Eran infinitas las veces en que Taehyung había escuchado hablar del famoso arcoiris; los colores que éste poseía y el maravilloso arco que se alzaba alegre y majestuosamente sobre determinada superficie, alegrando días grises para los desafortunados. Los reflejos distorsionados mostrándose al inicio y límite del mar, las puestas de sol revelándose, tintando el cielo mismo, incluso el abrigo que su madre cargaba comúnmente, el cual aseguraba era azul, prenda que recordaba perfectamente antes de que la mayor desapareciera hace unos años atrás. Muchas maravillas coloridas que, para infortunio suyo, no era capaz de percibir en su totalidad, en cambio, su visión siempre mostraba gris, y como oportunidad solamente podía diferenciar sus tonalidades: blanco; blanco como la nieve, gris claro, gris plata, gris claro de luna, gris cemento, gris delfín, gris tiburón, gris carbón y negro.

Personas con su misma anomalía se les conocía como mono, era una clasificación que no beneficiaba a muchos, esencialmente cuando estos llegaban al momento en que verían colores, la mayoría de las veces llegaban a considerarse peligrosos. Aquellos capaces de abrir las puertas del mundo de colores, eran conocidos como probes; era como unir a almas gemelas, pero no siempre con finales felices como lograban demostrarse en ocasiones o algunos de esos doramas que ocasionalmente veía en la tv. Habían monos que se obsesionaban con ver colores, y eso generaba una dependencia hacia la persona que le había dado la oportunidad, desatando entonces caos e inseguridades, incluso cosas peores. Y si se lo preguntaban, él siempre pensaba que la unión entre un mono y un probe no era correcta, o no siempre.


"Un hombre de 40 años secuestró a una mujer de 30 y la mantuvo cautiva contra su voluntad, según algunos conocidos, el sospechoso es un monocromático. Parece que se la llevó después de que su presencia lo llevara a identificar colores. Desafortunadamente la mujer no pudo ser encontrada con vida, pero se buscará hasta el rincón más pequeño para dar con el sujeto responsable de tal hecho."


Era la noticia de última hora que se mostraba en la pantalla de aquél televisor. Posteriormente, el único ruido que se emitía en el ambiente eran las gotas golpetear con fuerza contra el ventanal; la mirada del castaño yacía perdida en algún punto muerto del suelo, hasta que las voces cesaron, así como la iluminación del aparato. El muchacho miró instintivamente a sus espaldas, encontrándose con la mirada llena de intriga de su acompañante y tutor, quien sostenía el control remoto en su diestra.

—¿Para qué gastas tiempo viendo eso?— el señor Lee cuestionó, tratando de no demostrar preocupación, no obstante, su intento fue vano. El menor no respondió aquello, bajando entonces el rostro, sólo unos minutos, pues pronto su atención se centró en la carpeta que revelaba la parte superior de unos papeles, llevado por la curiosidad, el joven los tomó sin objeción del mayor, sacando estos del empapelado, revelando entonces la información que dichos documentos contenían.

—¿Me cambiaré de instituto otra vez?

—Esta vez será uno de hombres.—¿Ya no será mixto?

—¿Qué es lo que te preocupa? No salías con nadie del instituto anterior, de igual manera.

Concluyó el mayor aquella charla, encogiéndose de hombros para posteriormente ponerse en pie. Tae ni siquiera tenía quejas ante aquello último, después de todo, era cierto, al ser un mono había decidido reservarse ese detalle por completo, al menos hasta que uno de sus anteriores compañeros lo descubrió, decidiendo burlarse de su condición, pero claro, él no se quedaría con los brazos cruzados, así que, sin siquiera pensárselo dos segundos, había propinado un puñetazo en el rostro del tipo. Ganándose entonces la expulsión de aquél lugar.

Silencio fue nuevamente lo que se presenció en la sala, además de la lluvia. La única luz que se adentraba al lugar eran los repentinos relámpagos que hacían presencia y las luces de las alargadas lámparas de fuera. Poco faltaba para que amaneciera por completo. Tras soltar un profundo suspiro, el señor Lee inició una corta caminata hacia su habitación, y momentos después Kim imitó su gesto, yendo a dormitorio propio, ciestionándose mentalmente si siquiera era una buena idea ese cambio, si acaso eso traería cosas buenas en su futuro, si acaso eso haría que, por un momento, olvidara lo que sucedió con su madre.