Ship: Vkook.

Universe: Normal Life.


Nombre: Kim Taehyung.

Edad: 22 años.

Cabello: Rubio.

Nombre: Jeon Jungkook.

Edad: 20 años.

Cabello: Azul.


Los aniversarios eran momentos importantes, fechas que debían ser memorizadas, especialmente en un lugar como Corea, sin importar el asunto. No obstante, aquello no había sido molestia para ninguno de los dos muchachos. Hace apenas dos años que ambos habían formalizado su relación, decidiendo celebrar ésta con una cena romántica, las velas y el ambiente íntimo no debían faltar en lo absoluto. Pero ahora, el único sonido que inundaba la habitación del rubio eran jadeos y gemidos ahogados, junto al ruido de las pieles de ambos chocar tras cada embestida que Taehyung daba. Jungkook sujetaba los hombros de su pareja, mientras que sus piernas aprisionaban la cadera ajena.

—Tae…¡oh, mierda!— exclamó el de cabellos azules, cegando por el éxtasis al sentir su punto dulce ser tocado nuevamente. Apretó sus dedos sobre los hombros de su acompañante, posiblemente dejando futuras marcas sobre su piel, al instante que echaba la cabeza hacia atrás y cerraba los ojos. Sentía el clímax aproximarse a cada segundo, esa deliciosa sensación. –Tae, creo que voy a…¡ah!— el repentino nuevo gemido interrumpió la oración, más no era necesario que esta se completase, el mencionado había captado el mensaje.

—Vamos, cariño.– murmuró el mayor, inclinándose hacia el pecho masculino, iniciando un camino de besos y mordidas suaves desde las clavícula, ascendiendo por el cuello, lugar donde succionó la piel hasta dejar una marca roja, y posteriormente siguió hasta llegar a su oreja, sonriendo entonces con picardía. –Córrete para tu hyung.— pidió con ronca voz, haciendo movimientos más firmes con su cadera, ambas manos sujetando las caderas del menor, provocando gemidos y maldiciones más audibles por parte del mismo.

Más palabras no fueron necesarias, Jeon prácticamente gritó el nombre del otro, siendo sacudido placenteramente por el orgasmo, había terminado sobre su propio abdomen, manchando mínimamente el ajeno; al sentir el interior de Kook apretar, Taehyung se corrió en el condón, para segundos después salir de su pareja, dejándole una sensación de vacío, pero energías le faltaban para protestar por aquello; acto seguido se recostó al lado del chico. Ambos con los ojos cerrados, buscando regular la agitada respiración. El color carmesí que en algún momento tintó ambos rostros, se iba desvaneciendo a cada segundo.

Fueron varios minutos de cómodo silencio hasta que Kim giró su rostro, admirando el perfil de su novio, su piel perlada por la fina capa de sudor debido al sexo de hace unos instantes. Suspiró profundamente, tomando las desacomodadas sábanas para así cubrir ambos cuerpos desnudos, movimiento que el peliazul aprovechó para apegarse al rubio, rodeándolo con un abrazo, el cual fue correspondido de inmediato.

—Eso fue maravilloso, como todas las veces anteriores.— aseguró Jungkook, elevando su rostro para observar el de Taehyung, ambos compartiendo una sonrisa suave al momento que se miraban directamente a los ojos, una mirada cargada de tantos sentimientos cursis que lograban sentir las dichosas mariposas en sus estómagos; por su parte, el Kim se dispuso a acariciar el cabello adverso con su zurda, dándole mimos, mientras que su diestra sostenía la mano adversa, jugando con los dedos del menor.

—Fue un buen regalo de aniversario, uno de tantos que habrán.— casi bromeó, recibiendo un asentimiento como respuesta. La mano que anteriormente jugaba con los dedos ajenos fue llevada al rostro del muchacho a su lado, y con su índice comenzó a delinear la nariz y los labios del susodicho, quien cerró los ojos ante el tacto gentil. —Kookie.— llamó para que le mirase, cosa que ocurrió unos segundos después. —Te amo.—

Silencio, un silencio sin negatividad, solamente emoción y amor de por medio. Kook se estiró lo suficiente hasta llegar a los labios del rubio, comenzando a repartir castos besos sobre los mismos, los cuales eran correspondidos e incluso interrumpidos por la simétrica sonrisa de Taehyung. —Te amo.— murmuró el peliazul, concluyendo con un beso más duradero, pero sin llegar a ser lujurioso.

Definitivamente, daría todo lo que fuese para tener más momentos así con su pareja. Tras unos cuántos segundos retomaron una corta distancia, una cansada sonrisa se apoderó de los labios del menor. —Será mejor dormir ahora.— tras comentar aquello, el Kim afianzó el abrazo, acomodándose correctamente; Jungkook, quien giró sobre sí para terminar en posición de cucharita, posó ambas manos sobre las ajenas que ahora abrazaban su cintura, y se dispuso a cerrar los ojos para caer rendido ante el sueño, con Taehyung detrás suyo, siguiendo su ejemplo.