Disclaimer: Shingeki no Kyojin es propiedad de Hajime Isayama.

Advertencias: Yaoi (Boy's Love) | Uso descarado del OoC | EreRi | Universo Alterno (UA) | Lenguaje vulgar | Contenido sexual explícito | Omegaverse | Alfa!Eren | Omega!Levi | Three-shot.

Ojo: es un EreRi, o sea, Eren es el seme.

.

CAMERA BOY.

Capítulo 01.

Kruger_Titán ha iniciado sesión.

Kruger_Titán está en vivo ahora.

200 personas están disfrutando de este vídeochat.

• Unete a la conversación: da clic aquí.

—Hola, chicos, ¡bienvenidos una vez más! Muchas gracias por acompañarme otro día.

Saludo con una gran sonrisa a la cámara frente a mí. Me aseguro, por supuesto, de sonar lo más coqueto que puedo mientras guiño un ojo y me acomodo un par de cabellos tras la oreja. La trasmisión apenas ha iniciado pero el chat está lleno de mensajes y los espectadores parecen aumentar a cada segundo.

—Ha sido una semana muy larga, ¿no es cierto? —suelto sonando algo agobiado pero sin perder la sonrisa—. ¡Les extrañé muchísimo en todos estos días! Peeero, para compensar la espera, les tengo una sorpresa.

Con eso, el chat, ahora invadido de varias seguidores, comienza a llenarse de comentarios. Mis chicos parecen felices de verme luego de no haber hecho trasmisión la semana pasada.

—Justo ayer recibí un paquete por correo —continúo casi de forma desinteresada, pero sabiendo hacia donde voy exactamente—, y dentro de la caja venia esto...

Tras haberme acomodado mejor frente a la cámara, me aseguro de mostrar mi nueva adquisición. Es un crop top, en negro y con una frase en alemán, lo suficientemente corto como para mostrar gran parte de mis abdominales. El pantalón que uso es deportivo, se sujeta a la cadera con elástico grueso que he bajado a posta para que se note el inicio de mi ropa interior.

Una sonrisa coqueta de mi parte inicia el juego que ellos tanto adoran. Sabiendo lo que tengo que hacer ahora, con una mueca pícara deslizo mi mano sobre mi piel, marcando cada abdominal y a veces hundiendo mi dedo en mi ombligo.

La imagen es sugestiva y la sensación placentera; conozco cada pequeño centímetro de mi cuerpo, así que sé dónde debo tocar para conseguir un buen gemido. El sonido es alto y el micrófono logra captarlo a la perfección. Eso, por supuesto, les gusta a mis chicos.

Cameron01: tú eres el único que logra calentarme tanto, K.

User_9864: joder, realmente se te ve bien ese tipo de ropa.

User_9864 te ha enviado 300 monedas.

Mushroom se ha unido a la conversación.

Mushroom te ha enviado 500 monedas.

Mushroom: apenas entré y siento que ya estoy en el paraíso.

Jude89 te ha enviado 800 monedas.

Jude89 te ha enviado 600 monedas.

Jude89: toma todo mi maldito dinero.

Toda clase de comentarios llenan la ventana del chat. Las monedas llegan al igual que los visitantes, cuando me doy cuenta ya hay más de dos mil espectadores disfrutando de la función.

Supongo que debería presentarme ahora, ¿no? Comúnmente así se empieza una amistad, así que eso haré. Me llamo Eren Jaeger, en la actualidad tengo veinticuatro años y... uhg, soy tan cliché. Quizá debería saltar toda esta palabrería sin sentido e ir directo al grano.

Tal vez les parezca un poco raro que esté parado en medio de mi habitación, rodeado por luces blancas y hablando frente a cámaras de vídeo mientras me toco de esta manera tan... provocadora.

Bueno, es trabajo.

Básicamente soy un camboy en una de las páginas de internet con más auge en el momento. Mi trabajo consiste en hablar (y algo más) frente a una cámara con un montón de desconocidos a los cuales debo seducir. Quiero decir, no es algo demasiado difícil si tienes el autoestima hasta arriba y eres lo suficientemente extrovertido como para coquetear y hablar de temas sexuales sin filtro alguno.

—Oh, wow —me río emocionado al ver todo el apoyo que recibo de mis chicos—. ¡Muchas gracias por las monedas! Compré este crop top pensando en ustedes porque sé lo mucho que les gusta cuando uso este tipo de ropa.

Con dedos juguetones bajo un poco más por mi piel. La tela de mi pantalón es delgada y pronto mi erección es evidente. Muchos más comentarios se dejan ver en el chat pidiendo un poco de consideración.

Jake_65: vamos, K, muestra un poco más.

Suelto una risita coqueta y me aseguro de lamer mi lado inferior lo suficientemente erótico como para crear distintas reacciones en mis seguidores.

—Ya sabes las reglas, Jake —les recuerdo llevando mi mano al inicio de mi pantalón—. Si quieren que esto desaparezca —juego con el elástico y guiño un ojo antes de continuar—: deben convencerme.

Ellos, por supuesto, saben a qué me refiero. Muy pronto las monedas empiezan a llegar, las cantidades que dejan son impresionantes, pero es algo que ya me esperaba. Cuando se trata de quitarme la ropa mis chicos son capaces de vaciar su cuenta de banco con tal de apoyarme con unos dólares.

La mayoría de ellos son omegas que pueden (y quieren) pagar estratosféricas cantidades de dinero con tal de ver a un alfa tocándose sin pudor alguno.

—¡Muy bien! Esas son muchas monedas, ¡gracias, chicos! —sonrío mientras me muevo al ritmo de la canción que está sonando en ese momento— Aquí va la recompensa:

Entonces el chat se desata. Gifs, imágenes y emojis se dejan ver mientras yo comienzo a deslizar el pantalón hacia abajo. Lo hago despacio, acoplándome al ritmo de la canción. Oops, I did it again de Britney Spears me anima lo suficiente. Mis caderas se agitan tan sensual como puedo al mismo tiempo que mi pantalón cae al suelo. Mis piernas están al descubierto, pero sé que la atención de mis chicos está en otro lado; justo entre ellas.

Mi ropa interior es ajustada, se acopla perfectamente a mi cuerpo revelando lo hinchado que ya estoy. Sin ningún tipo de remordimiento llevo mi mano hasta la palpitante erección que amenaza con romper mi bóxer en cualquier segundo. Sin embargo no me toco del todo, mis dedos vagan por la zona, moviéndose de aquí para allá, pero sin ir más lejos.

—¿Les gusta? —pregunto jadeante marcando mi polla dura sobre la ropa— Miren lo jodidamente hinchado que estoy.

Comentarios vienen y van, algunos más guarros que otros. Siento palpitaciones bajo mis dedos, mi polla quiere liberarse pero no me atrevo a complacerla. No es el momento aún.

Alex_k: vamos, K, tócate un poco más.

Alex_k te ha enviado 600 monedas.

—Por supuesto, Alex —me lamo los labios y sonrío frente a la cámara—, esto va para ti.

Tras eso la musica sigue. Walls could talk de Halsey armoniza mi cuarto y mis ojos se cierran. Dedos juguetones se ajustan sobre mi pene, sobre la ropa, y masajeo la sensible zona. Un gruñido escapa de mi boca porque realmente estoy disfrutando de esto.

Black78: uff, como me gustaría mamarte esa polla enorme.

Pumking69: quisiera que me cogieras ahora mismo.

Tengo escalofríos por todo el cuerpo y comienzo a temblar justo cuando mi respiración se vuelve desigual. Mis dedos no paran, buscan darme un poco más de placer, se mueven sobre la tela y acarician todo lo que pueden. Estoy muy mojado, la ropa empieza a empaparse y por poco olvido que estoy haciendo una trasmisión en vivo.

Mi mirada, tras el repentino pensamiento, se mueve hacia la pantalla. El chat está llenándose de comentarios, las monedas no dejan de llegar y los espectadores crecen a cada segundo. Jadeo con ganas cuando mis dedos se presionan contra el glande mojado y el gruñido que libero es verdadero. El calor me agobia, hay sudor bajando por mi piel y mi cabello comienza a pegarse a mi rostro.

Estoy ardiendo.

4,080 personas están disfrutando de este vídeochat.

La cantidad de gente viéndome ahora es casi increíble. Los números crecen con rapidez mientras mi mano libre se mueve por mi piel, tocando superficialmente mis abdominales y subiendo el crop top, mostrando mis tetillas, nada más para calentar a los espectadores.

De pronto siento mi polla palpitar, me urge por un contacto más íntimo pero sé que debo esperar. Tarde o temprano ellos comenzará a pagar para ver un poco más.

Mushroom: tócate por debajo de la ropa.

Mushroom te ha enviado 1000 monedas.

Y ahí está el primero. Los demás no tardan en unirse, dejando monedas y rogando por un poco de consideración.

Bueno, sé exactamente qué debo hacer ahora.

Con sudor sobre mi frente y sintiendo el calor recorriendo por cada recoveco de mi cuerpo, obedezco esa orden. Sin más sumerjo mi mano bajo la tela del bóxer y toco mi verga directamente. Estoy durísimo y mojado, venas hinchadas se sienten contra mis dedos y no puedo evitar jadear al sentir cada una de mis palpitaciones.

Una y otra vez bombeo a mi alrededor, pronto mis dedos se llenan de un líquido pegajoso y espeso, pero eso ayuda a hacer los movimientos más fáciles. Arriba y abajo, tocando mis pesados testículos de vez en cuando, y centrándome en el glande húmedo. Siseo por lo bajo mientras echo la cabeza hacia atrás, mis piernas tiemblan y hay espasmos recorriendo mi cuerpo.

—Jodeeer —exhalo acariciándome cada vez más rápido. Los húmedos sonidos son lascivos y se mezclan a la perfección con mis jadeos desesperados—. Es tan bueno... ¡mierda!

Más pronto de lo que creía mis dedos se empapan, están tan mojados que se resbalan con tremenda facilidad por mi polla. Calambres se adueñan de mi vientre justo cuando siento el nudo cerca de la base, está hinchado, no tanto como durante el celo, pero pronto empieza a ponerse duro bajo mi tacto.

Hay jadeos después. El chat suena como loco y el calor en mi habitación se vuelve asfixiante. Aprieto los ojos mientras mi cadera ha comenzado a moverse también, se agita con fuerza, llevando un delicioso vaivén que me manda latigazos de placer por todo el cuerpo.

Calor, gruñidos y placer, sólo eso hay en mi habitación.

Unos minutos luego todo ha comenzado a volverse borroso. Mi respiración está agitada y mi polla palpita bajo mi tacto. Los espasmos continúan sin darme tregua, una y otra vez mi vientre cosquillea con más intensidad. Luces de colores bailan frente a mi ojos y todo pierde sentido.

Con un gruñido gutural me dejo ir. Mi semen se libera chorro tras chorro, es tan abundante que pronto mi ropa interior se mancha y mi mano termina empapada.

Despacio, con la respiración todavía agitada y las mejillas coloradas, retiro mi mano. Está pegajosa, demasiado caliente, semen escurre entre mis dedos y pequeñas gotas llegan al suelo.

Con una sonrisa lasciva volteo hacia la cámara y mis ojos brillan justo cuando enseño el desorden que he provocado sobre mi mano.

El chat entonces se transforma en una locura.

(...)

El vídeochat ha terminado unos momentos atrás.

Después de una ducha relajante, y todavía un poco cansado, dejo caer mi cuerpo mojado contra los almohadones que adornan mi suave cama. A veces hacer esta clase de vídeos resulta un poco fastidioso, pero no puedo quejarme. Mi cuenta bancaria realmente agradece el momento en que elegí ser un camboy.

Todavía recostado en mi cama giro hacia la izquierda y tomo mi portátil. No tardo demasiado tiempo en entrar a Google para buscar la página web donde trabajo. Hay muchos chicos haciendo en vivos en este momento, no tiene muchos espectadores pero todos comenzamos así, desde abajo.

Actualmente se maneja un ranking en la página, plagado de orgullo puedo decir que estoy en la lista de los veinte mejores, ocupando el lugar número dos. Todavía me resulta increíble ver cuánto apoyo me han mostrado mis seguidores desde que comencé en esto. Para ser sincero nunca esperé llegar a los primeros sitios, pero a la gente le gustó mi contenido. Dejando de lado que a veces me masturbo frente a ellos, no puedo catalogar todo mi contenido como sexual. Por supuesto que aún mantengo cierta clase de erotismo en mi comportamiento, a veces realizo desnudos parciales, otras prefiero hablar sobre las fantasías sexuales que tengo o simplemente tenemos charlas sin sentido alguno, como si fuéramos cercanos de verdad. Obviamente siempre trato de aparentar ser lo más coqueto posible, lanzando besos o mostrando las partes de mi cuerpo que mis chicos me piden.

No fue fácil llegar a este punto, a decir verdad. Al principio me resultó un poco incómodo eso de estar frente a una cámara, hablando con un montón de desconocidos a los cuales tienes que engatusar con palabras bonitas y enseñándoles tu cuerpo.

Además esta clase de trabajo no es lo que se considera verdaderamente... honorable, sobre todo cuando eres un alfa.

Digo, cuando formas parte de la casta más alta de la sociedad la gente espera mucho de ti. Si no cumples con las expectativas, comienzan las habladurías. Supongo que cualquier alfa puede considerar esto como nefasto. Venderse y exhibirse de esta manera es impensable para un alfa. Sin embargo eso ha dejado de molestarme tiempo atrás. Aprendí a vivir con los chismes y simplemente me enfoqué en seguir adelante con el trabajo que amo.

Incluso terminas acostumbrándote. Recibir atención, regalos y halagos de tus fans se vuelve ciertamente adictivo. Además he comprendido que coquetear con desconocidos ocultos tras una pantalla es mucho mejor que venderle el cuerpo a cualquier omega con tal de conseguir unos cuantos dólares.

Mientras vago de trasmisión en trasmisión, viendo a algunos de los chicos que conozco en persona, un mensaje llega a mi bandeja de entrada.

Heichou: Hola.

Es el simple mensaje que se deja ver en mi privado. No dice algo realmente interesante, pero aún así no puedo evitar sentirme asombrado.

Ahora les explicó por qué.

Antes déjenme contarles sobre la persona que ocupa el primer lugar en el ranking de la página. Es un omega, pero eso no es tan sorprendente teniendo en cuenta que la mayoría de los camboy en la página lo son (a excepción de otros tres alfas y yo). Yo llevaba dos años ya siendo un camboy cuando él apareció. Inició como todos, en los últimos lugares, teniendo unos cuantos seguidores.

La cosa es que este chico alcanzó la fama en un parpadeo. No pasó demasiado tiempo para que él entrara en el ranking. En apenas su segunda semana alcanzó el décimo lugar. Cuando su primer mes llegó, él ya estaba coronado como el camboy con más seguidores. Sus trasmisiones tenían cientos de espectadores; las monedas le llegaban sin siquiera pedirlo y nunca, en el tiempo que llevaba en la página, había sido desbancado del primer lugar.

Un par de veces, sólo para satisfacer mi curiosidad, he visto unos cuantos vídeos suyos. Gracias a eso pude entender el porqué tiene tantos seguidores, hay algo en él, en su actuar, en cada uno de sus gestos, que lo hace atractivo en extremo. Se hace llamar Heichou. Heichou. De cabello negro, en corte militar, con piel tan blanca, pulcra, que te hace una clara invitación a ensuciarlo, a llenarlo de ti. De ojos oscuros, tal vez azules, quizás grises; con mirada seria y labios delgados, siempre sonrosados, haciéndote un silencioso llamado a llenarlo de besos...

Físicamente es, sin duda, el estereotipo de omega perfecto.

Su personalidad, sin embargo, es exactamente lo contrario. Al menos en sus vídeos se muestra diferente a su imagen. Es dominante. Le gusta el orden y que le obedezcan en todo, a veces llega a ser un poco sádico y grosero. Pero eso parece gustarle a sus seguidores; lejos de perder fama, los suscriptores crecen día a día.

Kruger_Titán: Uh, ¿hola?

Es la simple contestación que dejo para él. Es algo tonto pero me siento un poco nervioso. Digo, no es como si estuviera a punto de tener una charla con mi actor de Hollywood favorito, pero mariposas bailan por todo mi estómago y traviesos escalofríos recorren mi piel.

Heichou: Hey, gracias por contestar. Desde hace un tiempo ya tenía ganas de hablar contigo.

De la nada mi cabeza martillea. Hay una rara sensación caliente envolviéndome. No es ardiente como en el celo, es diferente. La piel se me pone caliente y mi barriga burbujea, como si mis tripas estuvieran retorciéndose. Mi vientre duele y creo que estoy sudando demasiado.

Ugh, ¿por qué?

Heichou: ¿Sigues ahí?

Heichou: sé que es un poco raro esto, pero tenía curiosidad en torno a ti.

Heichou: de hecho, tengo una pregunta que hacerte.

Los mensajes se amotinan uno tras del otro. Son muchos y llegan rápido sin darme oportunidad alguna de contestarle.

Heichou: Dime, ¿todavía sigues viviendo en ese bonito apartamento en Shiganshina? Me gusta que tienes varias margaritas en el balcón, deben gustarte mucho.

Esa pregunta me deja desconcertado. Mis dedos se congelan sobre las teclas de mi computadora mientras parpadeo varias veces. Esta es la primera vez que hablamos, en mis vídeos nunca se muestra más que mi habitación y se supone que el sitio web protege nuestra información personal, así que no hay manera alguna de que él sepa esos detalles.

Kruger_Titán: ¿cómo lo sabes?

Tal vez a propósito, él tarda en contestar.

Heichou: tengo mis... contactos.

Heichou: está de más decir que sé varias cosas sobre ti, Eren.

No puedo respirar, mis ojos observan la conversación sin dar crédito a lo que estoy viendo.

¿Quién es este chico exactamente?

Kruger_Titán: ¿qué demonios?

Kruger_Titán: ¿cómo diablos sabes mi nombre?

Heichou: te lo dije, tengo contactos.

Su respuesta no ayuda mucho. Lejos de entenderlo, Heichou está convirtiéndose en un enigma.

Kruger_Titán: ¿qué quieres?

Heichou: ah, qué bueno que preguntas.

Heichou: la verdad esperaba que llegara esa pregunta.

Heichou: ¿Tienes libre el sábado?

(...)

El sábado hace calor.

He pedido un té helado mientras espero en una concurrida cafetería de Ciudad Subterránea. Hace rato que no le tomo, así que los hielos han comenzado a derretirse, el vaso suda y mis dedos tensos repiquetean contra la mesa al mismo tiempo que miro el móvil, colocado sobre la mesa, una vez más.

Son la una de la tarde en punto, he llegado media hora antes a mi supuesta cita.

Heichou me ha citado aquí, y sé que quizá no debería haber venido. Digo, fuera de los vídeos ni siquiera nos conocemos. De hecho no sé ni su nombre.

En silencio, con la cabeza llena de cuestiones, comienzo a pensar que esto es una mala idea. Tal vez ni se trate de él, quizás todo sea obra de algún secuestrador.

Tal vez quiera extorsionarme, tal vez quiera matarme. Tal vez...

—¿Ya dejaste de torturarte la mente?

No es la pregunta la que me deja sin aliento, es esa voz. Profunda y masculina, encantadora. Se me nubla el juicio tan pronto el olor llega y tengo que aspirar profundamente, asegurándome de quedarme con esa maravillosa esencia en mis recuerdos. Huele a desinfectante de lavanda, pero tras eso está su verdadero aroma: es miel, manzana y avena, una mezcla deliciosa, dulce y fría. Con el corazón latiendo a mil, elevo la mirada y no puedo retener el suspiro que escapa de mis labios cuando enfoco al hombre frente a mí.

Es Heichou. Heichou con una simple camiseta blanca, en pantalones ajustados y botas militares. Usando gafas de tipo aviador y chamarra de cuero. Es Heichou. Con esa piel tersa, voz hipnótica y labios sonrosados.

Él en serio es perfecto.

—Pensé que no llegarías —dice tomando la silla libre. Deja sobre la mesa un casco para motociclista junto a unas relucientes llaves.

Despacio él se retira los lentes. Entonces me encuentro con su mirada gélida. Sus ojos son azules, con tonalidades oscuras que los hacen parecer casi grises. Son rasgados y pequeños, pero capaces de ver más allá de ti, en lo profundo de tu alma.

—Uh, bueno —inicio intentando concentrarme en algo más que no sea él. Su sola presencia me lleva a otra realidad y comienzo a cuestionarme si es buena idea seguir aquí—, creo que realmente no tenía opción.

Los ojos de él brillan. Despacio le noto repasar todo mi rostro. Incluso le noto morderse ligeramente el labio inferior mientras inhala profundamente. Tan rápido como llega, un chispazo recorre por sus orbes cuando mi fragancia llena su nariz.

—Levi —es lo que murmura a continuación, mientras estira su mano en mi dirección.

Tardo un poco en atar cabos así que me quedo como idiota mirando su mano, su rostro y su mano de nuevo, hasta que logro reaccionar.

—Eren —respondo correspondiendo el saludo. Cuando nuestras manos se encuentran no puedo evitar estremecerme, la sensación es fantástica. Él es cálido, tan suave que parece irreal—, a-aunque eso ya lo sabías.

Se llama Levi.

Levi, de origen hebreo; con un significado tan bello como lo es pronunciarlo.

Levi, tan acorde a él.

Él pinta una sonrisa a medias, pero sus ojos nunca se apartan de los míos.

—Siempre me he preguntado que lleva a un alfa a trabajar como camboy —comenta jugando con una servilleta—. Se supone que cuando eres un alfa tienes muchas más posibilidades de encontrar un trabajo menos... exótico.

Sin querer mis hombros se encojen y mi mirada se desvía hacia el vaso olvidado. El tema me resulta un poco difícil, teniendo en cuenta que no nos conocemos casi nada. Los problemas con papi no es algo que se pueda hablar con un desconocido.

—No todos los alfas tienen grandes oportunidades. Algunas veces tienes que conformarte con trabajos así de exóticos.

He sonado bastante tajante pero realmente no me importa. Ese tema en específico es uno que no estoy interesado en tocar. Él sabe leer el ambiente por lo que está de acuerdo. Hay silencio después y una guerra de mirada se desata.

Dorado y azul se encuentran. El mundo pierde sentido al mismo tiempo que mi respiración se pausa. Los segundos son tan largos como mi vergüenza. Quiero desviar los ojos pero algo no me lo permite. No sé qué clase de hechizo ha echado sobre mí, pero me resulta increíble lo atraído que me siento hacia él.

De pronto siento calor, el cuerpo me arde y sudor empieza a correr por mi cuello, tras las largas hebras de cabello castaño. El calor es tanto que me lleva a atar mi cabello en un moño disparejo, algunos mechones escapan de su prisión y caen por mi frente, así que les mantengo sujetos con un par de horquillas de plástico.

Él no dice nada todavía pero siento su mirada guardando cada uno de sus movimientos. Mis tripas se revuelven tan pronto nuestros ojos vuelven a encontrarse y sucede...

Levi libera su esencia mientras muerde ligeramente su labio. El olor es más intenso que minutos atrás provocando una revolución en mi cuerpo. Mi instinto quiere desatarse, puedo sentir a mi alfa peleando por librarse de las cadenas que lo mantienen preso para joderse a ese descarado omega.

«Tómalo, tómalo ahora» grita el alfa que yace en mi interior.

—Entonces te cité aquí porque quería discutir un asunto contigo —inicia trayéndome a la realidad.

Me remuevo en mi lugar pero trato de aparentar que su comportamiento anterior no me ha afectado. El tono de su voz ha cambiado, habla despacio, seductor. Palabra tras palabra se tiñen de una clara coquetería haciéndome tragar saliva por la fuerza.

—¿De qué se trata?

—¿Qué te parecería hacer una colaboración?

Parpadeo cuando creo saber a qué se refiere, aunque quizá escuche mal. Vamos, Levi nunca querría colaborar conmigo en un vídeo.

—¿Colaboración? —repito lentamente— Cómo... ¿cómo tú y yo... en un vídeo... juntos?

—Sí, exactamente —contesta simple—. Estaba viendo un vídeo tuyo y de repente pensé que sería una buena idea hacer una colaboración.

—¿Por qué conmigo? —medito revolviendo mi bebida con la pajilla— Realmente no necesitas hacer un vídeo conmigo para obtener alguna clase de promoción, de por sí ya eres bastante famoso en la página.

Levi hace un ademán al aire.

—No lo hago para ganar seguidores. Es más bien por... gusto.

Tras esa frase mi acompañante vuelve a mirarme. Siento sus ojos recorriendo cada parte de mí, desde uno a uno de los aretes que adornan mis orejas, hasta toda esa piel que logra verse gracias al cuello "V" de mi camiseta.

Tiemblo y creo que me he sonrojado.

Acabo de caer en cuenta que Levi es un omega peligroso.

—Hipotéticamente hablando, digamos que acepto —empiezo mientras procuro no entretenerme en su cuello, en el collar grueso y negro que le proteje de ser marcado por accidente—: ¿qué haríamos?

Levi levanta una ceja viéndose contrariado ante mis palabras. Sin embargo el momento de estupefacción se evapora tan pronto como llega su sonrisa traviesa.

—Creo que tú sabes lo que haríamos —lanza sin siquiera sonar avergonzado—. No sería solamente un vídeo sugestivo, Eren.

Es maravilloso, me digo cuando le escuchó pronunciar mi nombre. La manera en que me siento en este momento es fantástica. Hay curiosos escalofríos que se arrastran por mi piel y agitan los latidos de mi corazón.

El calor aumenta y pronto me siento como si estuviera ardiendo. Mi estómago se revuelve mientras escucho a mi alfa interno gemir y gruñir. Es la primera vez que actúa así, como si el instinto estuviera dominándolo poco a poco.

Me rasco cerca del cuello y me obligo a tomar del olvidado té para intentar distraer mis pensamientos. Tengo la boca seca y unas intensas ganas de besar a Levi.

«¿Por qué me pregunto en silencio.

—O sea, ¿tú y yo teniendo sexo... en vivo?

La sola idea me hace estremecer. Mi vientre cosquillea y mi alfa interior se muestra complacido ante el ofrecimiento.

—Sí, tan simple como eso.

Me remuevo un poco inquieto y limpio el sudor de mis manos en mi pantalón vaquero. Este es el momento donde debería negar, lo sé. No me lo tomen a mal, la idea me parece tentadora... sólo que hay un ligero problema.

—Tal vez no sea una buena idea —tartamudeo yéndome por las ramas—. Es la primera vez que haría una colaboración y... no creo que salga muy bien.

—¿Por qué le das tantas vueltas? —pregunta monótono, con un vago movimiento de manos— No es algo que no hayas hecho antes, ni que fueras virgen.

Lo ha dicho de broma y debería reír. No obstante, lejos de una carcajada, lo que escapaba de mi boca es más bien un jadeo bochornoso que se complementa a la perfección con el sonrojo que ocupa mis mejillas.

Levi lo comprende sin necesidad de palabras. Él no se burla, pero puedo ver un deje de diversión en sus ojos.

—¡En serio eres virgen! —repite haciéndome sonrojar.

—¡No del todo! —me apresuro a aclarar, tratando de no enredarme con las palabras. A veces, cuando estoy demasiado distraído (o avergonzado), mi acento alemán queda al descubierto y termino mezclando idiomas— He... he tenido algunos encuentros, pero jamás llegué tan lejos.

Él se nota interesado.

—Oh, ¿y a qué se debe eso?

—Bu-bueno, ¿no se supone que sólo debes entregarte a tu destinado? —explico a medias con ridículos movimientos de manos— Al menos eso fue lo que a mí me inculcaron desde pequeño...

Oh, Dios, ¿por qué eso suena tan jodidamente vergonzoso?

¡Qué idea tan arcaica!

En lo que me ahogo en mi propia vergüenza interna, les haré una breve explicación sobre los destinados. Es algo básico que te enseñan desde la escuela primaria; se dice que para cada alfa hay un omega destinado. Es como tu otra mitad, tu alma gemela; se complementa a ti. Lo sabes desde el momento en que le ves, se siente diferente para cada quién, pero es seguro que la atracción es inmediata e innegable.

Y entonces hay una unión. Se fortalece con una mordida en el cuello del omega durante la época del celo. Justo ahí se crea el lazo, ese mismo que te enlaza para siempre a esa persona. Será tu pareja hasta tu último día, vivirás sólo para amarle.

Es algo complicado y da un poco de miedo pensar que deberás atarte de esa manera con alguien. Pero casi todos, lo digan o no, desean conocer a su destinado. A mí me gustaría, por supuesto. Hallar a mi omega y formar un hogar a su lado era una idea que me atraía, aunque probablemente era un poco temprano para pensar en eso.

—Eres inesperadamente romántico, ¿eh? —dice con una pequeña sonrisa, casi se ve complacido— Cualquiera que viera tus vídeos pensaría que tienes una larga lista de amantes.

—Debo parecerlo, a los seguidores les gusta así.

Levi suspira. Tras una mirada rápida, él toma sus gafas, las llaves y el casco, y en su lugar deja una hoja de papel sobre la mesa.

—Yo realmente respeto tus creencias, ¿bien? —me hace saber, regalándome una sonrisa que vuelve loco a mi alfa— Pero si cambias de opinión puedes llamarme. La oferta seguirá en pie el tiempo que sea necesario.

Tras eso, Levi se aleja del lugar dejándome más confundido que al inicio.

El papel sobre la mesa resulta ser su numero telefónico.

(...)

Luego de unos días de aquella plática, hay una trasmisión en vivo.

Levi se muestra en el vídeo. Dice algo sobre su semana y cómo ha ocupado gran parte de su tiempo limpiando, pero eso no es lo verdaderamente importante. Lo que resalta aquí es la ropa que ha decidido ponerse hoy; usa sólo una camisa que le queda grande, tapándole apenas el trasero (¿traerá ropa interior?) y revela sus piernas cubiertas nada más por unas medias hasta la mitad de los muslos.

La imagen es excitante, sobre todo cuando él se agacha "por accidente" a recoger alguna cosa que se ha caído al suelo. Frente a la cámara, se muestra su culo respingón cubierto por un delgado bóxer ajustado.

Las monedas y comentarios que le llegan son para no creerse. Muchos le piden que se quite la ropa y Levi parece pensárselo cuando las propinas que le llegan se salen de control.

—Sólo porque ustedes lo piden —dice frente a la cámara.

La locura se desata después. Levi se quita la ropa interior, la desliza despacio por sus piernas recubiertas y cuando la tiene entre sus manos, la agita al aire antes de aventarla hacia el suelo.

Él comenta algo más, no estoy seguro de qué porque he perdido el hilo de la conversación. Sólo puedo concentrarme en él, en la manera en que se mueve, en sus ojos juguetones y en cada una de sus sonrisas.

De pronto decide sentarse en la silla que hay frente a la cámara. Levi es inteligente, sabe manejar a sus seguidores. El ángulo es el correcto, así que cuando ocupa el lugar, cruza las piernas dejando ver, apenas y un poco, el paraíso que esconde por debajo de la camiseta.

Mi alfa gruñe gustoso ante la imagen y no puedo evitar preguntarme porqué Levi pensó en mí para la colaboración. ¿Tendrá alguna intensión oculta?

Sin embargo no puedo pensar correctamente. Antes de darme cuenta, tal vez guiado por mi instinto, ya he tomado mi móvil. Mis dedos se mueve sobre la pantalla, redactando un simple mensaje. Cuando termino, presiono el botón que dice enviar.

Dentro del vídeo, Levi sigue hablando mientras sus dedos se mueven alrededor de sus piernas, jugando ocasionalmente con la tela de las medias blancas. Entonces, él escucha la ligera vibración de su teléfono que descansa sobre la mesa que está a su lado.

Sin perder el hilo de la conversación, toma el teléfono. Picotea sobre la pantalla y, tras haber leído el mensaje recién llegado, Levi aguarda en silencio por unos segundos. Acto seguido, con los ojos brillantes y una coqueta sonrisa en su rostro, deja escapar la frase que dispara distintas reacciones en sus seguidores:

—Hey, lagartijas, tengo una noticia importante que darles...

[Acepto tu propuesta, ¿cuándo lo haríamos?]


Continuará...


N/A: Holaaaa, aquí les traigo este fic que tenía en mi cuenta de wattpad, me borraron la anterior, pero decidí subir esta historia aquí por si no la leyeron allá. Ya la tengo terminada, consta de tres capítulos y espero estar subiéndolo cada dos semanas, más que nada porque lo estoy reescribiendo, cambiando escenas y poniendo algunas otras. Espero que les guste, siempre me alegra leer sus comentarios 3