Capítulo IX: Novena rosa.
Advertencia: menciones de abuso. Leer con cuidado.
Kara y Lena se separaron lentamente, Lena sonreía como idiota y Kara le arrullaba al Lena ser muy adorable – eh espera, tu peluche – dijo Lena levantándolo y limpiándolo para dárselo.
- Awww tan considerada, me encanta – con gran sonrisa Kara
- Awww, eso quiero para mi hermana, eso – Alex en la cabina de producción junto a su novia, Mike les miraba decidiendo dejarlo pasar.
- ¿Podemos caminar? Te acompaño a tu dormitorio – propuso Lena y Kara sonriente asintió tomándole justo su mano derecha, muy suavemente, acariciando sus deditos que sobresalían del yeso.
Ambas caminaron un ratito en silencio.
- Siento que tengo que pedirte disculpas.
- ¿Eh? – totalmente confundida Kara – no te vas a disculpar por lo que pasó con Imra en la ceremonia, eso ya lo aclaramos.
- No era por eso, pero bueno.
- ¿Entonces?
Lena tomó un segundo para ordenar sus ideas, mientras Kara le miraba atenta a la par que caminaba – ayer por la madrugada, estaba muy sedada, no recuerdo bien lo que dije o hice.
- ¿Y por eso asumes que tienes que pedir disculpas?
- Yep – haciendo énfasis en la "p" a lo que Kara soltó a reír añadiendo – ayer o bueno hoy – ya que fue en la madrugada de ese día.
- Hoy.
- Bueno, hoy – siguió Kara – estabas muy adorable y no recuerdo haber dormido tan bien, como dormí ayer, así que no me debes una disculpa, yo te debo agradecer por dejarme ver ese lado tuyo.
- Ah bueno – soltó Lena y Kara se echó a reír nuevamente, Lena era jodidamente adorable, en cada gesto que hacía, cómo lo decía, su acento, sus acciones. Kara se encontraba maravillada mientras más conocía a Lena.
- ¿En qué piensas? – preguntó después de un rato de caminar en un silencio agradable.
- Pienso que quiero besarte.
- ¿Sí? – la provocó coquetamente.
- Sí, eso quiero.
- Vale – le concedió y ya llegando frente al palacio dónde ella dormía, Kara con mucha delicadeza cogió con ambas manos la carita de Lena y le dio un gran beso, uno que duró mucho, con las manos de Lena en su espalda y nuca.
Un beso que dejó a ambas gimiendo de placer – mierda, mierda – jadeó Lena al separarse, escondiendo su cara en el cuello de Kara – siento que voy a morir de placer – soltó y Kara le abrazó riendo adorablemente.
Lena era un caso, era súper tierna y le hacía reír todo el tiempo - ¿Lena?
- ¿Sí?
- Gana un puto juego para ir a una cita contigo, por favor – enfatizó la palabra por favor y ambas rieron, abrazadas.
- Intentaré ganar por ti – replicó Lena decidida mirándola como quién recibe una orden directa de tu capitán.
- Awww – Kara le arrulló, regalándole un beso tierno para despedirse – voy a prepararme, te veo luego.
- Luego – dijo ella moviendo su manita, haciendo sonrojar a Kara, quién entró con una sonrisa enorme y muy feliz ante su hermana y Maguie.
La pareja se miró comunicándose en silencio, Lena estaba siendo su dama ganadora hasta el momento.
…
La ceremonia de las rosas puntualmente se llevó a las 8.30 siendo ese el cuarto día.
Eve, Siobhan, Nice, Samantha, Andrea, Lucy, Kelly, Imra, Lena y Leslie con vestidos preciosos se reunieron en la sala de eliminación, con Kara hermosa como una reina, estaba delante de todas, con su cabello rubio en ondas.
Lena suspiró, ver a Kara era una delicia y más cuando ella le guiñó el ojo de manera coqueta.
- Siobhan ¿aceptarías mi rosa? – pidió Kara entregándole su rosa.
- Claro nena, la pasamos muy bien.
- Genial – ella dijo ante el guiño travieso de ella – Nice, mi bailarina preciosa.
Nice fue contoneándose a recoger su rosa, Kara asintió sonriente.
Samantha, Eve, Andrea, Lucy, Kelly fueron llamadas a por sus rosas, quedando Imra, Lena y Leslie.
- Imra recoge tu rosa por favor – pidió y ella lo hizo, ambas un poco serias.
Quedando Lena y Leslie.
- Lena ¿aceptarías ésta rosa? – preguntó sonriendo enorme, siendo esa la primera que ella recibiría en una ceremonia, ya que la primera vez estaba desmayada, la segunda drogada y operada.
- La tercera es la vencida, claro que la acepto – dijo con una muy bonita sonrisa, con su mano enyesada, misma que Kara cogió con ambas manos dándole un besito muy dulce.
- Awww – las arrulló Samantha.
- Lo tienes nena – vitoreó Kelly, mientras Imra volteó los ojos enojada.
- Putos fuegos artificiales ahí mismo – soltó Leslie abrazando a ambas y luego a Samantha y Kelly, el resto le valía madre, por lo que les hizo una señal de dedo medio y ya está.
- Awww – Kara finalizada la ceremonia arrulló a Lena abrazándole al verla tan orgullosa y feliz con esa rosa, como si hubiese ganado una medalla olímpica – ven conmigo, quédate conmigo ésta noche – le pidió y Lena sonrió enorme.
- Claro que sí.
Kara salió tomada de la mano de Lena.
- Eh niña, lleva unos guantes – Nice bromeó con ella - ¿sabes cómo hacerlo?
- Awww mi niña, me siento tan orgullosa – bromeó Samantha con mucho cariño.
Imra estaba emputada.
Lena estaba muy rojita.
Kara y Lena caminaron tomadas de la mano y a mitad de camino.
- ¿Estás bien? – preguntó Kara al verla tan callada.
- No vamos a tener sexo – le dijo sin tacto alguno y Kara le soltó la mano.
- ¿Qué? Obvio que no ¡ - medio gritó Kara, ambas mirándose en medio del camino.
- Lo siento, lo siento – se disculpó Lena rápidamente tratando de explicarse – tengo problemas para explicarme, para hacerme entender, tengo problemas para decir lo que quiero decir.
- Yo lo diré por ti, Adiós Lena ¡ - y con ello se giró y siguió caminando.
- ¿Eh? – quedó confundida Lena - ¿te sigo?
- Noooo ¡ - gritó Kara.
Lena regresó caminando a la casa, a su dormitorio dónde Samantha le siguió, Lena le contó y ella se rió y mucho.
- Sammmmmmm ¡ - se quejó Lena – Kara se enojó, me dijo adiós.
Samantha tardó un poquito en tranquilizar su risa antes de explicarle cuál había sido su error.
- Te falta tacto.
- Yeahhh
- ¿Te crió un buitre?
- Podría decirse que sí. No quería ofenderla, tengo problemas en socializar, en expresarme.
- ¿Y justo vienes aquí?
- Justo vengo aquí. No quería ofenderla – repitió – yo la quiero.
- Eso se nota.
- Pero fui imbécil.
- Fuiste imbécil – repitió Samantha.
- Tengo que arreglarlo.
- Tienes que arreglarlo – repitió Samantha y Lena asintió – dale, ¿qué haces aquí?
- Vale – y con ello se cambió delante de Samantha – woahhh, que cuerpo.
- Sammmmmmm – se quejó Lena adorablemente y ambas salieron, Sam a dormir, Lena a enmendar su error.
Mientras Kara estaba enojada, caminando dentro de su dormitorio – así pasó, así pasó – le contaba todo enojada a Alex y Maguie quiénes reían – ya, dejen de reírse ¡ - gritó y dos golpecitos en su puerta le hizo voltear a las tres hacia la puerta.
Dos golpes más se escucharon.
- ¿Qué? ¡ - gritó Kara al abrir la puerta, Lena tuvo que retroceder dos pasos.
- Lo siento, lo siento mucho, ¿podemos hablar? Por favor.
- ¿Te vestiste de pokemón? – fue lo primero que preguntó Kara al verla.
- ¿Eh? – un tanto confusa – Fuck, me equivoqué de polera – dijo mirando que la playera que se había puesto no era de ella, sino de su hijo Liam de 4 años. Una playera de pikach. Una playera que puso en su equipaje para dormir o simplemente sostenerla cuando la necesitara.
Lena se la quitó no deseando arruinarla, quedando en un short corto y un top - ¿podemos hablar? – preguntó con la polera en mano.
Kara al verla así, modo deportivo, mucha piel expuesta, se le secó la boca, no podía decir ni una sola palabra, Lena era hermosa, y no sólo su cuerpo, sino también su corazón, todo ella.
Alex al verla así, cogió la mano de su novia y la sacó del dormitorio, empujando a Lena para que entrara.
Dentro del dormitorio, o más bien un mini departamento, Kara quería fingir seguir molesta ante una muy adorable Lena.
- ¿Puedo explicarme? Tengo mucho que decirte, por favor - pidió y Kara con los brazos cruzados sobre su pecho y sin poder emitir palabra, asintió – ok, ok – repitió un par de veces Lena elaborando aquello que le iba a decir.
- Enfócate – le dijo a su mente Lena.
Lena le miró un poco asustada, ella iba a abrir su corazón, ya que, si Kara iba a estar en su vida, pues tenía que conocer al amor de su vida, a su Liam.
- Mejor me la pongo – dijo sintiéndose así un pelín más cerca a Liam así, a la par que más fuerte, más todo.
Kara al verla sintió que era serio, por lo que descruzó sus brazos de su pecho.
- Vale – dijo y Kara le arrastró hacia su cama, pidiéndole que se siente y recueste su espalda en la cabecera, Kara se sentó a su lado.
- Vale – repitió Lena – siempre he sido introspectiva, introvertida y eso era normal para mí, las otras chicas del internado siendo como eran, era raro para mí, no lo podía entender – Kara asintió – cuando fui creciendo entendí, que no sólo soy introvertida, algo malo pasa en mi cabeza, hay cosas que no entiendo, hay normas sociales que no entiendo, no tengo tacto y cuándo las chicas empezaron a bromear así, traté de entender, jodidamente sí, pero hay algo mal en mi cabeza.
- No hay nada malo en tu cabeza Lena.
- Sí, sí lo hay, no soy normal - Lena le dijo con rabia.
- ¿En ésta vida que es normal?
- Tú eres normal.
- Tú también lo eres.
- Kara no… - Lena tomó fuerza para seguir y Kara le tomó la mano, entendiendo que la frase "No vamos a tener sexo" era cómo la punta del iceberg - ¿te gusta mi pijama? – preguntó con lágrimas no derramadas en sus ojos.
- Me encanta tu pijama – le respondió.
- Es de mi hijo.
- ¿Tienes un hijo?
- Yeahhh, va a cumplir 4 años, es el amor de mi vida – dijo derramando lágrimas y Kara asintió igual, tener un hijo era fantástico, era lo mejor del mundo, ella esperaba pronto ser mamá.
- Espera, tienes 20 años, eso quiere decir que lo tuviste a los ¿15? – preguntó Kara preocupada, ya que 15años, era una niña.
Lena asintió llorando y Kara también lloró, 15 años era una niña, una niña preciosa que había que atesorar, que había que cuidar, una niña sagrada ¡
- No, no es como piensas – dijo Lena y Kara rogó que no, Lena siguió – a los 15 años, estaba acabando la universidad…
- Claro porque eres una genia.
- Joder que lo soy – dijo y ambas rieron entre lágrimas – había un chico al cuál le hacía la tarea…
- Claro porque eras una genia.
- Yep yep – dijo feliz para luego apagarse totalmente - ¿has jugado a la luz roja de los bomberos?
- Sí, ellos no se detienen porque para los bomberos no hay luces rojas.
- Yeahhh, yo no lo sabía – dijo y ambas quedaron en un silencio sepulcral.
- ¿Te abusó? – preguntó mirándole.
- No es abuso si ambos lo saben.
- Tú no lo sabías.
- No lo sabía – dijo y Kara empezó a caminar de un lado al otro con una furia violenta, de encontrar a ese hijo de puta y destrozarlo con las manos.
Alex y Maguie que veían todo por las cámaras también, incluso Mike – esa asquerosidad andante no es un hombre, si lo cojo lo mato, lo mato – dijo furioso lo que todos pensaban.
- Bueno, me embaracé, mi familia me repudió.
- Pero es tu mamá – dijo sin entender como una mamá hace eso.
- Mi madrastra, desde los 4 años, tenía algo de plata, seguí estudiando mi maestría, mi doctorado.
- Porque eres una genia – dijo con apenas la voz que tenía.
- Yeahhh, estoy terminando mi segundo doctorado, tengo un libro publicado sobre mecánica cuántica, otro de genética que todavía estoy haciendo – Kara le tomó la mano apretándola para darle valor – me metí en esto, estoy haciendo todo funcionar a mi manera – dijo antes de empezar a llorar.
- Era el amigo de Lex, mi hermano, era el amigo de Lex – repitió varias veces y Kara entendió lo que Lena no se atrevía a decir, su hermano, se confabuló con su amigo, para que Lena se embarazara y así su familia poder expectorarla del legado Luthor – soy una Luthor – dijo antes de romperse por completo.
Lex Luthor dominaba el mercado contra el que competía Kara, Lex Luthor ahora preso por bioterrorismo, Lilian Luthor desaparecida, ante cargos similares.
Kara se quedó helada, paralizada, sólo reaccionando cuando Lena dejó de moverse, se había desmayado y aun así Alex tuvo que entrar a ayudarle, a recostarla en la cama, traer alcohol, hacerle reaccionar – Kara, Kara ¡ - le gritaba su hermana para que hiciera algo, pero ella todavía estaba dentro de todo ese meollo familiar pensando como una madre y un hijo se confabulan para lo peor, creándole talvez así un trauma de por vida a Lena, ante como ocurrieron las cosas, no ante la bendición que era su niñito.
- Kara muévete carajo ¡ - gritó su hermana finalmente, para que ella despabile.
Y cuándo Lena empezó a moverse, Kara le abrazó fuertemente, cubriendo a ambas con mantas mullidas como para poder crear una burbuja que las envolviera a ambas, a dónde sólo pudieran ser ellas dos y la playera de picachu.
Apenas Lena se levantó dijo – no tengo tacto, no sé cómo comportarme a veces - aún con la voz llorosa, entrecortada.
- Eres perfecta así, eres perfecta Lee – repitió varias veces Kara que sí y Lena que no.
Y si tal como le había contado Lena a Kara sobre aquello, Kara pudo entender que si la vida de Lena había sido tan acelerada como entendió, carajo, si fuera ella en su lugar, también estaría tan jodidamente confundida sobre normas sociales, a la par que si Lena era tan inteligente como era, claro que la parte social pudo haberle fallado como bien le explicó ella, reconociendo así, que había muchos casos así, eso era normal para ellos, Lena era normal para ella, el que ella no creyera serlo, era por los años de abuso de su familia.
