—¡¡El fin se acerca, el fin se acerca!! —Nora Valkirye exclamó. El megáfono de desconocida procedencia estalló en su fuerte agarre mientras la chica corría presa del pánico en un Beacon en llamas, una cacofonía de voces que pertenecían a los tres primeros miembros de SSSN, quienes ofrecían a Neptune como sacrificio en una fuente hecha por ellos— ¡Los jinetes del Apocalipsis! ¡Las trompetas!
Para Jaune Arc, el pánico era un poco exagerado... ¿a quién intentaba engañar? Él estaba intentando cavar un bunquer con su manos; Ren le ayudaba, pero le restaba suficiente razonamiento como para usar una pala; no el suficiente como para pensar en que era imposible cavar un bunquer en cuestión de unos pocos minutos.
Un borrón y unos pétalos de rosa; Ruby Rose se paró junto a Jaune cargando una bolsa de alimentos robados de la cafetería, entre ellos muchas, muchas, galletas. El resto del equipo RWBY llegó poco después, todas con una mirada de terror en diferentes medidas.
—Tenemos todo —declaró Weiss, haciendo todo lo posible por esconder la mirada que urgía por termina el bunquer como lo haría todo un Schnee, fracasando en el intento.
—Se hicieron sacrificios... tantos sacrificios —una mirada abatida de parte de Ruby se perdió en el cielo, el recordatorio de haber tenido que lanzar galletas a la cara de otros estudiantes para poder salir... era abrumador para ella.
Blake y Yang no dijeron nada, la primera apresurándose a ayudar en la construcción del bunquer y la segunda apuntando a Zwei a cualquier estudiante que fuese lo suficiente tonto como para acercarse.
Los ojos azules de Jaune recorrieron las bolsas, entre ellas alimentos, medicamentos, Dust y lo que parecía ser porn- literatura madura. Él asintió, sin embargo, una duda llegó a su mente. Ren pareció tenerla igualmente, siendo él quien la explayó.
—El Dust solo nos llevará hasta cierto punto, no podemos gastarlo tan abiertamente —Ren apuntó a los alimentos—, ¿cómo vamos a cocinar?
El "¿Cómo voy a cocinar?" Estaba implícito.
Eso trajo de vuelta a Ruby en Remnant, apuntando a su hermana mayor con rapidez ella dijo:
—Usamos su cabello. Si podía quemar tarea entonces puede cocinar.
La mencionada se giró, conflictuada entre defender el honor de su cabello y el suyo propia al argumentar que no quemó la tarea de nadie importante, mas decidió simplemente asentir frenéticamente cuando estudiantes de Atlas se acercaron demasiado. A la lejanía pudo ver a Nora, cargando a una Pyrrha que parecía haber aceptado su destino gritando sobre el nuevo orden mundial.
De cierta forma, era un curso de acción razonable dado que la sociedad como la conocían había desaparecido en el momento que aparecieron los cuatro jinetes del Apocalipsis.
Qrow estaba sobrio.
Winter fue vista riendo.
Ozpin estaba siendo responsable con sus acciones.
Y lo más grave de todo... Port no durmió a nadie con sus historias.
Estos cuatro eventos parecieron ser el gatillo para la destrucción de Remnant, algo que incluso los Grimm temían, si el Beowolf huyendo con la cola entre las patas era una indicación. Por ello, se toman medidas desesperadas para sobrevivir.
Es con ese mismo cruel pensamiento que Blake se acerca a Jaune y Ren.
—Si la comida se acaba, esa cosa será la ración de emergencia —tres pares de ojos se clavaron en Zwei, un tácito acuerdo vino de Ren mientras una mirada lastimera vino de Jaune.
Eran necesarios sacrificios, se repitió.
