Uff, casi se me olvida subir el capitulo. Disculpen pero estaba preparando un relato nuevo y quien sabe. Eso no viene ahora, lo que viene es un nuevo capitulo y tendremos soluciones a las preguntas del capitulo anterior. Un aviso, a partir del capitulo 10 no se aceptan más solicitudes para la banda pero si para la Marina, otras bandas o demás. Si quieren más información un PM, es mejor ya que si quieres preguntar algo que no quieres que otros lean. Ah, una ultima cosa, recordad que en capítulos anteriores esta historia esta conectada a otra, si queréis saber más pregunten.
Capítulo 4 - La Bestia de la Marine
La goleta surca el mar deslizándose con elegancia. Todos tranquilos disfrutando de la brisa marina. Por primera vez Iona estaba leyendo el libro que les dio Silvano Gray, tan inmersa en su lectura se encontraba que se dejaba mecer por las olas del mar. Hasta que Ángel dijo curioso.
– ¿De qué trata el libro? ¿Iona? ¿Iona? ¿¡IONA!? –
– ¿¡EEEEH!? ¿Qué? ¿Qué? ¿Eh? ¿Has dicho algo Ángel? –
Xander se partía de risa, tenía unos camaradas poco habituales. Ángel suspiró y repitió la pregunta.
– ¿De qué trata el libro? –
– Pues, antes de ir a Refugio, ambos llegamos cada uno independientemente a una isla casi destruida. Silvano Gray se encontraba allí. Con las pocas fuerzas que le quedaban nos dio esto, es una bitácora, decidí leerlo y descubrí que no es suyo. –
– ¿De quién es entonces? –
– ¿Habéis oído hablar de "Los Sombreros de Paja"? –
Los dos se miraron, Ángel dijo.
– Claro que oí hablar de ellos, pertenecieron a la época de "La Peor Generación", Monkey D. Luffy se convirtió en el 2° Rey de los Piratas, me contaron todo de ellos igual a "Los Kizuato". –
Xander se quedó de piedra, que su nuevo camarada sepa de esa banda era un buen presagio. Iona observó su expresión y dijo guardando la bitácora.
– Capitán, sin confianza no hay respeto. ¿Se lo dices tú o se lo digo yo? –
– ¿Me he perdido algo? –
– Tienes razón Iona, mi nombre completo es Tiger D. Alexandro y prefiero que me llamen Xander. –
La cara de Ángel pasó de a una alegre a pasar a una completamente incrédula.
– ¿¡ERES DESCENDIENTE DE UN "KIZUATO"!? –
Los otros dos se taparon los oídos por los gritos. Xander respondió triste.
– Si, y soy el último que queda. Mi padre murió de enfermedad, pero mi madre y mi hermana… Ambas fueron asesinadas por los Marines, y lo se porque en una isla oí como un soldado hablaba de ese incidente. Todo por matar a los descendientes de grandes piratas. –
Ángel no dijo nada, pero entendía mejor que nadie lo que sufrió Xander, se puso a su lado y lo animó como pudo.
– Ya no estás solo ¿no? Ella y yo estamos aquí contigo y no permitiremos que te pase nada. ¿No es así Iona-Chan? –
– Te lo dije antes y te lo diré ahora. Te ayudaré a tomar decisiones. –
– Gracias chicos, sois los mejores. –
– Además, tienes delante al descendiente directo de Eustass Kid. No eres el único que desciende de Grandes Piratas. –
La risa resono en el barco y dejando todo a un lado, siguieron la ruta que Xander tenía preparada. Y dijo comprobando todo.
– En esa dirección está la isla Croispe, pronto tendremos un nuevo barco. –
– Si, pero antes debemos vender este. –
– Con tanta charla llegaremos sin darnos cuenta. ¿Preferís uno qué vuele o no? –
– ¿Los barcos pueden volar? –
– Si, gracias a los ingenieros y carpinteros consiguieron crear barcos voladores, yo subí a uno, te mareas un poco al principio y luego te acostumbras sin ningún problema. –
– A mi me da igual mientras pueda volar de vez en cuando en mi moto. –
– Algunos se manejan como motos. –
Esa información llamó su atención.
– ¿No me digas? Eso es interesante. Cuéntame más. –
Mientras tanto Leuni había preparado la base para una posible batalla con sus ojos divisó una Goleta con 3 tripulantes y dijo.
– Una goleta se dirige hacia la isla, en cuanto desembarquen averigüen sus intenciones. Sobretodo de los hombres. –
– Sí, Teniente. –
Pasó 1 hora y consiguieron llegar a tierra y aún mejor al local de Colen, siguiendo las instrucciones de Lady Caliope consiguieron los 4000 berries y que le guardarán la moto hasta tener el barco. Decidieron pasear por el puerto, preguntaron por el barco, pero nadie les decía algo valioso hasta que un pescador dijo.
– ¿Un barco qué encontraron en alta mar? Eso me suena. Ah, si, hace un mes más o menos, lo encontraron a varias millas de aquí, nada más traerlo intentaron repararlo, lo único que consiguieron es que una bola de fuego verde los persiguiera. No sois los primeros que quieren ese barco, hace poco una muchacha apareció con la intención de convertirlo en una especie de hospital ambulante o algo así. Logró entrar y ver que es realmente. No perdéis nada por hablar con ella, dijo que es una cyborg o algo así. –
– ¿Qué decís? –
– No perdemos nada por mirarlo. Gracias señor. –
Prosiguieron el camino hasta ver a la persona que buscaban. Una chica de 19 años, a, 69m, piel es morena oscuro, cabello es corto hasta los hombros ondulado solo las puntas lo demás es lacio, sin flequillo y negro. Sus ojos son verdes esmeraldas, su cuerpo es esbelto y desarrollado. Viste una blusa blanca ajustada al cuerpo que posee botonadura y con mangas largas y abiertas, las mangas tiene diseño de mariposa de color esmeralda que llega hasta un poco después de la zona de los codos. Usa un short de licra negro, lleva un par de medias esmeraldas y por últimos unos botines negros. Se acercaron y se fijaron que lleva un par de aretes pendientes con forma de lágrimas colgantes de color esmeralda y unas lentes circulares transparente. Está se encontraba hablando con algunos soldados.
– ¿No me has oído? Solo quiero ese barco, ¿acaso lo usareis como arma o dejar qué se oxide? –
– Déjalo, ya te hemos avisado, a la próxima no tendremos más remedio que dispararte. –
–
Uno de los soldados miró por encima de ella y vieron a "Los Demonios Carmesí" y gritó.
– Eh, vosotros. ¿Acabáis de llegar? –
Ángel no los miraba y Xander se estaba controlando. Iona tomó la iniciativa.
– Buenas, si acabamos de llegar hace unos minutos. Venimos con la intención de comprar un barco en condiciones y estirar las piernas. Mis compañeros tuvieron una mala travesía hace unos días. Comprenderá que la mar no siempre beneficia a todos. –
El soldado miró a los otros dos y dijo.
– Muy bien, tu cara me suena. ¿Nos hemos visto antes? –
Ángel se puso nervioso y dijo.
– Oh no, caballero. Si fuera así ya nos hubiéramos reconocido de inmediato ¿verdad? –
– Si, tiene razón. Que tengan un buen día. –
– Igualmente. –
Se fueron para alivio de todos. La chica se acercó amigable.
– ¿Buscáis un barco? Deberían ir al puerto, hay buenos barcos allí. –
– Ya tengo pensado uno y vamos a por el. ¿Verdad amigos? –
– Si. –
– Aja, vais a colaros en la base y robar ese barco. No lo dudo, es un barco hermoso. Madera robusta y firme, 2 mástiles grandes como robles. Velas grandes. Lo curioso son las hélices que hay en la parte más alta de los mástiles, son más largos de lo que parece. –
Los 3 se dieron cuenta de por que ella sabía tanto del barco. Solo dijeron.
– Tu te has colado y te han pillado. –
– Ay, eso duele, directos al corazón. Uuh, me matan. Jajaja, si pero me pillan y me echan. Yo solo quiero seguir haciendo mi oficio. –
– ¿Qué es…? –
– Soy doctora, conozco todos los métodos de medicina y cirugía del mundo. Hasta puedo crear prótesis, sobretodo para mí . –
Se quitó la piel de un brazo, mostrando qué es una prótesis bastante buena.
– Los brazos y las piernas, no tengo ningún problema en hacer para otros. ¿Y qué sois? ¿Pioneros? ¿Exploradores? –
– Somos piratas. –
– ¿¡De verdad!? ¿Puedo unirme? Siempre es necesario un médico en el barco. –
– Tiene razón, muchos corsarios fallecieron en el pasado por no tener uno. –
– Vale, soy Tiger D. Alexandro, el capitán. Prefiero que me llamen Xander. Y ellos son Vilaid Iona y Morgans D. Ángel, mi primer oficial y tirador. –
– Encantada, soy Semmelweis Chloe, seré vuestro médico. ¿Cómo se llama la banda? –
– "Los Demonios Carmesí". ¿Seguro qué sabes colarte en la base? –
Chloe sonrió con picardía, horas más tarde se encontraban en las puertas cerca del muelle de la base, Chloe comentó.
– Por aquí se llega al muelle, si nadamos podemos colarnos sin ser vistos. –
– Xander yo te llevo. –
Los cuatro se tiraron al agua y nadaron por debajo de la puerta, por suerte no era muy ancha y lo lograron antes de quedarse sin aire. Frente a ellos se erguía un navío tal como lo describió Chloe antes, solo que el barco era 3 veces más que un buque común de la Marine. En letras doradas a proa están escritas "Buscador". Pudieron subir a tierra firme, pero fueron emboscados por 3 soldados forzudos. Leuni apareció entre los soldados y dijo.
– Sabía que vendría alguien a por el barco, no hay mejor cebo que un navío único. Y reconozco a Morgans D. Ángel, "El Colmillo Rojo". ¿Qué hace un tirador del North Blue con estas personas? –
– Tu sabes de mí, en cambio no se quien eres señorita, podría presentarse para mis amigos y yo. –
– Por el poco respeto que le tengo se lo complaceré. Soy la Teniente Leuni, conocida como "La Bestia de la Marine". –
– ¿Teniente? Entonces sabrás del incidente de hace 11 años en una isla, fue una masacre, todo el mundo fue asesinado, por culpa del Gobierno Central. –
– Es la primera vez que oigo de ese incidente, no se nada de ello. –
Al oír eso, la tristeza inundó su ser. Seguir sin tener ninguna pista de lo que le pasó. Iona le dijo enfadada.
– No digas mentiras, si lo sabes. Has reaccionado al oírlo, sabes realmente lo que pasó. –
– Si, pero esta base junto con todas del East Blue, negamos la orden. Matar sin saber el pasado de una persona incluso si es descendiente de pirata es mezquino. Pero aún así, vosotros no sois bienvenidos aquí largaos o seréis arrestados. –
Miraron a Xander, este desenvaino su espada y dijo firme.
– No. No he viajado hasta aquí para ahora me digan que hacer, se acabó. Soy Tiger D. Alexandro, Capitán de "Los Demonios Carmesí". Y hemos venido a por nuestro barco. –
Cada uno de ellos sacaron las armas, Iona sacó su espada del guantelete, Ángel sus revólveres y Chloe se quitó la piel de las manos. Leuni dijo mientras su aspecto cambiaba hasta ser una Esfinge. Solo dijo.
– Nadie me ha derrotado, ¿Crees qué podrás hacerlo? –
– Solo hay una forma de saberlo. –
– Bien, nunca saldréis de aquí. Apresadlos. –
Xander se lanzó contra Leuni mientras Iona, Ángel y Chloe se enfrentan a los soldados. Iona a uno con grandes espadas, solo dijo.
– Una mujer no puede enfrentarse a mi, demasiado débiles. –
– Cuidado amigo, jamás juzgues a una persona por su aspecto. Podría darte una paliza de muerte. –
Ángel se enfrenta a uno con dos grandes escudos de piedra, este lo levantará como si nada y como bravucón dijo.
– Sin ningún respeto por la Marine tienes, ningún respeto de mi tendrás. –
– Intentas hablar en rima, pero la suerte no te es dicha. –
Chloe se acercaba al barco o al menos lo intentó, el último usa una cadena como arma, aunque lo lleva como si le pesaran plumas. Con curiosidad dijo.
– Te pillamos, te echamos, vuelves. Te pillamos, te echamos, vuelves. Te pillamos, te echamos, vuelves. ¿No te has herido bastante? –
– Vaya, vaya, vaya. Um, no, por que veras lo dije antes y lo diré ahora… Soy un Cyborg. –
Al terminar de hablar, se quitó las gafas para guardarlas en un bolsillo, chocó las manos y unas pequeñas chispas se produjeron en sus manos, se colocó los puños al frente y se preparó diciendo.
– Una doctora no suele herir a sus pacientes, pero haré un excepción contigo. Esto será divertido. –
– Divertido sí, pero el derrotarte a ti. –
Lanzó la cadena, Chloe la esquivó y la sujetó con las manos. Ambos tiraron, ninguno quería soltar su extremo pero Chloe solo sonrío y lanzó una descarga eléctrica que recorrió la cadena hasta darle, aprovechando se acercó y grito.
– Swivel Hook. –
Su puño izquierdo empezó a girar a gran velocidad y le dio en todo el mentón lanzándolo por los aires, al aterrizar quedó inconsciente, Chloe se acerca y dice comprobándole.
– Veamos cuanto te machaque. Bah, solo una mandíbula desencajada y pérdida del conocimiento. Poca cosa. ¿Dónde puse mis vendas? –
Mientras Ángel disparaba contra aquel marine con los escudos de piedra, no podía acertar ya que este siempre los levanta antes incluso de realizar el disparo. Frustrado grito.
– Oye, para de una vez. –
– Je, ¿Acaso el hombrecito se está rindiendo? Si es así, déjate aplastar por mis escudos. –
El hombre levantó los brazos y por primera vez vio como se sujetaban. Los escudos son prótesis por eso actuaba tan rápido. Se fijó en una correa de cuero desgastada. Y tuvo una idea, no perdió el tiempo en ponerla en práctica.
– Bueno yo al menos no tengo unas manos de piedra. –
– ¿¡Cómo dices!? Ahora verás lo que hacen. –
Corrió hacia él, Ángel guarda los revólveres y saca su rifle. Cuando estuvo lo bastante cerca se lanzó a un lado y disparó a las correas desgastadas. El marine no pudo frenar a tiempo y se cayó contra el suelo de cara. Ángel dijo soplando el humo de su arma.
– No esta mal para un hombrecito ¿no?. –
No recibió respuesta alguna. Iona apenas conseguía acercarse a su oponente, resultó que podía mantenerla a raya, está decidió aprovechar la situación para ver los movimientos de su rival hasta que dijo cuando el hombre paró.
– Ya veo, te dejas llevar por tu fuerza, pero careces de habilidad ahora se como vencerte. –
– ¿Mmh? Yo solo vi como has esquivado mis ataques, ¿piensas qué lograrás vencerme? Lo dudo. –
– Duda lo que quieras, pero así será. –
Empuño su espada con la mano izquierda mientras sacaba unas cuchillas del guantelete. El hombre solo empezó hacer girar las espadas delante de ella. Lanzó varios cuchillos que impactaron pero solo se vieron chispas. Cuando paro de girar Iona se encontraba delante con su espada lista para atacar. Una de las espadas se rompió después de varios choques de espada. En un momento logró hacerla perder el equilibrio y empuño su única espada hacia su corazón. La parte trasera del guantelete se extendió tanto que formó un escudo en forma de ala de la mitad del tamaño de Iona, cuando la espada choca contra el metal plateado, se rompió dejando solo un trozo. El hombre estaba sorprendido pero el miedo se apoderó de él al tener delante de sus ojos el filo de una espada negra. Solo dijo.
– Ya te dije que ganaría. Desaparece de mi vista. –
El hombre se fue con miedo y el orgullo herido. Iona miró a sus compañeros, Chloe atendiendo su oponente y Ángel comprobando su rifle. Se preguntaba como le va a su capitán, pero lo único que veía era una polvareda.
Xander y Leuni se encuentran frente a frente. Listos para luchar. Justo cuando oyó el choque de armas de sus compañeros fue la señal por empezar a luchar. Leuni usaba sus garras para intentar apresarle o herirle. Xander usaba una tormenta de pétalos rojos para despistar. Ella uso sus alas para disipar todo pero solo logro ver como estaba cerca de ella, sin perder tiempo lo barrió con sus alas y lo empezó a golpear con sus garras, algo de sangre brotó al aire. Xander dijo.
– Petal Shield. –
Varios pétalos se juntaron y formaron un escudo lo bastante fuerte para detener sus garras. Miró por encima de su cabeza y vio los pétalos que disipó antes.
– Petal Rain. –
Leuni miró hacia arriba, todos los pétalos de rosas rojas apuntaban contra ella. Cayeron en picado creando una polvareda. Al disiparse Leuni había vuelto a su forma original, estaba herida pero viva gracias al "Petal Shield" de Xander, este vio como ya se estaba rindiendo y decidió protegerla. Leuni miró su rostro de cerca, una cicatriz vertical que le cubre gran parte del lado derecho, solo dijo sin expresión.
– ¿Porqué, porqué me has protegido? Soy tu enemiga. –
– Es verdad, pero… Incluso si es así no soportaría matar a una persona que no tiene nada que ver con mi pasado. Solo quiero el barco, nada más. –
Leuni los vio y se dio cuenta de que ninguno de ellos mató a sus rivales. O estaban inconscientes o se habían rendido. Y vio por primera vez en su vida que, había perdido y dijo.
– Tenéis 1 hora, coged el barco y largaos lejos. De todas formas no sabíamos que hacer con el. –
– Gracias Leuni, espero que nos volvamos a ver. –
– Yo espero que no, porque para entonces seré más fuerte y te derrotare. –
Se fue dejándola rodeada de pétalos, al reunirse con sus camaradas solo asintieron. Iona dijo.
– Vosotros sacad el barco y yo iré a por mi moto, nos vemos en alta mar. –
No tardaron nada, por suerte solo tenían que soltar cabos y las velas, el viento era favorable y ningún soldado de la base los atacó. Iona apareció por los aires y aterrizó en cubierta, era lo bastante largo para tal maniobra. Está dijo sorprendida.
– ¿¡Nos lo dio así sin más!? –
– Si, y parecía feliz de hacerlo. –
– ¿Y eso? –
– Pues… Porque vi una pequeña sonrisa. –
Recuerda como apareció fugazmente una sonrisa antes de que se fueran al barco.
¿Acaso Leuni quería irse con ellos? ¿Porqué está embrujado el barco? ¿Qué nombre tendrá el navío? No os perdáis el próximo capítulo, la semilla de la esperanza debe florecer.
Nuestros queridos protagonistas ya tienen barco, pero como siempre hay secretos por descubrir. Si os ha gustado dejad un reviews y si tenéis preguntas para hacer alguno oc un PM y tendréis mi ayuda. Hasta el proximo capitulo, SpiritWarriot.
