Hola mis amigos, mi nombre es Yuzu

Una vez más traigo otra historia para Candy Candy, esta vez será un AU en tiempos actuales donde Candy y Annie fueron adoptadas por los Britter y son ahora sus hijas como también entre ellas son hermanas. He hecho cosas antes con ellas dos en el pasado por lo que vuelvo a recalcar nuevamente que será un yuri sutil sin llegar a ser ofensivo, solo algo fraternal entre dos mujeres, si no gustan pueden irse libremente.

Esta historia será la tercera de una serie de cinco historias llamada Romantan Incestus, la cual tratará como tema principal el incesto o situaciones románticas entre dos miembros de una misma familia, en dicha serie se tratará una pareja o ship de tipo yuri, una de cada anime. Esa idea se dio al oírse el revuelo que causó un tal Christopher Chandler con su madre.

En esa serie se tendrán 3 one shots románticos y 2 lemmon, todos yuri y con tema principal en el incesto... Y no se preocupen, pues este tercer one shot no tendrá escenas sexuales por lo que varios juristas de la serie pueden estar satisfechos para evitar problemas.

Como siempre, es hora de comenzar este one shot que se me ocurrió mientras me empezaba a dominar el sueño en estos días, a altas horas de la noche.

Espero que lo disfruten

Yuzu y fuera

.

.

.

Una noche más donde ellas dormían en la misma cama, no era un secreto que en ocasiones Annie temía a la oscuridad pero para su fortuna su ahora hermana mayor Candy estaba aquí para protegerla de todo peligro, de hecho desde que fueron recogidas y posteriormente acogidas en el orfanato que las salvó de una muerte segura en época de invierno siempre fue así, cada vez que la timida de ojos azules temía por sí misma siempre la rubia pecosa de ojos verdes cuidaba de ella hasta las primeras luces del día.

Y fue una noche más donde durmieron cómodamente hasta que el sol hiciera su acto presencia. Y más que solo una noche de devota protección también una bastante increíble, una completo gozo y regocijo. Sólo ellas dos y la suave brisa nocturna que se colaba por la ventana.

La primera en abrir los ojos fue Annie, la menor de los Britter mientras comenzaba a proyectar las primeras imágenes notaba cierto detalle, más que detalle, era parte de la educación y fuertes valores cristianos que recibieron tanto de la señorita Pony como de la Hermana María y era que Candy con tal de hacer una buena obra siempre sacrificaba algo, desde lo más leve o hasta lo más grande. Este caso fue su chaqueta negra, hacía un fuerte viento helado a las horas de la madrugada cuando la rubia pecosa le brindó su chaqueta en un gesto gentil posteriormente agradecido profundamente por la menor hacia su ahora hermana.

Una pequeña sonrisa se dibujó en su rostro dándose con una buena suposición, era un encanto sentir aquello en su corazón. Annie ya había caído dormida boca abajo, mientras que Candy se dedicaba a velar su sueño acariciando su negra cabellera y de vez en cuando dándole algunos besos en su espalda, luego con el paso de las horas los brazos de la mayor envolvían su cintura, la pelinegra los mantenía uniendo sus manos sobre ellos, amaba ese contacto, lo adoraba.

La ojiazul despertó lentamente después de estar sintiendo el suave contacto que la rubia pecosa tenía con su piel. Le gustaba esa sensación que su otra mitad le ofrecía, ella era la única persona que le hacía sentir especial, que era única, que le mostraba porque la vida es bella.

Candy amaba a Annie sobre todas las cosas, más que a su vida, más que a todo, se diría que hasta era su mundo. El verdadero "te amo" le salía, no era el simple "te amo" que dicen las parejas confundiéndolo con un "te quiero", el de esa chica de pecas prominentes como constelaciones era real.

-Annie, te amo- Susurró la mayor al oído de la morena, creyendo que ésta se encontraba bajo los brazos de Morfeo.

-Lo sé, Candy… -Respondió la menor mirando la verde mirada de la persona que adoraba.

-Por ti bajaría la luna.

La chica tímida no evitó reírse ante ese comentario

-Tonta, no digas esas cosas

-Sabes que yo por ti haría de todo hasta mi vida si es preciso

La menor se permitió voltearse hasta quedarse sobre el cuerpo de la rubia pecosa mientras envolvía la cintura y posaba su cabeza sobre el pecho caliente de su mitad.

-¿Y para qué quiero esas cosas? -beso los delgados labios de su hermana mayor que se curveaban en una sonrisa- Si contigo es suficiente.

-Annie…

-¿Ahora qué quieres Candy?

La mirada esmeralda de la mayor iba hacia otro lado mientras no dejaba para nada esa sonrisa complice mientras que la menor ya llevaba una buena suposición de las negras intenciones de su hermana y pareja. No evitó suspirarse.

-Que sean solo unos diez minutos. No quiero despertarme muy tarde por tu culpa.

-De acuerdo mi cielo

.

.

.

DOS HORAS DESPUÉS… (POBRE ANNIE)

-Pecosa hija de…- Refunfuñó entre dientes la pobre morena de ojos azules

-¡Candy, Annie!, ¿Ya están despiertas?-llamaba una voz femenina a las menciionadas quienes se estremecieron, no cavia duda de que era su madre adoptiva

Rápidamente se levantaron, casi corriendo, Annie puso seguro en aquella puerta de madera.

-¡Eh si! Ya estamos despiertas, mamá..-contestaba Candy con voz nerviosa mientras observaba a Annie vestirse de una manera torpe y apresurada, ella hacia lo mismo, si no fuera porque su estúpida hermana mayor le miraba de reojo su ropa interior

-Muy bien, voy a pasar –decía la señora Britter ya frente a la puerta.

-¡No te preocupes, ya vamos mamá!- respondió Annie mientras terminaba de ponerse su camisa y viendo que Candy también había terminado de vestirse también, sin más corrieron a abrir la puerta dándoles la cara a su madre.

-Buenos días niñas, ¿Durmieron muy bien anoche?- Saludaba la madre a sus hijas adoptivas

-S-si, claro que dormimos muy bien, mamá- contestaba nerviosa Candy a la alta mujer frente a ellas.

-Se levantaron un poco tarde pero no importa, igualmente les debo decir algo importante

-¿Qué sería mamá?- Preguntó Annie con un tono de tranquilidad

-Su padre saldrá temprano del trabajo hoy, así que queríamos salir a cenar los cuatro juntos-contestaba la mujer mientras le dedicaba una sonrisa nuevamente a ambas chicas.

-Por supuesto que iremos, ¿Verdad Annie?- preguntaba la rubia pecosa a la pelinegra con una sonrisa nerviosa.

-P-por supuesto que iremos-contestaba rápidamente la menor a su madre quien asintió.

-Perfecto… Por cierto niñas

-¿Ocurre algo mamá?- Preguntó Candy temiendo lo peor

-¿Soy yo o aquí huele un poco extraño?-decía sin más la señora Britter dejando congeladas a ambas chicas

-Eh… Esto…

-¿Velas… aromáticas?

La mujer arqueó una ceja ante la sonrisa nerviosa de su hija mayor

-Ya sabes, lo que uno necesita para relajarse estando en la bañera

-Ya veo…- La mujer se rió ante la mentira medio ingeniosa de su primogénita- Tomen su ducha y bajen a desayunar, ¿De acuerdo?

-De acuerdo, mamá- Afirmaron las dos chicas al unísono mientras que la mayor se iba con total satisfacción hacia el primer piso

No pasaron varios segundos cuando la morena enfundó una mirada de completo enojo hacia su amiga, hermana y amante.

-Esto es culpa tuya

-¿Por qué yo?- Ya estaba haciendo un liguero mohín de reclamo

-Lo prometiste, te dije diez minutos pero mira las horas que son… ¡Dos horas, Candy! ¡Lo hicimos dos horas! ¿Acaso no hay un santo día en que no dejarías de pensar a primeras en algo que no sea tener sexo?

-Oye, tampoco no es para que me regañes de esa manera- La rubia pecosa no evitó hacer una cara de mala gana- Tú eres la que no paraba, Annie

-¿Y de quién fue la que comenzó?

-¿Yo?

-¡Si, tú, pecosa idiota!- Le pegó un coscorrón a la cabeza y se dirigió al baño no sin antes sacar de su mochila lo que parecía ser un spray de gas pimienta, era una amenaza muda de que si aprovechara de que ella se iría a ducharse lo pagaría con esa cosa- Estás advertida…- Volteó la espalda y cerró la puerta tan pronto como entró al sanitario

La pobre Candy solo se limitó a sentarse sobre la cama y cruzarse de brazos haciendo un bufido de enfado, pues era su amiga la culpable ya que pedía que no paraba a cada rato y que le gustaba lo que le hacía. Fue en ese rato de liguero refunfuño cuando de pronto encontró lo que parecía ser…

-¡Mierda sus pantys!- Miró a todos lados y sin más se fue directo a la puerta del baño, la abrió y…

-Annie, se te…

-¡Pervertida!

Dos sonidos de spray

-¡AAAHHH! ¡MIS OJOS! ¡AAAHHH! ¡MIS OJOS!

Luehgo se escucharon los estruendosos sonidos de alguien rondando por las escaleras hasta caer al suelo… Se cree que no hubo víctimas mortales.

.

.

.

Ok, me pasé de lanza en la última parte pero es que se me pasó por mi cabeza poner algo de comedia. Igualmente ya logré hacer el Romantan Incestus III y ahora me faltan otros dos parejas o ships y de esa manera culmino con esa pequeña serie.

Se que más de un 80% del fandom querrán lincharme hasta usando las armas de la Armadura de Libra pero por la relación fraternal que demostraron Candy y Annie a los inicios de la serie obviamente las shippeo pero aún así soy de las personas que creen que nuestra pecosa protagonista está mejor con cualquiera de los tres galanes de la serie.

Por ahora, eso fue el Romantan Incestus III

Nuevamente nos veremos muy pronto, planearé subir en algún momento si es que se me ocurre más ideas para Candy Candy sea en plan yuri y por supuesto, nuestros queridos galanes.

Espero que lo hayan disfrutado… Acepto criticas o comentarios reprobando mi modo de pensar y escribir en este sitio llamado Fanfiction. Mandaría saludos pero habría posibilidades de que varias de las personas que no desgraciadamente no mencionaré no querrán estar de acuerdo con ese tipo de contenido.

Muy bien hasta otra

Yuzu y fuera

PD: Albert es Anohito 100% real no fake