¿Qué pasa cuando te enamoras y conoces a tu amor eterno?, descubre esta historia de amor, entre Candy y Anthony.

Esta historia está inspirada a la música Photograph de Ed Sheran... es una historia cristiana, describe el inmenso amor de Candy y Antony, amor puro que no cambiara, el tierno Anthony me hace recordar a una persona de Estados Unidos y que me destrozo el corazon, me enamore de un misionero.

Ahora comparto una leyenda..

Pido respeto en los comentarios, no es un Terrific, esta historias es para las Anthonifanas del mundo, trata de Anthony y Candy..

Este cuento lo escribí con mucho amor ya que el príncipe que ame y no me correspondió me hace recordar a Anthony Bronw.. te juro que esa es la única historia triste sobre el, porque las demás historias de Anthony y Candy serán alegres.

escribiré dos leyendas .. cuentos reales.

La sirenita de la versión original, es mi cuento favorito, escribí esta historia de amor, por el amor que siento por mi príncipe.. un amor no correspondido.

Tambien la escibi con Terrence Grandchester, pero el príncipe de mi corazon se parece a Anthony Bronw.. escribire dos cuentos en esta misma cuenta.

Les pido que lean y comenten.

… ¿Quieren conocer la otra historia de la sirenita Candy?, cuando uno ama de verdad no solo piensas en tu felicidad, sino en la felicidad del ser amado…. ¿Qué hubiera pasado si Anthony, no se hubiera enamorado por completo de la sirenita Candy?, ¿Qué hubiese pasado entonces con la sirenita Candy?, pues les invito a leer esta historia de amor.

Anthony me hace recordar a mi amor no correspondido.

La Sirenita Candy...

Los personajes no son míos, todos pertenecen a Kioko Mishuki y Yumiko Igarashi, Bueno yo incluí idea, espero que les guste.

Este cuento está Basada a la leyenda real de la sirenita escrita por el escritor y poeta danés Hans Christian Andersen

Es un cuento de Dinamarca…

Personajes principales: Candy White Andrew y Anthony Bronw.

Con la participación especial de: Karen Kleiiss.

Una historia de amor diferente.

Lean todo… después comentan.

Uso más mi imaginación:

En el fondo del más azul de los océanos había un maravilloso palacio en el cual habitaba el Rey del Mar llamado Albert, un viejo y sabio tritón que tenía una abundante barba rubia. Vivía en esta espléndida mansión de coral multicolor y de conchas preciosas, junto a sus hijas, tres bellísimas sirenas se llamaba Annie, Patty y Candy. Y su madre, una abuelita cariñosa llamada Pony.

De las tres era la menor Candy.

Candy era la más bondadosa, curiosa, con una sonrisa contajiante y unos ojos que iluminaban a todo aquel que la veía, traviesa como ninguna, lo que le traía mil problemas porque quería conocer el reino de los humanos, pero todavía no tenía edad para subir a la superficie.

La sirenita Candy quería saber que había más allá del mar... Era tan bella como una Estrella, poseía una voz maravillosa; que todos del mar la amaban.

La curiosidad de Candy le hacía recolectar todos los objetos de los humanos que encontraba en el fondo del mar, tenía peines, objetos, sillas, etc. todo lo que le llamaba la atención ella lo guardaba, para eso tenía su cómplices, sus dos mejores amigos, un delfín llamado …. Flip y un cangrejo llamado Sebastián, ellos sabían todas las travesuras que hacia Candy, ya que la acompañaba a donde su curiosidad la llevaba para cuidarla a que no caiga a manos de los humanos. Entre los objetos que guardaba como Tesoro estaba una estatua de un Príncipe humano, ella lo admiraba con admiración. Todo esto lo hacía Escondido del Rey Albert, del cual vivía preocupado por las travesuras y curiosidad de Candy, pues el rey sabía que no todos los humanos eran Buenos, además las sirenas tenían 300 años de vida, mientras que los humanos su vida era corta, la única que consentía las travesuras de la sirenita era su cariñosa abuelita Pony.

La sirenita Candy casi siempre estaba cantando, y cada vez que lo hacía levantaba la vista buscando la débil luz del sol, que a duras penas se filtraba a través de las aguas profundas.

- ¡Oh! ¡Cuánto me gustaría salir a la superficie para ver por fin el cielo que todos dicen que es tan bonito, y escuchar la voz de los hombres y oler el perfume de las flores!

-Todavía eres demasiado joven -respondió la abuela Pony-. Dentro de unos años, cuando tengas quince, el rey te dará permiso para subir a la superficie, como a tus hermanas.

Por fin llegó el cumpleaños tan esperado y, durante toda la noche precedente, no consiguió dormir, porque estaba emocionada, sabía que ese día, le dejaran ir a la superficie.

Llego el día del cumpleaños, todo el reino estaba alborotado, Annie y Patty colocaban en sus cabellos varios adornos de coral y llevaron los regalitos a Candy.

Y le dijeron:

-Vamos a arreglarte, preciosa hermana, tienes que estar linda para la fiesta- dijo Annie sonriendo.

Candy sonriendo dice_

-Por fin, hoy se cumple mi sueño, hoy mi abuela me dejara ir a la superficie- dijo Candy sonriendo.

-Sí, iras a conocer la superficie, como nosotras, pero antes tienes que estar presente en la fiesta, vamos a arreglarte rápido- dijo Patty contenta.

Annie y Patty le ayudaron a arreglarse a Candy, se veía hermosa para la fiesta. Le ayudaron a llevarle donde el coral, porque ahí se iba hacer la fiesta.

Celebraron una hermosa fiesta, su abuela llamó a Candy y le dijo_

- ¡Bien, ya puedes salir a respirar el aire y ver el cielo! ¡Pero recuerda que el mundo de arriba no es el nuestro, sólo podemos admirarlo! Somos hijos del mar y no tenemos alma como los hombres. Sé prudente y no te acerques a ellos. ¡Sólo te traerían desgracias!,- dijo Pony.

-Sí, abuelita no te preocupes, hare caso lo que me dices- dijo la sirenita Candy, sin saber lo que iba a pasar.

Su abuela Pony. Estaba miedosa, temía que le pasara algo a su nieta, le acaricia sus largos y rubios cabellos, dentro de ellos, le regala una hermosísima flor como un obsequio de amor que le tenía a su engreída, su abuela en llanto le deja ir. Mientras su padre no estaba de acuerdo que vaya.

Candy al ver que su abuela terminó le deja ir. La Sirenita le dio un beso en la frente, prometiendo cuidarse de ella misma.

En ese momento Candy se dirigió hacia la superficie, deslizándose ligera. Se sentía tan veloz que ni siquiera los peces conseguían alcanzarla.

Candy nadaba presurosa para llegar a la superficie, al llegar a la superficie, noto lo maravilloso que se veía el mar, la tierra, los cielos, las gaviotas.

El sol, que ya se había puesto en el horizonte, había dejado sobre las olas un reflejo dorado que se diluía lentamente. Las gaviotas revoloteaban por encima de La Sirenita, se sentía feliz…

- ¡Qué hermoso es todo! -exclamó feliz, dando palmadas.

-Ya vámonos, ya vámonos, el rey debe estar esperándonos, nos castigara, si llegamos tarde.

Candy estaba muda contemplando la orilla.

Cuando de repente observo un barco, Candy con miedo se ocultó entre las algas y contemplo una maravillada al príncipe de su sueño.

-Era él se decía, es el, el príncipe de la estatua es el. Se repetía una y otra vez, mientras que Flip y Sebastián temblaban de miedo de ver a los humanos.

-Vámonos, Vámonos Candy que nos pescarán y nos comerán.

Candy estaba inmóvil contemplando al príncipe.

La Sirenita Candy no podía dejar de mirarlo y una extraña sensación de alegría y sufrimiento al mismo tiempo, que nunca había sentido con anterioridad, le oprimió el corazón.

Dentro del barco, La fiesta seguía a bordo, pero el mar se encrespaba cada vez más.

La Sirenita Candy se dio cuenta en seguida del peligro que corrían aquellos hombres: un viento helado y repentino agitó las olas, el cielo entintado de negro se desgarró con relámpagos amenazantes y una terrible borrasca sorprendió a la nave desprevenida.

- ¡Cuidado! ¡El mar…! -en vano la Sirenita Candy gritó y gritó.

Pero de repente una ola gigante azota el barco y el príncipe cae al mar.

Candy presurosa nada al fondo del mar. Coge al príncipe en sus brazos y lo lleva hasta la orilla, el príncipe estaba inconsciente, solo pudo verla un poco, pero de ahí se quedó completamente dormido.

El príncipe quedo completamente desmayado, la sirenita Candy queda enamorada del príncipe, le canta con su hermosa voz, sin saber la canción favorita del príncipe.

I found a love for me

Darling, just dive right in and follow my lead

Well, I found a girl, beautiful and sweet

Oh, I never knew you were

The someone waiting for me

Because we were just kids

When we fell in love

Not knowing what it was

I will not give you up this time

But darling, just kiss me slow

Your heart is all I own

And in your eyes you're holding mine

Baby, I'm dancing in the dark

With you between my arms

Barefoot on the grass

Listening to our favorite song

When you said you looked a mess

I whispered underneath my breath

But you heard it, darling

You look perfect tonight

Well I found a woman

Stronger than anyone I know

She shares my dreams

I hope that someday I'll share her home

I found a love

To carry more than just my secrets

To carry love, to carry children of our own

We are still kids, but we're so in love

Fighting against all odds

I know we'll be alright this time

Darling, just hold my hand

Be my girl, I'll be your man

I see my future in your eyes

Baby, I'm dancing in the dark

With you between my arms

Barefoot on the grass

Listening to our favorite song

When I saw you in that dress

Looking so beautiful

I don't deserve this, darling

You look perfect tonight

Baby, I'm dancing in the dark

With you between my arms

Barefoot in the grass

Listening to our favorite song

I have faith in what I see

Now I know I have met an angel in person

And she looks perfect

No, I don't deserve this

You look perfect tonight

El príncipe escucha la melodiosa y maravillosa voz de Candy.

El príncipe queda enamorado de su hermosa voz, en su mente y su corazón, aunque no logra ver a la muchacha que lo salvo.

-No te preocupes, te recuperaras, eres el príncipe de mi sueño, te amo- dijo Candy enamorada del príncipe y sintió que fue lindo haberlo conocido.

Flip y Sebastián, se dieron cuenta lo que estaba pasando en el corazón de la sirenita, temían que pueda sufrir, pero a la vez quería que su amiga sea feliz.

Candy lo acompaño, Hasta que un murmullo de voces que se aproximaban, ella se escondió en el mar, mirándolo de lejos.

Una linda chica que caminaba por ese camino junto con sus hermanas, era una chica muy hermosa de cabello Cataño claro, ojos azules y piel blanca, se llamaba Karen. Se acerca y al ver la hermosura del príncipe queda enamorada y dice:

- ¡Pobrecito, debemos llevarlo al palacio, necesitara mucha ayuda¡ no lo podemos dejarlo aquí, debemos cuidarlo, hasta que el reaccione.

Justo en ese momento el príncipe, despierta por completo, y lo primero que hizo fue mirar a la chica que estaba a su costado, la que supuestamente creía que le había salvado.

El príncipe contempla la belleza de esa chica y le sonríe diciendo_

- ¡Gracias por haberme salvado! -le susurró a la bella desconocida, llamada Karen.

-Qué bueno que estás vivo, le dijo la joven Karen con una sonrisa.

La chica, le sonríe y le ayuda a pararse, llevándolo hasta el palacio del príncipe.

La Sirenita Candy, desde el agua, vio que el hombre al que había salvado se dirigía hacia el castillo, ignorante de que fuese ella, y no la otra, quien lo había salvado.

Su amigo delfín, quedo molesto, pues se había dado cuenta que el príncipe del que, salvo su amiga, estaba creyendo que era la otra que le había salvado y le dijo:

- ¿Por qué no te quedaste con él hasta que racionara por completo? - dijo Flip.

-Fliip, tiene razón, ahora el príncipe creerá que es la tipa esa quien le salvo- dijo el cangrejo Sebastián.

-Tampoco me podía quedar, se iba dar cuenta que era una sirena y se hubiera asustado- dijo Candy triste., pero sabes es el príncipe de mis sueños.

Flip y Sebastián, solo la miraron con cierta tristeza, pero deseaba que su amiga sea feliz.

La sirenita Candy, regreso al mar, moría de amor por el príncipe, no se lo conto nada a su padre para no preocuparlo, solo se lo conto a su abuela Pony, esta le dijo que no se hiciera ilusiones porque no existe el amor entre un humano y una sirena, que solo le traerá sufrimientos.

Candy, lloraba silenciosamente, quería volver a ver a su príncipe, porque lo amaba con todo su corazón, no podía vivir sin su amado príncipe, días permaneció encerrada sin querer ver a nadie, rehusando incluso hasta los alimentos. Sabía que su amor por el joven príncipe era un amor sin esperanza, porque ella, la Sirenita, nunca podría casarse con un hombre.

Entonces sus hermanas Patty y Annie, al mirar a Candy, sufrir por un humano, le llevo a la superficie para que conozca el castillo del príncipe.

La sirenita Candy, siempre lo observaba escondida, contemplaba la belleza del príncipe, cada vez se enamoraba más, sus hermanas estaban preocupadas por Candy, temían que ella sufriera.

Patty le dice a Annie_ El amor que Candy, siente por el príncipe humano, es peligroso, puede sufrir mucho.

Su hermana Annie le dice_ Ella debe aprender a solucionar sus propios problemas, cada quien es responsable de las decisiones que toma, si ella lo ama, nosotras no podemos hacer nada, ella tendrá que aprender afrontar las consecuencias de sus actos.

La sirenita Candy no pudo más con el amor que sentía por el príncipe Anthony planifico ir donde la bruja del mar…

….

Pues Candy sabía que la bruja podía transformarla en humano a través de sus poderes mágicos. También sabía que era un ser malvado, porque se apoderaba de la inocencia de las sirenas, pero a pesar de eso Candy fue irresponsable, se escapó de su casa y se fue a ver a la bruja.

Pues su amigo delfín Flip y su cangrejo Sebastián, la siguieron, pues trato de detenerla, pero no pudo.

-Por favor Candy, piensa en tu familia, no vayas donde la bruja, el amor que sientes por el príncipe, no es posible porque tú eres una sirena y él es un humano, además tu vida corre riesgo, por favor no lo hagas- dijo el cangrejo Sebastián.

-No puedo vivir sin mi príncipe, lo quiero con todo mi corazón, déjame ser feliz- rogo Candy y se fue. Dejando a sus amigos preocupados.

Pero aun así la siguieron, pues Flip y Sebastián la querían mucho a su gran amiga Candy, pues quería protegerla.

La bruja del mar, se llamaba Eliza, no era precisamente malvada como pensaban todos los amigos del mar, ella ayudaba con sus poderes mágicos, pero su trabajo era ayudar a cumplir los sueños de muchas jóvenes sirenas, era quitándole lo más valioso que tenía cada sirena, además decía la verdad, que cada decisión irresponsable que toma las sirenas, tendrá sus propias consecuencias.

Candy, llega a la casa de la bruja. Su delfín Flip y su cangrejo Sebastián le dicen_

-Espera mi querida Candy, nosotros entraremos contigo.

-No amigos, no es justo que arriesguen su vida por mi culpa- dijo Candy.

-La bruja, es una malvada persona, te puede hacer daño, solo quiero cuidarte- dijo Flip.

Candy en ese momento toca la puerta, la puerta abre sola.

Ella entra, su amigo delfín Flip. Y el cangrejo Sebastián, estaban a punto de entrar, pero la puerta se cerró rápido.

-Bienvenida pequeña – dijo la bruja Eliza.

-Hola señora… ¿Dónde está la bruja?, necesito hablar con ella- dijo Candy.

-Soy yo, la bruja... ¿Qué deseas querida? - pregunto la bruja.

-Señora, Yo quiero pedirle una cosa. - dijo la sirenita Candy, miedosa.

Eliza sabiendo de que se trataba, le dice_ Mira querida princesita Candy, en la vida no todo es color de rosa, cuando alguien está enamorada, pierde el juicio, actúa impulsivamente, sin pensar las cosas, tu deseas tener piernas como los humanos en lugar de tu cola de sirena, ¿No es así? - pregunto la bruja Eliza, con una sonrisa pícara.

-Sí, señora, eso es lo que quiero- dijo Candy miedosa.

-Te concederé ese deseo, pero una vez que te hayas convertido en humana, las cosas no serán fáciles, no vives en cuentos de hadas princesita- dijo la bruja Eliza con una sonrisa.

Candy temblaba de miedo.

-Una vez que te hayas convertido en humana, no podrás regresar al mar nunca más, jamás podrás volver a ser una sirena, te advierto que no podrás volver jamás al castillo de las sirenas, abandonaras a tu familia para siempre, no podrás ver nunca más a nadie de tu familia, el profundo amor que tu sientes por el príncipe no te servirá de nada, si tu no consigues también que te amé y que recuerde que eres tú, la chica que le salvo.

-Me da miedo- dijo Candy llorosa, de miedo.

-Yo solo digo la verdad, sirenita ingenua, No solo eso, recuerda que, si él se llegara a casarse con otra mujer, tu corazón se rompería en mil pedazos y lo peor es que tu cuerpo se convertiría en burbujas o espuma del mar, morirás, la última condición para conseguir lo que deseas, debes entregarme tu hermosa voz- dijo la bruja Eliza sonriente.

- ¿Mi voz? - dijo la sirenita miedosa.

-Sí, tu voz, la voz más hermosa, la voz más amada del reino de las sirenas- dijo la bruja Eliza.

-Pero si usted me quita, mi voz, no voy a poder hablar con el príncipe, él no me reconocerá que soy yo la chica que le salve la vida, porque yo le cante cuando lo salve de la tormenta, por favor mi voz no me lo quite- dijo Candy llorando.

-Es la única condición, mejor dicho, manera de que te conviertas en una mujer- dijo la bruja Eliza sonriente.

-Pero... ¿Cómo hablare con el príncipe? - pregunto.

-No te preocupes, podrás usar tu belleza, tus preciosos ojos verdes, eres tan hermosa, que cuando el príncipe te vea, quedara prendado de tu belleza y es depende de ti que él te recuerde como la chica que le canto hermoso, por tus lindos ojos, además con tus lindas piernas podrás bailar con él, pero antes sufrirás. Los primeros días, no se te hará fácil caminar, sufrirás atrozmente y, cada vez que pongas los pies en el suelo sentirás un terrible dolor, con el tiempo ya te acostumbraras a caminar mejor- dijo sonriente la bruja Eliza.

Candy, temblaba de miedo, lloraba silenciosamente, su vida corría demasiado riesgo, la bruja Eliza al mirar a la sirenita Candy aterrorizada.

La bruja Eliza, le dice_

-Piénsalo bien pequeña, ¿No tienes miedo de lo que puede pasarte? ¿No Tienes miedo a dejar a tu familia?, ¿No Tienes miedo a morir? ¿No piensas un poquito en tu familia?, ¿No piensas en el dolor que podrá pasar tu familia cuando estés muerta si el príncipe no se enamora de ti?, solo por una fantasía de un amor que no conoces.

Candy, temblaba de miedo, pero fue irresponsable, no pensó en nadie, más que en su amor por el príncipe.

Dice:

- ¡No tengo miedo ¡-respondió la Sirenita Candy con lágrimas en los ojos- conviérteme en una mujer, quiero tener piernas, con tal de que pueda volver con él príncipe.

-te recuerdo que, si hago eso, tendrás que darme tu voz y te quedarás muda para siempre, pero recuerda: si el hombre que amas no se enamora de ti, se casa con otra mujer, tu cuerpo desaparecerá y te convertirás en burbujas, o en espuma del mar- dijo la bruja levantando una ceja.

-Seré valiente, no me importa lo que me pase, solo quiero ver al príncipe -dijo por último la Sirenita Candy.

Y, sin dudar un instante, la bruja Eliza le dio el frasco que contenía el brebaje que convertiría a la sirena en una mujer.

La sirenita Candy salió de la casa de la bruja Eliza

Sus amigos el cangrejo Sebastián y el delfín Flip, se encontraban llorando porque había escuchado todo lo que la bruja Eliza decía

Su amigo cangrejo Sebastián llorando, le dice- escuche todo, perderás tu hermosa voz, no podrás cantarnos jamás para nosotros que somos tus amigos.

Candy lloraba.

-Si el príncipe no se enamora de ti, morirás, no queremos perderte Candy, te amamos mucho- dijo su delfín Flip.

Candy lloraba, solo le dijo:

-Sera mejor que nos despidamos, me tengo que ir, tengo que llegar a la orilla antes de que amanezca, ya es noche.

-Quiero ir contigo Candy- dijo Flip llorando.

-No Flip, será mejor que te quedes, no sería justo que arriesgues tu vida por mí- dijo Candy llorando.

-Pero Candy, nosotros somos tus amigos, no queremos perderte por nada del mundo- dijo el cangrejo Sebastián.

-No me perderán queridos amigos, te juro que seré feliz al lado de mi príncipe y al lado de ustedes, además pase lo que me pase siempre los tendré en mis corazones, nunca los olvidare, adiós amigos- dijo Candy.

En ese momento la sirenita Candy se dirige a su casa, se va a su habitación, mira a toda su familia durmiendo, ella llorando se despide de su familia.

Le dice:

-Querida familia, los amo mucho, siempre los tendré en mi corazón, no quiero que se preocupen por mí, adiós papito, adiós hermanas, adiós abuela, adiós a todos mis amigos del mar- dijo Candy llorando.

En ese momento se dirigió a la playa y, en las proximidades de su mansión, emergió a la superficie; se arrastró a duras penas por la orilla y se bebió la pócima de la hechicera.

Inmediatamente, sintió un fuerte dolor le hizo perder el conocimiento y se quedó completamente dormida

Al amanecer, El príncipe se encontraba en la ventana de su castillo y de lejos vio a una hermosa muchacha desnuda dormida en la orilla del mar, recordando que también él fue un náufrago, bajo del castillo inmediatamente.

El príncipe llamado Anthony, salió del castillo e inmediatamente se acerca a la muchacha, lo levanta entre sus brazos, en ese momento pidió ayuda, su gato llamado Michí, olía pescado, a la muchacha, entonces empezó a tener celos y maullaba molesto.

El príncipe al mirar a su gato Michí caprichoso le dijo_

-Tú no puedes ayudarme, necesito alguien que me ayude, para cubrir a esa muchacha.

En ese momento se acerca un joven llamado George, es el mayordomo del príncipe y le dice:

-Por favor necesito una sábana, esa muchacha ha sufrido un naufragio, tenemos que cuidar de ella.

El mayordomo obedeció al príncipe, trajo una capa.

El príncipe cubrió tiernamente con su capa aquel cuerpo y se lo llevo a su casa, lo hecho en su cama, Candy estaba completamente dormida.

El príncipe Anthony miraba aquellos ojos verdes y la belleza sin fin de la muchacha, sentía que le gustaba, presentía que la conocía, pero no recordó nada que ella fue la que le salvo, además no podía olvidar de su mente y corazón a la chica Karen que él creía que la había salvado

Candy en ese momento despertó y lo primero que hizo fue darse cuenta que había amanecido con piernas y miro al príncipe a su costado, le dio una linda sonrisa.

El príncipe al mirarla, contemplo esa sonrisa.

-No temas, Estás a salva, sabes tienes unos hermosos ojos y eres muy bella- dijo el príncipe con una sonrisa.

Candy le sonreía

. ¿De dónde vienes? - pregunto el príncipe.

Pero la Sirenita Candy no podía hablar, porque la bruja le había dejado muda.

- ¿No puedes hablar? - Pregunto el príncipe Anthony triste, no te preocupes, no tengas miedo yo te curaré.

Durante los días siguientes, para la Sirenita empezó una nueva vida: llevaba maravillosos vestidos, la nana del palacio, se compadeció, cuido de ella durante que estaba en el palacio.

-Que hermosa te miras con esa ropa- dijo la nana.

Candy sonreía.

-Eres muy hermosa, una niña linda, si tan solo pudieras hablar, seguro que el príncipe se enamoraría de ti, me parece que eres una princesa de un país lejano, nunca había visto una chica tan linda- dijo Dorothi.

Candy sonreirá.

El príncipe entra en ese momento, se queda impresionado por la belleza de Candy.

Anthony, siendo un caballero, se acerca:

-Estás hermosa.

Candy sonreirá.

Anthony le pregunta- ¿Cómo te llamas? ... ¿Cómo llegaste aquí?

Candy, solo bajaba la mirada

-No puedes hablarme ¿Verdad? - pregunto.

Candy, solo movía la cabeza, diciendo no.

El príncipe al mirar que no podía hablar, le lleva a la mesa de su cuarto y le da un papel para que escriba su nombre.

Pero Candy no sabía escribir.

Anthony le dice: ¿Qué pasa preciosa, no sabes escribir?

Candy, intenta hablar que ella es una sirena, que viene de otro mundo.

Anthony la mira, le causo ternura y le dice:

-Tengo la sensación que te conozco, si tan solo pudieras hablar...

Candy intento explicar quién era ella.

-No importa que no sepa tu nombre, yo igual te cuidare- le dijo con una linda sonrisa.

En la noche fue invitada a bailar con el príncipe, Candy se veía radiante, pasa al salón donde el príncipe la esperaba.

El príncipe le dice:

-Eres mucho más hermosa, cuando ríes que cuando lloras, eres linda. - dijo con una sonrisa.

Candy sonreirá por las palabras del príncipe.

-Te saco a bailar, mi preciosa pecosa, le dijo con una sonrisa.

El príncipe Anthony, mando a poner la música, romántica, todo estaba perfecto, para que el príncipe pudiera enamorarse de ella.

El vais fue romántica, sus ojos se miraban el uno y el otro, pero tal y como había predicho la bruja Elisa que cada paso, cada movimiento de las piernas le producía un dolor atroz como premio de poder vivir junto a su amado.

El príncipe Anthony se sentía atraído por la belleza física de la sirenita Candy y su bondadoso corazón, por lo más que no hablaba, sentía que le gustaba, pero no podía olvidar a la chica que supuestamente creía que le había salvado, ignorando que era la que estaba junto a él.

Anthony se despide con cariño de la sirenita Candy, ella se sintió feliz porque presentía que podía lograr que su amado la amase tanto como ella lo amaba.

Continuará..

Este cuento es la leyenda real de la sirenita... espero que no se incomode.. pero me hace recordar a un amor no correspondido por eso deseo compartirla.. también la comparti con Terry, pero Anthony es mi principe.