Recordando:
"El no es Tom" – pensó, toco su corazón – No es Tom – volvió a decirse pero ¿Por qué sentía eso? Bajo la mirada descartando la estúpida idea.
Loki sonrió dándole la espalda, esto iba a ser divertido…
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Loki sonrió ante la pequeña confusión que había creado en la mortal, había planeado no recibirla pero tenía que desempeñar su papel con excelencia. Una buena forma de iniciarlo sería con ella, la mortal. Era bastante desagradable por cierto, pequeña, nada sexy y mucho menos con esas ropas aterradoras que cubrían su cuerpo. El cabello mal arreglado la hacía lucir como una de las prostitutas baratas en las tabernas Asgardianas, aunque hacia honor a su nombre. "Bella" era muy bella. Los ojos marrones claros te invitaban a verlos por horas, su rostro no tan redondo te invitaba a acariciarlo y esos labios delgados acompañados por un lunar a su lado izquierdo te derretían.
Logro contener su impulso de poseerla, pero no pudo contener el impulso de acercarse y olerla mientras le hablaba al oído. Olía bien, a limpio.
Mientras le daba la espalda trato de observar mejor el lugar, no tenía mucho tiempo ahí. Solo unos instantes desde que la mortal lo interrumpió. Observo la elegancia del lugar y termino aprobándolo, después de todo pasaría una temporada en ese recinto. Camino hacia el espejo más cercano y observo su nueva apariencia, cabello rubio corto, ojos azules. No le fascinaba pero si le gustaba, al menos la ropa era aceptable. La camisa celeste pálida y los pantalones negros lo hacían lucir importante, sonrió tratando de contener las carcajadas ya que no estaba solo.
¿Piensas quedarte ahí parada sin terminar de acomodar la gran cena que prometiste? – le pregunto dando la vuelta sonriente
Bella reacciono ante la pregunta, se había quedado en shock. Levanto la mirada y se encontró con la sonrisa que jamás había visto en Tom. Fría y calculadora, nada de ternura.
- Lo siento – se agacho – me dejaste impresionada
- Lo sé – camino – suelo hacer eso
La rodeo esperando enloquecerla pero ella respiro con fuerza y lo encaro
- ¿Y es ahora que me vienes con chulerías?
- ¿Chulerías? – se detuvo - ¿Podrías explicarte?
Bella rio tan fuerte como todo un guerrero, ¿Acaso estaba fingiendo ser otro? Bueno iba a seguirle la corriente, era un buen juego. Estúpida había sido al pensar que no era Tommy, solo estaba actuando o tal vez buscaba venganza por la tardanza.
- Claro que si – se sentó – chulerías quiere decir presumido o algo así
- ¿Crees que pretendo ser presumido con Ud. Mi lady? – Loki la imito sentándose
- ¿Mi qué? – sonrió - ¿lady?
Loki trato de no maldecirse por usar sus costumbres aristocráticas
- Cenemos – corto y observo la comida - ¿Qué es esto?
- Comida – respondió burlándose – tiene gusanos y mucha… mucha grasa – se burlo
- Tírala entonces – grito levantándose exasperado - ¿Cómo te atreves a ofrecerme esto?
- Tommy – grito – es solo comida, solo bromeaba
- No bromees con eso – volvió a gritar – es de muy mala educación hacer ese tipo de bromas sin gracia lady – volvió a equivocarse – Bella – corrigió
- En verdad no se qué demonios te pasa Tommy, nunca te quejas de mis bromas y ahora me vienes de la nada con ese comportamiento tan … - busco el adjetivo – tan… de principito
- ¿Principito? – se ofendió – Por si no lo sabes soy un princi…. – se detuvo – Estoy siendo educado contigo
- A la mierda con eso – grito – ya me enfadaste, en verdad lo has hecho Tommy si no quieres comer pues es tu puto problema, por mi parte principito me largo
Se levanto y corrió a la puerta
- No olvide su alteza que mañana por la tarde tiene una entrevista vía Skype con sus fans, estaré a las 4 pm aquí, solo si así lo deseas
- ¿Vía qué? – pregunto sorprendido
- Ay no te hagas ahora, nos vemos mañana ojala te hayas calmado para entonces
Bella salió cerrando la puerta con furia, corrió a las escaleras. Mientras bajaba trataba de controlar su humor, Tommy había sido un completo hijo de perra, sin ofender a su madre. ¿A qué venía ese comportamiento tan extraño? Sea o no por actuación o juego se había pasado, le había gritado y esos jamás se lo perdonaría. Llego a la salida, abrió la puerta y se choco con él. ¿Cómo habría llegado tan rápido? – Claro el ascensor imbécil – se respondió. Camino esquivándolo pero él la detuvo de brazo
- Ni creas que voy a disculparte – le dijo sin verlo
- No me he tomado la molestia de esperarte para eso – le respondió fríamente
Lo observo incrédula ¿No se iba a disculpar?
- No te irás sin decirme que es vía Skype
- Vete a la mierda – le grito
- ¿Perdón? ¿Qué frase más horrenda acaba de escapar de tu sucia boca mortal?
El apretón se intensifico, la situación era muy desagradable
- Suéltame – se soltó – tu
- Basta – grito – no se te olvide que trabajas para mí o ¿No? – espero la respuesta – o no – grito
- Si lo hago per…
- Entonces responde mis preguntas – igualo el tono de voz – se una profesional y cumple con tu papel explicándome sobre ese asunto de mañana
"Ay mierda" nunca había visto tan molesto a Tommy, en parte tenía razón pero ¿Por qué la trababa así? Ella era una profesional pero nada le costaba decirle "renuncio" pero no sería justo acabar así, solo por eso. Eran amigos y ella lo amaba, terminar así peleados por algo tan estúpido no era su meta. Trato de calmar su ira y respiro.
- En verdad Tommy lamento haberte dicho eso, estuvo mal pero yo…
- No he pedido tus disculpas, solo quiero saber sobre ese tema el de mañana – sentencio
Un nudo se formo en su estomago, las lagrimas desearon salir.
- Tommy, ¿Te parece justo si te pido tiempo hasta mañana? No me siento bien
- Pero si te sentiste bien para lanzar improperios – la miro serio – eres un dama y no debes olvidarlo, mañana estaré esperando la explicación del asunto
Dio la vuelta dejándola con la palabra en la boca
- Tommy espera yo…
- Se acabo, no deseo seguir escuchándote
La puerta del edificio se cerró dejándola sola en medio de la acera, sus manos temblaron. Vio al suelo y observo que unas gotas pequeñas se dibujaban en el. Estaba llorando, habían peleado. ¿Tendría ella la culpa? Le dijo palabras fuertes y el ninguna. Tommy tenía razón, era una dama y hablar de esa manera era inaceptable. Empezó a caminar mientras controlaba su respiración, observo a la luna creciente y pidió el deseo más extraño de su vida.
"Dios por favor retrocede el tiempo"… empezó a correr con otro pensamiento en la mente, lo siento Tommy.
Tom cabalgaba con destino al palacio, bueno eso creía. Aun no salía del shock, trataba de recordar todo lo que le había indicado Loki pero era demasiado difícil. Resultaba que él era la reencarnación del Dios, ¿Quien le creería esa historia? – Nadie – se respondió, ni Bella. También el Dios le había entregado una parte de sus poderes o ¿Los había activado? Bueno el punto es que le dio algo mediante un collar raro, se sentía extraño con todo ese cuero complicado y peor aun deseaba ir al baño.
Observo el horizonte y casi se cae del caballo al ver lo hermoso del paisaje, luces de colores en el cielo y las flores encendidas de colores impensables. Detuvo al caballo por un instante para enfocar la vista hacia un punto en donde un extraño puente de muchos colores se revelaba.
Qué extraño puente – susurro tratando de agudizar la vista sin conseguirlo
El caballo se impaciento y siguió su paso, el Dios le había explicado su trabajo el cual era más complicado que escribir un libro en un día. ¿Cómo se supone que fingiría a la perfección? Ese tipo era un cretino de alto ego, todo un príncipe. Y claro que lo era, ahora el ocuparía el lugar de un príncipe ¿Cómo actuaban los príncipes? Trato de recordar todas las películas sobre reyes que había visto, las frases o el comportamiento lo delatarían.
Suspiro mientras los colores dorados resplandecían, quería bajarse del caballo y huir lo más lejos posible. Las palabras del Dios resonaron en su mente:
"De ti depende que mis planes se lleven a cabo pero si solo fallas o muestras algún indicio que todo esto, ella… la mortal… se muere ¿Entendido?"
Esa oración la recordaba pero no el resto, los nombres y las posiciones estaban entreverados en su mente. Con la mano libre trato de acomodar su cabello pero lo sintió distinto, claro ahora era lacio largo y negro. Se sentía extraño, era un extraño.
El caballo se detuvo y le indico que debía descender, lo hizo y de la nada un hombre o más bien parecía un soldado llego corriendo. Realizo una reverencia y le quito la correa.
- Sea bienvenido príncipe Loki – atrajo al caballo lejos de el
- Ah… - no podía hablar, demonios – claro – fantástico era todo un príncipe
- Sus padres están por entrar a la última comida
- Mis padre – repitió en voz baja
- ¿Esta Ud. Bien príncipe? – el soldado parecía extrañado
- Si – se compuso – solo algo cansado, gracias
Tom le sonrió y el soldado abrió los ojos de forma exagerada, realizo una reverencia y lo dejo. ¿Acaso había cometido un error? – Por Dios que no sea así – se dijo, empezó a caminar recordando el pequeño mapa que le había dibujado el Dios antes de empezar la aventura.
- Necesito un baño urgentemente – dijo observando en todas las direcciones
Al ingresar se quedo idiotizado, esto era una prueba de que no estaba soñando. El color dorado era impresionante y por todos los santos, estatuas de guerreros enormes adornaba la entrada. ¿Viviría aquí? Paso saliva mientras ingresaba dudando, las estatuas lo hacían ver pequeño y eso que era alto. Dirigió su mirada al frente y observo algo parecido a un trono, ¿Seria ese el trono del palacio? Se quedo observándolo, si fuera un tour de seguro estaría fotografiándolo. Unos deseos de correr y sentarse ahí lo invadieron, seria genial tener una foto ahí sentado y… Un brazo enorme rodeo sus hombros asustándolo.
- ¿Añorando el trono hermano?
Un sujeto algo más alto que él lo observo con los ojos azules brillantes y cabello rubio largo, así que él era su hermano, Thor. Tenía músculos de acero, estaba seguro que le daría un paliza si se enteraba que estaba fingiendo ser otro. Busco las palabras adecuadas para empezar su trabajo, después de todo siempre estaría siendo vigilado, eso se lo había advertido el Dios.
- Hola… Thor – solo eso pudo decir - ¿Por qué habría de añorarlo? – hablaba suave imitando el tono del Dios
- Vamos Loki, sabes que has estado extraño desde que padre anuncio que yo sería el rey – rio – recuerdo las palabras que dijiste "Thor no podrá gobernar"
Thor empezó a reír fuertemente
- Pero lo hare bien hermano, confía en mí – despeino el cabello
- Eso espera toda Asgard – se alejo acomodándose el cabello
- Es mejor que vayamos a la última comida o padre enfurecerá
- No deseo comer – quería ir al baño –
- Sabes que padre no aceptara esa excusa, además madre se preocupara si no apareces Loki
Recordó que el Dios le había hablado de la madre, era su aliada en muchos aspectos
- Está bien vamos – espero a que Thor se moviera pero no lo hacía – vamos – volvió a decir
- Muévete entonces – le respondió
No recordaba el camino, le quedo arriesgarse y camino a su izquierda pero un brazo lo atrajo
- Por si ya lo olvidaste el comedor principal esta por ahí – señalo - ¿Acaso pretendías engañarme? – tiro de el – para hacerlo tendrás que volver a nacer Loki
Bueno lo estaba engañando y eso lo hacía sentir miserable, pero antes de comer quería ir al baño.
- Thor – lo llamo – deseo ir al baño antes de ir al comedor principal
- Eso puede esperar – siguió tirando de el
- No lo creo, la naturaleza realiza su trabajo con precisión
- ¿En verdad no escaparas si te suelto? – se detuvo
- No lo hare, lo juro – rezo para que lo deje ir y le indique donde estaba el baño
- Está bien – lo soltó – pero apresúrate – empezó a caminar
- Espera – grito – eh… ¿Dónde está bueno…
- ¿Ah? – lo miro extrañado – Loki el baño esta por ese pasillo a 4 puertas, ¿No lo recuerdas?
"Carajo" – grito mentalmente, estaba haciendo un trabajo tan estupendo.
- Claro que lo recuerdo pero el palacio es tan grande que suele confundirme
- No empieces con eso Loki, cuando jugábamos a las escondidas siempre eras el que encontraba a todo el mundo. Hasta una vez recitaste todos los lugares con exactitud – lo miro - ¿Estás seguro que no caíste del caballo?
"Carajo otra vez" – volvió a gritar, estaba estropeando todo.
- Solo bromeaba hermano – sonrió – iré antes de que padre empiece a impacientarse
- Si – rio – apresúrate
Observo como Thor se alejo y casi corrió hasta el lugar que le habían indicado, toco por si alguien estaba dentro pero no recibió respuesta. Abrió la puerta y se encerró al instante, respiro fuertemente recostándose en la puerta. Observo el lugar iluminado por velas, era el baño más hermoso que había visto. Las ganas de miccionar lo agitaron, observo su vestimenta y busco algún cierre o botones en la zona a desnudar pero no hayo nada.
- ¿Qué demonios? – se pregunto angustiado
Busco y busco pero nada, ¿Acaso ese sujeto no acudía al baño? Observo la ropa y encontró un cinturón muy escondido. Lo soltó y el pantalón se aflojo, sonrió con victoria. Cuando logro descubrir la zona a tratar casi llora de la emoción, suspiro mientras realizaba el trabajo. Luego de lavarse las manos y verse al espejo, acomodo su nuevo cabello.
- Es ahora cuando empieza mi verdadero trabajo – toco el espejo – Bella, espero estés bien
Se enderezo y trato de imitar la mirada fría y calculadora del Dios pero no pudo. Salió del baño y corrió por el pasillo hasta llegar al comedor, estaba con mucha gente. No conocía a nadie solo a Thor.
- Tardaste hijo
Una voz tan suave y gentil le hablo, una mano delicada se poso en su hombro. Giro el rostro y creyó que moriría, una mujer hermosa de cabellos rubios largos le sonrió con amor. ¿Era su madre? Un anhelo de abrazarla y buscar consuelo lo consumieron, sintió deseos de llorar. Se parecía un poco a su madre, solo que ella era más alta.
- Madre – dijo con anhelo
- ¿Pasa algo hijo mío? – lo miro con preocupación - ¿Qué hace que tus palabras sean tan anhelantes hijo?
- Te extrañe – tomo la mano delicada y le beso – en verdad te extrañe
- Oh hijo mío – acaricio su rostro – no debes extrañarme porque sabes que nunca te dejaría, se que estas algo triste por lo del trono pero sabes que puedes contar conmigo
- Claro madre – le sonrió aceptando las caricias – siempre contare contigo
Imagino que su madre lo acariciaba, esas manos tan suaves y gentiles
- Vamos a sentarnos – le dijo
- Después de ti madre
Después de todo era un caballero y ella era su madre y la reina, supuestamente.
Busco con la mirada al que sería su padre y lo encontró a la cabeza, un hombre de edad de mirada imponente. "Odín" – resonó en su mente, según el Dios, tenía que ser muy precavido con él. Tres hombres más se sentaron frente a él, una dama hermosa también lo hizo pero le dio un mirada asesina, se preguntaba el porqué. Cuando Odín ordeno servir la cena, muchas mujeres y hombres vestidos con ropas algo menos lustrosas que los demás, se acercaron y colocaron muchos platos e implementos. Dirigió la mirada a su madre y ella le sonrió de forma delicada, le encantaba la sonrisa de la mujer. Mientras servían el vino observo todos los cubiertos que fueron puestos en su lugar, eran más de cinco. ¿Cuál tendría que usar primero? – Ni idea – se respondió, tendría que esperar hasta ver a alguien más usándolos. Una mujer de edad algo avanzada se acerco a él y le coloco la servilleta sobre las piernas, en la miro de reojo. Iba a agradecerle pero la mujer tembló y el vino que servía cayó sobre la mesa, el líquido avanzo rápido y mojo su ropa. EL impulso hizo que se levantara de salto, la mujer retrocedió con la cabeza abajo.
- Mi joven príncipe, en verdad lo siento mucho – la mujer se arrodillo – fue un accidente se lo juro
Ver a la mujer arrodillada lo impacto, no midió sus actos y se arrodillo también
- ¿Estás herida? – le pregunto ya que la copa se había roto – Por favor dime se ti hiciste daño
Toco el hombro de la mujer, ella por su parte levanto la mirada muy sorprendida
- Joven príncipe no estoy herida, pero fue un accidente – lagrimas brotaron
- Claro que lo fue – trato de reconfortarla – no te preocupes, todo está bien
La ayudo a levantarse y le sonrió, a dar la vuelta la sonrisa se apago. Todos estaban de pie observándolo, incrédulos. Al parecer había cometido un error, ¿Pero cuál? La mujer no tuvo la culpa ¿O es que el Dios era un desgraciado? ¿Acaso estaba prohibido ayudar a alguien? Empezó a enfadarse por las miradas, el estrés de no saber qué hacer lo inundo. Tiro la servilleta que tenía en la mano y soltó su furia contenida.
- ¿Por qué me miran así? – exigió – ¿Tan poco considerado me creen?
Nadie le respondió, dio la vuelta dispuesto a salir pero su madre lo llamo.
- Loki por favor – le dijo
- Lo siento madre pero en verdad no tengo deseos de cenar
Camino lo más rápido posible, recordó todo el camino y de milagro no regreso al comedor por error. Llego a la puerta marrón gruesa y entro. Ese era la habitación o los aposentos del Dios. No encendió ninguna vela, se recostó sobre la puerta y se dejo caer.
- No podre hacer esto – susurro cubriendo su rostro con las manos – no podre
Golpeo el suelo con sus puños, ni siquiera había pasado un día en ese lugar y ya quería irse. Era incapaz de actuar como el Dios, ¿Quién demonios y que era Loki? – Un maldito loco – se respondió mientras se recostaba en el suelo, una imagen vino a su mente. Bella.
- No me olvides Bella, no lo hagas hasta que regrese – dijo comenzando a llorar
Nota:
Hola gente, disculpen por no agradecerles. Gracias por leer mi fic y ponerlo entre sus favoritos. No esperaba tal acogida, es un poco diferente porque no verán a un Loki amoroso. Me encanta el Loki perverso así que no me odien. Gracias de nuevo y espero disculpen si los capítulos son largos pero cuando empiezo a escribir es muy difícil detenerme. Ya me puse un contador así que procurare no hacer capítulos tan largos. Abrazos y gracias, otra vez.
Con cariño: Lupe Marisol
