Capítulo 19

-¿Por qué Naruto nos mandaría a una misión tan ridícula?- escuche a mi hermano decir con aburrimiento e irritación.

-Ten por seguro que quería alejarnos de la casa- le respondí mientras buscaba entre la hierba un estúpido trébol de 4 hojas.

-Pues lo ha logrado, nos ha mandado hasta el bosque de la muerte a buscar algo que no existe.

Y tenía toda la razón, era una misión que saco de su cabeza en ese mismo momento en el que llegaron Kakashi y los demás compañeros de mi madre.

-Era más sencillo decir "pueden salir un momento mientras atendemos un asunto confidencial"- suspiró con cansancio y aburrimiento- y no mandarnos a una "Misión super secreta que consiste en buscar un estúpido trébol de 4 hojas" sin razón alguna- repitió las palabras dichas de Naruto, excepto lo de estúpido.

-Deja de quejarte Takara, solo tratemos de encontrar algo similar y hay que largarnos de aquí- mencione con fastidió y procedí a seguir buscando entre la hierba, justo cuando me inclinaba escuche a mi hermano quejarse sobre su pie enredado entre plantas y lo que parecían ser cuerdas. Entonces me di cuentas que estábamos parados en un campo lleno de trampas.

-¡Espera Takara! ¡Es una trampa! - grité con advertencia a mi hermano que acababa de cortarlas con un kunai, incorporándome en el proceso, en ese momento numerosos kunais pasaron volando arriba de mi cabeza y nuevamente me incliné llevándome a mi hermano conmigo- ¡Mierda!

-¡¿Y ahora qué?!- pregunto sorprendido por el pequeño incidente.

- Todo indica que este campo esta infestado de trampas- deduje al instante- esto no es nuevo para nosotros, solo hay esquivar los kunais para largarnos de aquí, ya estoy harto de buscar algo que no existe.

-¡Tienes razón, esto será un pequeño entrenamiento!- antes de responderle, Takara se incorporó sacando uno de sus kunais con su mano derecha y comenzó a desviarlos con movimientos hábiles. Básicamente, él estaba haciendo todo el trabajo.

-¡Oye sé que es emocionante y todo, pero una ayudadita tuya no me caería mal! ¡Parecen no acabarse! - me grito mi hermano.

-¡Parece que las demás trampas se están activando con los kunais!- respondí deslizando otro kunai y posicionándome tras su espalda- ¡Vamos Takara, hay que terminar con esto!

-¡Si!

-¡¿Qué los enviaste a dónde?!- pregunte alterada y furiosa- ¡Estas demente Naruto! ¡Sabes lo peligroso que es ese campo por un trébol de 4 hojas que no existe!

- Oye tranquila Sakura, solo era para alejarlos de aquí, además, no es tan peligroso- se justificó rascándose la cabeza nerviosamente.

-Yo recuerdo lo contrario- suspire fastidiada sentándome en uno de los sillones de la sala- además necesito hablar seriamente con ambos, su actitud en días anteriores no ha sido las mejores, sobre todo la de Daisuke.

-Bueno, no creo que tarden tanto en regresar- menciono sentándose a un lado mío.

-Naruto- llame su atención- ¿porqué de la nada quieres ayudarme?

Dos horas después de haberse marchado de mi casa, regreso a traerme un citatorio de Tsunade, aparentemente algo urgente ya que está solicitaba de mi presencia en una hora. Pero el muy idiota se le ocurrió preguntar si los niños ya habían regresado de su inofensiva misión.

-¿A qué te refieres- sonaba confundido por mi pregunta.

-Antes dijiste que tratarías de convencer a Tsunade para que me permita ver a Sasuke.

-Bueno- empezó a decir- sé que tal vez sea un poco difícil de creer después de todo lo que ha pasado entre nosotros y mi insistencia al estar junto a ti. Es solo que ayer después de mi enfrentamiento con Sasuke me di cuenta de algo.

-¿De qué?- ahora sí que tenía toda mi atención, estaba sumamente nerviosa de lo que me diría.

-Cuando Kakashi y yo nos acercamos de nueva cuenta hacia ustedes, tú y Daisuke estaban inconscientes y notamos que Sasuke aferraba a Daisuke con mucho recelo; poseía una mirada indescifrable, algo nunca antes visto en él. Cuando él se percató de nuestra presencia dejo delicadamente al niño junto a ti y desenvaino su catana enfrentándome a mí en ese mismo instante. Kakashi se llevó a Daisuke fuera del campo de batalla.

-¿Fue eso lo que hizo que cambiarais de opinión?, porque recuerdo perfectamente que estabas dispuesto a pasar…

-Sakura- la interrumpió- Se muy bien lo que quería e incluso aún quiero; pero no serviría de nada si sé que estando Sasuke aquí solo podría confundirte más, no importa que él esté en aislamiento o cumpliendo una condena de por vida- suspiró con fastidio- pero aun así…

No hice algún movimiento para acerarme a él y opté por no decir nada, aunque no tenía palabras que decir en esos momentos. Después de todo él tenía razón, realmente hay muchas emociones y sentimientos latentes, pero sobre todo vivaces en mí después de mi encuentro con Sasuke. Realmente no sé si podría seguir al lado de Naruto después de esto, ahora solo estoy preocupada por el bienestar de mis hijos y en lo mucho que podría perjudicarle el hecho de que su padre este detenido.

-Naruto- dirigí mi mirada hacia él y me di cuenta de que me miraba con demasiada intensidad, como si quiera decirme algo de mucha importancia, pero le costaba encontrar las palabras correctas- yo, en estos momentos no tengo ni idea de lo que procederá en mi futuro y el de mis hijos, antes me había hecho la idea de que está sería mi vida, en mi hogar y posiblemente estar junto a ti…-Hice una pausa breve, que pareció ser eterna- pero ahora…

-¡Pero ahora no!- volvió a interrumpirme con brusquedad- ¡no tienes que darme más explicaciones Sakura-me dijo sin dejar de verme a los ojos- solo quiero que sepas, que no me rendiré tan fácilmente, no después de esté tiempo que he compartido contigo y con los niños!

Sin darme cuenta retrocedí medio cuerpo un poco en el asiento de sofá, sus palabras me dejaron un poco sorprendida, aunque para ser sincera, era algo tan predecible de él.

Me levanté y me dirigí a la puerta abriéndola.

-Tengo que ir a levantar a Sora, te veo después.

Se levantó del sofá y de dirigió a la salida, antes de Salir por la puerta que yo misma abrí se detuvo vacilante.

-Trataré de convencer a la abuelita de que te autoricen ver a Sasuke, tú y Daisuke- mencionó sin voltear su cabeza hacia mí-volveré mañana- sin más salió muy despacio y yo cerré la puerta en cuanto cruzo por está.

Ya era medio día cuando regresábamos a casa, caminábamos a la par sin ningún tipo de trébol con cuatro hojas, esa cosa paso a segundo plano cuando decidimos entrenar arduamente después de haberse activado las trampas. Mi cuerpo estaba muy cansado y magullado por el entrenamiento, sin embargo, toda la frustración y la irá de ayer lo saque en ese bosque, realmente necesitaba olvidar todo el asunto de mi padre y al parecer también mi hermano.

-Oye Daisuke- le oí llamarme- ¿Qué pasará a partir de ahora? - esto último me lo susurro, como si me estuviera diciendo un secreto.

-No lo sé-le conteste firmemente- y estoy seguro de que no lo sabremos pronto.

-¿Crees que liberen pronto a papá?

-Las probabilidades de que lo liberen son realmente muy bajas- sentí nuevamente la ansiedad recorriendo mi cuerpo, me di cuenta de que habría más problemas a partir de ahora y eso me llenaba de dudas y temores.

-¿Sabes lo que creo?- preguntó de repente- se lo merece- respondió a esa pregunta con un deje de resentimiento sin que me diera tiempo de contestarle, aunque muy en el fondo, sabía que estaba tan angustiado como yo.

Decidí no comentar nada al respecto y seguimos caminando; todo esté asunto de mi padre nos tenía agobiados y estoy seguro que mi madre es la más afectada de mi familia; aún no sé cómo enfrentarla, me siento realmente afligido de haberla atacado accidentalmente ayer y me culpo a mi mismo de haber actuado como actúe. sé que mi padre nos ha mentido y ocultado muchas cosas espantosas de su turbia vida, pero lo que más me duele de todo esto, es que yo soy un producto de sus actos imperdonables, el saber que mi madre fue violada tantas veces por él hasta engendrarme a mí me hace sentir náuseas y un increíble resentimiento a mi propia vida, me es imposible perdonar a mi padre por este hecho, lo único que ha causado desde antes de mi nacimiento es dolor y sufrimiento, sobre todo a mi madre. Ahora me doy cuenta de la situación tan desagradable por la que mi madre ha pasado, ella siempre tratando de ocultarnos la verdad, tan bien ocultada que su sonrisa reflejaba amor y paz, cuando posiblemente ella estaba pasando momentos oscuros y eso otra de las cosas que más me duelen, no haberme dado cuenta de que mi padre es un criminal.

-Daisuke ¿estás bien? - escuché a mi hermano preguntar a mi lado una vez que llegamos a la puesta de la casa- estás frunciendo el ceño.

No me di cuenta de que mis gestos cambiaron, así que trate de relajar mi mirada y desempuñar las manos cuando baje la mirada hacia ellas, las cuales también estaban muy apretadas logrando ocasionar pequeñas marcas en forma de luna en las palmas de mis manos.

-Si estoy bien, no te preocupes por mi- dije antes de estirar la mano y abriendo la puerta, le cedi primero a él la entrada y después le seguí yo.

-Si tu lo dices- dijo encogiéndose de hombros- tomaré un baño.

Se despidió después de eso y subió las escaleras hasta perderse de mi vista. Me dirigí a unos de los sillones de la sala y me dejé caer pesadamente a uno de ellos, cerré los ojos un momento y después de unos minutos sentí la tibia mano de alguien acariciándome la frente, no necesitaba abrir los ojos para saber de que esa mano pertenecía a mi mamá. Cuando los abrí me percaté de que estaba en cuclillas a un lado del sillón observándome atentamente; esa mirada reflejaba una combinación cariño, con miedo y mucha preocupación.

-¿Mamá?- comencé- en serió lamento mucho lo que…

-Shss- me calló con un pequeño susurró- tranquilo cariño, se por lo que estás pasando, no te mortifiques por eso.

-Ayer no quería hacerte daño- me fui incorporando del sillón poco a poco hasta quedar sentado- en serió lamento mucho lo que paso.

Sentí mis ojos escocer por las malditas lagrimas que estaban cediendo, no quería que ella viera mi debilidad cuando era yo quien debería de ser el fuerte en está familia.

-Tranquilo- me dijo para posteriormente abrazarme con la ternura que le caracterizaba- sé que no era tu intensión hacerlo- me dio un pequeño beso entre mis cabellos y después me apartó despacio para mirarme a los ojos- después de comer los llevaré a tus hermanos y a ti a un lugar, quiero que conozcan la antigua casa de su padre.

Esto realmente me sorprendió muchísimo, nunca antes mi padre nos había contado de su familia tan detalladamente y tener que conocer la casa en la que vivió en su niñez me llenaba de curiosidad e incertidumbre.

-¿¡la antigua casa de mi padre!?- le pregunté perplejo.

-Así es, necesito contarles su historia- me lo dijo haciendo una larga pausa- necesito que ustedes conozcan sus orígenes.

-¿Por qué ahora?¿por qué no antes?

-Tengo muchas razones por la cuales me he quedado callada Daisuke- me respondió tranquilamente- todas las preguntas que necesitas saber te las responderé está tarde, ahora ve a bañarte, prepararé algo de comer.

Sin agregar algo más, se incorporo y se dirigió a la cocina, le escuche llamar a mi pequeña hermana la cual no tardó casi nada en llegar. Yo me dirigí a mi cuarto a escoger algo de ropa para ir a tomar un baño, mi hermano ya había terminado, posiblemente también estaba en la cocina con mi madre.

Servi seis platos y los acomodé en la mesa, mis padres y los niños ya estaban en sus respectivos asientos; tomé la decisión de vivir con mis padres un tiempo, toda esta situación de Sasuke me ponía nerviosa y necesitaba apoyo para el cuidado de mis hijos, en especial de Sora que es la más pequeña de los tres.

Comimos en silencio, se notaba la tensión del momento y la verdad es que ni siquiera tenía hambre, al parecer todos probamos bocado sin tener el menor apetito, la única que parecía disfrutar la comida era mi pequeña hija.

-Bueno- comenzó mi padre- ¿porqué esas caras largas?, sé que estamos pasando por momentos difíciles, pero no es algo que no se pueda solucionar.

Todos paramos de comer, hasta Sora prestó atención a su abuelo.

-Cariño, no creo que sea el momento…-protestó mi mamá.

-Está bien abuela, tiene razón después de todo, ni siquiera sé porque estamos tan preocupados por la repentina presencia de papá- le interrumpió Takara.

-¿¡Papá está aquí!?- pregunto sorprendida Sora- ¡lo sabía, sabia que si nos quería y vendría por nosotros para regresar a casa!, ¡quiero verlo mamá!

-Bien hecho Takara- le reprocho mi hijo mayor a su hermano con cara de irritación.

Lo único que hice fue suspirar, me dirigí a mi pequeña y le dije lo más tranquila que pude.

-Cariño, tu padre si está aquí en la aldea, pero por el momento no sé nos permite verlo por ahora- esto ultimo lo dije con un nudo en la garganta.

-Por favor mamá, lo más probable es que ni siquiera lo liberen nunca- insistió Takara enojado- y Sora debe de saberlo.

-¡Ya basta Takara!- le gritó Daisuke a su hermano incorporándose y plantando las manos en la mesa- no tienes derecho de decir eso.

-Chicos por favor, no comiencen una pelea en estos momentos que no es adecuado para su hermana- comenzó mi padre tratando de calmar la situación, cosa que no estaba logrando.

-Abuelo, tu deberías de saber mejor que nadie que ese tipo que tenemos como padre es un delincuente y Sora debe se saberlo y ya debería de madur…

No le di tiempo de terminar, ya que me pare inmediatamente y le di una bofetada que le dejaría marca por unos días. Mi pequeña, a pesar de no entender exactamente la situación, comenzó a sollozar y mi madre la tomo en brazos llevándola a no sé que lado se la casa a tratar de consolarla.

-¡No tienes derecho Takara!, ella sigue siendo una niña pequeña y no te tocaba dar una información tan delicada como la que acabas de soltar- vi sus ojos de sorpresa y una de sus manos se dirigió a su mequilla lastimada por mi golpe- y tú precisamente no tienes la maduración suficiente para hacerte ideas erróneas ya que no sabes ni la mínima parte por la que estamos pasando todos como familia.

-Mamá yo no quería…

-¡Pero lo hiciste!- le reproché- lo que menos quería era que tu hermana se enterará de está manera, solo yo puedo buscar las palabras adecuadas para hacérselo saber sin darle falsas esperanzas.

Daisuke y mi padre estaban totalmente quietos, ni siquiera se escuchaba su respiración, lo único que podía captar era la mía tan agitada y alterada.

-Lo siento mucho- sus ojos comenzaron a soltar lagrimas- no volveré a decir algo que no me pertenezca decir, en serio lo siento.

También pude sentir que mis ojos picaban, traté se soltar un suspiro que pareció más un gemido lastimero.

-Está bien hijo, en media hora los quiero listos, los llevaré a un lugar.

Me marche en la dirección en la que mi madre se llevo a la pequeña Sora, necesitaba calmarla antes de llevarla a la antigua mansión Uchiha. Escuche de espaladas a mi padre tomar a Takara en brazos diciéndole que se calmara y todo estaría bien, arrastrando con ellos de igual manera a Daisuke. Dejare que el tome el control de mis otros hijos mientras trato con mi hija menor.

Caminamos lentamente por las calles de la aldea, mi mano sostenía firmemente la de mi hija, los niños venia un paso atrás de mí; Takara aun no se atrevía a mirarme después de nuestra discusión pasada, parecía avergonzado esos sucesos. Comenzamos a subir un pequeño sendero desolado con hermosos árboles que daban una sombra increíblemente amplia la cual se sentía bien en la piel después de una larga caminata por el sol, llegamos a una residencia con el logo Uchiha en una enorme puerta de madera algo deteriorada entreabierta.

Los hice pasar por esa puerta y observamos con detalle el lugar, era enorme con múltiples casas dentro, pero algo lúgubre, la inexistencia de personas habitando la mansión, las cortinas de telarañas en las ventanas, el notable polvo, el pasto sin podar, una que otra ventana con vidrios rotos, la hacían parecer un lugar perfecto para una película de terror, y aun así no perdía su encanto.

Después de ser convocada por Tsunade, me di cuenta de que era urgente contarles la historia verdadera del clan Uchiha, ellos tienen el derecho de saber quienes fueron sus antepasados y él porqué del comportamiento y acciones de Sasuke. Después de todo, el seguiría siendo su padre y solo de mi dependía darles las referencias necesarias para que no lo odiaran y pasase lo que pasase, estar ahí para lo que fuera que viniese, bueno o malo.

-Sakura, creo que no es necesario explicarte con lujo de detalle las próximas audiencias de Uchiha- la Hokage fue directo al grano con esté asunto parándose de su asiento y colocado firmemente las manos en su escritorio lleno de papeles que estoy segura ni siquiera ha leído- aunque imagino…-de detuvo un momento- no, estoy segura de que harás lo necesario para que te dejemos verlo.

Me acerque un poco al gran escritorio posicionándome frente a ella lo más cerca posible.

-Tsunade, sé que no estoy en condición de pedirte nada, pero él sigue siendo el padre de mis hijos y me preocupo más por ellos que cualquier otra cosa en este maldito mundo, su bienestar es primordial para mí y tú deberías de entender eso- deje escapar el aire que tenía acumulado y traté de respirar tranquilamente- pero también está el hecho de que me tenían vigilada todo esté tiempo, eso realmente me molestó, me hicieron saber que estaba en un lugar seguro cuando solo me utilizaron como el cebo.

Tsunade estaba realmente irritada con mis arrebatos de irá, frunció el ceño y miro mis ojos intensamente.

-Escucha mocosa insolente, puede que sea el padre de tus hijos, pero sigue siendo un criminal de rango S y los malditos ancianos con el maldito de Danzo me están presionando para que tome una decisión lo más pronto posible- eso último ya me lo esperaba, pero no dejaba de doler menos- Danzo ha influido mucho en echar mierda para ejecutar a Uchiha sin un juicio de por medio.

Sentí que mi corazón se detuvo al escuchar esto, quería correr y salir de este lugar lo más pronto posible, llevarme a mis hijos conmigo y no regresar jamás a esté lugar que solo nos ha hecho sufrir tanto.

-Pero yo sigo siendo el Hokage, y ese imbécil de Danzo no se saldrá con la suya tan fácilmente, después de todo mi ultima palabra es la que cuenta- me vio a los ojos cinco segundos que pareció una eternidad- y la influencia de Naruto ayudo a cambiar a los ansíanos de opinión, por ahora…

Sabia que ese por ahora significaba casi nada de tiempo, y estaba aterrada, no quería que mis hijos experimentaran las horribles circunstancias que podría traer consigo una posible ejecución, una cosa era que estuviera detenido, otra era ejecutarlo por sus crímenes.

-Sakura, como mi antigua alumna, te estimo como si fueras una hija y comprendo tus pesares como madre y también por tus sentimientos hacia ese muchacho- suspiro cerrando los ojos llevando dos dedos de la mano a su cien la cual comenzó a masajear y alejando su irritación en ese momento - pero debes de comprender que la aldea es primordial y sus crímenes son grandes, algo que no podemos hacer de la vista gorda, trataré de hacer lo posible por retrasar esta petición hasta tratar de cambiar de sentencia, hare lo que esté en mis manos para que su vida permanezca intacta aunque no se lo merezca.

-Gracias Tsunade, te lo agradezco por mi y mis hijos- sentí mis mejillas calentarse por las cálidas lagrimas que se escurrían.

-Te aconsejare algo, cuéntales a tus hijos la historia del clan uchiha, o por lo menos lo que sabes de ella.

-Tsunade…

-Solo es una recomendación, tu decides lo que creas mejor- esto me lo dijo guiñándome el ojo derecho.

-De acuerdo- ni siquiera yo sonaba tan convencida de que fuera buena idea, me di la vuelta y estaba dispuesta a despedirme, pero me detuvo antes de salir por la puerta.

-Sakura…- volteé en su dirección- una cosa más, Naruto me ha estado rogando una autorización para ver a Uchiha, supongo que una visita otorgada a ti.

-¿Se me autorizará?

-Así será, en una semana podrás visitarlo, agradécele a Naruto por ello.

Los dirigí a la sombra de un gran árbol junto a la casa principal de la mansión, nos sentamos los cuatro juntos y traté de encontrar las palabras adecuadas para que entendieran lo más importante sin dejarlos perturbados de por vida, sobre todo la parte de la masacre.

-Esta es la antigua casa de su padre, él tenia una familia enorme, eran uno de los clanes más poderosos de la aldea y sobresalían en cualquier tipo de habilidades ninja- comencé a hablarles de lo más básico- Sasuke tenía un padre, una madre y un hermano mayor, su nombre es Itachi, él era un prodigio para la familia y una persona muy valiosa para la aldea desde una edad muy temprana, demostrando un talento inigualable en jutsus, sobre todo en el desarrollo de su sharingan…

-¡El Sharingan también lo poseemos nosotros mamá!- agrego sorprendido Takara, al igual que sus hermanos, que no estaban al tanto de la habilidad tan valiosa dentro del clan Uchiha.

-Así es cariño, el Sharingan es una técnica ocular de línea sucesoria que solo poseen los integrantes de esté clan-Continué- son varias faces y cada una de estás va evolucionando con el tiempo; según sé, la influencia de un sentimiento fuerte que incluya intensas emociones especialmente negativas. Y el hermano de su papá, su tío, era una persona increíblemente poderosa, admirado y querido por la aldea, por el clan y sobre todo por Sasuke.

-¡Valla, el tío Itachi debió de ser un super héroe!- grito emocionada mi pequeña Sora alzando los brazos al aire para enfatizar su comentario.

-Así lo era linda.

-¿Porqué papá casi no hablaba de él?- pregunto de nuevo Takara, me volví a mi hijo mayor que estaba sabiamente callado, ni siquiera me miraba, tenía la cabeza baja y solo se dedicaba a escuchar la historia; aunque siendo sincera, no me sorprendería que Sasuke le hubiera contado sobre su hermano sin llegar a los detalles de la masacre, después de todo aunque no hiciera alguna distinción de sus hijos, siempre he notado que Daisuke era su favorito.

-Itachi realizó un acto incorrecto que desató un fuerte trauma en su padre- comencé de nuevo mi relato, aunque fuese lo más difícil de describir- es aquí en donde comienza el desarrollo de esta historia, y aunque tal vez sea difícil procesar es necesario que la escuchen para que entiendan mejor su propio origen y la difícil vida de su padre…

Trate de contarles los eventos más importantes del clan, de los jutsus más destacados, de su posición en la policía, del ataque del zorro de las nueve colas y el cómo Konoha sospechaba que el clan era el culpable de su ataque y el golpe de estado que estaban planeando contra la aldea tras esas acusaciones. La parte más difícil de agregar fue la decisión que tomo Itachi, el cómo prefirió ser leal a Konoha y se ofreció así mismo para asesinar a todo su clan y no comenzar una guerra entre la aldea, con la única condición de que pequeño hermano estuviera a salvo. Y esté que no sabia la verdad sobre la masacre, Sasuke tomo como objetivo eliminar a Itachi ignorando que fue salvado por su hermano de ser asesinado al igual que los demás miembros. Mencioné como fue su vida después de la masacre, cuando fuimos elegidos, junto con Naruto, de representar al equipo siete, las múltiples aventuras y misiones que nos fueron encomendadas, los exámenes chunnin, la marca de maldición de Orochimaru, la decisión que Sasuke tomó para hacerse más fuerte y nuestra despedida.

-Pero si papá se fue de la aldea, ¿Cómo fue qué él y tú se reencontraron? - está pregunta hecha por Takara me dejo helada y por un momento sentí que me dejo sin aire. Nuevamente me dirigí a Daisuke y lo noté sumamente tenso y con la mandíbula apretada. Traté de respirar despacio y al exhalar me preparé para explicar de la mejor manera.

-Yo estaba en una misión con otros ninjas, nuestro escuadrón fue atacado y yo fui una de las más perjudicadas, tuve heridas graves y estuve inconsciente por demasiado tiempo. Cuando desperté lo primero que vi fue a tu padre, él me salvo la vida y me cuido durante todo ese tiempo; nunca supe lo que le sucedió a mi equipo, así que tomé la decisión de viajar con tu padre después de haberme recuperado casi por completo, después de eso llegamos a un pequeño pueblo en donde creamos nuestra propia familia y conocimos a los Okuda.

La mención de nuestra antigua casa y nuestros amigos más cercanos les provocó un sentimiento de nostalgia, en sus miradas percibí emociones muy significativas que representaban lo mucho que extrañaban nuestro antiguo hogar.

Tal vez una verdad a medias no era lo más noble de mi parte, pero no quería que Takara y Sora supieran sobre el infierno que viví como rehén de Sasuke y mucho menos el cómo nació Daisuke; ya tenía suficiente con que mi hijo mayo se hubiera enterado de esta terrible situación, mi corazón ya no podría soportar ver más sufrimiento en mis otros dos hijos. Daisuke era muy inteligente y sabía que en ningún momento les haría saber la verdad que pasé junto a Sasuke a sus hermanos pequeños.

-¿Cómo es que sabes toda esta historia mamá?- por primera vez Daisuke hablo, me aclare la garganta para continuar.

-Esto no es un secreto para la aldea, tal vez tu padre nunca me conto sobre su familia, sin embargo, hay información clasificada y solo autorizada para ninjas de alto rango, yo pertenezco al alto rango y soy una de las mejores medic-nin alumna de la quinta hokage, por eso sé muchas cosas.

Se formo un silencio lleno de tensión entre todos nosotros, me sentía un poco ansiosa, pero trataba de controlarme para no verme perjudicada frente a ellos. tenía que ser fuerte para poder proporcionar seguridad en mis hijos.

-Escuchen, no necesitan entender completamente lo que les acabo de contar; tal vez sea difícil de procesar para ustedes y lo más probable es que tengan más dudas ahora, pero lo más importante es que su padre realizó actos que perjudico mucho a nuestra familia desde antes de tenerlos a ustedes, desde la masacre de su clan; quiero que sepan que a pesar de sus malas decisiones él siempre los querrá a cada uno de ustedes y apostaría a que daría su vida por verlos sanos y salvos. Pase lo que pase a partir de ahora, siempre recuérdenlo, ustedes seguirán siendo hijos de él y no tienen por qué sentirse menos al portar el emblema uchiha en la espalda, esa es su identidad y son parte del clan más poderoso de Konoha. Nunca dejen que alguien los critique o los menosprecie por lo que son y de dónde vienen. Recuerden quienes son y demuestren lo mucho que valen.

Sentí un nudo en la garganta, y me preparé para lo que diría después.

-Sora cariño, tal vez sea más difícil para ti entender- estire los brazos para tomar su pequeño cuerpo y colocarlo en mi regazo- tu padre está en Konoha, aunque estará ausente por un tiempo y no lo podrás ver pronto.

-Pero yo quiero verlo ahora mamá- comenzó a hacer pucheros y sus lagrimas no tardaron en brotar de sus pequeños ojos- yo sabía que vendría por nosotros, sabía que no me abandonaría.

-Solo ten un poco de paciencia vale, y te prometo que hare lo posible para que se reúnan con él- sentí que me rompía al escuchar sus ultimas palabras. Observé como Takara luchaba por no llorar y Daisuke volteaba al lado contrario para evitar que viéramos su rostro- sé que estamos pasando por momentos difíciles, pero saldremos de esto como familia, ¿de acuerdo? - me dirigí a mis otros hijos y estiré mi brazo derecho invitándolos a un abrazo en grupo, Takara con el moco suelto no tardo nada en unirse, pero Daisuke desistía- Cariño, tu eres muy fuerte, pero a veces es necesario desahogarse.

Ante esto último dicho por mí, se dirigió muy despacio a donde estábamos plantados y se unió a nosotros, escondió un rostro en mi cuello notando la humedad de sus lágrimas recién derramadas y sentí que era lo que más quería, él necesitaba sacar todo lo que había guardado en su corazón por tanto tiempo; de alguna manera me sentí satisfecha de que mis hijos se desahogaran lo suficiente para sanar su alma y yo no pude evitar llorar también.

Sasuke puede estar en muchos aprietos ahora, tal vez sea difícil de salir de algo como esto y sin embargo estoy agradecida de tener a tres increíbles hijos con él. Ellos son los más importantes para mí, y estoy casi segura de que algo tiene planeado para salir de esto; así que a partir de ahora a la mierda Konoha, yo lucharé por sacar a mis hijos de aquí y sé que mis padres dejaran que yo tomé la mejor decisión por mí y por ellos. pero antes de tomar cualquier decisión tengo que hablar con los únicos que sé que me ayudaran a conocer los planes de Sasuke, su equipo que antes se hacían llamar Taka.

Hola a tod s, se que ha pasado mucho tiempo y cualquier justificación sería un mero pretexto para ustedes no para mí, así que de todas formas se los hare saber.

No podía meterme a mi perfil de Fanfiction, no sé porque, pero no me aceptaba mi contraseña. Hasta hoy.

Desgraciadamente el avance que tenia se me borro casi todo a excepción de los capítulos 18 y 19, ya que estos los tenía en una memoria aparte.

Lo más probable es que me tarde nuevamente en subir un cap nuevo y no puedo hacer nada al respecto, solo espero su comprensión.

Cualquier duda pueden dejarlo en la caja de comentarios y trataré de resolver cuando suba el siguiente cap. Si quieren contactarme por otro medio, manden mensaje por privado.

Atte. Gizeth