Hola amigos, soy Yuzuchi

Una vez traigo otro corto más del montón, esta vez de Yuruyuri y de nueva cuenta con el ship más popular del sitio, el Kyoaya… Este corto se me surgió en esa escena de pijamada, exactamente al final de la primera temporada donde nuestra rubia cerebro de ron con pasas le pide a nuestra tsundere de pelo morado que durmiera con ella.

Lamento si nuevamente retomo los relatos cortos pero en estos momentos estoy tratando de pensar para las tres historias restantes para mi serie Romantan Incestus, ya hice dos… Y con este corto ya sé cual será la quinta y última pareja de mi serie…

Bien, ya explicado todo es hora de plasmar el corto escrito que se hizo en mi cerebro

Espero que lo disfruten

Yuzu y fuera

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-Ayano, ¿Quieres dormir conmigo?

Decir que la vicepresidenta estaba sorprendida era quedarse corto, en realidad sentía como si toda la sangre de su cuerpo se le hubiera subido a la cara y su corazón iba a explotar por su pecho. Se recuperó rápidamente y trató de decir algo mientras también ignoraba esa voz en el fondo de su cabeza que le decía que dijera que sí.

-¡Vete ya a dormir!- fue lo que finalmente salió.

Escuchó a la rubia gemir y luego se quedó en silencio. La pelimorada trató de calmar su corazón palpitante de la pregunta inesperada y las imágenes provocativas que proporcionó. Después de un rato, su corazón se desaceleró y comenzó a relajarse y posteriormente cerrar los ojos mientras esperaba que el sueño la alcanzara.

El silencio fue roto por el sonido de arrastrar los pies y el sonido amortiguado de un gemido. Ayano abrió lentamente los ojos mientras trataba de averiguar qué la había dejado sin aliento. Cuando sus ojos finalmente se abrieron, notó la forma de la otaku de cabello rubio sentada en la parte superior de su estómago.

-T-T-Toshino Kyoko, ¿Qué estás haciendo?- susurró, en cambio la aludida solo le dio una mirada confusa

-Bueno, yo quería dormir contigo pero nunca respondiste mi pregunta.

-¡Te dije que te durmieras!

-Lo intenté, de verdad lo hice, pero no pude, así que decidí ir a acurrucarme contigo- Kyoko respondió con una sonrisa feliz

-Pero, pero, pero- La tsundere trató de encontrar una salida a esto, pero su cerebro no estaba cooperando con ella en ese momento.

-¿Qué pasa? ¿No quieres acurrucarte conmigo?- No, estaba haciendo pucheros, esto no era justo,

¿Cómo podía Ayano decir que no ahora? No es que realmente quisiera hacerlo en primer lugar.

-¡Bien, pero no es un asunto divertido!- cedió.

La rubia sonrió y se movió al lado de la pelimorada quien decidió darse la vuelta, no vio la sonrisa traviesa que apareció en el rostro de la otaku.

Inclinándose cerca de la cara de la mayor, sopló suavemente en su oído y sofocó su risa por la forma en que chilló de sorpresa. Kyoko simplemente no pudo evitarlo; Ayano era demasiado linda y demasiado divertida para burlarse, así que se lanzó a matar.

-Ayano, hay una cosa más que quiero

-¿Qué es?- Respondió aún sin mirar a la rubia

-Un beso de buenas noches

La vicepresidenta se dio la vuelta y miró boquiabierta a la doujinka y era posible que la cara de la tsundere se volviera de un tono completamente nuevo de rojo y su boca se abriera y cerrara como un pez fuera del agua tratando de encontrar palabras. Kyoko comenzó a sentirse un poco mal por burlarse de ella tanto y comenzó a disculparse,

-Ayano está bien, solo estaba…- pero fue interrumpida por una presión cálida y suave en sus labios, antes de que pudiera parpadear, la mayor ya se había retirado. y se cubrió la cabeza con las mantas

-A-ahí está tu beso, ahora vete a dormir Toshino Kyoko…

La mencionada puso dos dedos en sus labios y sonrió ante la sensación de hormigueo que todavía estaba allí, seguro que estaba un poco sorprendida por la audacia de Ayano pero no se estaba quejando, finalmente se acomodó junto a la pelimorada y se quedó dormida satisfecha por lo que logró.