Los personajes no me pertenecen, le pertenecen a Rumiko Takahashi.

-dialogo-

-"pensamientos"

Hola! Estoy de vuelta! Muchas gracias por entrar a leer. Que disfruten la lectura.

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"PLANES"

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Buen trabajo, Saotome. Cada vez estás acercando a Akane a los brazos de él y ¿sabes qué? Nunca pensé decirlo ya que siempre considere que Akane estaría mejor conmigo que con cualquier otro, pero si tuviera que escoger a alguien que crea que es merecedor de Akane. Definitivamente sería el― Ranma recordó las palabras que le había dicho el cerdo el día anterior y con fuerza siguió lanzando golpes al aire. Su madre, Nodoka Saotome, la cual estaba sentada viéndolo desde el comedor de la casa, en todo el tiempo en el que había estado el chico entrenando, no había dejado de mirarlo; cada vez lo notaba más estresado.

¿Ahora qué has hecho Ranma querido? ― Se preguntó Nodoka y sin decir nada se puso de pie y tomando la katana que siempre llevaba consigo, más por costumbre que por necesidad, salió de la casa.

La mujer con pasos decididos y tranquilos atravesaba las calles de la ciudad. El leve viento frio de invierno la hacía estremecer pero su determinación se mantenía firme: hablaría con la prometida de su hijo. Después de unos minutos llego a la que antes había sido el hogar de su familia. Fue recibida por la dulce y conocida sonrisa de la mayor de las Tendo, la cual la invitó a un té y le informo que Akane estaba ocupada haciendo las curaciones correspondientes del "enfermo"

― ¿Quién es el que está herido Kasumi? ― preguntó Nodoka con sincera preocupación pero la sonrisa delicada de Kasumi la tranquilizo.

― Es un amigo de Akane y Ranma, su nombre es Mousse―

― ¿Y qué le paso? ―

― No lo sé muy bien Nodoka-san. Pero cuando lo encontró Akane, estaba muy herido. ― Kasumi se disculpó, ya que alguien más había llegado a la casa, se puso de pie y se dirigió a la puerta principal de la casa.

Nodoka desde el comedor escucho la voz de Hiroshi, el cual saludaba cordialmente a la anfitriona y ella lo invitaba a tomar el té. Por un momento Nodoka se sintió incomoda ya que de cierta manera, ella había ocasionado la actual "desesperación" de su hijo, permitiendo que este se comprometiera con Akane; Al ver entrar al "rival" de su hijo sintió como su estómago se revolvía pero no sabía distinguir el sentimiento que en este momento la embriagaba… ¿culpa?.

― Buenos días, Señora Saotome― Saludo con cortesía el chico.

― Buenos días, Hiroshi-chan ¿Cómo estás? ― Respondió con la misma cortesía con la que le había hablado el muchacho.

― Bien, gracias. Usted se ve igual de encantadora que siempre― Comentó Hiroshi haciendo una leve reverencia, el tono en que lo dijo y su actitud tan galante la hizo sonrojar un poco. El joven no espero respuesta y sonriéndole se sentó a su lado. Kasumi apareció de pronto con un par de tazas de té las cuales coloco enfrente de cada uno, después comento la joven que iría a buscar a su hermana menor dejándolos solos. Nodoka se volvió a sentir incomoda, dirigió una mirada al chico que estaba sentado a su lado, el cual tomaba su té tranquilamente.

― Disculpa, Hiroshi… ― La leve y dulce voz de Nodoka llamó la atención del chico, el cual solo dejo la taza en la mesa y volteo a verla con una sonrisa en el rostro. Al verlo, Nodoka se arrepintió de haber hablado, quería preguntarle a él directamente por lo que sea que hubiera pasado ayer… pero ¿sería correcto? Después de todo, el chico era el rival de su hijo…

― Dígame, Señora Saotome―

― ¿Cómo esta Akane? Bueno, me refiero a lo emocional… ¿Se llevan bien ustedes dos?― Preguntó nerviosamente a Hiroshi. No sabía cómo sentirse, por un lado sentía que estaba traicionando a su hijo pero por otro lado estaba ansiosa por escuchar que Akane era feliz con la presencia de Hiroshi. Amaba a su hijo, con todo su corazón pero ella sabía de primera mano, lo grosero y ruin que podía ser cuando los celos lo invadían y así como amaba a Ranma, adoraba a Akane como si una hija se tratase y verla sufrir así… le dolía bastante.

― Ella creo que está bien… y sí, nos llevamos bien. ― Contestó Hiroshi inseguro, la pregunta de la mujer lo había sorprendido. No sabía que responder ¿Por qué le preguntaba eso? ¿No se supone que ella es la madre del otro prometido de Akane? La cara de desconcierto que puso el chico no pasó desapercibida por Nodoka por lo que continuo.

― Lo siento. No pretendo incomodarte, solo quiero saber cómo esta ella. ― Bajo la mirada Nodoka tratando de ocultar el sonrojo que le había provocado la vergüenza que sentía. ― Es solo que… No quiero ver a mi Akane llorando de nuevo y menos por culpa de mi hijo. ― Confesó Nodoka ante la atenta mirada del chico. ― Sé que mi hijo puede ser un idiota con ella y viceversa... yo, yo solo quiero que los dos sean felices. Aunque no estén juntos. ―

Hiroshi observó a la mujer por unos segundos, podía apreciar el sonrojo en sus mejillas y el cómo sus ojos se llenaban de lágrimas sin dejar salir ninguna. Adivinó los sentimientos encontrados de la mujer y sonrió.

― Señora Saotome, debe ser difícil para usted ¿no? ― Nodoka abrió los ojos con sorpresa y lo miro. Hiroshi continúo: ― Debe ser complicado buscar la felicidad de los dos sobre todo por como son: Orgullosos. Ninguno de los dos cede y ninguno de los dos admiten sus errores, usted como madre de Ranma sabe cómo es su hijo y los errores que comete y aunque sabe que él la ama no quiere que ella sufra por las groserías de su hijo. Tiene un gran corazón Señora Saotome… muy pocas personas aman como usted lo hace. ― Nodoka observó a Hiroshi sorprendida.

― Si… Akane decidiera quedarse con Ranma ¿Qué harías? ― Quiso saber Nodoka.

― Supongo que dejarle el camino libre. Quiero a Akane pero no pienso obligarla a permanecer conmigo. ― suspiró y continuo ― No me mal entienda, haré todo lo que esté en mis manos para que ella me elija a mí al final pero si nada de lo que yo haga la hace querer estar conmigo… entonces no hay nada que yo pueda hacer. ―

― Y si… ¿ella te elige? ― Volvió a preguntar Nodoka.

― Haré lo que sea para hacerla feliz y protegerla. Incluso si tengo que protegerla de su hijo― Respondió Hiroshi mientras que sentía como el corazón palpitaba con rapidez al imaginar que ella lo eligiera al final.

Nodoka observó el rostro serio del chico, en ese momento supo que Ranma tenía un contrincante formidable… Si él se llegase a descuidar seguramente perdería y no culparía a Akane. Hiroshi era un chico apuesto, inteligente y bastante sabio para su corta edad.

Los pasos de alguien que se acercaba los distrajo por un momento, los dos voltearon hacia la entrada del comedor y por ella aparecían Kasumi, Akane y Ryoga, los últimos dos saludaron cordialmente a los invitados y se sentaron.

Todo el momento en que Nodoka estuvo en el lugar, analizo a Akane y a Hiroshi; Al verlos juntos hizo que sintiera una punzada de tristeza… Se veían bien juntos.

El tiempo pasó y Nodoka decidió despedirse. El camino a su casa fue lo suficientemente largo para entender dos cosas: Uno, su hijo lo había estropeado de nuevo con Akane y dos, Hiroshi se estaba ganando el afecto de Akane.

¿Cómo poder ayudarte hijo? ― Luego recordó lo que se había propuesto hace unos días: "Darle una lección a su hijo" y aunque le dolía pensar en lo que su hijo iba a sufrir, lo consideraba necesario. ―"Es tiempo que aprendas a ser un caballero, hijo" ―

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Nodoka llegó a su casa y el sonido de su hijo todavía entrenando la hizo ir directamente hacia el patio. Al llegar vio a su hijo golpeando el pedazo de madera que Ranma había colocado para golpear. Desde lejos podía apreciar el cansancio de él por lo que se preocupó.

― Ranma. ― Le llamo, pero no hubo respuesta. ― Ranma― No recibió respuesta de nuevo. Por lo que desenfundo su Katana y corrió hacia el con la katana desenvainada. Ranma percibió que alguien se acercaba hacia él dispuesto a atacarle por lo que se movió siendo sorprendido por la katana de su madre. Ella trastabillo por su largo kimono y estuvo a punto de caer pero los musculosos brazos de su hijo la detuvieron antes de que callera.

― ¿Mamá? ¿Qué pasa? ¿Por qué me atacas? ― Trató de averiguar Ranma mientras colocaba a su madre firme en el suelo.

― Te he llamado varias veces hijo, supuse que solo así me pondrías atención. ― Dijo Nodoka mientras se acomodaba los pocos cabellos que se le habían salido de su lugar al momento de correr.

― Lo lamento mamá, estaba concentrado en la práctica y no te escuche. ―

― Lo se hijo, pero…― La mirada de Nodoka se dirigió a las manos del chico el cual estaban llenas de sangre y se asustó― ¡Por Kami! ¿Qué te has hecho hijo? ¡Ve como tienes esas manos! Déjame curarte. ― la voz asustada de su madre hizo que Ranma dirigiera su vista a donde ella señalaba, en efecto, tenía sangre escurriéndole desde los nudillos, pero curiosamente no le dolía… aun.

Segundos después fue casi arrastrado por su madre al comedor obligándole a sentarse, a pesar de que él le dijo que estaba bien, ella lo ignoro rotundamente y fue corriendo a buscar el botiquín de primeros auxilios que tenía en la cocina, al par de segundos regreso y empezó con la tarea de curarle. Ranma no pudo evitar acordarse de Akane, antes de que su madre llegara, ella había sido siempre la que lo había curado, aunque de una manera algo poco cuidadosa, pero siempre se había preocupado por sus heridas… hasta ahora.

― La estoy perdiendo mamá― Susurró Ranma abatido.

Nodoka se paralizo por un momento, nunca pensó que él fuese a decirle algo como eso.

― ¿Eso crees? ―

― No lo creo, lo se… No sé qué hacer. ― La voz derrotada de Ranma hizo que se le estremeciera el corazón, quiso decirle algo esperanzador pero no sabía que decirle.

― Sé que vas a encontrar la manera hijo―

― ¿Y si no? ¿Qué voy a hacer si la pierdo? ― Preguntó Ranma ansioso haciendo una mueca de dolor cuando su madre pasó un algodón con alcohol por una de sus heridas.

― Lo siento… ― Murmuró Nodoka al notar la expresión de su hijo y luego continuo― ¿Qué vas a hacer? Seguir adelante…― Contestó Nodoka

― No quiero quedarme sin ella. ― insistió Ranma.

― Eso depende de ti hijo. ―

― Lo sé, pero cada vez lo arruino más… Ayer, volví a ser grosero con ella. No sé qué me pasa mamá pero cuando la veo con el idiota de Hiroshi solo quiero desquitarme con ella por estar con él. ― La desesperación era perceptible para Nodoka y eso la hizo sentir ansiosa.

― Los celos son muy malos consejeros hijo… No puedes dejar que ellos hablen por ti, tienes que aprender a controlarte. ―

― Lo intento… pero…― Se interrumpió Ranma, las palabras no salían de su boca, estaba completamente perdido. Sabía sus errores pero había llegado a tal punto en donde no sabía cómo reparar lo que había causado. ― No sé qué hacer. ―

Nodoka dejo por un momento lo que estaba haciendo y miro directamente a los ojos de su hijo, su mirada azul estaba llena de tristeza y ansiedad, Nodoka sintió como el corazón se le partía, llevó una de sus manos hasta la mejilla del muchacho en una caricia dulce y maternal.

― Ranma te has convertido en un hombre: guapo, inteligente, valiente, fuerte y sobre todo de buen corazón. Apenas estas aprendiendo lo que es amar pero aún te quedan cosas que aprender. Hasta que no antepongas tu corazón a tu orgullo… no podrás tener a Akane.

― ¿A qué te refieres, mamá? ―

― Me refiero a que tienes que ordenar tu vida y sentimientos, mi cielo. ― respondió Nodoka y continúo con la curación. Ranma la observó y agradeció el tenerla ahí con él. Deseo abrazarla y decirle lo mucho que la amaba pero su orgullo se lo impidió. ―" ¿Por qué me es tan difícil expresar mis emociones?"

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― Shampoo ¿Sucede algo? ― Preguntó Cologne por quinta vez en el día.

― Nada, Shampoo estar bien abuela. ― contestó a la anciana con una sonrisa en el rostro.

La anciana no le creyó, conocía a su nieta lo suficientemente bien como para darse cuenta de que algo le molestaba pero por esta vez, decidió no insistir.

Las escenas de la noche pasada eran constantes en su mente, la apariencia deplorable de su compañero de la infancia era la imagen más persistente en su mente. Desde la noche previa se sentía "diferente"; Recordó la determinación de Mousse el día que la reto por última vez; quiso pensar que esa ocasión no sería diferente a las pasadas: El pato se desaparecería unos días y volvía jurándole amor eterno, feliz y radiante. Para ella eso era lo normal, lo cotidiano… pero y ¿ahora? ¿Por qué parecía que eso ya no iba a suceder? Y más aún ¿Por qué se sentía incomoda ante eso? Movió la cabeza de un lado al otro tratando de apartar esos pensamientos. Agotada de sus dudas, preocupaciones o lo que sea que fuese… decidió sentarse por unos minutos en la silla de la mesa que se encontraba limpiando en ese momento. Con una de sus manos aparto los mechones de su cabello y decidió firmemente dedicar sus pensamientos al único hombre que en verdad importaba: Ranma.

Se puso de nuevo de pie, le aviso a su abuela que saldría un momento y tomando su bicicleta, emprendió el camino. Por lo general no iba ahí por su propio pie, pero lo que había visto ayer le había dado un rayo de esperanza para al fin concretar su relación con el chico de la trenza, aunque tuviera que pedir ayuda, no importaba ya que al fin lograría deshacerse de su más fuerte contrincante: Akane Tendo.

El sonido de la campana de una bicicleta llamó su atención, dirigió la vista hacia la entrada de su local y diviso a una mujer de cabello morado bajándose de su bicicleta, al instante supo de quien se trataba por lo que temiéndose lo peor tomo las espátulas que tenia a su alcance dispuesta de enfrentarse a la mujer si era necesario. La chica china, la cual observó los movimientos de la cocinera en cuanto entró al local, sonrío "gentilmente" y siguiendo con su actitud despreocupada se sentó enfrente de la mujer y dijo:

― Tranquila, Shampoo no venir a pelear contigo ― Lo dijo mientras se acomodaba su larga cabellera.

― Entonces ¿A que vienes? ― Trató de averiguar la chica con notable curiosidad en su voz.

― Shampoo venir a hablar con chica de las espátulas para unión― Dijo Shampoo sonriendo maliciosamente.

― ¿Unión de qué? ― se preocupó Ukyo ante la sonrisa de la chica.

― Unión para que chica violenta desaparezca definitivamente― Termino Shampoo sonriendo ampliamente.

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Ya estaba atardeciendo, el día había transcurrido normalmente, todo había sido muy tranquilo. Supuso que el hecho de no ver a Ranma durante ese día había sido la causante de la paz que se había sentido.

Mousse se encontraba descansando en su habitación, Ryoga había desaparecido pero su pequeño cerdito "P-chan" había aparecido de nuevo y ahora se encontraba dormido en su regazo, en cuanto a Hiroshi, él estaba sentado a un lado de ella.

― Hoy estuvo el día muy aburrido, ¿No crees? ― preguntó Hiroshi sacándola de sus pensamientos.

―Sí, Tranquilo. Extrañaba un día así, últimamente mis días han sido un caos. ― dijo Akane sin meditar previamente en la respuesta.

― Supongo que sí. ― le dio la razón Hiroshi. ― Sabes Akane, antes de que llegaras al comedor está mañana hable un poco con la Señora Saotome e hizo preguntarme ciertas cosas. ―

― ¿Qué clase de cosas? ― Aventuro Akane con genuina curiosidad.

― Cosas como: ¿Qué haría si yo no fuera la persona que tú eligieras? ― expresó Hiroshi.

La pregunta desconcertó a Akane pero inmediatamente quiso saber la respuesta.

― ¿Qué harías? ―

― Supongo que… seguir. No lo sé, no lo había contemplado hasta esta mañana. Sé tus sentimientos para con Ranma pero aun no pierdo la esperanza que tus sentimientos cambien en un futuro― contestó Hiroshi sin apartar la vista del jardín de la casa de los Tendo, no se sentía seguro como para mirar a Akane.

― Hiroshi yo no creo…― comenzó a decir Akane pero fue súbitamente interrumpida por Hiroshi.

― Lo sé pero aún no pierdo las esperanzas. Sé que llevo poco tiempo de conocerte y de convivir contigo a comparación de Saotome pero eres muy importante para mí y solo quiero que sepas algo: Hare mi mayor esfuerzo por demostrarte que soy el hombre indicado para ti. ―

― Hiroshi…― dijo Akane en un leve susurro sintiendo como las mejillas se le teñían de color carmín.

― Akane, tu mereces el mundo entero y yo estoy dispuesto a dártelo.― siguió Hiroshi sintiéndose indefenso ante la atenta mirada de Akane.

― No me digas esas cosas, por favor― se avergonzó Akane y bajo la mirada completamente sonrojada, sintiendo como las lágrimas se acumulaban en sus ojos.

― ¿Por qué no? ¿Te molesta? ― se preocupó Hiroshi por lo que volteo a verla, colocándose sobre sus rodillas enfrente de ella y con una mano toco una de las mejillas tratando de que ella levantara su mirada para poderla ver a los ojos.

― No, no es eso… es solo que, yo quiero a Ranma y…― comenzó a decir Akane

― Lo sé, en serio lo sé. No te estoy pidiendo que me quieras ahora ni que olvides a Ranma. Solo te pido una oportunidad, déjame demostrarte que yo también puedo ser el hombre en quien tú puedas confiar e incluso amar. ―

― Hiroshi, tengo miedo. Estoy muy confundida― dijo Akane al momento que sentía como una lágrima rodaba por sus ojos.

― No tienes por qué sentir miedo, los únicos que deberíamos sentirlo somos Ranma y yo. Deberíamos tener miedo por perder a una mujer como tú. Sé que es difícil y como te lo dije hace un momento no pretendo obligarte a nada solo quiero demostrarte lo valiosa que eres y que si en el desafortunado caso en que decidas quedarte con Ranma, tengas la certeza de que no mereces ser tratada como él lo hace y mucho menos ser comparada con otras mujeres. ― dijo Hiroshi mientras limpiaba con sus dedos las lágrimas que recorrían las mejillas de su prometida.

Se quedaron así, viéndose mutuamente completamente en silencio. Hiroshi sintió la presencia de dos personas con aura de combate acercándose con velocidad hacia la casa de los Tendo. Sin decirle nada sobre esto a Akane, se puso de pie y despidiéndose de ella salió de la casa.

Apenas había dado un par de pasos alejándose de la entrada principal cuando dos sombras aparecieron enfrente de él.

― ¿Qué quieren? ― quiso saber Hiroshi en cuanto reconoció a las personas.

― Nosotras, solo querer hablar contigo― respondió una de las mujeres.

― Queremos proponerte algo― comentó la otra mujer la cual observaba atentamente al chico enfrente de ellas.

― No estoy interesado― dijo Hiroshi secamente dando por zanjado el tema.

― Al menos dejar decirte el plan― insistió Shampoo

― No. Como les dije, no estoy interesado. ― concluyo Hiroshi siguiendo su camino no sin antes detenerse unos pasos después de haber sobrepasado a las mujeres. ― La advertencia que te hice la otra noche sigue en pie Shampoo. Si lastiman a Akane, se las verán conmigo. ― dijo Hiroshi en un tono suficientemente amenazador para no dejar cabida a dudas. De un salto "desapareció" aunque en realidad busco un lugar seguro para no ser detectado por las mujeres y al mismo tiempo asegurarse de que no fueran a hacerle daño a su prometida.

En el suelo las dos mujeres se miraban con notable molestia en la mirada.

― Te dije que no sería tan fácil Shampoo― comentó Ukyo mientras se cruzaba de brazos.

― No importa, Shampoo tener el plan perfecto para que chica violenta se quede con chico fuerte y dejar camino libre a Ranma. ―

― Espero que así sea Shampoo. ―

Y sin decir más las dos mujeres desaparecieron siendo muy seguidas de cerca por Hiroshi.

La Luna apreció la escena sintiéndose preocupada por lo que llegará a pasar con ella.

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Gracias a todos por tomarse su tiempo para leer.

¡Y aquí estoy de nuevo! Disculpen la larga tardanza, pero sinceramente estoy teniendo problemas de tiempo con la escuela, pero aquí estoy de nuevo.

¡Estoy muy emocionada por todos sus comentarios! Me hace muy feliz todo lo que ustedes me escriben.

Muchas gracias a:, Haruri Saotome, Andy-Saotome-Tendo, Deilerus, nancyriny, Lenna0813 , Carol FVargas, Taira Monse, Llek BM, y a la persona Anonima que me dejo comentario! Todos sus comentarios son muy importantes valiosos para mi… Muchas gracias.

Disculpen si me falto alguien de nombrar pero tuve problemas con la página de nuevo y no me carga todos los reviews que ustedes amablemente me dejan.

Y a todos los que lo leyeron pero no se animaron a escribir un review, muchas gracias por entrar y darle una oportunidad a esta historia. Ojala que se animen y me escriban un pequeño comentario.

Gracias.

¡Hasta pronto!

Deilerus: Спасибо, я был очень впечатлен вашими комментариями. Я действительно не знаю русского языка, и перевод, который оставил меня, вызвал у меня конфликты, но я ценю ваше время и ваши комментарии, настолько обогащающие, я восхищался вашими обширными знаниями о работе Румико, я извиняюсь за свои грамматические ошибки, но мне пришлось полностью зависеть переводчика. Спасибо