Robbers.

*Adele mode: ON* Hellouuu, it's me (۶•̀ᴗ•́)۶ I was wondering if after all these years you'd like to meet

¡Robbers está de vuelta! ୧༼✿ ͡◕ д ◕͡ ༽୨ finalmente pude escribir este capítulo. Estuve pensando mucho en esta historia y en ustedes y en todo el increíble apoyo que le han dado. La verdad no pensé que fuera a gustarles tanto ٩(●˙▿˙●)۶

Gracias a todas las personas que dejaron reviews (los he leidos todos y cada uno de ellos, como siempre) y a todas las que me han rogado e insistido en que siga esta historia, por no olvidarla. Sé que parece que la abandone, pero no. Solo estaba agarrando inspiración, desidiendo que rumbo tomara todo esto y hasta ahora ¡ya tengo casi toda la historia planeada! Solo falta escribirlo todo y acoplarlo a la historia(❁°͈▵°͈) ¡Pero me esforzare! Tal vez las actualizaciones sean muy tardadas, pero espero hacer que valgan la pena.

Maitt: Noooo no pienso abandonar esta historia ¡nunca! alksfjaskljfa

galaxy-destruct: ¡Tienes que recuperar tu inspiración! Sigo esperando continuación de tu fic T-T es hermosooooo

catalina: akjsfskljgas gracias por tu revieeew!:D

Kurosaki Orihime: You know…hay que crear suspenso :P jajaja just kiding. Solo me quede sin inspiración TT-TT

Robin: Espero y este capítulo valga la pena la espera :P gracias por tu review.

FuckMeThen: jskljadsglkjads lamento la tardanza. Esta inspiración viene y va, y se va y se va y se va y luego regresa. Es como Ichigo (el de esta historia), diría yo jajaja

salvecharlie: Dios…*se agarra el corazón* tu review me hizo entrar en razón, en serio. En serio no podía creer todo lo que escribiste, y todo por esta historia y yo estaba como: "wow, ¿en serio? Wow" Me dejaste sin palabras :') Muchas muchas gracias por la manera en que te expresas, la verdad es que se siente muy lindo leer esta clase de review donde expresan como es que la historia los hace sentir y sljfaklsjsklajflkag no sé qué decirte, en serio me dejaste sin palabras!

¡Disfruten el capítulo! ✧(๑✪д✪)۶


Capítulo 12: 6 segundos.

Básicamente: esta confundida, lo que la pone triste, lo que hace que se sienta inútil y lo que hace que termine sintiéndose enojada consigo misma.

Pero, justo ahora, mientras lo observa con detenimiento para dibujarlo, Ichigo no puede ver nada de ese afligimiento en su rostro. Como si nada la molestara nunca. Peor aún, como si no acabara de desahogarse con él sobre su vida entera y lo excluida que a veces se siente de ella.

Al final del día, siempre se da cuenta de lo rodeado de dolor que esta: Renji y Grimmjow, sus amigos adictos, corridos de casa. Nell, que pareciera que nunca va a encontrar el amor. Su propia familia de cristal: Yuzu y Karin, sin hermano, sin su verdadera mamá. Isshin, que hace lo que puede junto con Keiko. Y Orihime y su soledad: sin una mamá, sin un hermano, confundida y asustada de lo que será de ella.

Cada quien sufriendo sin nadie para ayudarlos.

Ichigo le sonrió cuando la descubrió mirándolo a los ojos, pero no románticamente, de la manera en que un artista lo hace.

―Es extraño verte triste. La mayoría de las veces que te he visto eres como…

― ¿Cómo qué?

―Como imparablemente feliz.

― ¿En serio te parezco así?

―Si.

Orihime sonrió con timidez, enfocando su atención al dibujo en silencio. Acomodo parte de su cabello detrás de su oreja. Volvió a mirarlo a los ojos y miro a su dibujo antes de declararle con voz baja.

―Me gustan mucho tus ojos.

A mí me gustas tú. Mucho.

―Oye, Inoue…―las palabras que estaba a punto de pronunciar lo pusieron tan nervioso que su garganta se secó y tubo que toses―. ¿Quieres volver a salir alguno de estos días…conmigo?

.

.

Alcanzo a ver a Nell sentada en el porche, esperándolo. Cuando estuvo cerca, lo miro casi con tranquilidad. Se puso de pie de inmediato, limpiando la tierra de sus pantalones.

―Tu papá está adentro.

La reacción de Ichigo fue, por supuesto, sentirse estresado. Se restregó la cara con una mano.

― ¿Qué es lo quiere ahora?

Nell se encogió de hombros.

―Solo quiere hablar contigo. Es todo lo que nos dijo.

Ichigo dejó caer su cabeza hacia atrás, su mirada en el cielo casi nocturno. Dejo escapar un gruñido de frustración.

―Para lo bien que terminan las cosas siempre que hablamos.

―¿Sabes? Tienes suerte de tener a un papá que aún se preocupa por ti. Pero tú no te das cuenta.

Nell se encamino hacia él sonriendo. Le puso una mano sobre el hombro mientras lo pasaba de largo.

―No te preocupes. No se veía enojado, parecía tranquilo. Adiós.

― ¿Ya te vas a casa?

―Sí, antes de que anochezca por completo.

―Le diré a Grimmjow que te acompañe. Espera ahí.

Ella dejo escapar una risa sarcástica y siguió su camino. Extrañamente sus palabras estuvieron acompañadas por un poco de ternura cuando dijo:

―Dile a ese idiota que se vaya al diablo.

Esa era la Nell que Ichigo había conocido, en aquel sótano acompañado de otros tantos. La chica que era interesante con un aire de misterio y una cara hermosamente melancólica. Entonces no la pensó dos veces en entrar a un cuarto con ella. Pero la Nell de ahora, la que tenía un pie dentro del recuerdo de Ichigo y el otro sobre un borde, era un desastre impredecible. Su aire melancólico era más intenso que antes e incluso se veía algo de amargura en su rostro. Parecía…maltratada.

― ¿Segura? ― quiso corroborar Ichigo.

―Soy más fuerte de lo que parezco. Si alguien intenta algo…―alzo sus brazos haciendo fuerza―, pues le deseo suerte.

―De acuerdo, cuídate entonces.

A veces…No, más bien, desde aquella noche del sótano y todos los problemas que eso provoco, siente que ella es una clase de responsabilidad. Como un vínculo, ese del que todos hablan. Siempre dicen que existe un vínculo especial con esas personas que fueron las primeras en alguna parte de tu vida: tu primer amor, tu primer beso, primer novia o novio, primera pareja sexual. Tal vez por eso, a veces se siente mal por ella; casi todas esas cosas pasaron entre Ichigo y Nell, siendo los primeros el uno del otro. Y no pudieron elegir peor persona.

Encontró a Isshin sentado en la mesa. Apenas lo vio, él se aclaró la garganta y le señalo la silla que estaba frente a él.

―Hola, Ichigo. Siéntate. Necesito hablar contigo.

―Si eso escuche― arrastro Ichigo las palabras y los pies―. ¿Qué pasa?

―Realmente creo que necesitamos hablar sobre la otra noche.

Ichigo ya lo veía venir. Se quedó callado. La mirada fija en la de su padre.

―Fue difícil para todos verte así. En especial para tus hermanas, ellas se asustaron, Ichigo.

―Sí, lo sé. No fue uno de mis mejores momentos, pero…

―Realmente...―lo interrumpió, su voz tembló. Parecía que iba a llorar―. Realmente me asuste contigo, Ichigo. Eres mi hijo. Mi único hijo. Y ayer sentí que te iba a perder.

―Papá...― cuando lo dijo se sintió niño de nuevo. Casi incluso pudo sentir la sensación de cuando su papá le hacia el cohete y siempre lo atrapaba antes de caer―. Papá, basta. No llores. Se cuidarme.

―¡No, no lo sabes! ¡Deberías estar en casa! ¡Conmigo y tus hermanas! Ellas te extrañan hijo, te quieren en casa. Y yo también. Todos, pero...

―Pero no puedo, ya se― repitió, cansado y harto.

―Tan solo tienes que dejar todo...esto― señalo todo el lugar. La expresión en su cara y el tono despectivo que uso, hizo que Ichigo se sintiera menos. Y eso lo molesto.

―¿Esto?― imito su tono ―.¿ En serio: esto?― lo volvió a imitar. Respiro profundo―. ¿Sabes qué? yo también los extraño a todos. Pero...esto... Me ha hecho feliz de una u otra forma. Encuentro mi propia felicidad aquí en.…esto. Soy quien soy, y todos lo aceptan porque ellos también son quienes son― lo miro detenidamente, esperando ver alguna señal de entendimiento en su rostro. Nada― ¡En casa…me estaba ahogando! ¡Papá, yo me ahogaba ahí!

―Eso es la familia, Ichigo!― se exaspero Isshin―. No la escoges y no tienes que amarla, pero te mantiene a salvo. ¡Algún día te darás cuenta que sentir que te ahogabas es mejor que nunca haberlo sentido! ― lo señalo―. Trate de exigirte porque sé que podrías llegar a ser alguien, pero tú en cambio quieres terminar muerto en algún lugar, con una aguja enterrada en el brazo y los bolsillos llenos droga ¿en serio quieres eso?

―¡Moriré algún día de todos modos! No me importa como muera, me importa lo que habré hecho antes de morir― grito desesperado, rogando que entendiera, que entendiera, que entendiera.

―No puedo escucharte decir mas estas cosas― se calmó. En su rostro se veía una expresión lastimera―. Ichigo― dijo serio y le puso un panfleto de un centro de rehabilitación―. Queremos que entres a rehabilitación.

Ichigo casi sintió ganas de reírse de rabia. En cambio, solo se cruzó de brazos.

―¿Viniste por eso?

―Lo necesitas― le aseguro. Por un momento, la mirada directa de su padre lo desconcertó.

―No, no lo necesito. No iré a ese lugar, no dejare que extraños jodan mi cerebro y no iré porque una vez adicto, siempre adicto, ¿no?

―Es un buen lugar Ichigo. He hablado con antiguos pacientes, todos están bien. Están bien. Tienen una vida. Son felices.

―¿Ah, sí? ¿Y qué pasaría si les diera un cigarro? ― pregunto con seriedad― ¿O si tomaran un trago de alcohol? ¿O por accidente olieran la marihuana de alguien más? No tardaría ni 6 segundos en recaer. Así es eso

―Yo no te dejare recaer― acerco más el panfleto hacia Ichigo ―.Lo prometo.

Pensó en tantas cosas en tan poco tiempo. Realmente las pensó. Las mentiras, el miedo, la presión, las reuniones, las personas, las historias, el circulo vicioso. Todo era tan frágil; un movimiento, un soplo y todo se desplomaría como cartas.

―No iré. No quiero, ni puedo imaginar pasarme lo que me queda de vida teniendo miedo de recaer. No estaría viviendo. Esas personas no están viviendo. Pretenden hacerlo.

―Ichigo...piénsalo. Es un buen lugar. Totalmente comprobado. Y yo estaré ahí, contigo. En casa paso.

―Lo siento, pero no― finalizo Ichigo. Empujo el panfleto lejos de él y se levantó―. No insistas más. Si solo querías hablar de eso, creo que es mejor que te vayas.

Le dio la espalda. Y no quiso ni mirarlo cuando volvió a hablarle desde el marco de la puerta abierta, ni siquiera responderle.

―Dijiste 6 segundos― recapacito Isshin―. No 3, ni 1. Dijiste 6. Esos 6 segundos, Ichigo, son algo. En 6 segundos, puedes decir no, puedes cerrar una puerta, puedes tirar o tomar algo. Esos 6 segundos, te dan la posibilidad de una opción. Y yo solo necesitare de 3 segundos para que tomes la decisión correcta, si es que llegas a hacerlo.

Isshin no pudo verlo, pero Ichigo cerro con ojos con dureza y trago saliva con dificultad. Tomo mucho de él no girarse o no contestar. Mantuvo todo lo que quería decir dentro de él. Porque no iba a entender, no iba a entender. Los años que ya han pasado desde que dejo la casa…tanto ha pasado y tantas cosas han cambiados.

Me pregunto… ¿si en 6 segundos puedes hacer todo eso y más que dices, papá…? ¿entonces que pasaría durante todos estos años? ¿Qué poder tienen 6 segundos, comparados con años? Es inútil. ¿Realmente crees que 6 segundos cambian una vida? ¿Por qué no puedes comprender?

No quería vivir una vida así. Hay una razón por la que solo se puede vivir una vez y solo una. Las segundas oportunidades… son estúpidas y un engaño. La primera decisión es la que cuenta y la segunda solo es una bandita tan grande como un meñique sobre una grieta del tamaño del mundo.

Así es como pensaba Ichigo.

.

.

― ¡Ah, aquí estas!

Urahara entró de lleno en la habitación de Orihime, con una expresión feliz en su rostro, tanto que causo curiosidad en su hija y la hizo dejar a un lado su cuaderno de dibujo.

― ¿A qué se debe esa cara?

―Oh nada― dijo con todo desinteresado, mirando sus uñas con altivez―. Solo que tengo buenas noticias. Excelentes noticias, más bien.

El silencio que le siguió no fue incomodo, si no expectante. Los dos esperaron a que el otro dijera algo, pero Urahara fue el primero en rendirse.

― ¿No vas a preguntarme cuales son las noticias?

―Eh, pues…yo solo esperaba a que las dijeras. No sabía que tenía que preguntar.

―Olvídalo― Urahara sacudió la mano, como borrando el momento anterior―. La noticia es esta: hoy me encontré con un viejo amigo de la escuela, que resulta ser que, oh sorpresa, él es maestro y trabaja en el lugar de arte que esta por el centro. El que una vez viste y dijiste que querías entrar.

― ¿Y qué paso? ― sintió cosquillas en el estómago. Se estaba emocionando.

―Le hable de ti, de tu sueño de ser artista y él dijo que podrías ir a ese centro, a todas las clases que quisieras, cuando quisieras. Totalmente gratis. Pensé que te agradaría saberlo.

Orihime se descontrolo de alegría. Salto de la cama y abrazo a Urahara. Estaba feliz, estaba nerviosa, estaba emocionada. Siempre iba a las exposiciones del centro y siempre se iba con un único pensamiento: algún día. La mayoría de los artistas que eran miembros de ese centro eran admitidos en la escuela de arte a la que quería ir cuando empezara la universidad; existía alguna clase de convenio entre ambas, por lo que o era difícil encontrar lugar o era difícil pagar por el lugar que obtenías o donabas una generosa suma para estar entre los primeros puestos de consideración de la larga lista de espera. Era una gran oportunidad. Grande. Enorme.

De repente sintió que muchas cosas se le cayeron de los hombros. Sintió muchos nervios, pero a la vez sintió como si le dieran la llave para una puerta.

― ¡Eso es increíble! ¡Increíble! ― grito y empezó a reír―. ¡Gracias, gracias, gracias, gracias, gracias!

La emoción no la dejo dormir por la noche. Eso y algo más.

Ya quería contárselo a Tatsuki y a Rukia, no podía esperar a mañana y verlas. Quería hablarles por teléfono y despertarlas. Quería hablarlo con alguien. Y luego estaba Ichigo…a él también quería decírselo.

Abrazo una almohada contra su estómago, tratando de contener la sensación burbujeante de su interior. Estaba nerviosa, emocionada, un poco aterrada.

―Me invito a salir. Me invito a salir de nuevo― murmuro para si misma. El estómago le daba cosquillas―. ¡No estés nerviosa, no tengas miedo, vive un poco! Vive un poco...

FIN.


¡POOOOOOR FIIIIIIIIIIIIIIIIIIIN! Ha sucedido. Esta….esta….terminado (ノ^ヮ^)ノ*:・゚✧

Mslkjvlkjvdlkjbvz espero que les haya gustado el capitulo. Espero que estas 9 paginas sean suficientes para que perdonen mi tardanza asljfaskjfa

¡Gracias por apoyar esta historia!