Capítulo VIII: Reina
Ambas siguieron hablando hasta la una de la mañana cuando Lena regresó a la casa ayudada de Maguie y Luca, media sedada también.
Los doctores del show, la revisaron y todo estaba bien, y cómo Paul quería captar en cámara su conversación, le avisó a Kara para que suba y hable con ella, dejando le indicaciones para que dé dos pastillas a Lena, las cuáles le ayudarían a dormir, hasta el día de mañana.
Lena estaba parcialmente sedada, no le dolía sus heridas, a la par que veía el yeso como algo subreal, todo su cuarto se movía y no podía entenderlo.
Kara al enterarse, subió corriendo las escaleras dispuesta a ir hacia Lena.
Ella ni bien entró vió el exceso de cámaras en el techo, claro que a Paul le preocupaba captar todo con gran resolución.
Lena sentada en su cama, apoyada con la espalda en la pared, ni bien vió a Kara entrar rompió a llorar.
- Lee, Lee no llores por favor – pidió Kara sentándose a su lado intentando coger con ambas manos su carita, pero Lena no ayudaba.
- Te asusté, tuviste miedo – dijo entre llanto a toda regla, lágrimas cayendo por sus ojitos.
- No me asustaste, yo sé que eres incapaz de hacerle daño a nadie.
- Te asusté, a Samantha – seguía repitiendo Lena
- No, no, no me asustaste – repitió Kara un par de veces más, repitiéndolo como mantra para que se lo crea – Lena no tengo miedo de ti, entiendes ¡ no tengo miedo de ti ¡ - le repitió firme para que se lo grave.
Lena siguió llorando y Kara apoyándose en la pared su espalda, cogió a Lena y le abrazó, sentando a Lena en su regazo, le abrazó y besó su cuello muchas veces conteniéndola – no me hiciste daño Lena, no te tengo miedo, me protegiste, buscabas protegerme, eso hiciste, Lena por favor – pidió Lena seguía llorando intentando sin poder alejarse de Kara, más Kara no le dejaba.
- Mercy tiene razón – soltó y Lena le miró tan confusa, tan rota, que casi Kara rompe a llorar también, por la pura imagen – no debí concederle una oportunidad a Imra, eso provocó te enfrentaras a ella, eso provocó que te hicieras daño por la impotencia. Debí protegerte, y te hiciste daño por protegerme, no pude cuidarte – soltó antes de romperse a llorar y con ella llorando tan confusa como se encontraba Lena, ambas abrazadas, por un buen rato, hasta que Kara se dio cuenta que tenía que consolar a Lena, ya que, por su intensa confusión, ella podía seguir así y con eso deshidratarse, haciéndose más daño.
Kara intentó calmarse, para después con ambas manos acariciar su espaldita.
Kara luego se recostó en la cama, y tiró a Lena sobre ella, acomodando su mano sobre su pecho, para que no se haga más daño, por más que Lena insistía que no sentía nada al golpear su yeso contra la cama.
- No hagas eso, no lo hagas – le pidió Kara – ya que cuando despiertes te dolerá como la mierda, fue un accidente, no es tu culpa ¿entiendes? – preguntó varias veces y cada una de esas veces Lena le miraba más confundida si es que cave y mucho más adorable cada vez también, eso confundía a Kara, Lena le estaba robando el corazón y ella apenas se daba cuenta – duerme princesa.
- No, no, te irás y el payaso te robará de mí.
- ¿El payaso?
- Sí, me da miedo el payaso, no dejes que se me acerque.
- No dejaré que se te acerque – dijo con gran sonrisa, encantada de ver a su Lena tan confundida, tan drogada, sin duda era algo de la anestesia - Lena, toma las pastillas por favor, te dejará dormir.
- ¿Sin payasos?
- Sin payasos Lee – dijo arrullándole, Lena estaba tan drogada, y tan adorable, que Kara se derretía de amor por ésta mujer.
Lena se las tomó con dificultad, poniendo un gran puchero luego.
- ¿Por qué el puchero?
- Porque ni bien me duerma te irás con el payaso – replicó enojada con el payaso y Kara rompió a reír de felicidad, de la adoración que sentía por ella
- Awww mi Lee – le arrulló después al verla tan confundida – me quedaré contigo, es una promesa – añadió – mantendré alejados a los payasos – añadió besando su cabecita y abrazándole, cubriendo a ambas con las mantas para dormirse así.
Kara teniendo a Lena entre sus brazos, sólo así pudo dormir, sintiendo la respiración uniforme en su cuello y el tranquilo latir de su corazón.
…
A las 6am, Winn tocó la puerta antes de entrar – discúlpame que entre así Kara.
- No te preocupes – le dijo incorporándose.
Winn entró junto a la doctora.
- ¿Qué es eso? – preguntó viendo que traía dos inyecciones ya preparadas.
- Uno es un antibiótico y el otro es un sedante, sólo por hoy, para que no se mueva mucho, eso le ayudará a su curación, acortando el tiempo, que es lo importante.
- Pero sigue dormida – dijo levantándose, Lena se quejó un poco por tanto movimiento.
- Shhh Shhh Lee, duerme princesa – le susurró cubriéndola con mantas, Winn y la doctora se miraron entendiendo lo que Kara aún no había terminado de entender, que Kara ya estaba hasta las ramas también por Lena y eso que apenas entraban al cuarto día recién.
La doctora le inyectó ambas con una mínima resistencia de Lena.
- ¿Hasta qué hora estará fuera?
- Pasadas las 2pm.
- Ok muy bien, gracias – le agradeció a ambos y con eso se retiraron.
Kara se quedó mirándola un ratito, Lena podía despertar y no verla, con lo que se iba a confundir más, por lo que Kara cogió el libro que tenía en la cabecera y en una hoja blanca le escribió un mensaje – "inicia el cuarto día, y aunque esté lejos, mi corazón está contigo, regresaré pronto princesa" y con ello, ella se retiró.
…
- Buen día señoritas – anunció Winn
- Buenos días – respondieron Eve, Siobhan, Nice, Samantha, Andrea, Lucy, Kelly, Imra y Leslie.
- Lamentamos lo ocurrido ayer y aunque les parezca demasiado intenso, déjenme decirles que no, no lo es, generalmente cuando están doce señoritas hermosas como ustedes – las aludidas sonrieron – en busca del amor, el drama tiende a presenciarse.
Lena estará indispuesta por el día de hoy, por lo que la cita grupal será entre ustedes.
- Estoy entusiasmada por el día de hoy – mencionó Kara con unas ligeras ojeras, debido a lo agitado de ayer.
Kara del brazo de Winn, caminaron hacia la locación, misma que estaba en un claro en medio del bosque – ohhhhh – Kara se sorprendió al todo haber sido ambientado como si fueran a tener un duelo de espadas.
- Oh woahhh maravilloso – dijo Kara mientras era dirigida hacia su trono, en el cuál le cubrieron con una capa de reina, de lo que ya era, con una corona de piedras preciosas.
Kara se permitió perderse unos segundos en la corona de flores que le había hecho Lena, corona que se encontraba en el cuarto de las cosas que quería conservar en su dormitorio.
Todas las chicas fueron a prepararse, a ponerse las mallas y a vestirse como si tuviesen un duelo medieval a toda regla con espadas que tenían protección en la punta, para que nadie se corte o se haga daño, añadiendo a cada participante en el pecho, una bolsa de sangre falsa, de modo que cuando la golpeabas un poco fuerte, ésta se rompería dando la ilusión de que la persona había recibido un golpe fatal y que por eso iba a morir.
Winn organizó el duelo entre las señoritas, de modo que llegue a cuartos de final, semifinales, y la gran final.
Y con mucha diversión de por medio, risas y vitoreos de alegría, Siobhan ganó – soy primera baby ¡ - gritó con mucha alegría.
- No se vale, nadie sabía que practicas esgrima en tu tiempo libre– se quejó Kelly viendo su pechera roja por la sangre falsa.
- Primera baby ¡ - volvió a gritar Siobhan.
Kara le echó porras y rió ante el baile que hizo Siobhan para festejar.
- Felicidades a todas señoritas, la ganadora Siobhan – la anunció Winn y Siobhan festejó por ganar, otra vez.
La cita se realizaría ahí mismo.
- Ohhh – ambas dijeron tomadas de la mano ante el lujo del comedor dónde iban a compartir la comida y la tarde.
Guardias reales le abrieron las puertas y proclamaron la entrada de su reina Kara, con sonidos de trompetas y todo – woahhh – soltó Kara entre risas de admiración, muy emocionada por todos los detalles.
El gran recibimiento de su reina.
Un almuerzo con muchos aperitivos, bebidas, un plato de dos tiempos, todo delicioso.
- Así qué ¿Lena se queda o se va? – le preguntó entre bocados de su comida – lo de ayer fue aterrador, debiste estar asustada.
- Lena no me asusta, la situación se salió de control.
- ¿Todavía estás enamorada de tu ex?
- Preferiría no contestar eso Siobhan.
- Porque bueno, obvio sientes algo, porque si no ya se hubiera ido.
- Siobhan cambiemos de tema por favor.
- Vale – y con ello Kara estuvo dispuesta a pasar bien su tarde.
…
Pasadas las 2pm, Lena se levantó con dos golpes en su puerta.
- Adelante.
- Hola, quería pasar y ver cómo estás ¿cómo estás? – preguntó Samantha entrando a su dormitorio.
Lena asintió – un poco mareada, pero bien, supongo.
Samantha se sentó a su lado, besando su mejilla, ambas compartiendo un momento, para luego coger con ambas manos su mano enyesada.
- ¿De verdad, estás bien niña?
Lena bufó antes de negar con la cabeza y ocultarse en el cuello de Sam – ohhh pequeña, todo está bien – le decía mientras le acariciaba con una mano su espalda.
- No está bien Sam, te asusté, lo vi en tus ojos, ayer – susurró mirándole muy de cerca.
- No me asusté de ti, me asusté por ti.
- ¿Eso qué significa? – preguntó Lena con un gesto muy cómico que le hizo reír - ¿de qué te ríes? – agregó
- Perdón, perdón, no debería, sólo que eres demasiado adorable, nada más.
- Ahhh vale – ambas asintieron - ¿me explicas lo otro? – preguntó y Samantha asintió con una sonrisa al recordar en Lena, gestos de su hija.
- Me asusté de que te vayan a eliminar, eso me asustó.
- ¿No te asusté yo? – preguntó con una voz tan pequeña.
- No, eso jamás – dijo antes de abrazarle - ¿Haz comido algo?
- No, no, acabo de levantarme.
- Entonces deberías comer.
- Debería.
- Vamos, arriba Lena, vamos a comer – le dijo ofreciéndole su mano para que la tome y así bajen ambas tomadas de la mano al salón comedor.
- Heyyyyy Lena estás en una pieza, más o menos – dijo Kelly levantando su copa
- Yeahhh – replicó sentándose entre Kelly y Samantha, Kelly dándole una palmada en el hombro.
- Hey perra – le saludó del otro lado Imra con una sonrisa burlona, Lena no le contestó – Yeahhh Yeahhh aprende tu lugar – siguió picándole.
Lena se mantuvo tranquila, recordando más o menos que Kara había dormido con ella, así ella estuviese drogada la mitad del tiempo o talvez todo el tiempo.
- Ya paren su mierda – pidió Leslie – quiero comer, éste pescado está sabroso y no quiero que inicien una guerra de comida o algo así.
- Yep, la comida es sagrada, no jodan con ella – pidió Andrea comiendo langosta, a diferencia de Lena que estaba comiendo un postre.
- No puedes comer pescado ni sus derivados – le dijo Sam, por el peligro a infectar la herida y eso, Lena asintió.
Todas siguieron comiendo en paz después de aquello.
Terminando el almuerzo, Lena se fue a caminar un rato a solas, Samantha tenía tanta razón en decirle que tenía que controlarse, que era un show, dónde todos jugaban como podían o creían.
Es decir, tan sólo habían pasado cuatro días, contando ese, y su corazón ya latía inmenso por Kara, por lo que ella pensó, si Kara me está poniendo a prueba, si me está conociendo a ver si valgo la pena, yo también tengo que hacerlo, ya que al menos para Lena, no era un crush, no era un acostón, ella estaba buscando el amor de su vida.
- Puede que Kara sea el amor de mi vida – se dijo mirando la playa.
Alex miraba la escena en el área de producción con una sonrisa grande, Paul le había dicho que podía ver lo que quisiera, más si averiguaba algo, lo que sea, no podía decírselo a Kara debido a que influenciaría los resultados.
Mas Alex le iba a cuidar, todo lo que pudiera.
Lena con eso en la mente se propuso valorar todo el tiempo que pudiera con Kara, demostrándole lo valiosa que era, y si llegaba el amargo momento de irse, lo iba a hacer, pero siempre priorizando la felicidad de Kara.
Y con eso en mente, Lena se fue a caminar a la playa, a buscar lo que sea que le llamase la atención para tener un detalle con Kara, es así que descubrió una cueva al lado de la playa, cueva que debería tener cámaras pensó – todo está plagado de cámaras – y con ello siguió en su recorrido, no exponiéndose mucho al sol, pues porque se estaba recuperando de lo de su mano.
Lena regresó a la casa, pasada una hora, justo cuando Siobhan regresaba con Kara tomadas de la mano, descendiendo de la limosina, Kara con un peluche muy bonito de forma de un guerrero.
- La pase genial, muchas gracias – agradeció Kara.
- A ti preciosa – con un guiño que luego antes de entrar a su casa, robarle un beso dejando a Kara sonriente, para después entrar a la casa, gritando que había sido una cita sensacional, que le había besado, habían bromeado, incluso bailado, todo rodeadas de tanto detalle y con los honores que debía recibir una reina.
Siobhan les decía detalles, lo bacán que le había ido y las muchas sorpresas de todo.
Mientras afuera Kara que venía caminando, se detuvo al ver a Lena caminar hacia ella – hey, iba ir a verte, te ves bien – dijo sonriendo y con el peluche en una mano.
Lena en cambio se acercó a ella y sin decir una sola palabra tomó con ambas manos y con mucha delicadeza su rostro, también cuidando su yeso, yeso que iba a estar hasta posiblemente tres meses, primero dándole un beso esquimal muy tierno – awww – que hizo que Kara le arrulle y luego un beso muy dulce, en el cual ambas suspiraron, un beso especial que hizo a Kara soltar su peluche y con ambas manos coger la cintura de Lena para mantenerla al ras suyo.
Dentro de la casa, Siobhan seguía presumiendo su cita.
- Si, si, si tu cita fue tan genial, ¿por qué Lena le está comiendo la boca? – preguntó burlonamente Leslie.
A lo que Siobhan volteó furiosa a verla por medio de los enormes ventanales y estuvo a nada de correr y separarlas.
- Tranquilízate, ya encontrarás una forma más productiva para devolverle el golpe – le propuso Imra.
Eso pareció calmar un poco a Siobhan, al menos temporalmente, total, por su desempeño, ella pensó que al menos esa noche estaba a salvo y recibiría su rosa.
