Capítulo 20

Prácticas no remuneradas

Las clases de protocolo y etiqueta se siguieron dando a lo largo de toda esa semana, haciéndose más duras y detalladas conforme pasaba el tiempo; al principio Twilight anotaba mentalmente todo lo que debía saber, pero en cuanto percibió que la cosa iba a más, comenzó a tomar nota. Según Celestia la práctica hacía a la princesa, pero por ahora quería asentar las bases teóricamente para luego pasar a un enfoque más práctico en cuanto terminaran con las clases.

Aunque Twilight comprendía el plan de estudios de Celestia, ella quería poner en práctica cuanto antes todo lo que había aprendido, para así ir asentando sus conocimientos e ir mejorando como princesa. Por lo que, una tarde, decidió comentárselo tras la última clase.

-Ya sé que quieres que terminemos con la teoría primero, pero he pensado que podría empezar a poner en práctica todo lo que ha aprendido hasta el momento.

-He estado pensando en varias formas de aplicar la teoría, ya te iré comentando cuando tenga algo…

-No, pero yo me refiero ahora mismo…

-¿Ya? Pero si todavía no hemos terminado…

-Lo sé, pero yo quiero empezar cuanto antes, quiero hacer las cosas bien, y creo que para eso es mejor empezar enseguida-explicó la alicornio lavanda.

Celestia miró a su estudiante, no muy convencida.

-¿Estás segura, Twilight? Me parece encomiable que quieras empezar ya, pero a mí me parece un tanto pronto…

-No tiene por qué ser de golpe y a la vez, sólo digo que estaría bien empezar a hacer cosas por mi cuenta… no sé, en plan alguna recepción, o presidir algún comité pequeño, acudir a alguna gala… ¿no hay nada parecido a lo que pueda asistir?-inquirió Twilight, con cierto tono imperioso en su voz.

Celestia se quedó pensativa, rumiando posibilidades, hasta que finalmente comentó.

-Bueno, hay algo dentro de pocos días… en Manehattan se ha terminado de construir un nuevo pabellón de deportes, el Trotidson Square Garden, el alcalde me había pedido que lo inaugurara yo, pero ya que te veo tan dispuesta, podrías ir tú en mi lugar…

-¿Una inauguración? ¡Es perfecto! ¿Para cuándo es?

-Para este viernes, quedan tres días, si quieres ir…

-¡Sí por favor, sí, es perfecto como práctica!-exclamó Twilight, muy animada.

-Está bien, se lo comentaré al alcalde para que no hayan malentendidos imprevistos…

La idea en sí la excitaba sobremanera; nunca antes había asistido a una inauguración, y el presidirla la hacía perfecta para practicar sus nuevos deberes reales.

Tras fijarlo oficialmente, Twilight se despidió de la princesa y regresó de vuelta a Ponyville en tren; sabía que podía volar, pero estaba acostumbrada a ir y volver en tren, ya era casi como un hábito, y prefirió mantenerlo así por simple gusto. Además, aún la costaba un poco volar, y no se terminaba de habituar del todo a sus nuevas alas, por lo que lo prefería así.

Una vez de vuelta en Ponyville, se dirigió directamente a su biblioteca para dejar las cosas y ponerse cómoda, Spike la saludó al llegar.

-Hola Twilight ¿qué tal la clase?

-Bien, como siempre… aunque he conseguido convencer a la prin… digo, a Celestia, para que me deje realizar una práctica y voy a presidir la inauguración del nuevo pabellón deportivo Trotidson Square Garden en Manehattan, es este viernes-explicó ella.

-Vaya, eso suena realmente bien… supongo que necesitarás una escolta si es oficial…

-Sí, supongo que sí, pero he pensado que también podrías venir conmigo, siendo mi asistente número uno-añadió Twilight, guiñándole un ojo.

-¿Puedo? ¡Genial!-exclamó Spike.

Justo después, al pequeño dragón le sobrevino una arcada y, justo después, eructó un pergamino enrollado.

-Debe de ser de Celestia, a ver…

Lo desenrolló y comenzó a leer.

Querida Twilight

Acabo de hablar con el alcalde Hoofberg y le parece bien que vayas tú, por lo que te estarán esperando en cuanto llegues; me ha dicho también que puedes traerte a un par de acompañantes si quieres para reservar las plazas necesarias en uno de los hoteles de la ciudad. Confírmame en cuanto puedas quienes van a ir contigo para avisar a Hoofberg.

Con cariño,

Princesa Celestia.

-Vaya, puedo llevar a alguien más…-murmuró ella justo después.

-¿Ah, sí?

-Eso parece… aunque no sé a quién podría llevar…

-¿A alguna de tus amigas, quizás?-sugirió Spike.

-Por ejemplo, aunque tendría que ser sólo a una, y como las demás se enteren podrían montar una buena, como aquella vez con los tickets para la Gran Gala Galopante… -recordó ella, mordiéndose el labio inferior.

-Bueno, pero no tiene por qué ser así ¿no? quiero decir, todas aprendieron la lección…

-Ya, pero aun así…

Aunque eso había pasado hace ya casi tres años, conocía bien a sus amigas, y cuando la emoción toma lugar en el lugar de la razón, poca cosa se podría hacer. Por un momento comenzó a hacer balance sobre a quién le podría interesar ir más a esa ciudad; supo enseguida que Applejack sería la menos interesada, puesto que ya estuvo una vez hace ya muchos años cuando era pequeña y no la resultó tan encantadora como ella pensaba. Fluttershy por su parte no le gustaba mucho los lugares tan llenos de gente, Manehattan destacaba por ser una ciudad muy grande y bulliciosa, lo más seguro es que no la gustara el ambiente de la ciudad. Conociendo a Pinkie tampoco tendría muchas ganas de ir, ya que querría enseguida hacer algo divertido, y en Manehattan solía primar la seriedad y la formalidad. Rainbow Dash podría tener un pase, aunque teniendo en cuenta que ese tipo de eventos serios la aburrían, enseguida la descartó. Finalmente tan solo quedaba Rarity, la opción más segura, ya que Manehattan era una ciudad muy cosmopolita, elegante y refinada, casi tanto como la poni modista; sin duda, la encantaría ir.

-Creo que a Rarity la gustaría ir… se lo comentaré a ella-decidió entonces la alicornio lavanda.

-¿¡A Rarity?! Oh, cielos, tendré que verme presentable entonces…-murmuró Spike, comprobando sus escamas.

Ante eso, Twilight tan solo se rio tontamente, prefiriendo no decir nada más.

En ese momento llamaron a la puerta y Twilight fue a abrir; se encontró entonces con cierta unicornio turquesa mirándola fijamente y con una gran sonrisa en sus labios.

-¡Hola Twilight!

-Ah, hola Lyra…

-¿Estás disponible? Anda, dime que sí…

-Pues sí… ¿qué pasa?-inquirió la alicornio lavanda, extrañada.

-¡Pues que nos vamos de fiesta! ¿Recuerdas que me dijiste que sí aquella vez? Pues ya toca…-anunció ella, con voz queda.

-Espera, espera, no tan rápido ¿ahora mismo?

-No hombre, para esta noche, a eso de las diez y media… hay un nuevo garito al lado de la plaza y me han invitado, así que te vienes conmigo.

-Bof, no sé Lyra, me pillas en mal momento…-murmuró Twilight, algo indecisa.

-Oh, venga ya, me dijiste que vendrías… ¿qué tiene que hacer esta vez su alteza real?-inquirió la unicornio turquesa, mirándola de arriba abajo con gesto cínico.

-Pues mira, este mismo viernes tengo una ceremonia de inauguración en Manehattan, y tengo que empezar a preparar todas las cosas para el viaje, quizás redactar algo para decir en el momento de la inauguración, y…

-Espera ¿para el viernes? Tienes tiempo de sobra, estamos a martes-observó Lyra, perspicaz.

-Ya, pero…

-Vamos, no me seas sosa, me prometiste que vendrías, por lo que tienes que venir… Pinkie Pie también va a estar allí, y puede que el resto de tus amigas también…

Ante esa situación, Twilight se lo pensó por un rápido y fugaz momento; si Pinkie iba a estar allí, lo más seguro es que el resto de las chicas también estarían. Lo más seguro era que la poni rosada insistiera lo suficiente para que el resto se uniera de forma inexorable. Si Rarity iría, podría aprovechar y ofrecerla ir con ella a Manehattan; aunque igual no era muy buena idea si al final todas iban a ir, ya que se podrían enterar enseguida. Aun así, fuera la situación que fuera, bien la prometió a Lyra que iría, así que, técnicamente, no se podía negar. Y tiempo para preparar lo del viernes había, así que…

-Ah, está bien…

-¡Genial! Ya lo verás, nos lo vamos a pasar en grande, a eso de las diez me pasaré por aquí para buscarte y nos iremos para allá ¿vale?

-De acuerdo, pues aquí te espero.

-Muy bien ¡hasta luego, Twilight!

Lyra se fue tan pronto como había aparecido y, una vez sola, Twilight no pudo evitar dejar escapar un hondo suspiro.

-¿Qué pasa, Twilight? Nunca habías dicho que no a una buena fiesta…-murmuró Spike, algo extrañado.

-No es por la fiesta, Spike… conozco a Lyra, y sé que, de alguna manera, aprovechará para encasquetarme un novio o algo por el estilo… y ahora mismo no quiero atarme a nadie, bastante tengo ya con lo de ser princesa como para ponerme a buscar a alguien para compartir mi ya de por sí atareada vida…-explicó ella.

-Bueno, lo cierto es que yo no te veo estando con alguien, si te digo la verdad… la vida de solterona estudiosa y empedernida te pega muy bien…

-¿Eso es jabón o guasa?-inquirió la alicornio lavanda, ceñuda.

-No, tan solo honestidad… ya sabes, lo que se le da tan bien a Applejack…

Twilight dejó escapar una risita por lo bajo, pensando en sus propias cosas; lo cierto es que nunca había llegado a considerar en ningún momento salir con alguien o algo por el estilo. Siempre había estado ocupada con sus estudios y sin apenas tiempo para casi nada más; salvo con sus amigas, nunca se había relacionado con nadie muy a fondo, y menos aún de forma romántica. Incluso más de una vez se había llegado a preguntar si realmente la interesaría tener novio y, en todas esas veces, nunca había llegado a obtener una respuesta satisfactoria.

-Pero bueno, sea como sea, no tienes por qué darle más vueltas. Tan solo ve a divertirte-murmuró Spike, con voz queda.

-Tienes razón, Spike, la verdad es que todo eso me da igual… tan solo iré a pasar un buen rato y nada más.

-De eso se trata-asintió el dragón.

Durante las siguientes horas, Twilight se fue preparando para la fiesta mientras que, por el camino, iba haciendo otras cosas de obligado cumplimiento; cenó un poco para no salir con el estómago vacío y, tras eso, estuvo esperando a Lyra para irse con ella para allá.

Al cabo de unos pocos minutos de espera, llamaron a la puerta y Twilight abrió, dejando a la vista a una unicornio turquesa de ojos amarillos.

-¡Ya estoy aquí! ¿Nos vamos?-inquirió ella, sonriente.

-Claro… bueno Spike, me voy ya, no te vayas muy tarde a la cama…

-Descuida, ve y diviértete-la indicó el pequeño dragón.

Twilight se dejó guiar por Lyra mientras iban atravesando el pueblo, y fueron hablando por el camino.

-Ya verás, te va a gustar, es un garito nuevo que abrieron la semana pasada, junto con la entrada van dos copas gratis y el resto hay que pagar, dicen que tiene muy buen ambiente…

-Yo con una copa voy más que sobrada, la verdad…

-Huy, mírala ella, que recatada… ni que fueras una monja…-murmuró Lyra, divertida.

-Muy graciosa… no soy muy de beber, eso es todo.

Finalmente llegaron al sitio, justo al lado de la plaza, y vieron una considerable cola extendiéndose en dirección hacia esta.

-Madre mía, menuda cola…

-Que va, no te preocupes, los que tenemos invitación pasamos directamente… vamos-indicó Lyra.

La unicornio turquesa enseñó las invitaciones al segurata de la entrada y éste las dejó pasar directamente; nada más entrar, dos ponis del personal las pusieron unas pequeñas pulseras en sus cuernos para poder volver a entrar en el caso de que salieran por lo que fuera y, tras eso, pasaron el vestíbulo para entrar en el salón principal.

El sitio era bastante amplio y estaba muy iluminado, con luces de colores por todos lados y música de ambiente que variaba constantemente, desde melodías suaves hasta otras muy fuertes y cañeras. Había un piso superior reservado para la clientela VIP, Lyra aprovechó para hacer un chiste.

-Mira Twi, si quieres puedes colarte allí arriba, con que te presentes ya vale…

-Muy graciosa, nunca me aprovecharía de mi título así, no es plan…

-Oh, venga ya, qué aburrida, eres una princesa, si quisieras podrías hacer lo que te diera la gana…

-Pero que sea una princesa eso no significa que por ello pueda hacer lo que me diera la gana…

-Sí, vale, lo que tú digas… ¡eh, mira, ahí están tus amigas!-observó la unicornio turquesa en ese momento.

Un poco más al fondo pudo distinguir la esponjosa crin rosada de Pinkie Pie junto con todas las demás; la poni rosada se mostraba especialmente emocionada, mientras que Fluttershy era la menos entusiasmada por estar allí.

-Hola chicas…

-¡Anda, hola Twilight, qué sorpresa! ¿Qué haces aquí?-inquirió Pinkie.

-He venido con Lyra, me ha invitado…

-¡Oh, qué bien ya estamos todas, podemos empezar!

-Desde luego… Twilight, me voy a por las copas ¿me ayudas a llevarlas?-la pidió Rarity en ese momento.

-Ah, claro…

Ambas ponis se acercaron hasta la barra, que estaba bastante llena de gente, teniendo que esperar un rato para poder avanzar.

-Y dime querida ¿qué tal te va todo?-inquirió la unicornio blanca en un momento dado.

-Oh, pues bien, no me quejo, sigo con las clases de protocolo y etiqueta…

-Ya pronto podrás juntarte con la crème de la crème de Canterlot…-murmuró Rarity, divertida.

-Y, bueno, ahora que lo comentas, para este viernes voy a ir a una ceremonia de inauguración en Manehattan, y me preguntaba sí…

En ese momento se hizo un hueco entre los ponis y Rarity aprovechó para colarse, cortando momentáneamente a Twilight; una vez a su lado de nuevo, la alicornio lavanda quiso retomar la conversación, pero en ese justo momento, el camarero apareció.

-¿Qué van a tomar?

-Seis sangrías, por favor-pidió Rarity.

Mientras esperaban, Twilight miró por un momento a su alrededor buscando a Lyra, sin encontrarla.

-¿Dónde se ha metido esta poni?-se preguntó Twilight, extrañada.

-¿Qué querías decirme antes, querida?-inquirió Rarity en ese momento.

-Ah, sí, pues que para este viernes voy a asistir a una inauguración, y ha pensado que igual querrías…

Sin embargo, fue interrumpida una vez más por el camarero, el cual reapareció con las seis copas; Rarity le entregó las entradas como pago y Twilight le dio su invitación, el poni los rasgó un poco una sola vez y se los devolvió. Inmediatamente después, la unicornio blanca cogió tres copas y Twilight cogió otras tres, llevándolas con las demás y repartiéndolas. Twilight se quedó con la suya y la dio un sorbo, estaba bastante sabrosa, y además la habían añadido canela, por lo que el sabor mejoraba aún más.

Twilight quiso volver a retomar la conversación con Rarity, la cual parecía haberse olvidado, pero delante de todas las demás no quería tocar al tema y decidió esperar un poco. Estuvieron hablando un rato apartadas de la pista, mientras se bebían las copas; al poco rato, Lyra reapareció.

-Ah, aquí estás ¿dónde te metías?-inquirió Twilight al verla.

-Estaba saludando a unas amigas que he visto al fondo… ¿Qué bebes?

-Sangría ¿quieres una?

-¿Sangría? Por favor, Twi, que blanda eres, a mí dame algo más sustancial… me voy a por una sidra ¿me acompañas?-la pidió ella.

-Claro… chicas, me voy un momento con Lyra, ahora vuelvo…

De vuelta a la barra, esta vez tuvieron que esperar un poco menos y Lyra pidió su copa; mientras esperaban, la unicornio turquesa la comentó a Twilight.

-Hey, Twilight, ¿ves a esos de ahí, en el centro de la pista? No han parado de mirarte desde que entramos aquí…

La alicornio lavanda miró disimuladamente y vio a un grupito de sementales de su edad, los cuales la lanzaban miraditas fugaces e indiscriminadas.

-Son guapos ¿eh?-inquirió Lyra, esbozando una sonrisita pícara.

-Creo que sólo me miran porque soy una princesa…-murmuró la alicornio, tratando de escurrir el bulto.

-¿Y eso que tiene que ver? venga, ve a bailar con alguno…

-¿¡Qué?! ¡Pero si ni siquiera les conozco!

-¿Y eso que tiene que ver? venga, voy contigo, así te ayudo un poco.

Nada más decir eso, Lyra se bebió su sidra de un solo trago y arrastró consigo a Twilight, la cual apenas pudo hacer nada por librarse de su amiga y sus celestinas intenciones. Antes de que pudiera darse cuenta, se encontró delante de uno de esos sementales que antes vio, era un poni de colores cálidos, crin amarronada y ojos de color canela; su marca de belleza consistía en un parasol y unos prismáticos.

-Princesa ¿me haría el honor de aceptar un baile con este humilde poni?-inquirió en ese momento el poni, con voz melosa.

Twilight se puso inmediatamente muy nerviosa, sin poder evitar sonrojarse más de la cuenta; físicamente el poni era guapo, y su mirada era profunda. Por un momento miró a su lado y vio a Lyra juntándose con otro de esos sementales, bailando con él y poniéndole ojitos tiernos. Sintiéndose atrapada, y sin apenas salidas, murmuró entrecortadamente.

-Eh… sí, supongo…

Nunca se había considerado una poni bailarina, pero en ese momento se dejó llevar por el semental, el cual la dirigió en todo momento; por decir algo, murmuró.

-No sé tu nombre…

-Keeper Safe, alteza…

-No hace falta que seas tan formal…

-Está bien… Twilight…-murmuró Safe, acercándose un poco más a ella.

De alguna manera supo que tenía que saber su nombre a la fuerza, por lo que no se molestó en preguntarle cómo lo sabía; por seguir hablando con él, inquirió.

-¿A qué te dedicas?

-Soy socorrista en piscinas, lagos y playas… ahora estoy de receso, pero este verano trabajaré en las playas al sur de Fillydelphia.

-Ah, suena interesante…

-Lo es, me gusta mucho nadar y ayudar a la gente…

Twilight trataba de mantener las distancias, pero Safe se acercaba cada vez más a ella; miró a un lado buscando a Lyra y se la encontró bailando un pegado junto al otro poni, mientras le besaba con fuerza, sorprendiéndola gratamente. Trató de ignorarla, pero el poni socorrista apenas la daba espacio, sintiéndose cada vez más nerviosa y más atrapada.

-¿Y tú? ¿Cómo es la vida de una princesa?

-Oh, bueno, ahora mismo estoy aprendiendo…

-Debe ser todo lujo y confort…

-La verdad es que prefiero una vida más sencilla y humilde… después de todo, aunque ahora sea una princesa, sigo siendo yo misma…-contestó ella, algo molesta.

-Vaya, eso es muy modesto por tu parte…

-Siempre me he considerado una poni modesta…

-Mira, yo también…

Con cada palabra que él decía, más la mostraba su verdadera cara, y eso la molestaba cada vez más, además de ponerla más nerviosa que antes. Miró a su alrededor, buscando una salida o un escape, y en ese momento vio a sus amigas al otro lado de la pista.


Las demás habían terminado sus copas y se acercaron a la pista para bailar un poco.

-¿Alguien ha visto a Twilight?-inquirió en ese momento Applejack.

-Fue a acompañar a Lyra a la barra…-recordó Rarity.

-¡Y desde entonces no la he vuelto a ver!-exclamó Pinkie.

-¿Dónde se habrá metido?-se preguntó Rainbow en voz alta.

-Ehm… chicas, me parece que está ahí…-murmuró Fluttershy a media voz, y señalando hacia la pista.

Todas las demás miraron hacia donde la pegaso señalaba y se quedaron a cuadros al ver a su amiga pegada a un muy guapo semental, bailando con él y cada vez más cerca el uno del otro; Rainbow soltó una risotada.

-¡Ja, que bueno, mirad a esa cabeza de huevo como mete ficha! ¡No pierde el tiempo!

-Oh, cielos…-murmuró Fluttershy, roja como un tomate.

-Caramba, querida, anonadada me dejas…-soltó Rarity, algo recelosa.

-¡Vaya con la princesa!-rio Pinkie, divertida.

-Mirad eso, nuestra Twilight se ha hecho mayor…-observó Applejack, esbozando una sonrisita.


Por su parte, Twilight se encontraba más nerviosa que nunca, sentía como si estuviera encerrada en una trampa para ratones de la que se sentía incapaz de salir, y la mirada de Keeper Safe la cautivaba y la aterraba al mismo tiempo.

-¿Sabes? Creo que no podemos pedir mejor momento…-comentó entonces él.

Twilight quiso decir algo, pero sintió como si se la hubiese pegado la lengua al paladar; fue entonces cuando vio que el semental se inclinó sobre ella para besarla. La alicornio lavanda se quedó paralizada, sin saber bien qué hacer y muerta de miedo; por un momento pensó en aceptar el gesto y dejarse llevar, para experimentar por sí misma cómo se sentía un beso. Y, por unos breves momentos, le dejó hacer. Pero en cuanto notó su aliento sobre sus labios no pudo más y estalló.

-¡No!

Le apartó entonces de un golpe y el semental se cayó sobre sus ancas, anonadado por lo que acababa de pasar. Los dos se miraron por un momento y, sin decir nada más, Twilight echó a correr hacia la salida.

Lyra fue la primera en verlo todo, y en cuanto vio que su amiga se marchaba, decidió dar carpetazo al semental con el que se encontraba, dejándole de besar de seguido.

-Oye, eres un buen poni, muy guapo y besas bien, pero que quieres que te diga, no eres mi tipo, y además, tengo novia.

-¿¡Qué?!-masculló el poni, alucinado.

-Bueno, adiós, que te vaya bien en la vida…

Y tras esa rápida despedida, echó a correr tras Twilight; de camino, se encontró con Pinkie y compañía, que también corrían hacia la salida.

-¿Lo habéis visto vosotras también?

-¡Sí! ¿Qué demonios ha pasado?

-No lo sé, vamos, tenemos que encontrarla.

Salieron del garito y miraron a su alrededor buscando a una alicornio lavanda; Rainbow alzó el vuelo y la vio corriendo hacia un callejón.

-¡Por allí!

Las demás siguieron a Rainbow hasta el callejón, donde se encontraron a su amiga temblando como un flan y lloriqueando por lo bajo; Lyra se acercó a ella y la habló.

-Eh, Twilight ¿Qué ha pasado? ¿Por qué has salido corriendo?

-Sí, parecía que ya lo tenías hecho… ¿no te gustaba el semental acaso?-inquirió Pinkie.

-Pinkie…-le espetaron las demás.

Twilight tardó un poco en calmarse, en cuanto estuvo un poco mejor habló.

-Oye, mira Lyra, gracias por invitarme, pero no hace falta que lo vuelvas a hacer…

-¿Qué? Pero Twilight…

-No, Lyra, simplemente no ¿vale?

-Pero si no me explicas…

-¡Te he dicho que no!-exclamó ella, apartándola de golpe.

La unicornio turquesa se quedó en el sitio, visiblemente dolida y sin habla; sin previo aviso, Twilight echó a correr otra vez y las demás la siguieron, pero Rarity habló con ella por un momento.

-No se lo tomes en cuenta, déjanoslo a nosotras ¿vale?

Lyra tan solo asintió con la cabeza y las observó irse, quedándose allí mirando a la nada; en cuanto vio que se había quedado sola se levantó y echó a andar pesadamente, con las orejas gachas y un triste semblante en su cara.


Las demás siguieron a Twilight hasta que se detuvo en otro callejón; en cuanto la alicornio lavanda vio que estaba sola con sus amigas, se dio el lujo de echarse a llorar. Todas las demás fueron a consolarla de inmediato, arropándola entre todas para que se sintiera mejor y se calmara antes. En cuanto pareció estar más tranquila, Rarity fue la primera en hablar.

-¿Mejor, querida?

-Sí…-masculló la princesa, secándose las lágrimas.

-Vale, a ver ¿qué ha pasado? ¿Te dijo algo ese semental acaso?

-Si te incomodó o algo parecido dímelo y yo ajustaré las cuentas con ese mamarracho-aseguró Rainbow, molesta por momentos y chocando sus cascos.

-¡Sí, eso, una cosa es divertirse y otra muy distinta es importunar divirtiéndose!-señaló Pinkie.

-Sabes que te escucharemos y apoyaremos…-comentó Fluttershy.

-Siempre estaremos ahí, dulzura, ya lo sabes…-añadió Applejack.

Ante todos sus comentarios, Twilight esbozó una gran sonrisa, lo que dejó algo más tranquilas a las demás; tras eso, la alicornio lavanda pasó a explicarse.

-Veréis, es que… no me sentía cómoda, yo…

-¿Por qué?-inquirió Rarity.

-¿No te gustan los sementales?-preguntó Rainbow, con delicadeza.

-No… quiero decir, sí, o sea… no sé, es que… yo…

-A ver, tranquila querida, con calma, no tienes por qué decirlo si no quieres…

-No, no es eso, si él era guapo, es que… yo… ah, creeréis que soy una tonta…-masculló Twilight, algo azorada.

-Nada de eso, dulzura, cuéntanos …-la animó Applejack.

La alicornio lavanda las miró por un momento, viendo que todas la miraban dispuestas a escucharla y comprenderla; finalmente se armó de valor y lo dijo.

-Es que… tenía miedo.

Ante esa confesión, las demás se miraron entre sí algo extrañadas por el comentario; Rarity y Rainbow se miraron ceñudas, con aire pensativo, mientras que Pinkie se pronunció.

-¿Miedo? ¿Y por qué tendrías miedo?

-Porque… veréis, yo nunca antes he tenido novio, y… no sé cómo manejar estas situaciones, y yo sólo le veía interesado por lo que era, y no por mí, y entonces…

-Entiendo lo que dices-anuncio entonces una suave voz.

Todos miraron por un momento a Fluttershy, la cual quiso por un momento esconderse tras su propia sombra; pero, como Twilight, se armó de valor y habló.

-Yo tampoco he tenido nunca novio… ya sabéis como soy, mi forma de ser casi nunca me deja relacionarme con los sementales que me gustan, y me asusto enseguida por cualquier cosa. Yo también he sentido muchas veces esa sensación de terror, de no saber lo que hacer, y muchas veces me quedaba quieta como una tonta delante de ellos, sin ni siquiera saber qué decirles. Por eso mismo también me daban de lado…

Ante esa explicación, tanto Rainbow como Rarity comprendieron todo un poco mejor y la poni modista habló.

-Vale, ya veo lo que pasa, las dos estáis sexualmente reprimidas… Fluttershy debido a su timidez, y Twilight…

-Por mi etapa asocial. Me centré sólo en mí misma y en mis estudios y no me preocupé en salir y conocer a más gente… siempre lo sospeché, porque había leído al respecto, pero nunca me atreví a reconocerlo, ni siquiera a mí misma. Ahora es cuando más me doy cuenta.

Tras esa última confesión dejó escapar unas pocas lágrimas y lloró en silencio, Fluttershy también. Todas las demás arroparon a ambas ponis y las animaron sin ni siquiera tener que decírselo. De alguna manera, comprendieron su dolor y lo compartieron entre todas, ayudándolas a sentirse un poco mejor.

-Gracias, chicas… sois las mejores amigas que una poni puede tener-murmuró Twilight, sonriendo.

-Eso ya lo sabes…

Finalmente acordaron que, entre todas, ayudarían tanto a Twilight como a Fluttershy a superar sus represiones soltándose poco a poco, y no de golpe, como había pasado esa misma noche.

Una vez que estuvo todo bien, decidieron cerrar la noche por hoy y todas se fueron de vuelta a sus casas, Pinkie acompañó a Fluttershy hasta su cabaña en las afueras del pueblo, y Rarity hizo lo propio con Twilight.

-No hacía falta que me acompañaras, Rarity…

-Ah, tonterías querida, siempre viene bien algo de compañía… además, comprendo cómo te sientes, yo siempre he sido muy abierta en cuanto a relaciones se refiere y nunca he tenido problemas, pero puedo entender lo que estás pasando, debe de ser terrible no poder expresarte como tú quieres en el momento oportuno…

-Sí, es verdad, es por eso que reaccioné tan mal ante él… además, era un imbécil, sólo quería estar conmigo por mi título… eso también me hizo echarme atrás-añadió ella.

-Bah, pasa de esos, tú te mereces a un buen semental que te quiera por cómo eres y no por lo que eres…

Ante eso, Twilight sonrió y abrazó con fuerza a su amiga, en un gesto de cariño y agradecimiento.

-Gracias, Rarity, de verdad…

-Ah, no es nada, querida…

Las dos rompieron el abrazo y, justo en ese momento, Twilight recordó la inauguración y aprovechó que estaban solas para comentárselo una vez más.

-Ah, por cierto, que casi se me olvida, lo de la inauguración…

-¿Inauguración? Espera, sí, me acuerdo que me dijiste algo así antes y te corté ¿qué era lo que querías decirme?-inquirió la poni modista, curiosa.

-Pues eso, que este viernes inauguro un nuevo pabellón deportivo en Manehattan y puedo llevar a alguien más conmigo, me preguntaba si querrías venir…

Ante eso, Rarity se quedó casi sin habla por un momento hasta que habló.

-Espera ¿Manehattan?

-Sí, es mi primera práctica como princesa, se lo pedí expresamente a Celestia, y me la dio a mí…

-¡Oh, pero eso es fabuloso! ¡Manehattan, siempre he querido ir, el glamour de esa ciudad rivaliza con el de Canterlot, la gran manzana, la ciudad que nunca duerme! ¡Oh, gracias querida, me encantaría ir contigo!

-En ese caso no se hable más, te vienes conmigo.

-¡Sí, perfecto!

Rarity se lo agradeció como unas diez veces más hasta que no pudo seguir haciéndolo más; finalmente las dos se despidieron y Twilight entró en casa, sintiéndose más cansada que nunca. Sin hacer nada más, y anotándose mentalmente el mandarle la carta mañana a Celestia para avisarla, se dejó caer en la cama, durmiéndose casi al instante.


Lyra volvió a casa enseguida, sorprendiendo a Bon Bon, la cual no la esperaba tan pronto.

-¿Ya estás de vuelta? ¿Cómo así?

Vio entonces nada más entrar la cara que llevaba y se preocupó enseguida por ella, preguntándola.

-Hey, ¿Qué te pasa cielo, a qué viene esa cara?

La unicornio turquesa la explicó todo lo que había pasado, omitiendo los otros detalles; una vez enterada, Bon Bon se pronunció.

-Bueno, sus razones tendría… y si dices que estaba tan nerviosa, lo más probable es que ese empujón fuera por los nervios…

-Ya, si lo sé, pero aun así… no puedo evitar pensar que todo lo que ha pasado ha sido por mi culpa…-masculló Lyra, con la preocupación grabada en su cara.

Ante eso, Bon Bon tan solo sonrió y se dirigió a ella.

-Eh, te conozco bien y sé que siempre haces las cosas con buena intención… en este caso, las cosas no han salido del todo bien, pero eso no significa que Twilight te vaya a dar de lado. Vamos, alegra esa cara, no me gusta verte tan triste…

Lyra esbozó una divertida sonrisa y Bon Bon se deleitó en ella.

-Así está mejor…

A continuación, se inclinó sobre ella y posó sus labios sobre los suyos, besándola suavemente; poco a poco, dejaron pasar a la pasión, tumbándose en el sofá y dejándose llevar. Pero en un momento dado, Bon Bon se despegó de ella e inquirió.

-¿Segura que no hiciste nada más?

-No, tan solo tomar un copa y bailar…

-¿Sólo? No sé yo, aquí hay algo raro…

La poni de tierra la volvió a besar y se pronunció de nuevo.

-A ti te gusta la sidra, pero normalmente no sueles beber licor de uvas… ¿Lyra?

Ante esa tesitura, y visiblemente asombrada, murmuró.

-Bueno, sí, vale, fui con ella para animarla y me lie con un tío… pero fue muy pasajero…

Aun a pesar de esa confesión, Bon Bon negó con la cabeza y murmuró.

-Eres incorregible…

Tras eso se tiró de nuevo sobre ella y la besó con fiereza; en un momento dado se despegó de ella y añadió.

-Ya te he dicho que tú solo tocas para mí… y no me gusta compartir mis dulces melodías con nadie más…

-Entendido… ¿hacemos un poco de música entonces?-sugirió Lyra, sonriendo pícaramente.

-Por favor… y en sí sostenido-añadió Bon Bon.

A eso, Lyra soltó una carcajada para luego volver al meollo del asunto. Afuera, el resto de Ponyville dormía.


Lo cierto es que este capítulo iba a ser mucho más largo, pero como vi que se alargaba mucho más de la cuenta y entre lo que pasa en este y en el siguiente no está muy relacionado, al menos en cuanto a situaciones se refiere, pues decidí dividirlo en dos capítulos. Comentar que me voy por una semana a Roquetas de Mar, pero seguiré escribiendo, eso desde luego; espero que en el hotel tengan wi-fi, supongo que sí, pero si veis que tardo en subir uno nuevo, no os asustéis. Alguien me comentó en los reviews que la historia avanza muy lentamente, intentaré darla un acelerón para acabar cuanto antes con la cuarta temporada y así poder explayarme a gusto con la historia de Frank. Y eso es todo, comentad, dejad reviews y todo eso. ¡Nos leemos!