Capítulo 37
- ¿Te duele? – el sanador hacia esa pregunta por doceava vez.
Ya se estaba cansado de responder que no a todo, estaba siendo revisada al milímetro. Sus ojos estaban concentrados en admirar a la muchacha que hablaba tranquilamente con la reina. Que delito era ser hermosa, podrían encerrarla por eso. No asimilaba que era su hija, aquella bebe que hace apenas unas horas había nacido, bueno no tan poco tiempo. Estar en estado de coma te hacia perder la noción del tiempo. Se sentía bien aunque débil, desea comer de todo. Sentía sus músculos sueltos, su cabeza aun le daba vueltas y sentía un extraño hormigueo en las manos.
- Bella – escucho la voz imponente de Odín, que la miraba entre admirado y triste.
-Su majestad – dijo suavemente
-Ten presente que para nosotros tu recuperación es sinónimo de alegría, te habíamos dado por muerta pero aquí estas, sonriente
-No sé cómo pasaron las cosas exactamente, agradezco que no hayan roto el hechizo. Siento que he vuelto a vivir
-Así es – Odín se acercó – las cosas están un poco movidas en el palacio, por esa razón te enviaremos a Vanaheim, Thor nos indicó que es el lugar ya se encuentra en paz
-Su majestad las cosas deben estar muy mal para que decidan enviarme a otro mundo
-No tan mal, solo es precaución
-Entiendo su majestad, no voy a replicar, pero pido por favor mi hija sea enviada conmigo, pediría que envíen a Fenrir también pero si algo pasa, sé que el desearía estar aquí apoyándolos
-Deduces bien, él se quedara como apoyo. Thor te guiara, en Vanahein Hogun las recibirá
-¿Mi abuela también ira? – la muchacha, su hija se acercó – debemos cuidarla
-Me quedare hija – Frigga quien había permanecido callada camino lentamente – mi lugar es al lado del rey
-Ella se quedara Teresa, tu madre y tu irán
-Está bien padre, pero sé que puedo ser de mucha ayuda
-No lo dudo – Odín acaricio el rostro de la joven – pero tu seguridad es mi prioridad, mañana al alba saldrán
-Como ud, diga su majestad
Bella se admiró de ver tanta ceremonia de su hija, por Dios era toda una princesa. Ya no era la bebe que había cargado o amantado. Se había perdido esos años, por culpa de la hechicera. Sintió la mirada delicada de la reina, tenía los ojos algo hinchados, pudo deducir que algo había pasado.
-¿Puedo preguntar por Loki? – no es que deseara saber de el pero la curiosidad la mataba
-Esta con buena salud - Esa respuesta seca por parte de Odín la descoloco un poco
-Entiendo, ¿El sabrá que desperté?
-No – su hija miro con ira el suelo – no es necesario que lo sepa
-¿Por qué? – a que se debía esa cólera a su padre
-Después hablaremos de eso madre – y podía jurar que vio a Loki en su hija, tan cortante como el padre
Decidió no seguir picando más el tema, siguió observando. Los sanadores explicaban lo que había pasado. Por lo visto la mujer pequeña que vio era la Jane de quien tanto hablo Thor. El solo pensamiento la hizo sentir celos, ahora él y ella estarían juntos y ella quedaría a un lado. Sabía que eso pasaría pero la ilusión de ser amada en realidad la había embobado imaginando que Thor llego a sentir algo más por ella. Jane era preciosa, con esos ojos color café que logro distinguir, delicada, delgada. No como ella, sin forma después del embarazo.
Tal vez Thor ya ni la mire, ni le hable. Ahora volvía a ser la Bella sin amigos, aunque tuviera a Tom, él estaba enredado con Sif, una mujer envidiable.
-Trataremos de levantarte – solo asintió cuando el sanador la acomodó para ponerse en pie.
Al sentir el frio suelo en sus pies, la realidad le choco más. Sus piernas empezaron a temblar, no podría con su propio peso. Se apoyó con el hombro del mismo Odín que apareció para ayudarla, trato de dar un paso pero se sentía cual gelatina.
-Aun no es tiempo, debe recuperar más fuerzas, podría ser contraproducente hacerla viajar por el Byfrost, está muy débil
-Siento mucho ser un estorbo – hablo suave, frustrada
-Tranquila – la reina acaricio su rostro – es lo normal, estuviste dormida por mucho tiempo
-Entonces esperaremos – Odín la ayudo a recostarse – la seguridad se doblara y cuando sientas más fuerzas, viajaras
-Entendido – no replicaría nada, se lo merecía por ser tan inútil
La puerta sonó y se abrió, los ojos azules que tanto había esperado aparecieron mirándola con emoción. Thor le sonrió, ella soltó unas lágrimas. Quería abrazarlo, besarlo, decirle que había vuelto.
-Lamento interrumpir – camino despacio – quisiera hablar con Bella a solas
Vio como Odín puso los ojos en blanco y suspiraba ¿Algo había pasado entre ellos? El rey les dio una mirada a los sanadores y ellos salieron. La reina empezó a salir, no sin antes darle un beso en la frente de forma amorosa. Se sintió querida, Odín le toco el hombro.
-Traerán alimentos, procura comerlos
-Lo hare su majestad, estoy hambrienta – sonrió con vergüenza
-Mucho mejor, Teresa acompáñame
La muchacha se acercó a ella, aun le daba un poco de temor ver esos ojos verdes esmeralda, muy parecidos a los de Loki. Brillaban de manera desmesurada y la veían con amor.
-Nos vemos después madre – sintió los labios de su hija en su mejilla
-Si mi amor – acaricio el rostro de la joven – tenemos mucho de qué hablar
-Lo sé pero tienes que recuperarte por completo – la joven se enderezo y realizo una reverencia – con su permiso
Y camino haciendo que el vestido se mueva con gracia y elegancia, como toda una princesa. Se sentía orgullosa y avergonzada, ella jamás podría caminar de esa forma. La habitación se quedó vacía, solo ellos dos. El silencio reino por unos minutos, miro sus manos y empezó a hablar.
-Me he perdido de tanto, Teresa es toda una señorita, tan solo fue hace poco que dio a luz, bueno así lo siento
-Extrañe tu voz – giro a verlo, tenía la mirada en el suelo como nervioso – todos los días me decía, Bella despertara hoy, sonría y no pasaba pero ahora verte despierta, hablándome, es tan gratificante y siento que…
-Te extrañe Thor – hizo que la mire – mi conciencia de alguna manera sabe que ha pasado tiempo y siento este vacío, como si no te hubiera visto en años – trato de contener sus lágrimas – sé que ahora Jane, tu Jane está aquí y yo ya no …
Giro su rostro, era una perdedora. Estaba casi confesándose, casi rogando por amor. Sintió unos brazos fuertes rodearla, el olor varonil de amante. Quiso abrazarlo, besarlo, entregarse a él.
-También te extrañe – el aliento golpeo su cuello, sintió su piel erizarse, nunca le había paso eso con Loki – mírame por favor
Lo miro y fue lo que desencadeno el beso, el contacto suave pero lleno de pasión. La mano del hombre viajando por sus brazos y tímidamente por sus senos. Se atrevió a devolverle las caricias, rozando con sus dedos los músculos marcados del rubio, sintió su cabeza apoyarse en la almohada, besos en su cuello. Aspiro el olor del cabello rubio, era erótico, embriagante. Sintió las manos grandes entre sus piernas, buscando lo que ya le pertenecía desde hace mucho. Estaba tan húmeda que no podría negarlo, sus piernas se abrieron dándole paso a los dedos traviesos, sintió que su seno derecho era absorbido, miro desencajada y vio a Thor devorarlo. Su excitación creció, trato de mover su brazo aunque estuviera débil tenía la suficiente fuerza para buscar la piel de Thor.
Él se acomodó de tal manera que ella tuviera acceso a esa parte que tanto reclamaba ser tocada, sintió el gruñido provenir de esa garganta, aunque no estuvieran desnudos podían tocarse. Podían sentir la excitación y el deseo.
-Si no me detienes puedo lastimarte – Thor la volvió a besar
-Te necesito – le dijo entre suspiros
Los ojos azules la miraron entre divertidos y dilatados, él se separó un poco acomodo su cabello y miro la puerta, se levantó rápido y corrió a asegurarla, cuando regreso, no se retiró la túnica ni las botas, solo descubrió la zona que necesitaba acceso. Ella sonrió y él le devolvió la coquetería en un guiño. Se recostó sobre ella con delicadeza, sus piernas ya estaban abiertas esperándolo, la falda de la bata subió hasta su estómago mostrando algunas marcas del embarazo. Ya no le importaba que la vea, no sintió vergüenza.
Casi grito al sentir como el la penetraba, se sintió tan completa y plena. Él tuvo que detenerse o eso terminaría pronto. Volvió a besarla mientras empezaba a moverse de forma suave, con miedo a lastimarla. Los gemidos llegaron y tuvieron que besarse para callarlos.
-¿Con cuántas mientras estuve dormida?
-Ninguna – beso el cuello – espere por ti
-¿Por qué?- necesitaba saberlo - ¿Por qué si estaba muerta?
-Porque – se detuvo mirándola – te amo
Pudo por fin dejar que sus lágrimas salgan, atrajo el rostro del rubio tan cerca al suyo y beso la frente.
-También te amo Thor, no sé como pero te amo
Tal vez fue la suficiente gasolina que necesitaron para continuar, el momento del clímax llego para los dos y tuvieron que tomarse un tiempo para verse, las respiraciones estaban aceleradas. Ella trato de moverse a duras penas dándole espacio para que él se recueste a su lado, cuando se calmaron, acomodaron sus ropas y Thor quito el seguro a la puerta. Se volvió a recostar de lado y la miro.
-Quería contarte todo
-Veo que es tu prioridad – rio – pero tu deseo era mayor
-Es lo que causas en mi Bella
-Quiero saber de tus labios que paso
-Está bien, pero – suspiro – seré muy sincero
El empezó con relato extendido, la versión desde sus ojos. Tal vez la emoción del encuentro no les hizo notar que alguien había escuchado los gemidos desde afuera. La sombra se alejó lentamente.
Tom miraba desafiante a Fenrir, no le gustaba para nada la idea que le había dado. El lobo quería asesinar a Loki dándole una pequeña opción a separar su alma de la del Dios.
-¿Merece la muerte? – pregunto sabiendo la respuesta
-Tu sabes que si – los colmillos del joven estaban a la vista, cual vampiro aunque no lo sea
-Me das solo una pequeña esperanza de vivir
-Tendremos que intentarlo, no puedo matarlo sin avisarte, serás padre y no quiero que Sif se queda sola
-Gracias
Dijo irónicamente, no estaba en contra de darle un escarmiento al puto malnacido que estaba preso, pero correr el riesgo de morir en el intento ya no lo alentaba, menos ahora que sería padre. El hechizo de separación que se haría en él, no era nada alentador, sería muy doloroso, pero no tenia de otra.
-Si te pido que perdones al bastardo ¿Lo harías?
-Tom – el lobo golpeo la pared haciendo que esta resuene – me pides mucho, se trata de mi madre aunque no lo sea en verdad, digamos que me creí la historia de Teresa
-No te pido que lo perdones de corazón, pero siento que moriré y no puedo, no ahora, por favor déjalo vivir por mi
-Tom – gruño – no puedo dejarlo así, merece morir
-Lo sé – se acercó – quisiera darle una paliza pero sin que me afecte o hasta encontrar otra forma de separar mi alma de el
-Está bien – se alejó – buscare más alternativas en los libros, pero no prometo nada
-Gracias – sonrió – ¿Odín te dijo algo?
-Nada nuevo , sigue buscando la forma de sacarle el éter a la ignorante
-Su cuerpo no podrá soportarlo
-Eso me temo, Thor debe estar con ella
-Teniendo a Bella despierta, lo dudo
-Apostamos
-Claro que si
Sonrieron y salieron a verificar su apuesta, en el camino observaron a muchos moverse, al parecer Odín permanecía despierto. Caminaron hasta los aposentos del Dios, tocaron y nadie abrió. Se dirigieron a los aposentos asignados para la mortal, tocaron y sonrieron. La mujer les abrió la puerta, estaba algo despeinada, al parecer estaba dormida.
-¿Está despierto Thor? – Fenrir sonrió victorioso
-¿No estaba con ustedes? – acomodo su cabello – me dijo que tenía una reunión extraordinaria con ustedes
-Claro – Tom sonrió – solo que dijo "Ahora vuelvo" y pensamos que nos dejó plantados por estar contigo
-No – ella miro extrañada – se fue hace muchas horas por decirlo así
-Gracias, debe estar con Odín, nos vamos Fenrir
El lobo no pudo hablar, Tom lo jalo con fuerza mientras maldecía suavemente.
-¿Qué sucede Tom?
-Casi estropeamos la cuartada del grandulón
-¿Cuartada?
-Claro que sí, el muy animal nos usó para huir de ella
-Hijo de perra, casi lo entregamos, tuviste que mentir
-Si y eso me hace sentir mal ¿Dónde demonios está el grandote? Aunque se dónde esta
-Aun no has ganado la apuesta, puede estar con Odín
-Vamos a verificarlo.
Caminaron un poco y llegaron al cuarto de sanación, no había ningún soldado. Se miraron y decidieron no tocar para no darles tiempo. Tom empujo la puerta, esta se abrió en par y casi se desmaya al ver la imagen.
Thor estaba recostado al lado de Bella, tranquilo. Los implicados giraron al verlos.
-Lamentamos interrumpir su velada – el lobo camino tranquilo – en verdad lo lamentamos
-No se preocupen – Thor seguía recostado – estaba platicando con Bella los últimos sucesos
-Claro como es tan larga la historia tuviste que recostarte a su lado – Tom se acercó molesto
-Tom no malinterpretes esto – Bella trato de levantarse haciendo una mueca de dolor
-Tranquila no te apures
Iba a gritarle lo perra que se veía pero verla tan débil hizo que la ira desapareciera, corrió en su ayuda. Vio como Thor le acomodaba algunas almohadas en la espalda. Ahora entendía porque el grandulón se había recostado, tal vez quería evitar que ella se mueva. Aunque algo no lo hacía creer eso.
-Thor me ha hablado de todo
-Bella – Tom acaricio la mano – perdóname, sigo nervioso
-Debes estarlo, serás padre
-Veo que Thor te narro todo – puso los ojos en blanco
-Lamento haberlo hecho pero no pude contenerme
-Eso me hace feliz Tom, te merecías eso y mucho más. No sabes lo feliz que me siento, imagino que pedirás su mano
-Si
-Y Thor se casara con la escuálida que está en esperándolo en su lecho
Thor, Tom y Bella lo miraron, aunque la mirada de Thor fue una asesina. Tom pudo ver claramente la incomodidad en los ojos de su amiga, el pequeño tic de Thor y los nervios disparados de Fenrir.
-Vamos solo bromeo – se defendió
-Tus bromas no son graciosas Fenrir –Thor se levantó dejando su espacio libre
-Basta de eso – Tom observo las sabanas muy revueltas, su alarma se encendió - ¿hay algo que el grandulón no te haya dicho?
-¿Por qué no alertan a Loki de mi mejoría?
-No lo merece – Fenrir respondió rápido
-Yo debería preguntar porque no nos avisaste nada cuando el té golpeo
-¿Qué? – el grito de Thor había resonado en toda la habitación
Bella miro furiosa a Tom y Fenrir se alejó de forma protectora
-¿Qué Loki hizo qué?
-Tom, no digas cosas que no sabes
-Lo sé porque el mismo lo confeso, porque no pediste ayuda
-Bella – ella giro a ver al rubio que tenía la mirada encendida
-Paso solo una vez, no es por defenderlo pero lleve su ira al máximo, tampoco lo excuso
-Parece que si lo haces –el rubio casi le grito – tenemos confianza, somos pareja Bella
Los tres giraron a mirar al rubio, que poco le importaba estar ventilando su vida privada.
-¿Qué son qué? – Tom hablo
-Pareja –Thor reacciono y trato de cubrir sus palabras –amigos, tenemos lazos poderosos
-Lo se Thor – Bella trato de ayudarlo – como amigos prometimos decirnos todo pero sabía que podrías matarlo
-No es el único – Fenrir apoyo al rubio tratando de cambiar la conversación – voy a matarlo
-Es tu padre Fenrir
-Después de lo que te hizo, su vida me importa un carajo
-Si lo matan Tom también morirá
-No es excusa – Tom la miro – debiste decirme, somos amigos desde hace mucho, hemos sido cómplices, ¿por qué?
Y su pregunta no era solo por Loki, también por Thor. Ya le había quedado claro que entre ellos había algo más, o estaba pasando algo importante. Si tuviera que elegir entre Thor y Loki elegía al primero pero no así, siendo la esposa del Dios.
-Tuve miedo por ti – Bella le acaricio el rostro – si lo mataban te perdía a ti también
-Debiste decirme – estaba conmovido, su corazón latía rápido - ¿Estas segura que solo fue una vez?
-Si, por esa razón el dejo de verme, tal vez tuvo miedo de hacerme más daño
-No lo perdonare y no le creeré nada – Thor los miraba con algo de celos en sus ojos – Loki siempre nos engañó, cuando padre se entere
-No le dirás – Bella grito – No a Odín, por favor
-¿Por qué?
-Odín podría hacer muchas cosas
-No es tan idiota para matarlo Bella, él sabe de las almas
-Sin embargo no se lo digan por favor, es más doloroso saber que un hijo hizo algo como eso
-Sigues defendiéndolo – Thor se acercó – ¿sigues amándolo acaso?
-Tu sabes que no
Y Tom tuvo que pasar saliva, ¿ya no amaba a Loki? Esta era su oportunidad, podría hacerla suya, volver a Midgard y vivir felices con Teresa pero una realidad lo golpeo tan rápido como lo hizo la emoción, ¿Pero qué demonios estaba pensando? Se había olvidado de Sif y su fututo bebe.
-Dejemos ese tema de lado, tenemos otro importante con la novia de Thor, perdón diré con Jane Foster
-Padre averiguara si podemos extraer el éter de ella
-Es complicado Thor – Fenrir rasco su cabeza – no está en los libros, conozco la biblioteca de mi padre, no hay como extraerlo, solo un elfo poderoso lo haría.
-Ya no existen, bueno mi padre dice eso
-No nos confiemos de las palabras de Odín, si los elfos estuvieran vivos, vendrían a buscar el éter
-¿Sería mejor llevárselo y no someter a Asgard a una lucha
-¿Ustedes creen que Odín dejaría que se lleven el éter?
Miraron en conjunto a Bella, como si otra cabeza le hubiese salido.
-Dudo mucho que Odín permita que éter salga de Asgard, él puede pensar que así tiene la lucha ganada.
-Buen punto – Fenrir se sentó en la cama – no podemos hacer nada sin ordenes de Odín, he visto como los soldados se han agrupado, cualquier paso sería traición
-Esperemos que no sea así –Thor suspiro – Bella debo dejarte descansar, si mañana te siente mejor partiremos a Vanaheim
-¿Me perdí de algo? – Tom lo miro contrariado
-Padre lo decidió, sígame les informare
Se despidieron de Bella y salieron, caminaron charlando de las decisiones del rey. No estaba en desacuerdo, salvaguardar la vida de las princesas de Asgard era una prioridad.
-¿Crees que ataquen Asgard? – Fenrir hizo que se detuvieran
-No lo veo posible, los elfos ya no existen
-No quiero ser un aguafiestas grandote pero – el lobo miro por el balcón – siento que algo se aproxima, lo puedo oler
-¿padre sabe de eso?
-Ni siquiera me deja hablar, esta iracundo
-Tendremos que averiguarlo por nuestra cuenta
-Entonces iré a las afueras de Asgard, espero averiguar algo – el lobo se despidió y desapareció
-Thor – Tom hizo que el rubio lo mirara atento – sé que no me importa pero si me importa, ¿Qué pasara con Bella ahora que tienes a Jane aquí?
Vio como el rubio se apoyaba en la columna suspirando, tal vez se esperaba esa pregunta y no tenía la respuesta.
-Aún sigue casada con Loki, deshacer una unión solo es cosa de Odín
-Eso no responde nada
-¿Qué deseas escuchar?
-La maldita verdad – se acercó – he notado como se ven, algo paso entre ustedes
-Le dije que la amo
-¿Qué? – Tom retrocedió - ¿Cómo pudiste decirle eso? Tienes a otra mujer esperándote
-Pero Amo a Bella y a Jane – el rubio golpeo la columna – siento que la quiero pero es diferente
-Sabes que no puedes estar con las dos ¿No?
-Lo se Tom – Thor hizo crujir su cuello – sé que no debo hacerlo pero no puedo hacer otra cosa por ahora, no puedo dejar sola a Jane por el Éter y ahora Bella esta despierta, débil. No podría abandonarla
-Debes aclarar tu corazón – Tom apoyo sus brazos en el parante del balcón – no puedes darle ilusiones a Bella, me importa muy poco lo que le digas o hagas con Jane, pero a Bellla no la lastimes. Ya sufrió mucho con tu hermano, si no la escoges no quiero imaginar lo que puede sentir
-No se trata de elegir y listo, es otra cosa
-Lo se Thor pero – se puso derecho – Bella es un tema muy delicado, es la mujer de tu hermano
-No por mucho – Thor empuño sus manos – no después de lo que le hizo
-¿Se acostaron? – tenía que preguntarlo
-Tom, no lo volveré a repetir, Bella es una mujer digna, de valor. No una cortesana
-Está bien, Jane te espera en sus aposentos
-No iré – sonrió nostálgicamente – ya me había despedido de ella
-Maldición – Tom sonrió – estás enamorado de la mujer que tengo clavada en el corazón
-¿Aun la amas?
-Si – Tom quiso llorar – a pesar de estar a punto de formar una familia con Sif, no he dejado de amar a Bella. Me pregunto qué tiene que hace que la amemos de esa forma
-Tal vez – Thor miro las estrellas – tiene eso que nos falta y no se da cuenta
-Puedes tener razón, ella nunca se percató de lo bonita que es. Nunca uso nada de sus atributos para atraer a alguien, solo era ella misma, torpe, con lenguaje de camionera, nada femenina pero míranos, a punto de matarnos por ella
Se miraron por eternos segundos, tal vez creando una promesa mutua. Llegando a un acuerdo de machos, Tom le extendió la mano, sonriéndole. Thor la tomo algo dudoso pero después sonrió al no sentir maldad.
-Pase lo que pase Thor, por favor cuídala, te la estoy entregando. No me falles como lo hizo Loki
-Jamás lo haría, si puedo deshacer esa unión ten por seguro que solo conocerá la felicidad
-Gracias – soltaron sus manos – tienes que solucionar las cosas con jane
-Encontrare la forma de hacerlo, solo tengo que pensar
-Hazlo, medítalo bien
-Si
Platicaron algo más y después se despidieron, Tom camino lento a sus aposentos. No iría a Sif, necesitaba estar solo por ahora. Sintió que era observado, decidió confundir a su persecutor, cuando noto que ya no lo seguía, empezó a buscar al sujeto. Vio una sombra caminar rumbo a las prisiones, dudo un poco pero siguió el camino. Se iba ocultando para no llamar la atención, la sombra se detuvo en el ingreso y hablo con el guardia. La vio entrar, el decidió entrar haciéndose invisible, duraría poco porque el lugar estaba cubierto de magia de Odín.
Entro y vio como la sombra de paraba frente a Loki, descubrió su rostro para mostrar a una muchacha pequeña, era una sirvienta.
-Habla – Loki tenía un libro en sus manos
-Los vi juntos mi señor – la mujer tenía la mirada al suelo
-¿Quiénes? – siguió leyendo el libro
-El príncipe Thor y su mujer
-Siempre la visita, desde que está en ese estado
-La princesa está viva
-Si, la magia la tiene así
-No me entiende mi señor, Bella está viva, hablando
-¿Qué? – el libro cayo de sus manos
-Despertó hace poco, la mortal del príncipe Thor la toco y pudo regresar
-La mortal
La mujer le conto todo sobre el éter y la llegada de Jane.
-El príncipe Thor estuvo por muchas horas hablando con Bella
-¿Cómo es que no me avisaron? – parecía furioso
-Sus hijos creyeron que no era necesario
-Malditos – grito - ¿Qué más?
-Pudo ver al príncipe Thor recostado en el lecho con la princesa Bella
Si los pudiste ver entonces solo fue eso – Loki acaricio un libro
-El príncipe Thor aseguro la puerta, después solo se escuchó sonidos apagados, puedo asegurarle que eran gemidos, ellos fornicaron
-Imposible – grito Loki – ella debe estar sin energía
-Se lo que escuche príncipe, puedo asegurarle que ellos yacieron juntos
Retrocedió, por eso había visto las sabanas tan revueltas. No podía creerlo, tenía que ser un chisme, algo muy mal intencionado.
-¿Estás diciendo que mi propio hermano fornico con mi apenas despierta esposa?
-No, pero estoy casi segura, además hace poco el príncipe Thor le confeso a Thomas que
-Basta – no iba a permitirle que siga con los chismes
-Oh Tom – Loki se acercó amenazante a la pared mágica
-¿Qué diablos haces? Llenándolo de chismes y cosas que no te competen muchacha – le grito
-Solo cumplo ordenes señor – la mujer retrocedió
-No te he visto en el palacio, ¿Quién eres?
-Mi sirvienta – Loki se hizo notar – me relata el engaño en el que me tienen
-Es basura – Tom se acercó a la muchacha – no te conozco, guardias
Los guardias aparecieron y tomaron a la muchacha.
-Llévensela, averigüen quien es – soldados asistieron y se llevaron a la muchacha
-¿Ahora das órdenes?
-Cortesía de Odín
-Piensas que olvidare lo que me dijo la mujer
-No – lo miro – te debo una maldita paliza basura, no creas que he olvidado lo que le hiciste a Bella.
-No sabes cuánto espero mi muerte, ya tengo mucho con la humillación que me causa ella
-Te lo mereces y ruego que sea verdad, que ella y Thor hayan fornicado.
-Cierra la boca Tom
-¿Tanto te duele saber que no pudiste complacer a una dama? – rio – al final Thor también te la quito
El golpe sobre la pared mágica hizo que todos los presos se sobresalten, se acercaran a ver qué pasaba.
-Nos las quito Tom – Loki le sonrió – al final ella no nos eligió
-Prefiero que elija a Thor que a ti
-Tanto me odias
-No tienes idea
-Hazlo Tom, ódiame
-No tienes que pedirlo, Fenrir también lo hace
-Lo sé –sonrió – mientras más me odien mejor para mi
-Lograre separar mi alma de la tuya, lo juro
-Por favor hazlo, ya estoy harto de sentirte aquí
Lo dejo hablando y se alejó por el otro camino, al pasar por una celda giro al sentir algo siniestro. Un preso tenía una mirada extraña, como si estuviera esperando algo. Trato de relajarse y siguió su camino. Llego al salón principal, ya no había nadie.
-Thomas – North corría – la mujer desapareció
-Maldición – acaricio su barba – pudieron al menos saber quién era
-No, se desvaneció.
-¿Desvaneció?
-Si – el soldado estaba confundido – Thomas creo que era el mismo Loki
-¿Qué? Imposible está encerrado
-Tengo años sirviéndolo y sé que puede transformarse en muchas cosas
-La magia de Odín le impide salir
-Sentí su esencia en la mujer
-Averiguaremos quien era
-Si señor
Y ahora tendrían otro problema investigando quién demonios era esa muchacha, suspiro caminando cansando. Su mente necesitaba descansar, eran muchas emociones por un día. Al llegar a sus aposentos lo primero que hizo fue dejarse caer en la cama, ni deseos de asearse tenia. Imágenes de Bella sonriéndole a Thor aparecieron, frustrado golpeo el colchón, ya no debería importarle pero su maldito corazón le dolía. ¿Hasta cuándo seguirá con eso? Tenía que madurar y aceptar la realidad. Maldiciéndose poco a poco se quedó dormido.
Fenrir olfateo la última hectárea de terreno, no olía nada diferente. Siguió aspirando, reuniendo información pero nada apareció. Comenzó a correr, su estado de lobo le facilitaba la revisión de todo el terrero libremente. Estaba muy lejos del palacio, tal vez en su forma humana le tarde unos días en volver, pero siendo lobo tardaría hasta el amanecer. Aulló en señal para Heimdall, avisándole que todo estaba bien, pero por una extraña razón sentía que nada estaba bien, que algo se le estaba escapando. Que era observado por muchos ojos, personas invisibles burlándose de él.
Cambio a su forma humana y se sentó apoyándose en un árbol, estaba cansado. Las emociones del día habían sido cansadas. Decidió dormir un poco, tal vez unas horas para volver al palacio y dar un informe a Odín. Mientras sus ojos se cerraban no se percató que ya amanecía y lo peor estaba por comenzar.
-¿Han visto a Fenrir? – Teresa volvió a preguntar a los soldados
-Dijo que revisaría el terreno pero fue ayer muy tarde
-Tal vez está de regreso – Thor recogió la caja con las pertenencias de Bella - ¿Segura que es suficiente?
-Sí, no planeamos pasar mucho tiempo en Vanaheim
-Está bien – sonrió – Si tu madre no puede moverse, procura no apurarla. Tenemos todo el día
-Si tío Thor
Vio su sobrina se alejaba contenta, dejo en suelo la caja pequeña y espero el regreso de las dos damas. Había tenido la primera comida hace poco y sentía un malestar extraño en su estómago, no sabía muy bien porque.
-Thor – giro al escuchar la voz suave de Jane
-Jane, pensé que aun dormías
-No, desperté temprano. El desayuno estuvo delicioso
-Qué bueno que te haya gustado – ella se acercó más a el
-Asgard es hermosa
Le explico un poco de su mundo y sobre la convergencia, en un momento trato de descifrar sus sentimientos, por qué no podía simplemente dejarla ir. Al unir su mano con la de ella pudo notar que no tenía el mismo sentimiento que tenía cuando tocaba a Bella. Esa necesidad de besarla o abrazarla. Quiso decirle que estaba confundido, que no podía continuar con ese juego pero las cosas se pusieron tensas. Su madre llego y el ataque estallo. Fue rápido a las prisiones en donde sus amigos ya luchaban.
-Decidiste aparecer – Vosltag recrimino su tardanza
-Lo lamento ¿Qué sucede? – busco la celda de su aun hermano y estaba intacta
-No lo sabemos, algunos rebeldes pero él se ha mantenido tranquilo
-Pensé que él era el causante
-Extrañamente no
Se escuchó una explosión enorme, los cimientos de la prisión se movieron. Todos los rebeldes miraron el techo imaginando que se les venía encima. Thor comenzó a sudar frio, esa explosión solo debió ocurrir en el palacio. Vio como Loki también observaba a esa dirección, tenía la mirada preocupada.
-Continúen, revisare que sucede
Corrió por los pasillos, empujando a muchos soldados. Su mente imaginaba cosas terribles, trato de hacer contacto con Fenrir pero era imposible. En el camino vio a Tom, estaba en el suelo con sangre en su cabeza.
-Thomas – se agacho a verlo
-El – tosió – es poderoso
-¿Quién?
-Al que vi ayer, solo me toco – escupió sangre – se dirige al palacio
-Vamos
Trato de levantarlo pero era pesado, lo llevo ayudándolo. Vio como el mortal se curaba con una luz verde.
-¿Dónde está Fenrir?
-No lo sé – Tom escupió más sangre – no puedo contactarlo
-Llama a Teresa que cubra a Bella
-Ya lo hice, me dijo que estarían escondidas en los aposentos de la reina
-Jane debe estar con ella
-Mucho mejor
Solo que Thor sentía más miedo, vio como un grupo de seres extraños los observaban, Tom se puso derecho e hizo aparecer unas dagas.
-¿Qué son?
-Elfos – Eran horribles pensó Thor
-No se parecen en nada a los que salen en las películas del señor de los anillos
-¿Qué?
-Nada olvídalo, tenemos que luchar.
-Claro
Se lanzaron a la lucha, tenían que apresurarse.
-Madre por aquí – Teresa logro mover a su madre lo más que pudo
-¿Qué está pasando? – Bella miro a todos lados
-Tranquila, debe ser una revuelta
-Teresa – la reina apareció junto a la mortal – sígame
-Si –
Teresa volvió a casi arrastrar a su madre, aún seguía algo débil. Sintió menos peso y vio que la mortal la apoyaba, le sonrió en agradecimiento y siguieron caminando. Llegaron a los aposentos e ingresaron al cuarto oculto.
-Madre quédate aquí – la ayudo a sentarse – abuela ¿Qué pasa?
-Algunos rebeldes han destruido su celdas
-Imposible, la magia de padre es enorme
-Tampoco lo creo pero Thor ya debe estar calmando las cosas
-¿Loki tuvo algo que ver? – Bella miro con tristeza a la reina
-Lo dudo – Frigga hizo aparecer una daga – alguien se aproxima, quiero que se queden aquí. Tú más que nadie Jane
-Si señora – la mortal lucia aterrada
-Te ayudare – Teresa hizo aparecer otra daga
-No, te quedas aquí. Nada ni nadie pasara por esta puerta
-Pero abuela
-Es una orden Teresa – la miro seria – como futura reina de Asgard tienes que obedecer
-¿reina?
-Si – Frigga se acercó y acaricio tiernamente su rostro – serás la reina de Asgard, tal vez sea mi última orden
-No digas eso abuela – la abrazo – nada nos pasara
-Quédense aquí
Vio cómo su abuela salía de la habitación y una luz verde la cubría. Corrió y trato de abrir la puerta, estaba hechizada.
-No – grito golpeando – la hechizo
-¿Por qué? – la mortal se acerco
-Para que nadie entre – la miro – te buscan a ti por el Éter
-Pero Odín dijo que esos elfos ya no existían
-Tal vez se equivocó – se quedaron callados al escuchar sonidos raros – siento un poder enorme – puso su mano en la puerta y esta se volvió casi transparente – abuela – grito
Ella estaba sujeta por el cuello, en cámara lenta vio como era apuñalada por el elfo y como caía al suelo como un saco viejo. Vio un rayo que la hizo retroceder, la magia cayo y sus rodillas golpearon el suelo.
Odín apenas pudo respirar cuando vio a su amada en el suelo, con temor la acuno en sus brazos, estaba muriendo. Ya no podían hacer nada, solo le quedaba escuchar sus últimas palabras.
-Odín – hablo la reina
-Tranquila – trato de decirle – quédate conmigo
-Mi corona es para Teresa – sus ojos se cerraban – desde hoy ella es la reina de Asgard
-Entendido – la acerco más a su oído
-Te amo – la reina ya susurraba – cuídalos por favor
Solo dijo un si ligero y escucho el último suspiro de su esposa, la abrazo tratando de controlar sus lágrimas. Sintió que una mano se posaba en su hombro, sabía que era su hijo.
-Déjame abrazarla – Thor tenía los ojos rojos – por favor
Le entrego a su esposa, Thor la abrazo mientras dejaba que sus lágrimas caigan. Escucho un sonido y vio a su nieta correr.
-Abuela – la muchacha se abrazó a Thor – no abuela
No podía soportarlo, vio de lejos a la mortal observar la escena asustada. Vio que Bella caminaba sujetándose de la pared, al llegar a ellos simplemente se dejó caer.
-Dios mío – Bella abrazo a Thor por la espalda – lo siento tanto, no pude ayudarla
-Thor – Tom ingresaba sujetando su lado derecho – diablos
Odín vio como el mortal se dejaba caer al suelo viendo la escena, pudo ver como poco a poco empezaba derramar lágrimas. Giro la mirada, no quería observar más dolor, pero otra vez su mirada se posó en su nieta, la nueva reina. Se encontraba llorando desconsolada, acariciando el cabello rubio de su esposa.
-Teresa – hablo con la voz entrecortada – te nombró reina de Asgard, fue su última voluntad
La muchacha se le quedo viendo con los ojos llorosos, mostrando sorpresa. Bella y Thor también la observaron. Odín se levantó como pudo y levanto su tridente.
-Desde este momento, por mandato real, eres la reina de Asgard. Larga vida – realizo una reverencia que fue seguida por muchos soldados que aparecieron de quien sabe donde
Era una fila larga que estaba con una rodilla en el suelo y la mano en su pecho. Odín miro de reojo como los soldados con el emblema de reina aceptaban a su nueva soberana.
-Pero – Teresa se levantó – no estoy lista
-Lo estás, en todo caso ella nunca lo hubiera hecho – Odín asintió y sanadoras ingresaron – limpiar su cuerpo y llevarla al cuarto de preparación
Las mujeres separaron delicadamente a Frigga de los brazos de Thor, él se negó un poco pero Bella lo abrazo dándolo consuelo.
-Thor – Odín lo hizo reaccionar – tenemos que reunirnos con el consejo urgente, después la lloraremos
Hubiera soñado muy frio y maldito de su parte pero tenía razón, Asgard estaba destruida en gran parte. No podían darse el lujo de tirarse a llorar.
-Fue su culpa – escucho como su nieta gritaba observando a la mortal – si tu no hubieras encontrado el Éter ella estaría viva
Y tuvo que sujetarla para que no la asesine, Thor se levantó y trato de calmarla, era difícil. También la culpaba aunque era lo más injusto que podría pensar.
-Cálmate por favor Teresa – Thor trataba de razonar
-No – grito su nieta – si la mato ahora el éter desaparecerá
-Teresa - el grito de Bella hizo que la joven deje de moverse - ¿Cuándo la palabra matar se volvió una opción para ti?- se acercó cambiando lento – Acaban de nombrarte reina de Asgard y pretendes volverte una asesina avergonzando el legado de tu abuela, es una vergüenza – realizo una reverencia –lo siento su majestad, disculpe a mi hija
-Su ira es entendible Bella – también se le había ocurrido matarla – no tienes que disculparte
-Aléjenla de mi vista entonces – miro a los guardias – ahora
Ellos se movieron tan rápido que Thor no pudo reaccionar para rescatar a Jane, se la llevaron sin que ella pudiera replicar nada. Eran órdenes directas de la reina.
-Perdóname padre – sintió los brazos suaves de su nieta
-Tranquila – acaricio el cabello – debemos proteger Asgard
-Si
Vio como los soldados se agrupaban y ordeno anunciar los acontecimientos. Escucho un aullido a los lejos y fuertes golpes en el suelo. Era Fenrir, por fin aparecía. El lobo ingreso corriendo en su forma humana, tenía los colmillos afuera, estaba bañado en sangre, tenía un corte profundo en el pecho.
-Fenrir – Odín se separó de la joven - ¿Qué sucedió?
-Me atacaron – apoyo su espalda en la pared – fueron muchos, logre derrotarlos, cuando vi que el maldito elfo volaba directo a su nave salte a ellos – señalo su corte –cortesía de Malekith
-Sanadores- Odín grito – que te curen
-No es nada que no sane, me alegra saber que están bien
-Abuela murió
Vio como el lobo giraba para ver a su esposa que ahora reposaba en la cama, lo vio cerrar los ojos y dar la vuelta. Tal vez controlándose.
-Lo siento – el lobo hablo suavemente – si tan solo hubiera sido más fuerte, hubiese llegado más rápido
-Lo hecho, hecho esta – ya estaba cansándose de lamentos – Frigga murió luchando como toda una guerrera, logro herir a Malekith y eso nos debe enorgullecer, nombro antes de morir a la nueva reina, Teresa
Vio como el lobo giro a ver a su hermana, el joven sabio realizo la reverencia establecida y juro su lealtad. Thor lo imito aunque tenía la voz quebrada y después Thomas hizo lo mismo.
-La junta se realizara dentro poco, llamen a todos. Necesito saber porque mierda no los vio Heimdall
A Odín no le importó soltar semejante palabra, estaba furioso y triste.
-Si señor – al escuchar la afirmación salió del lugar.
Tenía que escapar, tenía que irse. Camino lo más rápido que pudo, cuando llego al lugar entro y cerro fuertemente. Retiro su casco y armadura, las arrojo al suelo. Empezó a respirar rápido, toco su pecho. Sus dientes se cerraron chocando, conteniendo la furia. Pero no duro mucho, dejo que su grito de dolor salga llenando todo el palacio, un lamento que todos escucharon y respetaron.
Continuara…...
