El amor es un veneno
Por Nochedeinvierno13
Disclaimer: Todo el universo de Harry Potter es propiedad de J. K. Rowling.
Esta historia participa en el Reto #55: "No hay dos sin tres" del foro "Hogwarts a través de los años".
III
La serpiente
Lo encontré junto a la tumba de su hermana.
Sobre ella crecía un colchón de flores y se leía «Flora Slytherin» tallado en la piedra caliza. Ése era el único cuerpo que había podido recuperar y enterrar, siguiendo las sagradas costumbres de su familia. El animal guía de Flora Slytherin era una mariposa, por esa una la acompañaba en su último descanso.
—Sabía que no te irías marcharías sin despedirte de ella.
—No debiste venir, Godric —dijo como respuesta. Nadie más conocía esa colina—. No tenemos nada de qué hablar.
Estaba muy equivocado.
—¿Por qué no me dijiste la verdad sobre Rowena? —recriminé—. Acordamos mantener las apariencias, pero sé que no lo hiciste por eso.
—¿Te sentiste herido, traicionado, por mi engaño?
Como siempre, Salazar pensaba que el mundo giraba a su alrededor. No se trataba de él o de su falsa fidelidad porque nunca se había tratado de tal cosa. Cuando nos conocimos, yo no era más que un niño asustado por sus poderes y él me enseñó a abrazarlos. Pensé que nuestro vínculo era inagotable, pero aquí estábamos, tantos años después de ese abrupto comienzo.
—¡Está esperando un niño y tú la has abandonado! —exclamé. La mariposa echó a volar al cielo despejado—. ¿Si quiera la amas? ¿Sientes algo por ella? —Me dio miedo la respuesta.
Salazar se volteó y clavó sus ojos en mí. Eran de un verde pálido y, sin embargo, refulgían de malicia. Ya no quedaba ni la sombra del niño que había conocido en el Valle.
—El amor es un veneno y el deseo sexual sólo sirve para continuar con la especie. Te diría que es conmovedor tu sentido del deber, pero es patético —escupió. Era irónico que lo dijera cuando el amor me había llevado hasta él. Su familia era lo único que mantenía su corazón vivo y su mente llena de rencor—. No me importa Rowena y tampoco el bastardo que lleva en el vientre. La usé solo para herirte.
—Y ahora un niño pagará por tu estupidez.
—Si Rowena es tan inteligente como se jacta, jamás le dirá quién es su padre.
La furia inundó mi ser.
—Debería arrancarte esa lengua viperina y estrangularte con mis propias manos.
—¿Y por qué no lo haces? —desafió. Una sonrisa de medio lado adornó su rostro—. Te lo dije, Godric. El amor es un veneno. Ambos estamos podridos gracias a él.
El velo que cubría mis ojos cayó sobre la tumba.
Debía dejar el pasado y mis sentimientos a un lado. Salazar siempre sería traicionero como una serpiente; y yo orgulloso como un león. No podíamos coexistir sin que hubiera lucha entre nosotros. Y esa confrontación ya no podía ser resuelta con una partida de ajedrez o en la cama.
Era el final. Nuestro final.
Me alejé sin mirar atrás.
Volvería Hogwarts, al colegio que tanto tiempo nos había llevado construir, y continuaría con el legado que él había intentado destruir. Que la vida continuara sin él, sería la peor venganza que podía servirle.
