MIS QUERIDOS
Nota: Este fanfic es muy triste, es más de dolor y desamor, así que si lo lee es bajo su riesgo. Es one shot, así que no tiene continuidad.
POV ANDREW
—¿Qué?— Le pregunto pese a que había escuchado claramente sus palabras
—Lo que escuchaste, Andrew. Quiero terminar— Me dice por segunda vez.
—Es por tu ex novio. ¿Verdad?— Cuestiono, aunque la respuesta era más que obvia.
—Sí— Susurra mientras de sus ojos verdes escapan un par de lágrimas— Andrew, nunca fue mi intención hacerte daño, pero cuando volvió a la vida y recordé nuestro pasado yo...
Makoto se quiebra en un sollozo, por lo que no puede terminar de decir lo que no hace falta que diga.
—No hace falta que me des explicaciones— Le digo haciendo un esfuerzo por no llorar ante ella— Si no eres para mí no lo eres y ni modo. Te deseo que seas feliz con Neflyte.
—Adiós— Susurra dándose media vuelta y sale de mi departamento arrastrando la maleta donde lleva sus cosas.
Cuando me deja solo con mi dolor me desplomo en el sofá y me llevo la mano al rostro queriendo evitar llorar, pero las lágrimas se hacen presentes sin que lo pueda controlar.
Tenía cinco años de relación con Makoto y la adoraba. A diferencia de otras novias, a ella si se la presenté a mis padres porque estaba seguro de que era la mujer que quería tener a mi lado el resto de mi vida.
Durante estos años creí que era la mujer indicada, que nada nos separaría, pues vivíamos juntos desde que teníamos seis meses de noviazgo, se llevaba bien con mi familia, coincidíamos en lo que esperábamos a futuro de la vida, vaya... ¡Ya hasta habíamos planeado los nombres para los hijos que a futuro tendríamos!... Y no, tampoco había secretos entre nosotros, así que desde el principio supe que era una sailor senshi, lo cual si bien no me gustaba del todo porque temía que en algún momento apareciera un nuevo enemigo y que ella muriera enfrentándolo, tampoco era motivo de grandes discusiones pues desde hace mucho no había ningún alienígena atacando la tierra.
Conocía también su pasado en el milenio de plata. Sabía que en su otra vida hubo un hombre que ella amó con todo su corazón y no me importaba, sin embargo, Serena los devolvió a la vida, y bueno. ¿Dónde se ha visto que la chica linda teniendo opciones escoja al humano común frente al galán con super poderes? ¿Al médico frente al empresario millonario?
¡En ningún lado! ¡Ni en la ficción!
Cuando supe que su ex novio había vuelto a la vida al principio estaba tan seguro de su amor que no creí que me terminara, pero seguro en esas juntas de sailors y generales a las que iba y que me ocultaba, los recuerdos del pasado y el tenerlo tan cerca hizo que esos sentimientos que tuvo por él volvieran.
¡Caray! Si alguien escuchara mis pensamientos seguro sentiría lástima por mí; sin embargo, no quiero ir por la vida causando pena, así que me pongo de pie y voy a mi recamara para tomar mi maletín y una de mis batas que cuelgan en el closet. No puedo ni quiero pasarme los días llorando por ella ni hundiéndome en mi dolor, así que decido que a partir de hoy pasaré tiempo extra en el hospital haciendo guardias o regalando consultas médicas
Al salir de la habitación me encuentro con que en la mesa que se encuentra en medio de la sala está un arete en forma de rosa. Es de Makoto. Por un momento pienso en tirarlo a la basura, pero al final no tengo valor para hacerlo y lo meto en uno de los cajones del escritorio que casi nunca uso. En ese donde guardo el anillo que hace poco le había comprado para pedirle matrimonio.
Finalmente salgo de casa rumbo al hospital.
P.O.V. NEFLYTE
Esta tarde Makoto me ha citado en una cafetería, y por supuesto he acudido, pues cualquier pretexto es bueno para verla, para estar cerca de mi amada.
—¿Qué?— Le pregunto pese a que había escuchado claramente sus palabras
—Lo que escuchaste, Neflyte. Intentémoslo de nuevo. Corté a Andrew— Me dice por segunda vez.
—Pero no me amas— Le respondo, y enseguida veo la sorpresa en su rostro.
—Pero puedo llegar a amarte. Dicen que donde hubo fuego cenizas quedan y con el tiempo quizá...
Esbozo una sonrisa burlona porque tengo una imagen de hombre duro que cuidar así que no puedo darme el lujo de llorar, menos frente a ella.
—Makoto. Se te olvida que hablo con las estrellas. Me amaste en nuestra otra vida, pero ya no me amas, y los dos sabemos que no me amarás, que ahora tu corazón es del rubio desabrido.
—¡Óyeme!— Me da un codazo en las costillas.
—Makoto. Me ofendes.
—¿Te dolió mucho?— Pregunta preocupada
—También me dolió un poco el golpe en las costillas— Le respondo— Pero más me duele que me creas capaz de hacerle daño a tu humano. ¿Por qué me crees tan despreciable? No sería capaz de hacerle daño al hombre que amas. No quiero tu lástima ni que estés conmigo obligada.
—Pero...
—Despreocúpate, de verdad. No le haría daño a ese tipo. Por su seguridad y la tuya no te aconsejaría que vuelvas con él, pero tampoco estás obligada a estar conmigo.
—Gracias, y perdóname.
—No es culpa de nadie. Las cosas son lo que son y ya.
Nos quedamos un momento en silencio, y entonces vemos entrar al bar al susodicho acompañado de una chica rubia. Veo los ojos de mi amada llenarse de lágrimas por causa de ese hombre y siento el deseo de ir a partirle su linda cara de ken.
¡Sin embargo no lo hago!
Sé que en el fondo mis sentimientos de repudio hacia él son subjetivos, y que así como yo sufro porque aunque pudiera tener por esposa a Makoto, es por el maldito don que tengo de hablar con las estrellas que sé que ella ya no me amará porque su corazón es de ese tipo insípido; mientras que él sufre porque cree que nuestra amada no lo ama y que lo ha dejado porque ha quedado deslumbrada con mi dinero y mis poderes.
¡Ah! Lo que daría por estar en sus zapatos. Con gusto renunciaría a mi fortuna y a mis poderes si fueran el precio de tener el amor de Makoto Kino, o al menos me gustaría no tener este don de hablar con las estrellas para cegarme y creer que ella un día llegará a amarme.
¿Qué cosas, no? Ni en ficción la chica linda rechaza al tipo con super poderes para irse con el chico normal, o al millonario para irse con un... bueno, con un médico que no es el dueño del hospital; sin embargo, si algo me enamoró de ella desde mi vida anterior es que no sea una interesada, aunque eso hasta cierto punto es ahora mi desgracia.
—¿Nos vamos?— Me pregunta Makoto mientras se pone de pie y se da media vuelta para ocultar sus lágrimas.
—Vámonos— Le respondo y me pongo de pie.
Al darme media vuelta siento la mirada cargada de odio del doctor.
¡Ja! Pobre. Le está doliendo imaginar que nuestra amada me eligió a mí. ¡Si supiera que también estoy dolido al saber que si ella pudiera escoger lo elegiría a él!
P.O.V. MAKOTO
¡Dolor!
¡Dolor es lo que siento en mi alma por lastimarlos a los dos!
He recuperado los recuerdos de mi vida pasada y sé cuan profundamente amé al General Neflyte. Lo mucho que sufrí y como mi corazón se rompió cuando Beryl lo secuestró y tuve que luchar contra él en el campo de batalla.
¡Lo amé! De verdad que lo amé con todo mi corazón y me duele ya no poder corresponder a sus sentimientos como él quisiera, pues sé que ahora que ha vuelto a la vida sigue sufriendo por los horrores que vivió en la guerra y en el infierno purgando sus penas por haber hecho sus fechorías cuando estaba bajo el control de Metalia.
Sé que mi amor podría ser un bálsamo para curar las heridas de su alma ¿Pero cómo obligar a mi corazón a amarlo de la manera en que él desea?
En cuanto a mi amado Andrew, me duele saber lo que debe estar pensando de mí.
Seguro debe de creer que cinco años de relación para mí no significaron nada, que le fui infiel, que soy una interesada que prefirió la fortuna de Neflyte, que desprecié su humanidad por irme tras el chico con super poderes; pero está equivocado, porque tal como es lo amo.
Ahora ya no tengo a mi lado a Andrew para que me despierte cada que tengo pesadillas donde me veo luchando con youmas, no está para hacerme sentir la mujer normal que siempre deseé ser.
¡Me duele despertar y ver que nuestros planes de una vida juntos se han desmoronado por mi jodido deber! ¡Me duele ver el desprecio en la mirada de Unasuki que se había convertido como en una hermana para mí!
¡Lo extraño! ¡Por el kami que sí! Extraño despertar a su lado, nuestras noches de pasión, sus besos, sus abrazos, nuestras charlas. ¡Todo de él! Incluso su comida sin sazón cuando llegaba a cocinar.
Duele. Duele mucho no poder tenerlo a mi lado, pero es por su bien. Las relaciones amorosas entre senshis y humanos normales han sido prohibidas en el reino que por estúpida ayudé a fundar, y como más me dolería perderlo he decidido hacerme a un lado.
¡Odio ser una sailor!
¿Para qué quiero tener super poderes si implican renunciar a mi parte humana, a mi felicidad?
FIN
NOTAS DE AUTORA:
Escribí este one shot por dos razones:
1. Estoy un poco sad y quería ver a los personajes sufriendo más que yo, jajaja.
2. Tenía ganas de escribir algo donde la chica elija al chico normal por encima del chido millonario/con poderes porque es algo que nunca veo en libro ni películas así que me cree mi propio fanfic para darme gusto.
3. Es corto porque no tengo ganas de explayarme, aunque quizá, quizá luego haga un longfic de eso, donde chica tenga dos opciones para escoger y escoja al tipo normal Why not? Jajaja.
Y pues nada. Ya me voy a dormir y saludos a quienes pasen por este one shot.
