Capítulo 39:
Thor estaba tan nervioso que sentía que iba a vomitar, tenía miedo, miedo a lastimar a mejor amiga que tenía, a su bálsamo, a su sol. Pero tenía que estar con Jane, no podía dejarla, además Bella aún estaba casada, con su hermano.
- No puedo dejarla sola, no ahora, ella me necesita – le dijo como pidiéndole perdón
- Lo se Thor – sonrió – lo supe desde antes
- En verdad yo siento que debo estar contigo pero no puedo dejarla, no puedo y no… quiero hacerte daño – genial, sentía deseos de llorar
-No lo haces – tomo sus manos – todo esto estaba claro, además estoy casada, ¿Cómo podría enfadarme?
La abrazó, no quería pero debía de despedirse, despedir ese tiempo que compartieron. Pero no quería, pero debía de hacerlo, no podía estar jugando a dos bandas, lastimando a Jane y a Bella. Se separó y acaricio su rostro.
- Lamento hacerte esto justo ahora, sé que ayer yo…
- Ya basta – ella le acomodo el cabello – ya dejemos los lamentos, nosotros sabemos que esto pasaría, debemos agradecer que nuestra amistad no sufrirá daños ¿No es así?
- Claro que si – aseguro – cuentas conmigo para lo que sea – sonrió – lo que sea
- Atrevido – ella lo empujo – así eres tu
- Lo sé – rio – al menos ya estoy sonriendo
- Debes hacerlo, tu padre necesita eso, no más lamentos u otras cosas
- Pero las tendrá, mas dolores de cabeza
- ¿Por qué? – ella lo miro seria - ¿Qué sucede Thor?
-Voy a cometer traición – le confeso
- ¿A qué te refieres? – ella retrocedió un poco
- Llevare a Jane al mundo oscuro, ahí Malekit podrá quitarle el Éter y entonces podre destruirlo
- Haber Thor – ella levanto las manos - ¿Estás seguro que funcionara?
- No tanto pero debo hacer la prueba
- ¿Prueba? – ella suspiro – no creo que se buen momento para las pruebas
- Lo sé pero que vuelvan a atacar Asgard no es una opción – golpeo la pared – mi padre tendrá consejo mañana casi al amanecer y no querrá escucharme, no fui invitado, le comente mi idea pero ni siquiera me dejo terminar, me culpo de traición
- Debes entenderlo, esta devastado- le toco el brazo
- Lo sé pero, que esta guerra siga en Asgard solo nos traerá más muertes
- ¿No estarás en el funeral?
- Si estaré, sé que Odín no atacara a Malekit mañana, lo hará en dos días es ahí cuando aprovechare en salir
- El Byfrost…
- Lo sé, Heimdall espero me ayude
- Vas a involucrar a muchos – ella mordió su labio – Thor si pudiera ayudarte lo haría, tenlo por seguro pero soy un estorbo
- Eres mi Sol – le toco el rostro – con eso me basta, quiero ponerte a salvo, a Teresa a los demás, no voy a involucrar a Tom o Fenrir
- Pero ellos podrían ayudarte – le rogo – sé que jamás le dirían algo a Odín
- Pero
- Confía en ellos – ella le acuario el rostro – debes confiar en ellos, confiemos en ellos
- Tienes razón Bella, les diré, sé que tu jamás me delatarías – la beso en los labios – lo se
- Si – ella suspiro – ese fue nuestro último beso
- Si – se alejó – fue hermoso
- Si, lo más loco creo
- Espero que todo siga normal – se puso serio - ¿Hablaste con Loki?
- Si – ella bajo la mirada – aunque lo dudes esta devastado, no quiero abogar por él, pero tal vez podría ayudarte
- Lo pensé – se apoyó en la pared – no quiero aceptarlo pero él sabe cosas que yo no, como caminos ocultos, portales y esas cosas, tal vez pueda darme ayuda a cambio de algo
- ¿Libertad? – ella lo miro extrañada
- No, venganza. Si en algo conozco a Loki sé que debe estar ardiendo por eso
- Claro, debe querer vengarse
- Si, por eso preparare todo, te mantendré informada – tenía que apresurarse – espera mi mensaje
- De acuerdo
Sabía que ahora sería algo diferente, que estarían algo alejados pero sentía que hacia lo correcto, ahora solo quedaba dar rienda suelta a su plan descabellado.
Loki suspiro, se abrazó así mismo, estaba muy perdido, se sentía mal. Casi estaba a punto de dormirse, suspiro, y aspiro, el olor de Bella aún estaba en el aire, llenando ese vacío aunque solo una parte. No podía creer que se haya abierto a ella de esa manera, que le haya expresado la verdad, tal vez porque no quería sentirse más triste, estaba vulnerable y esa era la respuesta. "Otra oportunidad" se había dado otra oportunidad, que mal chiste aunque en verdad sentía que eso tal vez lo regrese a la vida, porque solo quería vengarse pero ahí encerrado no podía, sería difícil. ¿Qué diablos podía hacer? Fue su culpa de todas formas, fue su maldita culpa, tal vez si dejara de existir los demás ya no sufrirían, mataron a su hijo por su culpa, atacaron a Bella por su culpa, casi matan a su hija por su culpa y ahora su madre murió por su culpa. ¿Por qué simplemente no se mataba? ¿Acaso era tan cobarde? Ya no tenía nada, en si no tenia deseos de vivir, solo quería que todo acabe.
Sin proponérselo cerro sus ojos, necesitaba dormir, pensar, meditar. Desconectarse y volver a nacer. Casi fueron dos lunas que paso sin comer nada, solo agua, estaba por dormirse cuando su buen hermano apareció, relatándole la gran idea que había tenido. Aunque con algo de suspicacia acepto, y lo hizo porque necesitaba vengarse, también porque necesitaba respirar aire, y también porque quería una excusa para morir, estaba dispuesto a todo.
- ¿Cuándo quieres iniciar? – pregunto, tal vez el grandulón pensaba hacerlo al anochecer o…
- Ahora – vio a Thor sorprendido, el grandulón retiro la magia que lo cubría
No creía que fuera así de rápido, dudo en salir pero se levantó a duras penas, trato de componerse, no quería mostrar debilidad. Su hermanastro pareció notarlo y le ofreció la mano pero la rechazo y siguió adelante solo, quería usar magia pero prefería un baño.
- ¿Podría darme un baño antes?
- Que sea rápido – el rubio lo guio – Padre debe estar en junta, dudo que note que falta un prisionero
- Olvidas que Heimdall observa – se pegó a una columna
- Esta conmigo – pasaron rápido las puertas
Lo siguió confiado y casi se cae al ver el salón de trono, estaba destruido, nunca pensó que los elfos hicieran tanto daño. Vio ruinas y sangre. Siguió a Thor, ¿A dónde pensaba llevarlo? ¿A sus aposentos?
- Ve a darte un baño, sé que querrás despedirte de ella
- ¿De quién estamos hablando?
- Teresa y – lo vio casi morderse el labio – tu esposa, Bella - Dudo pero giro, ahí estaban sus aposentos, a solo tres pasos.
- Estaré aquí esperando, no demores.
- De acuerdo – no tentó a su suerte después de todo estaba a prueba
Ingreso y se quedó paralizado, su hija y Bella giraron a verlo, estaba como asustadas, parecieron recomponerse y hablaron.
- Padre – Teresa le señalo la ropa – debes asearte rápido – Madre tengo que irme o este plan no tendrá resultados
- De acuerdo hija – Bella beso la frente de la joven – ya sé que hacer
- Padre – ella le toco el rostro – sé que lo harás bien, cuídate por favor – lo abrazo
Quiso apartarla y no porque no le guste, solo que se sentía sucio, pero le correspondió. En silencio le hizo la promesa de cobrar venganza. Cuando ella se alejó salió, dejándolo solo con Bella.
- El baño está listo – señalo – puedo darte privacidad y
- No – empezó a retirar su ropa – no tengo mucho tiempo – dijo suave
Sintió unas manos ayudarlo, salto porque ya hasta había perdido la costumbre, era raro sentir que lo ayudaran. Estaba por bajarse los pantalones cuando sintió unos brazos lo rodearon, su piel se erizo.
- Ten cuidado, sé que será duro, estaré esperándote
Quiso decirle muchas cosas pero solo asintió, ella lo soltó camino directo al baño. Se limpió lo mejor que pudo, uso la toalla y cuando salió ella estaba buscando sus botas, empezó a vestirse.
- Fenrir está frente a la nave de Malekit, por si llegasen a atacar, Tom estará al lado sur, imagino que ya debes saberlo
-Si – termino de ponerse las botas – ya me lo informo
- Bien – ella lo observo – así te ves mejor
- Lo sé – empezó a peinarse
Dejo el peine y la miro, algo le decía que esta sería su despedida, que después de esto ya no la vería, ya no de esa forma. Se acercó y la abrazo, quería decirle desde "Imbécil" por amarlo o un….
- Cuídate Loki – ella parecía contener el llanto
- Estaré bien – suspiro – si no regreso – ella negó – por favor si no regreso en mi celda, en el primer cajón al lado de mi cama, hay tres cartas, una para Fenrir, otra para Teresa y una para ti, tienen nombres afuera, solo si no regreso
- De acuerdo – ella lo pego con más fuerza – está bien
- Nos vemos pequeña mortal – le sonrió
La beso de esa manera tan suave, tan delicada. Ella lloro, lo abrazo como sabiendo que ya no lo vería, que ya no regresaría a su lado. Quería darle esperanzas pero él sabía que ya no volvería, esta era su despedida.
- Debo irme – se alejo-
- Si – ella sonrió – nos vemos
Salió rápido porque no quería alargar nada, quería que todo acabe. Al salir Thor lo miro con desaprobación.
- Tenías que arreglarte tanto, vamos rápido
Sabía que sería duro pero decidió divertirse, no valía la pena ponerse triste o enfurecerse.
Bella suspiro cuando la puerta se cerró, supo que Loki se había despedido, tal vez sabía que no volvería, que moriría en esa misión de traición y suicida. Rezo internamente para que vuelvan todos, sin excepción. Cada quien tenía sus indicaciones, miro las maletas y procedió a abrirlas, con esta nueva misión no tenía por qué salir de Asgard.
No supo cuánto tiempo paso ordenando pero escucho gritos, abrió despacio y vio a varios soldados gritando, Jube la miro.
- Ya Odín sabe mi señora – ha ordenado que vayan por el
- Ya veo – suspiro – bien ya sabemos que hacer
- Si
Se encerró y suspiro, mantenerse callada y calmada era insoportable, porque eso debía hacer, era lo único que podía hacer. Al cerrar los ojos recordó el funeral de Frigga, las lágrimas que derramo, las manos de Thor temblando, lo dramático que fue, esta vez no dijo nada, no podía tampoco, solo ser el soporte de su hija. Sus hijos mejor dicho, Fenrir se había tomado esa pequeña mentira tan apecho que ya sin darse cuenta había empezado a decirle madre, y ella no replico ni nada, si podía ser su madre lo seria. No sabía que de bueno había hecho para merecer semejante regalo, dos hijos, un esposo, era princesa, ¿Qué más podía pedir? Nada, y no quería perder nada.
Escucho pasos y después silencio. No supo cuánto tiempo estuvo esperando pero supo que habían pasado horas y horas, estaba algo oscuro cuando tocaron su puerta, asustada abrió, vio a Fenrir algo agitado.
- Odín nos quiere ver, creo que aún no logran detener a Padre ¿Viste a Tom? No logro conectar con el
- No, estuve todo este tiempo encerrada ¿Teresa?
- Está siendo guiada por su soldado, Sif tampoco logra encontrar a Tom.
- Qué raro, ¿Loki?
- No sé nada, he tratado de hacer contacto pero nada, ni siquiera sentí el byfrost, estaba muy lejos, vamos
- Si
- Camino al lado del joven, tal vez Odín se enteró que ellos lo sabían, el castigo seria duro.
- ¿Si nos manda a ejecutar?
- No lo creo, además Teresa nos defenderá, recuerda que ella esta con nosotros
- Ojala, siento miedo
- Tranquila madre, todo saldrá bien, espero que Padre no empeore su condena cuando regrese
- Eso espero, ¿Dónde estará Tom?
- No tengo idea, no logro hacer conexión
- Caminaron y llegaron al salón, Odín estaba en el trono con la mirada seria. Vio que su hija ingresaba seguida de Sif ¿Sif?
- ¿Padre? – Teresa se animó a hablar
- Thor regreso del mundo oscuro, me desobedeció – se levantó – y todos ustedes estaban involucrados
- Puedo explicarlo padre yo…
- No Teresa – movió la mano – ya no hace falta que me expliques, todo está hecho
- ¿Loki ya está encerrado su majestad? – se amino a preguntar
- Thor volvió solo – Odín la miro fijamente – Loki murió en batalla
El aire se le fue, su pecho pidió respirar, sus manos temblaron. Escucho muchos ¿Cómo? Reclamos y hasta llanto, pero ella seguía viendo los ojos ancianos, como pidiendo una explicación.
- Thor tuvo éxito con el éter, pero hubo sacrificios, uno de ellos es Loki, lo lamento Bella, Teresa y Fenrir – giro a ver a Sif, ella ya tenía los ojos llenos de lágrimas – los sanadores hallaron el cuerpo de Thomas, aún siguen observándolo pero, lamento decirte que si sus almas estaban unidas el ya…
- No por favor, no lo diga – Sif retrocedió – no por favor
Vio como ella caía de rodillas y lloraba, no supo si sintió pena por ella o por sí misma. Sintió los brazos de Fenrir y Teresa. Sintió las lágrimas de sus pequeños, el dolor. Odín seguía viéndola, como esperando algo.
- ¿Qué pasara ahora su majestad? – pregunto soportando los deseos de gritar
- No lo sé – Odín soltó su cetro – reconstruir todo, Thor ha decidido irse a Midgard, protegerla desde cerca, vivir ahí, Asgard se queda con la reina, perdí a mi esposa, perdí a mis dos hijos, perdí todo
Vio que Teresa camino hacia el trono y brindo consuelo a su abuelo, giro a ver a Sif, seguía arrodillada. Se acercó lento, temía tocarla y que se enfade. El dolor te podía llevar a cometer locuras.
- Sif – dijo suave – mírame – ella la vio, noto que la mano de Sif estaba en su vientre – ay no Sif…
La abrazo y trato de apoyarla, ahora entendía. Sif debería de estar devastada. "Oh Dios" Dijo mentalmente, no podía haber perdido a Loki, a Tom. Por Dios no más, ya basta. Al rato logro que Sif se levantara y la dejara guiarla hasta la entrada del cuarto de sanación. Los guardias le dieron el paso a Sif, ella prefirió no entrar pero Sif la atrajo, como pidiéndole apoyo. Asintió e ingreso, ver a Tom cubierto de esa luz la despedazo, había llorado por Loki pero no fue como había creído, necesitaba gritar, llorar como se debía pero quería hacerlo sola.
- Estamos tratando de traerlo de vuelta – el sanador hablo – estamos luchando lady Sif pero
- Por favor – ella hablo con la voz entre cortada – por favor luchen
- Lo haremos, agotaremos todos los recursos
Sentó a Sif al lado de Tom y le prometió volver, ya no resistía, tenía que soltar todo. Salió y casi corrió hasta sus aposentos, pero fue interceptada por Fenrir, él estaba esperándola.
- Madre – él tenía los ojos rojos – quería saber si, bueno, sé que no estás bien
- Tienes razón pero – acaricio el rostro del joven – debo estarlo, por ti y por Teresa
- No tienes por qué, sé que mi padre fue un completo imbécil y en nombre suyo quiero pedirte perdón
- Fenrir no lo hagas – toco sus manos – él y yo hablamos antes, nos dimos una oportunidad
- ¿En serio? – se sorprendió
- Si, nos perdonamos y prometimos estar juntos pero – paso saliva – no regreso, me advirtió que tal vez eso pasaría, como guerrero debemos honrarlo, Thor lo hizo, tal vez por eso se fue, el también está sufriendo
- Lo sé, ni siquiera se despidió
- Tal vez no podía, no sabe cómo manejar el dolor, vamos a entenderlo
- No quiero dejarte sola, Teresa también quiere estar contigo pero, Odín está agotado. Lo ha llevado a recostar
- Hace bien, yo me encuentro bien, solo algo sorprendida y claro triste, necesito estar sola, para asimilar esto, después de todo el reino necesita a los príncipes y reyes cuerdos
- Claro – el beso su frente – descansa por favor, iré a mis aposentos, el cuerpo de mi padre está en la sala de preparación
- Entiendo Fenrir, después iré, aun no estoy lista
- Yo tampoco, creo que nunca lo estaré
- Nunca estaremos listos
Dejo ir al joven, estaba por ingresar pero recordó que Loki le había dicho que si no regresaba tenía que buscar unas cartas en su prisión. Se golpeó la frente, lo había olvidado. Miro como Jube estaba de pie mirándola.
- Debemos ir a las prisiones – le indico
- Como diga señora
- ¿Podrías solo decirme Bella?
- Lo dudo señora – Jube era tan serio, North era más accesible
- Está bien Jube
Caminaron tranquilos hasta que North se les cruzo, este realizo una reverencia. Tenía heridas en el rostro.
- ¿Qué sucede North? – trato de acercarse
- Mi señora – se arrodillo – ahora que el príncipe Loki partió, le ofrezco mis servicios, yo he vivido aquí desde que era pequeño, este es mi lugar y si me apartan no sé qué hare, no sé a dónde iré, soy bueno, me ascendieron y…
- Tranquilo – lo levanto – nadie te apartara
- Es que el rey pondrá a disposición mi puesto y yo tal vez
- Estarás conmigo – miro a Jube - ¿Puedo tener dos?
- Claro mi señora, lo que Ud. Disponga, como madre de la reina puede – Jube sonrió por primera vez
- Está bien, North estarás conmigo
- Gracias – otra reverencia – gracias mi señora
- Bella por favor – chisto – en verdad solo quisiera ser Bella
- No podemos – Jube hablo –
- De acuerdo – los miro – iremos a las prisiones, tengo que buscar algo de mi esposo
Los dos asintieron, caminaron juntos pero noto que North cojeaba, después lo enviaría a descansar. Al llegar al salón de trono no miro a ningún lado, no podía soportarlo, su pecho ya estaba tan cargado. Otro Soldado se apareció, no sabía el nombre.
- Mi señora – reverencia – soy el comandante Khite, yo traje el cuerpo del príncipe
Se helo, sintió pulsaciones en su pecho, dolor de cabeza, "Ahora no" se dijo, tenía que resistir, tenía que ser fuerte.
- Un gusto comandante, que pena que sea en esta situación que nos presentan
- Perdón por no expresarle mis condolencias desde un inicio pero no podemos acercarnos mucho, yo por no ser su guardia personal, si lo hago es porque encontré esto en el campo de batalla
Ella estiro la mano y recibió, al sentirlo supo que era, supo exactamente que era. Abrió el puño y vio el colgante de serpiente que usaba Jormun, toco su pecho, controlo sus lágrimas, "Ahora no" – se gritó internamente, no frente a ellos.
- Pensé que le gustaría conservarlo – el comandante no perdía de vista su reacción
- Claro – paso saliva lento – será mi tesoro
- Entonces me retiro mi señora, la acompaño en su dolor
Ver que el comandante tocaba su pecho cubierto por la armadura, no hizo más que darle deseos de correr y gritar, resistió, tenía que hacerlo.
- Gracias – apenas pudo decir
Siguió su camino con los dos muchachos, jugaba con el colgante, una parte de ella aún espera ver a Loki en su celda, esperándola pero sabía que eso no pasaría. Nada de eso sucedería, solo le quedaba resignarse. Al llegar dejo de observar todo el desastre, aun no se limpiaba, los soldados la ayudaron a cruzar sobre las piedras grandes. Cuando llego, vio la celda destruida, todo roto como recordaba, North le dio el pase, dudando ingreso.
Toco todo, encontró el retrato de Jormun que dibujo, decidió llevárselo. Vio los libros e indico a Jube que los lleve, no debían de quedarse ahí. Lo mismo con la ropa, utensilios de limpieza, cuando llego al cajón indicado dudo mucho en abrirlo. Suspirando lo abrió, y tal como lo dijo, habían unas cartas, las tomo, tenían nombres y le sorprendió que la letra de Loki sea tan elegante.
Las acuno en su pecho, como si fueran a desaparecer, como si fueran el, como si tratasen de Loki. Vio que había algo más, movió con una mano y no pudo sacarlo, dejo las cartas a un lado y forzó, había una agenda o libro negro, algo gastado. Supo que era algo privado, algo oculto, no dudo en tomarlo y esconderlo en su vestido. Algo miedosa reviso a profundidad y vio algo más, brillante, cuando logro tocarlo, de su boca salió un lamento, esta vez sí trato de controlarse pero era en vano.
- ¿Está bien mi señora? – North se acerco
- Si – se compuso – sí, solo me sentí triste
- Entiendo – North se agacho – también me duele
- Nos duele – acaricio el brazo del soldado sobre la armadura – nos duele
Dicho eso cerró el cajón y abrió la mano, era el anillo de bodas. Loki se lo había sacado, tal vez él ya sabía que no volvería, que tal vez el enemigo podría apoderarse de eso como si de un trofeo se tratase. Tembló con ira, ¿Quién había osado quitarle a su esposo? ¿Quién era ese maldito? ¿O quien fue? Se guardó el odio, paso saliva. Era hora de irse, vio que Jube ya tenía todas las cosas, se fueron caminando lento.
Decidió entregar las cartas de una vez, cada una tenia nombre, estaban cerradas y así estuvieran abiertas jamás se hubiera atrevido a leerlas, eran algo muy personal. Llego a la puerta de Fenrir, toco, el salió estaba con los ojos muy hinchados, entendió, le extendió la carta y el joven solo atino a asentir y derramas lágrimas, se disculpó y apresuro el paso para irse. Llego a la puerta de Teresa ella abrió asustada.
- Madre – se limpió el rostro – lamento no haber ido pero
- Entiendo, sé que estabas con Odín hiciste bien
- Pero Madre tú también me necesitas
- Tranquila pequeña – sonrió – voy a sobrellevarlo, soy más fuerte de lo que crees
- Pero
- Tranquila – le entrego la carta – es para ti
- ¿De padre?
- Si – me dijo que te la de
- Ya veo – ella abrazo la carta – gracias madre
- Descansa, mañana tenemos tanto por hacer
- Si madre, por favor no dudes en llamarme o venir, si me necesitas
- Lo hare
Esta vez casi trotaba, la respiración se le entrecortaba, estaba por estallar. Llego a su puerta miro a sus soldados ellos le dieron las condolencias y se alejaron. Ingreso a los aposentos y cerro, se apoyó en la puerta y se dejó caer, toco su pecho, le dolía, ardía, quemaba. Miro el sobre, "Bella" decía. Abrió temblando, la carta no era larga, solo una página, Un párrafo mediano, nada largo. Empezó a leerla.
"Bella, al leer esta carta estere despidiéndome de ti. Supe desde un principio que esa batalla seria peligrosa, y esa fue la condición que puse para ir con Thor a pesar de no tener derecho a pedir nada. Poder despedirme de ti por una carta, Poder pedirte perdón, porque he sido cruel contigo desde que te conocí, desde que nos vimos por primera vez. Lo siento Bella, siento mucho todo. Han sido unos años llenos de locura, amargura en mi interior, hasta ahora me vengo a notar que todo estaba en mí, todo. No tengo excusas por eso solo puedo decir que lo siento. Eres libre, perdí el anillo, eres libre Bella, puedes estar y amar a quien quieras. Nuestra unión quedara anulada, solo díselo a Odín, te doy tu libertad, puedes regresar a Midgard, ser feliz, realmente feliz. Dile a Tom que lo siento, no sé si sobreviva, porque trate de separar nuestras almas, no sé si funciono, en verdad no lo sé. Que Sif me perdone, está en cinta, lo siento tanto. Por último, todo lo mío es tuyo, no dudes en tomarlo. Gracias por todo Bella, en verdad gracias y no estoy seguro pero creo que si te amo."
Lloro, lloro fuerte, tan fuerte que cubrió su boca. Quería gritar pero sabía que todos se alarmarían, se dedicó a llorar en silencio. Se abrazó mientras lamentaba todo, mientras se culpaba de todo, mientras recordaba las peleas, los besos, las sonrisas. "Diablos aun lo amaba" lo amaría siempre. Cuando se calmó un poco, saco de su pecho el anillo de Loki, se lo coloco en la otra mano. Movió el de ella, tenía una marca en su piel, nunca se lo había sacado, era una muestra de eso. Recordó la libreta negra, la saco con cuidado.
Estaba algo gastada, al abrirla vio varias hojas llenas, escritura muy elegante y en latín. Rio, sabía que Loki lo hizo a posta por si alguien lo encontraba. La primera página decían algo sobre sus fracasos, era un diario.
"Malditos mortales" decía al medio, las demás hojas eran de luchas, relatos de magia. Tal vez los lea poco a poco, movió mas hojas y una hoja cayo, la levanto y se vio así mima embarazada, acariciando su vientre, rodeaba de flores, entonces recordó cuando el, la asusto aquella vez en el jardín.
Al pie decía "Tan hermosa como las flores en primavera, tan brillante como el Sol de Asgard" Esa era la letra de Loki, la había dibujado. Se recostó en el suelo mientras besaba el retrato, mientras agradecía. Se sintió amada, amaba por primera vez, Loki si amaba, el sentía, a su manera, solo debió darle más chance pero no lo hizo y haga lo que haga nada cambiara, nada será igual. Nada.
Tom no sabía dónde estaba, miro a varios lados. Parecía un lugar conocido, pero no sabía dónde estaba. Se dio cuenta que avanzaba pero no hacía nada por mover sus pies, era como si su cuerpo se moviera solo. No escuchaba, o no había sonido. Tampoco sentía algo, era raro. Abrió la boca y hablo pero no se escuchaba así mismo, ¿Qué pasaba? ¿Estaba soñando? Lo último que recordaba era estar corriendo para ver a Sif cuando sintió algo en el pecho, un dolor raro y después que se iba, que moría. Y tal vez era eso, estaba muerto, ¿Loki? Tal vez el maldito había muerto y lo había arrastrado con él, ¿Cómo se llamaba? El hombre que causo su muerte, ese que tenía magia, el que conoció en…. ¿Dónde? Ya no recordaba el nombre ¿Luis? ¿Lo… se tocó la cabeza, ya no recordaba, ¿Qué hacía ahí? ¿Dónde estaba? Miro sus manos ¿Quién era? No sabía nada, su mente estaba en blanco, miro sus manos, claro eso eran manos o ¿no? Ya no sabía nada, su ¿Pecho? Aja, eso le dolía, ¿Dolor? ¿Qué es dolor? Se quedó quieto, ya no sabía nada.
Unos ojos se abrieron una luz estaba dándole directo, una mujer se acercó, tenía algo, la conocía, ¿De dónde?
- Así que lo logro – la aparición hablo – logro separarlos
- Agjsme - ¿Qué? ¿Qué dijo?
- Entiendo – ella sonrió – ya estas olvidando, no lo hagas Thomas, regresa
- A…. d… - trato de pronunciar
- A Asgard – ella le tendió la mano
- Asgard – logro decir
- Si, ahí te esperan
- Se levantó pero no entendía nada, poco a poco imágenes aparecieron, como si lo sacudieran, como si le gritaran.
- Ve – ella iba desapareciendo
- Frigga – logro decir
Y todo volvió, la luz lo cubrió y sintió dolor, mucho dolor.
Sif, sujeto una mano de Tom, estaba tan fría, tan fría que asustaba. Muy adentro sabía que él estaba ahí, pidiendo ayuda, pidiendo volver. Así que no saldría de esa sala, estaría en esa zona, se mantendría fuerte, ni importa los días, meses, años, lunas, esperaría toda la vida.
Tuvo nauseas, malestar, quería vomitar pero lo contuvo. Volvió a mirar a los sanadores, ellos sabían de la relación que tenía con Tom, sin embargo se sentía algo tímida.
- Lady Sif – la sanadora la llamo – es mejor que vaya a descansar
- No – dijo suave sin verla
- No es recomendable para Ud. Permanecer todo el tiempo
- Estoy bien – giro a verla molesta – no tengo nada – dijo como advirtiéndole que no abra la boca
- Claro lady, disculpe
Suspiro y siguió observando, ¿Qué haría si Tom se fuera del todo? ¿Qué haría sola? Aunque plantearse la idea la asustaba, tenía que hacerlo. Tenía que ser realista, si Tom no volvía ella se quedaba sola, y embarazada.
Le asustaba la idea, ¿Qué diría Odín? No quería ni decirle, no esta situación en donde el rey había perdido todo. A Loki, quien no aceptaba pero según Thor murió con honor, a Frigga, y Asgard estaba destruida, sin contar que Thor se largó, se fue a Midgard sin importarle nada, tras esa mortal. La culpable de esa calamidad, sentía rabia por ella.
Pero no era justo, igual lo justo o injusto ya no importaba. Si Tom no volvía tenía que irse, tal vez a Vanaheim, o a ¿Midgard? Total ahí vivió Tom.
Bostezo, el sueño la abatió, tal vez ya era muy entrada la noche, necesitaba descansar, pero no quería moverse. Cerró sus ojos concentrándose, tal vez dormitando. Sintió algo caliente en su espalda, después silencio, y algo reconfortante.
- No – escucho el grito y salto del susto
Miro a todos lados y vio a Tom sacudirse, había vuelto, ¿Había vuelto? Se desperezo, los sanadores la apartaron, empezó a llorar. Tom seguía moviéndose, como si luchara, poco a poco se fue calmando. Pudo acercarse.
- ¿Tom? – dijo, la miro y frunció el ceño – soy Sif – dijo para calmarlo
- ¿Quién? – el seguía mirándola
- Sif, ¿Me recuerdas?
El toco su cabeza, le dolía, los sanadores le ofrecieron agua, la rechazo, empezó a moverse otra vez, fue calmándose.
- ¿Loki? – dijo Tom - ¿Dónde está Loki?
- Tom – lo llamo, el giro a verla
- Sif? – parecía recordar mejor – Sif, ¿Estas bien?
- Si – se acercó – estoy bien … Gracias a los nueve reinos has vuelto
- ¿A dónde fui? – el miro contrariado
- Te encontraron en el suelo – lo abrazo – pensaron que no tenías vida
- No recuerdo mucho, solo una luz y una mujer pero – toco su pecho – algo me falta, algo no está aquí – sobo su pecho - ¿Qué paso?
- Loki murió
Vio Que el abría los ojos y miraba su cuerpo y después se tocaba la cabeza.
- No, él no ha muerto – cerro los ojos – Loki responde
Escucho como lo iba llamando, como trataba de conectarse, como su voz se entrecortaba.
- Maldición Loki responde – grito – deja de jugar – toco su pecho – no te siento aquí, no lo siento Sif, no siento a Loki
- Se ha ido, en batalla
- No – golpeo la cama – No puede ser, yo debería estar muerto también, pero no lo siento. No lo siento
Lo abrazo cuando empezó a llorar, le daba consuelo. Tenía que hacerlo, para eso estaba. Al rato él ya estaba más calmado, lo vio secarse las lágrimas.
- ¿Tuvieron éxito?
- Si – decidió decirle todo
Le relato desde su perspectiva, cuando Thor regreso, dio la noticia y decidió huir, porque para ella era eso, Thor había decidido huir.
- ¿Se fue? ¿A dónde?
- Creo que sabes a dónde – le ofreció una toalla
- Midgard – chisto – como se le ocurre largarse justo ahora, sabe que el reino esta jodido, como se le ocurre
- Cálmate
- ¿Cómo se le ocurre dejar a Odín solo? Asgard está destruido y él se va, todo por una mortal, maldición
- Lo mismo pienso, tal vez …
- Pensé que él y Be….. – lo vio morderse la lengua – en fin, ¿Qué diablos haremos ahora?
- Por ahora Odín no ha dado órdenes, sé que Teresa lo hizo dormir, estaba muy mal
- Debe estarlo, ha perdido mucho
- Maldición, Thor es un imbécil – tiro la toalla – Asgard tiene que resurgir
- Claro Tom, pero no sé si sea buena idea pedir mi licencia
- Aun no, sé que no tendrás misiones duras o evítalas, Odín estará muy ocupado
- Está bien – se sentó – será un secreto aun
- Lo siento pero es mejor
- Lo sé – aún falta para el amanecer
- ¿El cuerpo de Loki está aquí?
- En la sala de preparación
- Me gustaría verlo
- Según dijeron está en estado muy lastimado, decidían si era una buena opción mostrarlo a la viuda
- ¿Tan mal esta?
- Parece que sí, no lo vi, no pude, tampoco me gustaría
- Entiendo, yo si quisiera verlo. Para despedirme
Charlaron un rato más, después de un aseo vio a Tom vestirse, ya había amanecido. Se sentía cansada pero debía estar de pie. Debían.
El sol volvía a salir y Odín desde su ventanal observaba, también el desastre que los elfos dejaron. La restauración era inmensa, usaría todos sus recursos para lograrlo. Giro y vio su cama, había sentido raro dormir en esa cama, un completo extraño. Algo sucedía en su cabeza, un conflicto raro, como si fuera olvidando todo, como si algo se escapara. Tocaron a la puerta, dio el pase y se quedó mirando al comandante, volvió a sentir ese letargo, ese deseo de luchar con su propia mente.
- Debe alistarse majestad – el comandante lo miro a profundidad
- Si – se desperezo – iré pronto a la junta
- No tenemos junta majestad, solo revisión y órdenes.
- Claro lo había olvidado
Otra vez se golpeó mentalmente, había olvidado que no tenía junta pero ¿Por qué pensó en una junta? Algo estaba pasándole, algo que no lograba conectar, había olvidado lo que hizo, ni siquiera recordaba como llego a sus aposentos, o si logro comer, tal vez la partida de Frigga lo tenia así. Decidió asesarse y vestirse, tenia tanto por hacer. Escucho su puerta y dio el pase.
- Padre – Teresa tenia una fuente de comida – Buen día, aunque no tan bueno
- Hija – logro decir – tendremos que hacer que sea bueno el día, perdón, no tengo apetito
- Sin embargo debes comer – coloco la fuente en el mueble pequeño – Asgard necesita a su Rey
- Su Rey partió lejos – se acerco
- Tío Thor volverá – le ofreció lo cubiertos – se que volverá
- Deberías estar con tu madre – acepto – ella te necesita
- Si pero – la vio suspirar – me pidió que la deje sola, es fuerte
- Que haría sin ti hija – acaricio su cabello – ahora eres mi reina
- Y es por eso que debes estar conmigo – sonrió – como reinare sin ti, a penas soy una mocosa
- No es así, eres mas sabia que cualquiera
- Pero no tengo experiencia, ni la aprobación de Asgard
- Te la ganaras, ya veras
- Comió lento y platico con ella hasta que tocaron su puerta y dio el pase, el comandante ingreso.
- Buen día mi Reina – la reverencia fue profunda
- Buen día comandante – ella saludo como el protocolo
- Su majestad debe acompañarme
- Si – dejo los cubiertos – gracias hija, ya estoy satisfecho
- ¿Junta?
- No, solo revisare los daños
- Entonces iré contigo
- Su majestad – el comandante interrumpió – veremos el cuerpo y no lo recomiendo para la Reina
- Claro – recordó el como estaba el cuerpo de Loki – lo siento hija
- ¿Por que no puedo verlo? Es mi padre
- Mi reina, su estado es muy penoso, no creo que Ud. O su madre lo soporte, podría lastimarlas y…
- No se atreva decidir por mi – ella se enfado - ¿Con que derecho...
- Teresa – la calmo – tranquila, solo esta haciendo una recomendación
- Lo siento – ella suspiro – lo siento en verdad
- No se preocupe mi reina, entiendo su dolor y solo lo recomiendo, no quisiera ser participe de mostrarle una imagen cruel, creo que seria mejor recordarlo como en verdad era.
Apoyo los comentarios y a la vez sintió un letargo breve como si su conciencia perdiera autoridad, como si alguien tirara de unas cuerdas.
- Si – dijo sin proponérselo – debo ir solo hija
- De acuerdo padre – ella le acomodo el cabello – lo acepto
Al Salir de sus aposentos sentía que se perdía mas, que se iba alejando, no sabia de donde pero supo que no volvería, que ya nada seria de el.
