De nuevo llegaban "aquellos días del mes". Los odiaba. ¡A muerte! Porque eso significaba irremediablemente que al menos por unos días, no podría verle.
Mierda, ¿por qué reaccionará así? Lleva unos meses que parece evitarme a toda costa. Pongo rumbo al baño para darme una buena ducha fría antes de dirigirme al gremio.
Otro día más atravieso las puertas como si nada ocurriese. Me dirijo a la mesa donde Jet y Droy me esperan como siempre con una de sus mejores sonrisas, y yo como buen ratón de biblioteca, me escabullo tras mis gafas y uno de mis libros para disimular lo mejor que puedo que no hago más que rastrear la zona buscando alguna pista de él. Una de dos: o no ha llegado aún al gremio o de nuevo no llegará.
Suspiro decepcionada al no ver ni rastro de él ni de su inseparable exceed. ¿Qué le vamos a hacer? Mi gozo en un pozo...
Espera, espera, ¡ahí está! Han aparecido como de la nada frente al panel de anuncios.
¡Por Kami! Podría asegurar que ese endemoniado está usando la magia de las sombras para esconderse de mí. ¡Oh oh!, se ha girado…Oh mierda, Oh mier… ¡mierda!
Contengo la respiración y trato que mi vista no sobrepase la parte más alta de mi libro, pero de nuevo ha sido inútil. Me ha visto. ¡Y cómo no! Ya ha arrancado un anuncio, ha agarrado a Lily del rabo y están saliendo como alma que lleva el diablo por la puerta.
¡Será posible! ¿Qué demonios le pasa a este hombre? Estoy completamente segura que hasta dentro de una semana como poco no volveré a verles el pelo. ¡Siempre igual! Luego hará como si no hubiese desaparecido y volverá todo a la normalidad…hasta que de nuevo lleguen esos días. ¡Gajeel idiota!
Así he ido viendo pasar un mes tras otro, siempre con el mismo resultado. No falla. Pero creo que sé cómo hacer para evitar que vuelva a repetirse. ¡De algo tendría que servir tanta lectura!
Fracaso absoluto, he vuelto a ver pasar dos meses más sin lograr absolutamente nada salvo que su salida del gremio sea aún más precipitada que de costumbre. Estoy empezando a desesperarme demasiado y yo sola ya no soy suficiente para lidiar conmigo misma. Mis libros no son suficientes, las duchas solo logran que me pille unos buenos resfriados, mis manos jamás podrán llegar a lo que mi mente pretende. ¡Gajeel estúpido! Me estoy volviendo completamente loca. Cualquiera que me vea va a pensar que la buena de Levy es una pervertida.
Bueno...aquí estamos, una vez más. ¡Puñeteros días!
Completo la rutina que parece mitigar un poco el sofoco que me corroe, pero que está muy lejos de ser una solución válida. Ya no, no es para nada suficiente. Como en esta ocasión no lo consiga creo que voy a tener que empezar una misión de 100 años como Gildarts.
Apuesto a grandes ¡Todo a una! Y salgo rumbo al gremio habiendo dejado encima de la cama mi ropa interior.
Como diría Natsu... ¡Estoy que ardo!
Que empiece el juego.
