CAPÍTULO DEDICADO A LAS PERSONAS QUE ME DEJARON REVIEW Y QUE FUE POSIBLE SU RÁPIDA ACTUALIZACIÓN:

tessy, Mom Rules, Maricel, evy, anonimo, life 99, Viridiana, mik4959, Antotis, Guest 1 y Guest 2 XDD


Capítulo 18: Asalto

-1ª Parte-

Todos estaban preparados y en sus puestos.

Los ejércitos español, americano e incluso francés, estaban en su sitio a la espera de que el cabecilla de aquel pelotón diera la señal para atravesar las dos grandes puertas que conducía al interior de la guarida del Dead Moon.

No habían visto a nadie salir, pero tampoco entrar.

Todo estaba pacífico como aquel día despejado de nubes y tormentas, que casi siempre parecían acompañar a las malas fatalidades.

El local estaba tan apartado, que a primera vista parecía una especie de hotel que estaba en las afueras de la ciudad, pero perfectamente situado para aquellos turistas quiénes cansados de viajar en coche, necesitaban parar y dormir en algún lugar bien cómodo.

Seguro que millones de familias que habían estado felizmente de vacaciones se habían metido en la boca del león sin poder salir jamás.

Y seguro que millones de mujeres y niñas habían tenido un destino más aterrador que los padres de familia al verse forzadas ante aquellos locos psicópatas. Tan cansados pero alegres de poder disfrutar de sus vacaciones para acabar teniendo un fatídico final.

Siendo ese el pensamiento casi en común, jamás se esperaría que el negocio del Dead Moon no era el de un hotel que atraía a los turistas, sino el de un local donde los líderes obtenían beneficios, aprovechándose de las jovencitas que raptaban para prostituirlas y entregarlas a los típicos viejos verdes que solo querían echar un buen polvo a la hermosa mujer que jamás tendrían a su alcance y que harían lo que ellos le pidiesen.

Si eso llegase a ser descubierto por la policía, sin duda harían pagar a todos aquellos hombres, tachándolos como cómplices de la organización.

Pero primero era lo primero.

Matar a los líderes del Dead Moon y con ellos a todos sus aliados.

Taichi soltó un largo y pesado suspiro.

Dentro de esa carnicería se encontraría también el bebé que crecía dentro de Sora. De SU Sora. Donde estaba convencido que querría tenerlo, sin importar que el padre fuese un peligroso y poderoso criminal.

Si el padre no fuese Wolf, sino cualquier otro integrante del Dead Moon, aún le hubiera permitido tenerlo y hasta lo hubiera criado como si fuera su propio hijo.

Pero es que era de Wolf. El líder supremo del Dead Moon que había matado tortuosamente a su amante y restregado en sus narices lo bien que era Sora en la cama.

No contento con esa confesión, Naruto le había dicho que Wolf le había hecho un hijo a Sora, con la intención de crear un ejército contra ellos.

También Dog y Dragon se habían encargado de procrear niños con aquellas victimas que habían capturado. Taichi podía entender el enfado de Naruto (ni que hablar de Koga si llegase a descubrirlo) y el deseo de matar a Dragon con sus propias manos. Algo bastante complicado ya que Madara les había dicho que querían que capturaran a Dragon vivo para matarlo él mismo.

Taichi compartía la misma queja que Naruto le había hecho. Si Madara quería matar al menor de los líderes, que hubiera venido con ellos, en vez de mandar al supuesto líder y a la única mujer integrante del Akatsuki.

Era algo sumamente extraño.

Si tan loco y tan desesperado estaba en matar a su nieto, ¿por qué mandaba a otros a realizar el trabajo sucio?

¡Bah!

¡Daba igual!

No era su problema.

Si después tenía quejas porque no habían cumplido con el trato, ya se encargarían de solucionarlo.

Ahora debía centrarse en la situación.

Se aseguró que tenía bien colocado el chaleco antibalas. La munición de repuesto al alcance. Su pistola cargada y sin el seguro.

¡Estaba preparado!

Dio una mirada hacia atrás, donde todos sus colegas de oficio estaban entre ansiosos y nerviosos.

Habría muchas bajas y aquella situación no era como en las películas, donde en los asaltos casi siempre morían los soldados de relleno, mientras que los héroes lograban salvarse a duras penas tras matar y deshacerse de los malos.

Pero aquello era la vida real. Quizás mañana no estaría con el pervertido de Jiraiya, donde Sango se quejaba de que anduviera rondando por el vestuario femenino de la policía; o con Koushiro, su ingeniero informático en la policía y uno de sus mejores amigos; Incluso él mismo podría estar criando malvas.

Todo era posible, así que había que centrarse y no pensar en nada.

Solo en aniquilar al Dead Moon y rescatar a todas las rehenes que habían capturado. Pero también había que hacerlo con cautela y con cuidado.

Era probable que el Dead Moon las usasen como escudo. Por lo que tendrían que pasar al plan B y atraerlos hacia el exterior para que su eficaz y eficiente francotirador Miroku, apostado en una de las esquinas, se encargara de terminar el trabajo.

Taichi asintió con la cabeza, donde dentro de nada daría la señal. Eso hizo que los soldados que iban detrás sujetaran sus armas con más tensión. Algunos de ellos eran chiquillos que estaban en la veintena y que desconocían lo que era el calor de una auténtica guerra. No entendía como los ejércitos extranjeros podían mandar a novatillos a semejante batalla.

¡No!

No podía pensar en ellos y en las consecuencias que eso pudiera tener.

Familias destrozadas, futuras madres viudas…

Taichi meneó la cabeza.

¡Ese no era su problema!

Su único problema era el de rescatar a Sora y matar al Dead Moon.

Y eso se produciría en…

-3, 2, 1 ¡YA!

Y con varios policías, donde Naruto iba a su lado cubriéndole la espalda, y también con algunos soldados que iban más protegidos que ellos con sus típicos trajes militares, abrieron la puerta de par en par con sus pistolas apuntando al tiempo que Taichi decía:

-¡POLICÍA!

Sin embargo, Taichi y todos los que habían entrado se quedaron boquiabiertos al ver a la multitud de gente que estaba en su interior.

Por el pinganillo que llevaba en la oreja derecha, escuchó al general del ejército americano exigiéndole saber cuál era la situación y por qué no habían abierto fuego. También escuchó a la general del ejército español preguntándole si quería a los tanques como apoyo. Pero…

¿Qué apoyo? No podía evitar preguntarse Taichi consternado.

Allí parecía que no estaba el Dead Moon, ni tampoco sus aliados, sino…

-¿Ocurre algo, inspector? –preguntó un hombre que había estado entre la multitud y que se había adelantado extrañado.

Allí parecía que no estaba el Dead Moon, ni tampoco sus aliados, sino… gente muy normal y corriente. Y debido a su actitud tranquila pero sorprendida, parecía que no tenían nada que ver con el Dead Moon o en contra de la justicia.

¿Qué no se supone que ese era el lugar donde Madara les había dicho que era la guarida?

¿Se habrían equivocado?

-¿Inspector? ¿Pasa algo? ¿Hay algún problema en mi hotel?

Preguntó nuevamente el hombre, que como el resto iba vestido de etiqueta, luego se fijó en el resto de… invitados, donde además, dos de ellos iban vestidos de novios y que estaba a punto de cortar la tarta de cinco pisos.

¡¿HABÍA INTERRUMPIDO UNA BODA?!

¡¿AQUELLO NO ERA LA GUARIDA DEL DEAD MOON SINO UN SIMPLE HOTEL ACOMODADO CON GENTE NORMAL Y CORRIENTE?!

¡¿MADARA LES HABÍA ENGAÑADO?!

¿Qué estaba pasando?

-¿Inspector? ¿Puede decirme qué está ocurriendo?

Volvió a preguntar el hombre, quién iba del brazo de una hermosa mujer y que se encontraba tan desconcertada a diferencia del hombre que ahora lucía molesto y no solo porque se había quedado callado sintiéndose estúpido ante esa situación al creer que había metido la pata.

Todo sentimiento de emoción de querer matar al Dead Moon se había esfumado como si fuera humo.

Taichi volvió a mirar a los invitados quiénes murmuraban extrañados, y que como el hombre se preguntaban por qué la policía estaba allí. También escuchó a los superiores de los ejércitos extranjeros exigiéndole una respuesta, por lo que su cabeza comenzó a darle vueltas.

-¿Qué sucede, inspector? –preguntaba el hombre más nervioso.

Eso era algo que él mismo trataba de comprender.

¿Qué estaba pasando?

-¡¿Qué está pasando aquí, capitán?!

Y si no tuviera suficiente quebradero de cabeza, el general del ejército americano se había adelantado de su puesto. Ante la falta de noticias por parte del capitán japonés, se había puesto en contacto con uno de los suyos para que le dijera de una maldita vez qué era lo que estaba pasando. Y ver a toda esa gente, celebrando, aparentemente, una boda, hacía que sintiera humillado.

Pero aún así, tenía años de experiencia en la guerra para ver que allí había dos opciones posibles. La primera, que aquello fuese algún montaje creado por el Dead Moon; Y la segunda y más viable, que quizás Uchiha Madara les había engañado. Eso explicaría su ausencia en un asalto, donde él estaba muy interesado en tener la cabeza de uno de los líderes del Dead Moon. Fiándose de la segunda opción, ordenó a través del pinganillo a uno de los coroneles de confianza que llevasen a los dos Akatsukis ante su presencia para que ellos pudieran explicar lo que estaba ocurriendo.

Sin embargo, tampoco iba a pecar de ingenuo y a no fiarse de su primera opción, siendo también muy posible. Y en vista de que aquel capitán nipón se había quedado en blanco, tendría que tomar él el mando de todos los escuadrones.

-¡Atención, todo el mundo! ¡Registrad hasta el último rincón de este lugar! ¡Abrid fuego si veis a cualquiera del Dead Moon!

Un estallido general de asombro escapó de la boca de los invitados, así como una sorpresa más incrementada en el hombre y en la mujer, quién había mirado al hombre como si el comandante general hubiese hablado en chino.

-¿El Dead Moon? –pero el hombre se apresuró a repetir esas palabras, donde él también estaba igual o más confuso que la mujer. Pero al ver que todos los soldados se adentraron por completo en el interior de su propiedad registrándolo sin su permiso, hizo que recuperara la compostura- ¡¿Qué significa todo esto?! ¡¿Por qué invaden mi hotel?! ¡¿Y qué tiene que ver el Dead Moon en todo esto?!

-La posibilidad de que esta sea la guarida del Dead Moon –habló el general del ejército americano, donde Taichi solo pudo quedarse callado y dejar que él siguiera tomando el mando. Después de todo, había quedado como un imbécil quedándose como una estatua quedándose sin habla-. Si no lo es, creo que tendré una charla con esos dos akatsukis.

-¡PUES DEBERÍA INTERROGARLOS INMEDIATAMENTE PORQUE ESTA NO ES LA GUARIDA DEL DEAD MOON! ¡LLEVO AÑOS SIENDO EL PROPIETARIO DE ESTE HOTEL Y TENGO PRUEBAS TANJANTES DE QUE ESTE ES UN HOTEL NORMAL Y CORRIENTE COMO OTRO CUALQUIERA! ¡NO EL ESCONDITE DE SEMEJANTES CRIMINALES!

-Eso lo veremos después de rastrear el interior –declaró el general con las manos hacia atrás, dándole el porte de un auténtico general.

-¡ESTO ES UNA VERGÜENZA! ¡ESTE ES UN HOTEL DE PRESTIGIO DONDE MIS CLIENTES LO USAN PARA CELEBRAR BODAS COMO ESTA!

-No se preocupe. Cuando acabemos de investigar, nos marcharemos por donde hemos venido.

-¡SE TRATA DE LA BODA DE MI PRIMO! ¡¿QUIERE CONVERTIR UN MARAVILLOSO DÍA EN UNA MALA EXPERIENCIA?! –insistía el hombre.

-En unos años será una anécdota que contará a sus hijos –seguía el general impasible en seguir con su misión-. Mientras tanto, sería tan amable de enseñarme su certificado de propiedad.

Se notaba la experiencia, murmuraba Taichi impresionado, donde aquel general no se dejaba enredar con quejas subjetivas. Si aquel hombre estuviera al mando del caso del Dead Moon, entonces los líderes ya serían comida para las lombrices y los gusanos que moraban bajo tierra.

Taichi vio como el hombre chasqueaba la lengua y le pedía a la mujer que se lo trajera. Para más inri de aquel hombre, observó que el general americano le había encargado a uno de sus hombres que vigilara a la mujer. Viendo eso, el hombre murmuró por segunda vez lo vergonzosa que era la situación.

Daba la impresión que aquello no era la guarida del Dead Moon, sino una ubicación errada.

¿Por qué lo habría hecho Madara?

La mujer regresó con los papeles estando igual o más malhumorada que el hombre por ser considerada sospechosa. Le entregó al hombre los documentos, y se volvió a colgar de su brazo. Daba la impresión de que ellos dos eran una pareja seria y estable, contraste a lo que Taichi pensaba de la mujer, donde creía que sería la típica amante de turno. Pues tenía que reconocer que aquel hombre era bastante apuesto con aquel cabello largo azulado, atado en una coleta baja y esos ojos rasgados del mismo color. Tenía algo en su rostro que lo hacía verse mujeriego, aunque no sabría decir el qué. Y ni que decir de la mujer que parecía sacada de una revista de modelos con ese cuerpo curvilíneo y aquel vestido rosa entallado y tan corto, donde enseñaba más que tapar. Su cabello rubio y largo lo llevaba suelto y caía sobre su espalda desnuda como una cascada. Y sus ojos eran verdes como esmeraldas. Una preciosidad de mujer que se veía más como prostituta que como mujer común.

-Kouji Minamoto –escuchó como recitaba el general del ejército americano-, así que ese es su nombre –mirándolo de reojo con recelo.

-¿No me diga que no me ha oído hablar? ¿Ni tampoco de mi cadena hotelera? –cuestionó ofendido con los ojos abiertos como platos, como si fuera una celebridad como el actor reconocido George Clooney o el famoso escritor Gabriel García Márquez.

-Disculpe mi ignorancia, pero soy americano y no me interesa la cultura japonesa, a no ser que sean Toyotas o de Panasonic –respondió irónico.

.

En el mismo lugar, en la sala de vigilancia se encontraba los tres líderes del Dead Moon.

El programa de mísiles nucleares todavía continuaba con su cuenta hacia atrás hasta que quedara completamente instalado. El indicador marcaba que solo faltaban doce horas, pero con la noticia de que la policía llegaría con varios ejércitos, habían tenido que hacer uso de un plan que Yamato había ideado.

Resultaba irrisorio ver a la policía japonesa trastornada, en especial a Taichi que se sentía tan perdido como un niño pequeño. Yamato no podía evitar sonreír malignamente viendo en directo su derrota y su humillación. Todo lo contrario al mandamás del ejército americano. Ya se encargarían de deshacerse de él cuando tuvieran el poder absoluto.

Aún así…

Si aquellos imbéciles supieran que ellos estaban un piso más abajo.

Si supieran que habían tapado la puerta de la sala de vigilancia con cemento para evitar que los descubrieran y proteger al mismo tiempo los programas que tenían en su poder.

Si supieran que…

Y ahí la sonrisa de Yamato se hizo más amplia.

-Kouji está muy metido en su papel de dueño ofendido –comentó Sesshomaru sintiéndose igual de relajado que el resto de sus camaradas.

-Ni que decir de los demás. Están interpretando perfectamente su papel. Incluso la víbora de Karin –viéndola en una de las pantallas, donde tras haber escuchado protestas múltiples en contra de ella, actuaba como una invitada confusa ante la intromisión de la policía.

Como al resto de sus victimas raptadas, la habían tenido que disfrazar con pelucas y lentillas, para que ningún policía japonés pudiera identificar a las desaparecidas.

-Debo reconocer que al principio tu plan me pareció descabellado –reconocía Sesshomaru mirando a Yamato muy serio-. Sobre todo cuando le preguntaste a ellas si querían estar allí en vez de protegidas por nosotros.

-Quizás el ponerlas sea una idea de bombero –decía Yamato sin ocultar su sonrisa misteriosa-. Pero, ¿acaso no perseguíamos la ambición de ver cómo ellas les daban la espalda a los suyos, prefiriéndonos a nosotros? –viendo en otra pantalla cómo estaban Sora, Rin y Sakura bien disfrazadas para que no las reconocieran.

Estaban jugando con fuego, sobre todo porque allí estaban los antiguos enamorados de Sora y Sakura.

-Tú y tu dichosa teoría de que cumplir todo lo que decimos –bufó Sasuke.

-¿Acaso no es por ti que hemos dejado que Karin siga con vida? ¿No fuiste tú el que nos dijo que hiciera lo que hiciera, no la matáramos hasta que vieras tu pequeño espectáculo de pelea entre mujeres? –cuestionó Yamato burlón.

-Ese caprichito tuyo nos ha costado mucho –declaró Sesshomaru resentido. Pues de no ser por aquella pelirroja, SU Rin no habría pasado por numerosos altercados.

-No te preocupes que en la celebración de los anunciamientos, pagará por su traición y por todo lo que ha hecho –decía el Uchiha con los ojos entrecerrados y una sonrisa tan o más misteriosa que la que Yamato poseía en esos momentos.

Aún así parecía que Sesshomaru seguiría resentido durante una buena temporada.

"-Señor, parece que aquí no hay nada sospechoso, ni nada que vincule al Dead Moon."

Los tres líderes escucharon aquellas palabras dichas por uno de los soldados a su jefe tras haber realizado la inspección general.

-Dan ganas de reírse a carcajada por lo estúpidos que son –decía Sasuke.

-Tu abuelo va a quedar como el culo –se mofaba el rubio, viendo cómo su plan había resultado satisfactoriamente.

"-¡Esperad! –exclamó un recién llegado apostado en la entrada"

Cuando los líderes vieron al hombre que había soltado aquellas palabras, fue Sesshomaru el que se quedó más impresionado en comparación con los otros dos. Sus ojos destilaron furia e ira. Pero algo le hizo recordar. De inmediato, puso sus ojos en Rin, encontrándola pálida como el papel.

Pues el recién llegado se trataba ni más ni menos que de Koga.

CONTINUARÁ…


Notas de la autora:

Aunque la idea había estado en mi cabeza, plasmarla a veces resulta difícil. De hecho, en el borrador inicial comencé a hacer dos veces el capítulo, donde tuve que desecharlo.

Al primero le faltaba emoción y el segundo parecía más bien un relleno.

También influyó que tuve ciertos problemas laborales, donde uno de los días fue horrible. Ahora ya estoy bien, así que no os preocupéis.

Así que tarde de lo que quería, aquí está la continuación donde la situación se ha vuelto a poner en contra del Dead Moon. Cuando casi están por triunfar, llega el peligro número uno de Rin. Y lo dejo ahí. Hay que ver lo cabrona que soy a veces.

Bueno, aparte de agradecer por ayudarme a cumplir con lo que dije, donde no me esperaba más reviews de los que pedía y tan rápidos, porque yo pensaba que tendría tiempo para actualizar uno o dos fics de los otros fandoms, no que ya los tuviera de un día para otro. Así que si tengo los siete reviews y después de actualizar (en esta ocasión La razón – fic sorato), me pondré de nuevo con este.

Pues como siempre, espero que os haya gustado, y a partir de ahora me dedicaré a contestar los reviews.

Los anónimos serán contestados aquí:

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-Tessy: Pues lo que hará el Dead Moon ante la llegada de la policía, aquí está la respuesta. Aunque me imagino que ahora tendrás una nueva intriga con la llegada de Koga.

-Evy: Agradezco que tengas ganas de leer más. Eso me alegra de sobremanera y me inspira a seguir escribiendo para personas como tú. Que Rin muestre un carácter fuerte es bastante complicado, a no ser que le pase algo malo a Sesshomaru. Sobre el final, ya digo que está en mi cabeza desde el mismo inicio en que creé este fic y sorprenderá mucho.

-Anonimo: gracias a ti por tu review y aquí está la continuación que espero que te haya gustado.

-Life 99: Esta faceta de Sakura, aunque ya la tenía medio cuando estuvo capturada, la incrementé también para que hubiera alguien en el Three World que pusiera los puntos sobre las íes.

-Guest 1: Honestamente no tengo nada contra Naruto, ni contra Koga, ni contra Taichi, ni siquiera contra Madara y (actualmente) contra Karin, pero es que necesitaba este rol para estos personajes para que la historia tuviera esta trama. Y pronto pondré más sorato y sesshrin que ya les toca. De hecho, habrá próximamente escena sorato con algo de lemon. Adelanto de spoiler ;)

-Guest 2: No te preocupes que no pienso dejar al Three World como simple cargo de mujeres de los líderes, sino que tendrán un papel importante y que pronto veremos.

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Hasta entonces, un beso y muchísimas gracias por vuestro apoyo.

'Atori' – BPS – Begodramon.