-Te amo Levi, eres mi mejor amigo- le dije con lágrimas en los ojos.

-Eren. Yo...yo siempre te eh amado -desvía la mirada sonriendo triste.


Por la expresión de su rostro supe que ya no habria vuelta atrás, se iba a casar con Isabel, mi hermana, una gran persona.

No sabía que más decirle, tan solo lo felicité y salí de la habitación.

Deseaba con todas mis fuerzas volver a ese pequeño momento cuando teníamos tan solo 14.

Llegué a un cafetería, tomé asiento y comencé a llorar por no haberlo notado todo este tiempo, me siento ridículo, mamá me solía decir que no debería llorar por alguien... pero ¿hay alguna excepción si esa persona es tu otra mitad? Eh buscado a la persona ideal en todos lados cuando siempre la tuve conmigo.

Todo este jodido tiempo estuvo a mi lado y jamás lo noté.

Camino desanimado hacia mi antigua casa aún con su regalo en mis manos, algunas personas me vieron raro, digo, un hombre de 30 años con una casita de muñecas... nah, seguí caminando hasta llegar al pórtico y sentarme un rato mirando todos los detalles que le agregó.

-Levi Ackerman... te juro que si nos volvemos a encontrar... haré las cosas bien -limpio una lágrima y cierro los ojos con fuerza pues el aire provocó que un poco de esa escarcha entrara a mis ojos- ¡agh! ¿Es broma?