— ¿En serio te dieron días libres? ¿Que hiciste?
—Se dice el resultado, no el procedimiento ¿A comer primero?
—Tengo que acabar de ver algunas cosas antes, pero si, a comer y luego la obra. Creo que me van a matar si vuelvo a decir que no he visto Loveless. —bufa con molestia y Zack se ríe.
—Yo arreglo un par de asuntos también. Te espero a las dos en la entrada.
—Vale.
Cloud lo ve alejarse y exhala con fuerza. Si bien es cierto que se ha fijado en algún que otro hombre por ser atractivo -como es el caso de Vincent, uno de los Turks-, Nunca se ha considerado bisexual plenamente. Considera que no está mal pensar que otro de su mismo sexo es guapo. No es así de atolondrado e idiota. El tema es que no se ha detenido a pensar en que podría gustarle alguno. Incluso con las mujeres, se ha marginado a un punto casi asexual o demisexual.
Ahí viene su duda existencial con Zack, quien ya se declaró fijado en él y Cloud que solo miraba las mariposas ya no sabe que pensar al respecto ¿Le gusta? ¿Le gustaría? ¿Podría tener una relación con él siquiera? Dudas existenciales que nunca había tenido. Muchas gracias pubertad tardía y nulo interés en todo.
Bosteza y entra en el departamento científico. En realidad, siendo que lleva tanto trabajando aquí siguiendo las manías de su excéntrico profesor al mando, no ha ocupado los días libres que le avisaron en el contrario. Tiene dos por cada seis meses y bueno, lleva casi tres años aquí metido sin descansar una mierda.
Porque no, cuidar a un bebé es de todo menos descansar y ahora que es un niño relativamente grande lo es menos. Nunca se había propuesto tener hijos y lo hubiera dejado de ese modo. Se acerca al profesor Hojou, quien examina que sabe experimento. Tiene alrededor de ocho activos y ya no sabe que es qué en este lugar.
—Tengo que salir. Dejaré a Sephiroth en su habitación. —Informa corto y sin nada más pues poca falta hace que este hombre sepa su vida privada. Hojou levanta la cabeza de sus papales.
— ¿Salir a dónde y por qué?
—Voy a tomar uno de mis días libres acumulados.
—Ummm… Tú no tienes de esos —comenta en su tono usual, por lo que no se ve la ligera sorpresa y molestia ante la noticia—. Debes quedarte aquí a traer al niño.
—Me voy a las dos. Sea lo que sea no debe ser tan complicado como para llevarlo a la habitación o que vaya solo. —responde metiendo las manos en sus bolsillos.
—No vas a ningún lado porque no tienes permiso de salir.
Hoy tiene que hacer otra prueba con él. Lo necesita aquí y lo peor del caso es que no puede exigírselo. Es un proyecto secreto que Rufus seguramente usaría para echarle la soga al cuello. Debe ser cuidadoso y el rubio no ayuda en lo más mínimo a ello ¿Cuándo acá puede mandarse solo de que puede salir? Esto tira a lo ridículo en su opinión.
Cloud es un experimento más. Uno que debe permanecer bajo su vigilancia. Es su pertenencia. No a sí mismo.
—En mi contrato decía que tengo dos días libres por cada seis meses. Los he acumulado y tengo diez. Puedo salir hoy. Solo será un día y aún es temprano. Diga que tengo que hacer.
—No vas a salir, niño. Trae a Sephiroth. Hay que empezar por hoy.
Da un bufido.
—El vicepresidente Rufus me dejará salir aún si se queja o no me deja. —Hojou da una risilla de las suyas.
—No me amenaces. No te olvides con quién estás hablando en este instante. —Agrega con las manos en la espalda y la joroba marcada.
—Lo sé perfectamente y por ello un día no va a matar a nadie. Solo iré a comer y a ver una obra de teatro tonta.
—Ah, dejas tu trabajo por una mujer.
— ¿Qué? No. Zack.
Hojou guarda silencio un instante. Otro hombre, el SOLDIER que se la pasa rondando por aquí. Exhala con desagrado. Si fuese una mujer no le daría tanto fastidio. Para él las mujeres tarde o temprano encuentran un mínimo error y se van, por no decir que no afectarían la naturaleza de su espécimen en lo más mínimo.
Sin embargo, un hombre puede significar un gran problema a futuro con lo que tiene en mente. Podría crear una peligrosa vertiente de la que no quiere que se extienda y sepa.
Puede ser una amenaza. Todo iba bien por el humor de perros de Cloud y que todos lo parecían evitar como la peste. Debe enfocarse en ser "MOTHER" y nada más. No buscar otro macho que, si llega la casual oportunidad, lo fornicaria. Frunce las cejas, con mayor irritación ante la idea de que alguien toque su preciado proyecto. Es suyo. Nadie tiene derecho a tocarlo. Es tan sagrado que ni siquiera el mismo puede hacerlo.
—Como sea. Me iré a las dos. Traeré a Sephiroth para que empiece la prueba de hoy.
Cloud se marcha, sin darle chance a Hojou de continuar insistiendo en que no puede salir. El edificio de ShinRa es el territorio natural. No porque vivan aquí. En lo absoluto. Sino por el hecho de que fuera no puede controlarlo a gusto. Al menos aún no puede. De todos modos puede hacer que se quede. Duda muchísimo que a Sephiroth la idea de ser reemplazado por otro le agrade. No aguanta el reír. Eso podría ser interesante para ver.
. . .
— ¿Salir a dónde? ¿Será como en mi cumpleaños? —pregunta dejándose vestir por el rubio.
—Ya deberías vestirte solo. Eres un niño más o menos grande —Hace notar sin mucha gana. Sephiroth nunca se viste solo. Este recién levantado, bañado, nada de nada. El niño es dependiente de su persona a propósito—. Y no, no será como eso porque tú no irás. Será solo con Zack. Él y yo. Tú vas a quedarte aquí.
— ¿Me vas a dejar solo?
—Unas cuantas horas.
—Pe-pero me va a dar hambre.
—Te van a traer el almuerzo y la cena si es que aún no he llegado—El rostro de Sephiroth se inunda en pánico ¿Un día sin Cloud? Eso no es bueno para nadie ¡Menos para él! —. Con suerte acabamos antes de que me tenga que ir. Puedes ver televisión, jugar con eso que nunca tocas. No será el fin del mundo
— ¡Me va a dar hambre! —tironea la camisa del otro—. No te vayas. Quédate conmigo.
—Aun no me voy y regresaré por la noche. No me voy de regreso a Nibelheim o algo así. —dice con sutil tono bromista. Sephiroth no lo toma como una broma en lo absoluto. El niño parece a poco de sufrir un ataque respiratorio.
— ¡No me importa! ¡No puedes hacer eso! No puedes abandonarme —gimotea como si fuese una auténtica tragedia. Cloud blanquea los ojos—. Irte y dejarme solo.
— Serán unas cuantas horas. No te van a matar. Te traeré algo.
— Quiero que te quedes o-o me lleves contigo.
—Ya dije que no será así, Sephiroth. Debes aceptar que no siempre estaremos pegados. En algún momento puede que incluso dejemos de-
—NO QUIERO.
El grito lo sorprende, siendo agudo y demasiado fuerte junto a un pisotón. Cloud exhala con impaciencia antes de tomarlo con fuerza y hacerlo sentarse. El niño lo mira con fijeza, entre asustado y ansioso. Muy rara vez recibe un regaño, sea por pereza de Cloud o porque es un niño realmente bien portado a pesar de que tiene sus momentos de malcriadez. Tampoco le han "disciplinado" a golpes ni nada del estilo. Casi parece que estuviera a punto de pensar. Al menos eso hace ver la expresión del rubio y su agarre tan fuerte.
— Escúchame bien, Sephiroth: Sabes perfectamente que yo no soy tu "madre", tu padre ni un pariente tuyo. Estoy aquí para hacerme cargo de ti siendo resultado de un experimento—Es información sabida y muy internalizada en el menor, por lo que ni siquiera puede considerarse crudo, como mucho un preámbulo a un desastre—. Si bien estas clavadísimo en mi vida y no me quejo de ello, no va a parar de moverse por hacerme cargo de ti. Voy a salir unas horas y tú vas a portarte tan bien como siempre ¿Entendiste?
—T-tu sí eres mamá.
—No lo soy.
Da un quejido ahogado ¡Si lo es! Se le hace incomprensible que Cloud no lo entienda. Como se rehúsa a ello. Es su mamá. Lo puede sentir profundamente dentro de su pequeño ser aún en desarrollo. Cloud lo suelta y pone ambas manos en su cintura. Su expresión acartonada solo ayuda a que el ambiente persista en ser tenso, que el niño amenace con ponerse a llorar y a marcar el mayor berrinche de su maldita vida.
—Si te portas bien te daré un regalo que te comprare. Sino lo haces, vas a tener que usar tu cama sin excepción—advierte cruzado de brazos, habiéndose retirado con lentitud y tono calmado. Sephiroth empieza a moquear—. Ahora, andando que ya tardamos bastante.
—Está muy desenfocado hoy.
—De todos modos hay que examinarlo de esa manera. Puede ser una buena lectura a cómo reacciona en situación de estrés.
Sephiroth acaba por golpear lo que hay en la mesa frente a él. Cloud se cubre la cara con la mano. Ay no puede ser. Es una tarea relativamente simple que Sephiroth ya resolvió en otras ocasiones. Hoy es la excepción porque está tan disperso que apenas da cuenta de lo que hace. Lo que sucede es algo que Cloud denomina como un berrinche.
No puede ser otra cosa. Eso nadie lo duda. El niño de seis años siguió golpeando hasta el punto en que la mesa casi se rompe, los papeles volaron, los lápices y demás. Algunos de los sensores de su cabeza se despegan y bien ¿Qué desastre no se forma dentro de esa sala de pruebas?
—Dispárenle.
—No, espera ¿¡Qué…!?
Pudo esquivarlo de puro milagro, con el único problema de un roce terrible en la cara. Lleva la mano a la herida y mira la sangre que dejó. El disparo había mitigado el grito de Sephiroth dentro de la sala. El niño llorando y quitándose de encima todo lo que tenía.
— Sephiroth quédate quieto o vamos a sedarte.
— ¡Quiero irme ya! ¡Esto…!
Otro disparo, un intento de volver a sentarlo y finalmente un grito terrible que concluye en silencio sepulcral. Sephiroth acaba de avanzar, abre la puerta sin esfuerzo y estira los brazos hacia Cloud para que lo cargue, moqueando con los ojos aguados soltando lágrimas en borbotones. El rubio lo carga con cara de susto total por lo que acaba de suceder. Palpa con delicadeza la espalda del niño y toca protuberancia que surgió. De repente y sin sentido.
Tiene un ala.
Un ala pequeña, apenas emplumada, pero… Realmente está ahí.
—L-lo llevaré a su habitación.
A medida que se aleja, dejando el lío de científicos en alboroto por este suceso, abraza con más fuerza al peli plata que hace lo mismo, recostando la mejilla en el hombro de Cloud. No sabía que eso sucedería, pero es más que tranquilizante para él que funcionara para llenar la atención de Cloud, al mismo tiempo que distrayendo a quienes lo querían herir.
No dejaría que nadie hiriera a su Cloud.
—Le salió un ala de la espalda como a quien le sale un grano en la cara. Todo por una rabieta.
—Es… Parte alíen ¿Qué te sorprende?
—Se nota que no lo has visto y que no viste como simplemente salió de su espalda de repente.
—Ahora mismo estoy más pendiente de ti que de imaginar a un niño de ojos verdes con pupila de reptil, cabello plateado nacido de una fusión genética de alienígena y humano del que salió un ala en su espalda, habiendo crecido seis años en un año. Perdón. —Saca la lengua, levanta las manos y ríe. Cloud se cubre parte de la cara, divertido por ese resumen tan acertado.
—Lamento aburrirte entonces.
—No me aburres~ me gusta mucho tu compañía. Incluso si es para comprar pintura y acuarela.
La obra aún tiene cuarenta minutos hasta que empiece o siquiera los dejen pasar. Por lo que tras comer, comprar entradas y hablar en total calma mientras van por la calle, Cloud comunicó que debía comprar pintura y acuarela, también colores, cuadernos o lo que pueda haber y que pueda darle a Sephiroth. A pesar de que hizo el berrinche tan prominente, hizo lo que le pidieron a medias. Una especie de hechura a mala gana. Por tanto debe darle el regalo y así no se sienta mal.
Considerando que siguió llorando y gritando a medida que se iba a una cita común y corriente como no lo ha hecho jamás.
—A pesar de todo lo que dije—Cloud deja los artículos en el mostrador para que lo embolsen y den el precio total—. Y sabiendo que es verdad—Toma la bolsa y paga rápido—. No ves a ese niño como a un monstruo.
—Creado o no, es un niño—responde en un suspiro—. Quieras que no… Es imposible no quererlo siendo que lo he tenido yo desde que era un bebé. Desde que es totalmente dependiente de mí.
—Es algo lindo. Lo consideras realmente tu hijo.
—Puede decirse que sí. Aunque sé perfectamente que no es así.
—Si lo crías eres su papá. No hay más ruta. —Específica y Cloud sonríe con timidez.
Posiblemente de haber visto la obra solo, no la habría disfrutado tanto. Zack es una persona llena de ocurrencias, eso lo sabe todo el mundo. Habiendo visto ya la obra y a sabiendas de que Cloud posiblemente se aburriría un poco, hizo gala de su gran humor con comentarios a cada que podía. En voz baja sin molestar a nadie.
— ¿Y bien? ¿Qué tal nuestra primera cita?
—Estuvo bien. Considerando que no tenía expectativa de nada aparte de comer y no morir de aburrimiento con la obra. Le doy un nueve de diez.
—Gracias~ Gracias.
—La próxima vez que no sea una obra de teatro cursi. Fue linda, pero tantas entradas dramáticas. —Sacude la cabeza con los ojos abiertos. Esa forma poética de hablar es la que más lo aturdió. No le gusta en lo absoluto.
Está bien ponerse filosófico a veces, pero esa cantidad de palabras rebuscadas que nadie sabe que significan, solo para darse a creer como alguien listo y culto sobran. Demasiado. En exceso. Ni siquiera entiende para que están ahí.
—Además de que el final de mierda.
—Dicen que hay un quinto acto, pero no se sabe dónde está. Es el gran misterio de Loveless. —explica y Cloud se encoge de hombros. Final de mierda quedó y haya un quinto acto o no, se va a quedar de esa manera.
—Que se quede perdido si está escrito igual. Ya sé que no darle a Sephiroth para leer.
—Aww~ No seas tan amargado. Quizá a él si le guste.
—Me da un infarto.
—Que dra- ¡AH!
— ¿Qu-qué tienes? —pregunta sobresaltado por el grito repentino.
— ¡DIJISTE "LA PRÓXIMA"!
— ¿PU-PUES SÍ? — Zack se le acerca demasiado, se siente más enano ahora.
— ¡ES DECIR QUE QUIERES TENER OTRA CITA CONMIGO! —Asiente con la cabeza y las cejas cruzadas—. Momento momentito mi Cloudito densito—Junta las manos y toma un respiro—. ¿Si entiendes que todo esto es con intenciones románticas y nada de "Bros" o semejantes?
— Creí que las citas eran solo cuando quieres tener a alguien de pareja. Dijiste… "Cita"
— Y AUN ASI ME DICES QUE SI.
—SÍ.
— ¡AH! ¡GRACIAS! —chilla hacia el cielo plomizo de Midgar y Cloud solo aprieta el puente de su nariz. Empieza a arrepentirse el haberse dejado guiar por la curiosidad de: ¿Cómo será tener citas y una posible pareja? Está haciendo el ridículo a mitad de la calle.
Aunque francamente ¿Qué más podía esperar de Zack? Es una sorpresa que tardara tanto en hacer una de estas.
—Siguiente pregunta: ¿Te puedo besar o aún es muy rápido?
Cloud parpadea de manera repetida. Empieza a preguntarse por cuánto tiempo Zack ha estado esperando esto como para ponerse así de emocionado y acelerado. Aprieta los labios. No es la gran cosa ¿No? Solo en juntar la boca y considerando que Zack lo trata como un muñeco a veces, será la cosa menos grave que se han tocado. Ya se declara manoseado.
—Si eso quieres. —responde inseguro. Zack da algunos saltos más antes de acercarse al rubio nuevamente.
Lo toma de la cara y acaba por juntos los labios. Cloud entrecierra los ojos. Es un tacto muy tierno. Puede sentir que está temblando con ligereza. Abre un poco los labios y frunce las cejas por dar cuenta de la lengua que se introduce en su boca. Exhala soltando la bolsa con las pinturas y demás. Zack junta un poco más, profundiza y lleva ritmo a falta de movimiento del contrario.
Cloud huele muy bien.
Hasta el momento no había reparado en lo bien que lo hace.
Es extraño.
— ¿¡Cloud!?
Lo agarra para que no caiga. El pobre con la cara roja y una fina capa de sudor en la cara.
— ¿E-estas bien?
—Uhh…
Zack acaba carcajeando. Si está bien, solo muriendo de vergüenza. Su ser tan introvertido no da para tanto, mucho menos habiendo forzado ese espectro poco dado al contacto ajeno.
— ¿Y bien? ¿Qué tal?
— ¡Gracias!
Zack ladea la cabeza. Realmente tiene un ala. Es curiosísimo porque es una nada más. Duda que pueda hacer algo con ella. Es como una mutación dentro de la mutación. Reacciona totalmente con él, por lo que es obvio que lastimar esa nueva extremidad proporcionaría algún daño. Hojou había dejado una indicación -a saber porque no está en este momento-, de que se mantuviera bajo vigilancia el comportamiento de Sephiroth en este estado.
Si la mueve, la alza, puede volar, desaparece y demás detalles del estilo. El trabajo de Cloud no es otro que ese por lo que va o viene si se pone a mimarlo aprovechando que el profesor y jefe de departamento no se encuentra presente. Que se desaparezca ocho meses mínimo, gracias. Lo único que Cloud no quiere de todo esto, es que Hollander sea suplente en el proyecto.
Ese hombre le cae tan jodidamente mal que su ser pasivo agresivo hace acto de presencia.
—Bueno~ voy a mi dormitorio. Estoy seguro de que mañana me van a exprimir como nunca antes por tomarme un día libre de la nada ¿Nos vemos después?
—Si tienes tiempo, sí.
—Por cierto, a modo de despedida.
Sephiroth se queda viendo. Nunca estuvo presente frente a alguien besándose con otra persona. Es extraño y luce un poco como en beso normal. La diferencia es que ocurre en los labios. Ladea con ligereza la cabeza ¿Por qué luce como un acto distinto? Si es la misma acción.
Cloud enrojece a más no poder y le da un golpe a Zack, más por vergüenza que por verdadera molestia ante el "beso robado"; el SOLDIER se marcha, despidiéndose de Sephiroth también y el niño permanece atento al rubio que levanta de su asiento para buscar su pijama, bañarse e ir a dormir.
— ¿Por qué nunca nos damos besos en la boca?
—Porque esos son para parejas o para las personas con las que tienes una relación más íntima. Aún no tienes ni diez años, así que me guardaré el resto de la explicación al respecto.
A los diez es buena edad para tooodo eso. Considerando que siempre lo tiene con él y vigilado, el advertirlo de mal tacto o cosas así es relativamente innecesario. Para ese momento es posible que lo mandarán a ir de lugar en lugar a solas y bien, sea para golpearlo por "fenómeno" o cualquier otra excusa imbécil, va a necesitar saber algo tan importante como que su entrepierna no la puede tocar nadie a menos que sea un examen.
Y aún así, depende.
Diez años.
Va por seis.
A los diez será lo suficientemente maduro para entender.
—Entonces tú y yo no podemos darnos besos en la boca.
—No.
— ¿Y si yo quiero?
—Ya te dije porque pasa.
—Yo amo a Cloud
—Ese es otro tipo de amor.
— ¿Cómo es?
—Paternal.
— ¿Y con Zack?
—De pareja… Sexual, supongo.
Frunce un poco los labios. Cloud se acerca y le da un beso en la frente. Gesto que de por sí es extraño. Cloud es poco cariñoso. En sí, es poco dado al contacto con nadie. Sephiroth se ha dado cuenta de ello y por eso sabe que, de alguna manera para el rubio, es diferente al resto.
Que no es sólo "un experimento al que debe cuidar".
—La clase de relación que voy a tener con Zack si todo sale bien, es algo que puede terminar—Ladea la cabeza—. Puede ser eterno como puede que no. Sin embargo, hay lazos que si consiguen permanecer y son los de la familia. Se estiran, dañan e incluso puedes cortarlos, pero el otro extremo puede aún intentar remendarlo. Es un amor… especial.
— ¿Muy especial? —Asiente—. Oh… Eso quiere decir que siempre estaremos juntos. Yo te voy a querer siempre y tú me vas a querer siempre.
—Claro que si—Exhala una risita suave—. Viniste de la nada y aún así te adoro. Créeme que no sucede con nadie.
—Amargado. —Ríe arrugando la nariz. Cloud se levanta y dirige hacia el baño.
—Ve a dormir. Mañana tendrás tiempo para probar todo lo que te traje. Vamos.
—Te voy a esperar. —Anuncia echándose en la cama que pertenece a Cloud.
—Si eso quieres.
Sephiroth queda mirando al techo, esperando que el rubio acabe de asearse. Parpadea repentinamente y piensa ¿Por qué no tener todos los tipos de amor?
