Capítulo 16: Burlando al bien

-6ª Parte-

Sakura miró hacia donde caminaban y se preguntó internamente, ¿por qué estaban yendo hacia un parque sin apenas luminosidad?

¿Por qué Sasuke se había separado de los otros líderes?

Con la duda asaltándola y a sentir desconfianza hacia él, sintió la mano de Sasuke sobre su hombro, obligándola a que se arrimase a él.

-Actúa como ellos –le escuchó susurrar.

Y a medida que comenzaron a caminar, Sakura vio a bastante gente en aquel parque que carecía de luz. Sasuke le había dicho que actuara como esa gente, y ahora entendía el porqué, así como el hecho de que ningún civil se quejara por la falta de luz en aquel parque casi oscuro, aquel parque era el lugar perfecto para las parejas que sin vergüenza alguna, profesaban su amor o su deseo carnal, como si la casa o algún otro lugar privado les resultase aburrido. La chica tenía los ojos como platos viendo sin ningún reparo a todo tipo de parejas. Desde el típico viejo que pagaba a la mujer por sus servicios hasta la típica pareja normal y corriente dándose el lote como si estuvieran en el sofá de su casa.

Y no sabía si aquella gente estaba realmente loca o si estaban bien metidos en su mundo, que a lo lejos se escuchaba los ruidos de las sirenas de policía y de los disparos.

Tembló al pensar que uno de los autores de los disparos fuese su peligroso y desequilibrado abuelo. Seguro que estaría hecho una fiera no solo porque ellos habían escapado, sino porque Sasuke se había burlado de él descaradamente. Tuvo miedo por si llegaba a capturarles. Aunque Sasuke había podido neutralizarlo, había sido porque habían estado en un lugar cerrado. Ahora estaban en un lugar más abierto con la policía china y japonesa de su lado para capturarles.

-Que no te vean asustada y nos pararán.

Escuchó de nuevo como le susurraba. Pero la frase le había sorprendido y cuando miró al frente se quedó de piedra al ver a un par de policías del país chino caminando con sus linternas enfocándolas en aquellas parejas que seguían dándose el lote despreocupados.

A medida que avanzaban, más cerca se encontraba de la policía que parecía estar buscándoles. No pudo evitar quedarse blanca como el papel y temblar más de la cuenta.

¡Calma!

¡Calma!

Se decía.

Llevaba una peluca y no podrían descubrirla.

Pero aún así, no podía tranquilizar su corazón desbocado y su expresión de miedo pintado en la cara.

Era algo imposible de ocultar, a no ser que bajase la cara y se agarrara firmemente a Sasuke como un salvavidas.

-¡Chit!

Todo el miedo que estaba sintiendo se convirtió en sorpresa cuando fue violentamente empujada contra el árbol más cercano. Sus piernas fueron fácilmente cogidas por las manos masculinas de Dragon y sus labios fueron presa de los de él en un beso igual o quizás más apasionado que el que había tenido bajo el agua. Lo sintió moverse como si la estuviera penetrando, donde su espalda sufría algo de daño por culpa de la aspereza del árbol. Sin embargo, entre su beso que siempre la ponía a cien y la supuesta penetración, donde no solo sentía su duro miembro chocando contra su feminidad, Sakura no pudo evitar perder el control y dejarse llevar por aquel momento. No solo se dedicó a responder su beso, sino que con sus brazos y sus piernas arrimó más la figura masculina contra la suya, para sentir todo de él.

En aquel momento, Sakura se olvidó de que Sasuke era su pariente de sangre. No podía evitarlo. Él la había tocado profundamente y ahora ya no podía ignorar que su cuerpo solo deseaba el de Sasuke. Cuando Sasuke siempre la asaltaba, no le costaba nada ponerse cachonda y a desear aquel cuerpo que tan bien encajaba con el suyo.

Sintió decepción cuando de repente Sasuke había dejado de moverse y había abandonado su boca. Deseosa y con su cuerpo a punto de explotar, quiso seguir, pero él se alejó más de su presencia.

-Ya se han marchado.

¿Marchado?

Repitió Sakura en su mente como si se hubiera olvidado de lo que había pasado y de dónde estaban. Tan cegada había estado por el deseo, que tuvo que pestañear varias veces para ver que estaban en aquel parque oscuro con sus parejas teniendo sexo, donde ellos casi habían sido una más. Escuchó los sonidos de las sirenas y de los disparos y eso le recordó en la situación en la que estaban.

Habían pasado unos policías por aquel parque y ella habría sido el blanco para detenerla e identificarla, de no ser porque Sasuke la había obligado a actuar como el resto de las parejas.

Eso significaba que lo que había ocurrido entre ellos solo era para despistar, no porque Sasuke… su primo… le recordaba una vocecita en su cabeza… tuviera un arranque de deseo por hacerla suya en aquel lugar.

Lo miró donde después de volver a caminar como habían entrado, se encontraba bastante inexpresivo y serio.

Aquel momento, aunque solo fuera para despistar, había despertado los instintos masculinos de Dragon, estaba segura.

¿Eso significaba que a él tampoco le importaba los lazos familiares que los unían?

Tenía que ser eso. Era un criminal que hacía cosas peores, así que una pequeñez como esa, tendría que resbalarle y ella estaba perfectamente preparada para llevar una relación así.

Caminaron durante casi media hora, donde a Sakura le daba la impresión de que habían rodeado el parque, y tuvo la confirmación cuando vio el edificio de la base Akatsuki, donde civiles se encontraban tras el cordón policial, curiosos en saber lo que había pasado.

Sasuke la obligó en ir hasta donde estaban ellos, donde la duda volvió a alertarla y a huir de su abrazo.

-Tranquila. Haremos como ellos, curiosearemos y nos largamos.

Sakura confió en él, así que lo sujetó con más fuerza, sobre todo cuando escuchaba disparos un poco más lejos de aquella zona. Se acercaron a aquella masa de gente, donde muchos murmuraban sobre lo que había ocurrido.

-El Dead Moon está aquí.

-¿Habrán venido a rescatar a la nieta de Uchiha Madara?

-Seguro. He escuchado que ella está aquí.

-¿Viste la cara de ese Madara cuando salió?

-Sí, sí. Estaba muy distinto a cómo lo vimos en la televisión. Daba miedo.

-La policía y el Akatsuki salieron disparados tras los líderes.

-Han cortado la calle principal y las zonas de salida, donde hay policías esperándoles.

-También dicen que han suspendido todos los vuelos y todos los trenes hasta nuevo aviso.

-Sí, sí. Aumentaron la seguridad en la estación y en el aeropuerto.

-Dicen que la policía está bajo la directriz de Madara. También se dice que ha ordenado dispararlos nada más verlos. Él los quiere muertos sin importar lo que digan la policía japonesa.

-Estamos en China y ellos aquí no tienen jurisdicción. Aún por encima que quitamos un gran peso para la humanidad. Deberían estarnos agradecidos.

Sakura escuchaba y no dejaba de sentir horror y frustración.

Muertos.

No iban a dudar en matarlos… a todos…

Y no podían escapar…

Estaban completamente atrapados…

-Ya nos podemos ir –escuchó cómo decía Sasuke con una tranquilidad pasmosa, como si aquellos comentarios fuesen algún tipo de chiste y carecientes de credibilidad.

Y si su sorpresa no fuese suficiente que la llevase al hotel que estaba justo en frente de la base de Akatsuki era como decir:

"Ey, hola, estamos aquí al lado, ven y atrápanos."

¿Es que cómo podían ir a un hotel cuando los pillarían en un abrir y cerrar de ojos?

Aunque el portero del hotel tenía más interés en lo que pasaba en el frente, eso no hizo que abandonara su trabajo y les abriese la puerta como a cualquier huésped.

Sakura estaba más que impactada y ver el interior, se quedó con la boca abierta.

Aquel hotel no solo era de cinco estrellas, sino que era un auténtico hotel de lujo. Pero Sasuke no parecía estar impresionado, sino que seguía caminando sin vacilar.

-No te pares, o nos verán.

¿Acaso no lo habrán hecho ya las cámaras de seguridad que estaban en la entrada? No podía evitar pensar viéndolas.

-Tranquila. Está todo controlado –le dijo como si pudiera leerle la mente.

Llegaron hasta el ascensor y Sasuke pulsó el interruptor para llamarlo. De reojo, Sakura observaba a la gente que estaba en el hall gente mirando el exterior a través del cristal. Otros, despreocupados, se encontraban sentados en el sofá leyendo el periódico o charlando animadamente como si lo que ocurriese al lado no fuese gran cosa.

El sonido que indicaba que el ascensor había llegado, hizo que mirara al frente. Y esperando que hubiera algún botones en su interior, quedó sorprendida al tener el ascensor completamente vacío. Se metieron en él, Sasuke pulsó el último piso, la planta cuarenta y tres y las puertas se cerraron.

Inmediatamente, dejó de sentir su mano sobre su hombro y toda su presencia se fue esfumando, sintiendo un frío que la congelaba.

-Lo siento –fue lo primero que él dijo con la vista en otro lado.

Sakura no entendía a qué venían esas disculpas.

¿Sería por no haberle aclarado el malentendido provocado por su abuelo y así evitar que pasara un mal rato?

¿O sería por haberla echado de su habitación, permitiéndole no solo el acceso sino el tener sexo con Karin?

Aunque ambas cosas resultaban dolorosas, más la segunda que la primera, podría entenderlo y perdonarlo. Incluso la segunda… Si estaba arrepentido…

-Tranquilo –le dijo con una sonrisa llena de ánimo-. Yo también me quedé en shock cuando descubrí lo que era nuestro abuelo. Seguro que estuviste perdido y no pensabas con claridad. Lo entiendo perfectamente –pero él seguía sin mirarla, por lo que Sakura deducía que se debía a la culpa que aún lo reconcomía- Sasuke, tranquilo –yendo hacia él-, ahora ya todo está solucionado y volveremos a estar juntos como antes –tocando su brazo, pero fue rechazado bruscamente… justo cómo aquella vez cuando había vuelto de China tras la audiencia con el Akatsuki, cuando había conocido a su abuelo por primera vez y descubierto lo que ambos eran.

¿Acaso…?

-Lo siento –volvía a repetir esta vez con su rostro al frente, aunque sus ojos negros eran incapaces de aguantarle la mirada-. Pero, si me tocas, te abrazaría y luego pasaría lo que tú ya sabes…

-A… a… a mí, no me importa… -contestó nerviosa y con esa idea más presente en su cabeza.

-¡Pero yo no puedo! Somos parientes de sangre demasiado cercanos, así que no puedo verte como una mujer…

Y lo que temía se hizo realidad. Pero…

-Dijiste que me protegerías…

-Y lo seguiré haciendo, pero como Yamato con Takeru o como Sesshomaru con Inuyasha, lo haré como tu hermano, porque realmente somos más hermanos que primos –contestó todavía sin mirarla.

-Dijiste que siempre estarías a mi lado…

-Y lo estarás, pero como mi hermana –sin abandonar su posición.

Sus puños temblaban de ira y las lágrimas eran incontenibles.

-¿Entonces por qué me besaste en el agua y en el parque? ¿Eh?

-Para salvarte de morir ahogada y que la policía no nos descubriera.

A cada pregunta, él tenía una respuesta, pero ella veía perfectamente que estaba igual de afectado, de lo contrario la miraría directamente.

-¡Mientes! –siseó, sacándose aquella peluca que tanto le picaba la cabeza. Sentía que la cabeza le iba a explotar y ya la peluca le producía demasiada calor- ¡Admite que te aprovechaste de la situación! ¡Tú no puedes cortar conmigo solo porque tenemos lazos familiares! ¡Sé que me deseas! ¡Y yo también te deseo! ¡¿Por qué tenemos que separarnos como pareja si yo te quiero a pesar de lo que eres?!

El ascensor se detuvo repentinamente en la planta treinta. Alguien había llamado al ascensor y ella estaba sin su peluca, con su pelo rosa al descubierto y fácilmente reconocible a quién pulsara el botón.

Nuevamente el miedo la asaltó y la paranoia de que quizás fuese alguien de seguridad quién llamase al ascensor.

Pero nuevamente sintió el cuerpo de Sasuke sobre el suyo, aprisionándola contra el rincón del ascensor y besándola con ferocidad. Con sus manos tapaba su cabellera rosa y con su cuerpo empujaba contra el suyo, donde repetían la misma acción que en el parque.

Nuevamente Sakura perdía el control de sí misma, y si Sasuke se aprovechaba de la situación, le daba igual, porque al menos así lo tendría junto al suyo. Así que ignorando los murmullos de una pareja de ancianos, culpables de haber llamado al ascensor, donde tras gritarles el asco de hacer esas cosas en un ascensor, no se dignaron a cogerlo, por lo que el ascensor cerró sus puertas, siguiendo su destino fijado con solo Sasuke y Sakura. Aún así, ellos continuaron besándose como si fuese el último día de sus vidas, metiéndose mano a través de las ropas y deseando probar el fuego ardiente que los llevaba a la cúspide del placer.

Pero había sido el propio Sasuke quién se había alejado de ella, dejándola con las ganas y con la respiración agitada, deseosa de sentir su cuerpo dentro del suyo como antes.

Pero Sasuke había recogido la peluca del suelo y se la colocó por encima. Salió del ascensor con Sakura sin decir una sola palabra, donde en aquella última planta solo existían dos puertas que conduciría a la respectiva habitación. Sakura aún medio anonada por lo ocurrido en el ascensor, se dejó guiar, imaginando que todo continuaría en la habitación. Abrió la puerta y toda su ilusión se fue por un pozo sin fondo al ver a dos de las fuerzas especiales en su interior, que a juzgar por su gran espacio, con la cama al otro lado de una de las puertas interiores, un escritorio tras otra puerta y el baño, aquella habitación tendría que ser una de las suite del hotel.

Sakura sintió otra vez el frío cuando Sasuke se alejó de ella para ir junto al único varón existente dentro de las fuerzas especiales, que si mal no recordaba su nombre original era Neji. A su lado estaba su compañera y amante Tenten. Por lo que sabía sus nombres en clave eran Ying y Yang y al igual que Toran y Shunran, estaban considerados como miembros de alto nivel, por encima de los guardaespaldas del Dead Moon.

Ying y Yang llevaban auriculares en sus orejas y tenían un sistema de comunicación con pantallas y todo, donde a través de ellos estaban al tanto de lo que ocurría allá fuera.

Eso la hizo reaccionar y pensar más en la seguridad de los que huían. Especialmente de los que hacían de cebo, donde seguramente su abuelo se volcaría más en ellos que en Wolf y Dog. Se acercó a ellos, donde lucían demasiado preocupados y eso era algo que Sasuke también compartía.

-¿Qué han reconocido a Ken y a Miyako? –había dicho Sasuke frustrado.

-Así es, Dragon-sama –contestaba Tenten-. Ahora mismo, Madara ha abandonado la persecución de Ken y los demás, y dejando a un coche patrulla siguiéndoles, se ha ido tras Wolf-sama y Dog-sama. Muchos coches de policía le están siguiendo, incluida la japonesa.

Sakura vio como Sasuke apretaba los dientes fuertemente, como se sintiera impotente y deseoso de hacer algo para ayudar a sus colegas. Lo vio sentarse en el lugar de comunicación y tras colocarse otros auriculares disponibles, observó las pantallas donde se veían varios puntos moverse.

-¡Sakura! –llamándola- ¿Podemos reenviar los programas de Madara que enviaste al Dead Moon a este ordenador?

-Ah, sí, pero tardaría bastante tiempo en llegar.

-Pues no perdamos más tiempo –tecleando con gran rapidez.

Un vuelco de miedo invadió el cuerpo de Sakura. Ahora no podía pensar en lo que había pasado entre ellos, sino en cómo poner a todos a salvo. Sabía que si algo les pasaba a los líderes, Sasuke iría con ellos en su viaje a la muerte. Esa era su ley. Si uno caía, los otros lo seguirían.

La televisión que estaba prendida en el canal de noticias, no dejaba de desesperanzarla con lo que anunciaban.

-"Aunque la policía ha cerrado con coches policiales la salida de la ciudad, uno de los coches del Dead Moon ha logrado pasar entre los disparos. Por el contrario el otro coche donde van los líderes del Dead Moon, andan circulando por el centro dando rodeos como si no pudieran de la ciudad. La policía ha dado un comunicado prohibiendo a la gente que se queden en sus casas o en el interior de algún local para impedir que haya heridos. ¿Esta puede ser una oportunidad para que el Dead Moon desaparezca?…"

.

-¡Mierda! ¡Mierda! ¡Mierda! ¡¿Qué hacemos?! ¡¿Qué hacemos?! –exclamaba Jaken histérico desde la sala de vigilancia del Dead Moon- ¡Tenía que haber ido con Sesshomaru-sama! ¡Sabía que no tendría que haberme quedado solo para vigilar a Rin!

Atrás y junto a Sora, Rin no podía evitar agachar la cabeza triste y temerosa. Si ya tenía miedo de lo que podía ocurrirle a Sesshomaru, añadirle culpabilidad, empeoraba el asunto.

-¡CÁLLATE SINO QUIERES SUFRIR LA IRA DE DOG-SAMA! –le gritó Sora estando igual de asustada y temerosa que Rin.

Aunque habían ido bastantes efectivos del Dead Moon, los que eran los guardaespaldas de los líderes, con excepción de Kouji que ahora se encontraba con Ken y Miyako, se habían quedado en la base para evitar que hubiera un descontrol en el local, y sobre todo, para cuidarlas. Si hubieran ido ellos, quizás, Yamato y Dog, no estarían en peligro. Y que se lo recordaran, la ponía nerviosa e histérica, pero…

-Dragon-sama acabo de enviarnos un email –comentó Gaara sorprendido-. Quiere que le enviemos los programas que Sakura nos envió desde el Akatsuki.

-Vamos, Gaara, haz lo que te pide. Será que los quiere usar para ayudar a Dog-sama y a Wolf-sama –le dijo Jaken sin abandonar ese nerviosismo que le recorría cuerpo entero.

-No podemos hacerlo –dijo repentinamente Sora. Estaba nerviosa e histérica, pero… ¡No podía quedarse de brazos cruzados sin hacer nada! Tenía que ayudar a Yamato y a Dog en algo y esa era su oportunidad.

Y para asombro de ambos guardaespaldas, se sentó en una de las sillas libres prestando toda su atención hacia aquellas grandes pantallas.

-¡¿Cómo que no podemos hacerlo?! –inquirió Jaken a punto de insultarla por desperdiciar un tiempo precioso que podría salvar a sus queridos líderes.

-Si Dragon-sama ha pedido que le reenviemos los programas que Sakura nos envió, eso quiere decir que pretende usarlos para salvar a Yamato y a Dog-sama –dispuesta a acceder a ellos y a usarlos.

Puede que no fuese una friki de la informática, pero sabía algunas cosas base, además de algunos conocimientos importantes aprendidos gracias a Koushiro.

Antes de haber sido capturada por el Dead Moon, Sora iba a la comisaría de policía para llevarle un bento a Taichi. La mayor parte de las veces se lo encontraba con el ingeniero informático Izzumi Koushiro, el cual siempre estaba frente a decenas de ordenadores. Debido a lo sumergido que estaba Taichi en su trabajo, a Sora le tocaba esperar hasta que tuviera sus cinco minutos de descanso para darle el bento y tener la oportunidad de estar juntos. Por lo que mientras, aprovechaba para escuchar y poner atención de lo que Koushiro decía o hacía, simplemente por el hecho si alguna vez en su vida le pasaba algo a su PC, en vez de gastarse su dinero en un tercero y desconocido para que se lo arreglara, lo haría ella misma. Le daba mucha pena pedírselo a Koushiro, a pesar de que Taichi le decía que no se preocupara. Y sin embargo, nunca tuvo que usar esos conocimientos en su casa, sino que, irónicamente, en beneficio del enemigo.

Sora se encontró con la contraseña que le pedía para acceder a la carpeta con los programas, por lo que no tardó en escuchar las quejas de Jaken por no haber pensado en ello y perder tiempo en vez de enviárselos a Dragon de una condenada vez.

Sin embargo, si aquellos programas habían sido enviados por Sakura, no tendría sentido que se los enviaran sin ningún archivo o algún comentario en el email que les permitiera saber la contraseña. Por lo que eso significaba que Sakura los había comprimido con una contraseña propia que solo los líderes o Sasuke pudieran conocer para acceder a ella. Quizás estaba equivocada en su teoría, pero era lo que más sentido le tenía ahora. Los había mandado al Dead Moon, donde a pesar de que casi siempre estaba Gaara, no resultaba imposible que otro, como Karin, pudiera entrar a la sala en un descuido del pelirrojo y usarlos para su propio beneficio.

Claro que también existía la posibilidad de que Sakura hubiese estado apurada y los enviase creyendo que también había enviado la contraseña; O incluso haberse olvidado de enviarla.

Pero…

No había tiempo para pensar en posibilidades.

Creyendo firmemente en su teoría, Sora comenzó a pensar en una contraseña que Sakura pudo haber puesto para que solo el Dead Moon lo supiera sin necesidad de que estuviera en ninguna parte del correo.

¿Sería "Dead Moon"?

Imposible.

Sería algo fácil de descubrir.

Tenía que estar vinculado con los líderes y al mismo tiempo con la propia Sakura. Tenía que ser una palabra algo que solo ellos pudieran saber.

-¿Rose? –se escuchó la vocecita débil e indecisa de Rin.

Jaken y Gaara la miraron como si hubiese dicho algo en un idioma que no entendían, pero que para Sora tenía mucha lógica.

Algo que solo podrían saber los líderes y Sakura…

-¡Eso es!

Solo ellas y los líderes sabían que los seudónimos de Phoenix y Heaven eran tomados de una leyenda titulada Three Worlds que Yamato y los otros dos habían leído, y que extrañamente, les había encantado. Tal como indicaba su título, la leyenda contaba tres historias distintas en los tres mundos existentes. La historia del mundo infernal con su protagonista llamada Phoenix, su seudónimo; La historia del mundo celestial con su protagonista llamada Heaven, el seudónimo de Rin; Y la historia de la Tierra con su protagonista llamada Rose.

Por lo que "Rose" tenía que ser la contraseña. La tecleó, obteniendo como resultado el acceso a todos los programas y carpetas que habían estado originalmente en posesión de Uchiha Madara.

-¡Im… … …presionante! –dijo Jaken, aunque no se supo si era como cumplido hacia Sora y Rin o por el contenido de aquellos programas.

Rin se sintió contenta de haber sido útil por primera vez en su vida. Ella también podía ayudar. Se acercó a las pantallas para ver si podía hacer algo más. A diferencia de Sora, ella no entendía nada de informática, solo de cómo enviar correos electrónicos, pero daría su mejor esfuerzo como había hecho cuando se habían quedado estancados a la hora de escribir la contraseña. Al igual que Sora, Rin había deducido que la contraseña había sido obra de Sakura y que sería algo que solo los líderes podrían saber. Fue cuando se había comido la cabeza de que por mucho que Sesshomaru le diera un título no valía para nada. A continuación había pensado en cómo Sesshomaru le habría dicho que no era así, que si le puso el sobrenombre de Heaven no solo era por aquella leyenda que él y sus colegas habían leído, sino porque ella misma era como el cielo celestial que a pesar de las nubes y tormentas seguía brillando con su luz. Fue entonces, cuando se le ocurrió el otro seudónimo que estaba disponible y que seguramente sería para Sakura, si Dragon la convertía en su mujer.

Rin observó cómo Sora abría un archivo de texto donde a juzgar por su modificación y su título de "LEER ANTES" sería algo hecho por Sakura. Dentro de su contenido se encontraba toda la información de aquellos programas y su utilidad.

-Usaremos el de "Air Emision" –decretó la pelirroja.

A Rin le había dado tiempo de ver en qué consistía ese programa. Aquel programa le permitía emitir lo que quisiesen de modo que estuviera a la vista de todas las televisiones y aparatos electrónicos del mundo, aunque fuesen analógicos.

-¡Pero estú…! Digo… Phoenix-sama… ¡¿De qué nos sirve mostrar algo en la televisión?!

-De mucho, Jaken –dijo Gaara que comenzaba a teclear con rapidez, mientras escuchaba por los auriculares cómo el resto de los efectivos habían pasado el control policial que estaba en las afueras, quedando únicamente el coche donde iban los dos líderes con Toran y Shunran en el centro de la ciudad-. Kouji acaba de comunicarme que teniendo a todos los policías detrás de Wolf-sama y Dog-sama, les es imposible coger una calle para salir de la ciudad.

A través de los auriculares, Gaara escuchaba todos los detalles que Kouji le daba. También le informaba de lo que comentaban en la radio, de cómo la policía había pedido a la gente que se mantuvieran alejados o escondidos en locales cercanos a donde estaba el Dead Moon. Por lo que si la gente estaba en el medio, la policía no podría disparar contra los civiles y eso les dejaría con libertad para poder escapar, sin tener que pensar en si vendrá algún coche de frente que los rodeara o de los disparos que pudieran darle a la que estuviera conduciendo.

Gaara miró a Sora, quién esta le devolvió la mirada, comprendiendo la situación. Asintió con la cabeza y accedió al programa.

-Debemos emitir algo que llame la atención de la gente y así que se conviertan en un estorbo para la policía para que Wolf-sama y Dog-sama puedan escapar –dijo Gaara. Fue en ese momento, cuando Jaken comprendió que eso les ayudaría bastante, por no decir mucho-. El problema es, ¿qué emitir?

-Pues… -pensaba hasta Jaken, hasta que se le encendió la bombilla- ¿Qué tal una película porno?

Todos le miraron sin mucho convencimiento. Una película porno llamaría la atención de algunos, pero no de otros que ya estaban curados del espanto y mucho menos de los estirados que apagarían la pantalla de inmediato. Por no hablar de las familias con sus hijos menores de edad.

-Bueno… -Jaken se puso todo rojo y tras carraspear-. Pues, entonces, ¿qué? Si es algo que tenga que llamar la atención de la gente y que todos estén pendientes, no se me ocurre nada.

-Podemos probar como alternativa. Quizás llame la atención de algunos y nos sirva de algo –dijo Sora muy poco convencida, pero es que no se le ocurría otra cosa.

-Esto… -interrumpió Rin- En ese programa, ¿se puede emitir cualquier vídeo, aunque esté en un correo electrónico?

-Así es, Heaven-sama –contestó Gaara.

-¿En qué estás pensando, Rin? ¿Acaso tienes alguna idea? –le preguntó Sora.

-Sí, aunque -volteando la mirada hacia un lado-, quizás Sesshomaru-sama se enfadará.

Y eso los dejó intrigados.

CONTINUARÁ…


Notas de la autora:

¡FELIZ AÑO NUEVO! Con varios días de retraso, pero como dicen, mejor tarde que nunca XD.

Inicio el 2015 con la conti de este fic, donde esta vez me quedó dos páginas más largo, porque quería dejarlo aquí. El lemon sasusaku parece que se resiste, pero ya no falta mucho para ese momento.

¿Y ahora, de qué tratará el vídeo que sugiere Rin y que puede que enfade a Sesshomaru? Lo sabremos pronto.

Nos vemos y espero que me dejéis review. Ayudan mucho al escritor, en serio.

'Atori' BPS Begodramon