Hola amigos y amigas, disculpen las demoras, pero me cuesta editar un poco los capítulos que tengo listos. Gracias por sus lectura sus comentarios, alimentan mi imaginación. Ahora les quisiera dar algo como un regalo, a uno o una de los seguidores, podrá ser un personaje mas de la historia. Solo dejen sus comentarios, que tipo de personaje quisieran ser, un guerrero, una hechicero, una doncella. Claro que haré un mini sorteo en privado, el personaje ganador saldrá en 2 capítulos mas adelante. Tambien dejenme comentarios sobre que les parece ala historia, se esta tornando aburrida? espero que no, los quiero mucho. También tomare en cuenta los mensajes privados con para el concurso. Bye Bye mortales.
Capitulo 35
- Brindemos por la victoria –
El grito eufórico de Sif hizo que escupiera el licor, aquella celebración se estaba tornando algo intensa. Habían ganado la batalla de Harokin hace ya unos meses pero Sif ahora lo celebraba a diario, no entendía porque se estaba inclinando a casi beber a diario. ¿Algo le habría pasado? No le molestaba que ella festeje o se divierta, le parecía bien pero eso de estar dándole al Wisky a diario no era recomendable. Llevarla a sus aposentos y acostarla no le molestaba pero era tedioso. Ella solía pedirle que compartan algo más que la cama, a diario. Un hombre se sentiría muy feliz, deseoso pero en cierta forma tener sexo todos los días lo estaba empezando a agotar.
Observo a su alrededor, solo amigos cercanos, Fenrir no estaba hoy. Estaba con su hermana, ayudando en su adaptación. Lo estaba haciendo bien, era muy inteligente y había logrado entender la situación. Que admirable para una niña de quince años. Ya era toda una princesa, refinada, hermosa, estudiada pero sobre todo, poderosa.
La había visto caminar del brazo de Odín, escuchando relatos de batalla. Caminar del brazo de Thor, escuchando historias de Midgard, del brazo de Fenrir, escuchando sobre Jormun. De su brazo escuchando sus aventuras como supuesto hermano gemelo de Loki, Pero nunca del brazo del mencionado. Loki había pedido no verla, no saber nada de ella. No entendía el porqué, no entendía porque Loki se había encerrado en su propio infierno, pensó que ya se había abierto a los demás pero ahora no quería que nadie lo visite.
Solo se dedicaba a discutir con Fenrir, destrozar su celda y negarse a ver a su hija. Ya llevaba algunos meses así, tan oscuro, tan cruel como cuando lo conoció. No lograba entender por qué ahora estaba así, de un momento a otro todo había cambiado. Bella seguía muerta en cierta forma, su alma aún se aferraba a su cuerpo sin vida. Ya la había visto y no pudo evitar llorar, acariciarla, hablarle.
Era tan triste verla así pero sabía que ella volvería, sabía que su amiga encontraría el camino. Thor también la visitaba, lo había visto muchas veces ingresar con unas flores preciosas, había visto la nostalgia en sus ojos azules. Tal vez fue muy cruel al juzgarlo, tal vez el rubio quería sinceramente a Bella. Como una amiga, una hermana o como lo que fuera, demostraba que la apreciaba.
Lo veía buscar con dedicación la flor, limpiándola y hasta escuchaba como les pedía a los dioses que la hicieran regresar. Ni el siendo su amigo hacia eso, tal vez Thor si la quería, no como Loki que ni preguntaba por ella. El maldito tal vez la tenía así solo para verla sufrir. Estaba empezando a sentir rencor otra vez, el maldito se estaba encargando de destruir el pequeño lazo que habían creado, esa pequeña complicidad que solo ahora tenía con el lobo.
- Brindemos – Sif lo trajo a la realidad - ¿En qué piensas?
- En todo – choco su jarra – Vanaheim sigue en problemas
- Nos encargaremos mañana
- Si sigues bebiendo así lo dudo
- ¿Te molesta?
- Sabes que no – le toco el rostro – te lo mereces, saliste victoriosa de Harokin
- Gracias – le dio un pequeño beso en los labios - ¿Te quedaras conmigo hoy?
- Lo hago todos los días solo que hoy me siento algo cansado
- No me culpes por desearte
- No lo hago, cualquier hombre estaría honrado pero siento que
- ¿Te aburriste?
- No, solo no quiero que se acabe la magia
- Está bien, te entiendo – sonrió – solo que he tenido muchos deseos
- Lo he notado
Y ahí estaba ese beso provocador, se prometió esta vez no caer pero ya había mordido el anzuelo. Tiro del brazo de la mujer y la saco de la taberna, se tele transporto con ella. Cada cierto tramo aprecian besándose, hasta que llegaron a los aposentos.
- Pensé que no tenías deseos – ella hizo que su vestido callera
- La vista es muy provocadora
Dicho eso dio por finalizado el preámbulo y la hizo caer en la cama, mientras se unían él se juró que sería la última vez que lo haría en esa semana. Por ahora iba a disfrutar lo que le ofrecían.
- ¿Qué más?
Loki observaba a North, el soldado pasaba saliva. Vio un pequeño titubeo en sus labios, vio nerviosismo y hasta temor.
- Solo eso he podido recopilar
- Hay algo más, puedo olerlo. Te conviene hablar
- La sirvienta solo me dijo eso
- Habla North o será peor
- Ella me dijo que después de que ellos terminaran su camino por el jardín el príncipe Thor le acaricio el rostro
- Eso ya me lo dijiste
- Ellos iban a besarse pero Thomas los interrumpió
- ¿Qué más?
- Se separaron y Thomas le increpo lo que había visto, ella se negó porque no había pasado pero si él no hubiese llegado. Bueno, Thomas la ofendió y ella lo golpeo
Claro Loki recordaba eso, medito un momento. Eso fue hace mucho, cuando el apareció para reconciliarse con ella y Tom toco la puerta pidiendo perdón. Ahora entendía porque tanto drama, ahora entendía porque ella se había puesto nerviosa. El maldito mortal se lo había ocultado.
- ¿Alguna otra cosa?
- Mi señor yo
- Habla – grito iracundo
- Ella vio entrar en muchas ocasiones a la princesa Bella
- ¿A dónde la vio entrar?
- A los … aposentos del príncipe Thor, inclusive una vez vio como le abría la puerta con el torso desnudo, la tiraba del brazo y reían
Loki soltó una onda de luz verde que termino destruyendo todo a su alrededor, el soldado retrocedió asustado. Sus ojos se habían encendido, su cabello se había alborotado. ¿Cómo se había atrevido? ¿Cómo pudo ella hacerle eso?
- Pero solo son palabras de una sirvienta, tal vez mal intencionadas
- ¿Te parecen mal intencionadas? – le grito
- Pueden ser solo chismes de sirvientas
- ¿Chismes? Tan claros y concisos
- No me consta que sea verdad
- ¿y lo que viste esta mañana?
- Solo era al príncipe Thor llevándole flores como todos los días
- ¿Me gustaría saber porque?
- Por aprecio
- Pura mierda
Loki había explotado, golpeo la pared mágica repetidas veces. El soldado solo lo observaba, no podía creer semejante engaño. En el propio palacio de Odín, en su propia cara.
- Heimdall debe saber de esto
- No poder sacarle información a Heimdall
- Dile a la mujer esa que lo seduzca y que recopile mas
- ¿Y si termina siendo verdad?
- Los matare – grito – largo
El soldado salió corriendo, retrocedió hasta pegarse en la pared mágica. Su cuerpo empezó a temblar, un sudor frio lo sorprendió. Imágenes de Thor desnudo besando a Bella lo atormentaron, tenía que ser verdad. No podían ser solo chismes de palacio, tanta información tenía que ser cierta. La maldita imbécil lo había engañado, con Thor. Y ese hijo de perra se había aprovechado, sino porque tanto interés en visitarla a diario. Maldito mal nacido, pensó, golpeo su pared.
- Malditos – dijo mordiéndose los labios
El sospechaba algo, por eso había enviado a North y otras personas a averiguar que sucedía. El pagar a los sirvientes algo extra lo ayudo. En pocos meses ya había obtenido más información de la que pensó, los paseos por lo jardines, esas platicas subidas de tono entre su mujer y el idiota de Thor. Y claro ahora se entera que ella entraba a sus aposentos, ¿Para qué más entraba si no era para sexo? ¿A Jugar? ¿A peinarse? Claro que no, se gritó. Ella entraba para acostarse con él, para follar.
- Perra – grito
Vio como los demás presos lo observaban, tal vez creían que estaba loco. Poco le importo, siguió insultado al aire, tirando su ira.
- ¿Redecoración? – escuchó la voz burlona de su hijo
- Sabes que no recibo visitas y mucho menos hoy, largo – grito sin verlo
- ¿Ahora que sucede?
- No te importa
- ¿Otra doncella rechazo tu invitación de viudo desvalido?
- Vete a la mierda Fenrir – giro a verlo lleno de furia
- Vete a la mierda padre
Loki lo miro con el entrecejo fruncido, su hijo quería pelear. Pues él estaba deseoso, excitado de ahorcar a alguien.
- ¿Así es como respetas a tu padre?
- ¿Así es como respetas a tu hijo?
- Te trato como me da la gana
- Te trato como me da la gana
- Ya deja eso
- Ya deja eso
Maldita sea, ¿Acaso quería volverlo loco? Paso saliva, medito su siguiente paso.
- No tienes nada que hacer ¿no es así?
- Estoy más desocupado que tu
- ¿Odín ya no necesita a su perro faldero?
Sabía que enfurecería al lobo, vio un pequeño tic en el joven, después una sonrisa.
- No, ahora tiene a su nieta, la cual le dice Padre
- Estupideces
- No, debo decir que se ha ganado ese puesto, es increíble
- Vete a aullar a otro lado
- Me entretiene ver como redecoras tu prisión
- Lo hare con tu cabeza sin no dejas de molestarme
- Eso quiero verlo
- Lárgate Fenrir – golpeo la pared pero el joven no retrocedió
- Se lo que dijo North
- ¿Qué? – retrocedió
- Lo sabía antes que el
- ¿Lo sabias? Y no me lo dijiste
- Son chismes
- ¿Lo sabias? Y no me lo dijiste – volvió a decir
- Ya te lo dije son chismes, cuentos para que te destruyas
- Inventados por quien
- ¿Por quién crees?
- Déjate de bromas
- Hable con Heimdall
- O si – rio – como él te dirá todo lo que pasa
- Pues aunque no lo creas me lo dijo, el no vio nada de eso
- Puede estar mintiendo
- No lo hizo, porque Odín estaba al frente.
- ¿Qué?
- Odín estuvo cuando le pregunte a Heindall si había visto eso, tu sabes que él no podría engañar a Odín
- Debe ser una broma
- No lo es, Odín estuvo presente y el moreno dijo que era mentira, que nunca vio eso.
- No lo creeré
- Entonces sigue destruyéndote ¿Es por eso que no quieres ver a Teresa?
- Simplemente no la quiero ver
- ¿Por qué?
- Porque no me da la gana
- Es injusto, ella pregunta por ti
- Pues dile que se vaya al diablo, que ahí tiene al cadáver de su madre para que la entretenga y a Thor que podría ser su padre ya que estuvo revolcándose con Bella, y a Odín. Por mi se hubiera muerto cuando Angrboda la secuestro.
Vio cómo su hijo retrocedía, sonrió. Había sido lo suficientemente cruel en su discurso, pero la sonrisa se le acabo cuando vio como un vestido aparecía frente a él. Miro idiotizado como su hija se tornaba clara ante sus ojos, como ella lo observaba con los ojos llenos de lágrimas.
- Está bien – la voz delicada de la muchacha hizo que se sintiera miserable
- Hermana, no es
- Tranquilo Fenrir – ella sonrió haciendo que las lágrimas salieran de sus ojos – La abuela tenia Razón al decirme que no era un buen momento
- Teresa – Loki busco alguna excusa, no era cierto, él no quería decir en verdad eso – Hija
- Calla por favor – ella giro a verlo – lamento haberlo molestado – realizo una reverencia – en verdad lo siento mucho, permiso
- Loki estiro su mano pero ella desapareció ante sus ojos
- Teresa – grito pero ya no estaba – maldita sea, ¿Por qué no me dijiste que estaba contigo?
- Nunca pensé que dirías esas cosas – Vio los ojos decaídos de Fenrir – no tenías por qué haber sido tan cruel
El joven Lobo dio la vuelta alejándose, Loki grito el nombre de su hijo muchas veces pero este no le hizo caso. Nervioso llamo mentalmente a su madre, ella tampoco le respondía. Acomodo su cabello muchas veces, no sabía qué hacer. No había sido cierto lo que dijo, solo era el momento.
- Teresa hija – dijo con la mente – por favor responde
Pero nada, sus manos temblaron y el oxígeno se le acababa. Ya estaba siendo algo frío con ella al no dejarla visitarlo, no le gustaba la idea de que ella este ahí, en ese lugar asqueroso. Además los chismes de Bella legaron y con esa ira no podía verla, amaba a su hija, era lo único que tenía por ahora. Pero acababa de perderla, perdía a su mejor aliada. No podía ser, tenía que reparar ese daño. No podía dejarlo así, tenía que buscar la solución, tal vez Tom lo pueda ayudar pero el solo hecho de saber que él ya sabía sobre bella y Thor lo hacía despreciarlo. ¿Qué haría?
- Teresa – insistió – no lo dije en serio, por favor si estas escuchando, perdóname
Solo a ella le podía decir esas palabras, solo por ella podía agachar la cabeza y sentir deseos de llorar.
Teresa cayo en su cama, no le importó que el vestido especial que se había puesto para sorprender a su padre se arrugue. Que el peinado que había tardado horas en hacer se caiga, no le importó nada. Hundió su rostro en las sabanas, trato de controlar el llanto. Pero no pudo, en su mente las palabras de su padre se reproducían a cada instante. Su pecho le dolía y sus manos temblaban. Tal vez si le hubiera hecho caso a su abuela, si tan solo no hubiera desafiado esas órdenes, ahora no estaría triste, pero en algún momento tenía que enterarse. Tarde o temprano sabría que su padre no la quería, que la despreciaba, que no la consideraba su hija.
Tal vez por eso siempre se negaba a recibirla, siempre ponía excusas para verla. Y pensó que tal vez hoy él podría hacer una excepción, hoy que ella festejaba el haber dominado el arte de la magia.
Durante muchos meses entreno y estudio, todo era nuevo pero ya se había adatado. Había aceptado la partida de su madre y el hecho que su padre estuviera encerrado por algunos delitos cometidos en su época de soltero. Tal vez todos tenían razón al decirle que Loki nunca la querría, esas sirvientas tenían razón al decirle que el lastimaba a su madre siempre, que la despreciaba por ser mortal, que la odiaba por haberse embarazado. Tal vez todos esos chismes eran ciertos, él no la quería.
- Teresa – escucho en su mente
Sabía que era el, pero no le respondería, ¿Qué quería decirle? ¿Palabras más fuertes tal vez? Cerro su mente lo mejor que pudo, no quería escucharlo, ya era suficiente.
- ¿Teresa? – su puerta sonó
Se levantó rápido y seco las lágrimas, no quería que la vieran así. Respiro muchas veces, camino en círculos pensando en otra cosa, no estaba funcionando.
- ¿Puedo pasar? – era al voz de su abuelo
- Si por favor – observo el ventanal
La puerta se abrió pero ella no dio la vuelta, siguió observando el jardín, tratando de controlar su llanto.
- El maestro me dijo que hoy pudiste controlar la magia del todo
- Si padre – dijo suavemente
- Por eso he venido a darte un obsequio
Tenía que girar pero no podía, su rostro estaba empapado.
- Me siento tan orgulloso – escuchó una pequeña carcajada – tu abuela cree que soy demasiado evidente pero quisiera celebrarlo con un banquete especial hija
Eso hizo que ella llore más aun, sintió que su abuelo se acercaba y su cuerpo ya no pudo más. Ella dio la vuelta y bajo la mirada.
- Pa… - respiro – yo
- ¿Qué sucede? – Odín se acercó preocupado
- Nada – mordió su labio
Sintió que su abuelo le levantaba el rostro, la vio con sorpresa y ella solo pudo abrazarlo y llorar.
- ¿Qué sucedió? – Odín la abrazo
- Baje verlo, sin permiso de nadie. Pero el – su llanto era terrible – dijo que me despreciaba, que tenía a mi madre en un cadáver para entretenerme y que hubiera preferido que Angrboda me hubiese matado
Se abrazó más a su abuelo, sintió que le acariciaban la espalda, que le decían palabras delicadas. Sintió unos besos en su cabeza, más palabras dulces.
- Tranquila hija – Odín la separo un poco – él está amargado
- Ahora entiendo porque nunca quiere verme
- No puedo mentirte y decirte que no lo dijo en verdad, ¿Te lo dijo así directamente?
- Fenrir me acompaño y me dijo que esperara pero su discusión fue intensa, hasta dijo que mi madre se revolcó con tío Thor
- ¿Qué? – Odín se alejo
- Tenía toda la celda destruida, que North le había dado información y Ud. mi abuelo había estado presente cuando Fenrir le cuestionó a Heimdall si vio eso
- Fenrir dejo que escucharas todo eso
- No, fui yo la que apareció antes de tiempo
- ¿Entonces Loki no te lo dijo directamente?
- No, cuando aparecí se sorprendió y trato de hablar conmigo pero desaparecí
- Entonces lo dijo de ira
- Pero ¿porque? ¿Por qué decir todas esas cosas de mi madre? ¿Por qué decir todo eso de mí?
- Por su aislamiento, su condena lo tiene así
- No es justo
- Lo se hija – Odín le beso la frente – no es tu culpa, nada lo es. Pero no creas que él te odia, el haber perdido a tu madre lo ha destruido
- ¿Por qué cree que mi madre se – pensó - ¿Revolcó?
- No digas eso – su abuelo se alejó – esa palabra no debe salir de tus labios
- Lo siento, solo repito lo que dijo pero ¿Revolcar es lo mismo que tener relaciones sexuales?
- Si – su abuelo se ponía más nervioso – pero tu madre jamás hizo ni haría eso con nadie más que sea tu padre, es su esposa, bueno, lo era
- Está bien
- Tranquilízate y recibe esto – le entrego el collar – espero te guste
- Esta precioso, gracias padre
Abrazo a su abuelo, le encantaba ese collar. A pesar que sentía tristeza por las palabras de Loki, ahora trataba de entenderlo. Tal vez solo lo dijo por calor del momento.
- No vuelvas a ir sin mi autorización
- Si – ella beso el rostro del aciano – Tengo hambre
- Vamos a buscar algo de comida
- Pero la última comida ya termino
- Lo haremos extraoficial mente
- Como siempre
Rio al recordar que su abuelo la acompañaba en sus travesuras nocturnas a la cocina, aunque a los cocineros no les molestaba preparar más alimentos, lo hacían felices. Sujeto el brazo de su abuelo y caminaron sonrientes, fue pensando en que probaría, tal vez un pastelillo de vainilla o unas fresas bañadas en chocolate. Se le antojaba todo.
- Qué opinas de unas fresas con algo de chocolate Teresa
- Estupendas – ella le sonrió – llevamos unas para la abuela
- Estoy seguro que estará feliz
- Si
Fenrir abrió los ojos al sentir una luz sobre sus ojos, se sentó de golpe y trato de recordar que había pasado. Al recordarlo se obligó a olvidarlo, su padre había sido un maldito bastardo. Observo sus aposentos, tenía botellas de licor regadas en el piso. Las recogió mientras alistaba su armadura, tenía que estar en vanaheim con Tom y Sif pero como se le había dado por emborracharse ya estaba tardándose.
No fue a buscar a su hermana, no era prudente hacerlo. Tal vez solo hubiera agravado más la situación, esperaba que ella se calme y tal vez más tarde hablar con ella. Era su culpa, no debió provocar a Loki, tal vez Teresa no quiera saber nada de él.
Después de una ducha rápida, se colocó la armadura, esperaba que esta sea la última batalla de limpieza en Vanaheim, ya estaba cansado de ir a cada momento a dispersar a los rebeldes. Se suponía que Hogun debería estar haciéndolo pero por lo visto era demasiado para el hombre. Salió de sus aposentos, tal vez si iba a revisar como estaba Teresa, se iría más tranquila. Pensó un rato y dejo la idea de lado, mejor la dejaba tranquila.
Camino rumbo al puente, tenía que enfocarse en la lucha. En el camino se encontró con Tom, se saludaron y esperaron a que Sif saliera del aseo. Le había ido muy mal con el licor.
- Juro que esa fue la última vez que bebí tanto – la mujer salía con mala pinta
- Te afecto
- Parece que si – la mujer toco su estómago – antes no me afectaba de esa forma
- ¿será porque ahora lo haces a diario? – Tom pregunto son una sonrisa
- Puede ser
Empezaron a caminar rumbo al puente, la mujer se veía muy mal. Tenía unas ojeras terribles y su cabello estaba alborotado.
- ¿Qué le hiciste Tom? – le pregunto susurrando
- Nada – lo miro dudando
- Luce terrible, huele diferente. Creo que está preñada
- ¿Qué? – grito Tom
Se detuvieron ante el grito, Fenrir lo miro culpándolo por no controlarse. Sif los miraba extrañada.
- No pasa nada – el lobo disimulo – Las reacciones de Tom ante un chisme son descomunales
- Déjense de chismes de viejas y apresurémonos, los demás deben estar luchando.
Sif se alejó un poco y Tom lo detuvo, lo miro entre sorprendido y molesto.
- ¿Qué pasa?
- ¿Por qué dijiste eso?
- Por su olor – sonrió – huele diferente como si sus hormonas se alistaran para acoger a una criatura
- ¿En qué te basas?
- En que Bella olía así cuando estaba en Helheim, no entendía el olor hasta que lo comprobé
- Maldición – Tom miraba como Sif se alejaba
- ¿Pero eso es malo para ti?
- No, si – el mortal se quedó callado – no estoy listo
- ¿Y cuándo lo estarás? No sabes que cuando follas con una mujer puedes preñarla
- Ella me dijo que lo tenía controlado
- Error – le toco el hombro – cuando una dama te dice eso, es porque no es cierto
- Debes estar equivocándote
- Pues pregúntaselo
- Lo hare cuando volvamos
Siguieron sus pasos pero Fenrir no dejaba de sonreír, sabía que no estaba equivocado. La mujer estaba en cinta, pero que diría Odín a eso, otro bebe sin una unión consentida. El palacio jamás tendría paz.
- Llegan tarde – Heimdall los reto
- Tuvimos inconvenientes – Tom miraba mucho a Sif
- ¿Podrán controlarlo?
- Claro que si – Sif se adelantó – abre el byfrost y veras como pateamos traseros
- Tu agresividad no es muy común lady sif
- Esta rara – Fenrir sonrió – tal vez algo sucede
- No me pasa nada – ella lo miro desafiante – solo bebí demasiado
Vio como el moreno fijaba sus ojos en la mujer, el amarillo resplandeció un poco y una sonrisa se posó.
- Debe tener más cuidado lady Sif
- ¿Por qué? – ahora estaba molesta
- Nada que ud. no sepa
Fenrir rio y vio como Tom pasaba saliva, ya estaba dicho. Ella estaba en cinta, no cabía duda. El byfrost se abrió y fueron arrastrados, una vez pisaron el suelo. La batalla los recibió, no tuvieron tiempo ni de coordinar algunos ataques, se lanzaron a la lucha. Fenrir tuvo que transformarse, estos rebeldes eran más osados que los anteriores. La situación estaba un poco fuera de control, Sif luchaba pero se lo notaba más cansada de lo normal y la respiración le hacía falta.
Tom estaba más pendiente de protegerla que de capturar a los rebeldes, al parecer Heimdall envió refuerzos, Thor llego con su martillo y pudo apoyarlos dando por terminada la lucha. Después de bromear de cómo casi fueron derrotados, decidieron regresar.
- ¿Sucede algo Sif? No luces bien – el rubio se acerco
- Dejen de fijarse en mi aspecto – grito
- Solo es preocupación – Thor le toco el cabello – estas algo pálida
- No tengo nada – ella escapo del toque
- ¿Qué le sucede? – el rubio pregunto a Tom
- El licor le está pasando factura
- Parece algo más serio, los sanadores deben revisarla
- No te preocupes, hare que la revisen
- Pero él ya sabe lo que le pasa – Fenrir bromeo
- ¿Lo sabes?
- El solo dice cosas sin sentido – sintió un manotazo de Tom
- ¿Qué cosas?
- Creo y estoy casi seguro que la bella dama alberga a una criatura en su vientre
- ¿Qué? – Thor retrocedió – imposible
- Pues mi olfato no falla – miro a Tom – ella debe saberlo o sospecharlo
- Si ese el caso, porque se arriesgaría a participar en las batallas sabiendo que puede ser perjudicial
- Tom tendrá que preguntarle eso
- Padre no estará contento
- ¿Por qué? – Tom pregunto
- Porque los bebes llegan después de una unión, el consejo podría cuestionar otra vez su mandato
- Rayos
- Es algo que no se puede ocultar
- Lo sé – Tom grito – hare que la revisen hoy
- Está bien
Fenrir sonrió, eso estaba dicho. Regresaron a Asgard y sugirieron festejar un poco, Thor se excusó diciendo que limpiaría su cuerpo e iría a visitar a Bella como todos los días. Fenrir decidió buscar a su hermanita. Ya era hora de hablar con ella.
Tom volvió a respirar, eso no estaba saliendo bien. Sif lo miraba desafiante, colérica y lo peor de todo es que se había alistado para festejar y no para ir a ver a los sanadores.
- Tenemos que ir
- Ya te dije que me siento bien
- Quiero una segunda opinión
- No me revisaran
- Quiero saber si estas embarazada
- No lo estoy – dio la vuelta - ¿De dónde sacas eso?
- Fenrir sintió tu aroma diferente, él puede saberlo
- Pues se equivoca – trato de salir del lugar – déjame salir
- No Sif – se puso frente a la puerta – es serio no estoy jugando
- Tampoco yo – grito – estoy bien, solo tengo el estómago revuelto
- Entonces que te revisen y listo
- No
- ¿Por qué te niegas?
- Porque me da la gana – lo empujo – si vienes o no a festejar es tu problema
Vio como ella salía de los aposentos, la puerta se cerró de una forma violenta. Se sentó en la cama, ¿que haría ahora? El que ella haya hecho eso solo le confirmaba las sospechas, pero ¿porque ocultárselo?¿Cómo miraría a Odín? Otra vez el consejo se pondría en contra del rey por su culpa, otro problema en el palacio.
No le parecía mala idea el ser padre pero no en esta situación en donde su corazón aún estaba ocupado por Bella, cuando se negaba a dejarla ir. Como podría ser un buen padre sin amar a la madre, quería mucho a Sif pero no sentía que la amara con una fuerza intensa. Tal vez a ella le pasaba lo mismo y por eso lo ocultaba.
Se recostó pensando en que podría hacer ahora, cuánto tiempo más Sif lo escondería o es que ¿acaso ella no iba a tenerlo?
- Maldición – dijo tirando de su cabello largo, le había crecido demasiado y su barba también.
Tenía que cortárselo, si no se vería igual a Loki y era lo que menos quería. También se rasuraría, ya era mucho tiempo escondiendo su rostro tras los bigotes para que no lo confundan con el Dios. Como quisiera tener a Bella viva, tal vez ella lo hubiera aconsejado.
Fenrir Observo como Teresa escuchaba atenta al maestro, a pesar de ser demasiado tarde para seguir con las clases, ella no sentía cansada. Al parecer deseaba seguir aprendiendo la historia de Asgard, todo la información que podría ser necesaria. Ella al sentirse observado giro a verlo, solo le pudo sonreír. Demonios, tenía que aceptar que era toda una belleza, digna de admiración. El cabello trenzado, algunos mechones rebeldes adornando su rostro, sus ojos verdes y esa sonrisa tierna. Pobre aquel que se atreva a lastimarla de alguna forma, claro que con su padre era diferente, no le volvería a permitir otra escena como la anterior.
- Continuaremos mañana mi princesa, nos hemos extendido mucho
- Claro maestro, siempre es un placer escucharlo
- De nada mi quería princesa
El maestro salió del lugar dejándolos solos, ella alisto los libros y algunos otros útiles.
- ¿Podemos hablar? – el lobo la miro serio
- Claro que sí, pero quisiera que lo hagamos frente a nuestra madre
- No lo creo conveniente
- Yo sí, hace un tiempo que no vamos juntos a verla
- Está bien – no le podía negar nada – no deberías exigirte demasiado en el aprendizaje
- Me gustaría saber todo de Asgard, además es muy interesante
- Si tú lo dices
Caminar tranquilos hasta llegar al cuarto en donde mantenían a Bella en su transe, los guardias que la custodiaban realizaron una reverencia dejándolos pasar.
- Madre – Teresa efusiva corrió a darle un beso en la frente fría – Fenrir vino también
- Hola Bella – Fenrir acaricio la mano helada, que se conservaba muy bien
- Ya te dije que no le digas así, ella es tu madre merece respeto
- Está bien – gruño – madre vine a verte
- Sabes, mamá – se sentó en la silla – hoy aprendí sobre Helhiem, dicen que una diosa maligna la habita. Su nombre es Hela
Fenrir escuchó atento la historia, como decirle que esa diosa maligna era ella en cierta forma. O bueno era la hermana de ella, esta situación de ocultarle ciertas cosas, era muy difícil de llevar.
- Dicen que Odín la mantiene encerrada ¿No es así? – lo miro
- Si – el lobo se sentó en la otra silla – Teresa, sobre lo que sucedió con Padre
- Olvidemos ese tema – miro a otro lado – ya lo he perdonado
- No mientas, que se nota claramente
- ¿Qué deseas que te diga hermano?
- Que trates de entenderlo, no lo excuso, me pareció un bastardo al decir eso pero – sonrió – lo provoque
- Acabo de decirte que ya lo perdone, tampoco he ido a fastidiarlo otra vez
- No lo dijo con la intención que lo hagas
- Entonces porque nunca desea que lo visite
- Está en prisión, imagino que ningún padre querrá que su hermosa hija lo visite en esos lugares
- Comprendo sus delitos
- Pero el no, por favor entiéndelo
- Lo hago – se levantó – aunque fue doloroso, he entendido su pesar. Abuela me dijo que él ha sufrido mucho, que nada ha sido fácil para él y que si ahora dice o hace cosas así, es porque busca desahogarse, no obstante no puede usarnos como objetos para hacerlo. Al contrario, deberíamos ser bálsamos para su alma
- Lo que acabas de decir es tan profundo y aristocrático
- ¿Perdón?
- Nada, déjalo así – se levantó y fue a los ventanales – No ha sido fácil Teresa, lo ha perdido casi todo, solo nos tiene a nosotros
- Lo se hermano – ella lo abrazo por detrás – pero no es nada gentil de su parte alejarnos
- No lo hace porque quiera – acaricio las manos que lo rodeaban – lo hace porque si nos llega a perder, no dolerá tanto. Recuerda a nuestro hermano Jormun
- Lo sé – lo hizo girar – siempre lo honro
- Me lo han dicho e imagino que su alma te lo agradece
- Me hubiese gustado conocerlo
- Y él hubiera matado a cualquiera con tal de protegerte
- Usas la palabra matar con una familiaridad que asusta hermano
- Es la costumbre de las luchas
- ¿Cómo les fue en Vaneheim?
- Muy bien, por fin acabamos con esos hijos de perra
- Fenrir – se alejó – esos barbaros tal vez tuvieron muchas razones las cuales hicieron que desaten su furia
- Mataron a muchos niños y mujeres hermana
- Los dioses tengan a esas infantes y mujeres en sus reinos de paz
- Se ve que la reina te instruye muy bien
- Me dijo que una princesa debe saber expresarse, comportarse y sobre todo, controlarse. Una rey sabio nunca busca la guerra, pero siempre está lista para ella
- Eso sonó a Odín
- Si, el me lo dijo.
- ¿Hay alguna otra razón para que estemos hablando aquí?
- Si – miro a Bella – creo que puedo hacerla volver
- ¿Qué?
- Leí los libros de magia que padre Odín atesora y según mi investigación
- ¿Qué libros son Teresa? – estaba imaginando lo peor
- Los que pudieron rescatar de la hechicera que me secuestro
- No debes tocar esos libros – levanto un poco la voz – son magia oscura y podrían desatar mucho caos
- Pero hay un hechizo que puede devolver la vida
- Volverla un zombi en pocas palabras, una muerta en vida
- Claro que no – hizo aparecer una página – si se tiene mucho cuidado y precisión no se transformara en una aberración
- No Teresa, aun no manejas a la perfección la magia
- ¡Déjame intentarlo¡ – exigió
- No – le grito – si haces eso, puede que su alma se separe totalmente de su cuerpo y no habrá marcha atrás
- ¿Acaso no deseas que madre vuelva?
- Lo deseo mucho – y no mentía – pero así no, ese hechizo tiene consecuencias
- Puedo manejarlo
- He dicho que no
- Pero
- Basta – levanto al mano – no cambiare de opinión
- Está bien – la hoja desapareció – no lo hare
- Promételo Teresa – la miro serio – promete que no harás esa locura
- Lo prometo hermano
Al rato salieron de lugar, caminaron. Fenrir miraba de reojo a la jovencita, ese hechizo solo se realizaba por un experto, si no las consecuencias serían graves. Tanto para el cuerpo del mago como la persona que intentaban revivir. Era un sacrilegio hacerlo, algo contra natura.
- ¿No iras a festejar?
- Hoy no – bostezo – tengo un poco de sueño
- Entonces ve a descansar
- Lo hare
Se despidió de su hermana dejándola en sus aposentos, al regresar en sus pasos observo a Thor, al parecer algo lo perturbabo.
- ¿Qué sucede grandulón?
- Es grave
- ¿Qué paso? – se puso serio
- Heimdall no puede encontrar a Jane, tengo que viajar a Midgard
- Solo eso – sonrió – tal vez se encendió de ti
- No es broma Fenrir, Heimdall no puede encontrarla
- No puedes ir sin permiso de Odín
- Por eso te buscaba
- Ay no no – retrocedió – no me hagas hacerlo otra vez
- Por favor
- No Thor – cruzo sus brazos – la última que vez que te hice el favor casi pierdo la cabeza
- Esta vez es diferente si se entera lo asumiré
- Y claro me arrastras a un castigo
- Prometo que no, por favor – esos ojos azules cálidos lo golpearon
- Está bien, pero no demores
- No lo hare, recuerda que tenemos una pequeña junta mañana antes de la primera comida
- ¿Tardaras tanto?
- Espero que no pero ahora que tengo el comité cúbreme
- Claro pero no hagas mucho alboroto con el Byfrost
- No lo hare
El rubio sonrió, Fenrir tenía que hacerse pasar por el otra vez. No le gustaba la idea, la última vez Odín casi lo descubre.
- Oye el puente esta por otro lado
- Iré a despedirme de Bella
- Está bien – un tic en su ojo lo molesto – ve a despedirte pero nada de besos
- No la ofendas Fenrir
- No lo hare, pero sé que serás mi padrastro si ella vuelve
- Al menos ya lo aceptas
- Pobre Jane, te busca para nada
- Deja de decir esas cosas
- Pues pon en orden tu corazón
Vio como el rubio iba a la dirección del lugar en donde reposaba Bella, concentro su cuerpo y realizo el hechizo. Su magia había mejorado, ahora lucia como Thor. Camino rumbo a los festejos para no levantar muchas sospechas. Al ingresar a la taberna observo como todos se entretenían. También vio a Sif, bebiendo un poco. ¿Acaso no quería cuidar su salud en su estado? Salió después de un rato, ya estaba puesto el anzuelo para que piensen que Thor seguía en Asgard. Sif le impidió la salida con palabras seductoras, ¿Sabría Tom que ella aún estaba interesada en el rubio? Después de darle un rechazo elegante siguió con sus pasos. No había sido tan duro en decirle que no insista con esos sentimientos, después de todo ella ya tenía un futuro diferente. Regresaba al palacio, tenía una pequeña junta con Odín. Eso es lo que menos quería hacer pero el favor tendría que ser completo.
- ¿Podemos empezar? – un consejero lo vio ingresar
- Pensé que tardarías más en tu festejo
- No me apetecía padre, deseo saber que otro mundo se encuentra en peligro
- Por ahora ninguno
Escucho muchos planes a futuro y algunos nombres de soldados que ascenderían de rango, North tendría un ascenso. Sonrió porque ese soldado lo merecía, y sonrió porque el pobre hombre se la pasaba soportando el comportamiento de su padre. Se escuchó algo de jaleo afuera, tal vez los guerreros festejan demasiado. Iba a terminar la reunión pero un soldado entro raudo a la sala.
- Su majestad – realizo un reverencia – el príncipe Thor acaba de regresar de Midgard con una mortal en brazos
- ¿Qué? – Odín giro a verlo
Fenrir solo dijo "Y una mierda" mentalmente, Thor la había cagado otra vez.
- Tengo a Thor frente a mi
- Pero yo – Fenrir miro molesto al soldado – creo que me equivoque
- Basta de una vez – Odín se acercó al lobo – ya déjense de juegos baratos
- De acuerdo – Fenrir deshizo el hechizo apareciendo – lo lamento su majestad, pero Thor me obligó
- Oh claro te amenazó de muerte – Odín lucia demasiado molesto para su gusto - ¿Para que fue a Midgard?
- Su mortal estaba desaparecida y
- La trajo a Asgard – Odín lo dejo con la palabra en la boca – no se lo permitiré, ya le paso por alto muchas cosas y ahora esto – cogió su lanza – me va a escuchar
Fenrir suspiro y supo que el castigo seria ejemplar y que decir de el, seguro se quedaría encerrado por unos siglos al lado de su padre.
- Fenrir vienes conmigo – ordeno Odín
- Si señor – no podía hacer mas
Siguió al rey que caminaba demasiado rápido para su edad, mentalmente insultaba a Thor, le decía de todo. ¿Por qué diablos la habría traído? Ese no era plan.
Continuara …..
