Capitulo 28

Loki volvió a maldecir mientras aventaba otro libro a la pared de su celda. Había planeado humillar a la imbécil pero ella había logrado voltear la situación a su favor, con esa actuación dramática. Encima de eso había osado golpearlo, dos veces. Se levantó frustrado, quería golpearla, gritarle, hacerle tantas cosas. Incluido, poseerla. La muy zorra se había vestido demasiado bien, aunque esa vestimenta no era de una princesa, ni el peinado. Era tan sencillo que llamaba mucho más la atención, el vestido le quedaba terriblemente bien, aunque aún esta delgada para su gusto, supo verse hermosa, aunque no se lo haya propuesto. Por ese motivo maldijo más, golpeo la pared mágica de Odín, no podía deshacerse de su ira. Agradecía al menos que Fenrir le haya quitado ese hechizo del rostro, hubiera sido más vergonzoso que lo vieran así, el muy travieso le había mentido. Ahora Tom y Fenrir la cuidarían, claro en pleno funeral la habían escudado, como si supieran cuanto quería matarla. Solo que Tom se había atrevido a tocar la mano de su mujer. Maldijo al pensar de esa manera, no era suya, bueno lo seria dentro de poco pero tampoco quería. No quería nada, quería desaparecer.

- Maldita mujer, maldito usurpador – grito echándose en la cama – necesito comer algo

Al rato llego la última comida, esta vez había mas postres que comida normal. Sabía que no debería comer tanto dulce pero por ahora poco le importaba, necesitaba comerlo. Empezó por las fresas bañadas en chocolate, deliciosas. Siguió con el flan el cual de dos cucharadas termino, continuo con una tarta y finalizo con un panecillo dulce. Después ataco la comida, ensalada, puré y carne. Bebió un jugo y se sintió satisfecho, pero algo lo inquieto, se levantó para revisar, escuchaba algo a lo lejos. Eran unos presos cuchichiando.

- Thor fue un salvaje, me golpeo sin razón

- Entiéndelo

- Ese grandulón esta mas histérico que nunca

- Es que su hermano menor será padre y se casara con una mortal

- Qué asco – ese preso escupió en su celda

- Al parecer el futuro rey también está enamorado de una mortal pero el padre de todo le ha prohíbo tajantemente que la despose

- ¿Y al menor porque lo deja?, si está encerrado como nosotros

- No lo sé, la razón es porque la mortal está preñada

- Un bastardo en el palacio no sería bien visto

- Por eso los casaran pronto

Suspiro y regreso a su cama, ellos tenían razón, un hijo fuera del matrimonio seria mal visto ante los nueve mundos, una piedra en el zapato de Odín. Por eso lo casaban, para que no tenga el título de bastardo. ¿Qué sería de el a partir de ahora? Desde su encarcelamiento, solo había visto una vez a Thor, fue cuando lo ayudaron a salir de Helheim, no apareció en el funeral, tampoco lo había visitado. Al parecer estaba resentido o molesto como decían los demás, bueno eso lo hacia sonreír. Thor jamás se casaría con esa mujerzuela, al menos en eso le había ganado.


Sesenta y tres días después….

Tom volvió a maldecir, observo con desaprobación a los arquitectos, no habían tomado en cuenta las ideas de lobo y las suyas. Como consecuencia, el puente no resistió y termino cayéndose. Así no terminarían nunca.

- Hijos de puta – grito Fenrir al ver el enorme agujero – inclusive lastimaron más el puente ¿Qué demonios creen que hacen?

- Realizamos lo que creímos

- Pues era pura mierda – señalo el agujero - ¿Cómo diablos voy a explicarle esto a Odín? – el lobo camino amenazante – Trabajamos sesenta días para nada

- Se solucionara, lo volveremos a hacer – un arquitecto le dio la espalda

- Cuando me hables mírame – Fenrir lo hizo girar quedando casi pegados, el lobo lo pasaba en unos diez centímetros - ¿Quedo claro?

- Yo..

- Basta Fenrir – Tom suspiro y froto sus sienes – esto es un desastre, no ganamos nada peleando o matándolos – al decir eso miro a los demás arquitectos – y no saben los deseos que tengo de hacerlo

- Sir Thomas – un arquitecto joven se acercó – podemos mejorar el puente como ud. Dijo pero tendríamos que usar más recursos

- No lo haremos – el arquitecto mayor hablo – ellos están aquí porque Odín ordeno, no tenemos que seguir sus ideas

- Claro, como si sus ideas han hecho que el puente brille – el lobo gruño haciendo que sus colmillos salgan

- Tranquilos – grito Tom – van a seguir nuestras órdenes ¿Esta claro? – Hablo con el mismo tono que Loki usaba en advertencia

- Si – dijeron los cuatro arquitectos con terror

- Sonaste a mi padre

- Recuerda que soy el – lo miro – técnicamente

- Tendremos que empezar otra vez – el lobo pateo el aire – yo que había planeado una cita con una muchacha hermoso que conocí

- Tendrás que cancelarla

- ¿Y tú cita con Sif?

- Cancelada – Tom tiro su libreta – quede en visitar a Bella también, ayudarla con el traslado

- ¿Era hoy?

- Si, por fin saldrá de ese cuarto, directo a su nueva habitación

- La de mi padre

- Será su esposa, ahí debe estar

- Bueno – el lobo se quitó el abrigo – la boda será pronto, tenemos que apurarnos si queremos asistir

- Tienes razón – Tom retiro su abrigo – usemos magia, no creo que sea peor

- No lo será

Los arquitectos vieron como los dos sujetos hacían que partes del puente flotaran, poco a poco iban acomodándolos, el arquitecto más joven levantó la libreta de Tom y empezó a indicarles los lugares estratégicos.

- Sir Thomas tiene que moverlas un poco más a la derecha

- De acuerdo

Mientras se concentraban en su trabajo, Tom separo su mente, medio todo lo que había pasado en esos días. Eran dos meses, dos meses trabajando, dos meses en que salía con Sif. Su relación estaba bien, tranquila y hasta entrenaba con ella. Odín ya los había visto pero no había dicho nada, Thor estaba cada vez más deprimido, bebía seguido y hasta peleaba sin motivo. Algunas batallas estallaron en los otros mundos, sin el Bifrost no podían acudir, tendrían que apurarse, no podía usar magia oscura, era peligrosa. En todo este tiempo Bella había mejorado, había ganado algo de peso, pero aún le faltaba mucho para ser la de antes. Ya podía caminar al menos durante una hora y después tenía que recostarse. Iba a verla casi a diario para saber cómo iba. También bajaba a la prisión del Dios para visitarlo, para darle un reporte de Bella y para jugar ajedrez. No quería dejarlo solo, aún tenía la perdida de Jormun muy fresca. El día de la boda se acercaba y sabía que ninguno de los dos quería casarse, ahora Bella tenía que ocupar los aposentos de Loki, como le correspondía. La reina se estaba encargando de instruirla como la princesa que seria. Confiaba en su amiga, era inteligente, lo lograría, pero cada vez que la veía practicar las reverencias y etiqueta, veía frustración en su rostro. Cansancio, pero sobre todo, deseos de huir. Él también quería huir, quería ver a su familia, Heimdal le había ayudado, le decía que ellas estaban bien, extrañándolo. El las extrañaba más, esperaba que cuando el bifrost esté completamente restaurado le den permiso de verlas, al menos una vez al mes. Tendría que apurarse.


Bella observo a las sanadoras, ellas terminaban de doblar unas sábanas. Miro al otro lado y vio al sanador, platicando con la reina.

- Si sigue al pie de la letra las comidas y la caminata, estará bien para el día de las nupcias.

Hablando de eso, faltaban solo veinte días para ser la esposa de Loki. El tiempo había avanzado demasiado rápido, no había engordado tanto, tal vez solo un kilo o dos. Aun se veía delgada, demasiado. Tenía que seguir comiendo, tomando unos brebajes raros que controlaban sus nauseas. Según el sanador ya tenía doce semanas de embarazo, al ver su vientre, lo vio muy plano. ¿Dónde estaba ese bebe de doce semanas? No se le notaba en nada.

- Es hora de irnos – la reina le ofreció la mano

- Gracias

Acepto la ayuda y se levantó, otra vez tenía un vestido delicado, su cabello trenzado y los zapatos planos. La hacia ver más pequeña de lo que era. Camino lento siguiendo a la caravana de muchachas que eran sus sirvientas personales. Le daba vergüenza aceptarlo pero necesitaba ayuda para colocarse esos vestidos delicados con cremalleras complicadas. Caminaron durante unos minutos hasta que llegaron a una puerta grande, la reina la abrió mostrando un espacio libre. Ingreso dudando y casi se cae de la impresión, era una habitación enorme, tenía unos pequeños muebles, una mesa centro, giro a la derecha y vio la cama gigante, entrarían como cinco personas. El cobertor era negro, las cortinas estaban abiertas, vio otra puerta pequeña imaginando que era el baño. Giro a la izquierda y vio pinturas, niños, a los reyes. Vio otra puerta, ¿A dónde conduciría?

- Este será tu aposento – la reina la regreso a la realidad – le pertenecía a Loki, como su futura esposa, te corresponde

- ¿Él está de acuerdo? – pregunto olvidando el protocolo – lo siento – realizo un pequeña reverencia – ¿puedo preguntar si él está conforme con eso?

- No te preocupes tanto del protocolo conmigo – la reina acaricio su brazo – el mismo lo pidió, ven

Ella ingreso, acaricio el cobertor, era muy suave. La reina abrió la puerta e ingreso. Otra vez casi se cae, era un baño privado enorme, una especie de piscina, no tan grande pero ¿sería esa su tina de baño? Había muchas toallas y todo estaba impecable, había otra habitación más pequeña, ella curiosa abrió la puerta, era un aseo, lo mismo que en la tierra. Solo que era mucho más elegante. Había velas por todo el lugar, ya se había acostumbrado a la falta de energía eléctrica. Todo era con velas, lámparas.

Salieron del lugar y la reina abrió la otra puerta, ella entro y se quedó en shock. Era una biblioteca personal, libros de todos los tamaños y colores la saludaron. Estaban en perfecto orden y la limpieza era única. Había una mesa enorme, tal vez para escribir. Acaricio una esquina de la mesa. Parecía un departamento.

- No te preocupes, puedes el que gustes. Loki me dijo que eres maestra

- Si su majestad, enseñaba idiomas

- ¿Cuántos?

- Cuatro aunque si agrego el latín serian cinco

- Interesante – la reina señalo una parte del estante

- Aquí hay libros en otros idiomas – sonrió – sé que los leerás

- Agradezco su gentileza

Volvieron a salir y esta vez sus sirvientas realizaron una reverencia, se presentaron una por una. La última era Thila, era como la jefa de las demás.

- Ud pida cualquier cosa que desee – Thia le sonrió

- Sería demasiado atrevimiento pedir algo de agua

- Claro que no

Thila realizo un movimiento de mano y dos muchachas salieron, seguro traerían agua.

- Espero estés cómoda querida – la reina la abrazo – trata de sentirte cómoda

- Lo hare su majestad

- Solo Frigga

- No podría

- Claro que lo harás

Ella solo sonrió, la reina se despidió y la dejaron completamente sola. Se sentó en la cama, se sentía una intrusa. ¿Era este el propósito de Loki? ¿Hacerla sentir una intrusa? Pues lo estaba logrando. Se levantó y abrió el armario que estaba el frente de la cama, había muchos vestidos, demasiados. Todos largos, delicados, de colores hermosos. Miro más al fondo y vio túnicas varoniles. Las había visto antes, tal vez eran de Loki. Cerró el armario y camino rumbo a las pinturas que había observado, una tenia a dos niños, un rubio y otro moreno. Thor y Loki, los dos sonriendo, se veían tan bien. Después a un Loki infante, sonriendo. A los reyes con sus hijos y el último era de la reina. Mirando a Loki, hasta en la pintura se veía cuando amaba la mujer al dios. Esos ojos llenos de amor solo podían ser dueños de una madre, solo una mujer que ha dado a luz a un hijo tiene esa mirada, unos ojos que solo ven perfección, nada de odio. ¿Tendría esa mirada ella la ver su futuro hijo? ¿Lo amaría y defendería de la misma forma en que lo hace la reina con Loki? Estaba segura que sí, coloco su mano en su vientre plano y sonrió. Estaba segura que amaría a su hijo mucho más que cualquier mujer.

- Tengo una vista hermosa desde aquí – ella giro asustándose, Thor estaba parado en la puerta, la había abierto y ella no se había percatado - ¿Te asuste?

- No Thor – ella camino sonriendo – Tu madre es hermosa, hasta en las pinturas

- Lo es

Bella se acercó más, Thor tomo su mano y la llevo a sus labios, era su forma de saludarla. Desde que su alma regreso a su cuerpo el hermano mayor de Loki la empezó a visitar, al principio le dio terror verlo. Era muy alto y esos músculos eran de miedo, pero poco a poco fue descubriendo que había un hombre tierno, inocente y celoso. Su amistad empezó con pequeños ataques de ¿Odias a tu raza? Por parte del rubio, pero de alguna forma se hicieron amigos. Tal vez ella era lo más cercado a su Jane. Ya le había contado sobre la astrofísica. Ella sentía lastima, rezaba para que Jane pudiera venir y visitarlo. Estaba tan deprimido que verla le hacía bien, eso le dijo.

- ¿Cómo te sientes hoy? – ingreso sentándose en pequeño mueble

- Mejor – lo imito – siento que puedo ir a las olimpiadas

- ¿Olimpiadas?

- Competencia deportiva

- Ni lo pienses – Thor miro el lugar – Que nostalgia estar aquí

- Imagino, no sé porque Loki pidió que estuviera aquí

- Es su habitación, es lo normal si te desposa

- Me siento una intrusa

- No lo eres – Thor sonrió – eres mi cuñada

- Claro, claro – cada vez que Thor sonreía de esa forma no se le podía negar nada - ¿Beberás hoy?

- No lo creo, tengo una junta con mi padre

- ¿Tan mal están los otros mundos?

- No del todo pero tenemos que controlarlos, Tom y Fenrir aún no terminan con el Bifrost

- Los pobres la están pasando mal

- Hable con mi padre, esos arquitectos no los dejan trabajar

- Ojala los cambien

- ¿Lo amas? – y ahí estaba otra vez el grandulón con la misma pregunta de siempre

- Sabes la respuesta

- No la creo – miro el suelo – después de todo lo que hizo

- Ni yo lo creo – suspiro – es complicado

- Tiene tanta suerte – Thor la miro serio – eres bonita, lo comprendes, le darás un hijo y ¿el? No muestra ni un ápice de amor para ti, al contrario, el muy maldito se atreve a tratarte mal

- No siempre fue así, antes de la invasión en la tierra, él era diferente. Me sonreía, discutíamos pero siempre al final me sonreía diciendo que me veía muy bien cuando estaba molesta. Hacia bromas, jugaba con mis nervios pero al final del día siempre obtenía un beso en la frente y un – sus lágrimas cayeron – "pequeña mortal"

- Hey – Thor se acercó – tranquila, no te hace bien

- Lo sé – Bella lo miro fijamente – por mi culpa perdió a su hijo

- Bella

- Fue mi culpa, su hija lo odia, lo casaran a la fuerza – cerro los ojos – no puedo…

- Tranquila

Thor había acudido a su lado, la abrazo consolándola. Bella sintió como los brazos grandes de Thor la acunaban, se sentía tan protegía por él. No quería ponerse sentimental pero recordar esos buenos tiempos con Loki la ponía muy triste.

- Lo siento Thor – Bella trato de verlo – debo verme patética

- Claro que no – el separo un poco sonriéndole – el amor es así, tu sufres por Loki, yo quiera tener a Jane aquí.

- Espero ella pueda verte, que los dos se juntes y puedan…

- Mi señora – tocaron la puerta, Thor se separó volviendo a su lugar

- Pasa – Bella se levantó y recibió a la sirvienta que traía agua y unas frutas

- Príncipe Thor – la mujer realizo una reverencia – Espero lo disfrute

- Gracias – Bella seco sus lágrimas, coloco el agua y las frutas en la pequeña mesa – Estoy muy nerviosa

- Es por la boda imagino

- Si – cogió una fresa – no se mucho de sus costumbres, todo es tan refinado y yo soy como un hombre, nada femenina

- No digas eso – Thor se decidió por las uvas – todo suele ser mecánico, solo mira e imita

- Eso hare entonces

Siguieron platicando, era muy agradable charlar con Thor, más que nada por su ingenuidad para ciertas cosas. Bella le contaba cosas de la tierra, el solía quedársele mirando, atento, al principio esa mirada fija la ponía nerviosas pero ahora podía mantenerla, esos ojos azules hipnotizaban a cualquiera. Al terminar de comer las frutas, pidieron postres, los dos podían comer mucho dulce sin sentirse avergonzados. Al rato estaban riendo con anécdotas de luchas, Thor por momentos se levantaba y le explicaba con poses como había luchado contra unos seres raros. Después de horas de hablar, decidieron salir al jardín, ella podía caminar al menos una hora al día. Thor le ofreció el brazo y ella lo tomo, parecían una pareja feliz.

- ¿Tampoco vendrás a la boda? – Bella levanto la mirada

- No tengo opción en esta ocasión, pero me mantendré lejos. No he perdonado a Loki

- Al menos estarás presente, me aliviara, con Tom, Fenrir y tú, no me sentiré tan mal

- Me alegra saberlo

Llegaron a los jardines principales, era ahí donde habían realizado la ceremonia de Jormun. Era entrada la noche, aun no oscurecía del todo, las rosas seguían abiertas. Los colores aun descolocaban a Bella, soltó el brazo de Thor y comenzó a tocar cada rosa, saludando mentalmente al joven.

- Son tan hermosas – acaricio una rosa azul – nunca vi una de este color

- ¿En Midgard no existen de ese color?

- No – Bella sonrió – aquí todo lo imposible es posible

- Es Asgard

Bella sintió a su futuro cuñado acercarse, tenía algo parecido a un tulipán en la mano. Se lo entrego, ella miro al hombre y después a la flor.

- Esta flor es la que se le regala a una futura madre

- Gracias – Bella olio la flor y sintió las manos de Thor en sus hombros

- Bendícenos con un niño o niña sana – el hombre bajo lentamente su cabeza y beso la mejilla de la mujer

- Hare mi mejor esfuerzo – Bella le devolvió el beso y se quedaron mirando

Bella paso saliva, ¿Qué estaba pasando? ¿Qué estaba sintiendo? Tenía deseos de besarlo, pero ¿Por qué? Sonrió tontamente y miro a otro lugar, su sonrisa se esfumo al ver a Tom mirándolos serio. Thor giro a ver y se separó lentamente como despertando del sueño.

- Thomas – dijo Thor tratando de sonreír – no te sentí

- Ya veo que no – camino ingresando al jardín – lamento interrumpir su conversación, solo quería saber cómo estaba mi amiga – miro a Bella de una forma penetrante

- Estoy bien Tom – Bella trato de disimular – Thor me dio esta flor, dice que las futuras madres la reciben

- Ah – Tom miro a Thor, se quedaron mirando – ya veo

- ¿Sucede algo? – Bella sentía el ambiente algo tenso

- Nada – Thor sonrió mirando a Bella – creo que los dejare hablar, iré a ver si ya está la última comida, recuerda que tengo junta

- Claro

Thor paso por el lado de Tom mirando de reojo, llego al lado de Bella y cogió su mano, deposito un beso tierno y le regalo una sonrisa. Bella sonrió en respuesta y le susurro un "Gracias". El rubio salió sin más. Bella vio como Tom giro a mirarla, tenía la mirada fija, seria, como tratando de leer su mente.

- ¿Qué sucede Tom?

- Eso te pregunto a ti

- No entiendo – Bella se movió por el jardín, claro que entendía

- Estabas a punto de besarte con el

- Te equivocas – ella no se sintió ofendida, siguió revisando las flores

- No lo hago – Tom la siguió – estaban a milímetros, tan cerca

- Es tu percepción – lo miro – fue muy gentil, me felicito por el embarazo, al menos esta feliz por eso

- A tu futuro esposo no le gustara ese acercamiento, son varias veces que los veo juntos, tomada de su brazo, el mirándote tiernamente

- No digas tonterías – Bella paso saliva, era cierto pero no era nada romántico, eso creía – se ha portado muy bien conmigo, es atento

- ¿Te gusta?

- A quien no le gustaría Thor – ella sonrió – por Dios Tom, es muy guapo, es mi amigo

- ¿Tu amigo?, conmigo no has caminado así – Tom miro a otra dirección

- Tienes novia, qué pensaría ella

- Sabe que somos amigos

- Sabe también que hubo algo entre nosotros aunque no es del todo cierto

- Claro que sí, no cambiemos de tema. Ten cuidado con el grandulón, ten mucho cuidado

- ¿cuidado de qué? – Bella estaba empezando a molestarse

- De enamorarte – Tom le grito – vi en tus ojos, claramente, como Loki te tiene abandonada estas buscando cariño desesperada

- ¿Qué? – ahora si se sintió ofendida

- Es lo que estás haciendo, apegándote al primer hombre que te trata bien – le grito acercándose – está pasando lo mismo de hace tiempo, como no me tuviste, te apegaste a Loki y este es el resultado, ¿Eso quieres? ¿Conquistar a Thor?

Bella lo abofeteo con rudeza, Tom aun con la mirada a un lado, pronuncio un "Te duele porque es verdad" cosa que enloqueció a Bella. Trato de abofetearlo una vez pero su mano se vio impedida, su amigo la tenía sujeta, la empujo un poco y la aprisiono contra el arbusto, sintió como su rostro era levantado, vio los ojos de Tom inyectados de furia. Quiso escapar pero el hombre la beso. Trato de luchar un poco pero su amigo poseía más fuerza, se dejó besar. Pasaron unos segundos y Tom se alejó. Ella le volvió a dar otra bofetada.

- Respeta a tu novia – comenzó a salir del jardín

- Respeta a tu cuñado – Tom la miraba serio – respeta tu posición, no por ser princesa puedes tener a todos los hombres detrás de ti

- No por ser mi amigo tienes derecho a insultarme

- Oh si lo tengo, Loki enloquecerá si se entera

- Imagino, me besaste

- Como digas

Bella salió del lugar, apresuro sus pasos, estaba molesta. Si había sentido deseos de besar a Thor pero no lo hubiera hecho, era solo el momento. Sabía que el rubio tampoco tenía ese deseo, estaba enamorado de Jane. Tom se había comportado como un idiota, inclusive la había besado. Por Dios, el tenia novia, ella estaba comprometida. Sintió un hincón en su vientre, bajo la velocidad, tenía que tranquilizarse, camino más lento, respiro. Ya no volvió a sentir ese dolor, agradecía que no hubiese cámaras en ese lugar, no quería ser descubierta. Loki perdería la cabeza, lo sabía.

Abrió su habitación, ingreso y la cerro. Apoyo su frente en la puerta, tenía que controlarse, tampoco iba a poner distancia con Thor, su amigo estaba deduciendo muy mal.

- ¿A qué se debe tu pena?

Bella giro tocándose el pecho, el susto fue tremendo. Sobre la cama estaba el mismo Loki, mirándola, sonriente. ¿Qué hacía ahí?

- No me esperabas lo sé – se levantó – dije que ya no me verías, pero mi curiosidad pudo mas

- ¿Hace poco llegaste?

- Si – Loki camino acercándose peligrosamente - te busque pero no te vi ¿Dónde estabas?

- En el jardín – camino nerviosa, rezo porque Loki no le pudiera leer la mente

- ¿Sola? – Loki la siguió mirando

No sabía que responder, ¿Y si Loki había visto todo? ¿Y si solo la estaba poniendo a prueba?

- Si – dijo al final

- Ya veo – el Dios se paseó por el lugar – te acostumbraras a todo esto

- Imagino – se sentó en el pequeño mueble – vio las dos copas de agua y la fruta, tenía que esconderla

- ¿Tuviste visita? – Loki ya estaba ahí viendo las copas

- Si – lo miro – la reina me mostro el lugar

- Entiendo – Loki se acercó, sentándose a su lado

- ¿Qué deseas? – Trato de levantarse pero él se lo impidió

- Nada – el sonrió – solo deseo estar a tu lado un momento, me aburro encerrado

- No me siento bien – mintió – quisiera descansar

- ¿Me estas echando? ¿De mi propia alcoba?

- No solo que – quería que se vaya – no …

- ¿No qué? – Loki le sujeto el rostro - ¿Aun te pones nerviosa?

- Suéltame – susurro, no quería que el la besara

- Te deseo – Loki la miro serio - ¿Qué hay de malo en eso?

- No podemos – Bella quería correr

- El sanador me dijo que si soy delicado podre tomarte – Loki acaricio el cuello – has mejorado mucho, no puedo esperar hasta la noche de bodas

- ¿La tendremos? – Bella se sorprendió

- Claro – Loki beso el cuello – el sanador anuncio que estabas bien de salud, mientras el coito sea delicado nada pasara

- Ya basta

Bella lo empujo un poco y escapo caminando, no desea eso ahora. Después del beso de Tom no quería besar a Loki, se sentía mal.

- ¿Qué sucede? Hace poco dijiste que me amabas, ahora no me deseas

- No juegues conmigo, dijiste que me odiabas ahora quieres sexo

- Es sexo, tu misma lo has dicho. Eres mi prometida, es tu deber

- No

- Claro que lo es – el Dios se acercó – creo que se te dicto tus deberes como esposa

- Aun no lo soy

- Ya lo hicimos antes – se acercó para abrazarla – no nos importó estar sin ataduras

- Por favor – Bella no quería sucumbir

- Te deseo tanto – Loki beso otra vez el cuello, bajo hasta el nacimiento de los pechos – han crecido un poco

- Basta – ella trato de empujarlo pero no pudo

- No me rechaces – Loki la miro, tenía la mirada triste – hoy no Bella

Esa mirada la conocía, era sincera. Algo estaba mal en él, tal vez estaba deprimido y había acudido a ella por consuelo. Su corazón empezó a latir, sus manos acariciaron el cabello algo crecido del Dios. Sintió los labios de su futuro esposo en los suyos, no pudo rechazar el beso, sintió los dedos largos recorrer su espalda. Iba a acariciar el rostro de Loki cuando la puerta sonó. Miraron al mismo tiempo.

- Bella – Era Tom, se le fue el color del rostro – Bella por favor perdóname

Loki giro a verla extrañado, ella paso saliva, rogo por sus adentros que Tom no diga nada más.

- No volverá a ocurrir – La voz de Tom estaba apagada – Tienes razón no debí hacerlo

Bella empezó a temblar sabía que Tom pronto diría lo del beso, estaba a punto de desmayarse. Tenía que abrir y darle una señal a su amigo.

- Hablemos ¿Si?

Bella sintió como Loki la miraba preguntándole a que se refería Tom, Bella trato de ir a la puerta pero Loki se lo impidió. La miro molesto, tal vez sospechaba.

- Bella no volveré a hacerlo – Tom toco otra vez

Bella vio que Loki cansado abrió la puerta.

- ¿Qué no volverás a hacer? –

Bella vio como Tom retrocedía, miro de reojo a Bella y esta le movió la cabeza negando. Loki giro y ella se detuvo

- ¿Qué demonios está pasando?

- Le grite – dijo Tom – le grite por que…. Porque no me hizo caso y ahora esta así

- Dime la verdad – Loki seguía mirándolo

- Le grite muchas cosas ofensivas – señalo su rostro – ella me golpeo, me lo merecía por eso vine a pedirle perdón

Loki giro a verla, se sintió estudiada. Su corazón había latido muy rápido, toco su cabeza, un mareo la ataco. Se apoyó en la pared pero sintió unos brazos rodearla. Era Loki.

- ¿Llamo a un sanador? – Tom hablo, ella trataba de enfocar

- Llámalo – Loki ordeno

- No – logro decir – me siento bien , es solo que me exalte un poco

- ¿Segura? – Tom la miro

- Si – miro a Loki – estoy bien

- Hablare contigo después Tom, déjanos solos

- Claro

Bella vio como la puerta se cerró, suspiro en alivio. Vio que Loki examinaba su cuerpo, acariciaba sus brazos.

- Aun sigues delgada – el Dios se recostó a su lado

- ¿solo hoy me trataras así? – Bella giro a verlo

- No me hagas enfadar y seguiré así – sonrió

- ¿Quieres sexo? – Seguía viéndolo

- Ya no – estiro su mano – se me fueron las ganas

- Entiendo – volvió a suspirar aliviada - ¿Ya te vas?

- Otra vez me estas echando – se levantó molesto – acudo con la mejor de las intenciones, a reconciliarme contigo, porque estamos a días de casarnos – la miro – me dije "No seas tan cruel", me comporto bien y ¿Qué recibo? Rechazo

- Loki – Bella se sentó

- No hables – le grito – veo que te encanta que te maltraten – grito – está bien, me largo, no esperes que vuelva otra vez – saco algo del bolsillo de su túnica – era para ti – tiro el objeto y lo piso – adiós

Salió de la habitación azotando la puerta, Bella bajo la mirada. Se levantó lentamente, camino y observo el objeto. Lo recogió mientras sus lágrimas salían, era la misma flor que Thor le había obsequiado, una parecida a un tulipán, se les daba como felicitación por el embarazo. Loki había querido felicitarla, arreglar las cosas, y ¿Qué había hecho ella? Besarse con otro y estropear todo. Comenzó a llorar mientras acunaba la flor en su pecho.


Loki volvió a patear la silla, estaba muy furioso. Todo le había salido mal, seguir los consejos de su hijo había sido un desastre. Eso ganaba por tratar de ser más suave, eso ganaba por tratar de dar algo más. No había sido idea suya aparecerse y dejar que las cosas fluyera, Fenrir acudió a él con esa idea, le dijo que estaba pronto a casarse, que no sería malo hacer las paces con la mujer. Que así tal vez su condena seria menos aburrida, se había dejado convencer, mucho más cuando el sanador acudió y le dijo que su futura había mejorado, que no había problema si desean mantener relaciones. Eso lo alegro, tal vez si se acostaban su humor cambie, nerviosamente le pidió a North traer una flor para entregársela a la mujer, era la primera vez que hacia eso. Había ensayado su dialogo, maldita sea, se había preparado. ¿Para qué? Para terminar siendo rechazado. Volvió a patear la silla, maldijo a Bella de muchas maneras, se sentía frustrado, quería desahogarse, había planeado inclusive dormir con ella, había avisado a los guardias que no volvería pero ahora estaba ahí. Casi llorando de ira, que tonto había sido. Se sentía ofendido, insultado, por una mortal. Empezó a reírse de la ironía, una pequeña mortal jugando con el de esa manera. Solo le quedaba una opción, pedir a su harem o masturbarse. Lo último le pareció bien, no le darían al harem así de fácil, tenía que deshacerse de la frustración, no era nuevo para el tocarse pero no le agradaba la idea, se fue al aseo, cerro la cortina y miro el espejo, parecía un lunático. Se mojó el rostro, apoyo su cabeza en el vidrio, eso estaba mal, se había sentido muy herido. Había sentía unos celos espantosos cuando escucho la voz de Tom, había algo más oculto en esas palabras. Tal vez el usurpador y ella se entendían a escondidas, negó con la cabeza, él no lo traicionaría así. Volvió a mojar su rostro, respiro tranquilizando su humor. Recordó que ponerse así solo le ocasionaría vomitar. Sonrió cuando sintió una presencia afuera, salió con una toalla en su mano.

- Se supone que pasarías la noche en otro lugar – Fenrir lo miraba desde afuera – según veo nada salió bien

- Estas en lo correcto – seco su rostro – tu consejo no sirvió de nada

- Lo dudo – el lobo miro al guardia, este se acercó y quito la magia - ¿Puedo pasar? – Loki solo movió la mano invitándolo – gracias – el soldado volvió a colocar la magia

- ¿Deseas darme más consejos? – Loki se sentó en la silla

- Vengo a advertirte

- ¿Sobre?

- Dos cosas, una más mala que la otra

- Habla

- La primera es que tu hermanito mayor está acercándose demasiado a Bella, no es que ella lo busque, es el quien la busca, le platica y se porta demasiado bien

- ¿Qué? – Loki se levantó, tenía la mirada desencajada

- Tal vez, te la quiere quitar, no sé qué trae entre manos pero he visto como al observa, con algo de deseo y furia

- Maldito – Loki tiro la toalla – quiere vengarse de mí,

- Eso no lo sabemos pero su cortesía extrema me inquieta, es como si quiera enamorarla pero Bella siempre le pregunta por Jane, tal vez se da cuenta y quiere distraerlo, sabe mantenerlo a raya

- Y no me dijo nada la muy zorra

- No la insultes – Loki lo miro sorprendido por el atrevimiento de su hijo – no lo hagas en mi presencia, ella es una dama padre, no busca traicionarte, te ama. Se ha sentido sola y las repentinas atenciones del Thor la están haciendo sentirse en familia

- La defiendes – camino – me rechazo hace poco, yo que fui con buenas intenciones, la trate bien y me rechazo de la peor manera, ahora entiendo porque – miro el suelo – porque tiene las atenciones de Thor

- Estas confundiendo las cosas – suspiro – ella no está interesada en el grandulón

- ¿Cómo puedes estar seguro?

- Lo sé – se paró – todas las conversaciones que tengo con ella son sobre ti, cada vez que estamos hablando aparece el idiota y se lleva, con galantería barata. Ella por no ser grosera obedece, recuerda el protocolo

- Una mierda – se recostó en su cama improvisada – me cambio por Thor

- ¿Dejaras que eso pase? – Fenrir se acercó a la cama - ¿Dejaras que Thor la siga ilusionando?

- No me importa

- ¿Qué demonios? – el lobo se exaspero – no pensé que dirías eso

- No es de mi interés si ella y Thor juegan a enamorarse

- Se la va a tirar – grito Fenrir, sus groserías habían vuelto

- No llegaran tan lejos – Loki sonrió

- ¿Seguro? – el lobo estaba presionándolo – conoces a Thor

Loki trato de ignorarlo pero una ola de celos lo invadió, conocía a Thor, demasiado bien. Sabía que si estaba jugando a la conquista no era algo de "te enamoras y listo", él iba más allá. Quería acostarse con ella, para después restregárselo en la cara como venganza, ya había pasado una vez. Hace años, Thor le había quitado a una muchacha y no paro hasta encamarse con ella solo para demostrarle que era más hombre que él. Pero también estará casi seguro que Bella no se acostaría con el idiota, ella no sería capaz o ¿Si? Miro a Fenrir, esta tenía la mirada seria, no estaba jugando.

- No lo permitas – le dijo

- ¿Yo? Se supone que tú debes ser el que no lo permita

- ¿Desde aquí?

- Claro que si

- Recuerda que solo la puedo ver una vez cada siete días

- Pues trabaja con eso

- Mídete Fenrir – Loki dijo secamente – estas empezando a darme ordenes

- No – el lobo se alejó – solo sugerencias, ahora el otro tema

- Habla

- Angrboda estuvo en Asgard

- ¿Qué? – de un salto Loki se levantó - ¿Cómo?

- No lo sé padre, pero me temo que sigue aquí escondida, según mis fuentes, ya sabe de tu boda y tu futuro descendiente

- Maldita sea, tengo que hablarlo con Odín

- No lo hagas aun – el lobo lo miro – yo me encargare de eso

- Es peligrosa

- No, mientras este con Bella, nada le pasara, Tom ya está enterado

- Les dejo la protección de ella entonces

- Claro que si – sonrió – ahora pon esa cabeza a trabajar y reconquista a Bella antes que Thor se la tire

Salió del lugar y sintió como la pared de magia sonó, giro y vio la pantufla de su padre pegada. Empezó a reír mientras salía. Loki retiro su pantufla y la dejo en el suelo, últimamente Fenrir estaba muy confianzudo. Comenzó a meditar sobre lo de Angrboda, ¿Cómo entro a Asgard? ¿Qué pretendía hacer? Estar encerrado no le daba opción a buscar respuesta, tenía que confiar ciegamente en su hijo y el usurpador.


Bella dejo el lápiz en la mesa, observo el lienzo y suspiro con cansancio. Había dibujado después de mucho tiempo. Se le daba bien los retratos aunque no era un profesional, al menos no eran tan malos. Le enviara este como disculpa a su futuro esposo, si Loki quería llevar las cosas bien, ella tenía que poner de su parte. Preparo algo parecido a un sobre e introdujo el lienzo pequeño ahí, había dibujado sin referencia, esperaba que Loki no diga que era basura. Salió de su nueva habitación y no vio al soldado que le habían asignado, camino tímidamente hasta llegar al jardín, abrió la puerta y vio a Fenrir. Tenía los ojos cerrados, tal vez hablaba con su hermano. Retrocedió para salir pero el hablo.

- No te vayas – abrió los ojos – acabo de terminar

- Lo siento – Bella había interrumpido – no quise molestar

- Claro que no – el lobo se acercó – solo saludaba, ¿Cómo estas hoy?

- Muy bien – sonrió – siento mucha energía

- Eso es genial – sus colmillos sobresalieron – quiero disculparme por mi padre, ayer fue algo grosero

- No – ella suspiro – yo fui la grosera, fue tan sorpresivo que me sentí abrumada

- Entiendo, no sabe ir lento

- Al contrario, soy yo la imbécil que desperdicio la oportunidad

- Habrán muchas

- Quiero creer eso – le mostro el sobre – ¿Podrías entregarle esto a Loki?

- Claro – tomo el sobre - ¿Puedo saber que hay?

- Ábrelo y dame el visto bueno

- EL lobo abrió el sobre y saco el lienzo, su sonrisa se fue desvaneciendo. Con sus dedos acarició el retrato.

- Le va a encantar – volvió a sonreír – estoy seguro que hasta llorara

- No lo creo, espero este bien, no tenía una foto o algo

- Esta perfecto – guardo el lienzo - ¿Algo más?

- Quisiera darle una flor – busco – quiero una roja o no se

- Esta – señalo una entre amarilla y dorada – aquí en Asgard normalmente se dan como disculpa

- Es preciosa – la toco – huele bien – la olía

- Si, si le das esta hasta bailara

- Se ve que no lo conoces

- Lo conozco más que tu – tiro de la Flor con sumo cuidado – Nunca he visto que reciba flores, así que puede desmayarse

- ¿Está bien que la tomemos de aquí?

- Si – introdujo la flor en el sobre – no habrá problema

- ¿Puedo agregar una nota?

- Si – vio que ella buscaba papel y lápiz, los hico aparecer – escribe

- Gracias

Bella sonriente comenzó a escribir unas cuantas líneas, la leyó muchas veces como queriendo agregar algo más. Asintió y le entrego la nota, sonrió cuando fenrir cerró los ojos y la introdujo. No era impertinente.

- Se los daré – sello el sobre con magia – para que nadie pueda abrirlo solo el

- En verdad te lo agradezco Fenrir

- No hay de que – dijo alegre – verlos felices me hace bien, además Jormun estaría feliz

- Si – miro el jardín – imagino que debe estar en ese lugar el cual nombro Odín, sonriente

- EL valhalla, el mundo más hermoso que existe

- Espero ir a ese lugar cuando muera

- Ahí nos veremos – coloco su brazo en los hombros de Bella – ya quiero que nazca

- Aún falta tiempo – miro su vientre – ni siquiera se nota

- Eso me digo, se supone que se hincha pero te veo más huesuda

- Gracias – empezó a reír

- Tienes que engordar – vio el vientre – y tu niño si me escuchas, crece rápido, ya quiero verte

- Si – dijo Bella con una voz infantil que hizo reír al lobo

- ¿Se divierten? – Los dos giraron a ver al rubio gigante, este tenía una sonrisa enorme

Thor – Bella se separó del lobo, corrió a abrazar el rubio, Fenrir dejo la sonrisa y puso los ojos en blanco

- Hola Bella, que alegría verte más saludable

- Gracias y tú, mírate estas feliz ¿Paso algo?

- Si, te lo contare – miro al lobo – si nos disculpas

- Claro – lo estaba echando – nos vemos Bella – levanto el sobre – comenzare mi misión

- Gracias – se acercó y le dio un beso en la mejilla – quisiera ser tan alta como tú para no pararme de puntitas

- Así te ves adorable – el Lobo le acaricio la cabeza – así le encantas a mi padre – dijo mirando a Thor

- Te creeré

- Permiso

El lobo realizo una reverencia y se retiró, Bella giro a ver al rubio. Él le sonrió y se sentó en el gras

- ¿Qué te tiene tan feliz?

- Según Thomas el bifrost estará listo dentro poco, días después de tu boda

- Que alegría, pero sé que hay algo mas

- Padre me autorizo ir a Midgard

- ¿Eso quiere decir?

- Puedo visitar a Jane – Thor se sonrojo – he esperado este momento

- Qué bueno Thor – ella acaricio el brazo musculoso – ella debe estar esperándote

- Sí, no sé cómo controlar las ansias

- Ejercitándote – Bella levanto el brazo mostrando el musco inexistente – yo necesito eso

- Te ves bien así, aunque deberías engordar mas

- Lo sé, estoy huesuda

- Qué dices, ¿Agregamos azúcar a nuestros cuerpos?

- ¿Con algo de chocolate?

- Con muchas fresas

- ¿Qué esperamos?

- Vamos

Se levantaron y el rubio le ofreció el brazo, caminaron tranquilamente a la sala de banquetes, iban a comer todos los dulces posibles. Cuando se alejaban, Tom salió de unas de las columnas, suspiro con cansancio. Thor seguía apegándose mucho a su amiga.


Loki observo sus manos, estudio con detenimiento las líneas que la adornaban. No es que las esté estudiando, estaba tan aburrido que decidió revisarlas, contarlas, para pasar el rato. Su mente estaba inquieta, quería saber más de hechicera, que demonios hacía en Asgard y claro saber si Thor seguía coqueteando con la imbécil. Los celos lo enloquecían, era muy celoso, casi llegando al extremo. ¿Por una mortal? Había caído tan bajo, habiendo tantas mujeres hermosas en Asgard, tuvo que embarazar a una mortal, enana, nada sexy. Pero era preciosa, sus ojos marrones claros, sus labios finos y marcados, sus pómulos definidos, su rostro algo redondo, su sonrisa, su cabello. Y empezó a excitarse. Se recostó boca abajo, tenía que detenerse.

- Padre – escucho, giro y vio a su hijo, tenía puesto el abrigo

- Buenos días – Dijo Loki regañándolo

- Buenos días padre – bajo un poco la cabeza – disculpa

- Lo dejare pasar, no olvides tus modales. ¿Qué te trae por aquí?

- Solo vine a darte un encargo – saco el sobre

- ¿De parte?

- Bella – sonrió

- Llévatelo – le dio la espalda, no quería saber de ella

- Ahí vamos de nuevo – el lobo suspiro

- Fenrir – Loki volvió a girar

- Tómalo – miro al guardia, este hizo que la magia se moviera un poco – lo dejare aquí, ya cumplí – el guardia volvió a cerrar la celda

- No lo abriré

- Te sugiero que lo hagas – realizo una reverencia – nos veremos después

Loki vio cómo su hijo se alejaba, decidió tomar el sobre, lo miro con desgana. Se sentó en su cama improvisada y lo abrió. Lo primero que saco fue la flor, sonrió al verla. Era la flor que simbolizaba el perdón, la dejo a un lado y saco la nota pequeña.

"Hola Loki, espero te guste, hice lo mejor que pude. Lamento lo que paso, espero puedes perdonarme y te guste"

Pudo reconocer la letra de la imbécil, dejo la nota a un lado y saco el lienzo, sus ojos se abrieron en sorpresa. Era Jormun, estaba dibujado a carbón, era perfecto. Bella había logrado captar todas las líneas de expresión, su sonrisa delicada y el brillo en sus ojos. Hasta los lunares, la cicatriz en la mejilla izquierda. Sus dedos acariciaron cada parte del dibujo, el cabello que parecía moverse con el viento. El retrato estaba viéndolo, sonriéndole. ¿Cómo pudo ella captar ese momento en un lienzo? ¿Cómo pudo recordar exactamente esa expresión? Paso saliva pesadamente, ella se lo había dado como una ofrenda de perdón, para que no olvide a su hijo, para que siempre lo tenga presente. Miro el cuello y ese colgante también estaba, idéntico. Era toda una obra, digna de los mejores pintores de Asgard. Ya la había visto dibujar y no era mala pero ahora se había lucido. Se recostó y siguió observando el lienzo, cogió la flor y la olio. Una sonrisa estúpida apareció. Se volvió a levantar y busco un vaso, lo lleno de agua y coloco la flor ahí, apoyo el lienzo en un libro y coloco la flor a un lado. Ahora podía ver todos los días a su hijo y hasta hablarle.

- Está bien Bella – susurro – te has lucido, pequeña mortal

Sonrió y se sentó, se quedó viendo el retrato de su hijo por horas. Nunca se cansaría de ver semejante obra de arte.

Continuara…