sonreía con más superioridad al saber que no tan ignorante era aquella pelirroja de ojos violetas.
Aquel chico¿era Wolf? Pero entonces¿había sido secuestrada por el Dead Moon?
-bueno, esto es lo que tienes. –empezó Yamato- una vida donde nos darás dinero acostándote con hombres que prescindan de tus servicios o de lo contrario, atentaremos contra tus familiares o amigos más cercanos. Por supuesto, si te revelas o intentas suicidarte, ellos seguirán tu camino, excepto tu madre, primas y demás mujeres que hayan en tu familia para compensarnos el trabajo que tú has dejado.
La ira volvió a subir en el interior de la joven. Su sangre hervía de sobremanera y su respiración se volvió agitada.
-pero claro, -prosiguió el líder- como de momento no cuento con los medios necesarios para saber todo el pasado de mis víctimas, no sé si eres virgen o no. Y soy famoso por no creerme la palabra de gente ajena. Tampoco soy de los que se acuestan con chicas vulgares. Kouji y Ken –llamando a los dos presentes- quiero que esa pelirroja desee sexo como su propia existencia. Que no quede ningún signo de inocencia. –fue la orden que los dos chicos comprendieron y con una sonrisa lasciva se fueron acercando a Ruki quién lucía inexpresiva.
-Yama querido, creo que después Kagura podrá ocuparse de esa niña. ¿Podríamos pasárnoslo bien? –preguntó la chica que estaba a su lado con un pucherito y moviendo su cuerpo sensualmente sobre Wolf.
-espero que no te arrepientas Mimi. –levantándose con la chica todavía colgada sobre él quién le miraba seductoramente ante la respuesta.
Las otras tres VIP que veían como su líder pretendía pasárselo bien con Tachikawa no pudieron evitar ponerse delante suya y con caritas inocentes que Wolf, con un suspiro, ya se imaginaba lo que le pedirían.
-¿puedo ir yo también con Sasu-kun? No hago falta aquí. –preguntó la rubia de ojos azules.
-Yamato-sama, déjeme que vaya con Sessh-kun, mi prima puede encargarse de la niña. –pidió la pelinegra de ojos como la sangre.
-no Wolf-sama, yo no sé que es lo que hay hacer. Kagura que lo haga como siempre, y si es posible¿puedo ir yo a hacerle compañía a Sessh-kun?
-no te hagas la inocente, primita, sabes perfectamente cuál es el procedimiento a seguir. –rugió Kagura.
-que cabeza la mía, que se me ha olvidado. –repuso inocentemente.
-está bien, ya es suficiente. Ino, -dirigiéndose a la rubia- puedes ir con Sasuke. –la mencionada dio un salto de alegría- y Sara, por una vez que te ocupes de esas cosas no te hará daño. Kagura ve con Sesshomaru.
Sara se quedó de una pieza, mientras que su prima mayor le echaba la lengua con el triunfo en las manos.
Justo cuando Yamato más las tres chicas que iban a tener una sesión de sexo adelantado, cruzaron la puerta, un quejido anormal hizo que sus cabezas se girasen.
Las chicas quedaron impresionadas, y las más cercanas se aferraron al único líder presente para que las protegieran.
La escena vista, era muy poco común, y la decepción cruzaba la cara en el líder del Dead Moon al ver a su guardaespaldas y aliado en el suelo y con algunas heridas.
Enfurecido miró a la causante, a su nueva presa quién lo miraba con odio, asco y repugnancia.
-parece que no sabes lo que acabas de hacer. –soltándose de Mimi para avanzar unos cuantos pasos.
-¡a mí nadie controla mi vida!
-¿ni siquiera cuando tus padres van a morir por tu culpa? –preguntó con la insinuación de que ellos serían sus próximas víctimas.
-¡ja! Siento desilusionarte pero mi padre ya está muerto y me da igual que mates a mi madre. De hecho, no sabes el favor que me harías.
Eso lo enfureció más y es algo que las chicas y los dos chicos en el suelo vieron, por lo que se apartaron inteligentemente de él.
-¡mientes! –cogiéndola del brazo bruscamente esperando que se quejara y lloriquease como la mayoría, pero eso nunca pasó y poco a poco empezó a perder la cordura, aquella pelirroja sonreía como si llevase todas las cartas ganadoras- ¡DEJA DE REÍR DE ESA MANERA!
Y ante el temor de los allí presentes, observaron como la chica le había abofeteado con todas sus fuerzas. Kouji y Ken no pensaron más, se apartaron más hasta estar en la salida del infierno y con la idea de avisar a los otros líderes.
-¡te tengo dicho que nadie controla mi vida, ni siquiera los estúpidos del Dead Moon que se creen los dueños del mundo!
Y ante lo imprevisto, Yamato le devolvió el golpe que al contrario de la chica, hizo que Ruki cayera en la cama.
Las VIP sabiendo que con aquel comportamiento, Wolf no distinguía de amigo de enemigo, no tardaron en poner pies en polvorosa y volver a él, pasadas veinticuatro horas.
-¿dueños del mundo? –repitió Yamato con gracia- eso pretendo Zorrita. Pienso limpiarlo de gente como tú y controlarlo.
-¡por mí como si quieres meterlos en una lavadora y echar lejía, pero mi vida es mía y no pienso que un presuntuoso playboy como tú me la quite sin pelear!
Y Wolf se detuvo, Yamato había vuelto en sí ante lo que aquella chica desafiante había dicho.
-pelearías… ¿prefieres pelear inútilmente a rendirte a la muerte cuando no tienes escapatoria?
-¡¿y eso a ti que te importa?! Pero si estás contento¡pues sí!
Y toda su rabia desapareció de improvisto como vino. Esas palabras pronunciadas en una boca femenina eran las que siempre quiso escuchar. Las que nunca pudo hallar produciendo el odio general hacia la población femenina, incluida su madre, el origen de su odio. Sino fuera por ella, sino fuera por su locura de suicido, tras la muerte de su padre, él no sería lo que era y su hermano podría gozar de la vida que se merecía.
Por eso capturaba mujeres y hacía de sus últimos días miserables. En cada una de ellas, veía el rostro de su madre muerta y quería que sufriesen como él lo llevaba haciendo profundamente. Cuanto más sencilla era una mujer, más le recordaba a su progenitora y más angustias daba.
Mimi era una excepción, era una chica con buen cuerpo y carácter empalagoso, una superficial que le ofrecía todo cuanto macho necesita en edad de crecimiento. Sin embargo, había ocasiones que su mera presencia le resultaba molesta y buscaba algo nuevo que probar. Quizás esa chica podría ser la indicada.
-no eres una mujer muy común. –con una sonrisa cautivadora que hacía que muchas se derritiesen, incluso las que deseaban escapar de él.
-¡como si me importara lo que pienses de mí!
-y además con carácter.
-¡y a mucha honra!
Yamato suspiró con gran paciencia. La primera mujer que quería para él, y tenía que ser cabezota, orgullosa y difícil. Ni siquiera su encanto hacía efecto sobre ella, así que reclutarla iba ser una gran proeza.
-oye Ruki, voy a ser franco contigo. –la mencionada arqueó la ceja- eres el tipo de persona que esta organización necesita.
-te lo digo por tercera vez¡nadie controla mi vida!
-no te la estaría controlando, sino al contrario, tendrías libertad para hacer lo que quisieras.
-¿qué me estás proponiendo realmente? –inquirió medio desconfiada.
-que te unas a nosotros como aliada en la sombra, pertenecer al Dead Moon.
Los segundos empezaron a transcurrir pero sin impaciencia en el rostro de Yamato ni sorpresa en el de Ruki. Finalmente la pelirroja empezó a carcajearse, mientras que Wolf seguía impasible.
-¡sigue soñando! –contestando a su propuesta con una mueca arrogante saliendo por la puerta.
Nunca se había sentido tan indignada y molesta contra alguien. ¿Unirse a una organización de psicópatas¡Ni hablar! Ella estaba muy bien de la cabeza y si quisiera matar, no mataría por diversión como hacían ellos o eso es lo que decían en las noticias. Pero que más daba.
Justo a mitad de camino, se topó con dos hombres, uno bastante mayor y peliblanco y otro jovencito de cabello azul oscuro. Sus miradas, ambarina y azabache respectivamente la escudriñaban con ligera sorpresa como si hubiese algo que no cuadrase.
-seáis quiénes seáis bloqueáis mi camino. –dijo Ruki con furia para mayor asombro de los dos chicos.
El más mayor frunció la mirada con evidente enfado, mientras que el joven torció la boca en una sonrisa maliciosa.
-vaya una Gatita que hemos capturado. No se corta en enseñar las uñas a los líderes del Dead Moon. –habló el más joven, que se trataba de Dragon.
-Zorrita, Gatita… -repetía Ruki harta- ¡¿es que tenéis montado aquí una convención de animales o qué?!
-será mejor que controles tu lengua viperina sino quieres acabar bajo tierra. –amenazó en este caso Dog.
-¡lengua viperina¡Otro animal!
-mira pelirroja, podemos llegar a matar de forma rápida, pero te estás ganando puntos para que sea lenta y dolorosa. –expuso Sasuke perdiendo aquella sonrisa de superioridad.
-¡ni se os ocurra matarla! –dijo la voz de Yamato tras Ruki- esta chica es una de nosotros.
-¡te he dicho que no pienso formar en tu club de gays-emo! (2)
Y dejando a los líderes con la palabra en la boca, la chica siguió su camino tropezando, intencionadamente, con Dog y Dragon, los cuales debido al empujón volvieron a la normalidad.
-pero¿quién se ha creído esa marimacho (3) para insultar nuestra organización? –dijo Dragon incrédulo.
-¡Yamato responde y danos buenas razones para NO matarla! –exigió saber Sesshomaru con la furia contenida.
-esta organización necesita una líder femenino y ya habéis visto que esa es la clase de personalidad requerida, y no almas atormentadas o superficiales.
-¿piensas reclutarla? –mirando el largo pasillo donde se había perdido aquella pelirroja- no miento que sea una candidata ideal, pero tiene demasiado genio que me recuerda a Tsunade. Y para mujeres con genio con una nos llega y sobra. –repuso molesto.
-Sasuke, la policía anda buscando a Tsunade y es mejor mantenerla como una aliada en las sombras como Kakashi.
-¿es qué vas a dejar que se marche y haga una vida normal? –preguntó Sesshomaru- siento contradecirte, pero Tsunade no es de gran ayuda con su experiencia como doctora.
-pero empieza a podrecerse. Y ya sabéis el porqué. –mirando a Sasuke.
-¡hn! –virando la cabeza.
-y en cuanto a esa pelirroja¿la dejarás escapar? –argumentó Sesshomaru arqueando una ceja.
-volverá. –aseguró convencido- si deja que su rabia e ira se manifieste libremente ante su familia, cometerá su primer crimen como yo hice.
O.o.O.o.O.o.O
Días habían pasado desde que, milagrosamente para aquellos a los que le había contado, había escapado del Dead Moon.
Muchos, incluidas su madre y abuela la habían alabado diciendo que era una heroína. Hasta en los medios de comunicación había salido, siendo atosigada por aquellos periodistas. Y por si no fuera para tener su vida más complicada, había tenido que ir a declarar a comisaría.
Sonrió cínicamente al recordar que no había delatado la guarida de aquellos locos psicópatas, argumentando que sufría lagunas de memoria. No es que quisiera protegerles, pero ella era de ideas fijas.
-si quieren cogerles, que se rompan la cabeza. –se dijo a sí misma a medida que veía la televisión donde el programa trataba nuevamente de cómo había escapado.
Aburrida de ver algo que veía hasta en la sopa, fue cambiando de canal sin que ofreciera nada nuevo. Con el cejo fruncido, volvió a cambiar. Repitió la operación unas cinco veces, hasta que con la paciencia al límite apagó el aparato tirando el mando a distancia contra la televisión. La fuerza empleada hizo que rompiera la pantalla.
Ruki suspiró con pesadez y no se tardó en escuchar pasos apresurados de su madre y abuela.
-Ruki-chan¿qué ha…¡Kya! –gimoteó la madre de la aludida viendo la televisión rota y sin arreglo.
-¿cómo ha sucedido? –quiso saber la anciana mirando a Ruki.
-me he enfadado, no pude contenerme y lancé el mando contra la tele. –respondió Ruki con naturalidad tomando una revista que tenía en su regazo.
-¿qué has dicho? –preguntó la madre incrédula.
-¡¿es qué estás sorda?!
Y una bofetada fue a parar como respuesta de la madre a la hija quién había girado la cabeza con el rojo en la mejilla.
-¡te prohíbo que me hables en ese tono¡Soy tu madre! –sujetándose la mano doliéndole el golpe más a ella que a su hija.
-¿y crees que por ser mi madre te da derecho a hacer lo que quieras conmigo? –mirándola de frente con unos ojos que infundían odio.
-
Abrió de nuevo los ojos y lo que se encontró a su alrededor era ese paisaje sangriento. Todo lo que había acumulado, todo cuando había aguantado, había explotado como un globo de aire, y había vuelto a hacer lo que de niña había hecho.
Y otra vez se sentía sola, desorientada… ¡pero no¡No! ella era una persona fuerte y dueña de sí misma. Las lágrimas no iban a caer, por su orgullo de mujer que no caerían.
-así que has matado a tu madre y a tu abuela como hiciste con tu padre cuando eras niña. –dijo una voz masculina conocida para Ruki.
Girándose se encontró en la misma sala, a los tres componentes del Dead Moon y a otro chico más apartado que no conocía de nada.
-¿cómo sabes que maté a mi padre?
-con tiempo y contactos puedo saber todo lo que quiero.
-definitivamente Yama, tenías razón de que esta chica es una candidata perfecta si ha matado a sangre fría a su propia familia. –argumentó Sasuke a su lado.
-por supuesto. –asintió avanzando hacia ella- bueno Ruki, la oferta de internarte como una Dead Moon sigue en pie.
-y mi respuesta es la…
-eh, eh, -cortándola- yo que tú no la rechazaría tan rápido. Esta vez no creo que puedas librarte de ser culpada de asesinato en grado mayor.
-como si tuviera miedo.
-pretendes ser fuerte, –empezando a acariciarle el mechón que caía- para protegerte de ti misma.
-¡tú que sabrás! –intentando apartarse de él, pero en esta ocasión, Yamato la tenía bien sujeta y la arrimó contra su cuerpo.
-tus ojos me lo dicen. –sacándole una lágrima contenida- Ruki, una persona también se hace fuerte mediante el sufrimiento, llorar, lamentarse de vez en cuando no es un pecado cuando estás completamente SOLA.
Aquellas palabras compresivas, como si la entendiera, su mirada tierna pero triste, pudieron con Ruki que se echó a sus brazos llorando desesperadamente.
-
Aquello había sido el inicio, después había formado de la organización como Fox. De hecho, su apodo era cosa de Yamato. Pues siempre llamándola Zorrita que con segundas intenciones la irritaba, pues le había exigido que le dijese de otra manera y Fox era más o menos lo mismo, aunque no con el mismo significado.
Y así presentaba su currículum como ex líder del Dead Moon.
-
Ruki Makino, una chica de veintitrés años de edad, era consciente que todo lo que decía o pedía, era cumplido. Por algo, era la chica oficial del máximo líder. Su forma de ser había encandilado por completo al rubio. Pese a ser una chica que se peinaba de forma sencilla y vestía como un chico. Gustos contrarios a los que Yamato decía que no le gustaba en una chica. Pero es que ella era su Reina, la única chica que le gustaba con sus ideas fijas y su fuerte carácter que aquellas trivialidades opacaban su gusto en belleza. Además, solo él y algunos pobres hombres que estaban bajo tierra, por obra suya, conocían lo que había tras aquellos pantalones vaqueros y aquella camiseta que tapaba demasiado para su tranquilidad y disgusto.
-
-Yamato, he regresado porque me preocupaba tanta tranquilidad en Tokio¿estás contento?
El enfado que tenía Wolf fue disminuyendo ante el orgullo que su novia había tenido que tragar para confesarle el motivo de su vuelta. Con una perceptible sonrisa volvió a acomodarse en su asiento de cuero sin despegar sus ojos azules de aquel cuerpo de diosa. Además¿cuántos años hacía que no la veía¿Dos¿Tres? Que más daba, el caso es que había crecido físicamente en el tipo de mujer que le encantaba. Aunque había leído que esos cambios hormonales se producía también por…
-¿cuántas veces te has acostado con Ryo? –preguntó con un deje de celos.
-las mismas que tú te has acostado con las VIP. –respondió con simpleza.
-¡maldita sea Ruki! No me compares una cosa con la otra.
-es lo mismo.
-una cosa es que me acueste con chicas desconocidas, y otra que ese 'otro' sea mi primo.
-haberlo pensado antes de mandarme con él, lejos de ti.
-¡lo hice para protegerte¡La policía nos pisaba los talones!
-si a ti nunca te ha preocupado la policía.
-¡me preocupa cuando se trata de alguien muy importante en mi vida!
La pelirroja volvió a encararle, observando como de sus ojos celestes infundía lo cierto en sus palabras. Su máscara de chico frío y arrogante había sido quitada mostrándose un ser que haría lo que fuera por aquellas personas que le importaba. Y ella, estaba dentro de ese círculo.
-Yamato, -acercándose a él- recuerda que soy más fuerte que antes y todo gracias a ti. –sintiendo las suaves caricias de Wolf recorrerle las caderas- además, mi título como Reina no es solo por ser tu chica. –arqueando una ceja.
El rubio solo sonrió divertido, al igual que ella. Sin embargo, las caricias, fue motivo de ignorancia sobre el tema que trataban y despertó lo que por tanto tiempo habían guardado y esperado.
O.o.O.o.O.o.O
Sora se volvió a parar, para girar la cabeza en el despacho donde había estado Wolf. Era extraño, pues cada vez que se daba la vuelta, sentía un dolor punzante en su pecho. Y, aunque no quisiera reconocerlo, la razón era que se imaginaba lo que Wolf y aquella chica estarían haciendo. Solo bastaba con recordar con que familiaridad la había tratado, mientras que ella misma había sido tratada como un vulgar objeto de su oficina. Y eso la dolía, y no entendía por qué, ya que supuestamente había enterrado ese absurdo capricho hacia su captor y empezaba a volver ese amor tan puro y bello que tenía con Taichi.
-ellos dos ahora mismo están recuperando lo perdido. –habló Ryo.
La mujer se asustó, acordándose que estaba en compañía de aquel chico que también era del Dead Moon, y ahora que se fijaba, era igual de atractivo que su primo, pero también eran bastante diferentes. Su cabello era castaño y su tez completamente morena, todo lo contraste a Wolf. Solo sus ojos y esa sonrisa torcida era lo único que los emparentaba y quizás la edad.
-si quieres puedo decirte también, que tras el caluroso 'recibimiento' por parte de mi primo, Ruki-chan estará montando al caballito. –enseñando sus dientes blancos en una sonrisa despreocupada.
La enigmática frase, le dio a Sora la escena fácil de imaginar a lo que se refería exactamente y su corazón quedó hecho añicos. Con la cabeza gacha, numerosas ilusiones se recrearon en la mente de la mujer sobre cómo fue su vida juntos.
-oye Bird, así te llama mi primo¿no? Un nombre un poco feo para una lindura como tú. Palomita es un apodo más apropiado. –ella levantó la vista y asustada al verlo tan próximo a ella, dio un respingo hasta tocar la pared quedándose atrapada ante Cyber que sonriente apoyó sus manos sin dejarla vía de escape- Palomita querida, no creo que a mi primo le importe que coja prestada su presa para divertirme un rato, a no ser que haya tenido sexo contigo, porque tendría que pedirle permiso.
-¿qué… qué quieres decir con eso? –temblándole cuerpo entero.
-¿no lo sabes? Mi primo solo se acuesta con chicas de cuerpo de modelo, por pura diversión. Pero también, 'hace el amor' a las de tipo sencillo como tú si es alguien importante en su vida. ¿Captas lo que quiero decir?
-es… eso… es algo… que… que… ya sabía… -más correcto era decir que solo la mitad.
-era solo para recordártelo. –acariciándole el flequillo con ternura- ya que estás enamorada de mi primo. –agregando.
En menos de un segundo, todo el mundo se detuvo para Sora quién con los ojos en blanco la frase de Cyber se repetía una y otra vez como un disco rayado incapaz de pararlo.
-es inútil que llegues a su corazón, no puedes ganarle a Ruki-chan, nadie puede. Así que olvídate de él y seamos amantes.
-¿qué estás haciendo Cyber? –preguntó una tercera voz.
Más asustada, Sora aprovechó la distracción de Ryo para escabullirse como si fuese pillada haciendo algo malo.
-nos vemos después Palomita. –se despidió Cyber tranquilo- y hola Sasu-kun, cuanto tiempo sin verte. Y vaya, también está aquí Sessh-kun.
-¿qué estabas haciendo con Bird? Por si no lo sabes, es la presa especial de Yama. –explicó Sesshomaru.
-claro que lo sé.
-entonces, supongo que sabrás que nuestras presas especiales, son tabúes para el resto de la organización, y eso incluye entre los líderes.
-pero Sasu, a Yama no le importará, mientras está con Ruki-chan.
-no solo hablamos de Bird. Ryo te conocemos de sobra para saber que siempre intentas seducir a toda chica que ves. Procura contenerte cuando estés frente a las nuestras.
-no estoy tan loco para provocar vuestra furia. Aunque me gustaría saber qué es eso de 'Presa Especial' que parece estar por encima de las VIP.
-no es de tu incumbencia. –dijo Sesshomaru cortante.
-pero¿por qué? Yo también soy un Dead Moon.
-un Dead Moon que haría oídos sordos cuando ellas NO pueden ser tocadas por otros. –continuó el peliblanco conociendo las mañas del recién llegado.
-y ya he dicho que no lo haré. –replicó con una sonrisa dando poco convencimiento que irritó al más mayor.
-¡escucha Cyber! –sujetándolo por el cuello de la camisa ante el asombro de éste y de Sasuke- ¡recuerda que si sigues vivo es gracias a Yama, pero te lo advierto, tocas un solo pelo a Rin y juro que no tendré consideración!
-eh ya basta Sessh¡suéltalo! –interponiéndose el Uchiha separando al más mayor de Ryo quién estaba sorprendido por la amenaza que le había soltado el mismísimo Dog, el hombre sin sentimientos como lo recordaba- vamos, será mejor que te relajes un poco. Si esto te tranquiliza, tomaremos medidas. –murmuró por lo bajo para que solo Sesshomaru pudiera oírle.
-viendo tu cara, prometo no tocar a esa Rin, -empezó Ryo- porque pareces estar muy interesado en ella¿acaso significa algo muy importante para ti?
-…
Sasuke miró a su amigo donde sus ojos ambarinos estaban más inexpresivos de lo habitual. ¿Sería cierto lo que Cyber intentaba saber? A él le daba igual si Sessh se hubiese enamorado de su presa o la odiase, pero si era lo primero, el asombro nadie se lo quitaría. Tantos años juntos, le había enseñado que aquel hombre era un personaje que ninguna mujer podía calentar aquel gélido corazón. Aunque debía reconocer que lo notaba un poco cambiado, pero jamás se imaginó que la razón pudiese ser la Perrita.
-eso no es asunto tuyo. –respondió finalmente dejando a Ryo sin una respuesta clara, pero sí para Sasuke que no tenía que pedir más para entenderlo.
O.o.O.o.O.o.O
Día laborable, día de trabajo, así se empezaban los lunes donde la gran mayoría iba con caras de pocos amigos y todavía medio dormidos. Daban gracias a que ese día de diciembre no fuese tan frío y con los copos de nieve cayendo, porque sino más ariscos y renuentes estarían a la hora de levantarse de cama.
Sin embargo, esto no lo sentían ciertos miembros del cuerpo de policía que desesperados buscaban su más preciado ser que el Dead Moon les había arrebatado.
Bueno, eso sentirían antes de traicionarlas.
Taichi estaba dentro de la lista, pues el proteger a aquella extranjera había conllevado a llevarla a su casa, hablar, beber unas cuantas copas y pasar lo que en estos casos siempre sucede. Y no se sentía arrepentido, ni un ápice, solo extraño.
Despistado y con la mirada perdida, Yagami jugaba con el lápiz en vez de hacer lo que comúnmente se dedicaba, volver loco a todo el cuerpo en la búsqueda frenética de Takenouchi. Y sin embargo, ahora no deseaba encontrarla y que descubriera su infidelidad. Puede que fuese un canalla al acostarse con otra mujer, pero tenía respeto a la pelirroja, no obstante por algo habían sido amigos desde la más tierna infancia.
En la otra mesa, Naruto era un caso parecido al moreno, solo que en su caso sí se sentía medianamente arrepentido. Pero el probar el sexo opacaba por segundos ese sentimiento de culpa.
¿Qué hacer? Era lo que más se preguntaba.
Ahora era consciente de que no podría volver a mirar a Hinata como siempre. Y si Sakura regresaba, no sabría cómo actuar sin estar de los nervios. Y para estar más aturdido, el asunto de acostarse con su empleada le había gustado y lo había repetido no sabía cuantas veces.
-¡buenos días! –apareciendo Koga por la oficina medio apurado quitándose el abrigo para situarse después enfrente de la estufa soltando algún que otro escalofrío- ¿y bien¿Qué tal el fin de semana¿Pudisteis descansar algo? –preguntó de espaldas a ellos.
-ah… bien… -contestó Taichi.
-sin novedades. –respuesta del rubio Uzumaki.
Notando la densidad del ambiente, Koga se volteó observando que en los rostros de los dos hombres algo ocultaba y que deseaban gritarlo para desahogarse. Tenía que ser algo muy importante, dedujo, ya que mostraban signos de desinterés en el caso del Dead Moon.
-¿qué os pasa?
-eh… a mí nada… -dijo el moreno empezando a dibujar unos trazos en uno de los archivos.
-yo estoy perfectamente. –dijo Naruto mirando para todos lados en busca de algo que hacer.
-oh vamos, llevamos trabajando juntos más de tres meses para no saber que algo os preocupa.
-no es que me preocupe precisamente. –habló Taichi dejando de dibujar sus líneas sin sentido que parecían los garabatos de un niño- es solo la sensación de sentirme libre sin seguir atado a una inocencia que otros me la arrebataron con demasiada facilidad.
Las muecas de confusión por parte de Koga y Naruto no se hicieron esperar. Taichi advirtiéndolo, procedió a contarles lo sucedido en aquel fin de semana.
-…y eso ocurrió. Me acosté con ella imaginándome en ocasiones que se trataba de Sora, pero cuando volvía a la normalidad, la miraba y me daba cuenta que Catherine era muchísimo más bella que Sora. La verdad, es que últimamente me pregunto si estaré enamorado de Sora, o solo porque ella lo esté de mí, por la larga amistad que tenemos, estoy obligado a complacer sus sentimientos.
-sin duda, es que no lo estás. –objetó Koga yendo a la cafetera y tomando tres tazas sirvió café bien cargado.
-quizás… no sé… ahrg, ya no sé lo que siento… -decía confuso cogiendo la taza que Okami le tendía.
-aprovecha que ella no está, para seguir con esa chica y aclarar tus sentimientos. Quizás lo que necesitas, es un respiro y conocer a otras mujeres.
-aprovechar… -repitió Naruto en un murmullo- tal vez tengas razón. Estar con otras chicas ayuda a tener experiencia y a dejar de sentirse miserable.
-¿tú también te acostaste con otra chica pensando que era Sakura?
-será mejor que os lo explique. –procediendo.
Al acabar, las miradas de Taichi y Koga eran de asombro e interés total como la de un niño ante sus dibujos animados favoritos.
-y de algo estoy seguro, si por casualidad regresa Sakura, no sabré cómo comportarme cuando esté con Hinata, porque me gusta estar con ella, bueno me refiero al tema del sexo. Porque por primera vez en mi vida me he sentido HOMBRE y poderoso.
-bueno, si piensas así, no me extraña que Sakura sea 'demasiado' para ti.
-¿qué quieres decir?
-muy fácil, eres la clase de hombre sumiso que necesita una chica tranquila. Por eso, al estar con una mujer con carácter, te sientes intimidado ante cualquier acto que hagas. Creo que estar con tu criada, ayudaría a que fueras más fuerte y más seguro de ti mismo.
-vaya Koga, me sorprendes. –comentó Taichi impresionado dando un sorbo a su humeante café- ¿Es que estar tanto tiempo sin esa chica que buscas, Merodhii, te ha convertido en el genio en asuntos amorosos?
-digamos que estoy pasando por lo mismo que vosotros. –con una sonrisa misteriosa recordando las noches pasadas con Ayame viendo a Rin en ella, en el intento de tenerla en sus brazos cuando se le antojara.
O.o.O.o.O.o.O
-¡¿qué la Reina ha regresado?! –exclamó Mimi alterada con los ojos como platos.
-eso es lo que se anda divulgando. –manifestó Kagura con fastidio.
-¿quién es la Reina? –preguntó Karin.
-es una arpía, peor que las tres mosquitas juntas. –explicó Mimi con todo el odio posible.
-¿y eso es posible? –cuestionó con cierto sarcasmo.
-desde luego cuando no solo tiene hechizado a Yama, sino a Sessh y a Sasu. –manifestó Abazure con los brazos cruzados.
El grito ensordecedor no se hizo esperar por parte de Bitch donde Tachikawa se tapó los oídos para después quejarse.
-¡¿cómo es posible que mi Sasu esté loco por otra¡¿Tan guapa es?!
-en absoluto. –sentenció Mimi- es una marimacho de pleno. Viste de pantalones y lleva el pelo recogido pareciendo más hombre.
-es su carácter y su fuerza que lo tienen encandilados. Hace años cuando estuvo aquí secuestrada, pudo tumbar a Kouji y Ken, aparte de domar a la fiera que Wolf-sama esconde cuando está muy enfadado. –explicó Kagura.
-y para fastidiarme, es la novia oficial de Yama-kun.
-entonces¿no tienes ninguna relación íntima con mi Sasu?
-no. Tampoco con mi Sessh, para mi alivio.
-pero con mi Yama, sí. –argumentó Mimi haciendo un puchero.
-'pero con mi Yama, sí' –repitió otra voz femenina imitándola de mala manera- ay Mimi, que risa me das.
-la habitación de las traidoras está en el basurero municipal, June y compañía.
-es que ciertas pendejas que estamos mirando nos la están ocupando en este instante. –dijo Ino haciéndose la víctima.
-¿quieres seguir viviendo Yamanaka? –cuestionó Kagura furiosa.
-mira que rápida se enfada mi prima. Como de costumbre. No me extraña que tenga que taparse las arrugas con tanta capa de maquillaje.
-cuida tus palabras Sarita, que no eres la más apropiada para hablar sobre arrugas, horrorosa zorra. –dijo Karin crujiendo los nudillos.
-¡uy que miedo! –dramatizó Motomiya- quizás entonces debamos ganarnos la simpatía de la Reina para estar bajo su protección.
-¡que ilusas! Éstas traidoras piensan que pueden hacerse amigas de la Reina. –dijo Kagura como si hubiera escuchado un chiste sin gracia.
-igual que vosotras al llamar MI YAMA, MI SASU Y MI SESSH. –dijo June volviendo a imitar el acento de Mimi, a medida que se marchaba con sus dos amigas riéndose a carcajadas.
-¡ahrg¡Que odiosas se han vuelto! –gritaba Mimi exaltada.
-sin embargo, si se hicieran 'amigas' de la Reina, podría ser un problema para nosotras. –argumentó Karin.
-¿y por qué no nos adelantamos y somos nosotras las que nos ganamos el aprecio de Su Majestad? –opinó Kagura.
-¡ni hablar! Esa marimacho es la novia de mi Yama. Me sería difícil estar bien con ella sin sonar sarcástica.
-pues tendrás que aguantarte. Piensa que así podremos librarnos de esas traidoras, y quizás también de las tres presas odiosas. –dijo Kagura con tono maquiavélico donde estaba dispuesta a todo.
O.o.O.o.O.o.O
Entrada la tarde, las cosas habían variado demasiado. Principalmente en las presas especiales que se encontraban encerradas en una habitación aparte, en vez de 'pasear' por aquel apestoso local donde algunos clientes siempre las confundían con las otras chicas que hacían su trabajo, pidiéndoles propuestas bastante indecentes dando a Sakura motivos para mandarlos al hospital.
Pero hoy, había sido una caja de sorpresas.
Cuando Sakura y Rin estaban por ir a quejarse por la ausencia de la pelirroja, ésta había aparecido con un rostro extraño muy perceptible para sus amigas, quiénes no habían podido sonsacarle nada para poder ayudarla.
Media hora más tarde, había aparecido el guardaespaldas de Sasuke y de Sesshomaru con la información, por parte de sus superiores, de que hasta nueva orden, se quedarían confinadas en una habitación.
Por supuesto, una vez dentro, habían empezado a quejarse y a sentirse confusas ante semejante encarcelamiento.
-¡ese Químico Loco me va a oír! –"y yo como una tonta creyendo que tenía su lado bueno"
-pero, si nos tiene encerradas es que deben de haber salido. Siempre ha sido así. –opinó Rin.
-¿tú qué dices Sora¿O vas a seguir callada?
-…
-Sora, de verdad, nos tienes preocupadas. ¿Te ha hecho algo Wolf?
-… -el tan solo mencionarlo provocó que Sora se descompusiera por completo.
-Sora… -empezó Sakura pero no pudo continuar porque la puerta se abrió de golpe.
-ey Flor Marchita, -dijo Sasuke siendo el autor de la apertura- nos vamos.
-Rin, muévete. –ordenó Sesshomaru tras Dragon.
Las dos chicas advirtieron que faltaba un integrante del Dead Moon, al igual que Sora, que viendo que él no había venido por ella como sus amigos, no pudo sentirse más abatida de lo que estaba.
-¿y Sora? –preguntó Rin.
-hasta que Yama venga a por ella, quedará aquí. –fue la respuesta de Sasuke.
-nosotros no tenemos poder de decisión sobre qué hacer con ella.
Con un extraño sentimiento de desasosiego, las dos jóvenes echaron un último vistazo a la pelirroja, quién les había dado la espalda para observar el exterior desde la única ventana que había en aquella habitación.
Una vez que escuchó que la puerta se hubo cerrado, una lágrima descendió por su mejilla sin reprimirla, acompañada de una triste sonrisa que surcaba de sus labios imaginándose la razón de la tardanza de su captor.
O.o.O.o.O.o.O
Llegados a la habitación de Dragon, éste suspiró al ver a Sakura con aquel carácter que pensaba que había conseguido domar.
-¿puede saberse qué te pasa? Creía que empezábamos a entendernos.
-no cuando me encierras y sigues con ese apodo de 'Flor Marchita'.
-es que te lo tengo llamado desde que te conozco, que ya me olvidé de tu verdadero nombre. –Sakura no pudo sentirse más molesta- en cuanto a lo otro, yo no lo llamaría encerrarte, sino protegerte. –comentó serio- ha llegado alguien y pese a las amenazas, se haría el imbécil de que no se ha acordado, para usar sus encantos y llevarte a la cama.
-¡que te quede claro, mis gustos no son de la otra acera! –exclamó ofendida.
-no te sigo. –argumentó Sasuke bastante perdido.
-que por muy 'encantadora' que sea una mujer, soy cien por cien heterosexual.
-¿se puede saber de qué hablas?
-de la Reina¿de quién sino? Oí que había llegado…
-¿qué sabes tú de ella? –cortándola con una pregunta donde se reflejaba la alteración.
-solo lo que Rin sabe.
-lo que Rin sabe… -repitió por lo bajo con la mente en otra parte tratando de recordar si la joven había estado presente cuando la Reina era del Dead Moon.
No es que quisiera guardar un secreto ante la Haruno, pero si conocía de sus sentimientos hacia Fox, todo lo que había planeado de tenerla de su lado, podría venirse abajo. Sin embargo tenía que admitir que por mucho que lo había intentado, jamás pudo reprimir lo que sentía por la única líder femenina.
-oye… -empezó Sakura titubeante- la Reina, esa chica, te gusta¿verdad?
-… -la miró con sorpresa preguntándose si era tan notorio con sus sentimientos hacia Makino o es que la pelirrosa era muy perspicaz. De una o de otra manera, no le dio ninguna respuesta.
-ya veo. –bajando la vista toda triste empezando a tener los síntomas que Takenouchi.
-pero está prohibida para mí ya que es la chica de Yama.
-¿qué? –no sabía porque, pero esa revelación la llenaba de una inmensa alegría y con su corazón rebotando.
-lo dicho, por eso pensar en ella o intentar seducirla es algo tabú para mí y para Sessh, aunque me parece que él ya lo está superando. –Sakura no tardó en comprender que incluso Dog estaba loco por ella o como él suponía, lo había estado- solo hay alguien que lo intenta. Uno de los nuestros, Cyber. –mirándola.
-¿quién es Cyber?
-el antiguo miembro del Dead Moon, primo de Yamato y amante de la Reina. -los ojos verdes de Sakura se abrieron como platos ante tal noticia que le recordaba a las de la prensa rosa- hace años, cuando estaba aquí se dedicaba a seducir a las VIP, pero con la llegada de Fox, la Reina, se interesó por ella e intentó conquistarla, pese a que eso sería provocar a Yama abiertamente. Poco después, tuvimos problemas con la policía y Yama decidió que Fox se fuera a otro país con Cyber como guardaespaldas sabiendo lo que ocurriría tarde o temprano entre ellos. Pero era su seguridad lo que más le importaba. Y ahora con ellos aquí de vuelta, Cyber no vacila en ir a por otra chica para entretenerse incluso siendo tú o tus amigas. Por eso, os encerramos, como tú lo llamas.
-pero yo no soy así. No me dejaría caer tan fácilmente. –desde luego ella no era una simplona, pues el conocer al Dead Moon le había enseñado que las caras bonitas esconden una espada muy afilada.
-¿no caes ante mí? –preguntó el chico.
Perdedora, así se sentía Sakura. Pues no podía contradecirle, pero tampoco subirle el ego. Iba a ayudarle con lo que quería, pero cuando se ponía presuntuoso era imposible tratar con él.
-eso es diferente. –repuso colorada y con la vista girada pensando en una buena respuesta para quitarse ese letrero que la calificaban como perdedora- tú te acercas demasiado y eres demasiado atractivo, y también demasiado seductor y…
-¡vaya! –susurró asombrado de que ella reconociera todas sus virtudes. Sakura por su parte, se tapó la boca más roja al haber hablado con la verdad- así que según tú, soy 'Demasiado'. El hombre de tus sueños¿quizás? –avanzando hacia ella a lo que Sakura comenzaba a retroceder viendo que empezaba a usar ese 'encanto que caía ante él'.
Una trampa que no había sido preparada ni planificada por Dragon, así lo veía Sakura. Ella le había dado todas las posibles pistas e insinuaciones para capturarla y él no iba a desaprovecharla. Jugaría aunque ella intentase arreglar inútilmente el asunto.
-n… n… no… no es eso… es… es… es que… -tocando su espalda contra la pared.
-es que¿qué? –cerrándole el paso apoyando ambas manos sobre el muro.
-ah… t… tú… eh… -Sakura empezaba a tener problemas para respirar, poca distancia, Demasiado seductor, Demasiado cerca- ttú…
-yo¿qué? –susurró retorcidamente acercándose a ella para aspirar el perfume de sus cabellos.
-eh… eh… -un escalofrío recorrió por todo su cuerpo y la carne se le puso de gallina.
-¿sí? –esperando a que hablase, mientras comenzó a prodigar besos cortos sobre su rostro y su cuello.
-ba… basta… -gimió desesperada sabiendo que si él continuaba 'caería ante sus encantos'.
Pero era inútil.
Su cuerpo empezaba a calentarse, y él era muy consciente de ello, incluso podía percibir su sonrisa torcida sobre su cuello ahora desnudo.
-dejaremos la conversación para más tarde. –sugirió guiándola hacia la cama.
O.o.O.o.O.o.O
Ya era de noche, y él no había llegado. Demasiado tarde, pensaba Sora que empezaba a darse por vencida.
Generalmente, a esa hora siempre estaría en su habitación desfilando con la ropa que Yamato había elegido o quizás manteniendo una charla, por parte de él, sobre lo patético que era Taichi. Aunque también había aquel silencio, ese silencio tan cómodo donde Yamato se dedicaba a mirar un punto en el paisaje con unos ojos que reflejaban la melancolía. Su hermano era la razón de ese sentimiento, y cuando le preguntaba si era por él, aquellos zafiros se iluminaban como un niño al hablar de lo tan puro que era su hermano menor.
El pomo empezó a girar, Sora se volteó aliviada y con una sonrisa para recibir a Yamato, sin embargo la desilusión vino a ella al tratarse de aquel chico de la mañana.
-hola Palomita, tal como dije que volveríamos a vernos, aquí me tienes.
-Wolf-sama vendrá a buscarme. –dijo con lo primero que se le vino a la cabeza.
-quién sabe. –encogiéndose de hombros- se ha pasado todo el día con Ruki-chan que ha de estar agotado con tanto 'movimiento de caballo'. -Sora sintió que le apuñalaban el corazón y las lágrimas amenazaban con salir- además, me ha costado mucho encontrarte.
-¿qué quieres de mí? –inquirió confusa por el interés que ese chico prodigaba sobre ella.
-lo que un hombre y una mujer hacen. Este cuarto –mirándolo con cierto desagrado- le falta los muebles como una cama o un pobre sofá, pero hacerlo en el suelo resulta morboso.
Sora empezó a asustarse. Estaba de broma¿verdad? Pero viéndolo avanzar con aquellos ojos lujuriosos y esa sonrisa lasciva, le dio a entender que iba muy en serio. Quiso correr pero sus piernas no le respondían. Estaba aterrada y en momentos como ese, cualquier interrupción que la salvara de ese loco le valía, incluso por parte de las VIP.
-supongo que mi primo habrá hecho que te desvirgasen, sé que él ni loco se acostaría con una muchacha tan sencilla como tú. –doble puñalada para Sora viendo que no solo Yamato, sino él la consideraban una chica vulgar y corriente.
Y cuando Cyber empezó a besarla y a desvestirla, reaccionó, intentando detenerle, pero todo era en vano, él no parecía inmutarse por sus débiles golpes provocado por el dolor interno de sentirse NADIE ante Wolf.
Más lágrimas descendieron llorando por un amor que había sido perdido antes de iniciarse.
Repentinamente, las puertas se abrieron de par en par y la luz iluminó toda la habitación dejando ver al propietario una situación bastante comprometedora y fácilmente de malinterpretar.
CONTINUARÁ…
--------------------------------------------------
Notas de la autora:
-
ACLARACIONES:
(1) gomen: creo que también ha aparecido en capítulos anteriores y la mayoría la conoce, pero significa 'lo siento'
(2) gays-emo: son dos palabras unidas, gays (ya sabéis su significado) y emo. Para aquellos que no la conozcan y como es muy difícil de explicar os sugiero que busquéis su significado en wikipedia (sección Emo: tribu urbana) Y como ejemplo, un emo sería Sasuke en el manga/anime.
(3) marimacho: quizás para algunos sea una palabra conocida, pero hablando por msn me he fijado que muchos no la conocen, así que aquí explico su significado. Se trata de una mujer que tiene por costumbre hacer o parecerse a un hombre.
-
¿El cap lo dejo aquí? Sí. ¿Soy mala? Como mis queridas lectoras y escritoras que lo dejan en lo mejor. ¿Queréis matarme? Pues a ver quién continúa el fic. Jojojo.
¿Y bien¿Qué os ha parecido? Un capítulo un poco complicado de escribir al hacer un YamatoxRuki y RyoxSora, aparte de poner a Ryo como un sinvergüenza. Creo que lo único que me ha gustado escribir fue la parte entre Sasuke y Sakura y poner a Sesshomaru un pelín celoso.
En cuanto a la Reina, la pregunta que muchos me hacían sobre quién era, los que la conocéis, sabéis que en Digimon Tamers es también conocida como la Reina Digimon. Con el sobrenombre de Ryo, Cyber, me basé en su digimon Cyberdramon, vamos que no me maté a pensar en un apodo.
Otro personaje nuevo que hay, la amante de Taichi, Catherine, es originalmente una de las elegidas de Francia en el anime de Digimon 02.
Y creo que no me queda nada más por comentar ni por aclarar, solo pedir mis más sinceras disculpas por no cumplir mi reto que me dije en el capítulo anterior y que espero conseguir este mes, actualizando este fic a final de este mes.
Gracias por vuestros reviews que responderé como siempre en mi página y estará subida el lunes.
-
SIGUIENTE CAPÍTULO: Alas rotas
-
'Atori'
