Capítulo II: Conociéndonos.
Kara estaba deslumbrante con ese vestido azul que resaltaba sus ojitos color cielo, mismo que delineaba su figura de ensueño, Kara estaba muy hermosa.
- ¿Lista princesa?
- Lista – replicó ella con gran sonrisa.
Una limosina lujosa se detuvo frente a ella, la primera participante descendió y eso marcó el inicio del juego.
"La busqueda del amor"
De la primera limosina descendió una morocha muy guapa, tenía el cabello negro azabache suelto, ojos marrones, labios rojos, vestido corto negro y muy escotado con tirantes, de modo que mostraba sus largas piernas tonificadas y bronceadas, su gran escote, tacones altos, 1.68m de altura.
- Hermosas pantorrillas – dijo Alex por el auricular y Kara se sonrojó.
- Hola soy Siobhan Smythe, segunda asistente personal de car Grant en CatCo WorlWide Media, 20 años.
- 24 años – dictó Alex.
- Nací en Dublín, pero emigré a USA muy chica – añadió ella.
Kara sonrió, ésta mujer era hermosa – soy Kara Danvers – replicó estrechando su mano – bonitas piernas – soltó luego abriendo grande los ojos ante haberlo dicho.
Siobhan rió de ello añadiendo – menos mal que eres caliente.
- ¿Qué? – iba a preguntar Kara, mas Siobhan se le adelantó, arrojándose hacia ella, dándole un gran beso apasionado, Kara como pudo la abrazó dejándose llevar por el mismo.
- Mierda, eso es caliente – agregó Mike diciendo eso a Alex y Maguie, con el micrófono apagado, para que no lo escuche Siobhan,
- Mierda que esa perra es rápida – soltó Eve viendo todo desde la Suit en el hotel dónde estaban todas esperando.
Lena se sonrojó mucho, no mirando como esa perra se comía a su Kara, sino coreando en su cabeza – su nombre es Kara y es muy adorable, parece un cachorrito Golden retriever, así de adorable o más, ¿Espera, la comparaste con un perro? – dialogaba en su mente, sacudiendo las imágenes cuando Leslie le gritó a la tele – eh zorra suéltala, no le vayas a pegar el herpes – algunas rieron.
Siobhan se separó de Kara con una sonrisa engreída, lo había logrado – hmmm – carraspeó un tanto Kara – ok – susurró con Siobhan muy orgullosa mirándole traviesamente, ante lo desordenado de su labial, la perra, cof, cof, Siobhan le limpió un poco.
- Adelante hermosa – susurró Kara, Siobhan entró a la enorme casa, a la sala de estar, misma que tenía muy mullidos sofás con licores en las mesitas de centro de todo tipo.
- Esto es lo mío – dijo con gran sonrisa abriendo un champán, ya que se sentía ganadora.
- Oh vaya – soltó riendo Kara armoniosamente, aquel beso le había encantado.
- Hermanita deja de babear – le provocó desde el centro de producción Alex.
Kara le respondió riendo.
La segunda limo se detuvo, Winn fue a abrirle la puerta, Kara miraba atenta.
De ella descendió una mujer rubia, con ojos azules, 1.65m de altura, con vestido negro que iba desde el escote hasta cubrir una de sus piernas, dejando expuesta la otra, una piel clara, brazos tonificados, tacones amarillos en forma de rosa, labios rojos, maqruillaje suave.
- Eve Teschmacher – saludó ella a Kara estrechando su mano – fui asistente de Jimmy Olsen por varios años, actualmente asistente en LuthorCorp, 22 años, 1.65m altura, nací en Canadá, me mudé a los cinco años a USA.
Y mientras lo decía Kara asentía – y bueno, ya sabes sobre lo que dicen de las asistentes.
- ¿Qué dicen? – preguntó ingenuamente Kara con una sonrisa hermosa.
- Que saben cómo mover bien sus dedos – susurró hacia su oído mordiéndole el lóbulo de la oreja izquierda, el auricular estaba en la derecha.
Kara no pudo evitar gemir, aquello sonando como permiso para Eve que quería besarle, ella cogiendo con ambas manos su mejilla le besó con mucha intensidad, dejándole embobada y un tanto aturdida, Eve se fue hacia el interior con gran sonrisa.
Kara sonrió, el beso había estado bueno, no diría que era el mejor, talvez por la prisa, por la situación, por no conocerla, Kara no dio más vueltas, ella sonreía como idiota, ya le estaba gustando mucho el show y más si empezaba así.
Alex reía en su auricular, Maguie hacía sonido de azotada – que caliente – no dejaba de decir Mike, Kara asentía ante todo ello.
La tercera limosina se detuvo.
De ella salió una mujer de 1.65m de altura, 29 años, piel bronceada, cabello rojo en una coleta, vestido rojo ceñido a la cintura, vestido que se amarraba en la parte superior, mostrando el valle de sus senos y su espalda, vestido con una abertura en el inferior, mostrando sus piernas tonificadas, muy firmes.
- Hola soy Nice – dijo estrechando su mano – tengo 29 años, soy bailarina y actriz.
- ¿Nice?
- Yeahhh.
- ¿Puedo preguntar por qué Nice?
Nice rió antes de dar una patada de lado a lo karateka, elevando su pierna hasta su cabeza mostrando así lo elástica que era, Kara se quedó impresionada – porque después de estar conmigo, lo único que podrás decir después de múltiples orgasmos será "Nice"
Kara se quedó muy roja y con la boca abierta de la sorpresa – no te preocupes amor, te voy a cuidar y sacudiré tu mundo – susurró sobre sus labios antes de pasar hacia el interior, con un guiño que hizo espabilar a Kara.
- Joder eso estuvo candente – susurró Maguie, Mike no encontrándose ahí ya que se fue a hacer lo evidente de lo excitado que estaba a los servicios higiénicos.
- Gee, este show ya me encanta – dijo Kara riendo.
- ¿En cuántos ángulos se podrá abrir esa puta? – preguntó Leslie mirando de lado la repetición de ese movimiento.
- Hasta ahora, todas inolvidables – dijo Kara a la cámara muy contenta.
Las mujeres incluida Lena en el hotel murmuraban sobre lo que tendrían que hacer para entretenerle y presentarse bien.
- Joder, todas son unas putas – soltó y varias voltearon a mirarla entrecerrando los ojos a Lena - ¿qué? Es verdad.
- Pues sí que es verdad- replicó Imra riendo – mejor que te prepares Lena, ya voy viendo que vas a fracasar – le picó un tanto.
Lena se quedó pensativa, ella era intelectual, no podía hacer las cosas que habían hecho las anteriores chicas – algo tengo que hacer, o me mandarán en la primera noche a casa y mi madre tendrá hasta el día de su muerte para reírse de mí – refutó en su mente.
Darle una gran risotada a Lilian a su costa, eso jamás.
Kara sonriente esperaba a por la cuarta limosina.
De ella descendió una mujer muy guapa, cabello castaño, ojos color avellana, 1.74m altura, preciosa y con un vestido similar al de Kara – eh, son del mismo color – observó ella con gran sonrisa.
- Samanta Arias, un gusto – se presentó ella estrechando su mano como si de una entrevista se tratase, Kara asintió sonriendo, no sintiendo la vibra alocada de las anteriores participantes, sino un enfoque más maternal.
- Dime algo de ti Samanta – pidió Kara.
- Soy empresaria, tengo 30 años, nací en USA, divorciada, tengo una hija de trece años, el amor de mi vida, Ruby.
- Awww qué bonito.
- Sí, el amor que siento por ella es inmenso.
- Ya lo veo, te hace brillar – le dijo y Samanta le dio un abrazo y un beso a su mejilla.
- Mucho gusto Kara Danvers.
- A ti Samanta – con gran sonrisa Kara pensando que, si bien no llegaban a algo más íntimo, bien podrían ser amigas, ya que le había gustado mucho su buena onda, su carácter.
- Aunque todos muestran lo mejor de cada uno – se dijo a sí misma, obvio que nadie iba a ir ahí con el entreceño fruncido y un palo en la culo.
Kara esperó por la siguiente dama.
- Ceo que te ha gustado mucho Kara – acotó Winn.
- Hasta ahora estoy encantada – replicó con gran sonrisa, para nada tímida ni nerviosa, más bien emocionada por la siguiente sorpresa - siento como si fuera navidad – añadió riendo y agitando sus brazos, al igual que Winn quién fue a abrir la siguiente puerta de la limosina.
La quinta limosina llegó.
De ella descendió una mujer morocha, alta 1.73m, cabello oscuro suelto, ojos azules con motas marrones, muy bonitos, un vestido color turquesa, tacos del mismo color y la cartera también.
- Andrea Rojas, 24 años, nací en Argentina, pero me mudé aquí a los 18 años.
- Tiene 29 años – dictó esta vez Maguie – no sé porque las mujeres se bajan la edad, si igual cualquiera se mete a las redes sociales y averigua todo.
Andrea Rojas tenía un acento interesante – definitivamente me gusta – admitió Kara sonriendo.
- Hmmm
- ¿Qué? – preguntó Kara.
- ¿Quiero saber si sabes tan dulce como te ves? – preguntó con mirada traviesa.
- Tendrás que probarme – soltó Kara riendo pensando que era una broma, puso su boquita en señal de beso, mas Andrea se acercó a su oído y con voz ronca dijo – no cariño, quiero probar y checar si la alfombra se ve tan bien como las cortinas – arañando con sus uñas su nuca y dándole un suave toque en su espalda baja, Kara gimió sin poderlo evitar.
Andrea le guiñó coquetamente antes de irse.
- Rayos, eso fue caliente – soltó riendo aún más feliz Kara.
- Que esta noche puede que le quiten la vida a tu hermanita de puro polvo – acotó Maguie.
- Maguie ¡ - gritaron ambas Danvers mientras ella seguía riendo.
Eso ya se editaría después, dado que eso se le dijo Maguie por el auricular.
Kara se puso muy rojita - ¿Puedo refrescarme un momento? – pidió y se lo concedieron.
La sexta limo tuvo que esperar un momento más.
Alex y Maguie se acercaron a ella, así como la maquilladora y peinadora, a darle pequeños retoques – todas esas mujeres me han sacudido – le dijo sonriente a su hermana, Kara tenía la sonrisa más bonita que había visto Alex en mucho tiempo.
- Veo que la estás pasando fenomenal.
- Claro que sí, ¿cómo no se me ocurrió antes participar? – preguntó y las tres rieron a gusto.
- Todavía faltan 7 mujeres más.
- Yeahhh, estoy emocionada – dijo dando un pequeño saltito que fue visto por las otras mujeres en el hotel.
Lena la vió encantada, incluso le arrulló, Kara era muy adorable, a la par de jodidamente caliente, Lena sólo tenía que averiguar si su mente era igual de brillante que su personalidad, es más se lo preguntó en voz alta.
- Y si no lo es, pues no importa, apuesto que es nadadora, ese cuerpo está de infarto – observó Mercy devorándola con los ojos.
- Que pedacito de culo – Leslie a su cola.
Lena sólo les miró de lado, Kara estaba buena era verdad, y era muy adorable, también verdad, más si era hueca, Lena pensó que no valdría la pena, que ella se apartaría así le duela y se burle Lilian.
Ya que, para ella, eso tenía que ser un combo, o tenía todo o a la mierda.
…
- Ok, ok, estoy lista – dijo Kara caminando hacia la plataforma, en medio de todas las rosas y flores, oliendo ese perfume maravilloso.
La sexta limosina se detuvo frente a ella.
De ella salió, una mujer de 1.65m de altura, rubia, de cabellera abundante, color ojos marrones, vestido verde que llegaba hasta sus rodillas, con una cartera a un lado negra.
- Hola soy Gemma Cooper, actriz, separada, del Bronx – se presentó ella ofreciéndole la mano, misma que tomó Kara saludándole – 27 años.
- Hola Gemma un placer – dijo Kara no pudiendo evitar desviar su mirada hacia sus senos, estos un poco voluptuosos.
- Oh cariño, awww – se rió la mujer tomando sus manos las puso en sus senos.
- Oh vaya, oh vaya – replicó Kara un par de veces riendo, queriendo quitar las manos de ahí por lo obvio y a la vez no, eran tan suaves.
- Juega bien tus cartas y podrás tenerlos – le dijo guiñándole un ojo, apunto de darle una nalgada que no quedó como tal, más bien como apenas un roce.
Kara estaba muy emocionada, para ese punto le parecía todo muy irreal, ella se estaba divirtiendose mucho, teniendo el tiempo de su vida.
- ¿Qué te parece hasta ahora? – preguntó Winn haciendo su papel de anfitrión.
- Estoy sin palabras de lo hermosas que son, de lo divertidas y asombrosas que son, pienso que pasaremos un tiempo genial – con gran sonrisa Kara, como si fuese un cachorrito muy emocionado o un nene con mucha azúcar encima.
Kara sentía que podía volar, así de high se encontraba con todas esas experiencias, apenas superada una hora de entretenimiento, siendo gravada por múltiples cámaras.
Mientras las mujeres eran gravadas en el hotel y en la casa de campo en la montaña.
Las primeras presenciando todo atravez de la tele, las segundas mirando todo desde el interior de la sala de estar atravez del enorme ventanal que les separaba, ellas bebiendo una copa de lo que sea, ya que había muchos licores en la mesa.
La séptima limosina llegó.
De ella bajó Imra Ardeen, una mujer hermosa, lo siguiente, ella tenía 23 años, 1.63m de altura, cabello marrón oscuro, ojos azules, cintura pequeñita, productora de un radio y modelo, nacida en Inglaterra en una pequeña isla, se mudó a USA siendo una adolescente.
Kara se quedó sin palabras, no por la belleza de la mujer, sino porque era su ex, aquella que le había roto el corazón en la universidad, al irse y dejarla así, en la nada, siendo ella su primera experiencia con una mujer.
Para Kara más que sólo un experimento, pero para Imra en ese entonces sólo un experimento.
- Hola cariño – le saludó – ohhh bebé, no te pongas emocional, te ves hermosa, tu maquillaje se va a correr – dijo acercándose a ella y acariciando sus mejillas.
- Esa puta, ¿qué coño hace aquí? – pidió Alex a cualquiera que le responda, Mike levantó las manos, él no había hecho el casting.
Alex la detestaba, Imra le había hecho mucho daño a su hermana, dejándola como un estropajo al cuál Alex y Maguie tuvieron que rearmar todos los pedacitos.
- ¿Winn, Luca? Quiero una respuesta – pidió llamándole a cada uno.
- Yo lo aprobé, necesitamos algo de drama – dictó Paul – ahora guarden silencio – pidió mirando desde otra sala su interacción, muy atento.
- Lo siento miss Danvers – se disculpó igualmente Luca, Lena le vió hacerlo.
Luca no tenía la culpa, ni Winn, Paul se la había jugado.
Alex se sentó muy cabreada, claro que no todo tenía que ser tan bonito, ella pecó de ingenua.
- No te preocupes amor, la vamos a cuidar y esa perra recibirá lo que merece – sentenció Maguie.
Las cámaras, la luz, el micrófono, todo se enfocó en Kara y como de emocional se había puesto.
Imra viéndola así le abrazó y Kara se dejó abrazar, emocionándose al tenerla nuevamente entre sus brazos.
- Rayos, ella sí que es la competencia, mira a esa perra, algo le hizo a Kara – hablaban entre Mercy y Leslie
Lena sólo observaba todo, pensando que, si Imra le había hecho daño, a la larga todo se le iba a regresar, ella no permitiría que Kara la pase tan mal, eso se juró al verla tan afectada, a lo que antes Kara había sido un girasol brillante y bonito.
Imra le abrazó y ambas permanecieron así quizá por cerca de 8 minutos.
- Me voy, te veo después – dijo besando sus manos y dirigiéndose hacia el interior de la casa, dónde Siobhan, Eve, Nice, Samantha, Andrea y Gemma le miraban.
- Sí la pones triste otra vez, te partiré el culo – le advirtió Siobhan.
- Como si te importara tanto, la a acabas de conocer.
- Y una mierda, zorra de mierda, yo voy a ganar, así que si la pones triste, me voy a encargar de ti – soltó amenazante Siobhan.
Un silencio incómodo se extendió entre todas.
...
Nota:
- Déjame saber qué piensas.
