Capítulo 19: Fiesta
El local estaba en movimiento. Todo para que ese día estuviera perfecto y los líderes no lo mancharan de sangre con su decepción.
Había pasado dos años desde que la primera presa especial había sido capturada, y uno desde que las dos siguientes fueron metidas en el puesto de presas especiales.
Durante ese tiempo, muchos cosas habían ocurrido.
Al principio, sus líderes parecían actuar como siempre. Con ese instinto asesino, donde hacer algo en falso, significaría la muerte, se encontraban centrados en realizar sus obligaciones a rajatabla. Pero no todo era como ellos querían.
Existía el grupo de las VIP. Un grupo de mujeres que deseaban a los líderes del Dead Moon, donde la presencia de las mosquitas muertas o cómo de otras maneras insultantes las habían llamado, hacía que hubiese tensión en el local.
Era como si la llegada de esas tres mujeres fuese un tipo de prueba que los líderes valoraban, según sus reacciones.
Algunos así lo pensaban y aquella fiesta era la resolución para bajar de puesto a unos y subir a otros.
Solo había una persona a ciencia cierta que subiría de rango. Y solo había una persona que lo sabía con seguridad. Otros tenían cierta idea. Y otros tenían esperanza, mientras que uno la desesperanza.
Pero también había un rango que durante ese año había sido creado, o más bien, salido a la luz. Era un puesto que los líderes habían tenido ahí, pero que había sido decidido con cero vacantes, debido a la naturaleza que significaba aquel puesto.
Ese puesto que solo podía ocuparlo tres personas, tres mujeres concretamente, se llamaba Three World.
Ser una Three World significa ser una de las mujeres de uno de los líderes del Dead Moon. Con un cargo similar a los líderes, las Three World tenían el poder absoluto para mandar sobre todo los aliados y ser consideradas como mujeres que debían respetar y proteger a toda costa.
Algunos ignorantes se preguntaban el significado de Three World. Otros se sentían impresionados y sin poder creerse que los líderes, sacaran aquel cargo de una leyenda conocida que, como un cuento infantil, todo el mundo conocía. Después de todo, los nombres coincidían con el de aquellas princesas de aquella leyenda que se habían enamorado de hombres prohibidos.
En cierta manera había cierta similitud entre aquella leyenda y la realidad, donde algunos creyentes podrían jurar que ellos seis eran las reencarnaciones de aquella mítica leyenda.
Pues ellas, aunque no eran princesas precisamente, eran mujeres normales y corrientes que no tenían nada que ver con el crimen ni el asesinato. Sino que habían sido mujeres inocentes, vírgenes y que habían creído en el verdadero significado de la justicia.
Tras ser capturadas y ser consideradas como presas especiales, sus vidas se convirtieron en un infierno. Habían sido insultadas, habían sido violadas, habían sido dañadas física y emocionalmente.
Aún así, se habían encontrado el confort entre ellas para intentar seguir adelante y mantener la esperanza.
Luego, surgió lo inesperado.
Una se compadeció de su captor.
Otra sucumbió a los encantos de su captor.
Y la última había encontrado la seguridad en su captor.
Unos sentimientos un tanto extraños que las aterrorizaban y que le impedía decirlo en alto por miedo a perder la amistad que tenían.
La llegada de la última VIP había sido como el empujón para que ellos comenzaran a verlas con los mismos ojos que ellas.
Aunque no había sido intencionado, sino mediante trucos bajos y rastreros, ellas solo contaban con sus captores para que las salvaran de una muerte, donde solo ellos podían decidir.
Ser presa especial tenía esa ventaja.
Solo el captor de su presa, podía decidir lo que hacer y dañarla sin que nadie, ni siquiera otro líder, interfiriera.
Una presa era de su captor y no estaba permitido que nadie la matara, a no ser que él lo decidiera.
De lo contrario, los culpables sufrirían consecuencias peligrosas.
Y aunque la última VIP había intentado ponerles la zancadilla en un millón de veces, con la ayuda de sus "amigas", extrañamente se había librado.
Poco después, la llegada de la antigua novia y verdadera amante del máximo líder, fue cuando todo dio un giro del revés.
Los sentimientos en la primera pareja oficial pasaron de la amargura a la desolación. De la desolación a la muerte. De la muerte a la ira. De la ira al arrepentimiento. Del arrepentimiento al amor.
Un amor prohibido había comenzado, donde ella abandonó sus ideales de justicia, solo para amar de corazón a su captor que también la correspondía y protegía de todos.
La primera Three World como el resto era intocable, pero con un corazón tan grande, que no le importaba compadecerse tanto de aquellos que la habían tratado mal como del enemigo.
Ella simbolizaba la destrucción, pensaban unos.
Ella tiene que cambiar, pensaban otros.
Eso pensaban en la actualidad, donde desde el último incidente, solo sabían que había estado encerrada junto al máximo líder. Seguramente, castigándola por lo que casi había hecho.
La segunda del Three World era una jovencita que todavía no había cumplido la mayoría de edad. Aunque se había convertido en el objeto de obsesión de dos hombres adultos y demasiado mayores para ella, la inocencia irradiaba por cada poro de su piel.
Y había un tercer admirador que podría poner en peligro la organización.
Era alguien insegura que no tenía dotes de mando.
Solo era una Three World porque era el capricho del líder más mayor.
Como su colega de rango, había estado encerrado en la habitación con el líder más mayor. Había pasado por una mala experiencia debido al obsesivo número uno, y seguramente, para librarla de ese tormento, el líder más mayor se habría volcado en ella enteramente.
Y la tercera del Three World había llegado tarde al puesto. Pero había pisado fuerte desde su ingreso. Demostrando su inteligencia, su carácter y su venganza, no le importaba ser hermana y mujer del líder más joven.
Esas dotes eran las necesarias para ser una Three World.
Ella, aunque fuese la última, tendría que ser la líder del Three World.
Pero mantenía una relación incestuoso, y eso era algo repulsivo.
Tras bloquear los programas que le había robado a su abuelo, el líder más joven y ella se habían ido a su respectiva habitación, recuperando todo el tiempo perdido y que ella se había resistido muy a su pesar.
Tres relaciones muy distintas y que algunos no las consideraban apropiadas. Pero tenían que respetar.
No eran estúpidos y aunque cada Three World era alguien distinta a su manera, los tres líderes no dudarían en disparar a quién se opusiera. Era como estar en un trabajo, donde no estabas de acuerdo con las condiciones ni con los compañeros, pero que no quedaba más remedio que aguantarlo y seguir para ganarte el pan de cada día. Aunque en el caso de los aliados era ganarse la esperanza de seguir viviendo.
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Coches negros tintados fueron llegando al local, como si asistieran a la celebración del año. Del asiento de piloto y copiloto salía el personal del Dead Moon de máxima confianza. Y como en los hoteles de lujo que llevaban a una gran celebridad, se encargaban de abrir la puerta de atrás.
Eran personas que hacía tiempo que no pisaban el local en años. El único que jamás lo había pisado era Inuyasha, que se encontraba igual de perdido que nervioso.
Sentía que no encajaba en el lugar, pero había sido invitado porque era el hermano de uno de los líderes. Y cómo en la invitación estaba indicada, la asistencia era obligatoria, de lo contrario sería cadáver.
Viendo a la gente que entraba, donde le extrañaba que el Dead Moon contara con tanta gente, se sintió aliviado de venir bien arreglado con su traje de etiqueta y corbata negra. Había tenido que mentirle a Kagome diciéndole que iba al funeral de un amigo, y así justificar su indumentaria, y ella se lo había tragado.
-¡Ey! –escuchó la voz de alguien animado. Al girarse, se encontró con un hombre rubio casi de su misma estatura, pero de un aspecto jovial y radiante, donde no estaba seguro si eran de la misma edad o más joven que él. Su cabello corto rubio y sus grandes ojos azules le sirvieron como pista para saber que ese era el hermano pequeño de Wolf. Aunque vestía de etiqueta, no iba con la misma indumentaria que los hombres de negro que veía entrar y salir. Aunque portaba el mismo pantalón y chaqueta negras, usaba una camisa negra y una corbata verde oscuro. Por encima, llevaba puesta una larga gabardina del mismo color que la corbata y que le llegaba a los pies, haciendo que destacara entre todos los hombres que había visto-. Tú eres el hermano de Sesshomaru-san, ¿verdad? –preguntó entusiasmado como si conociera a alguien importante.
-Sí, Hanyou Inuyasha –se presentó el aludido algo extraño por la actitud angelical de ese chico. No parecía ser hermano del siniestro Wolf. ¿Acaso serían medio hermanos como Sesshomaru y él?
-Un gusto en conocerte, Inuyasha-san –estrechándole la mano feliz-. Tenía ganas en saber cómo era el hermano de Sesshomaru-san. Realmente te pareces muchísimo a él.
-Solo en personalidad, como usted y Wolf-sama. ¿No opina los mismo, Angel-sama? –dijo una tercera vez uniéndose a la conversación.
-¡Kakashi-san! ¡Cuánto tiempo sin vernos! –estrechándole la mano. Luego se dirigió a Inuyasha, que le sorprendía verlo casi idéntico al resto de hombres de funeral. Lo único que lo diferenciaba era su camisa que en vez de blanca era gris-. Permítame que le presente, este es Hatake Kakashi. Un policía encubierto al servicio del Dead Moon, y antiguo compañero de uno de los familiares de Sasuke-san.
-Un placer conocerle, Inuyasha-sama.
A Inuyasha le sorprendió el respeto con que ese nombre le tenía, pese a que era la primera vez que se conocían.
-El placer es mío –respondió con cierta inseguridad-. Pero no hace falta que me trate de usted.
-Es mi deber –respondió el hombre con un rostro feliz, donde solo se apreciaba en sus ojos al tener una máscara que lo tapaba desde el cuello hasta la altura de la nariz, como si escondiera algo-. Todos los familiares directos de los líderes, deben ser tratados con respeto, como el caso de Angel-sama.
-Tendrás que irte acostumbrado –dijo divertido y a la vez fastidiado Takeru a medida que se encogía de hombros-. Yo aún estoy peleándome para que al menos me llamen por mi nombre.
-Angel es un apodo apropiado para usted –dijo extrañado Kakashi-. Su hermano fue quién se lo puso - Inuyasha vio como el rubio ocultaba una sonrisa misteriosa, una sonrisa que parecía indicar que él no era para nada un ángel. Aún así, sintió una infantil envidia de que aquel joven tuviera un apodo, por ser hermano de uno de los Dead Moon, mientras que él era simplemente Inuyasha, el medio hermano del líder más mayor-. Al igual que pasó con Shine-sama –continuaba el hombre de medio rostro oculto.
-¿Shine-sama? –cuestionó en alto Inuyasha, donde no le sonaba para nada el nombre y que si su inglés no le fallaba, significaba "Brillo". No le cuadraba que en una organización criminalista hubiesen apodos tan llenos de luz y sagrados.
-Era el apodo que Sasuke-san le puso a Itachi-san, su hermano mayor que murió hace años –explicó el joven-. No lo conocí como miembro de la organización, por razones que ya sabes. Pero cómo íbamos al mismo internado, tuve el honor de conocerlo. Fue una persona amable, educada y muy considerada. Incluso me defendió de unos chicos que se metían conmigo, aprovechándose de que mi hermano no estaba cerca.
Es decir, que no solo el hermano pequeño de Wolf, sino que también el hermano de Dragon eran considerados con respeto con apodos incluidos. ¿No podía sentirse más excluido?
-¡Pero miren nada más que veo delante de mis ojos! –exclamó una voz de mujer alta y fuerte, donde Inuyasha tuvo que tapar sus oídos para no quedarse sordo.
Al ver a la culpable se encontró con una mujer rubia de pelo largo, recogido en dos coletas bajas y de ojos castaños, increíblemente atractiva. Tenía un pedazo de escote, donde se apreciaba un busto exageradamente grande, como si se hubiera hecho la cirugía. Su vestido verde pálido caía hasta la altura de la rodilla, pero llevaba una raja a cada lado, donde podía verse perfectamente sus braguitas negras. Usaba unos tacones altos de tipo sandalia, que al caminar rápidamente hacia ellos, le sorprendía la soltura que tenía al usarlos.
-¡Hatake Kakashi! ¡El tardón de toda la organización llega por primera vez antes de la hora! –clamó maravillada la mujer.
De cerca, Inuyasha pudo observar que llevaba quilos y quilos de maquillaje y un perfume demasiado fuerte.
Vio como Takeru trataba de contener la risa.
-¡Bueno! –llevándose una mano tras la cabeza- Ya sabe que si no asistía, me mataban y no quiero correr ese riesgo.
-¡Y POR TU CULPA, FUE POR ESO QUE PUSIERON ESA AMENAZA EN LA INVITACIÓN! ¡TÚ NO SABES LA PARTIDA DE PÓKER QUE TUVE QUE DEJAR PARA NO LLEGAR TARDE!
Era bonita pero tal cómo se había dirigido al tal Kakashi, tenía un carácter peor que el de Kagome cuando estaba de malas.
-Será mejor que entremos, Inuyasha-san –le dijo por lo bajo-. Hay mucha gente que tengo que presentarte y cuando Tsunade-san está así, lo mejor es dejar que el culpable asuma su responsabilidad –tras cruzar la puerta de la entrada, Takeru volvió a hablar-. Esa era Senjuu Tsunade. Fue médica de Sasuke-san y estuvo saliendo con Orochimaru, el que fue su tutor.
-¿Senjuu Tsunade? Creo que he oído hablar de ella.
-Lógico. Según de cara al exterior, ella fue una médica reconocida. Una de las mejores que Japón ha conocido. Sin embargo, misteriosamente abandonó el campo de la medicina para dedicarse al juego y… -suspirar- perder constantemente en apuestas.
-¿Y ella trabaja para el Dead Moon?
-Por lo que mi hermano me contó, cuando trató a Sasuke-san, sintió rabia e impotencia por lo que Orochimaru le hizo, y decidió dedicarse al Dead Moon para investigar sobre la enfermedad de Sasuke-san.
-¿Es que está enfermo? –preguntó extraño. Takeru parecía haber de algo que había sucedido hace muchos años. Y desde que sabía que el Dead Moon lo que hacía, jamás había visto al menor de los líderes con síntomas extraños que lo llevaran a deducir que no se encontraba bien.
-Bueno… -mirando el piso-. Digamos que tiene medio cuerpo muerto.
-¿Cómo es eso? –parándose aún más sorprendido.
-Poco después de la muerte de la familia de Sasuke-san, Orochimaru se hizo cargo de él para aprovecharse de su herencia –mirándole serio-. Pero se aprovechó de más y quiso eliminarlo. Para que nadie sospechara de él, poco a poco le fue administrando una especie de veneno que lentamente provocaría la inutilidad de su cuerpo –agachando la cabeza-. No sé en que estado estará ahora, pero él es consciente de su estado y sabe que morirá pronto –arrugó las cejas frustrado-. Y si Sasuke-san muere, mi hermano y el tuyo también lo harán. Eso es lo que pactaron, si uno muere, los otros le seguirían.
Inuyasha estaba mudo, pestañeando como única acción de su cuerpo. La noticia de que su hermano podría morir si uno de sus colegas moría antes, lo había congelado.
Bajó la cabeza deprimido y sintiendo compasión por aquel hombre que lo había ayudado y defendido cuando supo que lo consideraba como un auténtico hermano.
Takeru trató de asomar una sonrisa tranquilizadora y para animarlo le dio unas palmadas en la espalda.
-Pero tengo esperanza que si han organizado esta fiesta es porque habrán encontrado una solución a la enfermedad de Sasuke-san. Además, he oído que han cambiado mucho últimamente y planean algo grande y gordo –sus palabras le inspiraban confianza, y tal como el rubio había dicho, había esperanza en que la muerte no se los llevara aún. Contagiado por esa esperanza, Inuyasha decidió creer también-. Ven, vamos que antes de presentarte al resto. Aunque vas vestido para la ocasión, debes destacar como hermano de un líder del Dead Moon –llevándolo hacia un lugar del local.
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Inuyasha caminaba nervioso. No solo era por el traje que le había ofrecido Takeru, a pesar de que no vivía allí y lo había tomado prestado sin consultárselo a nadie, sino porque ahora mismo era guiado por el mismo joven para que viera a todos los líderes, antes del discurso oficial de nuevos puestos.
Se aligeró un poco la corbata roja que a juego con la camisa roja oscura y un nuevo traje de pantalón y chaqueta negro, tenía que reconocer que estaba increíble. Al igual que el más joven de los Ishida, llevaba una larga gabardina de un gris claro para no destacar con tanto negro encima. Mientras se cambiaban, Takeru le había explicado la vestimenta que tenían que usar los hombres. Los aliados tal cómo los había visto, de negro con sus camisas blancas. Los guardaespaldas (donde todavía no había visto a ninguno) lo mismo, pero con camisa gris al igual que Kakashi. Si Kakashi vestía como un guardaespaldas o como uno de las Fuerzas Especiales.
-Es que Kakashi-san es un guardaespaldas o uno de esas fuerzas –daba gracias a que el toldo cubría su mueca extraña, porque el nombre de Fuerzas Especiales le resultaba infantil y hasta de Power Rangers.
-Digamos que no es ni uno ni lo otro, sino alguien especial –le había contado Takeru.
Más tarde le había aclarado el papel que había tenido Kakashi en el pasado, cuando Sasuke se había quedado huérfano y Kakashi, por la amistad mantenida con el tío difunto del Uchiha, había luchado para hacerse con su custodia. Aunque había fracasado, lo había ayudado y protegido hasta entonces. Incluso se había hecho policía para así, estar más cerca y prestarle la ayuda para que escaparan.
Ahora era cuando cobraba lógico el hecho de que aquel día se libraran de las esposas cuando iban a ser llevados a la cárcel y ser ajusticiados.
Takeru siguió contándole sobre el vestuario que ellos como familiares, tenían que portar. Aunque tenían que ir de negro, estaban obligados a llevar una corbata del color que quisieran y una larga gabardina.
-Como las capas que usan los príncipes –dijo divertido el joven rubio, donde le resultaba increíble que teniendo un hermano como el que tenía, y estando en aquel lugar, hablara de fantasías de cuentos de hadas.
Había estado con ese tema haciendo que alucinase más. Ellos eran príncipes, mientras que sus respectivos hermanos eran los reyes del lugar.
No le estaría dando la indirecta que ellos tendrían que ser los sucesores en caso de que algo les pasara, ¿verdad?
Luego como si tuviera la pila duracell que dura y dura, Takeru comenzó a contarle lo maravillado y alegre que se sentía al saber que su hermano había encontrado a una mujer que lo amaba de verdad con sus virtudes y grandes defectos. También le contó que antes Wolf había tenido a otra mujer, y que el menor no la veía apropiada para él, pero que respetaba la decisión de su hermano.
Finalmente, le contó toda la historia de como aquella mujer se había quedado con el primo de ambos, donde llamar a aquella historia telenovela sería poco.
Y tras contarle un poco sobre la vida sentimental de su hermano, fue cuando comenzó a hablar del suyo propio y lo impresionado que se sentía de que él también tuviera una mujer a la que amar.
Sin duda aquel chico era bastante charlatán, pero hablaba con tanta alegría, con tanta vitalidad, invitándolo a que se uniera a la conversación para saber su opinión, iluminándolo con su sonrisa sincera y angelical, que era imposible despreciar a aquel chico.
Era esa clase de personas que con tan solo conocerlas, te alegraba el día.
Ahora entendía por qué tenía el apodo de Angel.
-No he tenido el placer de conocerlas –hablando de las tres chicas que habían conquistado a los tres líderes-, pero para que hayan cautivado a mi hermano y a los demás, deben ser grandes personas, ¿no crees lo mismo?
-Bueno… -rascándose el cuero cabelludo-. De ellos solo tengo la imagen de criminales que no se contienen ante nada, aunque un día, parece que se mostraron amables.
-¡Es que en el fondo son un pedazo de pan! Por lo menos con nosotros –guiñándole el ojo.
Cuando llegaron al pasillo que llevaba a las habitaciones de los líderes, se encontró con lo que parecía ser los guardaespaldas (por sus ropas idénticas a Kakashi) y a las Fuerzas Especiales. Le sorprendía ver mucha mujer entre ese último grupo. Sin embargo, no le sorprendía que no fueran tan ligeritas de ropa como las que había visto. Una de cabellos azulados llevaba pantalones negros ajustados con botas altas. A través de una chaqueta corta y plateada, podía ver una camiseta ajustada a juego con el pantalón. A su lado, una chica con una sonrisa adornada en su bello rostro, parecía vestir igual que la azulada, con la diferencia de que sus pantalones eran como bermudas plateadas y la chaqueta negra le llegaba hasta los codos. Luego había otra chica de pelo largo pero trenzado y con dos moños en la cabeza. También usaba unas botas altas, pero sus piernas estaban tapadas por unas medias de redecilla. Usaba un vestido práctico chino de un celeste claro con formas de fuego de color rosa, donde en su cintura había un grueso cinturón marrón que marcaba su figura. Le llamó la atención ver unas gruesas pulseras de metal.
Tanto aquellas mujeres como los hombres llevaban un pinganillo en sus orejas, símbolo de que a través de ellos contactaban con sus líderes, de manera que la seguridad de su hermano y los demás fuese alta.
-¡Takeru-kun! ¡Cuánto tiempo sin vernos!
Al voltearse, Inuyasha se sorprendió al ver a los recién llegados. Uno de ellos era un hombre moreno de pelo castaño y ojos azules pícaros.
No iba vestido como los aliados pero tampoco como los guardaespaldas. Ni siquiera como ellos. De hecho, iba todo de negro desde el pantalón hasta la camisa y no usaba corbata. La persona que lo acompañaba era una mujer de carácter apático y que resaltaba no solo entre las mujeres que había visto, sino entre las que estaba a sus espaldas. Llevaba unos cómodos vaqueros apretados, una sencilla camiseta blanca con tonalidades negras, unos botines rojos, una pañoleta amarilla rodeándole el cuello y una larga gabardina beis. Sin duda aquella chica desentonaba muchísimo en un ambiente como aquel.
-Lo mismo digo, Ryo –dándole un abrazo familiar-. Cuánto tiempo sin vernos, Ruki-chan.
La chica refunfuñó molesta. Estaba claro que odiaba que la llamasen con ese sufijo cariñoso.
Inuyasha tuvo la iluminación divina, imaginando que esa debió ser la antigua amante de Wolf y que el que estaba al lado tenía que ser el primo que ahora salía con ella.
-Y ese chico es -comenzó Ryo viendo detrás de su primo a Inuyasha- el hermano del Bulldog, ¿verdad?
Inuyasha tuvo que contener la risa por el mote que aquel moreno había empleado hacia su hermano. Pero entre que tenía el mote de un perro y la raza con el que lo caracterizaba, no podía evitar pensar que le quedaba como anillo al dedo.
-¡Qué imbécil eres! ¡Es obvio que es hermano de ese obsesivo!
Estaba claro.
Aquella chica tenía un carácter de cuidado, donde no se cortaba en llamar esto y lo otro a su hermano o a quién fuera. Tenía que ir con pies sobre plomo para no entrar en su lista de hombres insultados.
-Bueno, Inuyasha –haciendo una seña para que se uniera-. Te presento a mi primo Akiyama Ryo y a Makino Ruki, la antigua amante de mi hermano y ahora pareja de mi primo. Los de allá son, como te imaginarás –señalándolos, donde algunos saludaban al joven Takeru o asomaban una sonrisa con un movimiento de cabeza- los guardaespaldas y las Fuerzas Especiales. Kouji, Gaara y Jaken son los guardaespaldas, Toran, Neji, Shunran y Tenten el otro grupo.
Y antes de que pudiera continuar con las presentaciones, las puertas se abrieron y con ellas, la aparición de los líderes acompañados de sus respectivas mujeres.
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El resto de personal que estaba en las sombras fue llegando, donde cómo en la fiesta disfrazada que había visto la policía, todos vestían elegantemente y casi idénticos, según el protocolo del Dead Moon. Los hombres llevaban trajes de etiqueta con camisa blanca y corbata, donde parecían "James Bond" en sus distintas sagas. Incluso podrían pasarse por los "Men in Black", preparados para exterminar a los alienígenas del espacio exterior. Las mujeres por su parte, llevaban vestidos muy escotados, donde muchos de ellos podrían verse los pechos si uno se inclinaba. Otros llevaban las rajas hasta la altura del pecho que era inevitable ver algo más que el borde del cuerpo.
Muchos de los que estaban ahí, se encontraban nerviosos por los cambios, donde tanto los guardaespaldas como las Fuerzas Especiales desconocían.
Henry había dicho que una de las grandes habitaciones del local había estado celosamente cerrada y le había parecido escuchar a sus líderes y a las Three World.
¿Estarían debatiendo sobre los cargos y las nuevas noticias que darían hoy?
Para tratar de olvidar el temor que los concomía, se dedicaban a charlar entre sí y a disfrutar del alcohol con la esperanza de que el licor pudiera animarles.
Sin embargo, con las VIP mordiéndose las uñas y tratando de agradar a todos el personal, como si eso compensara todo el daño que habían hecho, eran como el recuerdo amargo que trataban de olvidar.
-¡Y bien! –la única despreocupada era Karin, donde aún seguía con ganas de hacer de las suyas. ¿Es que no había aprendido con la tunda que le había dado Rose? Si estaba viva era… ¡Sabe dios por qué!- ¿Dónde está el bombón del hermano de Takeru?
Como el resto de mujeres vestía sexy, procurando enseñar sus atributos, aunque ese día se había pasado tres pueblos. Llevaba un vestido rojo vino de raso que cubría desde sus hombros hasta un poco más debajo de la unión de sus piernas. Era bastante holgado, pero lo que llamaba la atención es que era transparente, donde la alocada no se había molestado en ponerse ropa interior. Por lo que prácticamente iba desnuda, y claro, todos los hombres que pasaban por su lado se sentían abochornados.
-Hace un rato lo vi con el hermano de Dog-sama, yéndose a las habitaciones de los líderes –pronunció Sara, mientras asomaba una pequeña sonrisa a uno de los chicos en la sombra que llevaba gafas, y que al ver a Karin se había puesto tan rojo como asqueado por la vestimenta de Karin.
¡Ni que fuera gay!
Había pensado la pelirroja al ver la mueca del gafotas.
-Creo que me acercaré para darle un buen repaso –comentó con cierto misterio en su voz.
-¿Por qué no lo dejas de una vez? –inquirió Mimi inexpresiva, de espaldas a ella y bebiendo de su copa.
-¿Qué quieres decir con eso? Ahora que lo pienso. Últimamente estás que no aportas nada a la causa. Ni me ayudaste, ni apoyaste la relación incestuosa. Siempre te has mantenido apartada y en un segundo plano –percatándose de lo invisible que había estado en sus planes.
Las palabras de Karin llamó la atención de casi todos que se giraron y se pusieron nerviosos. ¿Incluso en una fiesta tan importante tenía que dar la nota?
-Sigue jugando con fuego porque hoy ni siquiera tú te librarás.
-¡¿Qué quieres decir con eso?! –viendo como se marchaba para otro lado.
Las otras VIP también se miraron preocupadas. Aunque era cierto que últimamente Mimi no aportaba nada productivo en sus planes, el hecho de que hoy fuese un día crucial para ellas era bastante probable. Con la pelochicle como Three World, sufrirían un castigo peor que la muerte. Eso aterrorizaba a varias de ellas.
La música que envolvía el local, haciendo que fuese más divertida la fiesta, cesó de repente y un foco iluminó un lugar alto de la gran sala.
Parecía como un palco real, pero bastante grande, donde habían varias sillas libres, y muy cómodas y una larga mesa con su mantel blanco y bien adornado, que parecía sacado de un banquete de bodas. Al lado de la mesa había un atril de madera con su pequeño micrófono.
Y los invitados principales se unieron a la gran fiesta.
Primero fueron las Fuerzas Especiales con la incorporación de Kakashi y Tsunade. Los aliados del Dead Moon se quedaron atónitos al ver allí a Pein y a Konan. El hombre iba vestido como los otros, mientras que Konan usaba unos pantalones apretados y largos con botas altas y una blusa azul sin mangas que se abría a la altura del ombligo y que caía por atrás hasta la altura de la rodilla. Todos ellos con el pecho hacia delante y los hombros hacia atrás y las manos a la espalda, como un militar a su general. Le siguieron Ryo y Ruki quiénes no habían tardado en sentarse en una de las esquinas de la mesa. Ruki tuvo que soltar un bufido de desesperación al ver cómo Ryo había saludado despreocupadamente a los asistentes como si lo hubieran coronado rey del lugar.
Después de la pareja, aparecieron Takeru e Inuyasha, donde Inuyasha se sentía cada vez más nervioso por la participación tan protagónica que tenía en la fiesta. El ver a Takeru y que al igual que su primo saludaba a la gente, provocó una ovación y un saludo general, demostrando cuánto apreciaban al hermano pequeño de Wolf.
Muchas chicas no podían ocultar su emoción y su deseo de que las viera y las tuviera en cuenta, sin saber que el corazón del joven le pertenecía a otra mujer y que como un sacerdote, se había consagrado a ese amor, aunque no estuviera en este mundo.
Después aparecieron los tres guardaespaldas, con la misma pose que las Fuerzas Especiales y Kakashi y Tsunade, situándose entre ellos y finalmente, hicieron aparición los auténticos protagonistas de la historia.
Hubo una exclamación general cargada de sorpresa.
Como era lógico los protagonistas no tenían que ir cómo los aliados, tampoco como los guardaespaldas y Fuerzas Especiales. Y mucho menos ir como sus familiares.
Ellos como personalidades importantes, tendrían que destacar muchísimo más.
En los tres líderes se apreciaba con sus trajes chaqueta y pantalón blanco inmaculado, con su camisa negra y una corbata oscura de distinto color y una larga gabardina colgada de sus hombros, donde Takeru no podía pensar en que parecían auténticos reyes. Solo les faltaba corona, porque las pistolas podrían sustituir a las espadas que los reyes de medievales, ¿no?
Como sus guardaespaldas y las Fuerzas Especiales y hasta Kakashi y Tsunade, tenían un pinganillo en su oído.
Por eso que habían sido las tres chicas quiénes los habían sorprendido de sobremanera.
La primera vez que habían llegado a la base, eran seres inocentes que no conocían algo tan cotidiano como era el sexo. Y luego, lo habían aprendido de la forma más cruel y vil posible en contra de su voluntad.
Otra característica de ellas es que eran las típicas mujeres sencillas, donde ni locas vestirían un vestido que demostrase demasiado sus atributos. Una, por capricho del líder, se había visto obligada en usarlo. Otra, para llamar la atención en sus actuaciones. Y la tercera, para que uno de los líderes tuviera mejor acceso a su cuerpo.
Y lo principal de ellas tres, es que habían sido mujeres que habían creído en el verdadero significado de la justicia. Fue el descubrir todo lo que había en el exterior y sobre todo, la atracción que sintieron hacia sus líderes que ahora estaban ahí con ellos, con un poder similar al suyo y que tenían que ser respetadas como Three World que eran.
Cada una de ellas vestía de una manera distinta a las mujeres del local, pero de una manera elegante y casi inocentes.
Sora llevaba un vestido de rojo apretado de cintura para arriba, con las mangas caídas, donde podía apreciarse no solo sus hombros desnudos, sino la figura de esa mujer donde no estaba nada mal. Llevaba un chal rosa transparente por encima que le llegaba hasta la altura de la cadera.
Rin por su parte llevaba un vestido blanco inmaculado de tirantes con detalles rosáceos por los laterales de todo el vestido. Tenía un fino lazo de la misma tonalidad rosa sobre su cuello haciendo función de collar y también sobre su cintura, para que no tuvieran tanto blanco por su cuerpo.
Sakura llevaba un vestido rosa de tirante fino hasta la altura de la rodilla de un rosa como el de su cuello con detalles negros sobre su pecho. Sobre su cabello llevaba una diadema, donde en el lateral se veía una flor con los mismos colores que el vestido.
Sin embargo, lo que más le llamaban la atención eran tres dibujos que nunca antes habían visto.
En Sora, entre la unión de su pecho y por culpa de la tela, podía verse algo rojo y amarillo, como si fueran las alas de un pájaro.
En Rin dos alas de ángel de color blanco en cada hombro.
Y en Sakura una rosaleda en sus muñecas.
El símbolo de lo que eran y que ahora estaban tatuados en sus cuerpos.
Sin embargo, aún tenían más cosas nuevas que mostrar.
Sora llevaba el contorno grueso de un corazón de color rojo incrustado en el hombro por encima de la tela. Rin la señal de prohibido del mismo color morado que las marcas que Sesshomaru tenía en sus mejillas y que estaba situada cerca de su pecho. Y Sakura un rombo azul sobre la frente.
No había duda de lo que esas tres marcas significaban. En Sora, la marca del amor eterno, donde debido a la distancia, no se podía apreciar las letras que habían dentro del corazón "Y x S". En Rin la marca de que nadie podría tocarla, salvo Sesshomaru. Y Sakura la marca expuesta de cara al público, para que todos supieran que ella era uno del Dead Moon y que no se molestaba en esconderla.
Amor.
Prohibición.
Riesgo.
Un amor prohibido y arriesgado.
Lo que las tres tenían con los líderes.
¿Aquellas marcas habían sido hechas también con esa idea?
Pues ahora ya no había vuelta atrás.
Ellas les habían mostrado no solo sus tatuajes o marcas de lo que simbolizaban dentro del Three World, sino lo que tenían para el mundo exterior.
Aún con la respiración contenida y mirándose unos a otros asombrados. Algunos aliados en la sombra que jamás las habían visto, se habían quedado embobados en su hermosura y Kohaku, el fan número uno de Rin, no podía apartar sus ojos de ella.
Un amor prohibido y arriesgado.
Se repetían los admiradores en sus mentes.
Desafiar a los líderes intentando conquistar a sus mujeres era muy peligroso.
Los protagonistas se levantaron con excepción de Yamato que se quedó de pie. Apoyando las manos sobre la mesa y echando una mirada visual a todo el personal que estaba bajo las ordenes del Dead Moon. Estuvo un buen rato en silencio, haciendo que muchos se sintieron nerviosos e intimidados, sin sospechar que Yamato estaba pasando lista silenciosamente por si echaba en falta a alguien. Luego de ver que estaban todos, sonrió ampliamente y comenzó con su discurso.
-Buenas tardes a todos. Gracias por asistir a esta fiesta –porque sino es que los mataba… a cualquiera sin excepción-. Para comenzar quiero felicitar a todo el grupo que participó hace cinco días en la invasión que tuvimos por parte de la policía, saliendo exitosamente de la situación.
Aplausos y ovaciones por parte del público, agradecidos porque el propio Wolf el máximo líder, los felicitara. Estaba cambiando y aunque eso podría ser un peligro, la emoción de hacer algo que lo haya contentado, era todo un honor.
Yamato hizo una seña para que todo el mundo callara y así poder continuar. Cambió de posición, donde ahora apoyaba una mano en la cintura.
-Como ya sabéis, desde hace tiempo hemos venido comentando el anuncio de realizar esta fiesta para indicar los cargos oficiales que todo el mundo debe saber y respetar sin ninguna objeción. Pero ahora que tenemos algo mucho más grande, Dragon, Dog y yo hemos decidido algo más importante que ya teníamos pensado y que ahora lo tenemos a la alcance de la mano ¡LA DOMINACIÓN DEL MUNDO!
Y una gran ovación por parte del público. Los que estaban a la mesa, solo las tres chicas sonreían, aplaudiendo en señal de apoyo. Takeru y Ryo sonreían viendo a todo el mundo, mientras que Inuyasha estaba sorprendido por lo que escuchaba. La esperanza de lo que había dicho Takeru, crecía más, donde la muerte no llegaría de inmediato al más joven de los líderes.
Ruki que también expresaba una emoción, tenía la cabeza apoyada sobre una mano, bostezando aburrida.
Los que estaban detrás mantenían el protocolo de mantenerse atentos a sus líderes y atentos a cualquier movimiento en falso.
Y los dos líderes miraban a todos, analizando sus gestos y estudiándolos como si desconfiaran de ellos.
Hubo un momento que en vez de usar el pinganillo, Sasuke había comentado algo por atrás a Sesshomaru, donde el aludido había sentido con la cabeza.
Algo había pasado.
Yamato sonrió misteriosamente.
Él lo había escuchado.
También lo había visto.
Y ellas también lo habían escuchado, por lo que abandonaron sus sonrisas felices.
-Antes de explicar los nuevos cambios que tendrá la organización, comenzaremos a pasar lista con todos los miembros del Dead Moon –sacando un sobre de su bolsillo y que bailó a la vista de todos-. Aquí está escrito no solo los que ocuparán una posición distinta a la que tiene, sino los que seguirán en su mismo cargo. Este documento está firmado y aprobado por los tres líderes del Dead Moon y también por las nuevas integrantes del grupo afiliado al Dead Moon, las Three World. Takeru –tendiéndole el sobre, para que él hiciera los honores y anunciara todos los cargos.
El aludido se levantó y cogió el sobre, mientras Yamato se sentaba, imitando la acción de sus colegas líderes.
Takeru se dirigió al atril y abrió el sobre que estaba bien cerrado. Estaba convencido que aquel documento se había guardado celosamente para que nadie lo viera, y de verlo, no dudarían en realizar cambios según quién fuera el culpable.
Cuando sacó el documento, Takeru agrandó los ojos impresionado. En su interior habían varias hojas escritas a ambas caras y a mano. Miró a su hermano desesperado.
-¿En serio tengo que leer todo esto?
El rubio mayor le hizo una mueca que Takeru captó enseguida.
-Entiendo –suspirando resignado.
Apreciaba que aquellos papeles habían sido escrito por varias personas debido a la letra que había en cada párrafo. Alguna era bonita, donde no dudaba que era de alguna de las tres chicas. Otra parecía de médico y luego había una que era bastante infantil y con muchas faltas de ortografía.
Como escritor era dolor para la vista, pero la de médico era inteligible.
-Comencemos –aclarándose la garganta-: "Los tres líderes con fecha de día de ayer (siempre poniendo las cosas así) –clamando como nota adicional, según la opinión que tenía Takeru, mientras meneaba la cabeza graciosamente- disponen los siguientes cargos de todos aquellos que están vinculados con el Dead Moon. Como los anteriores cargos anunciados, estos cargos son oficiales después de dejarlo por escrito, firmado y hecho público."
"Oficialmente y por escrito se da a conocer la organización Three World. Esta organización hermana del Dead Moon, estará compuesta únicamente por tres personas, tres mujeres que serán las mujeres (qué redundante) de los tres líderes.
Los apodos de las Three World serán, Phoenix (Fénix para el que no sepa inglés), Heaven (Cielo, pero un cielo sagrado) y Rose (obvio, ¿no?)"
Tanto Ryo como las tres Three World y hasta alguno de los que estaban atrás, tenían que contener la risa por las acotaciones fuera de contexto que Takeru añadía.
Nadie diría que estaba recitando un documento que trataba sobre los miembros de la organización más peligrosa y criminalista del siglo veinte. Pero que añadiera datos burlones provocaba que la tensión que algunos aliados se esfumara, para observar alucinados al más joven o tratando de contener la risa como pasaba con otros.
Yamato por su parte, resoplaba y meneaba la cabeza por lo poco serio que era su hermano pequeño. Incluso cuando antes participaba activamente en la organización, tenía el don divertirse con algunas cosas, provocando que le llamara la atención.
Tras dedicar una angelical sonrisa al público, Takeru volvió a leer el documento. Si su hermano quería que lo leyera que apechugara con las consecuencias.
Ya debería saber cómo era.
"Estos puestos son concedidos a Takenouchi Sora (¡MI CUÑADA!) con el apodo de Phoenix. Merodhii Rin con el apodo de Heaven. Uchiha Sakura con el apodo de Rose.
Así mismo ellas serán consideradas de ahora en adelante como parejas: En el caso de Phoenix, de Wolf (Lobo para los ignorantes en inglés). En el caso de Heaven, de Dog (Perro). Y en el caso de Rose, de Dragon (excuso decir qué animal es, ¿no?)"
¿Estaban en un circo o qué?
Sesshomaru le lanzó una mirada a Yamato, pidiendo que hiciera algo porque el "niño" se estaba pasando con la broma.
-Takeru –lo llamó a modo de reprimenda.
-¿Qué? –contestándolo ignorando el tono de advertencia-. Yo solo estoy haciendo algunas aclaraciones, por si acaso.
Pero ya no era solo la mirada de reprimenda de su hermano sino también la de Sesshomaru y hasta la de Sasuke.
-Vale, vale. Intentaré guardarme lo que pienso.
Volvió a centrarse de cara al público, aclarándose por segunda vez la garganta.
"Por acuerdo unánime se declara que Phoenix sea la líder suprema del Three World, seguida de Rose y finalmente por Heaven"
¿Acuerdo unánime?
Pensaron todos impresionados.
Lo más normal es que la líder absoluta fuera Rose y no Phoenix. ¿Cómo era eso posible?
Lo único que veían normal es que Heaven fuese la última líder.
"Las Three World serán mujeres intocables, donde ningún hombre independiente de su rango o procedencia podrán acercarse a ellas con sentimientos afectivos o atentarlas con lujuria o violencia. Cualquier acto mencionado o similar, se procederá al asesinato inmediato.
Lo mismo les pasará a las mujeres que intenten cualquier cosa que ponga la vida de las Three World en peligro, sin olvidar los sentimientos afectivos o de lujuria"
Takeru leía con cierto asombro el hecho de que pudiera haber lesbianas dentro de la organización.
"Las Three World deberán ser respetadas como los líderes del Dead Moon. Su palabra indica el mismo rango que el de estos, donde pondrán disponer de condena si así lo ven necesario"
Muchos ya pensaron en Sakura, donde ella sería la única capaz en eliminar a quiénes la habían jodido. Eso significaba que Karin estaría bajo tierra muy pronto.
"Las Three World estarán por encima de todos, incluidos los familiares, pero por debajo de los líderes.
Las Three World deberán ser protegidas de la misma manera que los líderes del Dead Moon.
Las Three World se darán a conocer al mundo exterior con sus respectivos apodos.
Todos los miembros del Dead Moon, con excepción de los líderes, deberán dirigirse a ellas con respeto y por sus apodos, salvo ocasiones excepcionales.
Se prohíbe el insulto hacia ellas, aunque no estén ellas o los líderes presentes. Cualquiera que lo escuche, deberá reportarlo de inmediato.
No participarán en los métodos del Dead Moon con la cara al descubierto.
Los guardaespaldas asignados a ellas, deberán acompañarlas y protegerlas cuando sea necesario.
Los guardaespaldas deberán obedecerlas y tomarlas como prioritarias.
Si la situación se volviera complicada, los guardaespaldas de los tres líderes del Dead Moon, tomarán prioridad a las Three World para ponerlas a salvo."
Los tres guardaespaldas se miraron entre sí, imaginando que esa pauta era por si sus líderes estaban atrapados, ellos tendrían que proteger a sus mujeres en vez de a ellos.
Takeru se detuvo para recuperar el aire y continuó.
"El no cumplimiento de estas condiciones significará la pena de muerte.
Así pues, con el Three World como organización hermana y declarada oficialmente, los tres líderes del Dead Moon, Wolf, Dog y Dragon, exponemos los siguientes cargos conjuntamente realizados con Phoenix, Heaven y Rose. El desacuerdo o incumplimiento de lo que se diga, se procederá a realizar un castigo adecuado, según su naturaleza"
Todos contuvieron la respiración, incluso los que estaban atrás.
Llegaba el momento de la verdad, donde algo les decía que habría muchas sorpresas.
"Punto uno: Los familiares.
Todos los familiares fallecidos de los líderes y del Three World, seguirán recibiendo el mismo respeto donde no se concederá insultos o mancillar su nombre. El incumplimiento de ello, se penalizará con la muerte.
Los familiares de Phoenix serán tratados con cuidado, de forma que no se vean afectados por las actividades peligrosas del Dead Moon.
Uchiha Madara, abuelo de Dragon y Rose será considerado como sujeto de búsqueda y captura. La persona que lo consiga, será recompensada generosamente por Rose y adicionalmente tendrá un cargo importante en la organización."
Nada mejor que un incentivo para atrapar a su abuelo. Aunque aquella cláusula había sido ideada por el propio Dragon sabía de sobra que solo él podría capturarlo. Los otros, morirían en el intento.
Los miró donde soltó una mueca burlona por lo emocionados que estaban por las recompensas.
¡Ilusos!
Solo él o incluso, el fallecido Itachi podrían contra él.
"Las ex parejas de las Three World, Taichi, Koga y Naruto, no deberán estar en un mismo lugar que ellas, salvo ocasiones excepcionales. De no poder evitarlo, el guardaespaldas que esté con ellas, tendrá que ingeniárselo para alejarla de ellos."
¿Significaba eso que esos tres aún seguían inmunes?
¿Y por qué tenían la impresión de que esa cláusula había sido la más debatida de los seis?
"Punto uno: Los familiares, sección B. Los hermanos.
Ishida Takeru (es decir yo) seguirá manteniendo su apodo de Angel y se mantendrá su protección e inmunidad. Todo el Dead Moon, salvo los líderes y Three World, deberán seguir dirigiéndose a él con respeto y bajo el nombre de Angel.
El difunto Uchiha Itachi seguirá manteniendo su apodo de Shine. Cualquiera que se dirija hacia él, tendrá que hacerlo con respeto y con su apodo.
Hanyou Inuyasha, desde este mismo momento será reconocido bajo el apodo de Star…"
Inuyasha abrió los ojos mirando a Takeru, luego a Sesshomaru sin poder creerse lo que escuchaba. Pero su hermano tenía la vista clavada en el centro. Solo Rin le devolvía la mirada y le sonreía feliz.
"…Desde este mismo instante, cualquiera que se dirija hacia él, deberá hacerlo con respeto y por su apodo. Al igual que con Angel, se mantendrá la protección e inmunidad hacia él y hacia su familia.
Su rango estará considerado por encima de todo el Dead Moon, pero por debajo de los tres líderes y del Three World.
Excepciones: Entre los tres hermanos mencionados, podrán dirigirse o hablar entre ellos con sus nombres auténticos. También podrán hacerlo los tres líderes y las Three World."
Takeru intentó contener un pequeño bostezo.
¡Dios!
¡Lo que le quedaba!
"Punto dos: Los líderes en la sombra.
Akiyama Ryo, primo de Wolf (y mío) bajo el sobrenombre de Cyber continuará con su puesto de líderes en la sombra con libertad de no estar vinculado a ciertas actividades del Dead Moon si lo desean.
Makino Ruki, bajo el sobrenombra de Reina (hombre, un apodo en castellano) del Dead Moon, continuará con su puesto de líderes en la sombra con las mismas condiciones que Cyber.
Su rango será el mismo que el de Angel (yo), Star y Shine."
Ruki entornó los ojos sarcástica. Así que iba a seguir en su puesto real. ¿No era más normal que las reinas fuesen las tres Three World?
¡Bueno!
¡Ellos sabrán lo que hacen!
Pensaba más que aburrida y queriendo echarse una buena siesta.
"Punto tres: Los guardaespaldas. Sección 1 – Los guardaespaldas del Dead Moon.
Minamoto Kouji seguirá siendo guardaespaldas de Wolf y si lo ve necesario, ejercerá también de guardaespaldas de Phoenix.
Adicionalmente, se le subirá de rango."
Expectación general entre los aliados, incluso entre los que estaban arriba y que desconocían de esa noticia. Kouji, el protagonista en esta ocasión, estaba con los ojos en blanco.
¿Lo iban a ascender?
Pero, ¿cómo?
¿Por qué?
Miró a sus líderes, pero debido a que estaban de espaldas a él no podía verles su rostro. Sora que se giró, le sonrió con ternura.
"De ahora en adelante, Minamoto Kouji será considerado como líder sustituto en ausencia de los líderes y las Three World. También será considerado como líder absoluto entre todo el Dead Moon, con excepción de los mencionados en los puntos anteriores.
Aparte de ejercer orden y disciplina, será el encargado de entrenar y enseñar a los nuevos candidatos a guardaespaldas.
Dicho puesto se debe como recompensa por sus años de lealtad ciega, sus actos en defensa y protección hacia los líderes y por la entereza en la invasión hace cinco días."
Los que estaban atrás, felicitaron al chico por su puesto, el cual todavía no se creía la responsabilidad que tenía encima. Era todo un honor, por supuesto y que lo llevaría como buen hombre, siguiendo las directrices que sus líderes le habían enseñado.
Vio a su novia viendo por primera vez desde hacía días, una sonrisa de autentica felicidad.
Algo que realmente le venía extrañando. Pero que nunca le había dicho nada. Sabía lo tozuda que era y lo insistente en querer ocultar más su angustia.
"Siguiente guardaespaldas, Sabaku no Gaara, seguirá siendo el guardaespaldas de Dragon. Continuará en su puesto como vigilante en la sala de vigilancia, salvo que los propios líderes o el Three World quieran ejercer esa labor. Como se dijo en anterior certificado, no se permitirá la intromisión de alguien ajeno y dejarlo solo en la sala de vigilancia (¿Eso me incluye?).
También se le otorgará el derecho de proteger a Rose, en caso de ser necesario.
Adicionalmente, también se le otorgará un ascenso.
Al igual que Kouji, en compensación a la lealtad y protección, Gaara será considerado como líder sobre los demás, segundo al mando, por debajo de Kouji."
Gaara que nunca había mostrado emociones, no había podido evitar mostrarla el asombro que tenía en esos momentos.
A diferencia de Kouji, él no tenía una mujer por la que lloriquear a los líderes, solo su hermana mayor. Pero ella ahora tenía un puesto que no se comparaba con el que tenía antes. Era bastante mejor, aunque a veces tenía que lidiar con hombres para satisfacer sus deseos carnales. Pero al menos, no estaba constantemente con un hombre que no quería en su cama. Se había contentado con eso que nunca había protestado ni nada.
Y ahora parecían recompensarlo.
Sintió cierta pena, porque prefería seguir tal como estaba y que ascendieran a su hermana a algo donde no tuviera que realizar ninguna sesión sexual obligada.
"Por último, el guardaespaldas de Dog, Jaken, seguirá manteniendo su puesto y gestionando la economía del local."
Jaken estaba hinchado esperando una recompensa adicional. Si sus dos colegas habían sido ascendidos, él también tendría que hacerlo.
"Adicionalmente, se ocupará de proteger a Heaven si cree que la causa es considerable. También se ocupará de ser su tutor para que tenga un nivel académico acorde al resto de las chicas de edad. Deberá ser paciente y tenerla en consideración. La perdida de paciencia será castigado con golpes."
Takeru silbó impresionado.
Eso no era una recompensa adicional, parecía más bien un castigo.
Jaken tuvo la mandíbula desencajada mientras tomaba nota de lo que había escuchado.
¿Tenía que ser profesor de la mocosa… de Heaven?
¿Tenía que aguantarse sino quería ser golpeado?
¿Qué clase de premio era ese?
Pero si siempre había hecho bien las cosas sin quejas ni protestas.
Rin miró hacia Jaken y sonrió nerviosa y culpable.
La idea de que le enseñara había provenido de ella para querer ser mejor persona y no quedar atrás. Pero la consecuencia había sido añadida por Sesshomaru.
Sabía que el guardaespaldas bajito no era amigo de la paciencia y le andaría gritando cada dos por tres para cosas que podrían ser lógicas, pero que por la pérdida de casi ocho años de curso académico, sería algo más complicado.
Tras recuperarse de la impresión, Takeru continuó.
"Punto tres: Los guardaespaldas. Sección 2 – Los guardaespaldas del Three World"
La emoción del nuevo puesto aún seguía revoloteando en el interior de Kouji. Su felicidad sería suprema si Izumi fuese colega de oficio. Y tener que entrenarla era demasiado sugerente.
La vio y observó cómo había vuelto aquella pena que había visto días atrás.
No sería…
Con un mal presagio que se convirtió en realidad cuando Takeru dijo el nombre.
"La guardaespaldas de Phoenix serán:
Ichijoji Ken
E Inoue Miyako"
Los ojos de la chica de gafas se agrandaron de tal manera que no pudo ocultar su felicidad y abrazarse a un sorprendido Ken al escuchar también su nombre.
¿Lo habían ascendido a guardaespaldas?
¿Por qué?
Izumi soltó una triste sonrisa y mirando a Miyako que no podía evitar sentir tanta felicidad que hasta lloraba de alegría.
Su vida como prostituta había llegado a su fin y de ahora en adelante podría disfrutar de una vida normal, y aún por encima al lado de su novio.
Sentía tanta envidia. Pero, ella se lo había ganado sin malas artes.
-¡Ah! ¡Esperad! ¡Esperad! Que aún hay más –pronunció Takeru tras darle la vuelta la hoja donde aún continuaba aquel apartado-. Esto… -mirando a la cara anterior y luego a la que tenía que continuar, como si tuviera que rectificar algo-. Lo repetiré para que quede más claro.
Y volvió a aclararse la garganta para decir.
"La guardaespaldas de Phoenix serán:
Ichijoji Ken
Inoue Miyako
Y Orimoto Izumi"
CONTINUARÁ…
Notas de la autora:
Que no podía hacer que la fiesta continuara todo el capítulo. Como dije en mi estado de face, no me daba tiempo ni de coña. Ya quería hacer otras cosas y nada.
Por lo menos la actualización de esta, aunque quedara partida a la mitad y sin la presión del tiempo. Hacer 15 páginas en tres días, con uno donde no hice nada por planes familiares, es un record para mí. Eso sí, tuve que madrugar hoy para ir a la biblioteca, pese a que ayer tuve turno de cierre.
Es en este momento, a punto de cumplir los piii años (esta nota de autora es escrita al día anterior en que se publica la actualización) es cuando me doy cuenta que el trabajo de escritor es absorbente y quita mucho tiempo de libertad. Solo aquellos que les gusta y les gusta hacer que los demás disfruten, son los que valen.
Creo que ese va a ser mi lema de ahora en adelante y que mantendré para el futuro.
Pues bueno, solo espero que hayáis disfrutado con el capítulo y con las acotaciones ingeniosas de Takeru. Y ya sabéis que si lo actualicé fue para tenerlo para el día de mi cumple, así que, ¿quién me regala un review?
Me he dado cuenta de que pronto llegaré a los 500 reviews, así que espero llegar con este capítulo que tiene más capítulos que los años que tengo en el momento que lo leéis. (Es uno más, pero bueno XDD)
Dato adicional: Este capítulo como el anterior no está revisado, así que pido perdón de antemano por las posibles incoherencias y que corregiré tan pronto como pueda.
Besos a todos y gracias de antemano a las personas que me feliciten por review.
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Respuesta a los reviews anónimos:
-Raquel: Antes de madurar, Rin tiene que aprender. Como está escrito en este capítulo, Rin estuvo años y años sin ir al colegio. Y ahora, a Jaken le ha tocado el marrón jejeje. Y no dudes de que acabará haciendo cosas importantes. Y me alegro que tus vacaciones sean entretenidas. Pese a que trabajo en una pizzería, durante el periodo escolar trabajo en otro lado y voy a clases, así que ando aprovechando ahora al máximo. Y bueno, un capítulo largo para agradecerte tus reviews.
-Tessy: Yo ya lo digo. Me encanta complacer al lector (y a torturarlo en ocasiones). Las cosas sufribles se compensan a veces. Y que vosotros lo compenséis con reviews, me alegra un montón. Pues disfruta de la fiesta amiga, ¿tú también te has vestido como lo han hecho ellos?
-Evy: Hola Evy! He de decirte que hasta a mí me ha sorprendido. Y es que era alucinante porque yo toda concentrada y los colegas del trabajo (antes de que viniera el cumpleaños) molestándome porque se aburrían. Y yo asustándome a cada rato XD. Sobre las canciones, te animo a que busques a alguien para poder expresarlas mediante melodías. Luego, cuando las grabéis ya me las pasarás para escucharlas. Lo del vídeo a Taichi, tendremos que esperar para saber sobre esto. Y bueno, ME ALEGRO UN MONTÓN QUE TE VAYA ENCANTANDO EL SESSHRIN Y SASUSAKU (debo decirte que ambos son canon, aunque el primero lo sepamos con certeza a través de un cd drama, pero en el manga/anime se ve que hay algo). Sobre el final, no niego que va a ser sorprendente. Y no te preocupes que me encantan los reviews largos. Es una forma también de comunicación entre el lector y escritor.
-life99: Tú lo has dicho, CASI los descubren. Por suerte al final, nada. Y aquí tienes una parte de lo que ocurre en la fiesta.
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'Atori' – BPS - Begodramon
