Hola Amigas y amigos, he notado que algunos han retomado la lectura del fic y otros no pero no me desanimo, quiero que esta historia tenga un final conmovedor. Aún falta un poco para el final ya que tengo que esperar que se estrene la ultima película de Thor para poder adaptar la historia, por mientras ya tengo varios caps escritos, como saben ya entramos a la etapa de Thor Dark wolrd así que iremos avanzando de a poco, si esta aburrido no duden en decírmelo. LO apreciare bastante.

PSd: Todos los personajes de Marvel le pertenecen al gran Stan Lee.


Capítulo 21

Frigga la reina de Asgard, era una mujer amable, cariñosa, justa, guerrera, maestra en el arte de la magia, pero sobre todo, era madre. Esposa de Odín, ella mejor que nadie conocía el carácter difícil del rey, no era un matrimonio perfecto, tenían sus diferencias, Frigga defendía sus convicciones con terquedad. No siempre ganaba pero dejaba en claro su posición, como ahora lo hacía, viendo a los ojos a su esposo, desafiándolo, no daría marcha atrás. Empuño sus manos mirándolo, poniéndose a su altura, mostrándole que no por nada era la reina, no por su belleza la eligió entre una multitud de muchachas. Para ser la reina tenías que saber muchas cosas, tener costumbres impecables, conocimientos históricos, aptitudes, ella aunque no era tan refinada, sabía luchar y era terca. Es por eso que Odín la eligió, por ser la única muchacha que sabía usar un arma, que sabía defenderse, no porque tuviera rostro bonito. Las demás muchachas eran más hermosas pero ella supo ganarse el corazón del Rey solo con indiferencia, nada de coqueteos.

El que la conquisto fue el, él supo cómo tratarla pero nunca quiso dominarla. Le gustaba que sea así, poco refinada, de lengua algo colorida pero sabía cuándo desatarla. Y es ahora que afrontaba la prueba más difícil, la batalla más complicada. Convencer a Odín de algo descabellado. Siguió de pie, firme, viéndolo directamente a los ojos, sin pestañar, mirada seria, esperando a que su esposo hable primero. Y fue así.

- No – dijo sin hacer ninguna expresión – no puedo permitirlo

- ¿No puedes? O ¿No debes? – sabía que estaba provocándolo

- No debo – enfatizo – y no puedo – eso lo dijo más para el que para ella

Frigga noto la vacilación, era el momento de atacar.

- Si puedes – levanto un poco la voz – se trata de una criatura inocente, un niño o niña que en un futuro correrá por estos pasillos, nos dirá abuelos

- El reniega de nosotros

- Entiéndelo Odín – se adelantó – cualquiera en su sano juicio estaría molesto

- Eso no justifica sus actos crueles en Asgard, Midgard

- No justifico sus actos, también creo que son crueles y vergonzosos, debe ser castigado, por más que sea mi hijo no puedo intentar cubrir el sol con un dedo pero te pido por su futuro hijo, el que culpa tiene de eso

- Sera el mejor castigo para él, perderlo

- No puedo creer que hayas dicho eso – se molestó, algunas lágrimas cayeron y se las limpio con ira – No puedo creer que Odín diga eso

- No me deja elección, el consejo

- El consejo no me importa, estamos hablando de mi nieto

- No lo será – alzo la voz – esa criatura no es tu nieto ni mío

- Como te atreves – levanto su voz – si lo es, no seas necio

- Un niño concebido fuera de una unión es un bastardo

- Entonces Loki lo ¿fue? – lloro – ¿cuándo lo recogiste y lo pusiste en mis brazos, lo considerabas un bastardo?

Odín la miro y suspiro, su esposa estaba usando el pasado para ganar esta batalla. Él no podía permitirlo, no debía. Seria criticado y hasta podrían quitarle la corona.

- Claro que no Frigga, estaba solo – una mirada nostálgica apareció - no podía dejarlo ahí

- ¿No podías? O ¿No debías? – volvió a preguntar lo mismo

- No debía y no podía – otra vez con eso, estaba empezando a enfadarse – Di una orden expresa y no voy a cambiarla

- Entonces Odín – seco sus lágrimas – como reina de Asgard, usare mis facultades y me opongo abiertamente a tu decisión, te revocaré.

- Frigga – lo miro sorprendido – estas poniéndote en mi contra

- Si y seguiré en tu contra si sigues con esa idea descabellada – su voz era firme – ese niño nacerá, es hijo de un príncipe por ende tendrá los privilegios que le corresponden. De igual manera la madre, tendrá que desposar al padre y compartir sus privilegios más no su condena. Si apoyó los actos de Loki fue por amor. No voy a permitir que tus soldados se acerquen a ella o mi nieto.

Soldados aparecieron y se colocaron en la entrada del cuarto de sanación, como reina de Asgard tenía sus propios soldados de infantería. Odín miro sorprendido, quería reírse pero no podía, su propia esposa le estaba declarando la guerra.

- Como rey de Asgard di una orden y velare para que se cumpla – la miro desafiante

- Lo veremos Odín – Frigga le dio la espalda y entro al cuarto de sanación, no le importó dejarlo con la palabra en la boca

Odin dio la vuelta y camino molesto, furioso. Varios soldados lo siguieron, Tom había sido testigo de todo. Estaba en una esquina escondido, escoltado por otros soldados que tenían que guiarlo y cuidarlo. Camino hasta el cuarto de sanación, observo a los soldados de la reina que si bien usaban las mismas armaduras, tenían un emblema diferente. El emblema de la reina.

Los miro y ellos seguían estoicos, miro a sus soldados y ellos lo miraron como preguntando qué hacer. Dio un paso y los soldados de la reina se movieron en conjunto cubriendo a la entrada.

- No, solo deseo saber cómo está mi amiga – levanto las manos – por favor

Un soldado dio la vuelta e ingreso al cuarto de sanación, demoro un poco y salió. Movió la cabeza en afirmación y los soldados le dieron el paso. El corrió, al ingresar vio a muchas mujeres caminando de un lado a otro, una cortina gruesa no dejaba ver lo que pasaba. Vio a la reina preocupada esperando, se acercó y se arrodillo.

- Mi reina – lo dijo en un tono bajo – Bella es amiga mía, desde hace muchos años, sé que mi posición aquí no me da privilegios pero me atrevo a pedir que me informe su estado de salud.

Tom siguió agachado esperando una respuesta, no quería levantar la mirada.

- De pie Joven – la voz de la reina era suave – no te postres ante mi

Tom se levantó y la miro, era mucho más alto que ella pero la reina no mostraba miedo.

- Sé cuál es tu posición, sé que como has sufrido por culpa de mi hijo – movió su cabeza – hace poco nos dijiste de ella, trato de entender tu preocupación pero primero quiero preguntarte algo

- La escucho su alteza

- ¿Quieres impedir el nacimiento de mi nieto? – lo miro fríamente

- No – Tom jamás haría eso – Bella es mi amiga, pienso apoyarla en todo lo que ella decida, menos su loca idea de morir. Sé que Loki la lastimo y que ella a pesar de eso lo ama pero estamos hablando de un ser vivo – sonrió nostálgicamente – me hubiera encantado ser yo el causante de eso pero la historia es otra. Además fue creado en un acto de amor, porque ella lo ama y tiene todo el derecho de nacer y conocer a su madre. Jamás impediría que ese niño nazca

- ¿Así Loki sea el padre y no te deje verlo?

- Si – sonrió – creo firmemente que la llegada de un bebe es una bendición, la cual no muchas mujeres gozan. Aún estoy molesto con ella por elegir a Loki pero la quiero mucho y ahora ella necesita ayuda. Está muy mal y no podría apoyar la decisión de Odín

- Entonces – ella se acercó a el – ¿cuento contigo para protegerla?

- Si mi reina – la miro dulcemente – sé que aún le debo mucho y no le he pedido perdón por engañarla, no merezco sus palabras pero aun así me atrevo

- Yo sabía del cambio, lo note. Sin embargo quise saber hasta dónde llegaría Loki. Odín no sabe eso y espero nunca se entere, una mujer hace lo que sea con tal de proteger a sus hijos. No soy diferente

- Lo entiendo – paso saliva - ¿Cómo esta Bella?

- Aun la revisan – miro la cortina – estaba tan pálida, si hubiese sabido, cuando llego la hubiera tratado. Odín me lo oculto, no pienso perdonarlo – se escuchó un sollozo

- Todo estará bien – se atrevió a tocar el hombro de la reina – Bella es fuerte, la conozco

- Eso espero

Estuvieron unos minutos más y al cortina se abrió, las sanadoras cubrían a Bella con sábanas blancas. El sanador miro a la reina y noto preocupación. Se acercó a ellos y miro a Tom.

- El escuchara – dijo la reina

- Mi señora – el sanador seco su sudor – fue muy difícil pero logramos detener la perdida, la joven perdió mucha sangre, esta desnutrida, necesitara mucho alimento, hierbas y cuidado. No ha pasado el peligro aún, si logra mantenerse así en 3 días tal vez pueda salvarse él bebe pero si pierde más sangre no poder hacer nada más. He usado muchos métodos y logre controlar la hemorragia, ya le dije a mis sanadores que la alimenten, tiene que ganar peso y recuperar la sangre.

- Pero ella mejorara – la reina controlaba su voz

- Eso deseamos, está muy débil. Es mejor tenerla ahí un periodo de 30 a 40 días para que la amenaza se detenga, no debe preocuparse, no tener estrés. Solo descansar y alimentarse

- Claro que lo hará

- Sería conveniente que el padre de la criatura la vea – miro a Tom – ella estuvo delirando el nombre de Loki muchas veces – tal vez si lo ve la pueda ayudar

- ¿Y si eso la empeora? – Tom no quería eso

- Tenemos que arriesgarnos

La reina movió la cabeza afirmando mientras el sanador terminaba de explicarle las recomendaciones, Tom camino lentamente acercándose a Bella, una luz dorada la cubría. Esa luz solo resaltaba la palidez del rostro, la delgadez, las ojeras.

Quiso abrazarla pero tenía miedo romperla, hasta temía tocarla. Vio como unas jóvenes sanadoras dejaban un té a su lado y recogían toallas llenas de sangre, trato de relajarse.

- Debe salir – una sanadora se acercó a el – no es recomendable que permanezca mucho tiempo

- Claro – dio la vuelta no sin antes mirarla por última vez

- Cuando mejore podrá quedarse más tiempo con ella – la sanadora sonreía amablemente

- Gracias – al decir eso camino hasta la salida, la reina seguía hablando con el sanador – me retiro su alteza

La reina solo le sonrió y siguió hablando con el anciano. Al salir los soldados esperaban por él, camino tranquilo por los pasillos hasta llegar a su alcoba, al entran los saldados se posicionaron afuera. Cerró la puerta y se recostó en la cama. Hizo un recuento de todo lo que tuvo que pasar para ahora estar tranquilo en una cama limpia. Odín lo había recibido de manera tajante, su conversación fue algo larga pero tuvo que pedir perdón 3 veces por no haber dicho nada.

Odín le dijo que se había sentido ofendido, otro argumento no tenía, no sabía cómo defenderse. Solo contarle las humillaciones que Loki le hizo pasar. Odín lo hubiera apresado pero el anciano fue más inteligente y lo condeno al trabajo, iba a ser usado pero esta vez no en actos maliciosos.

- Reconstruirás el bifrost – había ordenado Odín

Claro no tuvo de otra a pesar no haber sido el culpable, fue Thor aunque no estaba seguro. Thor lo ayudo un poco pero solo empeoraba su situación, al mencionar a Bella Odín cambio de expresión, delatar a su amiga le había quitado algo de la pena a la cual hubiera sido sometido. Jamás imagino que Odín la apresaría de esa forma y que ahora haya ordenado que no tenga a su hijo.

Una puñalada se clavó en su corazón, ella estaba embarazada. Embarazada de otro, su enemigo. Esto era digno de transferir a una historia fantástica, de seguro le darían el premio a la mejor imaginación. No lo aceptaba, iba a maldecir a Bella pero verla así tan débil hizo que su ira cayera. Aún seguía molesto pero jamás le desearía el mal, bueno no tanto así.

Pensó en Angrboda, a pesar de haberla dejado en un buen lugar le preocupaba. Si sus hijos decidieran ir y vengarse, no podría ayudarla. Era muy difícil dejar Asgard y más en su posición, era vigilado, se sentía sometido pero por ahora no podía hacer otra cosa. Tenía que cumplir al menos esa tarea de construir esa cosa, tal vez ahí lo dejen visitar a su familia.

Hablando de visitas, ¿podría ver a Loki? Quería romperle la cara, gritarle y muchas cosas más. Lucia algo delgado pero seguro mejoraría, ahora que sería padre tal vez su forma de pensar cambie. Qué demonios le pasaba, la gente no cambia solo mejor o empeora, ahora Loki tendría que casarse con Bella y darle un lugar en Asgard, a pesar de estar encerrado aun no le habían quitado el título de príncipe.

Bella seria la princesa de Asgard, tal vez ella siendo princesa lo ayude. Tal vez. Otro punto que lo preocupaba era Sygin, no la había visto, solo sabía que estaba confinada en su casa por saber de la usurpación y no decir nada. Pobre mujer, cuantas personas afectada por culpa de Loki. Se levantó y observo su alcoba, pequeña comparada al del Dios pero muy cómoda para un preso como él. Tenía algunos libros de arquitectura que el mismo trajo con su magia, era escritor y esto de arquitectura era nuevo. Seguía teniendo sus poderes pero de alguna forma Odín los controlaba, se miró al espejo y le sorprendió su imagen, con su barba parecía mayor de lo que era. Tal vez era hora de un corte de cabello y rasurado. Bella tenía que verlo en buena forma.

- Eso no le importara – dijo riéndose de sí mismo

Aún tenía la vaga esperanza de que ellos pudieran estar juntos, claro que era imposible. Tocaron a su puerta, dio el paso y un soldado del Odín entro.

- Es requerido en la junta

EL asintió, cogió un cuaderno de notas y salió caminando detrás del soldado. Otros dos se unieron a él, vio a lo lejos como la reina caminaba acompañada de sus soldados, se preguntó a donde se dirigían. Dejo de verlos y entro al salón, Odín y otros señores estaban ahí.

- Empecemos – dijo el rey y la puerta se cerró.


Loki se levantaba de la cama mugrienta por enésima vez. Estaba nervioso, cansado y sorprendido. No podía creer que Bella estuviera en cinta, era imposible, no tan imposible, uno sabe lo que pasa cuando una mujer y un hombre tienen sexo. Pero en su caso era diferente, de alguna forma cuido sus actos íntimos. Seguro el muy imbécil dejo de cuidarse con ese medicamento especial, solo a ella se le puede ocurrir.

La detestaba mas ahora, por embarazarse, ¿Acaso lo quería atrapar? Que ridículo, ni crea que un bebe lo iba a atar, no eso jamás. Ella era un estorbo y un descendiente mucho peor. Pero un bebe, alguien con sus genes, su sangre, tampoco era un desgraciado para hacer lo que hicieron con él, abandonarlo.

Dos sentimientos en el peleaban por salir, la alegría de que tendría descendencia y la ira de ser padre sin desearlo. Apoyaba la decisión de Odín de no dejar que nazca pero que haya dicho aberración lo molestaba. Nadie de su sangre sería una aberración, nadie.

También le preocupaba que siendo el un gigante de hielo, él bebe nazca como los gigantes o tal vez tenga apariencia de humano. Sacudió su cabeza y volvió a sentarse, ¿Que debería hacer? ¿Debería defender al bebe? ¿Debería rechazarlo?

¿Y si no era suyo? Podría ser el hombre antiguo pero el sabía que entre ellos dos no pasó nada, sería ridículo. Además Odín presento a Bella como su mujer, que tontería. Bella nunca seria eso, solo la madre de su hijo o hija.

Bueno al parecer dejaría que nazca la criatura y decidiría después, pero ¿Que decidiría después? Una vez que haya nacido no podrá matar al bebe o¿ sí? Se levantó otra vez y se recostó en el muro, no entendía porque Bella le complicaba todo. Ahora Odín tenia de donde dominarlo, si ese bebe vivía, estaba seguro que Odín lo usaría a su beneficio, si no vivía le recordaría toda su vida que por su culpa una vida pequeña se cegó y claro Bella permanecería encerrada en Asgard, otra excusa para dominarlo.

Maldijo su suerte y maldijo a Bella muchas veces, al recordarla tembló un poco, estaba muy débil tal vez hasta haya muerto ya. Las pocas mujeres en cinta que había conocido, tenían las mejillas sonrosadas, estaban con el vientre inflado y radiaban belleza, alegría. Pero Bella solo mostraba muerte y dolor. Tal vez la naturaleza del bebe la esté consumiendo, entonces era preferible no dejar que nazca aunque ella este terca en tenerlo.

- Bella te odio – dijo golpeando la pared – si te vas a morir hazlo de una vez pero eso sí, le diré a Hela que tu alma vague siempre.

Un sonido lo alarmo y se colocó frente a la puerta, esta se abrió y vio a los soldados de su madre, eran de diferente insignia. Tal vez tenían un recado, vio a la reina con los ojos tristes y las manos en el pecho. Tuvo el presentimiento de que Bella había muerto, era eso. Paso saliva y por más que trate de negarlo sintió tristeza, mordió su labio buscando otro dolor para no hablar y delatarse. Había perdido a dos personas casi importantes para él, se sentía vacío.

- Loki – La reina ingreso cerrando la puerta – Ella

- ¿Murió? – Loki se adelantó - ¿Murieron? – que tonto eran dos

- No – La reina lo miro con esperanza – pero aun corren peligro, ella está débil, necesita sangre y alimentarse

- ¿Viven? – susurro bajando la mirada, algo dentro de él se sacudió con alegría, que estupidez se dijo – Pero Padre – sacudió su cabeza – Odín dijo que

- No lo permitiré – la reina ahora lucia seria – le dije a Odín que no lo permitiré, me opuse a el

Loki la miro sorprendido, sabía que su madre, bueno la que pretendía ser su madre, era terca y de carácter fuerte pero oponerse a Odín era como declararle la guerra, a pesar de ser la reina, hacer eso era muy arriesgado.

- Si él decide poner tu corona a disposición – le pregunto viéndola

- Que así sea – movió su cabello – no pienso ser partícipe de una crueldad, es por eso que vine a saber que harás tu

Loki empezó a reír, dio la vuelta y siguió riendo. El tampoco tenía idea de que haría. Giro y sonrió, no podía creer que su madre, bueno ella, buscara su apoyo.

- ¿En verdad crees que esa criatura o ella me importan? – se agacho un poco para estar a su altura – No seas muy..

La bofetada hizo que él se levante a su altura y la mire serio, otra bofetada le hizo girar el rostro. Y vino otra y otra. Tenía el cabello alborotado, su mirada era fija en su madre, ella tenía los ojos llorosos, y la boca cerrada con ira. Otra bofetada cayó y no la detuvo.

- Llore por ti hasta hace poco – otra bofetada – me culpaba de no haber sido una buena madre – otra bofetada – culpe a tu padre de todo, le grite – ella empezó a llorar – miraba el cielo pidiendo que volvieras

Empezó a golpearlo con sus delicadas manos en su pecho, Loki no hacía nada por defenderse. Se dejó golpear muchas veces, escuchar el llanto de la mujer lo estaba afectando.

- Sabia del cambio, lo note al instante y calle – lo volvió a golpear en el pecho – calle porque una madre hace eso, protege a sus hijos a como dé lugar – lo empujo pero no logro que él se moviera – no creas que puedes engañarme – otra bofetada – se quién eres, sé que te molesta y que te alegra, no pierdas tu tiempo haciéndome creer que ella y él bebe no te importan – lo sujeto de la túnica – sé que sí, lo veo en tus ojos, sé que no sabes que hacer

Loki la miro y no pudo más, sus lágrimas cayeron pero no cambio de expresión. Ella lo conocía como nadie, ella sabía lo que sentía.

- Pero aquí estoy – lo sacudió – soy tu madre así tú digas que no y esas palabras me lastimen, soy tu madre y cuentas conmigo para lo que sea hijo mío.

Loki le sujeto las manos y la atrajo a él, la abrazo con una fuerza desconocida, hundió su nariz en su cabello, respiro ese olor dulce que tanto amaba, ella le respondió el abrazo, le acariciaba la espalda como consolándolo. Después de mucho tiempo se sintió amado, sabía que no podía engañarla, sabía que podía confiar en ella. Trato de calmarse y beso la cabeza de su madre.

- Lo siento – dijo mirando el techo – lo siento madre

- Lo sé – dijo en medio del llanto – no vuelvas a tratar de engañarme – lo abrazo con más fuerza

No supo cuánto tiempo estuvo abrazándola pero supo que era una recompensa por el tiempo en que no la tuvo. La fue soltando y le seco las lágrimas, su piel era tan suave. Vio que sus manos estaban un poco lastimadas por el roce de la túnica tosca. Atrajo sus manos y las beso con ternura.

- Lamento haberte golpeado – Frigga le toco el rostro algo enrojecido – no debí

- Si debiste, lo merecía – loki apoyo su rostro en la mano – no tienes ideas cuanto extrañe esto

- Si tengo idea – beso su mejilla – si lo se

- No sé qué hacer madre – se alejó un poco – no sé qué decir o que pensar, es tan

- ¿confuso? – termino ella

- Si, nunca pensé que en algún momento yo, podría ser padre y en la situación en la que estoy

- Nadie está listo nunca – camino – de alguna forma aprendes en cada paso que das

- ¿Crees que aprenderé?

- Claro que si – lo miro – sé que puedes hacerlo, por tu hijo – lo dijo tan amorosamente

- Madre yo tengo otras creaciones que

- Lo se Loki – se enfadó – sé que tienes otros hijos, creaciones tuyas y esa hechicera pero esto es diferente, al menos con la hechicera lo preparabas

- Exacto – se sentó – ahí lo tenía todo controlado, fenrrir, Jormun y Hela es algo que yo quería con un fin pero ahora

- Tranquilo – se acercó – será difícil pero podrás disfrutarlo, cada etapa. Primero tienes que aceptarlo

- Odín

- Déjame eso – acomodo su vestido – conseguiré que el deje esa idea de muerte, ese bebe tendrá sus privilegios como príncipe o princesa de Asgard

- No madre – se levantó – si consigue eso Odín lo usaría para sus

- Claro que no, será su nieto o nieta. No será usado como un esclavo

- Madre

- Loki por favor confía en mi – se acercó – si es mujer mi corona será suya

- Madre – se exalto – no podrías, si fuera niña

- Claro que sí, tendría todo el derecho a luchar por la corona de reina.

- Thor

- Thor no dirá nada, el será el rey pero mientras viva a la reina la escogeré yo

Había perdido la cabeza, la esposa de Thor seria la reina. Aunque si ella dejaba como decreto que otra la supla nada se podía hacer.

- Madre no te apresures – se sentó otra vez – ni siquiera sabemos si sobrevivirá o nacerá bien

- Vivirá Loki – lo miro – Freiya me ayudara

- Dudo que lo haga – rio – ella me odia

- A ti pero a mí no, me debe mucho

- Puede matarla si se entera

- Si observo deseos de muerte la que muera será ella y por mi mano

- Te has vuelto agresiva

- Por mis hijos lo que sea

Loki sonrió y la jalo hasta abrazarla, apoyo su rostro en el estómago de su madre. Confiaba en ella para mantener a su descendiente vivo.

- Por favor madre – levanto la mirada – cuídalos

- Lo hare – acaricio el rostro – espero poder visitarte sin tener que amenazar al guardia, te estaré informando

- Te lo agradezco y perdóname – dicho eso volvió a enterrar su rostro en el estómago.

- Te perdono Loki, gracias por hacerme abuela y felicidades

Loki sonrió tristemente, al rato ella salía de la celda. La puerta se cerró y esta vez se recostó en la cama vieja, cerró sus ojos concentrándose en la mente de Bella. Muchos insultos salieron pero después una sonrisa apareció.

- Imbécil – dijo mientras poco a poco se quedaba dormido – Felicidades