Los personajes no me perteneces, le perteneces a Rumiko Takahashi. Pero la historia es totalmente mía.
-Diálogo-
-pensamiento-
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11. Naoko
El sonido de la puerta siendo golpeada de una manera desesperada lo despertó, antes de que su mamá entrara a la habitación, él ya se encontraba sentado tratando de despabilar su aún dormida mente.
― Ranma querido, algo grave ha pasado― dijo su madre con la notable preocupación en su rostro.― Kasumi llamo, dijo que Akane y los chicos no llegaron a dormir anoche. ―
El joven sintió como el aire se escapó de sus pulmones. Se puso inmediatamente de pie y vistiéndose rápidamente salió corriendo de la habitación.
Ranma corrió hacia el último lugar donde la había visto por última vez, en el lugar se encontraba Hiroshi, normalmente se hubiera molestado al verlo pero su preocupación por Akane era mayor.
Hiroshi observaba atentamente el área de manera pensativa, escucho acercándose hacia él unos pasos apresurados, giro la cabeza y observo al chico de la trenza viéndolo atentamente. Hiroshi pudo apreciar la preocupación en su rostro, lo observo unos segundos más y giro de nuevo su cabeza hacia lo que había captado su atención antes de la intromisión del chico de la trenza. Ranma al verlo frunció su entrecejo y sin decir nada se dedicó a observar también el lugar con detenimiento para él no había nada interesante que llamara su atención pero el muchacho que lo acompañaba no dejaba de observar el suelo, pasaron los minutos y Hiroshi seguía sin moverse, Ranma con genuina curiosidad se acercó a su rival y dirigio su mirada hacia el sitio que el chico veía sin moverse, pero no vio algo interesante, solo un pequeño dije de luna la cual tenía tres puntos de al parecer zafiro en el cuerpo del dije, parecía un dije que cualquier mujer traería por lo que no le llamo mucho la atención. Hiroshi lo tomo entre su mano derecha lo sostuvo por un momento y fruncio el ceño molesto.
― Saotome, tengo que irme. ― dijo Hiroshi mientras se guardaba el dije en un bolso de su pantalón.
―¿Qué es eso? ― Pregunto Ranma con curiosidad, pero no recibió respuesta ya que al instante el chico desapareció con un salto. Ranma siguió observando la escena con curiosidad, pero al no encontrar indicios de nada decidió ir a buscar a sus otras prometidas, de seguro tendrían algo que ver o al menos sabrían algo.
………………..
La chica de cabello castaño estaba muy concentrada preparando un okonomiyaki para su cliente el cual observaba el alimento con añoranza, cuando la cocinera escucha como la puerta de su pequeño local se desliza abriéndose y ella con una sonrisa cordial voltea hacia la misma con la intención de saludar a su próximo comensal, al percatarse que la persona que acababa de ingresar se trataba de su prometido su sonrisa se hizo más grande y lo saludo con un gesto lleno de cariño y satisfacción por verlo ahí, le pidió unos minutos, termino de preparar el okonomiyaki se lo sirvió a su cliente y su atención se dirigio exclusivamente a su prometido.
― Ranma, que alegría de verte aquí. ¿Ya comiste? ¿Te preparo tu favorito? ― pregunto Ukyo lista para preparar la comida.
Ranma asintió con la cabeza y se sentó en uno de los banquitos que la chica tenia dispuestos para sus comensales, la chica contenta comenzó a preparar el alimento, pero el chico solo veía distraído como la mujer preparaba sus alimentos. De repente, este rompió el silencio.
― ¿Dónde está Akane? ― pregunto el chico de la trenza sin miramientos y con preocupación con una nota de enojo en su voz. La pregunta saco de su ensoñación a la cocinera, distrayéndose por un momento de su tarea y vio a Ranma con sorpresa.
― ¿De qué hablas Ranma? ―
― Ukyo, Akane, Ryoga y Mousse no llegaron anoche a la casa de Akane, ¿Tienes algo que ver en esto? ― preguntó serio y con una mirada acusadora.
― No. ― Contesto la chica tajantemente, su cerebro proceso la información, recordó los planes de Shampoo, pero la amazona no le había comentado que el "plan" iba a comenzar, es más desde hace unos días que no sabía nada de la amazona.
― ¿Estas segura Ukyo? ―
La chica se sintió ofendida por la duda de su prometido, ella era muchas cosas, pero mentirosa jamás y que no le creyera había sido un golpe bajo.
― ¿Por qué te mentiría? No estoy interesada en Akane y mucho menos en los otros dos. Tengo mejores cosas de las cuales preocuparme. Si solo vienes a acusarme de que Akane desapareció entonces puedes irte Ranma. ― La chica se sorprendió de sus últimas palabras, nunca había corrido a Ranma de su local, pero ya no había marcha atrás, el chico la observo con sorpresa y sonrio de medio lado, no se apartó de su lugar y solo asintió con la cabeza. Ukyo termino de preparar la comida y se la sirvió a su prometido, no hubo más palabras entre ellos, Ukyo estaba incomoda en su interior, ya que estaba preocupada por su amiga/rival ya que sabía de lo que la amazona era capaz y el hecho de no saber que pasaba la ponía nerviosa.
Ranma por su parte comenzó a comerse los alimentos que la chica le había preparado, estaba preocupado por Akane, no sabía por dónde empezar a buscarla. Por lo general Ukyo, Shampoo e incluso la loca de Kodashi hubieran sido sus primeras opciones donde buscar, pero en esta ocasión se sentía diferente, sentía que había algo que no encajaba, no solo había desaparecido Akane, también Ryoga y Mousse, quienes hubieran hecho el lugar un desastre por defenderse, pero no había nada, en ningún lugar del camino que se recorre para llegar a la casa de los Tendo había datos de una lucha. Ranma no se atrevió a llegar a la casa de los Tendo, ya que se imaginaba que el señor Tendo usaría su cara diabólica con él y le exigiría encontrar a su hija, asi que desistió de la idea de llegar al lugar. Procedió a buscar a Hiroshi pero no lo encontró, así que decidió tomarse un momento para pensar. ― ¿Dónde estás Akane? ―
…...
Todo estaba oscuro, el sonido de unas gotas de agua que caían sobre el suelo interrumpió el silencio. Sus ojos se fueron abriendo poco a poco, se acostumbró a la oscuridad.
―¿Dónde estoy?― se preguntó Akane mientras trataba de incorporarse, su cuerpo estaba sobre la superficie dura y fría, al hacer esta acción sus músculos resintieron el movimiento, una punzada de dolor recorrió todo su cuerpo , sintió una punzada en la cabeza y optó por quedarse sentada. Trató de agudizar el resto de sus sentido: olfato percibió el característico aroma de humedad combinado con polvo y viejo, la audición detectó su respiración, el sonido de las gotas de agua cayendo sobre el suelo y a lo lejos muy apenas perceptibles escuchaba otras dos respiraciones lentas y profundas al otro lado de la pared en la cual estaba recargada su espalda, el tacto solo detectó la superficie dura, lisa y fría del suelo, con sus manos indagó la superficie un poco hacia su periferia sin sentir algo, estiró un poco las piernas cuando se percató de algo que la sujetaba de su pierna, extendió sus manos y sintió algo frío, movió su pie izquierdo cuando escuchó el sonido metálico de unas cadenas.
―¿Qué diablos?―murmuró Akane mientras fruncía el ceño.
―No lo sé Akiro, no se ve como una chica fuerte, ni siquiera se dio cuenta de que estamos aquí ― la voz aguda de una mujer resonó en todo el lugar; los ojos de Akane se abrieron completamente y su respiración comenzó a agitarse, la voz surgió a unos metros enfrente de ella, intentó encontrar entre las penumbras a la mujer pero era tanta la oscuridad que no pudo dar con ella.
―Lo sé, pero estoy seguro que es ella, llevo meses vigilando a su familia ― ahora la voz era masculina, pudo detectar la burla en el tono de voz y sintió molestia.
―¡¿Quién está ahí?!- grito Akane, poniéndose de pie inmediatamente y adoptando posición de defensa. Hacer ese movimiento le causó escozor en el área donde sentía el grillete en su tobillo pero lo ignoro. La respuesta de las otras dos personas la desconcertó, sus aparentes "secuestradores" se rieron.
―¿Con esa pobre defensa, pensaste que nos ibas a intimidar? Solo vete Tendo, puedo ver más de 10 puntos en donde sería fácil romper con tu defensa y dejarte inconsciente.― dijo la mujer en tono burlón. Akane sorprendida no relajó su posición de defensa e intentó discretamente mejorar su postura; estaba anonadada, Ranma le había enseñado a mejorar su postura de defensa y, según ella, había mejorado en los últimos años. Pero no podía distraerse, la habían llamado por su apellido y habían mencionado que la habían vigilado los últimos meses, ¿como era eso posible? No se había percatado que alguien la vigilaba, aunque tampoco le extrañó puesto que no se había dado cuenta que estaban ahí hasta que hablaron.
―¿Quienes son ustedes? ― preguntó Akane, para nada había sido su intencion, su voz sino insegura con preocupación y miedo entremezclados.
―Tranquila Tendo, no vamos a hacerte daño, por lo menos, no ahora. Solo queríamos saber cómo era la heredera de Tsukiko Naoko. ― Akane reconoció el nombre de soltera de su madre, antes de que pasara a ser Naoko Tendo.
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Mil años después...
Después de mucho tiempo regresamos a las andadas, lamento la eterna demora pero ya saben cómo es la vida un día tienes tiempo y al siguiente todo se complica.
Espero que les guste!
