*Hace varios años*
—Go ahead, Tigger!—lo animaban los hermanos del americano mientras éste estaba haciéndole stripper a su novio Ángel.
La fiesta estaba muy alocada, celebraban la muerte de la URSS y el papel pequeño pero fundamental que todos habían tenido en la Segunda Guerra Mundial. Hubiera sido genial todo, de no ser porque había alguien en especial que se la pasaba en una esquina, abatido por la muerte del Soviético.
Carlos.
Odiado por Alfred por haber ayudado al comunista, Carlos deseaba tener a alguien con quién confesar la rabia y la tristeza que sentía. Pero nadie se le acercaba, poco les importaba él.
Ángel estaba bebiendo de a poco, no como su hermano Márquez, quien estaba en una competencia de tragos con el chileno, éste solo se limitó a reír un poco para después solo continuar bebindo de poco y claro, comer como si no hubiera mañana.
En eso sintio que la mirada de alguien estaba clavada sobre el, éste solo se volteó de golpe para encontrarse con Carlos.
Entonces, al cubano le ofrecieron un trago y levantó la vista, encontrándose con los ojos rubíes más hermosos que jamás había visto.
—Ángel…
— Hey ¿Qué sucede?
Preguntó de manera amigable, pues lo veía muy solo y se veía deprimido, no quería molestarle más. Se sentó a un lado suyo, ni muy cerca, ni muy lejos, conocía mas o menos el historial de Carlos, pero prefería no tener que juzgar un libro por su portada...
El cubano jugueteó con sus dedos mientras pensaba seriamente en sus opciones, la verdad era que no quería estar cerca de ningún capitalista, menos con alguien cercano a Alfred. Sólo infló las mejillas bajando la cabeza notablemente abatido, en parte porque nadie nunca se había preocupado por cómo se sentía realmente.
—No creo que a Alfred le guste verte conmigo…
— Tranqui, lo peor que me puede pasar es que me deje sin caminar por una semana
Comenta cómicamente sabiendo que la mayoria de veces Alfred lo dominaba por completo en el sexo, aunque no iba a negar que él también daba buena lucha para aguantar.
Dicho y hecho, el americano apenas volteó y vio a su novio con el cubano frunció el ceño, más no dijo ni hizo nada, de eso hablaría con su pareja después.
El cubano frunció el ceño con enojo, recordaba cuando era la pareja del americano y éste lo lleno de falsas promesas, simplemente lo odiaba…
—Puto yankee…
El venezolano solo alzó la ceja para luego voltear a ver a Alfred, solo rodó los ojos sabiendo que le tocaría sermón después de la fiesta, solo suspiró al ver que éste usaba a Alfred como excusa.
Al escuchar lo que dijo, el venezolano le dio un leve lepe en la nuca para verlo seriamente
—Estás hablando de mi pareja, carajo.
Dice como reproche para luego solo suspirar y tratar de relajarse por solo 5 minutos.
— Mira, entiendo que muchas cosas malas pasaron entre ambos, nosotros pensamos en la muerte de URSS de una manera mientras que otros la piensan de otra y es entendible que me odies por pensar así, o por estar con Alfred... Pero... Al menos trata de disfrutar de la paz, relajarte un poco, disfruta, alócate, vive la vida loca, por lo menos por esta noche... Déjate llevar
Dice acariciandole el hombro para luego ir donde su pareja con una sonrisa abrazarlo del cuello jalandole las mejillas al verlo con el ceño fruncido, solo se la jugó empezando a besarle el rostro y empezar a perrearle
— Vamos Papiiii... No te arreches... En la noche me pruebo lo que tu quieras
Dice como oferta, pues estaba acostumbrado que hicieran juegos de rol en la cama, el favorito de Alfred era el de conejito, vaca o el de zorro. Siempre complacía sus fetiches contal de que al final del día, éste gozara de un innumerable placer.
Carlos parpadeó un poco pensando en lo que el otro le había dicho, se sonrojó un poco, ahora recordaba vagamente por qué era que le había gustado el segundo de los apodados "tricolor", era un chico muy dulce y apasionado, además de que no lo juzgaba ni lo apartaba a pesar de que el cubano tuviera sus problemas emocionales.
Lástima que ese fue el más grande error del venezolano.
Viendo que se distraía a hablar con Alfred, el cubano no dudó en salir silenciosamente de la habitación sin ser visto. Se paró frente al espejo del baño mientras revisaba que hubieran peines y cepillos por lo menos, al encontrar todo lo que necesitaba, se fue quitando la chaqueta militar para ponerse una camisa manga larga blanca y un saco azul oscuro junto con unos pantalones elegantes, se puso una gorra simple de color azul en vez de su típica gorra militar.
Su atuendo era lo de menos, solo quería impresionar al de ojos rojos, del bolsillo de su pantalón sacó una colonia cuyo líquido era morado fosforescente pero no se la echó.
Era una especie de amarre única y exclusivamente para la persona que oliera primero la fragancia, debía estar cerca del venezolano.
Por su parte Alfred, disfrutando de la fiesta pero atento a que nadie tocara a su novio, estaba en un concurso de pinturillo donde llevaba la mayor racha. Matthew mostró su dibujo, el cual eran dos chicos sonrojados y jadeantes.
—Porn!—gritó el estadounidense.
—True!—gritó el canadiense mientras se reía, hasta que Alejandro le pasó por un lado y éste hizo una mueca de asco—Uhg, He's here too… Fuck.
—¡ÉSE ES MI ESPOSO, EL MÁS ARRECHO DE TODOS!
Grita el venezolano celebrando por su pareja riendo un poco, al lado suyo estaba Matthew, escuchó lo que dijo y le dio un empujón que apenas si lo movió, para luego mirarlo con los brazos cruzados.
— Es mi hermano estúpido, respeta.
Dice para luego solo darle la espalda.
—Give me my present, bitch!
Una canasta de chocolates con alcohol y condones fue entregada en las manos del americano, gritó de felicidad mientras se quitaba la camisa y la agitaba al aire como un vaquero.
—Yes, I'm the number one, bitches!
—Bro!—llamó Nueva Zelanda.—Father is drunken! Please come!
—Give me a second!
El estadounidense se volteó hacia el venezolano y le sonrió mientras se arrodillaba, besaba sus labios y luego le entregaba la canasta.
—Todo tuyo sweetie…
Cuando el americano le entregó la canasta, el venezolano sonrió emocionado, riendo un poco para luego corresponder esos besos que tanto le hacían adicto a su sabor. Y arrancaron a darse besos que si no hubiera sido por Matthew, nunca se hubieran despegado, Vene lo despidió entre risas y sonrojado.
—Uuuuy carnal, con esa cara que tienes, algo me dice que hoy te toca contra el muro.
—¡C-Cállate!
Dice empujando a Alejandro que seguía molestándolo con aquello, para luego ponerse a bromear y a hablar de cualquier tontería.
Mientras a Alfred se lo llevaban entre risas fuera de la casa, todo espiado por el cubano que aprovechó la ida de Alfred para salir de su escondite y acercarse al venezolano que hablaba con Alejandro.
—Hola Vene… Ehm… Necesito tu ayuda un momento—dijo algo tímido, ya que todos a su alrededor lo estaban viendo.
El venezolano lo vio de manera amigable.
—Oh cla-
—Oh por mis huevos que no, ¿Para qué o qué?
Dice a la defensiva Alejandro abrazando del hombro a Ángel, quien era más pequeño que el mexicano.
—Si necesitas ayuda vamos los dos y no hay pedo
—Méx...
—Nel, la putisa que me dará Alfred si algo te pasa.
Carlos achicó los ojos, sin dudas la presencia del mexicano entorpecía sus intenciones para con Ángel, debía encargarse de él de alguna manera o tal vez…
—No hay problema… Verán quiero hacerle una broma a Alfred y pintarme la cara como el Joker, pero no sé nada de pintura y eso.
Viendo que ambos aceptaban, el cubano los guió cuarto arriba mientras aguantaba su ansiedad por lo que iba a pasar. Entraron a un cuarto donde había un tocador grande con un espejo y varias pinturas.
Cerró la puerta detrás de sí y caminó hasta sentarse en la silla, luego sacó la pequeña colonia y se echó un poco a un costado del cuello, vio por la cara que ponía el mexicano que había percibido el aroma, así que se echó por el otro costado del cuello, ésta vez siendo su víctima Ángel.
Minutos después, se encontraban los dos latinos gimiendo mientras eran toqueteados por Carlos, los tres desnudos, Ángel estaba besándolo mientras el cubano lo penetraba con los dedos mientras que se follaba a Alejandro como si fuera un perrito.
—U-Uhm…
Ángel se apegaba más al cubano besándole todo su rostro con deseo y necesidad, mientras sentía las estocadas contra su entrada, gemía levemente mirándolo con necesidad.
Alejandro se terminó corriendo, jadeando agotado mientras miraba a Carlos con la lengua afuera, para luego ver a Ángel, quién parecía tener también una erección, éste decidió ayudarle al latino tomando ambo miembros, empezando a masturbarlos juntos.
—¡A-Ahhh! ... M-Alejandro… ¡U-Alfred!
Gime levemente sintiendo cómo estos empezaban a darle placer, éste solo gime con la lengua afuera mientras tomaba de la cara a Carlos para que le diera más placer, besándolo de lengua.
El cubano sonrió al ver a ambos chicos dándose placer entre ellos. Se mordió los labios para después empujar a Alejandro en la cama y después tomar al venezolano de las caderas y penetrarlo de una estocada. Puso al venezolano encima de Alejandro y comenzó a penetrarlo para hacer que sus miembros siguieran frotándose entre sí y así hacerlo gritar.
El venezolano arqueó la espalda con la lengua afuera, empezando a babear al sentir que éste lo penetraba con mayor fuerza. Alejandro en cambio no perdió su oportunidad y se abrazó a Ángel para besarlo, acallando sus molestos gemidos metiendo la lengua para mover sus caderas y provocar mayor fricción entre sus miembros
—Mmm... C-Matthew...
—U-Alfred...
Hablaban entre besos, el amarre lo más que llegaba a hacer era disfrazar a la persona que estaba frente a ellos para hacerla pasar como la persona que amaran puramente, el mexicano deseaba al canadiense mientras que el venezolano deseaba a su americano y desde ese punto de vista, eran ellos los que les entregaban placer.
—M-Me voy a c-correr... ¡U-Alfred! ¡Alfred!
Gime el venezolano con la lengua afuera y sonrojado, mientras el mexicano mordía su hombro y su cuello levemente, dando lamidas.
Por su parte el americano se había devuelto y le extrañó no encontrar a su novio ni a Alejandro. Se acercó a Márquez y le tocó el hombro.
—Eh Márquez! Where is your brother?
El colombiano, muy sobrio y extrañado, se la había pasado ligando y no se había dado cuenta de ese detalle así que volteó hacia Ecuador.
—Ecu, ¿Te fijaste a dónde se fue Vene?
Ecuador estaba fumando en la esquina cerca de la ventana, para luego escuchar a su hermano éste se voltea con los ojos colorados, para luego solo restregar sus ojos.
—Lo vi volar con un taco y un unicornio... ¿Eso cuenta?
Por su parte, el americano quiso reírse al ver la cara de Ecuador. Márquez se volvió loco y le quitó el cigarrillo. Mientras le jalaba las orejas, le pidió perdón al estadounidense y éste se despidió yéndose escaleras arriba.
América pensó que tal vez su novio estaría haciendo quién sabe qué, cuando escuchó sus gemidos suspirando su nombre, sólo sonrió mientras se ponía detrás de la puerta para poder escuchar mejor, hasta que detectó los gemidos de Alejandro.
"No es posible..."
El cubano sonrió soltando gemidos mientras sentía cómo se correría por segunda vez, la estrechez y la humedad de la entrada del venezolano, más el hecho de que tenía a Alejandro gimiendo y lleno de semen, hacía que Carlos estuviera siendo empujado al límite.
El venezolano solo continuo gimiendo de placer con una sonrisa, embobado por el placer, hasta que llegó el momento de correrse, éste manchó al mexicano, quien cayó inconsciente, el venezolano pegó un grito fuerte al venirse, llamando a su pareja por el nombre completo.
—United States of America!
Se cayó en la cama para luego rodar, miró a su "Pareja" pero la imagen se empezó a distorsionar, el cabello ya no era rubio, los ojos ya no eran azules, no parecía su novio, empezó a verse igual al cubano, el venezolano comenzando a asustarse, entrecerró los ojos al sentir un dolor de cabeza, se sentó en la cama para luego ver de nuevo y efectivamente, era el cubano.
—¿Cu...ba?... ¡¿PERO QUE COÑOME HAS HECHO?!
Mimimimimi nadie se lo esperaba :D Okay… Tenía ganas de ukear a Alejandro en serio y me salió excelente porque de una vez Vene salió ukeado.
/En el camerino de los activos, después de grabar/
Matthew: Increíble, Alejandro me tiene ganas y yo le tengo rechazo :(
Alicia: Entonces debe estar creyendo que está teniendo un trío contigo y Vene.
Matthew: ¿Osea que cree que me estoy empalando a Vene?
Alice: Pues sí... O tal vez…
Colo: ¡Joder ustedes preocupados por la verga de Matthew y yo preocupado porque Ecuador encontró mi porro!
