SUPERÉ MI BLOQUEO datazo
ACLARACIONES: todos estos capítulos son para la jearmin week en twitter. Asimismo, estas mini historias son complementarios de mi long fic Perfect Places, jearmin con otras parejas más. Si no leyeron, pero leen todo esto, voy a dar contexto al principio de los caps, así que si quieren leerlo, habrá spoilers jaja
CONTEXTO: Jean y Armin son amigos de la infancia (con otros más). Jean es besties con Annie, Mikasa e Ymir desde la secundaria. Esto toma lugar seis meses antes del primer cap de perfect places. Creo que eso es todo.
Jearmin week día uno: celos. tan original.
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Disfruten.
—No estoy celoso —se cruza de brazos y un bufido escapa de su boca a la vez que siente la mirada de las dos sobre él.
—Eso dice la gente celosa —dicen al unísono.
—No, no. No estoy celoso. Estoy moderadamente molesto, algo por completo distinto. Tengo razón de estarlo. ¿Tengo razón de estarlo?
—No tienes razón de estarlo —responde Annie sin mirarlo.
—Tú nunca estás de acuerdo conmigo —Jean le resta importancia—. Además, puedo estar celoso, a todo el mundo le pasa. Lo que está mal es actuar en base a esos celos. Y esto no tiene nada que ver con eso.
—Sabes que es una mala idea, ¿verdad? —dice Ymir—. Estás exagerando.
—Yo nunca exagero —responde Jean, acomodándose el abrigo.
—Tú siempre exageras, eres como… el epítome de la exageración —agrega Annie.
—Estás exagerando.
—Palabras fuertes, viniendo de ti —replica Ymir.
—Sí, sí, como sea —deja de mirarse al espejo y gira a ellas—. Ya terminé de arreglarme. ¿Se van?
—Nah, te esperamos aquí —dice Ymir, girando en la cama de Jean.
—No es nece–
—Necesitarás consuelo cuando regreses, ¿no? Aquí estaremos —concluye Annie.
Jean frunce el ceño, pero no responde. Suspira y se va.
No va necesitar consuelo cuando regrese, ¿por qué lo necesitaría? Solo va a la casa de Mikasa para saber porqué mierda les viene cancelando tantas juntadas seguidas, especialmente con Annie de visita en la ciudad.
Antes, no se hubiera molestado, la veía todos los días. Pero al salir de la secundaria y que ella esté estudiando y él trabajando, no ayudaba mucho.
No va a hacer un escándalo, solo quiere comprobar que está bien. Por eso va a su casa. No es lejos de la suya, después de todo, solo está a quince minutos en auto.
Llega y toca el timbre.
—Hola, ya bajo —dice por el portero automático una voz demasiado grave para ser Mikasa y demasiado animada para ser Levi, su tío.
Poco después, Armin baja. No es lo que esperaba.
—Uh, ¿hola? —dice incómodo—, ¿fuiste tú quien tocó?
—¿Esperas a alguien? —pregunta Jean.
—Una pizza.
—Oh —no pensó en qué diría si no lo recibía Mikasa—. ¿Está Mikasa?
—Sí.
—¿Puedo… subir? —se siente raro preguntarlo, pero más raro que Armin no lo haya dejado pasar desde el principio.
—Uh… ¿supongo? —abre la puerta un poco y Jean da un paso, pero Armin se pone en el medio a la vez que hace una expresión de disculpa—. ¿Es, uh, es urgente? Estamos…
Está poniendo excusas.
—¿Ocupados? —concluye Jean y el otro asiente—, no, supongo que puedo volver en otro moment–
—Genial, nos vemos luego.
Armin le cierra la puerta en la cara.
Eso fue raro.
—¿Tan rápido volviste? —cuestiona Annie cuando Jean atraviesa la puerta de su habitación.
—Te dije que era mala idea —dice Ymir mientras él se acuesta de cara en su cama, sin quitarse el abrigo—. ¿Te abrió la puerta por lo menos?
—No —ambas rieron—, me recibió Armin y no me dejó pasar.
Ymir jadea, bromeando—, nos engaña con Armin.
Annie vuelve a reír y Jean las mira frunciendo el ceño.
—¿No les parece raro? Nos dijo que estaba ocupada.
—Seguro tenía planes con él antes —dice Annie, mirando su celular—. No somos sus únicos amigos, ¿sabes?
—Somos sus amigos más importantes.
Annie rueda los ojos.
—Deja de ser tan dramático, algún día la volveremos a ver.
Algo no cierra.
Y como algo no cierra para Jean, tiene que hacer algo al respecto.
—Sabes que no me gusta que vengan sin avisar.
—Pero traje merienda —sonríe y levanta la bolsa con galletas y leche chocolatada que lleva en su mano.
Armin entorna los ojos, pero lo deja pasar.
—Tienes suerte de que justo no esté mi abuelo.
—Me han dicho eso —dice sin prestar atención. ¿Estará Mikasa aquí?
Armin se gira a mirarlo un momento, pero después niega. Entra a la cocina a buscar tazas y después los dos van a la habitación de él. Jean se sienta en la silla de la computadora y Armin en la cama. Están en silencio, bebiendo y comiendo, hasta que Armin se aburre del silencio.
—Y, ¿a qué viniste?
—¿Qué, no puedo visitar a un amigo de sorpresa? —debió pensar en alguna excusa de antemano.
—No.
—Ah, bueno, entonces me voy —Armin se encoge de hombros—, y me llevo lo que traje.
Se vuelve a encoger de hombros y Jean se cruza de brazos.
—Mejor me quedo, uh, hasta que mi madre crea que desaparecí.
—No puedes quedarte un mes —se burla Armin.
Jean rueda los ojos y siguen merendando en silencio.
Esto no está yendo como lo planeó pero, en su defensa, no lo planeó. Tal vez debió consultarlo con Annie e Ymir.
Jean lo mira. Armin está mirando su celular, sin prestarle mucha atención. Algo usual en él.
—Estoy aburrido —dice. Armin no lo mira—. Eres un anfitrión de mierda, eh.
—Eso pasa cuando vienes sin invitación.
—¿Qué estarías haciendo si yo no estuviera?
—Pues —baja el celular y mira al techo pensando—, estudiaría.
Jean hace una mueca.
—Qué bueno que vine.
—Tal parece.
Vuelven al silencio. Jean lo mira fijo, esperando que diga algo más, pero Armin tiene una mueca en el rostro, por el silencio incómodo. Regresa su atención al celular. ¿Tal vez lo mejor sea ir directo al grano? No se le ocurre otra cosa para decir, después de todo.
—Así que, estabas con Mikasa el otro dí–
—Ay, Dios, ¿viniste solo por eso? —se burla Armin.
—No, bueno, ¿vine a verte?
—¿Me estás preguntando? —eleva una ceja.
—Vine a verte —afirma Jean.
—Annie me dijo que estabas celoso, pero no creí que fueras a hacer esto —ríe él.
—¿¡Annie te dijo!? —cuestiona indignado—, puta madre, no les puedo decir nada.
—¿Por qué estás celoso? —ahora tiene toda su atención sobre él—. Sabes que Mikasa tiene otros amigos aparte de ti, ¿verdad?
—¡Cl-claro que lo sé! —se cruza de brazos, pero le parece un gesto que dice estoy celoso, por lo que cambia a agarrar la taza con chocolatada—. Solo quiero investigar porqué no quiere juntarse con nosotros últimamente.
—Ajá.
—Estoy preocupado.
—Ajá.
—¿Y si nos está evitando? —no puede reprimir la inquietud de su pregunta.
Armin lo mira sin reírse y, aunque ganas no le faltan para hacerle un chiste, se contiene.
—Creo que si quisiera deshacerse de ustedes, sería más directa —dice, pero Jean bufa—, si te hace sentir mejor, nunca habla mal de ustedes. Significa que los quiere.
Jean vuelve a cruzarse de brazos y se queda así. Armin frunce la boca pensando.
—Bueno, ¿y si te digo un secreto? ¿Te sentirás mejor?
Lo mira veloz—, puede ser.
Armin resopla divertido.
—Mikasa quiere invitar a salir a Eren —dice y Jean jadea indignado—. Exactamente por eso lo habla conmigo y no contigo.
—¡Eso me hace sentir peor! —se tira hacia atrás en la silla y se pasa una mano por el cabello—. Entonces, ¿nos evita por mi culpa?
—No los evita —insiste—, de verdad está muy ocupada, ella tiene, como, el doble de materias que yo en la universidad.
Eso es verdad.
—El otro día —sigue Armin—, quedamos para hablar de eso. Hacía como un mes que no la veía.
Bueno, ya tiene las respuestas que buscaba. ¿Armin se enojará si se va ahora?
—Gracias por la información innecesaria.
—Nunca más te voy a contar nada, malagradecido.
—¿Quieres ver una película? —propone Jean. Armin hace una mueca—, lo tomaré como un no.
Ambos dan un trago a su chocolatada.
—¿A qué viene esta repentina obsesión con Mikasa, en todo caso? —pregunta Armin.
—No–
—¿No es repentina? Ay, Jean… —se burla y el otro suelta una risa también.
—No es obsesión, estaba preocupado —responde—. Estoy un poco más aliviado. Asqueado también, pues, Jeager, pero tampoco es algo tan sorpresivo.
—Es más sorpresivo que aún no estén juntos.
—Asco, pero sí.
—No seas así, ya no odias a Eren. Hasta aceptaste su invitación para ir al gimnasio juntos.
—¡No lo digas! —finge que es un secreto—, arruinarás mi reputación.
Armin suelta una risa.
—Eres ridículo a veces.
—Oye, tienes que invitarme a salir antes de insultarme, como mínimo.
Ríe más fuerte.
—¡Eso es horrible! No deberías dejar que nadie te insulte.
—Tal vez me gusta —Jean mueve las cejas y después ríe.
—Dios, no, esto se está poniendo raro. Hablemos de otra cosa.
Ríen un poco más y caen en silencio. Jean se termina lo que queda de su chocolate y deja la taza con fuerza en la mesa.
—Rompes, pagas.
—¿Sabes qué hace falta? Una fiesta.
—No pregunté.
—Sí, una fiesta —repite—, estaría bueno antes de que Annie se vaya…
—¿Cuándo sería eso?
—El viernes que viene —Jean hace una mueca. Están en viernes—. ¿Crees que alguien venga si es mañana?
—Nah, espera a la próxima que venga.
—Sí… Seguro viene en pocos meses.
O tal vez no.
Gracias por leer! este es el cap más aburrido, ya mañana se pone mejor ahre
SÍGANME EN TWITTER arroba jearmimi Y VAYAN A LEER PERFECT PLACES.
chau
