TODO EL MÉRITO A SUS CREADORAS Y AUTORAS DEL MUNDO CANDY CANDY MISUKI E IGARASHI.

AMARTE MÁS QUE NUNCA

FINAL 1

Capítulo 11

GRACIAS A TI MI AMOR.

Las promesas no siempre son posibles en la vida y una de ellas se hizo presente en la vida de Stear y Patty ¿Cómo se cura un corazón adolorido ante la pérdida del ser amado?

Su vientre abultado era acariciado con ilusión constantemente visible ante los ojos de la familia, la redondez perfecta de la vida daba cuenta y sabían que el fruto de su amor estaba haciéndose presente cada vez que Stear sentía las pataditas de su bebé, cada día se maravillaba y admiraba los cambios en el cuerpo de su esposa, en la intimidad de su hogar no se podía respirar más amor que el de ellos pero de igual manera ambos enfrentaban constantemente el sufrimiento que para Stear representaba haber sido testigo de una guerra tan absurda que solo le sirvió para ver como muchas vidas se perdían y se apagaban en el mísero intento de sobrevivir, toda la familia consiente de la situación los protegieron lo más que podían, Albert como patriarca de los Andley buscó y encontró ayuda que pudiera ser soporte para los problemas que Stear presentaba, Patty en su infinito amor lo ayudaba en silencio tratando de entender muchas cosas que ella desconocía, ambos eran consientes que no era suficiente y cuando la encontraba llorando a causa de sus crisis él se volcaba en atenciones y amor para su esposa sintiéndose culpable por ser el causante de esas lágrimas.

Perdóname mi amor – la abrazaba queriendo borrar todo mal que le estaba provocando.

Re… regresemos a casa – le decía aferrándose a él.

Estamos en casa amor – le acariciaba la espalda para calmar su llanto.

No… aquí no… a Escocia – levantó su rostro para mirarle a los ojos – por favor…

¿y tú familia? – tratando de darle opciones.

Ellos pueden ir – tratando de zafarse de los brazos de él.

Amor… ya tienes 5 meses y dudo mucho que puedas viajar con lo avanzado que está tu embarazo…

¿¡Tú que sabes si puedo o no viajar!? – su llanto se arreciaba más sintiéndose frustrada – Stear…

Mi amor… cálmate para que podamos hablar…

Ya no quiero… no quiero estar en Chicago – respirando hondo.

Dime porque…

¿y todavía lo preguntas? Tú estabas más tranquilo allá… siento… amor… no quiero ver como cada día sufres a causa de lo que tuviste que vivir durante la guerra… por favor – Stear apretó más su abrazo besando su cabeza.

Mi amor… te prometo que estaré bien… no quisiera que Albert malinterprete el que ya no vaya a terapia… todos han hecho algo para que yo esté bien para ti… yo quiero estar bien… no lo dudes mi vida – Patty lo empujo suavemente levantándose de la cama dirigiéndose al baño – mi amor… – Patty entró sin contestarle y él la siguió y al querer entrar se dio cuenta que la puerta tenía seguro – amor abre la puerta – no obtuvo respuesta – cariño – sentándose en el suelo frente a la puerta, pasaron algunos minutos y no aguantó el mutismo de su esposa, se levantó y de uno de los burós sacó un manojo de llaves, a abrir iba cuando Patty salía con el rostro serio y los ojos hinchados y tristes – mi amor – ella pasó de largo y sacó una pequeña maleta – Patty… ¿Qué haces? – sintió que los latidos de su corazón se detenían, no podía creer que su esposa estuviera haciendo eso, se acercó agarrando la maleta.

Regrésame la maleta – le dijo muy seria.

No… – se acercó a ella haciendo que se alejara de él.

Mi amor…

No Stear… yo he tratado de apoyarte… de entender lo que te pasa… pero nada es suficiente para ti… – se tocaba el vientre mientras hablaba – te amo Stear pero si tu no pones de tu parte, por mucho que yo haga es como si no hiciera nada porque tú te aferras a tus miedos – a Stear se le secó la boca, no podía creer que algo así le estuviera pasando, desde que regresaron todo se empezó a complicar en él… quería poder acallar los temores que lo atormentaban… las pesadillas se hacían cada vez más frecuentes, mas sin embargo estaba tomando precauciones que no afectaran a su esposa, cuando platicó con Albert él le dejó muy claro que no era opción negarse a recibir apoyo de la familia – Stear… todo… todo lo que has visto y vivido serán siempre parte de tu pasado… pero no puedes permitir que te domine y que te aplaste el presente y carcoma nuestro futuro… yo no sé como ayudarte porque tú… – respiro hondo para ahogar su llanto – no me lo permites… no me dejas… y yo no soporto verte así… – aunque quería parecer fuerte sus lágrimas la traicionaron – talvez lo que necesitas es estar solo.

Patty… – él negaba con la cabeza, no encontraba las palabras correctas para pedirle que no se fuera – por favor – las rodillas se le doblaron y la inmensidad del miedo los vió reflejados en sus hermosos ojos azules, se desplomó en el suelo derrotado por lo que tanto temía… la soledad, Patty al verlo se asustó y fue hasta él.

¡Stear! ¡mi amor! ¿te lastimaste? – se hincó tomándolo del rostro, él negó con la cabeza abrazándola.

No te vayas mi amor – le suplicó Stear – no soportaría estar sin ti… no quiero perderte… ese día que me encontraste iluminaste de nuevo mi vida… mi amor te prometo que haré lo posible porque todo sea como siempre lo he soñado… quiero estar contigo… amarte y ver crecer a nuestros hijos – Patty estaba hincada entre sus piernas abrazándolo peinando con sus dedos el cabello oscuro de su esposo – por favor amor… quédate.

Perdóname mi amor… perdóname por desesperarme… dime que hacer – ambos lloraban abrazados en el suelo – no sé que es lo que sientes… y eso es porque no platicas conmigo… quiero ser parte de tus planes…

Tu ya eres parte de mi… estamos atados ¿recuerdas? – la separó de él acunando su rostro. Limpiando con sus pulgares sus lágrimas… se veía tan bella… tan fuerte y frágil a la vez, la acercó a él abrazando su talle y acariciando su cabeza.

Por siempre mi amor… te prometo mi amor que jamás… jamás volveré a insinuar algo parecido… te amo… y pase lo que pase siempre estaré contigo.

Te amo – y besó sus labios, se levantó y ayudó a su esposa a hacerlo también, se enjugaron las lágrimas y tomándola en brazos regresaron a la cama – tienen que descansar – ella solo asintió y se quedaron abrazados un buen rato él desde atrás acariciaba su pancita hasta que sintió que estaba completamente dormida.

DOS MESES DESPUÉS.

Cuando llegaron a Escocia el sol inexistente salió para ellos, Patty respiró hondo y se llenó de la suave fragancia de la naturaleza que circundaba la mansión que les fue legada… ahí es donde eligieron que sería el hogar que formarían con su familia, no hubo poder humano que hiciera que la tía abuela se quedara… pronto nacería su nieto y no estaba dispuesta a perderse de conocer al nuevo miembro de la familia.

¿Cómo que se van? – les preguntó Patty un poco llorosa – yo quiero que ustedes estén aquí…

Estaremos aquí antes de que nazca el bebé – le dijo Candy acariciando su vientre – ustedes necesitan estar solos, reacomodarse y disfrutar de éstos dos últimos meses que faltan – Albert y Stear llegaban en ese momento.

Dos meses se pasan rápido mi querida Patty… además no viviremos en el fin del mundo… estaremos cerca, cualquier cosa he dejado instrucciones para que me avisen… me permití poner a la disposición de ustedes más personal…

Albert… con Florence y Agnes son más que suficientes… además de Sam…

Necesitarán personas que les ayuden a acondicionar la recamara del bebé – Patty abrió grandes los ojos buscando a su esposo.

¡Stear! ¡no tenemos nada para el bebé!.

Entonces no se diga más… mañana a primera hora llegará más personal mientras eligen la recámara de nuestro ahijado.

Gracias Albert – le dijo muy emocionada.

Ver a Stear colaborando en las tareas de mantenimiento de la mansión mientras ella y la tía Elroy tejían le daba un poco de sentido al empeño y dedicación que él estaba poniendo, aquel primer desencuentro les permitió reconocer lo importantes que eran el uno para el otro, aunque con un poco de trabajo y desde entonces Stear hizo participe a Patty cuando iba a terapia mientras estuvieron en Chicago, pero ahora que estaban en su hogar ambos eran el binomio perfecto para todo lo que ellos son, durante esos dos meses Elroy Andley se convirtió en la sombra de ambos, lejos quedaba ya el sufrimiento y ellos le daban el gusto de tenerla en sus vidas.

El tiempo pasó volando y estaban todos los miembros de la familia Andley en la mansión de Craigrownie, el pequeño Anthony era la alegría andante recorriendo los alrededores de la propiedad bajo la mirada y vigilancia de su padre, la mesa estaba dispuesta en el jardín para que todos se reunirán como lo venían haciendo desde hace 10 días… Stear y Patty no podían sentirse más dichosos al estar con todas las personas que amaban, según los cálculos de Candy faltaban unos 5 días para la llegada del bebé Cornwall pero ese día los planes de ese pequeño se lo cambiaron todo, mientras Archie y Stear contaban chistes todos reían de sus ocurrencias, es como si no hubiera pasado el tiempo y siguieran siendo ese par de adolescentes que disfrutaban de lo más simple que la vida puede ofrecer.

¿A dónde vas amor? – le preguntó Stear haciendo que Patty enrojeciera de la pena al sentirse observada por todos.

Voy al baño – suspiró hondo mientras enderezaba su espalda cuando sintió que una tibia humedad mojaba sus piernas, ella abrió grandes los ojos y posó una de sus manos en el hombro de él… Stear sintió el temblor de su mano y volteó a verla – el bebé – miró hacia abajo y ahí estaba el charco donde antes estaba parada.

¡Candy! – la llamó Stear, levantándose y tomando de la cintura a su esposa.

Amor… cálmate estoy bien – cuando un dolor atravesó sus caderas haciendo que sus piernas se aflojaran un poco y por ende sus manos se aferraron a él.

Stear… llévala a la recámara… Florence hay que preparar todo… agua, mantas, sábanas… Agnes llama al médico – incluso a ella misma le sorprendió la manera tan práctica en la que estaba tomando esa situación, es como si nunca hubiera dejado de hacer lo que más le apasionaba… fue hacia Albert – mi amor… ¿puedes hacerte cargo de nuestros hijos?

Ve mi amor… aquí te estaremos esperando – dándole un beso en los labios a su esposa.

¿tía Elroy?

No hija… eso sería demasiado para mi.

Pero usted dijo…

Sé lo que dije… que la acompañaría… pero en éstos momentos me siento tan nerviosa… por favor hija – tomándola de las manos – háznoslo saber tan luego ella dé a luz…

No se preocupe tía… todo saldrá bien…

DENTRO DE LA RECÁMARA.

¿puede pasar Stear? – le preguntó Patty al Dr. Andrew

No es lo correcto… pero si usted gusta que esté no puedo impedirle que lo haga – le dijo con una sonrisa – no haz dilatado lo suficiente… es necesario que camines un poco – Patty asintió – Sra, Andley ¿sería tan amable de hacer pasar al Sr. Cornwall?

Cuando Stear entró esperaba encontrar a su esposa con el miedo atenazándole los sentidos más sin embargo ella lo recibió con una sonrisa.

Aún no dilato lo suficiente y el médico me dice que debo de caminar – le dijo con fastidio.

Entonces eso haremos.

Sr. Cornwall si llegara a tener dolor dele masajes de la parte superior hasta las caderas a su esposa… eso la calmará un poco – le dijo el médico.

Apenas había pasado 45 minutos y el cansancio de Patty se manifestaba en sus pasos cansados cuando la imperiosa presencia de Elroy Andley se hizo presente con una taza humeante en sus manos.

Bebe esto hija… ayudará a que tus caderas se relajen…¿Qué ha dicho el médico?

Que debo caminar… ¿no tiene otra cosa que decir? ¿Qué es? – le preguntó Patty mientras bebía el contenido de la taza.

Es té de frambuesa – miró a Stear – es lo mismo que tomó tu madre cuando te negabas a nacer… estarás bien hija… camina un poco más – acariciándole la cabeza.

Ya me cansé…

Ya pronto pasará.

20 minutos después Patty ya no podía contener el dolor que sentía… en todo momento Stear estuvo a su lado hasta que la llevó a la cama y comenzó el trabajo de traer al mundo a su hijo.

Respira mi amor… haz lo que dice el médico – ella solo asentía tratando de no desesperarse.

¿Cuánto tiempo ha pasado?

Eso no importa mi amor… estaré contigo hasta que llegue nuestro hijo…

¿y si es niña?

La amaré por que es fruto de nuestro amor – otro dolor la hizo tensar su espalda.

Respira hondo y puja fuerte hija – le decía el doctor.

Patty con ayuda de Candy y Stear se inclinó hacia adelante ahogando otra vez el dolor que sentía.

Bien… tenemos su cabecita fuera… respira y cuando yo te diga puja hazlo con fuerza ¿entendido? – ella asintió, su rostro perlado por sudor se mostraba un poco cansado y adolorido – si quieres gritar… hazlo hija… libera tu dolor… ¿lista?

Si…

¡puja! – fueron los minutos más interminables cuando sintió ese dolor intenso y lacerante que la hicieron inclinarse hacia adelante emitiendo un grito fuerte y prolongado… y después de eso su cabeza se desplomó sobre la almohada tratando de recuperar las fuerzas y así poder conocer a su bebé… pero no lo escuchaba.

Por… ¿Por qué no llora? Stear… ¿Qué pasa? – vio como él médico tomaba por los piecitos al bebé y le dio una nalgada haciendo que la amplia recámara se llenara de ese hermoso grito tan anhelado.

Son ustedes padres de un hermoso niño – Stear no cabía de felicidad, besó la frente y luego los labios de su esposa.

Sr. Cornwall ¿quiere cortar el cordón?

¿puedo?

No debería… pero usted ha sido de gran ayuda para que su hijo llegara al mundo… Sra. Andley hay que limpiar al niño – Candy tomó al bebé en sus brazos y lo llevó a una pequeña pila de agua tibia y comenzó a bañarlo.

¿Stear? – el orgulloso padre llegó hasta donde estaban atendiendo a su hijo mientras Florence y Agnes atendían a Patty guiadas por el Dr. Andrew - ¿quieres secarlo? – la alegría y la emoción alcanzaron los ojos del pelinegro y con infinita ternura delineaba el cuerpecito de su hijo… tomó la toalla que Candy le ofrecía y después lo cambiaron – llévalo a que lo conozcan… hay que asear a Patty – salió de la recámara con la espalda erguida y el orgullo hinchado fue hasta donde la que fuera matriarca y le presentó a su hijo.

Tía… es un niño – la anciana lo tomó en sus brazos y besó sus piecitos.

Dios mío… es idéntico a ti hijo – todos se acercaron para conocer al bebé y abrazaron a Stear… ante eso y rememorando un pasado ya superado dieron gracias a Dios por esa oportunidad de ver a su linaje… Candy salió y se acercó al grupo.

Lo siento familia… pero hay una nueva madre que reclama a su hijo – en ese momento un llanto desesperado se dejó escuchar – y por lo visto hay un hijo que reclama le sea saciada su hambre – todos rieron mientras Stear y Candy regresaban a la recámara.

Te amo Patty… soy el hombre más afortunado por tenerte… ahora sé que sin ti no hubiera sido posible todo – él estaba sentado junto a ella abrazándola observando embelesado como su hijo se alimentaba – ¿Cómo se llamará nuestro hijo?

Estaba pensando en dos nombres… Bernard o Jack.

Bernard es un buen nombre.

¿Cuál te gusta más?

Elígelo tu mi amor porque cuando llegue nuestra niña seré yo quien elija su nombre – Patty lo miró asombrada con los ojos llenos de amor vislumbrando ese futuro.

Muchos años pasaron y la familia Cornwall creció, Evelyn llegó a complementar lo que soñaron y grande fue la sorpresa cuando a dos meses de haber nacido la pequeña, Patty se encontraba embarazada de su tercer hijo, todos los años y por largas temporadas la familia Andley, Johnson y Cornwall llegaban a visitarlos a Escocia, en uno de esos paseos interminables que hacían veían la puesta del sol frente al Loch Ness Stear buscaba la manera de hacerle saber a su esposa los planes que tenía en mente.

Amor… – ella lo miraba aún con esos ojos tan hermosos que le recordaban cuando estaban en el San Pablo.

¿Qué pasa cariño? – mientras sacaba el aire al pequeño Adam.

Patty… 4 años han pasado ya desde que nuestro hogar comenzó siendo tú y yo… en todo éste tiempo me he dado cuenta lo afortunado que soy, cada día me levanto agradeciendo a Dios por tener a una esposa como tú… tener a nuestros hijos… ver en ellos la continuidad de nuestras vidas me da la esperanza de que todo es posible – la pequeña Evelyn dormitaba en brazos de su padre – míranos mi amor…

Stear… ¿Qué pasa?

Estoy listo mi amor… estoy listo para salir y dejar todo lo que nos ha lastimado – Patty lo miraba con una sonrisa en sus labios mientras sus ojos se humedecían.

Quieres decir…

Si mi amor… regresaremos a Estados Unidos ¿Por qué aun quieres hacerlo verdad? – lo abrazó dejando entre ellos a su hijos pequeños en el calor de sus cuerpos.

¿podremos visitar a mis padres en Florida? – le preguntó esperanzada… hacía tanto tiempo que quería ir y confió al tiempo sus deseos.

Por supuesto que si amor… quiero que mis hijos conozcan a nuestra familia fuera de donde ellos siempre han estado…

Gracias mi amor – besando sus labios – te parece si pasamos una temporada entre tú familia y la mía.

Será como tú quieras mi amor… tú y nuestros hijos son lo más importante en mi vida y quiero que siga siendo así.

LAKEWOOD.

Toda la familia se reunía como desde hace 10 años lo hacían, Anthony, William, Harold, Charles, Daniel y Bernard al ser los mayorcitos hacían de sus juegos una continua aventura cuando estaban en Lakewood… todo era tal y como algún día lo soñó Stear… miraba a su familia y veía la inmensidad del amor y muy a pesar de ellos y con las ganas de contener la energía de sus hijos Albert, George, Archie y Stear los observaban añorando para que siempre vivieran en libertad y con la seguridad de ser hombres y mujeres de bien, porque al fin y al cabo estaban de acuerdo en una cosa… ese es el trabajo que les fue encomendado.

Chicos… la abuela Elroy quiere que nos tomemos una foto familiar… ¡Dios mío! ¿Qué ha pasado con ustedes? ¡están irreconocibles! ... Stear… amor hoy se muere Annie – haciendo carcajear a su esposo

Déjalos amor… ya quiero ver sus caras cuando sean adultos y vean las fotos familiares – Patty se unió a la travesura de su esposo haciendo enfadar a la siempre correcta Elroy Andley.

Todos y cada uno de los miembros de la familia estaban ahí y después de 25 años cuando Bernard, Evelyn, Adam y la pequeña Elroy visitaban a sus padres esa foto los recibían y los hacían sonreír pensando en que mejores padres no pudieron haber tenido.

Bienvenido a casa cariño… ¿Por qué esa sonrisa?

¿Algún día la cambiaran de lugar? – señalando la gran pintura que su padre mandó a hacer, era la copia fiel de la fotografía que se hicieron en una de las tantas vacaciones que pasaron en Lakewood… Stear salió de la biblioteca para recibir a su primogénito.

Nunca – y los tres rieron a carcajadas.

Mamá… papá – y entregó en sus manos el pergamino que lo acreditaba como el primer Ingeniero de la familia, los ojos de ambos se llenaron de lágrimas.

¡lo lograste!

Gracias a ustedes

En la intimidad de sus aposentos y después de hacerse el amor Stear y Patty enumeraban lo bueno y lo malo que han tenido que pasar…

¿te haz arrepentido de algo? – ella negó con la cabeza haciéndolo sonreír.

Jamás podría hacerlo… amarte como te amo me compromete a seguir cultivando lo que hasta hoy hemos cosechado… desde el primer día que te encontré mi corazón hizo la promesa de AMARTE MÁS QUE NUNCA… ¿lo he logrado?

Cada segundo mi amor.

Hola chicas GRACIAS una vez más por acompañarme en éste pequeño viaje… éste es el primer final… si Dios lo permite en próximos días les presentaré el final alternativo… solo les adelanto que será intenso… GRACIAS una vez más por sus mensajes, GRACIAS a la página de Fanfic Albert y Candy por el apoyo.

Julie-Andley-00.

Carol Aragón.

saryfan.

Mía8111.

Guets1.

bea03.

Guets2.