Hola como están, disculpe la demora de dos semanas. Tuvo momentos complicados pero volví y les brindo el siguiente capitulo. Imagino que ya vieron el Trailer de IW- Anvengers. Que opinan de las pequeñas escenas de Loki, estará en el bando de Thanos o de los buenos. Quien sabe? bueno les dejo el cap, espero les guste gracias.


Capítulo 36

Sif observaba directamente a la sanadora, paso saliva, de alguna forma sabía lo que le dirían. Ella lo sabía desde hace unas cuatro semanas, solo que se había negado, se encontraba en perfecta negación. Tenía la vaga esperanza que se tratase de un error, una farsa, un mal chiste.

- Lady Sif debo informarle que sus sospechas son ciertas, Ud. Está en cinta de unas cinco semanas, tal vez unos días menos

-Entiendo – miro al suelo, que rayos haría ahora - ¿Hay alguna solución?

- Si no desea continuar con su embarazo, podemos ayudarla – la sanadora se acercó más – será muy privado

- ¿Qué métodos usaran?

- Una pequeña intervención y unas hiervas, tal vez se sentirá mal las próximas semanas pero puede pedir su baja temporal, nadie sabrá nada, solo nosotros

- ¿Puede ser contraproducente?

- Hay algunos riesgos, Ud. Recuperaría la fertilidad unos meses después

- ¿Tengo tiempo aun?

- Si, tiene hasta antes de las nueve semanas. Debería hablarlo con su pareja

- Está bien – dio la vuelta – ya sabes sobre esto

- Si mi lady, todo quedara aquí

Salió del cuarto de sanación, tenía que pensarlo, meditarlo. Sabía que Tom sería incapaz de aceptar algo así, pero ella, no podía. No podía hacerse la idea de ser madre sin haberse casado, siendo una guerrera de elite y claro ese bebe no era de Thor. ¿Cómo es que no lo controlo bien? Tal vez la emoción de sentirse querida, la alegría de saber que era deseada por alguien más, ese sentimiento la hizo distraerse y esta era la consecuencia. Odín la desterraría, otro bebe sin una unión, que insulto para el palacio.

Tal vez si se marchaba lejos, a Vanaheim, podría hacer otra vida pero sería demasiado sospechoso. Tom ya lo sabía, el maldito Fenrir había abierto la boca, pero tampoco era algo que ocultaría siempre. ¿Qué hacer? Se apoyó en unos de los muros, no podía pensar con claridad. No podía asumir lo que le pasaba, se sentía sola en eso, Pero que egoísta era, no lo estaba. Tom no era un mal tipo, al contrario, era todo lo que una mujer podría desear, solo que ella no lo amaba de esa forma tan profunda en que amo a Thor. Un momento, ¿acaso dijo amo? En tiempo pasado. ¿Acaso ya no sentía nada por Thor? Tal vez tenían algunos sentimientos por él, pero ya no como los de antes, tal vez el mortal los había dispersado.

No sería justo para Tom dejarlo de lado, tenía que consultarlo. ¿Pero si él se negaba? ¿Si aún sentía algo por Bella? Al pensar en ella sonrió, ¿Cómo esa pequeña mortal, sin gracia ni elegancia había podido conquistar a Thor? Tal vez a él le gustaban así, delicadas, bajitas y tontas. No gustaba de una mujer luchadora, guerrera y fuerte como ella.

Esa mujer tenía a tres hombres a sus pies, sin proponérselo. No era nada sexy y peor aún nada insinuosa, era tan sencilla como cualquier doncella. Loki, Thor y Tom casi babeaban por ella, estaba segura que si Loki y Tom supieran que Thor estaba detrás de ella empezaría una luchas más agresiva que el mismo raganarok. Pero ¿por ella? Nadie luchaba, tal vez ella era muy obvia, tal vez si fuera menos seria y más dulce podría tener a muchos hombres a sus pies. Pero jamás tendría a Thor, ya estaba segura de eso.

Suspiro y se acercó al ventanal, observo el paisaje mientras el viento removía su cabello, casi no se lo había peinado. Estaba enredado, sin forma y algo descuidado. Fue una tonta, porque se dejó seducir por un mortal, ahora cargaba con la culpa. Pero no podía ser cómplice de una matanza, era un bebe después de todo y sabía que a ese tiempo el corazón de la criatura ya estaba latiendo, lo había leído. Unas lágrimas cayeron, ¿podría solamente acabar con esa vida y seguir tranquila como si nada hubiera pasado? ¿Podría olvidar que estuvo embarazada? No, no podría. Estaba segura que cargaría con eso en su conciencia por el resto de sus días.

- ¿Qué puedo hacer? – dijo al aire, cubrió su boca cuando el llanto se hizo más pesado

Ella no lloraba, nunca mostraba sus debilidades pero ahora lo hacía, se sentía triste y feliz. Se sentía sola y acompañada, una mezcla de emociones que la hacían dudar de sus propias convicciones. Tal vez si dejaba que todo salga, podría pensar con claridad, podría enfocarse en qué hacer. Se abrazó a sí misma y dejo que las lágrimas caigan, aun no sabía que le diría Tom, si él deseaba o no ser padre. Tampoco podía obligarlo, ella sabía que él amaba o ama a Bella, los dos se advirtieron eso antes de ir más lejos. Una mano se posó en sus hombros, se asustó y giro lento.

Tom la miro entre serio y nervioso, tal vez sabía que ella lo había confirmado. El mortal le limpio las lágrimas, beso su frente y la observo, tal vez fue todo lo que necesito, se tiro a sus brazos, lo abrazo con una fuerza descomunal.

- Lo siento – le dijo entre el llanto – no fui cuidadosa

-No tienes que disculparte – el mortal acariciaba su espalda – fue algo de los dos

-No debí distraerme, lo siento mucho

-No te disculpes por favor – sintió un beso delicado en su cabeza – Lo haremos bien

-"Lo haremos bien" volvió a escuchar, entonces el desea ser padre, él iba a estar a su lado. Sonrió un poco y lo abrazo con más energía, a pesar de no estar segura si conservar el embarazo, pudo sentirse feliz. El, la apoyaría, no la dejaría sola.

-¿Lo deseas? – pregunto sin verlo, tenía miedo de la respuesta

-Claro que si – le levanto el rostro – no estaba planeado pero un bebe es una bendición de Dios, aunque los dioses sean diferentes aquí, un bebe es una alegría, la representación del amor entre dos personas, sé que voy a amar a ese bebe, porque sé que amo y amare a su madre

Tal vez fueron esas palabras las que hicieron que otra sonrisa aparezca, que su corazón latiera más rápido y que sus labios se peguen a los de él. Ahora estaba segura, ahora estaba feliz. Que tonta había sido al pensar que estaba sola, que idiota había sido al creer que él le diría que no.

-También lo hare, porque amo y amare a su padre

Dicho eso se fundieron en un beso tierno, sellando una promesa de lucha. Una promesa de amor que nunca dejarían. Se abrazaron y disfrutaron un momento del viento fresco, el calor del mortal era tan agradable que sabía que podría compartir su vida sin dudarlo.

Sonrió pero un sonido la distrajo, los dos curiosos observaron debajo y vieron a Odín caminar algo enfadado seguido de Fenrir. Tom dio un silbido delicado y el joven giro a verlos. El rey siguió su camino, el lobo se acercó un poco para verlo bien, ellos estaba en la segunda planta.

-¿Qué sucede Fenrir? – Tom pregunto

-Thor lo jodio todo

-¿Qué? – Sif se animó a preguntar - ¿Algo paso?

-Trajo a Jane aquí, el rey esta echando chispas

Dicho eso el lobo corrió para alcanzar al rey, Tom se enderezo y siguió observando la caminata del rey. Sif sintió algo, como nervios, ¿Por qué Thor habría traído a la mortal? ¿Qué estaba sucediendo? No pudo evitar sentir algo de celos, pero sintió los brazos de Tom rodearla.

-No creo que sean un buen momento para hablar con Odín

-Lo mismo creo

-Iré a revisar que paso

-Está bien – le dio un beso de despedida

Sif observo como Tom se alejaba, toco su pecho y trato de disipar ese sentimiento llamado celos, después toco su vientre y sonrió. Tenía que madurar para ser una buena madre.


Odín miraba desafiante a Thor, ya tenía demasiado con ese comportamiento. Acepto el hecho que no se casara con alguien de Asgard, después acepto que se esté revolcando con su cuñada porque los dos se sentían solos o se gustaban y acepto el hecho que no quiera ascender como rey porque estaba pasando por una etapa de dudas existenciales. Pero ahora salía con otro capricho, otra artimaña.

-Thor – toco el puente de su nariz – esto no lo permitiré

Las sanadoras estaban quietas, con las cabezas abajo y la muchacha lo observaba entre malhumorada y expectante.

-Padre está enferma

-En su mundo puede resolverlo, tienen sanadores, les dicen doctores

-Pero

-Llévensela, Fenrir sácala de aquí

Vio como los soldados se acercaron y como el lobo miraba a Thor a cada paso que daba, pero una energía los repelió, una onda rojiza los expulso. Se quedó tonto observando, ya había visto eso, hace mucho. Se acercó cauteloso, vio la palidez de la mortal, puso su mano sobre el brazo delgado y vio como la energía recorría las venas. Eso era grave, muy grave.

-¿Qué demonios fue eso? – Fenrir se acercó con una daba en la mano

-Tranquilo – Thor levanto una mano en señal de paz – por eso dije que está enferma

-No puede ser – Odín retrocedió, ¿Cómo podía ella portar la energía oscura? - ¿Cómo obtuviste este poder?

-No sé – la mortal parecía confundida

-Llamen a Cladid – grito – que la revise

Las sanadores salieron corriendo, solo Cladid podría decirle que pasaba, al ser el sanador más antiguo, podría tener idea de lo que había pasado con la mortal.

-Tan malo es – El joven lobo se acerco

-Esta es energía oscura – paso otra vez su mano – ninguna persona normal la podría manejar, solo algunos

-Y como es que esta flacucha lo puede hacer

-No lo sé, tal vez la propia energía se está controlando, como si tuviera noción de sí misma

-Disculpen – la mortal hablo – merezco saber que me está pasando

-Guarda silencio niña – Odín siguió pensando

-No soy una niña

-Claro que no lo eres – Fenrir sonrió – según puedo oler debiste por lo menos tener a cinco hombres sobre ti en tu corta vida y – miro a Thor – tu olor no está – sonrió

-¿Qué? – la mortal casi se levantó – que grosero

-Solo dije la verdad – el lobo sonrió mostrando los colmillos

-Déjala en paz Fenrir – Thor lo miro molesto – eso no importa

Odín observo a su hijo, claro que importaba. Esas palabras no habían sido convincentes, nada creíbles. Observo a la mortal, no entendía que le había visto para encapricharlo así. Delgada, pequeña, sin atributos destacables. Tenía que aceptar que Loki tenían mejor gusto en la selección de mujeres, por todos los Dioses, Bella la sobrepasaba en atractivo y muchas cosas más.

-Dejaras que te revisen

-Eso sonó a una orden y no a una petición – la mortal altanera hablo

-Es una orden – dijo serio – Señora Jane Foster

-¿Señora? – volvió a sentarse – no porque sea Odín tiene el derecho a llamarme así o darme ordenes

-Mientras estés en Asgard – sonrió – seguirás mis reglas – señalo el techo – mi palacio, mis reglas

-¡Como..

Tal vez iba a refutarle pero Thor fue inteligente y le cubrió la boca, al menos su hijo sabía lo que le convenía. Observo como el lobo se reía de la situación.

-No me parece nada gracioso Fenrir

-Lo siento su majestad – trato de calmarse – pero la ignorancia es atrevida

-¿Acabas de decirme ignorante? – la mortal otra vez hablo – sabes que tengo una maestría en ..

-Bla bla bla – Fenrir bromeo – ninguno de tus títulos o estudios te servirán aquí – señalo el techo – su palacio – señalo a Odín – sus reglas "Señora"

-Fenrir – Thor miro con desaprobación al lobo

La risa de Fenrir sonó tan fuerte que Odín tuvo que contener el deseo de reír, la mortal se removía con ira. Thor hacia intentos fallidos por controlarla, miraron a la puerta cuando esta se abrió. Las sanadoras realizaron una reverencia.

-Te estuve buscando Padre, ¿Interrumpo algo? – Teresa ingreso sonriente

-Claro que no hija – Odín estiro los brazos

- En verdad siento mucho interrumpir pero desea hablar contigo – abrazo al anciano – Hola Tío Thor

- Hola Teresa – ella fue a los brazos de Thor

- Fenrir

Odín observo el intercambio de abrazos y saludos, su nieta era una luz andante. Tan hermosa con ese vestido celeste, su cabello suelto adornado por una tiara, sus ojos verdes esmeralda llenos de ternura. Le quitaba a cualquiera el mal humor.

- ¿Quién es ella? – Teresa se acero a Jane

- No lo hagas

Todos se lanzaron pero ninguna energía la golpeo, ella los vio expectantes. Hasta la mortal se quedó mirándola, como hipnotizada.

- Me llamo Teresa, princesa de Asgard

- Ja…. – Hasta la mortal se quedó sin palabras – Jane Foster, astrofísica. Vengo de la tierra

- Midgard – su nieta sonrió – eres una mortal, mi abuela me hablo de ellos

- Si – la pobre mortal seguía hipnotizada admirando los ojos de su nieta

- ¿Qué la trae por aquí señorita Jane Foster?

- Está enferma – Thor se acercó – al parecer una energía oscura habita en ella

- ¿Cómo así? – Los ojos de su nieta se encendieron y empezaron a ver revisar a la mortal

- ¿Es normal que pase eso con tus ojos? – la mortal parecía asustada

- ¿Qué sucede con mis ojos?

- Brillan

- No lo había notado, ¿Es aterrador?

- Si, pareces una bruja

- Jane – Thor grito

- ¿Cómo te atreves a decirle eso a mi hermana? – Fenrir sacaba los colmillos

- Que falta de respeto para la princesa – Una sanadora hablo

Odín iba a hablar pero vio cómo su nieta se levantó y bajo la mirada, Thor miraba con reproche a la mortal y Fenrir empuñaba las manos.

- Lo siento – Teresa dio la vuelta – trabajaré en eso

- Teresa – Fenrir salió del lugar siguiéndola

- No debiste decir eso Jane

- Lo lamento Thor, ella pregunto

- Es una niña, debes tener más criterio para decir las cosas, me sorprende viniendo de ti

La mortal lo miro entre sorprendida y molesta. Odín aprobó el comentario de su hijo, si no tuviera esa energía la hubiera desterrado de Asgard por el resto de su vida.

- Mi señor – Cladid ingresaba

- Revísala, una energía oscura la recorre

El sanador empezó a revisarla, abría los ojos en sorpresa.

- El éter

- ¿Qué? – Odín no lo podía creer – mi padre lo alejo de cualquier mano enemiga

- Ella lo encontró y ahora esta energía la está consumiendo, tal vez se alimenta de sus alma

- ¿Qué es el éter? – la mortal pregunto

- Descansa un poco, pediré que abran la biblioteca de Loki, él debe tener información

- ¿Loki? – la mortal pensó – creo haber escuchado ese nombre

- Tal vez – Thor la miro serio – descansa un poco, buscare a Teresa

Odín salió caminando raudo, tenía que investigar porque el éter había poseído a la mortal. La convergencia estaba próxima pero no era motivo de que esa energía haya buscado a un portador. Debe haber otra razón, una más oscura.


-¿Qué sucedió? – Tom trato de detener a Teresa

- Soy una bruja tío Tom

- ¿Quién te dijo eso?

- La mortal que estaba con padre

- ¿La mortal?

- Teresa

Tom vio como Fenrir les daba el alcance, el lobo abrazo a su hermana. Eso debió haber sido grave, como para que muchacha este al borde del llanto.

- ¿Qué sucedió Fenrir?

- La mortal atrevida ofendió a Teresa en la cara de Odín

- ¿Te refieres a Jane?

- Si, al parecer no pudo manejar bien la idea de los ojos de Teresa, brillaron y ella le dijo esas palabras

- ¿Odín no hizo nada?

- No, pero imagino que lo paso por alto ya que esta infestada de magia oscura

- Explícate

Fenrir le contó la historia, aunque no entendía del todo que sucedía, trato de asumir que esa energía era muy peligrosa.

- No le hagas caso Teresa – Tom se acercó – es una mortal y verte la impresiono

- Pero tanto miedo puede transmitir, no puedo creerlo

- Ya te dijo Tom que solo es el comentario de una simple mortal, nadie más cree eso

- Lo sé pero – la muchacha seco sus lágrimas – que otras personas, sean o no mortales te consideren aterradora no es nada agradable

- Lo sé – el lobo la volvió a abrazar – es una mortal tonta

- Pero su mente tenía muchos conocimientos, la revise

- Pero se olvidó de cortesía

- Eso puedo asegurarlo

- ¿Y que hará Odín al respecto? – Tom necesitaba saber sobre esa magia

- Dijo que revisaría algo en la biblioteca de Loki

- Debe ser algo peligroso

- Parece que si, según mis conocimientos, ese Éter era de los elfos oscuros

- La palabra oscuro ya me hizo sentir escalofríos

- Los elfos oscuros son seres que provienen de Svartálfaheim, según las leyendas dicen que estos Elfos jamás vieron la luz y le dieron la espalda a los dioses, adoraron a los dioses oscuros para que puedan manejar la magia negra. Su rey se llama Malekith, pero también pude leer que fueron derrotados por el abuelo Bor, exiliando el Éter, el cual sería su fuente de poder

- Sabes mucho de eso Teresa – Fenrir la miro con gracia

- Me gusta leer y el maestro me instruye

- Entonces porque la mortal tendría esa fuente de poder

- No lo sé, ni se cómo la encontró. Puedo deducir que alguien se la entrego para que ella venga después aquí y los elfos la encuentren, se apoderan del éter y atacan Asgard. Aunque es una teoría descabellada

Fenrir y Tom se quedaron callados observando a Teresa, lo que acaba de decir no era nada descabellado. Esa teoría tenía cabeza y pies, base, fundamentos.

- Continua – Ordeno Tom

- Solo alguien que sabía la ubicación pudo hacerlo, alguien que estaba seguro o segura que cuando ella, la mortal grosera la encontrara, Tío Thor iría y la traería aquí. Como resultado, los Elfos vendrían a atacar Asgard y recuperar el éter pero para eso, esa persona tendría que haber despertado a los elfos. Porque según leí ellos estaban como criogenizados debido a su falta de energía. Esa persona les brindo el poder necesario para despertar en un tiempo prudente.

- ¿Tiempo prudente? – los dos hombres dijeron

- Tal vez calculo un tiempo en que Asgard se encontraría en baja defensa o poco estable. Esa persona debió estar dentro del palacio en muchas oportunidades observando todo, estudiando cada detalle.

- Sigue – Fenrir se alarmo

- Hasta puedo deducir que manipulo de alguna forma sucesos para que coincidieran con su plan, despertar a los Elfos no lleva uno días, hablamos de meses. Tal vez unos ocho siendo optimistas

- ¿Esa persona tendría que haber sido una hechicera?

- Lo más probable es que sí, porque si la convergencia se da en estos tiempos, esos elfos no necesitarían de mucha energía para viajar entre los mundos, tendrían portales abiertos a su disposición

- Angrboda – dijeron Fenrir y Tom

- ¿La que me secuestro? –

- Si, ella debió haber sido

- Pero ella sola no hubiera podido deducir o calcular acontecimientos, recuerden que padre la terminó desintegrando. Debió tener alguna otra ayuda, alguien que le informe

- ¿Loki? – Tom pregunto

- No creo que haya sido tan idiota para decirle cosas del palacio

- Recuerda que pensó que era Sigyn

- ¿Quién es sigyn?

- Es lo de menos, si fue el entonces la teoría de Teresa es confiable

- Tenemos que avisarle a padre antes que los elfos ataquen Asgard

- Tienes razón Teresa

Los tres emprendieron su camino a la biblioteca de Loki, Tom no podía creer la inteligencia que demostraba Teresa. No cabía duda que era hija de Loki y claro de Bella.


- Que hermoso, mas amigos para mi calmar mi soledad – Loki miro con asco a los nuevos reos que ingresaban.

- No te interesan los nuevos libros que te traje

- Si, ya los leí pero ¿Esperan que pase todo mi encierro leyendo? ¿Culturizándome?

- No hijo pero, al menos puedes entretenerte

- Claro, mientras Thor se convierte en rey de Asgard y envía a la ruina todo

- Loki no empieces – la reina camino por el lugar – tu sabes que tus acciones te trajeron aquí

- Ir a tratar de reinar Midgard no era algo malo, solo trate de hacer cumplir lo que se me prometió, un reino y gobernarlo

- ¿Cómo un rey?

- Si

- Un rey asume sus errores

- Oh claro como Odín

- Tu padre

- No es mi padre – grito exasperado, ya estaba harto que le repitan eso

- Entonces ¿Tampoco soy tu madre?

Vio el rostro algo desencajado de la reina, no quería lastimarla pero su ira era mucho más grande de la que podía controlar.

- No lo eres

Dijo en un susurro, la reina le dedico algunas palabras tristes y pudo ver como contenía las lágrimas en sus ojos, se arrepintió al instante, quiso tocarla pero ella se desvaneció. "Fantástico" la había cagado otra vez. Furioso volvió a tirar todo lo que había repuesto a la pared mágica, libros, sillas, ropa y hasta sus botas.

- Otra vez redecoras, se te está haciendo costumbre – la voz de su hijo lo exaspero mas

- Volveremos a hacer eso otra vez – rompió una vaso

- No, esta vez pido que te controles, Teresa no tarda en venir

- ¿Qué rayos hace dirigiéndose aquí? – giro – prohibí sus visitas

- Necesitamos saber algo

- No me importa, ella no debe estar aquí – se acercó - ¿Cómo puedes traerla a este lugar?

- Padre por favor

- Hola – Tom llego con Teresa

Loki sorprendido de verla, movió la mano y toda la celda quedo como nueva. Vio como la muchacha tímidamente daba pasos cortos acercándose.

- Buenas – realizo una reverencia

- Es un placer verte hija mía – Loki cambio su actitud por completo, ahora parecía otra persona – te invitaría a pasar pero

Ella movió su mano y retiro la magia de Odín, Tom y Fenrir la miraron descolocados, vieron como ingresaba acomodando su vestido.

- ¿No pasaran? – Ella los miro expectantes

- Si – dijeron en coro

- ¿A qué se debe su visita? – Loki se sentó en la cama improvisada

- Deseamos saber si hablaste algo sobre el Éter con Agrboda – su hija fue directo al grano

- Hola padre, hace mucho que no te veo – Loki se levantó imitando la voz de su hija

- Dejemos de juegos Loki – la muchacha sorprendió con sus palabras

- Soy tu padre – Loki cambio de actitud – ahora me dices Loki

- Hace poco dijiste que no me considerabas tu hija, porque debería decirte padre

- Lo que dije fue una mentira

- No lo parecía

- Teresa yo – pero ella lo detuvo al levantar su mano

- Solo vine a saber si hablaste con ella sobre el Éter

- ¿Qué importa eso?

- Mucho, fue encontrado y necesitamos saber a qué atenernos

- No pienso decirte nada de mis conversaciones – Loki la reto

- De acuerdo – ella empezó a salir de la celda – no perdamos el tiempo Fenrir, Tío Tom

- ¿Ya te vas? – Loki se colocó frente a ella impidiéndole el paso

- Si – se movió pero él se movió junto con ella – permiso

- Teresa debemos hablar

- Si es algo relacionado con el Éter lo haremos, pero si trata de otra cosa olvídalo

- Teresa

- He dicho permiso – lo miro a los ojos

Aunque ella era algo más baja que él, Loki pudo ver la mirada fría en esos ojos esmeralda. Pudo ver el dolor y rechazo, sabía que no la convencería fácilmente, pero tampoco pensaba abrir la boca y rogarle para que lo escuche.

- Entonces lárgate – dijo dándole el paso – espero nunca más verte

- Padre – Fenrir lo miro molesto

- No te preocupes, así estés muriendo no pienso acercarme, no eres ni la sombra de Odín que debió ser mi padre

Antes que su mano chocara con el rostro de su hija en una bofetada, estaba rodeado de Fenrir que lo sujetada con una daga en su cuello y a Tom con una mano brillante de magia en su rostro. ¿Qué iba a hacer? ¿Acaso golpearla? Vio como ella había retrocedido un poco asustada, tal vez nunca se esperó que el intente golpearla.

- Ahora confirmo lo que muchas personas dijeron – algunas lágrimas caían de los ojos verdes – tu golpeaste a mi madre

Fenrir lo miro descolocado, Tom giro lento a verlo.

- Por eso cuando la asearon una vez, vieron moretones en sus brazos y – paso saliva – un golpes en su rostro, ella dijo que no era nada

- ¿Loki? – Tom hablo suave y serio

- Estaba embarazada y lo hiciste, ¿Por qué? – ella lloraba

Sintió como Fenrir bajaba la daga y retrocedía mirándolo sorprendido, Tom extinguió la flama verde y lo vio, tal vez esperando una respuesta.

- No sé de qué hablas – pero Loki si sabía

- Unos meses después de la unión, antes de que dejaras de verla, mi madre uso vestido que la cubrían mucho, porque cubría tus maltratos – ella grito – cuando las sirvientas vieron los golpes concedía con tu abandono en visitas, porque ella se negaba a contarte cosas

- Detente, no sabes de que hablas – Loki grito

- Si lo sé, ahora entiendo porque la sirvientas comentan eso, porque dicen que tú la golpeaste, la amenazabas

- Basta – grito Loki

Sintió una mano en su garganta, era Tom que lo sujetaba, trato de zafarse pero era difícil. Lo vio a los ojos, estaban inyectados de ira.

- Dime que no es verdad – Tom hablo suave - Loki

- Si es verdad – hablo a penas

Su espalda choco contra la pared mágica, se alisto para el ataque pero Fenrir detuvo al mortal.

- Suéltame Fenrir, voy a matarlo

- No Tom – el lobo tenía la mirada escondida – no lo vale

Tom miro directo a los ojos del lobo, retrocedió un poco tal vez por miedo a lo que veía. Loki tosió y trato de levantarse pero no podía, eso había dolido.

- Vámonos – el lobo se acercó a la salida sin mirarlo – no perdamos más el tiempo

Vio como los tres salieron sin hacer ruido, se levantó un poco tal vez para burlarse o sonreír pero su hijo por fin lo vio. La sonrisa se le desvaneció, su hijo tenía los ojos llorosos, la mirada triste, tal vez una que no había visto desde que murió Jormun.

Espero que se alejen lo suficiente para volver a destrozar su celda, mientras lo hacía volvió a maldecir a Bella, aun muerta seguía ocasionándole problemas. Era un imbécil, una idiota. La odiaba y por eso la mantendría así, para que su alma sufra. Claro que el sabia sobre esos chismes, pero solo paso una vez en que ella le colmo la paciencia y tuvo esa reacción. Recordó que la jaloneo de mala manera y que abofeteo por querer compararlo con otra persona, fue la ira del momento.

Habían acordado en que no diría nada, pero se había encargado de contarlo a las sirvientas, de mostrar las marcas. Esa maldita imbécil, aun muerta se estaba vengando de él. Ahora Fenrir no volvería a ver, su hija lo odiaría más y su condena seria mucho peor si iban de chismosos con Odín. Esperaba que no.

- Malditos mocosos – grito

Y que rayos pasaba con el Éter, él lo hablo con Angrboda pero nada serio, solo le dio algunas pistas pero nada que pudiera decir donde estaba. ¿Por qué le cuestionaban eso? ¿Qué demonios estaba pasando? Observo todo el tiradero que había hecho, tal vez usando otra vez su magia ordenaría todo. Pero no pudo evitar sentirse miserable, no digno de llamarse hombre. Recordó las lágrimas de Bella cuando la abofeteo, como ella por instinto cubrió su vientre. Se levantó tratando de retirar esas imágenes, él nunca se perdonaría haber hecho eso, nunca podría. Observo su mano, casi había perdido el control otra vez. Golpeo su frente contra la pared mágica, era un maldito bastardo, tal vez dejarla ir sería lo mejor. Tal vez así la pueda hacer feliz, tal vez sus hijos también serían felices con ella, el muy lejos. Tal vez muerto ya no les ocasionaría problemas.


Jane observo el paisaje, esos colores no eran parecidos a los que conocía. Observo su ropa, aún seguía usando el vestido que eligió para su cita a ciegas. Miro al otro lado y vio muchos vestidos para que los use, muy bonitos, nada vaporosos. Decidió no usarlos por el momento, suspiro y tomo fuerza. No desperdiciaría la oportunidad de conocer Asgard, abrió la puerta del lugar y observo el pasillo vacío. Decidió salir y explorar un poco, cerro suavemente y camino mirando a todos lados. Toco las columnas frías y sonreía por la magnífica experiencia.

Se escondió cuando vio salir a unos hombres de una habitación, espero que se alejen para volver a caminar. Sus zapatos hacían mucho ruido para su gusto, decidió sacárselos. Los sujeto con la mano izquierda y de puntillas siguió su paso. Miro la puerta que se acaba de cerrar, decidió empujarla un poco para saber que había en ese cuarto. La abrió un poco y trato de asomar su cabeza, no podía. Empujo más y vio algo parecido a una cama, observo que no había nadie.

Entro sin hacer ruido y ahí pudo percatarse que una mujer estaba echada, se acercó para verla. Abrió los ojos en sorpresa, ella era la mujer que tanto buscaban en la tierra, había visto su foto en las revistas. Estaba muy pálida y parecía no respirar. Quiso tocarla pero una capa transparente la protegía, observo más el cuerpo. No cabía duda que era la mujer pero estaba cambiada, algo más refinada o es que la foto no era buena.

Trato de tocarla y pudo pasar la capa, toco la mejilla y la sintió fría, tan fría como un hielo. Estaba muerta, era científica después de todo.

- ¿Qué te paso? – le pregunto estúpidamente aunque sabía que jamás le respondería

Vio cómo su mano se ilumino con una luz roja, trato de retroceder porque sabía que eso podría destruir lo que tocaba. Pero era inútil su mano se movía sola, volvió a tocar a la mujer y la luz roja la cegó. Pudo sentir como sus pies dejaron de tocar el suelo y como el cuerpo de la mujer se elevaba con ella.

Escucho un grito y trato de detenerse pero era en vano, sintió que la jalaban y que todo se queda en silencio.

- ¿Qué diablos hacías? – la sacudieron, trato de enfocar

- No – se cubrió

- Déjala – sintió los brazos protectores de alguien

- Iba a desintegrarla

Enfoco mejor y pudo ver que casi toda la habitación estaba destruida, el cuerpo de la mujer estaba sobre la muchacha que había visto antes.

- ¿Qué hacías aquí? – giro a ver Thor

- Lo siento, me perdí, solo la toque, ella esta como desaparecida en la tierra

- Fenrir – grito la muchacha – algo sucede

Los presentes miraron sorprendidos como el cuerpo de la mujer se iluminaba y como los ojos se abrían.

- Está despertando – grito la muchacha

- No es cierto – Thor la soltó de mala forma

Vio como el corrió al lado de la mujer y la cargaba.

- Bella háblame – el rubio le toco la mejilla – Bella por favor

Observo la delicadeza en las palabras y en el tacto que tenía Thor con la mujer, miro a los demás, estaban atentos. Había alguien más que ella conocía, un hombre famoso. Él era un escritor que también había desaparecido. ¿Qué hacía ahí? Escucho que la mujer empezaba toser.

- Madre – dijo la muchacha

- Bella abre los ojos – Thor acaricio la frente y el mentón de la mujer – por favor

La mujer abrió los ojos y miro a Thor, Jane era ajena como si no existiera.

- ¿Thor? – la mujer hablo - ¿Eres tú?

- Si – el rubio sonrió – sabía que volverías

- ¿Qué me sucedió?

- No importa ahora – el la abrazo – has vuelto, es lo que importante

Vio que la muchacha era abrazada por el escritor famoso y el otro joven se acercaba, nadie había intentado ayudarla a levantarse. Se paró y observo la escena, sintió muchas cosas, celos, sorpresa, malestar y deseos de saber que había sucedido.

- Gracias Jane – Thor giro a verla

- ¿De qué? – trato de acercarse – solo la toque

- Tal vez el Éter fue como un impulso

- Algo como un electroshock – Se agacho a verla - ¿Estaba muerta?

- Si – Thor le sonrió – gracias

Trato de sonreír pero no pudo, Thor seguía abrazando con amor a la mujer. ¿Quién era ella en Asgard? ¿Qué hacía ahí? ¿Cómo esa muchacha le decía madre? ¿Qué estaba sucediendo?

- Gracias – la muchacha la abrazo casi asfixiándola – en nombre de Asgard

- No hice nada – trato de respirar – solo la toque

- No importa – la muchacha lloraba – muchas gracias

- En verdad te lo agradezco – el joven se había agachado a su altura – lamento lo que paso abajo

- No te preocupes – Jane quedo impactada, no lo había visto tan de cerca, era terriblemente guapo

Se quedó atraída por los ojos del joven, la voz gruesa y algo salvaje oculto.

- Jane Foster – vio la mano que le ofrecían, era el escritor

- Sabes mi nombre – acepto la mano, la levanto – tu eres un escritor famoso, en si tengo tus libros

- Me siento halagado

- Tal vez un autógrafo seria grosero

- No claro que no – el escritor le sonrió – Thomas Hiddles

- Es todo un placer

Oh por Dios el escritor era más guapo en persona que en fotos, estaba segura que Darcy se desmayaría al enterarse.

- Llamen a los sanadores para que revisen – Thor rompió la magia

- Si – el joven salió

- Thor – Jane quería explicaciones

- Jane te lo contare todo lo prometo

- ¿Qué sucedió? – la mujer volvió a preguntar

- No te preocupes por eso madre – la muchacha se arrodillo

- ¿Quién eres? – la mujer miraba a la muchacha

- Soy Teresa

- ¿Teresa? – trato de moverse – pero Teresa es una bebe ¿Acaso estuve en coma? Ahora recuerdo que Angrboda pudo secuestrarte y yo

Dejo de hablar, se tocó la cabeza. Parecía estar en dolor. Observo como ingresaban mucho hombres y mujeres, cargaban a la mujer y la revisaban. Tuvieron que salir para darles espacio.

- Thor – lo volvió a llamar – creo que debo regresar a la habitación

- Te acompañare – le tomo la mano – te diré que es lo que está pasando

- Si porque esto es tan confuso, como es que ella volvió a vivir porque cuando la toque estaba fría, como un cadáver

- Estaba muerta – el rubio siguió caminando – bueno su alma estaba aún conectada

- ¿Alma? Por Dios esto es tan confuso

- Lo entenderás, eres muy inteligente

- Lo sé – sonrió – también note que ella te importa mucho – no pudo evitar soltar eso

- Es alguien importante

- ¿En serio?

- Es mi mejor amiga

Ok sabía que jamás podría competir contra una mejor amiga, lo había visto antes. La mejor amiga tenía muchos privilegios, más de los poseía una novia. Pero ella no era su novia, solo era la mujer que lo espero dos años.

- Tu mejor amiga – dijo sarcásticamente – se notaba

- Si, ella me ayudó mucho, consoló mis días

- ¿Consoló? – eso se estaba poniendo serio – Estabas muy triste

- Si por ti – se detuvo – no podía ir a verte y ella me ayudo, me daba ánimos y – sonrió – me decía que algún día tu estarías aquí

- ¿En serio? – el mal humor se esfumo con esas palabras – le hablaste de mi

- A todos – siguió caminando – no hay nadie en Asgard que no sepa quién es Jane Foster

Sonrió ante la idea, esos celos infundados no le estropearían el día. Se abrazó a Thor, sabía que el jamás la traicionaría.

Continuara…..