Basado en autores occidentales que he leído –ayudada por google– porque el inglés no lo manejo.

1. Los cambiaformas son hombres y mujeres que pueden cambiar a un animal.

2. Entre sus manadas pueden hallarse Alfas, Omegas. Betas o hasta Gammas.

3. La jerarquía puede variar de acuerdo con cada autor. Sin embargo siempre habrá un Alfa líder, que es quien guía a las manadas o paquetes.

4. Por lo regular los Omegas son los que pueden gestar a los cachorros; igualmente el motivo puede variar.

5. Entre los escritores de este género es muy usado el término compañero destinado, alma gemela o pareja predestinada, shifters nacidos el uno para el otro.

6. El olor es una de las principales pruebas de quien es una pareja destinada, los atrae como un afrodisiaco.

7. Si bien la mayoría de los autores usa la mordida como otra prueba de los compañeros, no es muy de mi gusto, por lo que casi nunca la usaré.

8. Evidentemente existen historias donde los Omegas son vejados y maltratados por su condición; más no me agradan y agradezco que son pocas. Nunca utilizaré este recurso y si lo hago será muy forzado .

Si hay algún otro punto que cause curiosidad, se irá agregando a la lista.

Este fic es parte de la serie Cambiaformas Tlacuilo1 .

Los personajes son originales de Tiger & Bunny (タイガー&バニー Taigā Ando Banī?) es una serie de anime japonesa de 2011 producida por Sunrise, bajo la dirección de Keiichi Satō. El guion está escrito por Masafumi Nishida, con diseño de personajes original por Masakazu Katsura. Solo los pido prestados sin fines de lucro.


Mi luz

Por Tlacuilo1

Todo lo que ella vio fue

La silueta de una pistola.

Muy lejos, al otro lado,

A él le disparó seis veces un hombre que huyó.

Y ella no pudo encontrar la forma de llegar hasta él.

Me quedo, rezó,

Te veré en el lejano cielo.

Me quedo, rezó,

Algún día te veré en el cielo.

Fragmento traducido por Ayánn de la canción Moonlight Shadow de Oldfield Mike / Oldfield Michael Gordon.


De cierto modo ese era un final, uno de los peores escenarios que se imaginó.

Teniendo el cuerpo inerte de ese testarudo shifter tigre entre sus brazos, Barnaby se preguntó si su venganza valió el precio que pagó por ella.

Toda su vida, luego de la muerte de sus padres, se concentró en ser un héroe que definiera su fuerza y astucia y no su género. Buscó destacar demostrando su valía y lo logró.

Los demás ya no veían un indefenso shifter conejo, ahora cuando lo miraban, era por ser un héroe. Uno que buscaba reconocimiento, pero más que eso, anhelaba venganza.

Solo ese atolondrado Kotetsu logró ver más allá de esa imagen de héroe y estrella.

Negación, enojo y rechazo; nada detuvo a Kotetsu, consiguiendo romper el caparazón de Bunny.

Por supuesto que ninguno de los dos pudo obviar ese lazo que unía sus almas. Muchos pensarían que era una broma del destino unir a esas dos especies de cambiaformas, pero el sacrificio de Tiger demostró porque eran compañeros destinados. Kotetsu fue espada que rompió las barreras de amargura con las que se cubrió Bunny, y también fue escudo de este.

Recordó las últimas palabras de Kotetsu y se mordió los labios, los poderes del moreno se acortaron desde hace meses… seguramente desde que Wild Tiger supo que eran compañeros y no se unieron, porque ese shifter incluso eso hizo: permitirle negarse al vínculo hasta estar preparado.

Aún sintiendo que era su final, Kotetsu no le pidió nada y Bunny lloró porque precisamente le hubiera dado todo en ese momento.

Lloró pues si su unión como compañeros destinados se hubiera consumado, la fuerza de ambos se hubiera convertido en algo de temer y sin tiempos. Era algo que rara vez sucedía, pues las almas gemelas eran muy escasas y entre héroes nunca se había dado o sabido de ello.

Generalmente los shifters vivían con enamoramientos normales y eran felices de ese modo.

Los otros héroes y Kaede arribaron al lugar del último combate, sin embargo Kotetsu estaba inerte.

Bunny tembló al sentir que el maravilloso aroma a maderas y lavanda se iba difuminando del cuerpo de su compañero y lo aferró más, besándolo finalmente.

Al separar sus labios lo sintió… Su contraparte se había ido y se lamentó pues él nunca se permitió aceptarlo…

Su luz lo dejaba y la oscuridad de la soledad ya lo acechaba.

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El mundo no se detuvo como creyó que pasaría y Bunny se tuvo que unir a los otros héroes para terminar con Maverick. Aún algo adormecido por el dolor de perder a su pareja, logró combatir y como si el destino quisiera compensarle algo; vio con asombro y alegría que Kotetsu revivió en el último instante.

Bunny lo abrazó y el cambiaformas tigre le susurró al oído.

–Tu beso confirmó nuestra unión y con ello mis poderes no solo regresaron si no ahora son infinitos, como deben ser lo tuyos.

–...

Bunny no respondió, lo de sus poderes era lo que menos le importaba estando en brazos de Tiger.

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Luego de todo lo sucedido, Kotetsu y Bunny regresaron al departamento del rubio. Kaede iba con ellos.

Cuando la niña se quedó dormida, los dos shifters se sentaron en el sillón. Bunny sintió los dedos de Kotetsu rozar los suyos y se juró que no desaprovecharía esa oportunidad que el destino le regaló y estiró los dedos para entrelazarlos con los de Tiger.

El moreno aprovechó y se acercó tentativamente para besar al rubio, para su sorpresa y felicidad fue totalmente correspondido.

Esa noche los dos se abrazaron sin decir nada, no había necesidad.

Un año después. El rubio arrastró los pies y se dejó caer en el sofá. Prendió la televisión y sonrió orgulloso de ver a Wild Tiger atrapando a un ladrón, sin ayuda de nadie… bueno si su enlace de almas los hacía más fuertes no era asunto de nadie más que de ellos.

Bunny se metió una cucharada de helado en la boca mientras acarició su gran estómago.

–Mmm creo que haremos venir corriendo a ese viejo, verdad niños…

Y el rubio no estuvo errado, luego de un par de horas, Kotetsu casi destruyó una pared al no frenar a tiempo al llegar al hospital.

Su familia llegaría más tarde, por eso él no deseaba dejar a su Bunny solo en ese esperado momento.

Entró al lugar y avanzó veloz por los pasillos hasta la sala de maternidad. Allí lo alistaron y pudo llegar hasta su conejito omega.

La operación no tuvo complicaciones y tiempo más tarde el matrimonio pudo tener entre sus brazos a tres preciosos niños; por su olor eran dos tigres blancos alfas y un conejito omega.

Esa noche con Kaede vigilando la cunita dónde sus tres hermanitos dormían. Y con Tiger recostado a su lado abrazándolo, Bunny se dijo que era el cambiaformas más feliz del planeta.

Fin


Pues un pequeño one-shot basado en una canción que me gustó mucho, esta no tiene final feliz, pero la historia si pues no soy de mucho drama.