Lo más lógico es empezar por nuestro primer encuentro, el cual fue algo divertido.
Pero considero que hay unas cosas más que saber que ocurrieron antes.
...
Bueno, empezare desde el momento en que la guerra mágica acabo, todo finalmente estaba en paz, Voldemort había muerto, sus mortifagos estaban empezando a ser enviados a Azkaban y la reconstrucción de Hogwarts había iniciado.
Yo me ofrecí a ayudar principalmente porque quería mantener mi mente ocupada y ayudar a reconstruir partes destruidas de un castillo antiguo parecía hacer su trabajo.
La reconstrucción de las zonas destruidas del castillo inició una semana después de que se hicieran todos los funerales y homenajes a los caídos durante la guerra.
Al acabar la semana funeraria, la profesora McGonagall dijo que necesitaría de voluntarios para ayudar con la reparación de la escuela, hubo varios voluntarios y entre ellos yo.
Sabia que estaría algo solo ya que los Weasley tomarían un poco más de tiempo en su luto y Hermione había localizado a sus padres y los fue a buscar para regresarles la memoria.
Así que era solo yo, con algunos otros alumnos ayudando en las reparaciones del castillo.
Había algunas personas que conocía, Oliver Woods, Angelina Jones, Neville y Luna también estaban ahí.
Admito que eso fue un trabajo pesado, pero al final valió la pena.
Después de 2 semanas de arduo trabajo, el castillo estaba arreglado.
El sitio en donde por fin me había sentido en mi hogar estaba como nuevo, todo el castillo estaba en su esplendor de nuevo, los elfos hicieron un gran banquete para los voluntarios de la reconstrucción y la profesora McGonagall anunció que en septiembre empezaría el nuevo año escolar.
Sonreí ante eso, Howgarts estaba como antes, ya no había ningún mal acechando el mundo, ya no había problemas, ya no había señor oscuro, ya no había profecías, ya no había nada...
Pero, entonces fue en ese momento que me di cuenta de algo.
Ya no tenia un propósito en la vida.
Pase 7 años sabiendo que algo vendría, que debía vencer a Voldemort, que debía cumplir con la profecía, pero una vez que todo paso, una vez que Voldemort murió, una vez que Hogawrts estuvo restaurada, ya no tenía nada que hacer.
Al terminar nos dijeron que ya podríamos volver a nuestra vida normal, pero ¿Qué era una vida normal para mi? ¿Vivir con una familia que me maltrataba física y psicológicamente? ¿Tener algún tipo de misión mágica?
¿Qué debía hacer? ¿A qué vida normal iba a volver?
Me di cuenta de que yo sólo fui otro peón en una guerra mágica en la cual nunca pedí estar, ahora no tenia otro propósito en la vida.
Nunca pude llevar una infancia ideal, nunca pude llevar una adolescencia ideal, ahora como adulto, no sabia que podía hacer.
Y fue como si mi pequeña crisis existencial fuera muy evidente, ya que mientras pensaba en lo que haría con mi vida, Luna se me acercó, tenía una mirada preocupada en sus ojos.
Ella preguntó si yo estaba bien.
Yo mentí diciendo que estaba perfecto.
Ella supo que estaba mintiendo.
Entonces me vi obligado a decir la verdad.
Le conté todo, no se exactamente porque, pero le dije todo lo que sentía en ese momento.
Y Luna me dio el mejor consejo del mundo.
Ella simplemente dijo que necesitaba descansar, al principio me negué a hacerlo.
Ella me refuto diciendo que el fin de la guerra debió ser un shock emocional enorme y que debía dejar atrás mi complejo de héroe.
Yo me volví a negar sobre las vacaciones y negué cualquier complejo de héroe.
Y Luna entonces me vio de frente, la vi seria como nunca antes la había visto.
Entonces me dijo que el único motivo por el que yo no quería irme era porque muy dentro de mi esperaba a que necesitarán mi ayuda, quería salvar personas que no necesitaban ser salvadas.
Pase mucho tiempo arriesgando mi vida para salvar a otros que olvide por completo mi propia vida porque así fui criado por 7 años.
Luna me abofeteo metafóricamente porque no pude responder nada ya que tenia razón.
Aunque seguía pensando que eso no era la mejor idea del mundo, termine por aceptar.
Necesitaba un descanso, necesitaba unas vacaciones de todo, de todos, necesitaba huir de lo que fue mi vida para saber hacia donde dirigirla.
Pero ¿A donde ir?
No podía ser en algún lugar de Inglaterra porque los reporteros iban a encontrarme tarde o temprano y ya había tenido suficiente de reporteros metiches preguntado como me sentía, tampoco quería ir a un lugar sumamente aislado de todo.
Quería ir a un lugar con gente, quedarme en un hotel decente, salir a caminar por alguna ciudad sin que la gente me viera esperando a que dijera algo o hiciera algún acto heroico.
Así que Europa no era la opción perfecta para vacacionar.
Entonces no solo debía salir del país, sino que también debía salir del continente.
Y en mi mente la solución más lógica fue esta.
En cuanto más lejos este de Europa, más lejos estaré de la prensa y es menos probable que me reconozcan.
Sobre todo si estaba en la zona muggle del lugar al que fuera a ir.
Al menos esa fue mi lógica al principio.
Evidentemente no soy un Ravenclaw.
Pero siguiendo mi propio plan pensé en posibles lugares alejados de Inglaterra para poder huir.
Y gracias a información que obtuve leyendo y analizando por primera vez en mi vida, lo cual haría a Hermione sentirse muy orgullosa, pude encontrar 3 opciones.
1.- Australia, según leí, ese país era muy diplomático y no solía meterse en asuntos de otros países, buen clima, gran turismo, hermosos paisajes, pero lo descarte de inmediato al saber que la segunda guerra mágica si afecto a Australia y estaban algo nerviosos por la llegada de mortifagos prófugos además en todo el país había criaturas mágicas y no mágicas que pueden matarte.
2.- México, su mundo mágico era tan discreto que solo unas pocas personas sabían de su existencia, las familias mestizas viviendo en el mundo muggle eran contadas y los nacidos de muggles se presentaban 1 cada 3 generaciones, pero el mayor punto en contra era el idioma, quería ir a descansar, no a tener problemas con la barrera del lenguaje.
Descarte ambas opciones, pero las guarde por si en algún futuro quería huir de nuevo.
Y solo quedaba una opción.
1.- Estados Unidos, su población en general solía ser muy narcisista, en el sentido de que no veían más allá de su territorio, todo era un eterno "yo, yo, yo", su mundo mágico estaba bien oculto y era sumamente cerrado en cuestión de extranjeros
Así que era el lugar perfecto, su mundo mágico cerrado y apartado del mundo muggle, podría fácilmente ir y desaparecer unos meses allí.
Ahora la cuestión era ¿A que lugar de Estados Unidos ir?
Algo que recuerdo de mi apestosa infancia es que la tía Petunia guardaba revistas viejas en la alacena donde dormía, y yo las hojeaba varias veces, una de ellas era una revista de viajes donde había hermosas fotos de distintos lugares y uno de ellos era Nueva York.
Había visto tantas fotos de la ciudad que quede intrigado por ver todo eso en persona.
Estaba decidido.
Harry Potter iría a Nueva York.
El elegido, el niño que vivió, el salvador del mundo mágico ya no existían, todo eso que la gente esperaba que yo fuera, todo eso a lo que fui obligado a ser ya no existía.
Solo seria Harry Potter, un chico normal de 18 años que quería vivir por primera vez en su vida.
En cuanto deje Hogwarts comencé a planear mi viaje, que realmente consistía solo cambiar mi dinero mágico por dinero muggle para el avión y para tener un guardadito para comprar comida, pagar hospedaje e irme lo más pronto posible.
Bendita sea la pésima economía muggle mundial que me permitía tener un cambio enorme en dólares que me serian útiles en Estados Unidos.
Ahora lo siguiente era contarle a las personas correctas de mis vacaciones.
Y se lo conté a Ron y a Hermione.
Al inicio ninguno de los 2 estaba convencido de dejarme ir solo y se ofrecieron a ir conmigo.
No querían que yo estuviera solo después de la guerra, pero entonces yo les dije que eso es justamente lo que quería hacer.
Estar solo.
Pensar, conocer lugares, estar conmigo mismo y saber que hacer con mi vida.
Fue difícil, pero al final logre convencerlos de dejarme hacer este viaje solo.
Después de todo, les dije que ellos 2 también debían tener su tiempo a solas.
Ahora si, ya nada iba a impedir que hiciera el viaje
Ya lo tenía todo.
Tenía el destino, tenía el dinero y tenía la tranquilidad de saber que mis amigos no irían detrás de mi.
Y ahí estaba yo, en el aeropuerto, solo y esperando a que llamaran para abordar mi vuelo.
Pero seguro se estarán preguntando ¿Harry, es que acaso tienes pasaporte? La respuesta es si.
Cuando tenía 8 años, los Dursley se ganaron un viaje a España gracias a un programa de radio, no encontraron con quien dejarme 1 semana y a regañadientes me llevaron y tramitaron mi pasaporte.
Solo debía actualizarlo pero eso fue rápido gracias a... Bueno no me enorgullece decirlo pero use el privilegio ser un héroe para que el Ministerio de magia me ayudara a hacerlo rápido sin ser cuestionado.
Volviendo al tema.
Estaba esperando sentado sobre una silla con el bolso de Hermione convertido en una mochila de viaje, ella insistió en prestármelo para el viaje, no es que llevara muchas cosas.
Solo tenía algo de comida, un poco de ropa que la señora Weasley me regalo, dinero tanto muggle como mágico (Solo por si acaso), un libro que Hermione me presto que obviamente no iba a leer y una revista sobre Nueva York.
Pasaron unos 25 minutos y por el altavoz se escucho como llamaban para abordar mi vuelo.
Camine por todo el aeropuerto hasta encontrar la puerta correcta y subí, gracias Merlín pude llevar mi mochila conmigo.
Me senté junto a la ventanilla y observe hasta que el avión despegó y el Londres nocturno quedó bajo las nubes.
Sonreía para luego bostezar, el vuelo duraría 7 horas y media, así que podría dormir un rato antes de aterrizar.
Pedí una cobija y un cojín de esos para el cuello y me quede dormido pronto.
Pero esa noche tuve un sueño muy raro, estaba en el agua, hundiéndome lentamente en la inmensidad del frío mar.
Sentía el aire abandonar mis pulmones mientras el agua los llenaba.
Entonces vi una figura acercándose a mi, era una persona pero no estaba nadando, solo se acercaba a mi, pero estaba muy lejos de mi, no llegaría a tiempo.
Entonces algo paso, una rara espuma paso frente a mis ojos y sentí a alguien tomándome por debajo de los hombros, mire hacia arriba para observar a mi salvador pero una enorme cabellera rubia le cubría casi todo el rostro, solo alcance a ver 2 hermosos y brillantes ojos rosas que me miraron fijamente.
Desperté gracias a una turbulencia del avión que hizo que casi sacara mi varita, pero recordé el sitio donde estaba.
Al mirar por la ventanilla pude ver el cielo de un azul claro, con pocas nubes, era de día, voltee para preguntarle a la mujer a mi lado la hora, ella me contesto que eran las 11 de la mañana.
Si, había olvidado calcular la diferencia horaria, estoy seguro de que Hermione me dijo algo sobre eso pero no recuerdo con exactitud.
10 minutos después de eso, el avión finalmente aterrizó, salí de el estirándome y bostezando.
Busque algo para desayunar dentro de la bolsa, tome una rosquilla glaseada y camine hasta la salida del aeropuerto, mirando la ciudad.
Harry Potter llegó a Nueva York.
