Capítulo 16: Burlando al bien
-9ª Parte-
El plazo que había estimado Sasuke para regresar a Japón se había cumplido. Y tal cómo había anunciado hace dos días, no se pondría en contacto con la organización hasta que estuviera en Japón.
Debido a que los dos líderes con sus respectivas parejas, incluidos Fox y Cyber se encontraban en la sala de vigilancia, los miembros del Dead Moon desconocían que el más joven de los líderes, ya estaba llegando a la base.
La pregunta qué llevaban haciéndose muchos, incluidos los dos líderes era si vendría acompañado por Sakura, donde tendrían considerarla como pariente o, por el contrario, como su mujer.
La mayoría, por no decir todos, apostaba por lo primero, debido al anuncio que había hecho el propio Dragon durante el rescate.
Solo había una persona que quizás sería lo segundo, y esa era Inoue Miyako, la que competía para conseguir un puesto importante en la organización, rivalizando con la chica del guardaespaldas de Wolf, Orimoto Izumi.
Aunque hubiese escuchado las palabras de Dragon, dejándola más impactada la de Sakura todavía virgen, se había fijado, después de que la rescataran, en cómo la chica se había apegado demasiado a su líder, donde este no mantenía para nada las distancias. Todo lo contrario, la apegaba demasiado a él, como si quisiera indicar que aquella chica de curiosos cabellos rosas era única y exclusivamente suya.
Sentada en el taburete balanceando las piernas, mientras tomaba su zumo natural, no podía evitar sentirse confundida e intrigada.
Si Dragon había dicho que la vería como una hermana, ¿a qué venía aquella actitud tan dominante y posesiva?
Podía entenderlo de Dog, porque era así por naturaleza. E incluso de Wolf, por su posición de máximo líder, donde tenía que dejar en claro que la chica del líder no era para ser compartida. Pero del más joven…
Con esos sentimientos, se había dirigido para cumplir su turno de proteger a Sora, el día anterior. Pero no solo se la había encontrado con el máximo líder en la sala de vigilancia, sino que también le había dicho que no necesitaría de sus servicios hasta la llegada de Sasuke. Después había visto llegar al líder más mayor con Heaven, internándose en la sala de vigilancia.
La curiosidad de saber porqué los dos líderes habían decidido quedarse en la sala de vigilancia, se había agrandado al descubrir al encargado de esa tarea, Gaara, sentado en la barra del bar, bebiendo algo tranquilamente, como si le hubieran dado el día libre. También había visto a Kouji sentado en uno de los sofás con su novia, donde aparentemente, tampoco se necesitaba los servicios de Izumi para el cuidado de Phoenix.
No había tardado en saber la razón a través de su novio. Al parecer, debido a unos programas altamente peligrosos, los dos líderes se habían ocupado personalmente de mantener el fuerte para que nadie, como por ejemplo Karin, pudiera entrar y acceder a ellos para poder destruirlos. Según parece, había sido gracias a ellos, que Wolf y Dog habían podido escapar cuando habían estado acorralados en China.
Quizás porque quería demostrar que era útil o porque quería destacar sobre Izumi para conseguir el puesto del cuidado de Sora, donde la apartaría de esa vida como puta, que Miyako decidió convertirse en espía de aquella pelirroja.
Durante casi seis horas la había seguido con la mirada, donde aparte de observar cómo cumplía con su trabajo como puta, de vez en cuando se encontraba con Kagura y Mimi, bebiendo y conspirando contra Sakura.
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-Es imposible que esos dos se conviertan en pareja –refiriéndose a Sasuke y a Sakura-. Por lo que he oído por ahí, parece que Dragon-kun no quiere aceptarla como su mujer.
-Aún así, esa tipa sigue siendo familia suya, eso significa que está por encima de nosotras –agregaba Kagura con rabia, bebiendo de un trago el licor marrón, donde puso una mueca de asco por el mal sabor que combinados con el pensamiento de que tenían a una tercera toca pelotas, hacía que el alcohol le supiera a rayos.
-Calma, querida, calma –seguía Karin con una sonrisilla de zorra maligna-. Aunque sea así, nadie podrá negar la vergüenza que ha de tener al haberse acostado con su propio primo-hermano.
-¿Y qué tal si a ella le importa un comino y sigue enamorada de él? No nos beneficia en nada –continuaba Abazure, sin abandonar su intento de destruir a las mujeres que les habían arrebatado a sus hombres.
-¿No has oído lo que te he dicho? –decía Karin a punto de perder la paciencia-. Dragon no siente ningún interés en ella. Además, también escuché que tiene pensado en mandarla lejos.
-¿Y? –seguía Kagura sin entender.
-Pues que es la oportunidad perfecta para conquistarlo.
-Insisto. Eso no nos beneficia en nada. Solo a que tú tengas la cama caliente todas las noches –pidiendo al barman que otro vaso de lo mismo.
-En serio, Kagura que eres una retrasada –suspirando pesadamente. Esperó a que Kohaku le llenara el vaso, y cuando se marchó, volvió al tema-. Si Sasuke cae en mis encantos, eso lo despistará y se olvidará de la seguridad de esa pelo chicle.
-Eres una ingenua –hablando Mimi por primera vez con una voz tan neutra, que parecía extraña para quiénes la conocían-. El Dead Moon no va a dejar tan desprotegida a un familiar suyo, sobre todo si es tan especial para uno de ellos.
-Ahí Mimi, tiene toda la razón –dijo ahora Kagura, ignorando el estado mental de Tachikawa-. Seguro que el Dead Moon la mandará con alguien vigilándola. No te será tan fácil deshacerte de ella.
La pelirroja se giró al frente, bebió de su vaso de ron y como si aquel líquido le encendiera la bombilla, volvió a mirar a las dos chicas.
-¿Y qué tal si está siendo vigilada por un hombre? ¿No hicieron lo mismo con la Fox esa?
-¿Y qué tiene eso que ver?
-Pues que solo hay que comerle la cabeza a Sasuke de tal manera, para que vea que su queridísima prima está conspirando contra él, con la ayuda de uno de los suyos y que además es su amante. No es tan difícil de interpretar, teniendo en cuenta que Cyber hizo lo mismo con Fox, cuando Wolf la mandó lejos con él.
-¡Ja! ¡Espera sentada si piensas que te va a creer dado nuestro historial! –había decretado Mimi, bajándose del taburete y largándose del lugar con el vaso todavía lleno.
Aquello llamó la atención de Abazure, y viéndola marchar de esa forma, le hizo recordar que llevaba varios días actuando muy rara. Concretamente, desde que había atentado contra la pelirroja, mujer de Wolf.
-¿No te parece extraño su comportamiento?
-¡Déjala estar, Kagura! Y ahora ocúpenos de lo que te digo –tenía que ponerse en marcha de inmediato. Si el Akatsuki había fallado y ahora el Dead Moon poseía tales programas capaces de dominar el mundo, tenía que apurar para que su vida no corriese peligro.
-Mira, Karin. Ya te lo he dicho. No hay nada que hacer. Esa maldita arpía de pelo rosa está sobre nosotros, por su condición como prima, y no podemos hacer nada para matarla. Eso sería un suicidio.
-Pues no pienso quedarme de brazos cruzados. No me importa qué métodos usar, aunque eso suponga la destrucción del propio Dead Moon –acabó siseando con los ojos entrecerrados y con un plan ya en mente-. Vamos, Kagura. Tenemos que amigarnos con las zorras de Sara, Ino y Jun.
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Sus últimas palabras habían provocado un escalofrío en Miyako, quién no había tardado en correr hacia la sala de vigilancia para alertarlos, ignorando la queja de Kagura al tener que volver hablar con su odiada prima y las otras.
Cuando había llegado a la sala de vigilancia, su asombro lo expresó con la boca abierta al divisar también a Cyber y a Fox.
Y a pesar de haberles contado alarmada todo lo sucedido, todos ellos, incluidas Phoenix y Heaven se encontraban la mar de tranquilos y despreocupados, como si lo que hubiese dicho Karin fuese algún tipo de chiste.
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-Se agradece el detalle de que una chica tan preciosa como tú se haya arriesgado por nosotros –le dijo Cyber coqueteando con ella, logrando enrojecer sus mejillas.
No sabía si era por la cercanía que representaba o por su sonrisa galante, que en la mente de Miyako su novio Ken había desaparecido.
-Cyber, déjate de bromas –advirtió Yamato.
-No bromeo, primo –sin apartar sus ojos azules de los castaños de ella y llevó una mano para acariciar delicadamente su mejilla-. Ella es muy hermosa. Es por naturaleza o quizás por el imbécil de Ichijoji que la convirtió así con el sexo.
-¡Cyber! –exigió esta vez Dog. No es que le molestara que coqueteara con aquella chica, de poca monta, como la consideraba el más mayor, pero eran aquellas no aptas para mayores de edad que no quería que fuesen escuchadas por Rin. Ya suficiente le hacía él, para que Cyber le contaminara la cabeza con sus palabras.
-¿Qué? –agregó inocentemente mirando a los dos líderes airados, mientras que Sora y Rin intentaban aguantar la risa. Luego vio a Ruki que tenía una ceja alzada, como si aquel intento de conquista le resultara patético- ¿Es que no puedo poner celosa a Ruki para que admita de una vez que me quiere?
-Antes muerta que reconocer que estoy celosa –reconoció la mujer, cruzándose de brazos.
Cyber suspiró con pesadez y abandonó a Miyako, viendo que no había tenido éxito.
-¡Qué se le va a hacer! ¡Habrá que pescar peces mejores para conseguirlo!
Miyako todavía estaba aturdida, así que cuando escuchó de Wolf que se marchara y no se preocupara por Karin, fue cuando movió la cabeza de un lado para otro para volver a ser la misma e insistir en su preocupación sobre el tema.
-Pero Wolf-sama, Karin habló sobre matar a Sakura-sama, y de comerle la cabeza a Dragon-sama cuando Sakura-sama estuviera fuera–hablando apresuradamente-, y de avergonzarla porque se acostó con su hermano…
-Miyako-san –interrumpió Sora con voz calmada, levantándose de la silla, para acercarse a la muchacha-. Despreocúpate sobre que Sakura esté lejos o sobre qué se sienta avergonzada. Ella regresará con Dragon-sama como su mujer, y pondrá a esa chica en su lugar. Te lo aseguro –recordando cómo una vez Sakura había amenazado con golpear a aquella pelirroja cuando estuviera por encima de ella.
-Pero Phoenix-sama, eso es imposible, porque Dragon-sama ha dicho que…
-¡MIYAKO! –gritó Wolf tan alto que no solo sobresaltó a la implicada quién cerró los ojos, sino también a Sora y a Rin-. Mantén tu boca cerrada y ocúpate de tu deber, a no ser que quieras hacerlo de forma indefinida.
-¡Yamato! –exclamó Sora por amenazarla así.
Aún así, captó la indirecta de que podría perder el puesto por el que se estaba jugando, en un abrir y cerrar de ojos. Temerosa de que si decía algo más que decidiera a Wolf que estaba fuera de la competición, se marchó volando de la sala de vigilancia, derecha a encontrarse con el primer hombre y cumplir con su trabajo.
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Ella y su enorme bocota.
Suspiraba la chica acostando su cabeza entre sus brazos. Había estado a nada de liarla y de convertirse en una puta permanentemente.
Si le contaba a Ken, lo que había estado a punto de hacer, seguro que le echaría la bronca del siglo.
Pero es que solo lo había hecho por el bien de sus líderes. Aunque al principio fuese en beneficio, la destrucción del Dead Moon era un deber que, como su novio y muchos más, protegían a toda costa. Por eso, a su montaña de confusiones sobre la decisión de aislar a Sakura, se sumaba lo de Karin. ¿Cómo era posible que los líderes podían dejar a esa pelirroja pululando despreocupadamente por ahí, sin matarla y torturarla por traidora?
Y de paso a Kagura por apoyarla. Agregó a punto de terminar con el contenido de su zumo, hasta que unas voces cercanas, le llamó la atención.
-¡Aléjate de mi hermano, bruja!
Miyako se giró viendo cómo ya a media mañana, había el típico enfrentamiento entre VIP y no VIP.
Aquella zorra malvada de Karin había intentado, una vez más, seducir al guardaespaldas de Dragon, donde este, como cualquier hombre con excepción de los líderes del Dead Moon, caía en sus encantos, como si le hubiesen rociado con una extraña pócima mágica cargada de feromonas.
Al lado de Karin estaba Kagura y en el frente Temari, Izumi y muy alejados de ellas, Kouji, Jaken y el aturdido Gaara.
-Hay que ver cómo proteges a tu hermano, Temari –soltó Kagura con una sonrisita de lado, observando a alguien de reojo. Miyako visualizó a su objetivo, Sara y Jun. Estaba claro que estaban tramando algo. Le extrañaba que Mimi e Ino no estuvieran dentro de aquel complot, así que las buscó por si había unas segundas intenciones tras aquello-. Se ve que te importa mucho.
-¡Claro que sí! ¡Es mi hermano pequeño! –gritó Temari sin entender a qué todo aquello.
-¿Seguro que no es nada más? –agregó Karin con cierto retintín, dejando boquiabiertos no solo a los hermanos Sabaku, sino a Izumi, a los dos líderes y a la propia Miyako que dejó de buscar a la Tachikawa y a la Yamanaka-. Lo digo, porque como es el guardaespaldas personal de Sasuke-kun, que quizás le haya enseñado que el incesto no está nada mal, después de todo.
-¡¿Pero cómo te atreves a decir semejante barbaridad?! –atacó Izumi al borde de la histeria.
-¡Ahh! ¿O sea que tú ves una barbaridad lo que Dragon-sama ha hecho con la pelo chicle que supuestamente le debéis respeto?
-¡Yo no he dicho eso! –se defendió la rubia Orimoto, viendo cómo tergiversaba sus palabras.
-¿Acabas de decir que es una barbaridad la relación entre hermanos como lo parece tener Gaara y Temari?
Y el bochorno rodeó a los hermanos Sabaku.
-¡Míralos! Seguro que follan todas las noches –apoyaba Kagura riéndose a carcajada limpia-. Cómo se ve que los guardaespaldas aprenden todo lo malo de sus líderes.
¡Ya no pudo aguantar más!
Cegada por la ira, Temari quiso golpear el bonito rostro de la encargada y su máxima rival, pero Karin llegó a tiempo para interceptarlo y golpearla a ella.
La sub encargada cayó al suelo, llevándose consigo a Izumi que estaba detrás suya. Las dos cayeron al suelo sonoramente, provocando la atención de todos los miembros del Dead Moon que estaban allí, y que no tardaron en acercarse curiosos, preguntándose qué pasaba ahora.
-¡¿Estás loca o qué te pasa?! –gritó Kouji, poniéndose en el frente, mientras que las dos mujeres eran ayudadas por Gaara y Jaken- ¡¿Has olvidado que Izumi es una candidata para ser la vigilante de Phoenix-sama, Karin?! ¡El Dead Moon no lo va a pasar por alto!
-Por supuesto que no –continuaba la pelirroja sin ningún tipo de arrepentimiento, viendo de reojo a sus dos amigas, que no habían tardado en chismorrear lo sucedido a los miembros del Dead Moon. Con sus palabras melosas y tergiversando la historia, hacía que su plan tuviera el éxito garantizado. Luego se enfocó en aquel grupito que debía desprestigiar, los que eran leales y fieles a los líderes-. Realmente no va a pasar por alto cómo el guardaespaldas de Dragon-kun cometa incesto con su hermana mayor. Mirad cómo el muy aprovechado le toca el culo –y aunque eso no era cierto, el hecho de que Gaara tuviera la mano fuera del campo visual del resto de miembros, sirvió para que la creencia de que entre ellos hubiese algo se alimentara en extremo-. Y sé que tú tampoco te salvas Kouji-kun –entrecerrando los ojos, atacando ahora al guardaespaldas de Wolf-. He oído que estabas muy unido a tu hermano y que murió en tus brazos. Te sentiste tan destrozado, que cuando el Dead Moon te dio poder, cobraste tu venganza –con tono lastimoso, cómo si se burlara de sus sentimientos. Eso enfureció a Minamoto, hasta que lo que dijo después, lo dejó helado-. Seguro que era porque cometías incesto con él. ¡Y ESO ES PEOR QUE LO DE GAARA CON TEMARI PORQUE AMBOS ERÁIS HOMBRES! –riéndose a carcajadas.
Kouji apretó los puños.
Su cuerpo temblaba de ira.
No solo le habían abierto la herida de recordar a su hermano gemelo fallecido, sino que además había mancillado su nombre de manera tan vergonzosa.
-¡Koichi no era de esos! –saltó Izumi, antes de que Kouji pudiera estrangular a la pelirroja- ¡Era un buen chico que quería mucho a su hermano! ¡Y nunca de la manera que piensas!
-Quizás él muerto no –continuó sin ninguna consideración-. Pero, ¿qué hay de ti, Kouji-kun? ¿Quién no asegura que ha estado fantaseando con él, estando contigo?
-¡Estás enferma! –bramó Izumi, deseosa de golpearla cómo había intentado hacer Temari con Kagura.
-¡Esto ya ha ido demasiado lejos! –decretó Jaken nervioso de las palabras envenenadas de Karin. Veía cómo sus propios aliados comenzaban a murmurar sobre lo que decían, creyéndose a pies juntillas lo que esas dos brujas decían- ¡Que alguien avise de inmediato al Dead Moon!
Pero nadie obedecía lo que el pequeño guardaespaldas, sino que observaban la escena con cierto recelo, creyendo no solo que Kouji hubiese fantaseado con Koichi, sino que hubiese algo entre los hermanos Sabaku.
¿Acaso no resultaba raro que Kouji se hiciera novio de la chica de la que había estado enamorado su hermano?
¿Acaso no resultaba raro que Gaara, siendo un buen mozo, no tuviera a ninguna chica oficial?
¿Acaso no resultaba raro que Temari, no estuviera con algún hombre, teniendo lo que cualquier mujer desearía?
¿Acaso los guardaespaldas estaban copiando las malas manías de sus líderes?
¿Quién no les aseguraba que les manipulara para que acabasen haciendo algo tan repulsivo?
Si el propio Dog ya era hijo de una relación incestuosa, y ahora venía el menor con esas indirectas, seguro que Wolf tendría algo con algún familiar perdido por ahí. Quizás con el propio Cyber o el joven Takeru.
Muy sospechoso.
Pudo escuchar Jaken y eso lo puso nervioso.
¿Dónde estaban sus líderes para callar todo aquello aunque fuese a balazos?
¿Dónde estaban Toran y Shunran para echarles un cable?
Ah sí, ya recordaba. Se habían marchado al aeropuerto para recibir y asegurar la llegada de Dragon-sama.
Pero, en cambio, sus líderes estaban en la sala de vigilancia, y seguro que estarían observando todo aquello, donde le daba la impresión que de seguir así, la desconfianza se daría entre ellos, y quizás, un posible motín.
-Nadie te hace caso, Jaken-kun –canturreó la pelirroja, viendo como su plan tenía el éxito deseado. Todos desconfiados sobre las acciones del Dead Moon.
Del gentío salieron Sara y Jun, colocándose al lado de Karin y Kagura, reforzando más la causa.
-¡Dejaos de bromas! –seguía el pequeño guardaespaldas con los nervios a flor de piel- ¡Sabéis que no obedecernos, significa la traición al Dead Moon!
Pero ni con esas, le hacían caso.
La posibilidad de que los allegados a los líderes pudieran ser corrompidos de manera tan repugnante, hacía que se cuestionaran sobre el hecho de que quizás pudiera ocurrirle a ellos.
Eso era repugnante.
-¡No necesitamos a Wolf-sama, ni a Dog-sama para ello! –dijo Kouji aún temblando de ira por lo que le habían dicho sobre su hermano-. Hemos sido nombrados como sus guardaespaldas, y no solo para protegerlos físicamente, sino también para defender su dignidad –encarándose a las mujeres, donde las veía sonreír con una autosuficiencia que le producía náuseas. Lástima que no tuviera el pleno derecho de matarlas, porque con gusto lo hacía ahora mismo, y empezando por la pelirroja de gafas que no paraba de ocasionar problemas.
No quería saber cómo es que de repente, Jun y Sara volvían a amigarse con Karin y con Kagura, en su mente sabía de sus segundas intenciones tras aquel paripé, la destrucción de la organización.
Y él, no solo como guardaespaldas que les obedecía como deber, sino por la ayuda que le habían prestado tras la muerte de su familia, que no iba a permitirlo.
-Y estoy convencido de que ahora mismo, estarán firmando tu sentencia por doble traición –continuaba Minamoto-. Esta vez, no solo tú, sino vosotras, habéis ido demasiado lejos y no necesitan de nuestra palabra para comprobarlo.
-¿Y qué nos harás? –preguntó ahora Jun sin asomar ni una pizca de miedo- ¿Matarnos? ¿No sabes que con eso das más incentivos a la desconfianza de los que nos rodean?
-¿Y quién ha causado todo eso, sino vosotras? ¡Cobardes! –saltó Izumi, colocándose al lado de su novio, como símbolo de apoyo, no solo a él, sino hacia el Dead Moon.
-Solo hemos hablado con la verdad –expresó Karin, encogiéndose de hombros-. Solo hemos dicho lo que nos parece viendo cómo se tocan Temari y a Gaara-kun.
-¡MENTIRA!
Y en medio de aquel pelotón que rodeaba a los dos grupos, Miyako no había podido contenerse. A grandes pasos, se colocó al lado de Kouji con el porte bien alto y confesando la verdad tras aquel complot.
-Vosotras solo buscáis la destrucción del Dead Moon, lo dijisteis ayer, porque no podíais atentar contra Sakura-sama.
-¿Sakura-sama? –y Karin soltó una gran risotada-. Muchas gracias, Miyako-chan. Acabas de dar el incentivo perfecto para decir que es por culpa de la pelo chicle que este tema de incesto se iniciara, confundiendo a los miembros del Dead Moon.
-¡No es así!
-¿Ah, no? Todos lo hemos visto. Todos sabemos lo que pasó entre Sasuke-kun y ella. Todos sabemos la cantidad de veces que han follado.
Por alguna extraña razón, la palabra virgen acudió a la mente de Miyako, pero no era momento de pensar en ello.
-¡¿Y qué tiene de malo que hayan tenido sexo?! ¡Si se quieren! ¡¿Qué derecho tienes tú a meterte?!
-Creo que aquí está el problema, querida –dijo Sara señalando a los miembros que se sentían desconfiados sobre el hecho de que los guardaespaldas imitaran lo que sus líderes hacían.
-¡¿Y?! –seguía Miyako en sus trece- ¡Somos el Dead Moon y matamos! ¡¿Qué delito es el incesto en comparación con matar a gente inocente y deshonrarnos al acostarnos con viejos verdes y gordos grasientos?!
Y ahí las calló.
Los miembros del Dead Moon, ahora apoyaban la teoría de la Inoue. No estaban en una secta cristiana, ni bajo la moralidad del bien que debían obedecer a rajatabla, sino en una organización criminal, donde todo estaba permitido: el asesinato, la violencia, el abuso, el sexo, el alcohol, la violación, la orgía…
¿Qué era el incesto en comparación con todo eso?
Una nadería.
Por otro lado, el grupo de guardaespaldas más Izumi y Temari estaban sorprendidos por las palabras valientes de Miyako. La conocían desde hacía mucho tiempo, para ver que esa no era la Miyako de siempre, sino otra desconocida que le había echado ovarios para callar las bocas de cuatro chicas que estaban por encima de ella, y que si se descuidaba, podrían matarla, como por ejemplo, ahora mismo.
Quizás había sido por ese pequeño temor, que Ken había salido del grupo que los rodeaba, para acercarse a Miyako y protegerla con su cuerpo. Él también estaba por debajo de las VIP, pero si le hacían algo a Miyako, antes tendrían que matarle.
Karin apretó los dientes con furia. Su plan de crear confusión dentro del Dead Moon y que se mataran entre sí, estaba yendo al traste. Todo por culpa de esa chica tan insignificante que para lo único que valía era para calentar a los hombres feos y viejos, como la ramera que realmente era. Y aún por encima, el imbécil de Ichijoji se había colocado en frente, retándola a que si quería hacerle algo, antes pasaría por su cadáver.
¡Muy bien!
Pues así sería.
De la furia pasó a sonreír, y sacándose las gafas, coquetamente se fue acercando a Ichijoji. Observó de reojo, como Kouji se ponía nervioso y trataba de no caer también.
Sonrió más, viendo cómo se encontraba bastante despistado donde no podría interrumpir su atentado.
Karin se fue acercando, donde Ichijoji también trataba de resistirse con toda su voluntad, pero las feromonas que ella desprendía eran demasiado fuertes. La pelirroja llevó una mano en la espalda, mientras adoptaba una actitud inocente y coqueta, el teatro perfecto, para que nadie viera cómo empuñaba el mango de un cuchillo, dispuesta a que corriera la sangre de Miyako, por joderle los planes.
Repentinamente, la puerta de la entrada principal se abrió de par en par con mucha brusquedad y violencia, como si el causante fuese un toro enfurecido. Pero el causante no era ningún animal, sino que para sorpresa de todos, se trataba ni más ni menos que de Haruno Sakura con un rostro de pocos amigos. Sus ojos verdes eran pequeños por la ira que la rodeaban, pero saltaban chispas, como si estuviera enfadada con todo el mundo.
Echó un vistazo general al interior del local y encontró a la muchedumbre rodeando a las VIP enfrentándose a los leales del Dead Moon, que la veían con la boca abierta, como si estuvieran viendo a un fantasma. Pero Sakura, ignoró esa sensación que causaba. A pasos agigantados y apurados como si llevara en su interior una bestia feroz, fue acercándose a ellos.
Debido a ese carácter tan temible que provocaba turbación, los miembros del Dead Moon se apartaron velozmente, haciéndole un camino, donde Sakura se dirigía hacia un punto concreto, hacia el centro donde estaban Izumi, Kouji, Miyako y Ken y Karin frente a ellos con su mano en la empuñadura del cuchillo.
Lo siguiente que sucedió, sorprendió a todos los presentes, donde muchos soltaron un quejido de impresión.
Con la agilidad de un karateka de cinturón negro, Sakura le había dado una patada a la cara de Karin, donde el cuchillo que había tenido en su mano, voló cerca del grupo de leales al Dead Moon, sorprendiéndolos aún más por lo que iba a hacer sin temor alguno. Aunque quién más, Miyako, que no tardó en sujetarse al brazo de Ken.
Karin intentó encorvarse, la patada no solo había hecho que sangrara del labio, sino que la muy cabrona, le había dado con todas sus fuerzas. Recibió la ayuda de sus amigas VIP, y con ellas de su lado, la enfrentó, mientras que ella se ponía al frente de los tres guardaespaldas y de las tres chicas.
-¡¿CÓMO TE ATREVES A PEGARME?! ¡¿QUIÉN TE CREES QUE ERES PARA HACERLO?!
Los guardaespaldas estaban más que boquiabiertos. ¿Por qué esa chica se ponía delante de ellos, si ellos eran más fuertes que ella?
Con aquel silencio que había provocado la llegada de aquella chica, todos escucharon unos pasos acercándose lentos pero seguro.
La sorpresa de muchos fue indescriptible. Allí estaban los cuatro miembros de las Fuerzas Especiales y en el centro, el tercer líder con las manos en los bolsillos, los ojos cerrados y una sonrisa de autosuficiencia, que sino fuera por lo que representaba como persona, provocaría corazoncitos en muchas mujeres.
-Ella es –comenzó el Uchiha abriendo los ojos y mirando a sus aliados sin abandonar su sonrisa de orgullo- Rose, la última integrante del Three World y mi mujer.
CONTINUARÁ…
Notas de la autora:
Soy mala, lo reconozco. No solo no os he puesto el lemon, sino que me he anticipado al hecho y desvelado la posición de Sakura. Pero tranquilos, en el siguiente, la respuesta de cómo es que ha sucedido esto y el lemon, por lo que tendremos una regresión de los hechos. Además no os quejéis que solo han pasado dos semanas desde que actualicé el fic. Jejeje. Creo que es la actualización más rápida que he hecho.
¿Por qué adelanté los hechos?
Porque creía que así generaría más expectación y sorpresa que seguir el orden cronológico.
En este capítulo no me he enfocado casi nada en las tres parejas protagonistas, sino, básicamente en Miyako. Era la que encajaba perfectamente aquí, así que por eso resultó ser la elegida. Aparte de dar un incentivo para que pueda ser la elegida para proteger a Sora. Eso dejaría a Izumi con pocas oportunidades ¿no?
No digo más. No voy a adelantar más hechos, porque aún debo el lemon SS.
Me despido, deseando como siempre que os haya gustado el capítulo y que me dejéis review.
PRÓXIMOS FICS A ACTUALIZAR
La razón (YS – Digimon)
Ella es mi nuera (SS – Naruto)
Calles nocturnas (Crossover)
Muñeca eterna y maldita (SR – Inuyasha)
'Atori' – BPS - Begodramon
