Capítulo uno
En un día típico de primavera, el tiempo está poco cálido y hasta ahora el viento pasa a soplar un poco.
La salida de la escuela, sueña como siempre, lo que no se explica al joven chino es el facto de que su amigo se ocultó a clase de educación física, se ocultó en la entrada y hasta en la salida de la escuela, esperando salir con Sakura, quien iba a quedarse muy contenta por verlo.
Li trata de ignorarse un poco y más el facto de Daydoshi-san tener dejado sus útiles a su coche y que se vaya caminando, hasta sin su inseparable cámara, algo debe de pasar, pero eso sí que al chino no se explica.
En segundos, por cruzar los cerezos, Shaoran no mira a Tomoyo detrás de él y de su animada pretendida Sakura, lo que lo hace tomarse de valor y pasar a tocar con cuidado a los dedos calientes de ella con sus manos, facto que Sakura no rejecta, si no lo acepta de buen grado y lo mira con una sonrisa y luego vuelve su mirada a sus pies un poco.
En facto, Tomoyo se tomó otro camino, se fue caminando recto y dobló la otra calle, que se encuentra más vacía, perdida a sus sentimientos delante de la belleza de los cerezos, esta vez dejó a sus amigos para lograr estar sola un poco.
Sin darse cuenta, un joven de negros cabellos y ojos azules de tono petroleo camina por la misma vereda que ella.
Tomoyo sólo se da cuenta de quien es, cuando este le abre una sonrisa y ella en mucha sorpresa se abre la boca y lo mira sin reacción.
— ¿Eriol-san? — Pregunta ella, aún confundida.
El viento sopla, haciendo con que los pétalos de cerezo se vayan de encuentro a los cabellos largos de ella que se encuentran medio presos y brincan con el viento que viene de su lado derecho.
Lo que menos se explica a Tomoyo, es el facto de que Eriol en lugar de contestarle, sigue caminando hasta ponerse de frente a ella, este pone su rodilla izquierda en el suelo, sólo dobla su pierna derecha y del bolsillo de su ropa escolar del lado izquierdo retira una cajita roja.
La joven japonesa no comprende la actitud del joven británico y pone su mano izquierda cerca de su pecho, sin entender nada.
Él entonces abre la cajita delante de ella, que mira al anillo que al parecer está hecho de oro blanco, con una amatista en forma de corazón.
Eriol mira al suelo un poco, busca el aire para lograr hablar, nervioso como jamás estuvo en toda su corta vida.
— Regrese por ti, Daydoshi-san. — Dice él y agrega. — Vine hasta aquí por amarte en silencio, en cada línea que delataba mi amor por ti.
Tomoyo entonces lo sigue mirando, aún sorprendida con esa declaración de amor, pero pasa a sonreír a él, mientras tanto, Shaoran y Sakura se paran la caminada para mirarse la escena, con Shaoran conteniendo a su amada.
Entonces, Eriol extiende su mano derecha a Tomoyo que se toma un poco de valor y pone a su mano izquierda en la mano de Eriol.
Sakura se pone a vibrar mirando la escena y le da un abrazo a Shaoran que se pone igual a un tomate con la reacción de Sakura, pero la segura entre sus brazos con mucha dulzura.
— Sé lo feliz que estás, pero lo van a notar. — Shaoran dice.
Eriol pone la cajita en su rodilla derecha y se toma el anillo, lo pone en la mano izquierda de Tomoyo, dándole un cálido beso, mientras las flores de cerezo prosiguen cayendo en medio de ellos.
— Que me aprecies con ser tu novio me hace muy feliz, Tomoyo-chan. Eriol le dice y agrega. — Al parecer, no soy el único.
Eriol se pone de pie y luego mira hacia atrás a la pareja de castaños que se encuentran abrazados.
Sakura deja de abrazar a Shaoran y corre hasta su amiga, le dando un gran abrazo con una sonrisa enorme a su rostro, luego Sakura segura a las manos de ella.
— Te felicito mucho. — Sakura dice.
Shaoran se acerca a Eriol y le da un tabefe pequeño a su espalda.
— Felicidades, compa. — Dice Li y agrega. — Si no la tratas bien, no es a Sonomi-san a quien debes temer, pero a mi. Daydoshi-san es como una hermana, no lo olvides.
— Eriol-ku… — Sakura mira a Tomoyo. — Eriol-san, felicidades.
— Gracias, Sakura-chan. — Eriol le dice simplemente.
Ellos salen caminando lado a lado en parejas y platicando.
— Necesito saber cuando su madre me puede recibir en su casa, mi vida. — Eriol le dice y agrega. — Yo no soy como unos y otros.
— ¿A qué demonios te refieres, Eriol-san? — Shaoran dice.
— Yo nada, es que llevas tiempo saliendo sin un compromiso formal con Sakura-chan. — Eriol dice.
— Hasta de visita a su abuelo fuimos, y tu nada. — Li dice.
— Pero tú no tuviste el valor de enfrentar a su madre. — Eriol le dice.
— Estás mal informado. — Shaoran dice.
Tomoyo mira a su novio y entiende lo que él está tratando de hacer.
— Bueno, si no te apresuras la puedes perder. — Tomoyo dice.
— Ni bromees Daydoshi. — Li dice.
— ¿Vámonos por un helado? — Sugiere Sakura.
Ellos se miran y luego caminan para la heladería, donde Tomoyo tiene un encuentro que nada le gusta.
— ¿Así que te sales de la escuela y pasas a disfrutar con chicos?— Dice él hombre.
Eriol lo mira y este toma la mano de Tomoyo, poniéndose a mirar al anillo.
— ¿Qué diablos es eso, Tomoyo-chan? — Pregunta enojado.
Tomoyo puja su mano y la oculta atrás de su falda, con Eriol que pone a su mano en la espalda de ella.
— ¡Me vas a contestar te guste o no! — Grita el hombre.
El hombre de cabellos castaños-claros y ojos azules segura con firmeza a Tomoyo por sus brazos, lo que la hace sentir miedo, Eriol que estaba impasible delante de la escena decide actuar, poniendo su pie por delante del pie de su novia.
— Que la sueltes. — Eriol dice, con tranquilidad.
— No te metas. — Contesta él.
— No acostumbro hablar dos veces. — Eriol le dice.
Shaoran afasta a Sakura un poco y se pone cerca de Tomoyo y Eriol.
— Sueltala. — Li dice y agrega. — Somos dos y te hacemos quedar en el suelo, Kazuki.
Sin tener su orden atendida, Eriol lo empuja, haciendo con que él deje de tocar a Tomoyo.
— Eres muy hombre con una chica, pero a ver si lo eres conmigo. — Eriol le dice.
Shaoran miró a Tomoyo un poco y Sakura se encuentra muy asustada.
— Llevelas, Shaoran-san. — Eriol dice y agrega. — Los encuentro en el parque.
— Pero Eriol-kun. — Tomoyo dice.
— Puedes tener confianza, estaré allí en minutos, mi amor. — Eriol le dice.
— No quiero romperte la cara, así que solo déjala en paz. — Dice Kazuki y agrega. — Estamos así por las buenas.
— Por las buenas, no voy a dejar al amor de mi vida porque me lo pidió un idiota que yo ni sé quien es y por que se mete. — Eriol dice.
— Tú sabes lo que eliges. — Dice Kazuki y agrega. — Si quieres guerra, es guerra.
— En primer lugar, encuentre un oponente. — Eriol lo ironiza y sale caminando.
Tomoyo se encuentra sentada al lado de Sakura que segura sus manos y Shaoran en pie, está mirando a ver si no encuentra a Eriol, que viene llegando muy tranquilo.
— En primer lugar, lo que no se explica, ¿quién es ese tipo y por qué se siente tan con derechos, Tomoyo-chan? — Eriol le pregunta.
Continua...
