Disclaimer: Salve J.K. Rowling y su pottérico mundo.
Este fic ha sido creado para los "Desafíos" del foro
"La Noble y Ancestral Casa de los Black".
Título dado: La reliquia.
III
La reliquia
"Esto, Harry, es el secreto de nuestro éxito —dijo George, acariciando el pergamino.
— Nos cuesta desprendernos de él — dijo Fred. — Pero anoche llegamos a la conclusión de que tú lo necesitas más que nosotros."
Torre de Gryffindor
Dos semanas antes de las vacaciones de navidad.
— ¿Sabes Forge?
— Sé Gred.
— Ha llegado el momento de tomar una decisión trascendental.
— ¿Emborrachar a Oliver en Hogsmeade para que por fin se tire a Katie? —. Fred se lo pensó un rato.
— No. Pero no hay que descartarlo, una vez que haya superado su depresión pos derrota aumentará…
— … su régimen.
— Y vaya que la pobre Katie ha sido paciente.
— He oído a Percy decir que de no ser por ella se hubiese dejado ahogar en las duchas. — Dijo George que se había dado a la tarea de inspeccionar los bolsillos de su túnica esperando encontrar algún galeón extraviado. — De todas formas ¿Quién es el objetivo?
Fred ensanchó una sonrisa.
— Harry Potter.
George detuvo la búsqueda un momento.
— ¿Por el asunto de Hogsmeade? ¿O con Sirius Black?
— Hogsmeade desde luego.
— Vale. Lo guiamos por uno de los pasadizos hasta el pueblo y puede librar el resto con esa capa suya. — Dijo George haciendo memoria de como Ron les había contado acerca de ella y del dichoso dragón de Hagrid al interceptar una carta de Charlie.
— Haremos más que eso.
— ¿Te refieres a…?
— En efecto.
Ambos hermanos sostuvieron la mirada y la chispa apareció al instante.
— Ciertamente parece que fue ayer que nos hicimos con el. — George fingió soltar una lagrimita.
— Les debemos tanto.
— Aunque aprender a usarlo nos llevó poco más de lo que hubiésemos pensado.
Fred se aproximó al escondite en que solían guardar sus reservas. Un par de galeones, bombas y desde luego su tesoro secreto.
— Lunático…
— …Colagusano…
— …Canuto…
— …Cornamenta.
— No hubiese pensado que lo legaríamos tan pronto. — Dijo Fred colocando una mano sobre el mapa.
— Y lo hemos recorrido ya.
— Conocemos sus secretos y ha sido cómplice de los nuestros.
— Pero nuestro jugador estrella parece necesitarlo con un asesino de ese calibre tras su cuello. — George movía su pulgar de un lado a otro sobre el suyo.
— Nuestros antecesores trabajaron tanto por la libertad de ser libres…
—…para ser traviesos.
Ambos se preguntaban sí el-niño-que-vivió era digno de hacerse con su reliquia. No tuvieron más que recordar la trayectoria del joven Potter en sus escasos años en Hogwarts hasta el momento para terminar de convencerse.
— ¿Estás conmigo Forge?
— Andante y sonante Gred.
— Bien, echemos un vistazo. ¿En qué andará nuestro afortunado ganador?
Repitieron el tan conocido proceso en el pergamino y observaron aparecer ante ellos el mapa del merodeador.
— Parece que está en el campo de Quidditch con Wood. —Dijo Fred haciendo una mueca.
— Sí bueno, puede esperar a mañana. — ¿Cómo van nuestras provisiones?
.
Guiño, guiño.
¡Gracias por leer!
Ophelia.
