Capítulo 18

Toda mi vida se ha sumido en un profundo odio, odio acumulado por la desdicha de haber perdido lo que más quería en el mundo a una temprana edad, me habían quitado todo en tan poco tiempo que apenas pude reaccionar. Mi clan, mis padres y mi hermano mayor. Solo quedaba un niño rodeado de soledad.

¡¿Qué me quedaba ya?!

En mis tiempos de genin creía que mi vida había sido muy injusta, hasta que forjar lazos con los miembros del equipo 7 me hicieron cambiar poco a poco de opinión. Kakashi más allá de ser mi maestro, fue uno de mis principales guías, Sakura era tan testaruda y molesta, sin embargo, siempre me abrió su corazón, a pesar de negarme a entrar en él, estuve muy agradecido por ello, y Naruto me ensaño lo que es una verdadera amistad, creo y seguiré creyendo que él es y será mi único mejor amigo.

¡¿Y qué más daba!? Todo dejo de tener sentido cuando me negaba rotundamente a seguir los consejos de Kakashi, a negar que sentía algo por Sakura y a no recibir su cariño, y sobre todo a negar una amistad tan sincera como la de Naruto, quien me entendía mejor que nadie. Rompí esos lazos para conseguir un poder antes que mi propia felicidad y todo por vengarme de mi hermano, quien no fue un criminal como todo el mundo me hizo saber, sino que cargaba con una masacre del que no tuvo otra alternativa.

Nunca fui una excelente persona desde el día que elegí mi destino y supe que nada cambiaria al momento en que mate a mi propio hermano, pensaba que destruir Konoha agotaría mis ganas de vengarme de quien verdaderamente me quito todo, o eso creí, hasta que me cruce con una moribunda Sakura en medio de un bosque desierto.

Una forma vil de hacer pagar a Konoha por mi desdicha seria teniendo de reen a uno de sus más destacados shinobi, y medic-nin en su caso. Sin embargo, no pude evitar utilizarla para mis propios veneficios, sabía de antemano el daño físico y mental que le hacía y aunque al principio ponía el pretexto de saciar mis propios impulsos carnales, poco a poco se fue convirtiendo en algo más, y después del futuro nacimiento de un hijo mío me descontrolo de sobre manera, mis planes y mi rencor se fueron apagando con la llegada de Daisuke, un niño al cual temía apreciarle y sin embargo poco a poco se fue adentrando en mi corazón al igual que su madre. Con el tiempo, ella y Daisuke me hicieron sentir que después de todo no necesito vengar por algo que no volvería jamás, si lo que tenía en ese momento lo podría apreciar como una familia junto con mis otros dos hijos.

Fue en ese momento cuando temí perderlos.

Mi historial no es el más predilecto después de todo, no cuando he tenido crímenes que me han planteado como un criminal de rango S y estar dentro del libro bingo.

Fue ahí cuando me di cuenta que ellos eran lo único que me mantenían vivo, Sakura, Daisuke, Takara y Sora. Ellos se habían colado en mi corazón sin que yo estuviera prevenido y ahora era por lo único que quería que luchar; no me importaba si me odiaban por haberlos dejado por mucho tiempo, tenía obvios motivos para no acercarme a la aldea, necesitaba idear un plan para poder escapar con ellos, las explicaciones vendrían después.

Después de todo, ellos seguían siendo mis hijos. Y Sakura, ella me ha regresado todo lo que me han arrebatado.

"«Vuelve a casa»."

Desperté desorientado, depositando todas mis fuerzas para levantarme en vano y con una terrible jaqueca, era la primera vez que me sometían a un genjutsu y me hizo muy mal. Me incorpore poco a poco volteando desesperadamente de un lado a otro buscando a mis padres, tenía la ligera sospecha de que me había metido en serios problemas por mi imprudencia, sin embargo, en ese momento necesité de desquitar todo el coraje y resentimiento que tenía por el causante de toda nuestra desdicha, mi padre.

De pronto sentí una mano pesada en mi hombro. Antes de voltear la cabeza, una voz conocida me hablo.

-Tranquilo muchacho, aun debes estar mareado.

-Kakashi, ¿en dónde están mis padres?

Me di cuenta que estaba fuera del campo de batalla que yo mismo provoque hace un momento.

-Tuve que alejarte de ese lugar, era peligroso que estuvieses presente- contesto sereno.

-¡Mi madre!, ¿ella está bien?- pregunte de forma desesperada mientras volteaba a verle, realmente estaba preocupado por su bienestar.

-No debes de preocuparte de ella por ahora, lo mejor será que te resguarde con tus abuelos, ahí están tus hermanos. Solo invocare a Pakun para que llegues a salvo- dicho esto comenzó con un símbolo de manos.

-¡No quiero!- grite con dureza provocando que parará con el sello- quiero saber en dónde están mis padres, regresaré allá.

-Daisuke, no te estoy preguntado si quieres regresar- menciono seriamente cruzándose de brazos.

-¡Y yo no pienso obedecerte!, ¡necesito respuestas de él y me iré a obtenerlas quieras o no!- después de esto comencé a caminar a dirección al bosque.

-Espera- tomo mi brazo- antes tienes que saber esto. Ese ultimó comentario me dio escalofríos.

-¿Qué es lo que sucede?- pregunté en un susurro.

-Si tu padre es capturado por el mando de Konoha- titubeo un momento- debes de estar preparado para lo que viene, será difícil para ti, tus hermanos y tu madre.

Sentí mi corazón acelerarse y la vista nublada, al punto de que creí que vomitaría por esa amarga información, sabía de antemano que mi padre estaría condenado hasta su muerte; pero después de que mostrará que aún conservaba esas figuras de madera que tanto significado tenían para mí, ya no estaba tan seguro de cuanta verdad poseía mi cabeza hasta hace un momento. Necesitaba una respuesta de mi padre y él me la tendría que dar.

Sin despedirme de Kakashi, di la vuelta y con un salto, me adentré en la profunda oscuridad del bosque.

"¡No te los llevarás jamás, ellos ya no te pertenecen!"

"¡Eso no lo decides tú, así que deja de entrometerte Naruto!"

"¡Imbécil!, ¡no te das cuenta de que ellos serán desertores si se van contigo!"

No tenía idea de lo que estaba pasando, pero en mi inconsciente escuchaba golpes secos y ruidos chirriantes. Poco a poco empecé a retomar conciencia hasta percatarme de que esto podría significar un enfrentamiento con las voces de Sasuke y Naruto de fondo.

Ellos son mis hijos, y tú no eres nadie para decirme que es lo más conveniente para ellos, los sacaré de este lugar y me los llevare muy lejos de aquí, junto con Sakura!"

"¡No te dejare maldito!, no me arrebataras a Sakura de nuevo y sus hijos ya son parte de esta aldea!"

"¡Naruto!, ¡basta ya!"

La voz de Shikamaru me despertó por completo de mi insolación. Cuando me incorporé me di cuenta de Sasuke poseía una catana y estaba en forma de defensa delante de un Naruto que portaba una shuriken entre los dedos de la mano derecha al frete y su brazo izquierdo inmovilizada por la mano de un irritado Shikamaru.

-Estás actuando por impulso- Naruto se soltó bruscamente de su agarre- los demás vienen en camino, así que debes controlarte.

-¡Tú sabes en donde están mis hijos!- gruño Sasuke afirmado lo dicho a Shikamaru.

-Antes de que empieces a molestar con eso, ya debes saber que no tienes oportunidad Sasuke- dijo mientras se posicionaba al lado de Naruto.

-No me subestimes Shikamaru- en ningún momento cambio de posición- sabes perfectamente con quien estás tratando.

Ya no sabia que pensar al respecto, todo se había salido de control y Sasuke había sido el blanco de toda Konoha desde su deserción. Toda probabilidad disminuía considerablemente la oportunidad de regresar a nuestra vida anterior.

-¡Sakura!- escuche la voz de Ino a mis espaldas- ¡¿te encuentras bien?!

Ante este grito los tres hombres voltearon a vernos, los tres con expresiones muy distintas.

-¿Te encuentras bien?- me volvió a preguntar; Hinata, Kiba, Sai y Lee venían detrás de ella, todos con sus chalecos chinnin; en ese momento no podía contestar, estaba totalmente desorientada.

-Sakura- leí en los labios de Naruto al desviar la mirada hacia los otros tres.

Sasuke tenía la mirada más difícil de descifrar, cualquier cosa que pasara por su cabeza en ese momento era un misterio perdido para mí; de lo que si estaba segura, era que se preparaba para los siguientes movimientos. En ese momento me di cuenta que los demás estaban en guardia, esperaban el momento de retenerlo a la orden de Shikamaru; y yo parecía una estúpida sin saber que hacer. Ahora no tenía ninguna posibilidad para ayudarlo a escapar, nuevamente.

-¡Naruto!- dirigí toda mi atención a él- por favor.

-¡Basta ya Sakura!- su frustración se convirtió de enojo- sé lo que intentas, pero no lo voy hacer.

-¡Por favor!- grite con desesperación sintiendo como mis fuerzas se perdían de nuevo, no sabía que otra cosa hacer, solo pedía a todas las divinidades de la tierra, si es que existían, que me ayudaran en ese momento- Por mis hijos- no pude evitar soltar lágrimas de impaciencia y miedo.

-Sakura- escuché a Sasuke mencionar por primera vez desde que desperté. Gire hacia él y su mirada choco con la mía.

-Un escuadrón anbú viene para acá, si tratas de escapar de nuevo, esta vez no solo tendrás a una nación en tu búsqueda hasta dar contigo, sino que tu familia estará en peligro, sobre todo tus hijos- hablo Sai, con una voz amenazadora.

-Sabes que esa será la verdad Sasuke- contribuyo Shikamaru- sea cual sea tu siguiente movimiento, quien pagará las consecuencias serán ellos, más que tú.

Por primera vez en mi vida vi como Sasuke titubeaba, la mano que envainaba la catana tembló un poco. Sabía que estaba contra la espada y la pared y aunque tal vez tendría un plan B, tal vez ponerlo en practica no seria la mejor opción.

-Lo vuelvo a repetir, no me subestimen- la voz que transmitía era sombría y segura- lo que haga o deje de hacer solo a mí me concierne, no soy estúpido.

Casi al instante envaino nuevamente su catana y tomo una postura recta. En ese instante, cuatro anbús aparecieron como si de un rayo se tratará y se posicionaron detrás de él, Sasuke, sin voltear, movió sus brazos tras la espalda dejando que ellos le pusieran unas esposas especiales disminuidoras de chakra para la incertidumbre de todos los presentes, incluida la mía. Uno de los Anbú le leía abiertamente el porqué de su retención junto con todos los crímenes que había cometido. Pero yo no estaba escuchando, estaba abrumada y de cierta manera, decepcionada. El me miró a los ojos y yo me perdí en los suyos, tratando de descifrar el porqué de su repentina decisión al entregarse a Konoha, porque estaba más que segura de que no era por las pobres palabras de Sai y Shikamaru, si él hubiera querido escapar lo hubiera hecho de algún u otro modo.

-¡Padre!- el grito desesperado de Daisuke me hizo sobresaltar, había olvidado a mi hijo- ¿A dónde lo llevan?- preguntó con desesperación.

-Daisuke, no podemos hacer nada- escuche que decía Ino y lo tomaba del hombro.

-¡No!, necesito hablar con él- veía en sus ojos la amargura de presenciar como arrestaban a sus padre.

-Daisuke- lo llame con mi voz quebrándose, él me volteo a ver sobresaltado, como si no se hubiera percatado antes de mi presencia.

-Daisuke- le llamo Sasuke y por un segundo todo el mundo parecía una tumba, fue un momento de tensión total- recuerda quieres eres y siempre debes de estar orgulloso de ello- se detuvo un momento- cuida a tus hermanos y a tu madre.

Antes de mencionar algo más vimos como los anbús se esfumaban junto con él. Y yo me deje caer, ya no tenía fuerza de nada. Antes de llegar al piso sentí como los brazos familiares de Naruto me tomaban con delicadeza.

-Sakura, yo…- empezó Naruto.

-No Naruto, ya no más- le interrumpí- sácanos a Daisuke y a mí de aquí.

Y sin más me deje que me llevaran de regreso con mis demás hijos.

Me estaba muriendo de frío, pero eso no me aparto de ahí, estaba sentado en el porche con la espalda recargada a la pared de la casa de mis abuelos. No quería ver a mi madre ahora, sentía vergüenza y un profundo arrepentimiento de haber actuado solo por mi cuenta al dejarme guiar por mi enojo.

"«Vuelve a casa»."

Aún estaba desconcertado, porqué mi padre me metería en ese tipo de genjutsu, me sentía tan confundido.

-Deberías descansar Daisuke, no has dormido nada y ya casi amanece- sentí que Naruto me ponía una pesada chaqueta y se sentaba a mi lado.

-No quiero dormir- respondí secamente mientras sentía que entraba en calor- ¿cómo está mi madre?

-Dormida.

-Eso ya lo sé- le dije impaciente- me refiero a si sabes cómo se encuentra.

-Sé a qué te refieres- se encogió de hombros- pero imagino que esta devastada, ver como se llevaron a Sasuke deja mucho a la imaginación.

-Estoy tan confundido- le comenté- sigo sin entender por qué se entregó así sin más.

-Todo lo que rodea a Sasuke es un misterio, nunca sabremos cuáles son sus verdaderas intenciones- se detuvo un momento, fruncia el ceño, como si dudara en seguir hablando- sabes, él que se haya entregado causa mala espina a toda la aldea, no sabemos si el entregarse es parte de un plan y hasta que la Hokage no diga lo contario, estará bajo máxima seguridad aquí.

-¿Por qué me dices esto?- tenía la sospecha de que no me gustaría para nada lo que saldría de su boca.

-Él traía consigo a tres secuaces, ellos fueron su equipo un tiempo después de desertar de Konoha, se hacían llama Taka. Ellos lograron escapar, pero nada confirma que no regresaran con la intención de rescatar a Sasuke y llevárselos a ustedes también.

-¿Qué pasara con mi padre ahora?- me sentía tan abrumado como ansioso de saber si aún tenía una oportunidad de hablar personalmente con él.

-Su sentencia será en un par de días, aún no sabemos lo que podría pasar- su voz sonaba un poco quebrada, por un momento pensé que esto también le afectará a él.

-puedo preguntarte…- me detuve un momento, antes esto el me presto toda su atención tratando de buscar mi mirada- a pesar de todo lo que ha pasado, ¿tú aun lo consideras tu amigo?

Vi un total desconcierto en su expresión, pero pronto recupero su compostura y contestó.

-Sabes, una vez te conté que yo lo consideraba un verdadero amigo- comenzó con un deje de nostalgia- sin embargo, después de todo lo que ha pasado en este tiempo, todo el daño que ha causado y los crímenes que ha cometido me han hecho pensar que nuestra amistad no fue más que un espejismo de su parte- noté rabia en su voz con último dicho de su boca.

-Ya veo- susurré inclinando la cabeza provocando que mi alborotado cabello cubriera mis ojos.

-Pero también- siguió llamando mi atención- aún lo sigo considerando un amigo, sin importar todo lo negativo que ha provocado es nuestra vida, sé que detrás de todo esto hay una explicación, su actuar no es por nada sino por mucho.

-¿A qué te refieres?- pregunté con mucha curiosidad.

-A él le han quitado todo Daisuke, todo su clan fue exterminado hace mucho tiempo y eso lo volvió lo que ahora es. Y debo aceptar que nadie más que él ha comprendido como me he sentido en un mundo lleno de soledad, desgraciadamente su camino y él mío fueron totalmente diferentes.

Ante esa información sentí una bofetada verbal, ahora tenía un poco más de sentido, pero porque ocultarnos el origen de todo, aun sentía un resentimiento hacia él, de eso no había duda, pero quería una explicación de su parte y la iba a obtener a como diera el lugar.

Sentía los rayos del sol en mi cara, poco a poco la intensidad me hizo abrir los ojos y me di la vuela en la cama, observé a mi pequeña Sora dormir tranquilamente a un palmo de mí y no resistí el impulso de abrasarla, por instinto ella envolvió sus bracitos alrededor de mi cuello.

-¿Sakura?, ¿hija, estas despierta?- escuche la voz de mi padre al otro lado de la puerta de la habitación.

-Ahora lo estoy papá, en un momento bajo- le respondí.

-Bien, Naruto y unos amigos tuyos están esperando en la sala- me avisó antes de escuchar sus pasos piso abajo.

Me levanté con cuidado de no despertar a la pequeña y fui directo al baño a lavarme la cara, necesitaba refrescarme un rato antes de bajar.

No sabía que pasaría de ahora en adelante y la idea de la sentencia de Sasuke me aterraba de sobremanera; si mis hijos corrían algún tipo peligro dentro de la aldea, yo tendría que estar preparada para eso también. Necesitaba defenderlos a toda costa.

Cuando termine de lavarme el rostro levante la mirada al espejo, sabía que tenía que ser fuerte por ellos y para eso tendría que dejar de hacerme la llorona siempre que algo relacionado con Sasuke me afectara. Desde ahora en adelante, protegeré a mis hijos a toda costa, con o sin la ayuda de su padre.

Baje las escaleras y me adentre en la sala, mi madre repartía café a la visita y yo me quede observando. En algún momento todos guardaron silencio cuando me vieron entrar y comencé a sentir una tensión ya conocida desde que llegué a Konoha, aquí todo era tensión si se trataba de mi o de mis hijos.

Kakashi, Shikamaru, Sai y Ino se mantenían sentados en los sillones y Naruto estaba recargando su espalda en la pared justo detrás de Ino, su posición de brazos cruzados y el ceño fruncido me hacían pensar que estaba molesto por algo.

-Disculpa por llegar tan temprano Sakura, pero teníamos asuntos importantes que tratar contigo- menciono Kakashi.

-Debo suponer que se trata de Sasuke, si no ¿de qué más? - hable con irritación. Todo esto ya me estaba cansando- si he de ser sincera, ayer fue uno de los días más terribles de mi vida y no estoy de humor para recibir más sermones.

-En realidad, solo queríamos informar- intervino Shikamaru incorporándose de su asiento y dejando la taza en la mesa de centro- en una semana se hará una audiencia privada entre algunos ninjas de rango de la aldea en los cuales participaremos nosotros, al igual que la hokage y tú. Será para tratar la sentencia de Sasuke.

-Nada nuevo- dije con sarcasmo- no entiendo porque mi presencia es necesaria en la audiencia- espeté.

-Es por orden del Hokage, recuerda que somos pocos los que estuvimos presentes en este encuentro, por ahora se mantiene en secreto la retención de Sasuke- respondió con aun más irritación.

-Bien- susurré sin ánimos.

-Sabes que estamos para apoyarte Sakura- declaro Ino posicionándose a un lado de Shikamaru- por eso estamos aquí contigo, todos nosotros, en el momento de su sentencia te estaremos apoyando.

Suspire amargamente.

-Lo siento chicos, mi regreso a Konoha les ha traído muchos dolores de cabeza- cambie mi expresión a una menos densa- se los agradezco mucho, solo que no me siento muy bien.

-Bueno, en estos días Sai vendrá a recordarte la hora de la audiencia- recordó Kakashi- por ahora te dejaremos descansar.

Todos los presentes comenzaron a caminar hasta la puerta a excepción de Naruto. Y antes de que abrieran la puerta pregunté.

-¡Shikamaru!- en susodicho volteo al instante- ¿hay forma de que Sasuke tenga una visita?

-Sakura, sabes que eso es impo…

-Tal vez si pueda- al instante todos voltearon a ver Naruto desconcertados- quiero decir, la vieja me debe uno que otro favor, yo podría convencerla de que te deje hacerle una visita, por más mínima que fuera.

-Bien, pero a mí no me metas en problemas cabezón- amenazó Shikamaru- te lo dejare en tus manos.

Sin más ellos se retiraron dejándonos a solas a Naruto y a mí.

- Te agradezco mucho Naruto- le dije contenta- pero la visita no será para mí, será para Daisuke.

-¿Estás segura de que es buena idea que valla él en tu lugar?- pregunto dudoso.

-Te escuche hablar con él en la madrugada, creo que lo necesita más él que yo- argumente- a todo esto, ¿en dónde están mis dos hijos?

-Bueno…-titubeo- los mande a una misión secreta- comento rascándose la cabeza.

-¿Qué tipo de misión Naruto?- volví a preguntar amenazante.

- ¡A una nada peligrosa te lo juro!, solo quería que no estuvieran presentantes en esta pequeña junta- se justificó.

-¿Y que se supone que están haciendo?.

-Nada de que preocuparse- le aseguro agitando sus manos.

-¿Qué es lo que pasa contigo?

-Ah nada en particular, solo creí que una distracción a los niños no caería mal después de este ajetreo y…

-No me refiero a eso- le interrumpí con irritación- hasta hace unos días creí que odiabas a Sasuke, toda actitud o comentario hacia él eran negativos. No soy tonta Naruto, sé que algo esta pasando contigo para de repente dejar todo ese rencor atrás, y después de lo de ayer dudo que tus sentimientos se hallan desvanecido.

Trate de que mis palabras fueran precisas, con toda la intención de sacar información sobre su actuar.

-Entiendo tu incertidumbre Sakura- comenzó a decir con sus ojos puestos en los míos- es solo que..

-¡Si es uno de tus trucos de tenerme vigilada y aprovechar mi vulnerabilidad con tus supuestos sentimientos hacia mi solo para sacarme algún tipo de información te juro que…!- no pude seguir, giré mis ojos hacia la mesa del centro de la sala apretando con mis dientes mi labio inferior y aprete fuertemente los puños a los lados de mi cuerpo.

-¡No es eso! Sakura- se apresuró a especificar- se que lo que hice estuvo mal, ¡pero sabes perfectamente que lo que yo siento por ti es real!

Su tono de voz se torno un poco más ronco, y sus manos se movían al aire con desesperación.

-¡Te quiero! y también aprecio mucho a tus hijos- había sinceridad en su voz- pero órdenes son órdenes. Y no hay alternativa para eso.

Tal vez en otras circunstancias, hubiera creído ciegamente en él, era Naruto después de todo, fuimos mejores amigos en nuestra adolescencia y siempre he notado la pureza y la nobleza en su testarudo corazón. No obstante, ahora me sentía traicionada, por él y mis supuestos amigos.

-Lo sé Naruto- me destense y volví a enfrentarlo- y aunque sé que fue trabajo, ahora ya no puedo confiar, no como lo hice cuando llegue aquí, ahora mi prioridad son solo mis hijos y su bienestar.

Sentí la amargura en sus ojos.

-Entiendo- hablo muy despacio- será mejor que me valla, necesitas descansar.

Dio media vuelta, dirigiéndose a la salida, y tomo el pomo de la puerta.

-Naruto…- dejo su mano inmóvil y su espalda se tensó- yo… no creo que lo que iniciamos hace unos meses sea lo mejor para nosotros.

Sin voltear, asintió con la cabeza después de unos segundos de tensión total y sin más se marchó.

Ahora seguimos con la continuación…

Unos puntos que quiero aclarar son los siguientes:

-Suelo tener faltas de ortografía, aunque son mínimas, mi más sincera disculpa por eso, ya que para mí es algo vergonzoso.

-A veces me paso de cursi, lo cual disminuye la calidad de la historia. Si, por ejemplo, Sasuke empieza con un comportamiento algo "lindo" perdería un poco el objetivo de la historia y su personalidad seria menos creíble. Tratare de seguir con su típica seriedad y hostilidad sin que se vuelva constante, ya que su personaje ocupa un cambio positivo para poder terminar la historia.

-Aún me hace falta mucho por escribir, sin embargo, ya tengo en mente un final.

-Tengan un poco de paciencia, si no actualizo pronto es porque no he tenido tiempo, pero siempre tengo pendiente un nuevo capítulo.

¡Sin más! Espero sus opiniones de este capítulo y sugerencias para los próximos.

Nos leemos pronto.