Robbers.
¡Lamento la tardanza! :( Pero paso algo realmente triste con este capítulo, estaba escribiéndolo en la noche y la cerré más tarde, al día siguiente estaba descargada ¡y no se recuperó el documento el capítulo! Skfjaskfjasklfjaskfjksgjskdlgjkldgjdsgjdl *se pone a llorar desconsoladamente* T-T Mátenme, porque me gustaba mucho como estaba. En fin, tuve que volver a escribirlo y eso apesta porque mi computadora debió recuperarlo :(
Espero que este capítulo sea de su agrado, lamento si no es muy bueno, pero tenía pensado actualizar para ustedes hoy y tuve que darme prisa :'(
Kumikoson4: Gracias por tu review *W* créeme que no hare a Orihime de la manera en que lo dices, pero si alguna vez te parece que es así por favor dímelo, porque a veces hago cosas y yo ni cuenta xD
Catalina: ¡Por supuesto que habrá más IchiHime adelante! ;D Mucho, mucho. ¿Qué no te gusta de como desarrolle a Ichigo? Tal vez pueda hacer algo, claro mientras no tenga que hacer cambios severos D': Gracias por tu review 3
Elsa: Ichigo no es malo, solo tiene una vida difícil :'( Nah, okay si es medio malo. Gracias por leer mi fanfic *w* me alegra que te haya gustado 3 gracias por el review.
Kathe: jsdklfjasklfjasklfasfakvja *la abraza* gracias por amar mi fic 3 mi fanfic te ama a ti (? Tu espera a terminado, aquí tienes el siguiente capitulo ;D Gracias por tu review 3
Capítulo 3: ¿Quieres escuchar una historia?
Quería golpearlo en alguna parte de la cara, tal vez la nariz o la boca, en cualquier parte siempre y cuando se callara y pudiera irse de ahí. Las cuatro paredes que lo rodeaban le mostraban una vida a la que ya no pertenecía ni quería volver.
Los susurros de los rumores fueron de persona a persona hasta que dejaron de ser susurrados para hablar fuertemente de ellos y hasta que se confirmó que no eran rumores. Apenas su padre se enteró que un arresto se había realizado en la escuela, se puso fuera de sí. No lo decía directamente, pero conociendo a alguien de gran parte de tu vida sabias cuando te culpaban en silencio.
—Eres un desastre, ¡mírate! ¿Qué estás haciendo con tu vida? Tienes que parar, ahora.
—Si tanto es un desastre, ¿Por qué me siento mejor estando haya que aquí?— murmuro Ichigo mas para sí que para cualquiera.
Ichigo ni siquiera lo miraba, así era más fácil contenerse de golpearlo. Pero a pesar de que su puño lo tenía sobre su boca, se le noto la curvatura de la sonrisa.
— ¿Qué te parece tan gracioso?— Isshin estaba enfurecido—. Estas drogado, ¿cierto?
— ¿Cuál es el nombre de mi banda favorita, papa?— pregunto Ichigo ignorando todo lo demás, solo era el comienzo del bombardeo— ¿Qué cosas me molestan y que cosas no me molestan? ¿Mi comida favorita? ¿Prefiero el día o la noche? ¿Qué deporte practico?
—Tú no practicas nada que no sean actos delictivos.
— ¿Solo eso me puedes responder?— Su rostro no decía lo que su voz transmitía: se sentía lastimado.
Ichigo no podía hacer más que mirarlo con enojo.
—Todo lo que he hecho por ti, Ichigo... — su voz era decepción, su rostro enojo y él mismo era odio hacia Ichigo—. ¡A ti no te importa nada, lo mandas todo al demonio y que se pudran los demás, ¿no?!
—Tú no has hecho por mi más que echarme de la casa por ese patético remplazo de mi madre a la que ahora le haces llamar tu mujer— siseo Ichigo, levantándose del sillón en dirección a la puerta. Eso era todo lo que le diría.
— ¡Suficiente!— Isshin se enojó, golpeo la mesa con los puños y se levantó. Alcanzo a Ichigo por los hombros justo en el momento que él ya abría la puerta, lo hizo girarse estampándolo contra la puerta y en ese momento, lo golpeo.
La fuerza del golpe inclino a Ichigo contra la pared, utilizo los brazos para apoyarse antes de caer tambaleante contra el piso.
Aturdido, Ichigo fue arrastrado por la fuerza del golpe contra la pared. Una mano estaba sobre su mandíbula, donde había sido el golpe, y la otra sobre la pared, para guiarse mientras se desplomaba contra el suelo. Termino con la espalda apoyada a la puerta. Había extraños puntos negros en su campo de visión que lo mareaban, fallando en todas ocasiones el intento de ponerse de pie, sin embargo su padre lo levanto jalándolo por la tela de su chamarra.
Desde el segundo piso llego el grito de la nueva mujer de Isshin, preocupada por saber si estaba todo bien allí abajo. Yuzu y Karin deberían de estar con ella.
—El que te corriera de esta casa no fue culpa de ella, Ichigo— aclaro, utilizando un tono de voz más moderno—, si no tuya. No puedo tener a alguien como tú en esta casa. La vida que llevas te está arruinando, ¡tan solo mira a tu maldito alrededor!
— ¿Alguien como yo? ¿Y cómo es ese alguien? — inquirió Ichigo, desafiante—. ¿Un ladrón?
—No finjas…
— ¡Yo no hice nada!— exploto Ichigo, empujando a su padre fuera de su alcance.
Respiraba agitadamente, obligado a ver como su padre hacia una mueca que no supo cómo interpretar.
—No robe nada. Pero tú piensas, supones ingenuamente, que todo acto delictivo que se realiza en esta ciudad es culpa mía. Y no me habrías llamado si no pensaras que fui yo quien cometió el robo, ¡porque piensas que yo necesito de eso para vivir!
— ¿Y acaso no es así?— lo desafío a responder su padre.
—Estoy vivo, sigo teniendo tu misma sangre y no te soporto a ti ni a tu nueva mujer. Eso es todo lo que sabrás de mí o de mi forma de vida— al hablar mantenía los dientes juntos, furioso, los tenia pintados de sangre. Levanto los brazos a los lados—. ¿Mi banda favorita? Que importa. ¿Qué me hace enojar? Tu. ¿Mi comida favorita? Drogas. ¿El día o la noche? Cualquiera mientras no estén ustedes alrededor. ¿Qué deporte practico?...
Una pausa, necesitaba aire y calmar los latidos de su corazón. Los sentía en todas partes, en el cuello, la cabeza, los oídos, las manos. Isshin se mantuvo alejado, con los ojos bien abiertos. Ya tranquilo, acerco el rostro más a su padre, mirándolo fijamente.
—Soy un excelente corredor, ya te imaginaras porque.
Y se fue de la casa dando un portazo.
Isshin trago en seco, sentía un nudo en la garganta que le dolía. ¿Qué había hecho? ¿Golpear a su hijo? Ni siquiera se creía capaz de hacerle daño. No quería que se fuera, no así. Se miró los nudillos, estaban rojos, dolían y podía ver algo de sangre ahí. Cerró los ojos, frotando su mano para eliminar cualquier rastro del líquido rojo. Jamás quiso hacerlo.
— ¡Paren todo! ¡No se muevan!
Rukia casi se ahogó con él té, pero no se movió. Tatsuki ni siquiera se inmuto y se quedó tal y como estaba.
—Solo será un minuto— dijo Orihime, hizo un rectángulo con las manos, viendo a sus amigas a través de el con un ojo cerrado y la punta de la lengua sobre la comisura del labio—. Hoy serán mis musas. —Yo sé que tienen todo el derecho del mundo de ir moviéndose libremente por la vida sin tener que preocuparse de que alguien les diga cuándo pueden o no moverse y…
— ¡Solo dibuja!— se rio Tatsuki.
Frente a ella estaba la oportunidad de un dibujo prometedor para su portafolio, lápiz y cuaderno ya en mano. Rukia tenía los hombros encogidos hacia adelante, el cuello bien estirado y una taza de té entre las manos que le rosaba los labios. Tatsuki inclinada hacia un lado, apoyando el peso de su rostro sobre su puño cerrado, tenía una expresión especialmente distraída, como si no supiera lo que pasaba a su alrededor.
Orihime hacia el boceto mientras las miraba, utilizando óvalos, círculos y líneas.
—Si esto queda bien lo dejare en el cuaderno para el portafolio de la beca. Listo, ya pueden moverse. Les agradezco su infinita paciencia— dijo Orihime, juntando ambas manos por encima de su cabeza e inclinándose teatralmente.
Estaban en casa de Orihime no porque tuvieran tarea o un proyecto, simplemente querían disfrutar de estar juntas antes de tener que pasar por el momento de la inevitable separación al entrar a la universidad… y para hacerle compañía a Orihime mientras su padre no estaba en casa. Últimamente, Orihime se estaba sola desde la tarde al anochecer o desde la mañana a la noche. Incluso a veces se quedaba sola de sol a sol. Su padre estaba demasiado ocupado, ella lo comprendía, pero a veces era solitario.
— ¿Has recibido noticias de la escuela de arte?— pregunto Rukia.
—No…aun no— aferro los dedos a los bordes del cuaderno, casi enterrando las uñas en la pasta.
—Tranquila, estoy segura de que lograras conseguir la beca. Estarían locos si no te la dieran a ti.
—Sí, tan locos que quizá, no sé, a alguien se le olvide apagar correctamente la colilla de unos de sus cigarros y se le caiga sobre una alfombra— dijo Tatsuki, mirándose las uñas.
—Exacto. Tan locos que— secundo Rukia— no se darán cuenta de que sus sistemas de alarmas contra incendios fueron apagados, mientras que ellos están atenidos a que llegaran los bomberos— hizo un gesto con la mano—. Ya sabes, suele pasar.
Orihime las miro con los ojos abiertos.
—Ustedes son las personas que más quiero y con las que me gustaría estar siempre cerca— estiro un brazo para cada una de sus amigas, acercándolas a ella para abrazarlas—. A pesar de que a veces tengan complejo de psicópatas.
—Es lo que pasa cuando quieres a alguien, Hime— dijo Tatsuki—. Solo puedes amar o aceptar sus defectos, pero jamás rechazarlos.
Lo encontró en cuanto dio la vuelta en una esquina. Ichigo caminaba lento mientras un pequeño arroyo de sangre deslizaba desde la comisura de la boca hasta la barbilla, tenía los ojos rojos y brillantes como a punto de llorar. Renji se puso enfrente de él, hubo un breve contacto visual antes de que se moviera para caminar a su lado.
No dijo nada, no lo presiono. Renji sabia como era Ichigo con esta clase de sentimientos, él no hablaría de ellos si no quería, podía tomarlos todos y guardarlos en el interior de una caja fuerte. Pero, por más efectiva que fuera, toda caja fuerte tenía su punto de quiebre, ¿no? Sus sentimientos, todos ahí empujados hacia atrás cada vez que algo nuevo llegaban, eran tantos ya que comenzaban a buscar una salida. Tarde que temprano él tendría que dejar salir algo antes de que se desmoronaran o encontraran la combinación para abrir la puerta, al final podrían ser los mismos que lo traicionaran y lo dejaran explotar; se estaba desmoronando.
Entonces paso: Ichigo dejo salir algo.
Tambaleante, apoyo una sobre una pared para tener una guía del camino mientras que con la otra se agarraba con fuerza la cara, justo debajo de la nariz, acallándose a sí mismo. Doblo una esquina y con las manos aferradas a su cabello, arrastro la espalda contra la pared hasta terminar sentado. No quería que nadie lo viera, todo el llanto, el quiebre de la voz y de la respiración, los ojos rojos, por eso cubría sus ojos con las palmas de las manos. Paso tan rápido que parecía e hijo de la tristeza. Se llenó de espasmos y lágrimas tan deprisa que Renji se sorprendió de verlo tan vulnerable.
Renji, sin decir nada, se sentó junto a él.
—Me odia.
—No te odia, Ichigo. Ningún padre jamás podría odiar a su hijo.
— ¿¡Entonces qué!?— su voz era irreconocible estando tan ahogada y temblorosa—. Ni siquiera me deja ver a mis hermanas. ¿Es acaso que me tiene miedo?
—Tal vez solo de lo que te pueda pasar.
— ¡Al demonio!
Y eso sería todo lo que él hablaría sobre eso. Volvió a empujarlo todo dentro de la caja fuerte y ahí lo dejaría hasta quien sabe cuándo. Renji lo sabía, pero esta vez decidió probar si tenía suerte.
— ¿Te sientes como para olvidarlo o…?—prendió un cigarro de marihuana. Las pocas veces que había visto a Ichigo rendirse así ante lo que sentía, observo que siempre terminaba fumando marihuana. Tal vez porque él lo sentía todo de manera más intensa y quería calmarlo o simplemente por costumbre — ¿O eso será todo lo que dirás?
Ichigo negó con la cabeza, apretando los labios. Cerró los ojos mientras daba una larga y profunda calada del cigarro y lo expulso lentamente, levantando la cabeza hacia el cielo. Tenía los ojos completamente rojos, ligeramente hinchados.
— ¿Por qué has venido?
—Pensé que necesitarías un amigo— Renji se encogió de hombros, lo conocía bastante bien—. Por cierto, ¿no piensas quitarte la sangre de la boca? Parece como si acabaras de chuparle la sangre a alguien.
Ichigo tiro del cuello de su chamarra hacia arriba, cubriendo desde la nariz hasta la barbilla.
—Va seguir sangrando de todos modos. ¿Qué paso con Grimmjow?
—Interrogatorio— fue la respuesta de Renji—. No estoy seguro si apenas están en proceso de o si ya está siendo interrogado. No te preocupes por él, Grimmjow es un tipo listo. Tiene una buena coartada.
— ¿Nell?
—Nell, por supuesto.
—Y además— se rio Ichigo — nos acabamos toda la evidencia— era un cambio de humor tan repentino, tal vez porque la marihuana ya había comenzado a causar efecto o porque realmente le parecía gracioso el haberse acabado la cerveza y , de lo que se enteraron después, parte del dinero.
— ¿Quieres escuchar una historia?
—Si.
Se quedaron en silencio unos momentos. Ichigo se pasó el dorso de la mano sobre los ojos, limpiando la humedad de su rostro debido a las lágrimas, y también la sangre su boca utilizando la tela de su chamarra. Se veía extrañamente perdido, y no tenía nada que ver con que se estuviera drogando. Apoyo las manos, levantando su peso hasta quedar de cuclillas y la espalda sobre la pared. Renji puso su mano sobre el hombro de su amigo, después cambio hacia la parte trasera de su cuello y ahí le dio unas cuantas palmadas.
—Ya está, ¿lo ves? Vuelves a ser guapo.
Ichigo se rio, una risa tan corta como una respiración interrumpida, apenas audible. Apoyo la cabeza sobre la pared y miro a Renji.
— ¿Quieres escuchar una historia?
— Quieres decir ¿tú historia?
—Mi historia, sí.
—He querido escucharla desde el día en que te convertiste en uno de mis mejores amigos.
Escuchaba su nombre como si estuviera debajo del agua. Lejos, distorsionado. Con la yema de los dedos sentía la boca de una botella vacía, que empujo para ocultarla debajo de la cama. Momentos después, la mano de Renji daba golpes ligeros sobre su mejilla. Los parpados de Ichigo temblaron con deseos de abrirse.
—Hey— lo saludo Renji—. Anda, tenemos escuela.
—Adelántate— oculto la cara en la almohada, respirando profundamente—. Te alcanzo después.
— ¿Seguro?
—Ya— lo apresuro Ichigo para que se fuera, alargando las palabras o tal vez arrastrándolas.
—De acuerdo. Te veo haya.
Aun cuando Renji ya había dejado la casa, Ichigo no lograba cortar con todo el sueño y la pesadez. Su cuarto, como toda la casa en general, era un desastre la mayoría del tiempo con botellas, ropa, colillas de cigarro o bolsas de platico regadas por todas partes; era por eso que Renji no noto las botellas de alcohol extra o el cenicero lleno casi hasta el tope de nuevos restos de tabaco o marihuana.
Encontrar su uniforme de la escuela fue un tormento de amenazantes insistentes arcadas que subían y bajaban como un barbo en un mar alborotado. Ponérselo y caminar hacia la escuela fue incluso peor. Podría vomitar en cualquier momento.
Se sentía como si su cerebro fuera de algodón y todo a su alrededor lo mareara por el constante movimiento parecido al de un carrusel. Tenía la sensación de que no podía abrir sus ojos por completo, en parte por el sueño y por la hinchazón…los bordes estaban marcados por una línea rojiza.
En la escuela se derrumbó sobre su asiento apenas tuvo la oportunidad, pasando sus manos repetidas veces por su rostro y su cabeza. Renji estaba apoyado sobre la mesa de su banca justo a un lado de él, Grimmjow seguía sin aparecer.
—Umm…perdona— alguien toco su hombro.
Ichigo se movió como si acabaran de descubrirlo durmiendo en clase y lo hubieran despertado con un ruido fuerte. Orihime respingo.
—Dibujante de Extraños, ¿Qué pasa?
—Yo…Bueno, venia porque…porque—se le atascaron las palabras y comenzó a juguetear con los dedos—. Es que quieren saber…—sacudió la cabeza y con voz firme pregunto—. ¿Cómo esta Grimmjow?
— ¿Quieren?— intervino Renji.
—Si…Los demás compañeros del salón.
Ichigo se puso de pie, su cabeza estaba tan floja y su cuerpo tan rígido. Se cruzó de brazos, también apoyándose sobre su banca, si no lo hacía probablemente perdería el equilibrio.
—Tu interés parece ser el único que tiene pies— hizo un gran esfuerzo para no arrastrar las palabras—. Nadie vino a preguntar más que tú.
—Es que me han mandado a mí. Pero si les preocupa Grimmjow— se apresuró a agregar.
Ichigo hizo un gesto con los labios como diciendo no sé a qué te refieres, zambullendo las manos en los bolsillos.
— ¿Por qué no mejor les dices que si quieren saber cómo esta Grimmjow tienen que venir a preguntarnos?
—Es que los intimidan un poco— respondió Orihime en voz baja.
—Si realmente les importara Grimmjow, no sería así.
— ¿Te pasa algo? Este algo distinto hoy.
—Me pasan muchas cosas. Ahora— Ichigo la tomo del hombro, haciéndola girar por la dirección en la que había venido y pegado a su espalda le susurró al oído: —, ¿Por qué no vas para haya y por favor les dices lo que acabo de decirte?
Orihime sintió su aliento sobre su cuello y sus oídos y sintió un escalofrió naciendo en el centro de su columna. Pero también….
— ¡Cielos!— Orihime se giró hacia él, aun sentía el temblor frio en la espalda. —.Tu aliento…
Pero también pudo olerlo…y apestaba a alcohol y tabaco.
— ¿Qué?—Detrás de Ichigo, Renji abrió más los ojos alarmado, acercando un poco su nariz a su rostro — ¡Mierda, Ichigo! ¿En serio? Carajo, ¿Por qué no me di cuenta?
La puerta se abrió, la maestra apareciendo detrás de ella agitando un montón de papeles en el aire. Se veía sínicamente feliz.
— ¡Buenos días, chicos! Les tengo una agradable sorpresa: ¡examen sorpresa!
Y entonces Ichigo vomito.
— ¿En serio, Kurosaki, tanto le disgustan los exámenes sorpresa?— bromeo la profesora, señalo a Renji—. Abarai, ¿serias tan amable de llevar a Kurosaki a la enfermería... y de llamar al conserje?— volvió a agitar los exámenes al aire cuando ambos iban camino a la puerta, Renji casi arrastrando a Renji—. Entonces, como les iba diciendo…Señorita Inoue, ¿se encuentra bien?
—S-si…Maestra. Absolutamente…Es solo que…— dijo Orihime con voz temblorosa y tragando saliva, un temblor subiendo por todo su estómago. Se volvió poco a poco, tiesa, hacia la maestra—. Es solo que me han…vomitado encima.
La maestra apunto hacia la puerta, cubriéndose el rostro.
— ¿Por qué no pasa al baño a limpiarse? Por favor.
Orihime asintió, trato de despegarse la blusa del cuerpo y saco algo de su mochila antes de salir al pasillo, teniendo arcadas continuamente.
— ¡Inoue!— la llamo Renji, tenía a Ichigo colgando de sus hombros mientras se cubría la boca y luchaba con no vomitar—. ¿Podrías ayudarme, por favor? ¡Ichigo, por Dios, ¿podrías cooperar un poco conmigo? pesas demasiado!
—Claro…pero…tengo vómito y…. no importa— se pasó el brazo faltante de Ichigo sobre los hombros, llevándolo con Renji por el pasillo.
Ichigo de vez en cuando los frenaba, cuando parecía que iba a devolver el estómago y Renji era quien volvía a jalarlo para obligarlo a caminar, o arrastrar los pies en el caso de Ichigo.
— ¿Esta mareado?
—En realidad, ese es un término muy inocente para lo que realmente le pasa— rio Renji. Orihime lo había sospechado, pero no dijo nada. Estiro el brazo para abrir una puerta y comenzó a pasar por ahí, acomodándose de lado—. Por aquí.
— ¡P-pero es el baño de hombres!— Orihime se detuvo en seco, el movimiento llego hasta Renji devolvió un paso por el tirón inesperado.
—Sera rápido, Inoue. Lo prometo— sin esperar respuesta de ella, la agarró del brazo y también la hizo entrar.
Ichigo se arqueo sobre el primer lavabo al que tuvo acceso, cediendo a la presión del estómago y devolviéndolo todo. Orihime y Renji tuvieron que sostenerlo por enfrente del hombro para evitar que se fuera de más hacia adelante y se golpeara, mientras Ichigo se llevaba sus manos a la camisa. Orihime desvió la vista al techo, bajo sus manos Ichigo tenía extraños estamos y tosía en seco, después llegaban los sonidos ahogados; ella comenzó a hacer círculos con la mano que tenía sobre su espalda.
—Tranquilo, tranquilo— le decía.
Ichigo se dio la vuelta, sentándose en el lavabo contiguo y tosiendo aun, mientras Renji abrió el grifo para limpiar la superficie. Sostuvo su cabeza con una mano, masajeándose en las sienes. Tenía la mayoría de los botones desabrochados y estaba quitándose el último cuando Orihime se dio cuenta.
Si Orihime fuera una chica normal, probablemente habría apartado la mirada con la cara encendida en rojo. Pero, ella era una artista y como tal debía apreciar el momento lo suficiente para que lograra quedarse impreso en su memoria para dibujarlo después. Fueron necesarios solo segundos para grabar la imagen y entonces aparto la mirada antes de que la viera.
Él dejo caer la cabeza hacia abajo con un sonoro suspiro que llamo la atención de Renji. A punto de hablar, se detuvo para ver cómo le tendía su camisa a Orihime aun con la cabeza gacha.
—Inoue…toma. Perdón por vomitarte encima.
Orihime trato de negarse, pero todo lo que obtuvo fue que el brazo de Ichigo se estirara más hacia ella con insistencia.
—En serio, de todos modos me iré a casa, así que no la necesito.
Al final ella acepto y fue a cambiarse en una cabina, regresando minutos después con una camisa que le quedaba demasiado grande. Ichigo volvía a estar vomitando cuando salió.
—Oh, cielos. Me siento mejor.
— ¿En que estabas pensando al venir con resaca a la escuela? Debiste decirse algo.
—Renji…ahora no es el mejor momento, idiota— mascullo Ichigo. Volvió a echarse agua sobre la cara y tomo una de las toallas que Orihime había dejado en el lavabo. Se sentó contra la pared y ahí se quedó con una mano sobre la frente. Orihime se acuclillo a su lado, con una caja de mentas en la mano que le regalo.
—Lo siento, pero yo tengo que regresar a clase. No es correcto que este en el baño de hombres.
—No te disculpes, Dibujante de Extraños. Gracias.
Camino hacia la puerta, Renji iba detrás de ella dándole las gracias, al poner la mano sobre el pomo de la puerta se volvió para despedirse una última vez con las manos. La puerta se abrió, pero no había sido ella quien había girado la perilla, instintivamente empujo a Renji a detrás de la puerta antes de que se abriera por completo.
—Director— sonrió Orihime nerviosa, haciendo ademanes con la mano a Renji para que se quedara quieto—. Buenos días, que…gusto verlo.
El Directo miro detrás de ella, señalo a Ichigo y la señalo a ella.
—Kurosaki, Inoue— con el pulgar indico hacia el pasillo—. A mi oficina, ahora.
FIN.
¡Es todo por hoy! Ah como sufrí tratando de recordar cómo había quedado la primer parte :'( obviamente olvide cosas y la anterior era mejor que esta, pero ni modo ¡Maldita tecnología obsoleta!
En fin, espero que el capítulo haya sido de su agrado :D Gracias por sus reviews y por leer3
