Hola!

Fanfic llegado de la nada a raíz de una publicación en el grupo de face She-ra y los Memes del Poder.

Notas tediosas de la autora para empezar:

Este es un fic omegaverse, sino te gusta, ya estás advertido.

Además, está basado en mi propio canon del omegaverse, que se desarrolla a más detalle en mi fic PODER. Aquí un resumen rápido. (aunque creo que se entiende sin el resumen, te lo puedes saltar).

Los alphas son dominantes, rigidos, protectores y territoriales. Tienen una "Voz", con la que pueden someter a omegas y betas e incluso otros alphas, dependiendo de su poder. También la pueden usar para proyectar pensamientos y sentimientos.

Los omegas son más que fabricas de bebés y feromonas, los dominantes son capaces de plantar cara a los alphas. Omegas dominantes y sumisos pueden contrarrestar la Voz de los alphas con sus feromonas y calmarlos.

Los betas son personas normales, sin licantropia o transformación, los Betas Alphas son personas de mentes poderosas que se pueden resistir en mayor o menor medida a la Voz de los Alphas.

Los cachorros son los adolescentes licantropos, su olor es diferente e invita a todos los lobos adultos a protegerlos, lo cual cambia cuando tienen Celo para su primer transformación.

El Vinculo se da entre parejas que involucren a un Alpha y gracias a una mordida profunda que haga sangrar, esto hace que la pareja comparta emociones y pensamientos, y la distancia ya no es un incoveniente.

Y ya.

Enjoy.


Capítulo único

"Mis Alphas"


Las cosas no se habían dado de la noche a la mañana, ni mucho menos.

Para empezar, el lobo de Adora había despertado muy tarde, al punto que Catra de verdad había creido que era su omega prometida. Todo la llamaba a ella, su bondad inherente y hasta su olor te indicaban que sería una poderosa y bonita Omega. Ahora jamás sabrían si la espada de algún modo pudo influir en el veredicto final, pero Adora se convirtió en una Alpha de Alphas, y a pesar de que su Voz no tenía paragón, la rubia rara vez la utilizaba.

Su tufo a Alpha fue otra de las razones por las que Catra había desistido de regresar con ella, se sentía engañada y ultrajada en muy diversas maneras. Y aunque las uniones entre Alphas eran raras, eran posibles, y admitiendo que no solo el celo, las hormonas, el olor, eran los que las llamaban para estar juntas, con el orgullo dejado de lado, al fin podían estar en paz. Se lo merecían. Se merecían la oportunidad.

El instinto era fuerte y en algún momento tenían discusiones, nada que no terminara en un delicioso sexo de reconciliación. Eso, y que Adora había decidido ceder en gran medida el control a Catra, no solo porque Catra siempre había necesitado más dominancia dentro de su relación, sino porque Adora se sentía perfectamente en sintonía con los deseos de su Alpha felina y cumplir sus caprichos era lo que la hacía feliz.

Lo siguiente que venía a equilibrar un poco su entorno es que Bow era un cachorro de Omega de los más lindo. Catra tenía que ir contra todos sus instintos cuando peleaban para poder atacarlo, y ahora que estaban en el mismo lado, podía saciar su instinto de protegerlo casi libremente (no que le fuera a decir a nadie que sentía la necesidad de proteger al cachorro de Omega de su pequeña nueva manada).

Glimmer era un punto peligroso en sí mismo. Con instintos muy poderosos, y criada para reinar, era normal que fuera una Alpha sumamente dominante y territorial, y durante el tiempo que Bow aún fue un cachorro, Glimmer de algún modo ya lo había reclamado para sí, aunque todos los instintos de Alpha la invitaran a protegerlo, sabía que cuando su celo y su lobo despertaran al fin, sería su Omega prometido.

Había sido complicado para ella aceptar a otra Alpha tan cerca de Bow como lo resultó ser Adora, pero la rubia era tan suave, entrenada para resistir sus instintos y solo usar su Voz y sus feromonas para someter a soldados renuentes, que poco a poco su relación con Glimmer se asentó, ya que Adora no comprometía su dominancia. Sin embargo, los tiempos después del fatal destino de Angella habían sido una dura prueba. Con todo el poder de la Piedra Lunar ahora sobre Glimmer, sus instintos se habían salido de control y eso había en parte ayudado a su choque de personalidades. Adora estaba tan acostumbrada a obedecer y cortar sus instintos que eso era lo único que había evitado un enfrentamiento entre las Alphas por el poderío, que pudo haber terminado muy mal.

Adora, que toda su vida se había movido entre los principales Alphas de la Horda, incluyendo a la misma Shadow Weaber, había aprendido a sobreponerse a su Voz, y en la medida de lo posible a sus feromonas, recibiendo entrenamiento muy duro para lo mismo. Recibía shocks cada vez que dejaba a sus instintos superarla. La habían entrenado, educado y criado, tanto para ser una Omega dominante, una Beta Alpha o la más poderosa de los Alphas, con el pasar del tiempo y que su lobo no despertara, su entrenamiento como Beta se intensifico.

La jerarquía dentro de la Horda era muy importante. No cualquier Alpha podía llegar a mandar, y ni siquiera ser un Alpha te garantizaba un lugar dentro de los Capitanes de la Fuerza. Así que esa era una ventaja en sí misma para Adora, sabía obedecer a otros Alphas sin comprometerse, y al mismo tiempo hacerse obedecer por los que estaban a su cargo. Era muy versátil en ese sentido.

Así que durante el viaje en el espacio, el rescate de Glimmer, el consiguiente rescate de Catra, y todo lo sucedido después, solamente había afianzado el lazo de la manada. Glimmer y Adora ya morirían por proteger a Bow, por ser su mejor amigo, y un cachorro de Omega de lo más lindo y tierno, y ahora Catra también usaría todos sus recursos para protegerlo, como un miembro más de la manada.

Bow no estaba nada preocupado por cuando su llamada apareciera, cuando su celo y su lobo despertaran. Ahora estaba con Glimmer y estaba totalmente seguro de su mundo y su realidad. Así como Adora y Catra estaban juntas, tanto si fuera destino o un amor mucho más allá de la vida y la muerte, estaba seguro que su lazo con Glimmer era igual de sagrado e irrompible, habiendo superado lo que habían superado. Y la reina de Luna Brillante, a pesar de lo territorial e instintiva que era, y habiendo su lobo despertado en el transcurso de la guerra, jamás había intentado saciar su celo con nadie. Estaba segura que su Omega era Bow.

Bow se sentía totalmente seguro e íntegro dentro de su manada, que oficialmente se conformaba por el escuadrón de mejores amigos 2.0, estaban seguros que pronto el lobo de Bow despertaría, porque ya estaba próximo a sus 21 años y esa solía ser la edad máxima en la que despertaba el hermano lobo. Lo esperaban, porque sabían que un omega adulto sería el equilibrio completo que necesitaba una manada tan poderosa como la suya.

Nada los prepararía para lo que pasó una vez el Celo de Bow despertó.

Estaban en una misión para terminar de someter el Desierto Carmesí y construir un asentamiento para los hordianos que se habían establecido ahí, por lo que la ayuda de She-ra facilitaba mucho las cosas y las garras de Catra agilizaban la construcción, para los que se usan los restos de la armada de las espiras y grandes restos de criaturas antiguas.

La primera en detectarlo fue Catra, que estaba a unos buenos 50m de Bow, pero Glimmer se teletransportaba ayudando a mover cosas y Adora estaba al otro lado del campamento, discutiendo cosas con Huntara. Y aun así, Catra apenas llego a tiempo de evitar que otros cuatro Alphas cercanos se abalanzaran sobre Bow, que estaba acalorado y hecho un ovillo en el suelo. Sólo el autocontrol que la Horda también inculcó en Catra, y su fuerte vínculo de manada, impidió que se abalanzara sobre él.

En cuanto Adora noto el tumulto, se lanzó a ver que ocurría y utilizo su todopoderosa Voz de She-ra Alpha para alejar a todos. Catra tenía todo el pelaje erizado y el cabello encrespado, sus garras se habían extendido y estaba enrollada sobre Bow, protegiendolo con su cuerpo. Sólo entonces Adora percibió el olor. El delicioso olor. Un omega virgen en celo, un Celo tan fuerte como jamás había olido.

Catra tuvo que gruñirle a Adora también, para que reaccionará. Ella misma sentía su erección creciendo. Pero no era un animal. Era una Alpha perfectamente dueña de sí misma. Adora reaccionó y llamó a Glimmer por los comunicadores que Entrapta les había construido.

— Glimmer, es una emergencia, Bow… —

—¿Qué le pasa a Bow, dónde…? —

Y ahora Catra y Adora habían tenido que proteger a Bow, que seguía ovillado en el suelo, de Glimmer. El olor había arrasado con todo raciocinio en su mente. Sólo sabía que tenía que preñar a este omega delicioso y virgen.

Por primera y única vez, Adora utilizó su voz contra Glimmer. En cuanto la reina estuvo sometida en el suelo, al fin Catra dejo de estar agazapada sobre Bow, que la había tomado de la muñeca, con una mirada suplicante. El autocontrol de la gata casi se había ido al carajo. Las feromonas de Bow estaban a tope.

—Glimmer, te voy a dejar mover, pero tienes que controlarte. Tenemos que llevar a Bow a Luna Brillante—

—Sí, sí, lo siento. Es demasiado… Pero puedo controlarme, lo prometo— Los gruñidos en la garganta de Glimmer habían muerto en cuanto Adora le había explicado la situación.

She-ra dejo de presionarla con su voz. Se levantó, tomó a She-ra de la mano, quien a su vez tomó la de Catra, que sujetaba a Bow, y los cuatro desaparecieron en medio de una nube de chispas rosas. Llegaron directamente a la cámara de aislamiento, en donde los Alphas con poco autocontrol pero que de todos modos no querían satisfacer sus ciclos de celo acostándose con cualquier omega dispuesto, utilizaban en el castillo. El aroma de las feromonas de Bow demasiado pronto atiborró la habitación.

La erección de Catra ya estaba más que siendo molesta. She-ra también ya estaba notablemente excitada y Glimmer las seguía con rapidez. Bow ya se había empezado a despojar de la ropa ante el golpe de calor que estaba experimentando. Su suave piel oscura resplandecía y las tres Alphas presentes pensaban que nunca habían visto nada más hermoso y tentador.

Catra dio un paso hacia él, y entonces Glimmer le gruñó, y She-ra se puso entre las dos, pero con el cuerpo ligeramente agazapado hacia Bow. Era un triple frente que solo el ligero recuerdo de su lazo como manada impedía que se saltaran al cuello cada cual. El instinto de apareamiento y dominancia era el más fuerte en este momento. Pero era Bow, su mejor amigo, su omega, y ahí había dos Alphas de la Horda, tentadas con feromonas desde la edad en la que podría despertar su estatus. Y también era el omega con el celo más poderoso y delicioso que habían olido cada una jamás.

Las tres trabadas entre sí, mirándose entre sí, casi no prestaron atención a los movimientos errantes de Bow, hasta que Catra sintió como Bow rozaba con su lengua la marcada cabeza de su erección a través de la delgada tela de su pantalón. Gimió tan rico ante la ligera lamida que todo el autocontrol de She-ra se fue al carajo y pronto la rubia tomó una mano de Catra para restregarse contra su erección, Adora dejó ir a She-ra y Glimmer estaba tan en shock, mirando como Bow sacaba la erección felina de su encierro, sin dudar en empezar a saborearla con deleite. Catra ya no era capaz de detenerse, se dejó hacer por Bow, acariciando su cabeza a través de sus rizos con una mano, y con la otra masturbando a Adora, que estaba ocupada quitándole la chaqueta y la playera, mientras también se quitaba su propia ropa. Después de un beso hambriento entre las hordianas, Adora volteó a ver a Glimmer, con la mirada empañada, llena de deseo, disfrutando de las caricias de Catra en su miembro duro y palpitante y Catra disfrutando de la mamada que Bow le estaba prodigando. Todavía nada comparado a las que recibía de Adora, pero sería gentil. Estaba consciente que era la primera vez de Bow. Adora extendió una mano a Glimmer, invitandola, incluso extendió su Voz hasta rozar la conciencia de Glimmer para demostrarle que lo único que quería, ya llegados a este punto, era que todos disfrutarán, y que respetarían que Bow era en realidad de Glimmer.

Con su propio miembro ya pidiendo por atención, Glimmer se dejo llevar y llegó hasta la mano de Adora, que apretó con cariño para después ponerse a besar los hombros de Bow y deshacerse rápidamente de su ropa. Ahora todos juntos, un amasijo de manos ayudaron entre sí a terminar de desvestirse. Bow no podía estar más feliz y lubricado. Tenía tres grandiosas Alphas todas para él solito. Pronto, las tres estaban alrededor de Bow, que se turnaba entre las tres grandes erecciones frente a él, totalmente dominado por el instinto. Glimmer estaba disfrutando no solo al fin de la sensación de la lengua y la mano de Bow sobre su erección, sino de la increíble visión que era ver a Adora besando a Catra, y como la gata iba dejando líneas rojizas sobre la piel de la rubia con sus garras, excitandola, pronto los rasguños serían tan profundos como para hacerle sangre. Mientras las Alphas disfrutaban de la atención de su Omega, la tarde iba cayendo lentamente.

Poco a poco los cambios propios de su estatus y la caída de la noche se fueron dejando notar. El crecimiento de los músculos y los colmillos.

Cuando Bow las tenía bien lubricadas a las tres con su lengua y su garganta, Glimmer se recostó en una otomana y Adora y Catra ayudaron a llevar a Bow hasta ella. La reina frotó su propia erección, deseosa de saciar sus deseos. Catra y Adora cargaron a Bow sosteniéndolo por los muslos y él se sostuvo de sus hombros, totalmente abierto, se besaba con Catra con una ternura que solo él sería capaz de provocar en la gata, mientras Adora acariciaba con cuidado su entrada y comenzaba a meter su pulgar poco a poco, por la posición, Bow estaba muy apretado y la verga de Adora palpitaba por hundirse en esa vaina.

—Bow, buen chico, estás tan apretado… Ahora te vamos a llevar con tu Alpha— Le susurraba Adora en el oído mientras Catra le seguía devorando la boca y Bow gimió, todo sonrojado, de placer. Catra le hundía las garras en la pierna, lo suficiente para un delicioso dolor, pero no como para abrirle la piel. Este cachorro todavía no estaba listo para eso, pero Catra sería gentil y dedicada.

—Por favor, por favor, por favor… necesito...— Bow apenas podía hablar, sintiendo ahora dos dedos de Adora dentro de él, la lengua juguetona de Catra y las Voces de las tres, rodeándolo, provocando, protegiéndolo.

—Lo sé, lo sé, buen chico. Ya estás listo— Hasta Glimmer se estaba mojando ante las palabras de Adora. Jamás se había imaginado en la cama a su amiga. Dejaría que Adora y Catra los guiarán porque ellas ya tenían algo más de experiencia, pero era la primera vez de Glimmer y Bow.

Por fin, Adora salió de él, y con cuidado, lo fueron insertando en Glimmer, hasta que estuvo totalmente sobre ella. Era el verdadero paraíso. Glimmer apenas podía controlarse, para no moverse tan rápido y acabar ya dentro de él. Quería que Bow disfrutara.

Catra y Adora les dieron su espacio y entonces Catra sintió el familiar tacto de la mano de su novia en su polla larga y dura. Adora la estaba masturbando mientras gemían entre besos y escuchaban el delicioso sonido de fondo de Bow rebotando sobre Glimmer, que había apoyado sus talones para tener una mejor penetración.

Los límites entre las Voces de las Alphas se estaban rompiendo, y podían sentir el eco de la carne de Bow abriéndose caliente y hambrienta sobre la verga de Glimmer en cada bajada. La vara venosa de Catra suplicaba por el mismo tipo de atención y Adora no la hizo esperar en cuanto sintió su deseo, bajando lentamente por el cuerpo de la felina, abrió la boca y relajó la garganta para dejar que su Alpha la llenara, de rodillas en el suelo, con sus manos acariciando el pelaje del trasero de la gata y con la cola de Catra enredada fuertemente en su antebrazo, sabía cual era su lugar en el mundo. Con una garra, Catra reventó la goma del cabello de Adora para liberarlo, y una vez libre, enredó sus dedos entre el cabello rubio para controlar el ritmo en el que la cabeza de Adora se tenía que comer su verga.

Empezó lentamente, dejando que la lengua de Adora la acariciara con hambre, que la lamiera mejor que a una paleta, pero poco a poco empezó a subir la intensidad, Adora no se quejaba, sentía el punzón de las garras en su cuero cabelludo y se dejaba llevar. Su lengua caliente y húmeda recibiendo con gusto la polla de Catra, no había nada más delicioso para ella. En un momento todo lo que se escuchaba eran los gemidos de Catra, Bow y Glimmer, las palmadas de Bow rebotando y los sonidos húmedos de la garganta de Adora.

—Adora, eres la mejor, sí, así, bebé, cometelo todo. No dejes salir ni una gota— Catra estaba teniendo su primera corrida de la noche. Mientras Adora se masturbaba, tragaba con deleite cada gota de la corrida de su Alpha. La rubia miraba con adoración a su Alpha, en cuanto terminó de tragarse el agridulce semen felino, se volteó, levantó el trasero y ofreció su rosada entrada a su Alpha.

—Por favor, Alpha, lléname—

—Esa es mi cachorra, sabes lo que me gusta, buena chica— Con la cabeza apoyada en la alfombra, Adora estaba ansiosa. No había nada como que Catra la tomara después de beberse su corrida.

La voz de Catra era sedosa, y su Voz envolvía a Adora, provocandola, sometiendola. Catra se hinco tras Adora, la obligó a bajar más su abdomen sin bajar el trasero y al fin empezó a entrar en ella, una vez sintió la cabeza abrigada entre los pliegues de Adora, entró de una sola estocada. La rubia fue obligada a bajar más la cadera ante los envites de la gata, su erección prisionera entre su propio vientre y el suave material peludo de la alfombra. Catra la tomó del cabello y Adora apenas podía contenerse.

—Quiero escucharte, cachorra. Eres mía—

—¡Soy tuya, Alpha!— Eso mataba a Catra, después de años deseando escuchar a Adora gemir su nombre, era musica celestial —Más, Catra, más— El apretado culo de la rubia se contraía fieramente al rededor de la dura erección de Catra, que con cada estocada llegaba más y más profundo, adquiriendo un ritmo rápido y profundo. Gruñía de satisfacción, llenaría de nuevo con su leche a la poderosa She-ra.

Salió un momento de Adora, escuchando su gemido sentido ante la pérdida, para acomodarse un poco cruzada sobre ella, casi en posición de caballo, y ahora sí, caer profundamente sobre ella. Adora usaba toda la fuerza de sus muslos y abdomen para sostener la posición y Catra usaba sus manos para abrir sus glúteos y poder ver como entraba y salía de ella. Ninguna de las dos pudo aguantar mucho antes de correrse. Adora derramó su leche caliente contra la alfombra al mismo tiempo que sentía la corrida de Catra llenarla, bañando su interior. Que la poseyera por atrás, como a un Omega cualquiera, la calentaba demasiado.

—Ven y limpia este desastre, cachorra— Adora gateó hasta la gata y de nuevo bebió directo de la fuente.

Bow se movía con lentitud sobre Glimmer, disfrutando de la sensación, comiendo sus pechos y sus labios, era todo ternura y Glimmer estaba tan caliente, le encantaba. No podía pedir un mejor omega, jamás. Bow se había apoyado en sus propios pies y ahora subía y bajaba más intensamente sobre Glimmer, golpeando dentro de sí mismo un punto que no sabía que tenía. Con el aumento de su deseo y placer, sus feromonas también subían, llamando a las otras dos Alphas presentes.

Catra ya no se estaba conteniendo, dejando salir todas sus feromonas de Alpha, ya había subyugado a Adora en ese estado donde su mente era solo reflejo de sus deseos, y pronto el Omega y la otra Alpha estarían en el mismo estado. Ante una Alpha con más experiencia, Glimmer no podía hacer mucho, menos estando tan excitada y relajada, sintiéndose protegida, una de las cosas más importantes entre Alphas para disfrutar por completo.

Adora era más gruesa que Catra, así que la gata se posicionó detrás del Omega y guió a Adora al frente con Glimmer. La princesa del poder y la reina se miraron un segundo, antes de que Adora besara lentamente a la reina. Bow se quedó quieto ante la indicación de la Voz de Catra, totalmente empalado por Glimmer, sintió como un dedo de Catra le obligaba a estirar más su entrada hace tan poco virginal.

—Buen omega, ¿Quieres complacer a tu Alpha, verdad?— Las feromonas de Catra eran implacables. El arquero solo pudo gemir decadente cuando sintió su entrada invadida por un segundo dedo, que entraban y salían lentamente.

Catra era una Alpha exigente, pero cuidadosa que disfrutaba de dar tanto placer como recibía. Adora lo podía atestiguar perfectamente. Mientras Bow seguía empalado sobre Glimmer con el trasero lo más levantado posible hacia los dedos de Catra, Adora besaba a Glimmer y acariciaba sus senos llenos y suaves. La textura era muy diferente piel a piel, que pelaje sobre pelaje o piel sobre pelaje. Pronto todo sería pelaje.

—¿Estás listo para mí, Omega?—

—Sí, sí, por favor, dame más—

—Hermoso omega— Complació Catra. Después de lubricar un poco más su verga con las excreciones de Bow, se puso tras él, con una rodilla apoyada entre las piernas de Glimmer y poco a poco obligó a su omega a abrirse para recibirla y Adora lo ayudó masajeando la erección morena con cariño, y diciendo más palabras dulces a su oído. Bow estaba tan apretado y estirado alrededor de Catra, que casi se corría solo acabó de llenarlo, respiró profundo y empezó a salir lentamente de nuevo, dos, tres veces más, hasta que deslizo con facilidad.

Glimmer podía su propio miembro siendo rosado por el miembro felino en una sensación delirante. Sus gemidos resonaban junto a los de Bow, que no podía sentirse más feliz que en este momento, con tres poderosas Alphas cuidando de él tan cabalmente. Su llamada apenas estaba siendo saciada, su calor sin ser sofocado todavía, y sabía que no lo sería hasta que fuera abotonado.

Adora disfrutó de la visión unos momentos para después llevar su polla hinchada de nuevo hasta la boca de Glimmer, que la recibió sin cuestionar. Adora fue gentil y se quedó quieta mientras la inexperta lengua de Glimmer la exploraba con gusto, disfrutando del sabor salado de su ultima corrida. Poco a poco iba metiendo más a la boca de la rojiza polla de la rubia, sintiendo con gusto como su grosor expandía su mandíbula y rosaba la entrada de su garganta.

La tarde seguía su transcurso y los atributos lupinos iban haciéndose más notorios, entre ellos más instinto. Bow ya no sabía las veces que se había corrido, siendo llenado tan profundamente por sus Alphas, porque estaba claro que habían cruzado algún límite. En su mente y su instinto, ya no había diferencia entre Glimmer, Adora y Catra. Las necesitaba a las tres sobre y dentro de él. Así que mientras era llenado por la gata y la reina, y la reina devoraba a Adora, ella se lo comía a besos, cerrando el círculo.

La bola de las tres estaba empezando a crecer y la necesidad de vaciarse dentro de un Omega caliente y apretado las volvía locas.

Ahora Catra estaba en el piso, con Bow sobre ella y Glimmer tras él. Habían cambiado de posición después de que Glimmer se corriera por primera vez.

Adora había ocupado su lugar mientras se recuperaba, expandiendo más a Bow, que ahora ya podía recibir sin problemas a Glimmer y Catra. Adora le había devuelto el favor a la reina para sentirla endurecerse de nuevo entre sus labios. Ahora Adora estaba hincada detrás de Glimmer, preparando su entrada, abriendo lentamente.

El nudo de las tres ya estaba listo. Bow gemía necesitado. Catra se contuvo lo más que pudo, para dejar que el nudo de Glimmer fuera el primero que sintiera el arquero, pero sin dejar de penetrarlo. La mano de Catra masturbaba con cariño a Bow y Adora le susurraba palabras dulces y calientes a Glimmer, mientras su propio nudo se iba abriendo paso entre las entrañas de la reina. En algún punto Catra y Adora se habían puesto de acuerdo para hacer la primera vez de los dos totalmente memorable.

Cuando el nudo de Glimmer estuvo todo dentro de Bow, Catra empezó a presionar, no para abotonar, sino solo por su puro y duro placer, moviendo sus caderas mientras Glimmer se sostenía de los hombros de Bow, sintiendo su nudo apretado siendo estirado por el otro miembro en cada estocada, lenta y profunda, y su trasero siendo llenado y expandido por la gruesa verga de Adora.

—Buen omega, buen chico, Bow, estas tan apretado y húmedo—

—Catra, tu polla se siente bien… Más, más— Le pedía Glimmer.

—Estoy lista, Alpha— Y mientras Adora decía esas palabras, la noche terminaba de caer.

Con la caída de la noche, la transformación se llevó a cabo, todos siendo tanto instinto, que no necesitaron detenerse. El pelaje creció en todos, en Catra se hizo más espeso. Las piernas y pies cambiaron para formar las poderosas patas, las garras se hundieron en diferentes cuerpos ante el instinto llenándolo todo. Con el nudo de Adora bien dentro de Glimmer, la rubia la tomó por la rosada cola que acaba de surgir y Glimmer gruñó de placer.

Las paredes de Bow apretaron y atraparon el nudo de Glimmer y la verga de Catra dentro de él tan firmemente que las dos Alphas se corrieron, siendo seguidas por el lobo rubio que era ahora Adora. Guiados por el puro instinto y la llamada de Bow, este mordió a Glimmer justo en la curva del cuello y el hombro, más cerca del cuello que del hombro, a su vez ella lo mordió en el hombro derecho, y Catra desde el frente en el hombro izquierdo, pero más cerca del pecho, y Adora mordió a Glimmer en el hombro izquierdo, justo encima de sus pequeñas alas.

Ninguno sabía lo que acaban de hacer.

Catra y Adora ya se habían mordido entre ellas, ahora solo ver que resultaba de este vínculo.

Pero ninguno podía estar más feliz. Ahora Bow tenía a las tres más grandiosas Alphas para cuidar de él.

Adora se corrió como pocas veces dentro de Glimmer, pero su nudo no bajaba y su instinto le decía por qué. Catra salió de dentro de Bow con cuidado, dejandolo anudado con Glimmer. Con cuidado se acercó a la entrada de Glimmer y mientras Adora sostenía la cola de la reina, Catra empezó a lamer con cuidado la entrada, ayudando a que Adora pudiera salir sin desgarrar a la reina. Poco a poco, y con mucha paciencia y cariño, lograron hacerlo, con la ayuda de una Glimmer soñolienta y relajada.

Bow estaba muy cansado, pero el instinto también lo sostenía. Una vez estuvo libre Adora, fue hasta el omega y empezó a atender con su larga lengua su entrada, que había tenido un estreno poco convencional. Catra se quedó con Glimmer, acariciándola y diciéndole lo buena chica que había sido, ronroneando para ella, cosa que jamás había hecho.

Después de recibir en pares a sus Alphas, el trasero de Bow no tuvo tema con una sola polla, aunque fuera la gruesa verga de Adora en su forma lobuna, Bow era también un gran lobo castaño. Adora lo embistió con cuidado y potencia, entrando y saliendo lentamente de él, después de unos momentos, impulsó sus caderas con fuerza para anudarlo y al sentir sus paredes reclamarla, se corrió dentro de él, derramando su leche caliente, segura que su semilla germinará en este hermoso omega. Adora siguió embistiendo hasta que estuvo seca y solo entonces se quedó quieta, esperando que su nudo bajara para poder salir.

Antes de que eso pasara, Bow la mordió fuertemente en el bicep derecho, mezclando su sangre y su saliva, a lo que Adora respondió con un gruñido y lo mordió poco arriba de la marca que Catra había dejado, mientras Catra y Glimmer se mordían entre ellas también. Para terminar el círculo, Catra llevó a Glimmer hasta Adora, y la rubia gruñó nuevamente de placer cuando sintió la mordida en su hombro derecho.


Qué tal?

Aquí estamos, como no, a las 3 de la mañana publicando, perdonen horrores ortograficos, no fue beteado XD

Ahora, a morir porque me apenas me vacunaron hace unas 12horas XD

Muchas gracias si llegaste hasta acá, de verdad se aprecian los reviews y follows :3 esperen el proximo cap de "Adora no está" para el domingo.

Vacunense!

Namaste